Hoy es la última vez que nos despertamos en Costa Rica, por lo menos en este viaje, desayuno, cierre de maletas, check-out y en marcha. Salimos de Monteverde pasadas las 8:00h. A diferencia de San Pedro de Atacama en Chile donde el asfalto se acababa al entrar en el pueblo, aquí el asfalto se acaba al salir de él ¿curioso verdad?

El cielo está cubierto, nada de tráfico, a pesar de ser domingo por la carretera hay gente trabajando y en muchos puntos, en uno de ellos nos obligan a parar durante varios minutos, aquí están ensanchando la misma carretera.

Sin nada más que añadir llegamos a la carretera principal, la que nos llevará cerca del aeropuerto, se trata de la conocida Panamericana, creo que es la primera vez que hago un tramo en ella.

Mon comenta, una vez más, que podíamos haber salido de Monteverde ayer por la tarde y haber hecho noche en Puntarenas. Al ir muy bien de tiempo decido ir a esta ciudad de costa desviándonos tan solo unos 20Km. Una vez allí paramos a tomar un café,

Un enorme crucero está amarrado en un embarcadero muy cerca de la playa, lógicamente el agua debe de ser muy profunda en este punto, miro el nombre y pone Norwegian Pearl, sinceramente no creo que venga de Noruega…

Nos vamos.

A partir de este punto hasta la salida de la carretera que conduce a la capital, nos encontramos tráfico fluido, coches y camiones, no sin dificultad y gracias a la sugerencia de Mon para Tom, encontramos la calle donde devolver el coche. Que decir de las condiciones en que está el Hyundai, pues sucio no, lo siguiente, lleno de barro, cosa muy normal después de circular a diario por carreteras no asfaltadas y lloviendo. No me ponen ninguna pega, es más, al haber tenido el “problemilla” que no tenían confirmada mi reserva, recibí un e-mail donde me pedían disculpa por el error humano y me obsequiaban invitándome a devolver el coche con solamente la mitad del depósito, así lo he hecho.

Nos acompañan al aeropuerto, es muy pronto pero al no haber ningún sitio para comer, decidimos meternos en la cola de los mostradores de Iberia que abren 1/2h más tarde.

Nos vamos ahora a las puertas de abordaje (embarque), pasamos el control de pasaporte, el control light de la maleta de mano y nos vamos a buscar un sitio donde comer. Después de mirarlo todo escogemos uno, Mon se pone al final de la gente y pregunta ¿el último? Una chica que está justo al final confirma que ella no está en la línea (cola). Comemos bien.

Nos encontramos ahora en la puerta de embarque, acaba de llegar nuestro avión, en un rato bajarán los pasajeros y nosotros subiremos en él en aproximadamente 1h.

Se ha acabado nuestro tiempo aquí, nos llevamos un muy buen recuerdo tanto del país cómo de su gente y de su gastronomía. Nos queda por ver todavía toda la costa del pacífico, quizás en otra ocasión volveremos.

Los vuelos de regreso no han tenido incidencias dignas de comentario alguno así que una vez aterrizado en barna se acaba el viaje y ahora, cómo de costumbre, a pensar en el siguiente.

De todos los días de estas vacaciones hoy ha sido para mi el que más he deseado desde antes de organizar el viaje ya que habían dos actividades que tanto había oído hablar, os cuento.

A mi siempre me han gustado los puentes colgantes, desde joven, viendo películas tipo Indiana Jones, las escenas con ellos siempre han sido especiales. Bien hoy de lo que se trata en nuestra primera actividad del día es precisamente eso, hacer un circuito pasando por seis puentes colgantes por encima de los árboles.

Llegamos sobre las 8:00h a las instalaciones de Sky Adventures (https://skyadventures.travel/), nuestros nombres están en el sistema, nos dan un pequeño plano y enseguida empezamos el circuito. El cielo está cubierto pero hay claros, la temperatura es buena, no hace calor, nos ponemos los chubasqueros, arrancamos.

A diferencia de mí, a Mon los puentes colgantes no le hacen mucha gracia pero hoy está mentalizada y poco se queja. El primer tramo del sendero es en subida, enseguida llegamos al primer puente, el cartel nos indica que son 66m sobre un desnivel de 15m, lo pasamos sin que Mon se lamente, bien.

Otro tramo de sendero un poco más corto que el anterior y otro puente de 122m sobre 49m de desnivel. Esto ya impresiona un poco más, no tanto por la longitud, si no por la altura, Mon sigue tranquila, perfecto.

Hay que matizar un tema muy importante, no hay gente, así que cuando cruzamos los puentes, el balanceo que sufren solamente depende de nuestros movimientos, eso ayuda y mucho, a la estabilidad.

Recorremos ahora un largo tramo de sendero casi cómo para olvidar los puentes pero de repente nos encontramos con tres, bastante cerca el uno con el otro, 114m, 125m y 48m sobre un desnivel de 17m, 36m y 15m. Ya lo tenemos por la mano, sobre todo Mon.

Nos falta un último puente pero al estar de nuevo cerca del edificio principal decidimos hacer una pequeña parada técnica, tomarnos un café y un agua.

Regresamos con ganas y enseguida llegamos al último puente, este si que es digno de una peli, 236m sobre un desnivel de 50m. Entramos y poco a poco lo vamos cruzando, en la mitad Mon saca su iPhone y empieza a grabar y hablar, esa es la actitud, caminar sin preocuparse de nada, disfrutar sin tener vértigo y de esta forma llegamos hasta el final. Ahora le digo de volver a pasar a la inversa, aquí no es obligatorio ir por un lado u otro.

Una vez hemos avanzado, un grupo entra por el lado opuesto, no hay problema, hay que seguir y de esta forma nos cruzamos con ellos y seguimos hasta el final, bien, Mon prueba superada. Ahora cualquier puente colgante de pequeño tamaño le parecerá ridículo.

Nos vamos ahora con el coche a otro parque, el Selvanatura (https://www.selvatura.com/) ubicado a unos 2Km, donde vamos a visitar la zona de los colibríes ya que ayer no pudimos, hoy el tiempo acompaña y tenemos tiempo, viva la redundancia.

El lugar es al abierto, hay unas estructuras metálicas con forma de árbol donde cuelgan unos plásticos que simulan unas flores, dentro hay agua mezclada con azúcar. Los colibríes son una cantidad impresionante, van y vienen, se paran a beber, vuelven a volar pasando al lado nuestro haciendo un ruido peculiar con el movimiento de sus alas.

Parece cómo si no tuviesen ningún miedo a las personas, tanto que si te pones con las manos cerca de las “flores” hasta se asientan en tus manos para beber, es un espectáculo muy bonito. Sacamos varias fotos a pesar que es muy complicado que se estén quietos un rato, casi siempre con las alas en movimiento. Nos quedamos un cuarto de hora sentados a disfrutar y nos vamos.

Un poco más lejos se encuentra el siguiente parque de hoy, el Extremo (https://monteverdeextremo.com), la actividad es el canopy, en España es la tirolina y la tenemos programada para las 13:00h, ahora son las 11:00h. Preguntamos si la podemos anticipar y nos dicen que sin problema, perfecto.

Pasamos a la sala donde nos ponen el arnés, el casco y los accesorios, esperamos fuera un rato, Mon está acojonada, bueno de hecho no quería hacer esta actividad, he sido yo en tomar la decisión de apuntarla.

Cuando finalmente llega la hora, nos dividen cómo de costumbre en los de habla hispana e inglés para darnos las explicaciones de cómo hay que poner las manos, los pies, etc.

Subimos por una escalera y empezamos con tres tramos relativamente cortos, digamos para familiarizarnos, hasta aquí, lógicamente sin problemas. El cuarto tramo atraviesa completamente un valle, estamos hablando de unos 500m y para hacerlo diferente vamos en pareja enganchados con las piernas, hasta a Mon le ha parecido bien.

Seguimos, en total son catorce tramos. Hay que andar también en subida para alcanzar la salida del siguiente. Nos encontramos ahora sobre una plataforma ubicada en un árbol a unos 30m de altura. Aquí nos dicen que hay “rapel” es decir una bajada vertical hasta alcanzar el suelo. A Mon se le cambia la cara, ella va por delante, baja. Cuando llego yo abajo va y me suelta que le ha gustado.

Nos metemos ahora en un tramo que sube bastante, el corazón se acelera, pero llegamos arriba, seguimos hasta que los monitores nos dicen que ahora hay “tarzán”, todos nos miramos con cara de ¿? Bueno, se trata de que te enganchan a una cuerda y te tiran al vacío mientras tú vas y vienes colgando de una rama por encima tuyo.

Mon obviamente decide no hacerlo, la siguen la mayoría de las demás mujeres, yo lógicamente me apunto y cuando me tiro me sube la adrenalina a tope, bueno no, lo siguiente, totalmente aconsejable, uow!!!

Seguimos hasta llegar al último tramo, su nombre “superman” que consiste en darle la vuelta al arnés para engancharte por atrás el cuerpo, con una segunda cuerda los pies y bajar en posición horizontal en un tramo de unos 1.300m.

Mon pregunta directamente donde está el camino para regresar andando, unos de los monitores le contesta que no se preocupe, que puede regresar con uno de ellos por otro cable más corto directamente al edificio principal y en posición normal.

Yo sigo y la verdad es que es increíble estar enganchado de esta forma y pasar de un punto a otro pasando a esta velocidad por el valle. Una vez al otro lado bajamos la torre de llegada y todavía nos queda el último tramo corto con sorpresa incluida.

En la misma posición pasamos ahora por un túnel, ya no tengo palabras para describir la extraña sensación de volar a oscuras, llegar a toda ostia y acabar en manos de tres monitores, uff.

Una experiencia única, ha valido y mucho la pena, totalmente recomendable, no puedes venir a Monteverde sin probar esta actividad.

Regreso al edificio principal y justo cuando llego y veo a Mon sentada esperándome, también llega un papagayo de estos de todos los colores, que bonito por favor, Mon saca unas fotos. Ella ahora está mejor, la pobre ha habido un momento que lo ha pasado mal pero también en esta ocasión puedo decir que: bravo, prueba superada.

Nos comemos un arroz con verduras, incluido en el pack y regresamos al hotel, esta noche, a las 19:00h tenemos música en vivo en el salón comedor donde reservamos una mesa, esta es nuestra última noche y un poco de fiesta no está de más.

Vaya fiesta de m….a, para empezar la mesa reservada se ha anexionado con una mesa de dieciséis personas así que nos han ofrecido otra mesa cerca del “artista” que estaba tocando, pues Mon decide que lo mejor es sentarnos lo más alejado de él, detrás de una columna, total, lo único que importa es escuchar, no ver…

la cena muy bien, el vino también, nos retiramos a las 21:10h buenas noches. mañana regresamos a San José.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157672964994477

Hoy hemos dormido fatal, el colchón es muy blando, más que cualquiera de los de más donde hemos dormido en estos días aquí en Costa Rica. A pesar de todo hoy me he levantado tarde, a las 5:50h.

El desayuno, justo para compensar el colchón, ha sido de largo el mejor del viaje pero ya se sabe, no se puede prender tenerlo todo!!!

7:25h Rafa Elizondo, nuestro guía tico, decididamente de descendencia vasca por el apellido, claro, nos pasa a buscar con su hija en el coche, ya sabíamos que tenía que dejarla en el cole, nosotros vamos con el nuestro y quedamos justo en la entrada de Curicancha.

Nos da tiempo para rellenar el libro de visitantes y en seguida se presenta armado de un enorme trípode, cámara Nikon con tele objetivo y una mochila llena de libros y mapas, pienso: allí va la óstia!!!

Empezamos la visita. Entramos en un bosque privado secundario, más arriba se encuentra el primario. Rafa empieza posicionando el trípode y enfocando a los árboles, de esta forma podemos divisar distintos pájaros mientras él nos va dando explicaciones detalladas de cada uno de ellos, colores de machos y hembras, emparejamiento, longevidad, etc. Esto se va repitiendo varias veces, la verdad es que todo es muy interesante.

Naturalmente no hay solamente pájaros, también divisamos a roedores, mismo método, tele objetivo y Rafa pone el móvil para hacer las fotos sin zoom, parece de estar justo al lado sin perder calidad, genial.

Nos habla ahora de flora y del ecosistema, todo muy interesante.

Vamos paseando, llueve, sale el sol, vuelve a llover, aquí es así, Rafa nos va hablando del lugar, de sus vivencias, transcurre la mañana que acaba con una explicación sobre el café, ha valido y mucho la pena hacer esta actividad. Una vez más doy las gracias a Juan Carlos por habernos organizado parte del viaje.

Regresamos al hotel donde hacemos una parada técnica para luego irnos en dirección Santa Elena a la parte superior de la montaña pasando por las misma carretera donde están ubicados los parques temáticos. Entramos en la reserva para hacer uno de los diferentes caminos marcados y disfrutar del bosque en esta parte bastante más mojado y con más vegetación. A Mon le duele un poco la espalda así que escogemos el Sendero Encantado de 3,4 Km pero justo en la mitad giramos por un atajo que nos conduce de vuelta a la entrada. Hoy hemos recorrido 6,6Km en total incluido los hechos con Rafa, eso si, en la montaña que no es lo mismo que en plano.

Hora de comer, repetimos el Restaurante Tramonti, esta vez dos “spaghetti ai frutti di mare” y un steak para mí de plato principal, pruebo una cerveza artesanal local muy buena y, repito. Cafés y chupitos, perfecto, regresamos al hotel. llueve a cántaros.

Mon descansa, sigue lloviendo. La señal WiFi que llega a la habitación es muy débil, me largo al bar y pido un té mientras me pongo al día con el blog.

Cómo información adicional deciros que los coches en Costa Rica no llevan la matrícula delante, exactamente cómo en algunos estados de USA, las matrículas de los vehículos de transporte son diferentes y los taxis llevan delante la placa de la licencia.

Encuentro muy divertido que la Poli quita literalmente la matrícula a aquellos coches que hacen una infracción y no la devuelven hasta que no se haya satisfecho el pago de la multa, así de mientras no pueden conducir. A veces hay métodos tan sencillos que a las grandes mentes occidentales ni se les ocurre…

Por otro lado hay otro pequeño detalle, cada mañana, en cada salón donde hemos tomado el desayuno hemos escuchado música jazz ¿curioso verdad? Es relajante.

Llega Mon, pide un café, nos quedamos un rato más, fuera sigue diluviando, regresamos a la habitación y nos ponemos a ver una peli, más remedio…

Volvemos a salir a cenar sin movernos del hotel, todo perfecto, mañana habrá adrenalina.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157701536822321

Ayer cerré los ojos sobre las 10:00h, necesitaba descansar, esta mañana me he vuelto a poner de pie temprano, sobre las 5:30h, dos horas más tarde ya salíamos del lodge.

llueve y mucho, el cielo está totalmente tapado, nubes bajas, visibilidad escasa, cómo es lógico desestimamos la opción del paseo caminando por el Volcán Arenal y tiramos con el coche conduciendo de espacio en dirección al Lago Arenal que bordeamos durante varios quilómetros pasando de la provincia de Alajuela a la de Guanacaste.

La velocidad es de entre 40 y 60Km/h, de vez en cuando adelanto a algún camión que circula entre 20 y 50Km/h, está claro que a estas velocidades es prácticamente imposible tener accidentes. Paramos a repostar en el pueblo de Nuevo Arenal, seguimos. Sigue lloviendo.

Decidimos hacer una parada en el Bar & Macadamia (https://www.cafe-macadamia.com) con vistas al lago desde su terraza cubierta trasera, deben de ser muy bonitas en un día despejado… de todas formas saco una foto de recuerdo.

Seguimos por la 142 hasta que, uno de los escasos carteles que existen por la carretera, nos indica que para ir a Monteverde hay que girar a la izquierda por la 145. Esta carretera está mucho peor que la anterior con varios parches pero todavía asfaltada porqué la siguiente, la 606 se convierte en un camino de piedra, ancho lo suficiente cómo para que dos vehículos puedan cruzarse pero siempre un camino con sus baches, sus curvas, no nos olvidemos que es montaña así que vista la situación pongo en marcha el 4×4, sabia decisión ya que además, cómo no, sigue lloviendo.

Que más os puedo contar de este desplazamiento, pues que en este último tramo si he adelantado a varios coches y furgonetas que iban muy, pero que muy despacio, no se pero cuando hay baches si vas más rápido los notas menos porqué las ruedas se mantienen arriba…

Llegamos por fin a Monteverde, hemos tardado 3h, incluyendo la 1/2h del desayuno, para recorrer 110Km.

Check-in en el Hotel Poco a Poco (http://www.hotelpocoapoco.com/es/) cuya decoración que debe de ser de los años ’70, jiii.

Se me olvidaba comentar una peculiaridad de la pronunciación de los ticos y es que la letra “R” la pronuncian de una forma muy rara, para entendernos, para decir rica sonaría “ruica”.

Salimos a comer y esta vez elijo un restaurante italiano auténtico, el Tramonti (https://www.tramonticr.com/index_esp.php), hoy pasta, ya tocaba, ah, y un café “ristretto” auténtico!!!

Nos retiramos al hotel para volver a salir que ya es de noche, bueno aquí las 18:00h, para ir a visitar dos instalaciones donde podremos observar ranas y serpientes, ambas muy cerca del hotel.

Empezamos por las ranas, efectuamos la visita guiada con david, un tico muy majo que no solamente nos da explicaciones te todas las ranas, nos ayuda a hacer fotos abriendo los ranarios y acercando directamente mi iPhone a ellas con el resultado obvio de obtener unas muy buenas fotos. Un diez para el chaval, sin él la visita no hubiese sido lo mismo.

No muy lejos hay un centro comercial, allí que vamos y nos damos cuenta de que este tipo de instalaciones no son para este país, desierto y con la mayoría de las tiendas cerradas y/o en traspaso/venta.

Siguiente visita a los serpientes, esta vez no es guiada pero podemos observar desde cerca diferentes tipos de todos los colores, sacamos bastantes fotos.

Una vez fuera vamos a buscar a un restaurante argentino que había visto previamente en TripAdvisor, bien pasamos por delante y no lo encontramos, más adelante preguntamos y nos indican, regresamos y vemos un cartel que pone: en alquiler. Vamos que está cerrado.

No muy lejos está el Restaurante Tree House (http://www.treehouse.cr/) que nos hace gracia por tener un gran árbol en su interior. Entramos. Cenamos bien sentados en la primera planta, arriba hay una más, solamente nosotros y otras 3-4 mesas de turistas.

Nos retiramos, mañana tenemos excursión guiada de unas 4h.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157701536822321

2018_La Fortuna, Día 10

octubre 24, 2018

Un pajarraco nos ha despertado sobre las 5:15h y a partir de ese momento no nos hemos vuelto a dormir, fuera llueve y mucho. Pues nada, redes sociales, blog hasta la hora que podemos ir a desayunar, las 7:00h.

La primera actividad programada para hoy es ir a ver la catarata del río Fortuna (http://www.cataratalafortuna.com/), nuestro lodge está ubicado a unos 300m de su entrada, para allí que vamos. Sacamos los tickets y empezamos la bajada, se trata de un desnivel importante, unas escaleras con 530 escalones nos sirven para llegar hasta abajo.

Una vez allí caen cuatro gotas, como si no hubiese llovido suficiente esta noche. Después de sacarnos unas fotos bajamos un poco más hasta el río que está lleno de peces. Desde este punto nos vamos acercando a la catarata pasando entre piedras húmedas y resbaladizas sin lamentar accidentes

Nos encontramos ahora justo en frente de ella, el agua está ligeramente fría, el salto es de unos 70m y delante nuestro tenemos una piscina natural. Hemos traído bañadores pero Mon decide no bañarse y yo, cómo siempre me apunto a un bombardeo, tardo nada en sacarme la camiseta, los pantalones y tirarme al agua. No vaya a ser que no pueda decir que vine y me fui sin más.

Una vez fuera, me seco, me visto y regresamos arriba haciendo alguna que otra parada para tomar un breve descanso. Una vez arriba vamos a ver un pequeño parque de orquídeas pero ninguna de ella tiene flor, no hay aliciente.

Antes de salir pasamos por la tienda de souvenirs donde compro un parche y un imán para la nevera. Regresamos al lodge. Ducha y de nuevo en marcha, esta vez con el coche.

Aprovecho para explicar cosas, por ejemplo que al entrar en cualquier restaurante, la persona que te atiende para indicarte donde sentarte te dice: donde os guste. Cuando le dice lo que quieres te contesta: con mucho gusto. El parqueo es el parking.

El día está ahora bastante despejado, el sol pega fuerte, nos vamos a dar una vuelta para ver el volcán Arenal (https://www.govisitcostarica.co.cr/region/city.asp?cID=454) pero en coche desde lejos, no nos va a dar tiempo de hacer el paseo de una hora y media aproximadamente, lo dejamos para mañana, ahora tenemos que regresar a La Fortuna, comer y ver el partido de Champions League entre el Barça y el Inter.

Ayer miré los restaurantes en TripAdvisor y el número uno es especialista en pollo, lo encontramos fácil, aparcamos, pedimos y, sin comentarios!!!

A unos escasos 500m se encuentra el Kazar Bar donde normalmente se retransmiten partidos de fútbol en directo, aparco delante, pregunto al camarero el cual cambia de canal hasta encontrarlo, llamo a Mon que se había quedado en el coche y nos sentamos.

Hemos perdido 2-0. Para cambiar de tema os voy a explicar lo que hemos hecho el resto del día. Cambio de ropa y nos vamos a unas termas de agua caliente (https://www.tabacon.com/es/the-thermal-experience/), actividad de paz y relax para acabar bien el día ya que la tarde no ha sido muy buena, por lo menos para mí.

Nos pasamos desde las 16:00h hasta las 18:30h metidos en las diferentes piscinas naturales y no, el agua baja directamente de la montaña a una temperatura de 35-38º mezclada con otros afluentes mas fríos. ¿Al fin y acabo son vacaciones no?

Nos sentábamos a cenar a las 18:45h, la cena buffet estaba incluida con la entrada, la chica que nos ha atendido ha tenido el detalle de preguntarme si tenía alguna alergia y claro, se lo he soltado todo. Total que me dice que consulta con el chef y me dice. Al rato vuelve y de todos los platos que hay allí expuestos, solamente puedo comer las zanahorias hervidas y me ofrece un pescado a la plancha cómo plato principal, oye perfecto.

Cenamos, nos retiramos, mañana a caminar por la montaña y desplazarnos al siguiente destino: Monteverde.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157703063333505

Cuando comentábamos de que hoy nos desplazaríamos de Tortuguero a La Fortuna, la gente no se lo creía, pero empiezo desde el principio.

Ya que nosotros no nos podemos quedarnos quietos, esta mañana nos recogían a las 6:00h para una excursión por los canales de Tortuguero, la duración ha sido de poco más de 2h pero a parte de algún pájaro, el resto de animales ya estaban en nuestras cámaras del día anterior.

Regresábamos al lodge sobre las 8:00h tiempo más que suficiente para desayunar, ducharnos, arreglarnos, check-out y listos en el muelle para que nos pasaran a buscar.

Marcelino llega casi 10min más tarde sobre la hora convenida, somos los primeros, volvemos a sentarnos en primera fila justo al lado suyo, el resto de la gente sube en el muelle del centro del pueblo. El viaje de retorno a Moín transcurre sin novedades hasta que, a falta de unos pocos quilómetros, nos quedamos sin gasolina. Bien ya era hora de que volviesen los imprevistos, hoy si que tenemos prisa, nuestro desplazamiento terrestre es muy, pero que muy largo en lo que se refiere a los tiempos.

Una llamada y 15min más tarde, en otra lancha, nos traen un bidón con el combustible suficiente para llegar al embarcadero, nos despedimos y nos vamos. Primera parada en una gasolinera, hay que repostar para estar tranquilos hasta nuestro destino.

Que decir de la carretera, pues tráfico, mejor dicho, mucho tráfico, camiones por todas partes, tramos de 80, 60 y de hasta 25Km/h, vamos que una m….a. Si no respeto los límites de velocidad en Europa, no los voy a respetar aquí, no!?

El gran problema de la red de carreteras de este país es que es la de toda la vida y todas pasan, si o si, por los pueblos así que las paradas y las caravanas son constantes.

Llegamos a un punto donde finalmente dejamos la carretera principal y nos desviamos hacia el norte, aquí cambia bastante la cosa, pocos vehículos y carretera más estrecha. Seguimos sin parar ni siquiera a comer. Pasamos por un tramo largo que Tom desconoce, Mon me hace de copiloto mirando el mapa que nos dieron y logramos no perdernos hasta que Tom vuelva a saber en que punto nos encontramos.

Justo al hacerse de noche entramos en el pueblo de La Fortuna, la dirección del hotel no sale así que a la vieja usanza, aparco, bajo y pregunto, esto siempre funciona, no estamos lejos. Llegamos, check-in y a cenar que vamos.

Damos un par de vueltas en las calles céntricas con el coche y vemos un restaurante que nos entra por los ojos, aparcamos. El Restaurante Don Rufino (https://www.donrufino.com/es) es un local muy bien decorado con madera noble, una iluminación acertada, que decir de la carta, una propuesta de mezcla de cocina tica y europea y una más que completa carta de vinos. Pedimos al encargado, un chico muy atento, un primero para compartir y dos platos fuertes, nos metemos una botella de un vino chileno, un par de ronda de chupitos, hoy nos lo merecemos y nos retiramos a descansar.

Mañana nos quedamos por aquí.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157697196337510

La sensación al saber que esta era la última vez que salíamos de Puerto Viejo, por lo menos en este viaje, ha sido un poco rara, ya nos habíamos acostumbrados a este rincón del mundo con sus pros y sus contras pero en definitiva muy bien.

El tramo hasta Limón transcurre sin problemas, justo antes de llegar a la intersección de la carretera pongo en marcha el Tom, marco Moín y sigo el recorrido marcado, solamente faltan unos 10Km pero tal y cómo suele hacer de vez en cuando, me desvía por uno de sus atajos. Dejamos la carretera principal y nos metemos en una carretera que pasa por una casas para luego desviarnos por un camino no asfaltado por la montaña, faltan 3Km pero me paro y pongo el 4×4, Mon se pone un poco de los nervios, yo confío en Tom que jamás me ha defraudado hasta la fecha.

En el pequeño puerto de montaña el Hyundai no se porta del todo bien, va deslizando y la impresión es que ninguna de sus ruedas esté agarrando el suelo, (Tere, si escribo esto es porqué todavía estamos vivos y coleando).

Finalmente regresamos a la carretera asfaltada que nos lleva hasta el puerto bananero, giramos a la izquierda y en seguida se nos acerca un señor preguntando si buscamos un transporte para Tortuguero, le decimos que si pero que ya lo tenemos concertado, nos indica donde girar y aparcar. Los “ticos” (costarricenses), son gente tremendamente amable, siempre están predispuestos a ayudarte, son geniales.

Una media hora más tarde salimos hacia Tortuguero, somos cinco más el capitán, Marcelino, un personaje de treinta y cinco años que lleva desde los diez haciendo este trabajo, llevar un taxi arriba y abajo.

Si bien el programa consiste en llevar los turistas de Moín a Tortuguero, hay que añadir el aliciente de ver a una serie de fauna que vive en esta zona. Después de contestar a la pregunta: ¿Tenéis prisa en llegar? Y haberle contestado todos que no, entonces se lo toma con mucha calma. paramos constantemente para ver esto y aquello y sacar tantas fotos como para aburrirnos.

En primer lugar, una vez más, vemos a Perezosos aunque en esta ocasión un poco más lejos, luego un tipo de lagartija de color verde perfectamente camuflada cómo si fuese una hoja de un árbol. Su nombre es lagartija Jesus Cristo, es la que corre por encima del agua. Justo al lado hay una iguana verde también perfectamente camuflado.

Seguimos, la siguiente parada es para un caimán, despacio nos acercamos y nos colocamos a 1m, sacamos fotos para aburrirnos y él ni se inmuta, eso si con su boca abierta por si acaso.

El recorrido hasta destino transcurre entre ríos que desembocan en el mar y canales que los unen, de esta forma en ningún momento tenemos que navegar en mar abierto.

Las paradas son constantes, pájaros de todo tipo, estos son más difíciles de fotografiar,

Finalmente podemos ver de cerca a un cocodrilo que al acercarnos se sumerge. Un poco más adelante vemos a otro en la orilla que está tomando el sol, nos acercamos y ni se inmuta, genial, más fotos.

El trayecto se nos está haciendo ameno, una forma de llegar a Tortuguero que encuentro perfecta, la otra era hacer unas 4h de coche donde el último tramo transcurría en caminos no asfaltados para luego coger un taxi (barco) sin paradas intermedias, vamos un rollo. Gracias a Juan Carlos por habernos dicho que por allí si y por aquí no.

Llegamos a destino, comemos algo y finalmente nos dejan en el lodge. Ahora estamos esperando que nos digan en que grupo vamos a salir para ver las tortugas poner los huevos, esto funciona por sorteo y hay dos turnos, las 20:00h y las 22:00h

Finalmente nos indican que estamos en el segundo turno, perfecto, así nos da tiempo de cenar con calma, además de la hora, los lugares para la actividad están divididos en cinco sectores, el primero está justo en frente del lodge y al estar fuera del parque de tortuguero no tenemos que abonar los $15 por cabeza para la entrada. De momento un día redondo, mejor no hablar en voz alta.

Llega la hora que nos vienen a buscar, nosotros y nadie más, perfecto, cruzamos el río y bajamos. Allí un montón de gente, el guía nos dice que son del turno anterior y que no han podido ver nada probablemente porqué hoy es luna llena y a las tortugas no les gusta poner huevos con tanta claridad. Se acaba el tiempo, cambio definitivo de turno. Debe de ser muy frustrante venir aquí, apuntarse para esta actividad sin poder disfrutarla.

Pienso que al haber tenido un inicio de viaje con varios accidentes, ahora toca que todo vaya sobre ruedas, si o si lo veremos, hay que tener fe.

Los guías están con los turistas, los guardias son los que van paseando para localizar las tortugas, todos ellos utilizan linternas con un filtro rojo para no dejar ciegos a estos animales o asustarlos. Finalmente llega un guardia el cual resulta ser el hijo de nuestro guía y le dice a donde tenemos que dirigirnos así que regresamos a la lancha y no sin dificultad encontramos el punto donde desembarcar.

Una vez cruzado el pequeño tramo de vegetación que va desde el canal a la playa, por fin salimos en campo abierto, nos acercamos al resto de gente y pacientemente esperamos nuestro turno. Ha llegado el momento, la tortuga según nos informan debe de tener unos ochenta años, su tamaño es de aproximadamente un metro y quince y veinte centímetros, ver el desove es algo realmente único, una experiencia inolvidable.

El proceso entero consiste en que la tortuga sale del mar, sube por la playa, busca un lugar donde hace un agujero para ella y otro mucho más profundo para los huevos. Una vez esté en armonía con todo eso, empieza a el desove, estamos hablando de aproximadamente de más de ochenta huevos, son blancos y blandos cómo si fueran huevos duros, de vez en cuando saca 3 o hasta 4 a la vez.

Una vez acabado el proceso, durante el cual la tortuga está en trance, empieza a cubrir el agujero donde están los huevos moviendo su parte trasera a la arena hasta sepultarlos completamente, de esta forma garantiza la protección contra los depredadores y el hábitat necesario para que las nuevas tortugas puedan romper y salir los huevos en unos tres meses.

Todo este proceso es digno de ver, solamente por eso vale y mucho la pena desplazarse hasta este rincón del mundo, lástima que no se puede traer ni la cámara de foto ni de vídeo así que gentil público si lo queréis ver o os desplazáis hasta aquí o lo miráis en YouTube.

Regresamos al hotel con una gran sonrisa en la boca, Mon no para de decirme: que bonito, no le quito la razón.

A dormir que mañana nos levantamos pronto.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157672964337687