2016_Costa Brava, 407Km

agosto 15, 2016

Cuando un lugar está cerca se suele decir que, precisamente por esta razón, se puede ir siempre que uno quiera y muchísimas veces pospones el viaje así que, este año toca la Costa Brava, lugar cercano, bonito y donde se puede ir, cómo no, en moto.

Todo empezó cuando recibí el e-mail de Ticketmaster con el programa del Festival de Cap Roig, al verlo, seleccioné el único concierto al qué podíamos asistir el lunes 16 de agosto, día festivo.

El primer paso fue comprar las entradas, luego reservar el hotel y así se quedó la cosa.

Esta semana nos pusimos en internet y miramos lo que se podía hacer y empezamos a organizar, yo me atrevería a decir un plan variado.

 

Domingo 14 de agosto

El viernes estuvimos con Laura en la “Fluor Party” en la playa del puerto de Garraf en ocasión de las fiestas del pueblo hasta las 3:00h y ayer trabajamos todo el día, cenamos fuera y hoy en pie a las 8:00h cómo cada día.

Desayuno fuerte, preparación de maletas, las mismas que cuando nos fuimos de vacaciones para tres semanas con la diferencia que en esta ocasión solamente son dos días…

De Garraf a Barcelona nada de tráfico hasta el peaje de Granollers, a partir de aquí la autopista ha estado siempre llena de coches, muchos de ellos franceses, menos mal que con Desy todo es más fácil.

Una vez fuera de la autopista en poco tiempo llegamos a Sant Feliu de Guixols donde tenemos el hotel, check-in y nos vamos andando a la playa de Sant Pol.

Una vez allí nos quitamos las camisetas, nos ponemos el protector solar y empezamos el “Camino de Ronda” un recorrido para hacer andando para disfrutar de las maravillosas vistas sobre los acantilados y las calas accesibles por medio de escaleras y senderos.

Antes de arrancar Mon compra unas botellas de agua, una cae de inmediato, empezamos a andar.

Los primeros metros son en una pasarela un poco más elevada que la playa, de repente se convierte en un sendero amplio que combina escalones, subimos, bajamos, giramos, a veces, una vez arriba, llegamos a la calle para en seguida volver a salir de ella.

Mon dice: como mola esto!!! La verdad es que si.

El agua está tan limpia y transparente que es una delicia para la vista, ver las rocas que entran en el mar, hay un sin fin de barcos, yates, canoas, personas tirándose al agua, haciendo paddel surf o snorkel.  Nos cruzamos con gente pero no demasiada así que podemos parar tranquilamente a hacer fotos.

Más o menos a mitad camino decidimos bajar a una de las calas para darnos un chapuzón. El agua es fresquita para la época del año pero está buenísima, menos mal que llevamos el calzado de goma adecuado porqué rocas hay…

Ya casi al final del camino, cerca del puerto, propongo saltarnos el último trozo para irnos directamente a comer, lo hacemos en una terraza de un restaurante que previamente había mirado en TripAdvisor.

Un menú correcto a precio fijo con pescado fresco y unas cervezas.

Tras una visión a la playa y al no haber hamacas, nos retiramos al hotel para disfrutar de la piscina y, cómo no, de las hamacas, bueno yo, Mon decide hacer una siesta de unas dos horas y media, casi na…

En este tramo horario me da tiempo tomar el sol, escuchar música, dormir un rato, beber un extraño mojito de limón y también escribir esto.

Mon se presenta media hora antes de la puesta de sol con una cara muy, pero que muy relajada, bien, de esto se trata, de disfrutar del tiempo libre.

Después de ducharnos, bajamos andando hasta el puerto, allí tenemos mesa reservada en el restaurante Sa Marinada (http://samarinada.com/) donde disfrutamos de una excelente cena en la terraza con unas buenas vistas, especifico hacia el puerto porqué las de la mesa quedaban un poco oscuras por culpa de una planta que tapaba parcialmente la luz.

 

Lunes 15 de agosto

Hoy hemos podido dormir, el único horario que nos marca el ritmo es el del desayuno, hasta las 10:00h así que sin ducharnos bajamos para ello y lo hacemos en las mesas exteriores cerca de la piscina. La única nota negativa, el café.

Sobre las 11:00h salíamos en dirección Pals, Punto de encuentro con Laura y Llorenç para conjuntamente hacer la actividad prevista, hoy toca Segway en (http://m.livetour.cat/).

Garmin nos lleva cerca pero se equivoca y nos mete en una carretera sin asfaltar, menos mal que Mon pregunta en un agro turismo y en seguida llegamos. Un poco de espera y estamos al completo.

En primer lugar unas nociones básicas de cómo va el segway y en marcha. A diferencia del modelo urbano, este tiene unas ruedas mucho más grandes y el dibujo de los neumáticos es específico para fuera pista.

El primer tramo corto sirve para fraternizarnos con el vehículo eléctrico y tomar confianza, todo va bien, por orden vamos el guía, Llorenç, las chicas y finamente yo que cierro el grupo. Entramos ahora en una zona arbolada donde nos dejan hacer gincana entre los árboles, divertido.

Cruzamos ahora la carretera, no antes de haber escuchado alguna que otra información técnica sobre el segway, de hecho nos dicen que la velocidad máxima es de 12Km/h.

Rodamos por caminos hasta llegar a una urbanización, allí el recorrido se convierte en una calle asfaltada y ancha. Josep, el guía, al vernos tan espabilados nos felicita y nos dice que va a quitarnos el limitador de velocidad para poder alcanzar los 20Km/h velocidad tope 🙂

Entramos ahora en un espacio natural llamado “les Basses d’en Coll”. Se trata de la zona más grande de Cataluña de arrozales después del Delta del Ebro.

Los caminos son rectos con muchas piedrecitas, estamos solos, a lo lejos vislumbramos algunas bicis. Mientras vamos a una velocidad rápida voy mirando el paisaje, el horizonte y, de repente cuando vuelvo a girar la cara hacia delante me veo a Laura completamente parada en el camino. Mi reacción es la lógica, freno en seco y al bloquear las ruedas pierdo el equilibrio hasta que pongo en práctica lo que nos había dicho Josep, es decir, soltarme y saltar hacia atrás cayéndome sin hacerme daño, solamente unas rascadas. Todo se ha quedado en una anécdota.

Seguimos hasta el punto de salida, ha sido súper divertido, totalmente recomendable.

Hora de comer, lo hacemos en un restaurante recomiendo por Josep donde por venir de su parte nos invitan a la primera ronda de cervezas, bien.

Laura tiene tren de regreso a Barna a las 16:30h así que nos despedimos, Llorenç se queda a trabajar con su food-truck, cada noche está en el WS (http://www.whitesummer.es/), nosotros nos vamos a visitar Pal, pueblo medieval ubicado encima de una colina suave. Aparcamos y paseamos pero el sol pega mucho, el calor es insoportable, seguimos.

Volvemos a repetir la operación un poco más tarde en otro pueblo de similares características, Peratallada. Aquí además compramos una salamandra muy bonita hecha de hierro y cristal para colgar en casa.

Un proveedor me había comentado que en Torroella de Mongrí hay un castillo desde donde se puede disfrutar de unas maravillosas vistas de buena parte de la Costa Brava y los Pirineos y allí nos hemos  dirigido. Nos hemos quedado un poco mal cuando al ver que para subir hay que recorrer un buen tramo andando y bajo el sol, decidido, lo dejamos para otra época del año al igual que las Islas Medas que están muy cerca de aquí.

Nos vamos ahora a Calella de Palafrugell, aparcamos, nos sentamos en una terraza donde disfrutamos de un zumo natural de zanahoria y manzana hecho al momento y de un agua fresquita.

Nos quedan poco más de tres horas para la última actividad del día así que nos vamos para los Jardines de Cap Roig, allí nos hacen aparcar en la zona habilitada para motos grandes justo al lado de la taquilla, perfecto. Hasta las 20:00h no abren puertas, decidimos entonces seguir paseando por el bosque siguiendo una vez más el GR92 durante casi una hora entra ida y vuelta. Este finde sí que hemos hecho actividad física.

Llegamos unos cinco minutos antes de la apertura, fuera hay una infinidad de gente bien vestida, hombres con camisas blancas, algunos con chaqueta, mujeres con vestidos y tacones, me río… vale que estamos en la Costa Brava pero vamos a ver un concierto, nada más.

Damos una vuelta por los jardines hasta que nos entra hambre y nos dirijmos al restaurante, allí la “pijolandia” es extrema, lógico tiene una estrella Michelin desde hace cuarenta años, nos reímos más. La cena exquisita también hoy, tiempo para pasar por el lavabo y a tomar asiento.

En unos diez minutos empieza el concierto de The Corrs, grupo irlandés de rock-folk compuesto por tres chicas y un chico, todos hermanos todos ellos muy compenetrados tanto para lo que respeta a los instrumentos musicales cómo en las voces. Un concierto genial, quizás un poco corto al sobrepasar ligeramente la hora y media pero nos deja un muy buen sabor de boca.

Cerca de Desy nos ponemos pantalón largo, pañuelo, Mon la chaqueta, yo sigo con camiseta, claro soy de Bilbao… Perdón soy de Milano pero allí también hace frio.

Naturalmente a esa hora no hemos encontrado tráfico, por lo tanto sin conplicaciones nos hemos metido en la cama sobre las 2:00h.

Fotos: cargándose…