Esto de despertarse al lado de la playa mola mucho, da una sensación de total libertad, además sin haber planificado la parada en este lugar. Recogemos la cama y preparamos el desayuno, a nuestro lado hay otras camper que deben de haber llegado ayer, lo digo porqué dentro hay gente durmiendo, sinceramente no me he dado ni cuenta.

Mientras desayunamos los vecinos se van despertando y al salir todos dirigen sus miradas al mar para visualizar el estado de las olas, van llegando más surferos, uno en particular grita la atención a Mon, va con un ciclomotor y un artilugio que sirve para llevar la tabla.

Recogemos y nos marchamos, que disfrutéis!!!

Ciao Francia, volveremos.

Primera parada en una gasolinera Cepsa dónde llenamos el depósito, estamos en Anoeta justo al lado del estadio de la Real Sociedad, aprovechamos para darle un agua a presión. Al arrancar se enciende una extraña luz ambar que nunca había visto, se trata de un rectángulo con puntitos en su interior y dos líneas en cada lado, lo primero que se me ocurre es el catalizador. Entro y pregunto si saben lo que puede ser pero no tienen ni idea, Mon busca en internet, se trata del filtro de partículas, seguimos.

En seguida nos metemos en la autopista en dirección Pamplona, al rato se apaga, suponemos que al lavar, el agua debe de haber afectado al filtro y, una vez se ha secado, todo ha vuelto a la normalidad.

Salimos por la nacional en dirección Tudela, y de repente vemos en el medio de la nada una formación montañosa muy alta con nieve en la cima que nos llama la atención, Mon se pone a investigar, se trata del Moncayo que forma parte del sistema ibérico, comparte las provincias de Zaragoza y Soria y toca los 2315m.

Al acercarnos a Zaragoza el tráfico va intensificándose hasta llegar al colapso en la ronda, tardamos bastante tiempo para salir de este follón. Finalmente encontramos una área de descanso en la N-II allí paramos a comer.

Mon se cabrea ya que el viento no deja que los huevos se hagan, finalmente con la ayuda del protector y de nuestros cuerpos logra acabar de prepararlos.

A partir del momento que nos reincorporamos a la carretera tanto en esta como en la A2 todos son retenciones y bastante tráfico hasta que salimos en dirección Vilafranca-Vilanova-Sitges para llegar a casa por las costas que iban despejadas.

Descarga, ducha, cena, tele y a dormir. Ha sido un viaje de Semana Santa redondo.

2026_Bordeaux, 317Km

abril 5, 2026

Anoche sobre las 23:00h dejé el móvil y en seguida me dormí.

A la 8:00h en marcha, desayuno, ducha, recogemos y nos vamos, antes de entrar en la nacional que nos llevará a la capital de la zona echamos gasoil a 2,29€/l.

La ciudad de Bordeaux ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2007 por su inmenso centro histórico compuesto por varios monumentos y un conjunto de edificios clásicos y neoclásicos perfectamente restaurados.

Google Maps nos guía hasta un parking gratuito ubicado justo detrás del museo del vino (https://www.laciteduvin.com/es) dónde no entramos por no disponer del tiempo suficiente que se merece, mínimo recomendado tres horas.

Caminando, dejamos a nuestro lado izquierdo el moderno puente Jacques Chaban Delmas y bordeamos el río Garonne, hace un día espectacular, primaveral con sol, veinte y cuatro grados, está repleto de gente paseando, patinando, yendo en bici, con perros.

Nuestro destino se ve al fondo, sobresale del skyline, se trata del campanario de la Basílica de San Miguel el cual se eleva a 114m y está separado de la iglesia.

Durante el recorrido pasamos, sin entrar, un mercadillo ambulante dónde sirven todo tipo de comida, hay que recordar que en Francia comen pronto, nosotros seguimos, a nuestra derecha, al otro lado de la calle principal hay un parque con esculturas elevadas, lo veremos a la vuelta.

Paramos ahora en la Plaza de la Bolsa, entre ella y el río se ha construido una obra que consiste en una piscina de piedra que se va llenando de agua, solamente 2cm y vaciando de forma cíclica dando una percepción del espacio diferente según el punto que se mire y la luz que se refleje en ella. Niños descalzo juegan en ella.

Los edificios principales son la Cámara del Comercio y el Museo de la Aduana que cuenta la historia milenaria del comercio de la ciudad.

Seguimos nuestro camino hasta encontrar la Puerta de Cailhau que se parece a un castillo y que, en su día, ha sido la puerta principal de acceso a la ciudad.

Llegamos finalmente a nuestro destino, lástima que se está restaurando y solamente podemos hacer una foto del campanario sin la base. El barrio en que nos encontramos, llenos de bares y restaurantes con terrazas está a reventar de gente, entramos en un bar de tapas pero nada que ver con las españolas, en un italiano pero no hay nada sin gluten, seguimos caminando hasta el Mercado de los Capuchinos dónde, tras una vuelta, nos decidimos por una parada que tiene mesas y sirve el producto típico de la zona: mejillones y ostras.

Nada más intentar entrar para pedir mesa sale una chica que en español nos dice: se ha acabado todo… nos vamos.

Seguimos caminando en dirección a otros puntos de interés, salimos de este barrio, sucio, comparado con el resto de la ciudad que habíamos visto, nos paramos para sacar unas fotos al “Grosse Cloche” uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, el campanario del antiguo ayuntamiento.

Callejeando de repente entramos en una plaza también repleta de bares y restaurantes con terrazas, decidimos pedir mesa en una para comer algo, sin problema y atendidos en español nos tomamos una ensalada de burrata para Mon y un plato de antipasti para mi, todo perfecto.

Disfrutando del momento, del entorno, de nuestras vacaciones, genial.

Una vez acabada la comida, seguimos caminado y nos incorporamos en la “Rue Sainte-Catherine” la calle más comercial de la ciudad que alberga más de trescientas tiendas repartidas en más de un quilómetro, una de las calles peatonales más largas de Europa hasta llegar a la Catedral de Sant Andrés, también parcialmente en restauración.

Pasamos ahora por la plaza dónde podemos ver el Gran teatro de Burdeos.

Continuamos caminando de regreso a Furgui pasando por el parque que habíamos dejado esta mañana: “plaza de Quinconces” unas fuentes sin agua nos parecen algo sin vida.

Llevamos bastantes horas caminando, es el momento de volver para irnos, hay que pensar en el viaje de regreso.

Nos marchamos con un buen sabor de boca, tengo que reconocer que esta ciudad me ha sorprendido positivamente.

A63 dirección sur, Google Maps nos indica cuándo salir y evitar los peajes, sin novedades llegamos a Biarritz, allí aparcamos en la zona del faro desde dónde se puede apreciar buena parte del pueblo y el acantilado. Aquí se respira un aire diferente, parece que lo antiguo y lo actual se mezclan, la veo algo diferente desde mi última visita. Mon comenta que se parece a un lugar de veraneo para pijos.

Volvemos a repostar, lo poco que nos queda en el depósito no nos da garantías suficientes para llegar al País Vasco. Seguimos por la carretera y nada más pasar Bidart vemos a nuestra derecha un aparcamiento de una playa con varias camper aparcadas, nos paramos.

Todos son de surferos, algunos tienen mesas y sillas sacadas, suponemos que aquí deben de ser permisivos, nosotros hacemos lo mismo, nos preparamos la cena mientras va oscureciendo, la cama y a descansar, hoy ha sido un día completo y muy bien aprovechado.

Mañana toca el viaje de regreso…

Hoy el día ha empezado como tiene que ser, desayuno completo tomado con calma, ducha y, tras recogerlo todo, nos hemos ido sobre las 9:30h.

Autopista A10 con tráfico fluido hasta Bordeaux, otro robo al peaje, voy a configurar Google Maps para evitar autopistas de pago, no soporto pagar 6€ por 90Km teniendo al lado una nacional gratuita con la única diferencia de poder ir a una velocidad de 20Km/h inferior.

Pasamos la ronda y nos desviamos para Arcachón y nada mas entrar en la nueva vía rápida un tremendo atasco, camiones incluidos, que nos acompañará durante varios quilómetros haciéndonos perder un tiempo que más tarde lamentaremos.

Llegamos finalmente al parking de la Dune du Pilat dónde aparcamos en la zona reservadas para camper y autocaravanas.

Seguimos el flujo de la gente, parece Las Ramblas, muchísimos españoles, lógicamente franceses y varios italianos la cual cosa me ha sorprendido bastante por ser un destino no tan famoso o por lo menos me pensaba.

El camino entre árboles nos lleva arriba, gente que sube, otra que baja y algunos otros se ponen o se quitan el calzado.

Finalmente una escalinata bastante empinada con una cuerda para ayudar nos permite subir hasta la cima de la duna, había leído que son más de 100m.

Mucha gente apelotonada, nosotros en seguida nos desplazamos a la derecha, efectuamos una pequeña bajada, para poder observar cómo es debido las maravillosas vistas desde esta altura, a nuestros lados bosque, en frente la duna que baja hasta la playa, más adelante el mar forma varios canales naturales , en algunos puntos la profundidad es tan escasa que afloran zonas de playas, varios barquitos navegan.

Es impresionante poderlo observar todo desde esta altura, una sensación muy diferente, seguimos desplazándonos sobre esta arena que cede bajo nuestros pies hasta una zona tranquila sin gente y nos sentamos un rato, que paz, ha valido la pena hacer tantos quilómetros para ver esto.

En frente nuestro un poco más al norte está la península ubicada entre el río Garonne que desemboca en el mar y Bordeaux, el final es Cap Ferret, propongo a Mon ir después de dar un tour por Arcachón, le parece bien.

Poco a poco regresamos al principio pero lo hacemos bordeando la cara norte de la duna, mucho más empinada que la parte ubicada enfrente al mar evitando asimismo de bajar la escalinata.

Pagamos el parking, 7€ por menos de dos horas y nos vamos a Arcachón dónde cualquier sitio para aparcar es de pago, aquí el ayuntamiento se debe de hacer de oro si por cada hora en la calle cobra 2€.

Nos damos una vuelta con Furgui sin parar y estacionamos en una zona elevada con varias torres, allí nos tomamos nuestro aperitivo sin ser molestados y a continuación nos vamos.

A pesar de estar justo en frente, hemos tardado casi dos horas en llegar al otro lado de la bahía, aquí la velocidad máxima es de 30 o 50km/h algunos puntos se permite algo más, está repleto de gente, ciclistas, familias enteras con bicis, se nota que es un lugar para disfrutar.

Parada por el camino para comer algo rápido y tomarnos un café en una chocolatería.

Finalmente llegamos al final, aparcamos, en este caso, gratis y nos desplazamos unos cien metros, vemos desde este punto la Dune de Pilat en todo su esplendor, mucho más grande de lo que creíamos.

Mon me hace notar el extraño movimiento del las olas que llegan aquí y regresan supongo tras encontrar poca profundidad, lo que está claro que la bahía y sus canales naturales brillan por la ausencia de corriente.

Un camino nos lleva hasta el lado del oceano dónde otra duna, mucho más pequeña, forma una pared casi verical en su parte interior, regresamos.

Por el camino nos paramos en una enoteca y compramos un par de botellas del famoso vino de la zona.

Finalmente llegamos al camping que ya está oscureciendo, carpaccio y a dormir.

Mañana nos vamos.

Hemos pasado la noche con una temperatura exterior de cuatro grados pero con silencio absoluto a pesar que ayer contamos varias camper y autocaravanas aparcadas, hoy hemos sido los segundos en marcharnos.

Regresamos a la carretera principal dirección Huesca, giramos hacia Sabiñanigo y paramos a repostar, hacemos un intento para tomarnos un café en un bar pero la cola nos hecha para atrás, seguimos el camino.

Después de subir por los Pirineos nevados en sus cimas, llegamos a Castiello de Jaca dónde finalmente paramos a desayunar al sol, adivinar que… yo tortilla que ha sobrado y Mon pollo rebozado, hemos aparcados al lado de un parque infantil, una vez acabado, entramos a tomarnos un café en el primer bar al otro lado de la carretera.

Le comento a Mon que en este pueblo dormimos cuando empezamos el camino de Santiago, ella remarca: en moto, si, eso es.

De nuevo en marcha entramos en Francia por el túnel gratuito, grata sorpresa.

A partir de aquí el recorrido por la N134 ha sido lleno de curvas suaves a una velocidad máxima de 70-80Km/h según el punto. Hay muchas camper y autocaravanas todas con matrícula de España.

La idea inicial era de ir a visitar Arcachón pero, al tener la obligación de efectuar el check-in de 15:30 a 17:00h decidimos ir directos al camping de Jonzac (https://www.jonzac-haute-saintonge.com/trouver-votre-hebergement/camping-municipal-de-jonzac-5752960/).

Nos desviamos por la A65, que gusto fijar el cruise 130km/h velocidad máxima permitida en la gran mayoría de países europeos menos España, en este tramo vamos solos.

Finalmente esta autopista muere en la A62 que viene de Tolouse con bastante más tráfico, peaje, caro no, lo siguiente, menos de 200km 33€ un robo.

Al llegar a Bordeaux muchísimo más trafico, sucede lo que siempre pasa en Francia la autopista se convierte en ronda, una vez la pasamos y salimos a la nacional el atasco es monumental, menos mal que es en dirección contraria, quilómetros y quilómetros todos parados, camiones por doquier.

Empieza a lloviznar, seguimos hasta una área de descanso ubicada en una comarcal cerca de nuestro destino y paramos a comer al reparo del portón trasero abierto sobre nuestras cabezas. Mientras comemos de pie pasa una patrulla de la Gendarmería que nos mira y sigue.

Llegamos finalmente a nuestro destino cinco minutos antes de la hora de apertura, nos quedamos en la puerta esperando que llegue alguien tranquilamente sentados en la Furgui, unos quince minutos tarde llega una chica y abre la puerta.

Entro, no habla español ni italiano, con mi poco francés y algo de inglés nos entendemos, pago lo que quedaba después de adelantar la paga y señal, la tasa municipal y 10€ en efectivo como depósito para la tarjeta que abre la verja.

Entramos, la parcela es grande, bien nivelada, hay muchas autocaravanas, todas ellas francesas y es toda gente adelante con la edad. dos patos nos hacen compañía.

Nos organizamos reorganizándolo todo, sacamos mesa, sillas, tiramos el cable, mesa auxiliar con plancha, Mon se va a limpiar lo que hemos ensuciado anoche y hoy.

Tarde de relax sin movernos, para cenar calientamos la crema de calabaza, dos hamburguesas y fruta.

Se va la luz natural, recogemos, preparamos cama y nos retiramos a descansar, mañana toca ver la “Dune du Pilat” (https://www.arcachon.com/es/turismo/explorar/lugares-excepcionales/dune-du-pilat-la-duna-de-arena/) motivo principal de este viaje.

Adelin le comentó a Mon la existencia de una duna de arena en Francia similar a la de la playa de Bolonia en Cádiz y ella a mí.

Aprovechando la Semana Santa hemos decidido ir a verla y conocer la zona.

Encontré un camping al norte de Bordeaux, hice la reserva, entrada viernes y salida lunes, esta semana Mon ha comentado que salir el lunes para ir directos a casa era una tontería así que hemos enviado un correo electrónico para salir el domingo y regresar en dos tramos, reserva modificada sin problema.

En lugar de salir de madrugada el viernes hemos decidido salir el jueves y hacer noche en una área camper en Adahuesca encontrada en la App park4night.

Como en ocasiones anteriores, al salir antes de mi trabajo, he tenido todo el tiempo del mundo para regresar a casa, cargarlo todo, limpiar y preparar Furgui para la noche.

Puntuales a las 19:00h salimos de Barcelona sin encontrar tráfico y sin parar hemos llegado a destino sobre las 21:40h.

Tortilla de patata y calabacín, pollo empanado, pan, birra para mi, agua para Mon y a dormir.