2012_Raquetas (by night)

febrero 2, 2012

Aproximadamente hace un año habíamos quedado para subir de noche a Arcalís con raquetas pero justo el día elegido hubo un frío del copón y se anuló. Este año hemos vuelto a organizarlo y, como no, también ha llegado el frío de Siberia a la que todos hemos decidido que el plan seguía adelante.

A las 18:00h he plegado y me he ido rápidamente a casa con la Vespa con una temperatura de -3°. Una vez allí he recogido el equipo de esquí en el trastero y con toda la calma del mundo me he preparado, única nota destacable han sido los tres pares de calcetines (por si acaso).

Con 10min de retraso me ha pasado a buscar Miguel que previamente había recogido a Sonia a la salida del trabajo. Es decir que he estado parado en la calle con -4°.

La subida hacia Arcalís es proporcional a la bajada de la temperatura así que al llegar a pie de pistas el termómetro indicaba -12°.

Un breve tiempo de espera dentro del coche, naturalmente encendido y con la calefacción puesta, hasta que se nos han unido el resto del grupo: Anna y Nicolás (su perro), Jonathan y Raúl.

Nada más salir afuera, en menos de 1min se me han congelado los dedos de las manos a pesar de llevar unos bajo guantes de seda. Buff en toda la cara dejando al descubierto solamente la nariz, gafas para vista nocturna, gorro, capucha y gantes de esquí.

Mientras nos poníamos las raquetas, Nicolás jugaba retorciéndose en la nieve, que frío. Nos ponemos en marcha.

La subida es suave, el cielo está completamente despejado, en él brilla la luna y las estrellas. Las montañas están completamente nevadas, varios pisteros están trabajando con ratracs y motos de nieve para que los esquiadores puedan disfrutar el día siguiente.

Nada más recurrir unos 500m el calor que emana el cuerpo desde su interior es tan elevado que empiezo a sudar, fuera capucha, el frío ya no se hace notar. Llegados a la famosa “O” hacemos una breve pausa. Jonathan y Raúl miran el punto exacto por donde bajarán a la vuelta con sus tablas, detrás nuestro Miguel y Sonia han desaparecido, los esperamos un buen rato hasta que aparecen.

Seguimos en grupo hacía el restaurante ubicado en medio de las pistas, un ratrac con remolque nos adelanta, en él varias personas que suben al restaurante, luego serán nuestros vecinos de mesa.

Una vez llegados, dejamos raquetas y tablas en la planta intermedia, da gusto despreocuparse, aquí nadie roba. En la mesa nos esperan Eva, Meri y un compañero de ellas, han subido haciendo randonné.

Cuando ya todos estábamos sentados, el camarero, un personaje muy peculiar y divertido, nos trae vino tinto y los entrantes compuestos por unas tablas de embutidos, quesos y unas ensaladas. Empiezan a caer las primeras botellas de vino mientras las de agua siguen casi intactas.

Pasamos ahora al segundo plato: fondue de carne y otra de quesos. En las bandejas de carne hay pollo y ternera, Eva reclama el pato pero debido a problema logístico no les ha llegado el pedido. Las cestitas con pan troceado son ideales para la fondue de quesos que está deliciosa.

La velada transcurre entre comer, contar cosas, risas, el grupo es variado, la relación entre nosotros también lo es, amistad, trabajo o simplemente es la primera vez. El vino acompaña para que todos nos encontremos a gusto.

Finalmente llega el postre: fondue de chocolate y una bandeja de fruta. Cafés y chupitos.

Alrededor de las 12:00h el conductor del ratrac nos viene a preguntar si vamos con él pero nadie de nuestro grupo se apunta, o bien regresamos en raquetas o bien en esquís y tablas.

La temperatura exterior es de -17° pero con la cantidad de alcohol que tenemos en el cuerpo no nos parece demasiado dura así que nos ponemos en marcha y pa bajo…

La bajada siempre resulta ser más llevadera que la subida, más que nada por la ley de mínimo esfuerzo, jeje.

Una vez abajo el grupo se reúne, nos despedimos y nos vamos a dormir, ya son las 2:00h y mañana se trabaja pero ha valido la pena, una experiencia que recomiendo a todo el mundo.

Con el lema: “Alguna cosa se mueve a Andorra” se ha lanzado una campaña para supuestamente atraer a los turistas españoles y franceses durante el mes de noviembre, históricamente flojo por la ausencia de actividades veraniegas e invernales.

Turistas se han visto pocos pero esta vez la culpa no es achacable a una mala campaña, más bien es por la crisis que atraviesa Europa entera y de refilón los países vecinos. Es una verdadera pena porqué la campaña incluye una serie de promociones verdaderamente interesantes cómo por ejemplo las entradas gratuita a todos los museos nacionales y un descuentos interesantes en los museos privados. Bus turístico gratuito, actividades en la calle, descuento especiales en carburantes y jornadas gastronómicas.

Creo que los que vivimos aquí, somos los que más hemos podido aprovechar ciertas actividades, más concretamente las entradas en los museos y las jornadas gastronómicas.

Pero empezamos desde principio del mes:

Nuestra primera visita ha sido en la “Casa Museu d’Areny-Plandolit. Se trata de la única casa señorial en Andorra ubicada en Ordino.

(www.andorra.ad/es-es/recursos/paginas/museu_casa_areny_plandolit.aspx).

Mi primera idea era de dar una vuelta con Ultra pero el cielo estaba muy tapado y optamos por ir en Megane a visitarla. Una vez allí hemos tenido la suerte de llegar justo 10min antes de la visita guiada en habla francés. La construcción es de la mitad del siglo XVII pero la mayoría de sus estructuras son de finales del siglo XIX y muestran cómo vivía la familia en su grado de condición social privilegiada.

Compartimos la visita con un señor francés proveniente de París que ha venido a ver unos amigos. Pasamos de una habitación a otra, la casa es muy grande, hay hasta una capilla en su interior. El mobiliario y sus accesorios son fieles a la forma de vivir de la familia. La biblioteca es algo impresionante, llenas de volúmenes muy antiguos todos catalogados. En la planta superior se encuentra el estudio donde se practicaba la medicina, curioso ver cómo atendían a las personas en una silla de metal pintada de blanco.

A la salida el diluvio universal…

El segundo fin de semana, acompañados por Eva, hemos visitado el “Museu de la Miniatura” de Nikolay Siadristyi también ubicado en Ordino.

Una breve audiovisual es el preludio de la visita libre. Es algo inusual poder ver a través de microscopios las diminutas obras de arte que el artista ucraniano mundialmente conocido cómo la referencia en el arte de la miniatura ha podido hacer con sus propias manos. La señora de la recepción nos cuenta que para poder realizar dichas figuras, el artista solamente puede trabajar 1h máximo 1,5h al día, para ello tiene obligatoriamente que reducir sus constantes, de otra forma no podría realizarlas.

Parece mentira cómo se puedan hacer estas microscópicas figuras que caben en una punta de una aguja, en un grano de arroz, etc. lo nunca visto y merecedor de ser visto (viva la redundancia).

De allí bajamos hasta la entrada de La Massana donde visitamos la “Farga Rossell Centre d’Interpretació” (www.fargarossell.ad).

Aquí también empezamos la primera parte de la visita con un audiovisual en una enorme sala con pantallas gigantes. A nuestros lados estructuras de vidrio donde podemos apreciar en su interior el fuego, el aire y el agua, fuerzas necesarias para poder fabricar el hierro.

Seguimos la visita y entramos ahora en lo que fue la fábrica que estuvo funcionando entre los años 1842 y 1876. Otro audiovisual explica claramente la metodología de trabajo en todo el proceso de transformación del mineral del hierro en lingotes para su posterior comercialización en los mercados catalanes.

Un guía acaba la explicación enseñándonos punto por punto este proceso, me imagino la difícil vida de aquellos hombres que trabajaban sin casi descansar durante la primavera, verano y otoño quedando “atrapados” en sus instalaciones.

En la parte final de la visita podemos apreciar el funcionamiento del molino de agua tanto en el interior de la fábrica cómo en el exterior.

Por la noche probamos el primer menú degustación en Can Manel acompañado de un muy buen caldo riojano, todo exquisito, cómo siempre.

El domingo tenemos compañía: Carlo y Fernanda han subido para pasar un par de días de relax aprovechando una oferta en uno de los mejores hoteles cinco estrellas de Andorra. Quedamos con ellos por la tarde, una fina lluvia no nos deja margen para pasear así que primero nos metemos en el Excalibur, una cervecería decorada al estilo de su nombre, luego nos vamos a cenar y repetimos el mismo restaurante del día anterior para que ellos también lo disfrutaran.

El siguiente fin de semana tenemos la compañía de Isa y Joan.

El sábado por la mañana decidimos visitar el “Museo Casa Rull”

(www.andorra.org.es/2008/12/museo-casa-rull.html).

Este edificio ubicado  en Sispony en la parròquia de La Massana, data del siglo XVII y muestra claramente cómo vivía la gente trabajadora  en Andorra a finales del siglo XIX hasta la primera mitad del siglo XX.

Es una enorme casa rural dividida en cuatro plantas. Con la ayuda de unas audio-guías regresamos en aquellos tiempos para entender paso a paso todo lo que se hacía en cada estancia. En la baja encontramos justo en la entrada leña amontonadas, único medio para poder cocinar y calentar. La bodega y el local donde se guardaban los alimentos, una muestra de varias partes de un cerdo colgado donde todo se aprovechaba es el mejor ejemplo de cómo era.

En la primera planta encontramos una enorme cocina con horno de pan incluido, un salón que servía para fiestas y algunas habitaciones usadas por los jornaleros. Una puerta permite el acceso al exterior donde en su momento estaba ubicado el huerto. En la tercera planta encontramos las amplias  habitaciones de los dueños y en la última podemos apreciar tabaco colgado tal y cómo lo hacían.

Regresamos a casa para comer.

Por la tarde tenemos visita guiada y concertada en “Casa de la Vall”.

Antes de la visita pasamos por un mercadillo ubicado en la parte antigua de Andorra la Vella, nunca había paseado por aquí, me entra una sensación de regresar en el tiempo.

La Casa de la Vall es un edificio gubernamental, en él encontramos la sala del gobierno donde se celebraban hasta principio de este año las sesiones parlamentarias, ahora trasladas al nuevo edificio de recién construcción justo a escasos metros. Las dimensiones reducidas del local hacen pensar cómo debían ser dichas sesiones. La curiosidad es ver lo que queda de un armario de madera (la parte frontal) donde apreciamos siete cerraduras, una por cada Comú, antiguamente se guardaban documentos oficiales y para poder abrirlo se necesitaba la presencia de todos.

Un breve paso por la cocina y acabamos la visita en el local de tribunal superior de la justicia, también este de dimensiones reducidas. Ahora entiendo porque hay andorranos que dicen que este es el país de pin y pon…

Por la noche nos vamos a cenar al restaurante “El Entrecotte” ubicado en el hotel Roc Blanc. A diferencia del otro menú degustación, este permite escoger entre dos platos para primero, segundo y postre. Salimos de allí muy pero que muy satisfechos exceptuando la espera final entre la estupenda cena y el postre.

El domingo por la mañana nos acercamos al CIAM (www.andorra.ad/es-es/recursos/paginas/centre_dinterpretacio_delaigua_idel_madriu_ciam.aspx).

Se trata de un centro de interpretación del agua y del Madriu, una nueva construcción ubicada en la entrada norte de Escaldes-Engordany justo al lado de la “Font del Roc del Metge” una de las muchas  fuentes termales que encontramos en esta zona. La estructura moderna y atractiva se ha construido por encima de la avenida del Pont de la Tosca y el rio Valira dando una imagen de modernidad en esta zona de edificios antiguos.

En su interior hay muchos audiovisuales vinculados al agua y al valle del Madriu-Perafita-Claror declarado patrimonio de la humanidad per la Unesco en el año 2004. Para acceder al interior se pasa por unas finas barras de plástico colgadas del techo para crear la sensación de lluvia. Es la primera vez que veo una pantalla gigante dividida en diferentes partes a modo de gotas de agua, en ella se ven los diferentes estados del agua.

El último fin de semana bajamos a Barcelona así que aquí se acaba la movida andorrana de noviembre…

2011_Mushing

marzo 20, 2011

Anoche nos acostábamos relativamente pronto, todos estábamos un poco cansados, Sonia y Adelin con sus dolores en los huesos golpeados. Hemos dormido planos.

A las 8:00h en pié y sobre las 9:45h llegábamos al Tarter en perfecto horario, habíamos reservado a las 10:00h.

En la zona de los trineos, dos chicos nos estaban esperando, el responsable de los perros y el guía.

Lo primero que nos sueltan es: ¿queréis perros veloces o lentos? La respuesta de hombres y mujeres es evidente.

Breve explicación sobre el funcionamiento del control del trineo, estabilidad, freno, subidas, curvas, órdenes a los perros y en marcha. Abre el camino Xavi, el guía con su trineo, todos les seguimos en un camino ancho y plano.

A escasos 300m primera parada, ponemos el ancla para bloquear el trineo y Xavi nos pregunta cuales han sido nuestras primeras sensaciones.

Por mi parte es una sensación algo extraña, los perros quieren correr pero debemos de mantener las distancias para que no hayan accidentes, la estabilidad es buena y me siento bastante seguro.

Seguimos todos hasta alcanzar un circuito donde hay una ligera subida, una curva bastante cerrada, acto seguido una subida pronunciada y finalmente una bajada con otra curva más suave. Nos explica cómo tenemos que afrontar cada tramo y nos ponemos en marcha dejando bastante distancia entre trineos.

La primera vuelta todo bien, la segunda Carlos ha salido disparado mientras los perros seguían tirando del trineo. El truco está en bajar ligeramente el cuerpo y llevarlo hacia el interior de la curva. En la tercera no hubo ningún accidente pero yo sí me he caído cuando hemos cogido velocidad para el regreso.

Finalmente hemos llegado a una velocidad sostenida hasta el punto de salida. Allí hemos hecho fotos a los perros y hemos charlado con el responsable de los mismos el cual nos ha contado que la base la tienen en Jaca, que los perros empiezan a trabajar al año y lo hacen hasta los 12-13 luego se retiran allí. Que organizan viajes de varios días en trineo en Laponia y en Mongolia, lugar a donde se irá en mayo.

Tras recibir el “carnet de conductor de trineo”, nos despedimos. Esto de los perros me ha gustado y no descarto quizás en un futuro hacer una ruta con ellos.

Un aperitivo al sol y una excelente comida en el restaurante la Sangría pone punto final a un fin de semana de actividades en buena compañía.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157626236985867/

2011_Esquí de fondo

marzo 19, 2011

Ayer llegaron dos amigos a pasar el fin de semana con nosotros, Carlos y Adelin.

Previamente habíamos hablado por teléfono sobre las actividades que podríamos hacer y bajo la petición de Adelin hoy sábado nos hemos dirigido a la Rabassa para practicar el esquí de fondo.

Nos acostábamos que eran casi las 3:00h, no teniendo prisa nos hemos puesto en marcha a la 9:00h y tras el desayuno de rigor, Carlos nos ha llevado con su nuevo Volvo hasta nuestro destino.

Los cuatro alquilamos el material en la única tienda existente. Los esquís son muy ligeros y estrechos, la chica nos ha dado según nuestra altura la medida precisa, es decir: en mi caso 1,90m muy largos y sus correspondientes palos a medida con los esquís. Las botas son muy cómodas y llevan un enganche en su parte delantera.

Una vez fuera de la tienda a unos pocos metros llegamos a la zona de debutantes donde miramos cómo practican los demás y nos lanzamos.

El movimiento consiste en deslizarse sobre la nieve levantando la parte trasera del pié sincronizando los movimientos de las piernas con los brazos que llevan los palos largos. Al principio a todos nos ha costado coordinar el movimiento logrando mantener la estabilidad, a Carlos más que a los demás. Hemos seguido en esta zona durante un rato más.

Decidimos hacer un circuito para principiantes de unos 1,5Km para cambiar de panorama. El camino está muy bien marcado y solamente hace falta seguir las trazas del suelo. El problema principal ha sido que justo al principio hay una ligera bajadita que con unos esquís normales se haría sin pensarlo pero resulta que con estos es tremendamente difícil ya que no frenan ni en cuña.

Me lanzo y hago sin caerme los escasos 200m hasta llegar a la zona plana y me paro a esperar al resto. Primero se lanza Carlos y, cómo no, se cae. Luego Adelin y tres cuartos de lo mismo. Sonia decide quitarse los esquís y bajar andando. El resto del circuito bien sin incidentes. Cada uno de nosotros coge confianza.

Una vez regresado al punto de inicio nos dirigimos a otro circuito de principiantes de unos 1,8Km. El problema ha sido que para llegar a él, el camino estaba helado y con estos esquís es tremendamente fácil perder el equilibrio y resbalar cosa que le ha pasado esta vez a Sonia y casi se come un árbol.

Seguimos el camino que sirve para alcanzar tres circuitos, el verde, el azul y el rojo, la cosa se complica un poco más, a parte del hielo estamos en un doble sentido, varios esquiadores expertos nos adelantan o nos cruzan de regreso. También empieza la subida, Sonia se encuentra en este momento otra vez en el suelo, mientras nosotros la esperamos detrás de una curva, se quita los esquís y hace marcha atrás. Seguimos adelante.

Una vez acabada la subidita empiezan los caminos que combinan rectas con ligeros desniveles y curvas suaves hasta llegar a un punto donde la bajada es pronunciada. Estoy delante y vista la experiencia de antes, opto por descender dejando los esquís dentro de las marcas del suelo, poner el peso adelante y cruzar los dedos. Bien consigo mantenerme en equilibrio. No así en otra bajada un poco más adelante, nos vamos turnando con las caídas pero en general nos lo estamos pasando bien.

Finalmente acabamos el circuito y al regresar por el camino inicial optamos los tres por quitarnos los esquís y regresar al campo base andando, mucho más fácil.

Allí encontramos a Sonia tomando el sol, devolución en la tienda de alquiler, una buena cerveza con unas bravas tomando el sol en una terraza y regresamos a casa para comer.

Esto del esquí de fondo es algo que siempre he querido probar, ahora que sé lo que es a lo mejor otro día lo volveré a intentar…

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157626467950972/

2011_Randonnée

marzo 7, 2011

Hoy resulta ser fiesta en Andorra, es carnaval. Sonia ha quedado con unos amigos para practicar una actividad nueva para nosotros: el “randonnée” que consiste en ponerte unos esquís especiales, subir montaña para arriba y luego volver a bajar.

Quedamos en Canillo sobre las 9:00h pero Sonia, Eva y yo llegamos un poco antes y pasamos a ver a Marco y Albert en la tienda del Pic Negre. Desgraciadamente allí no alquilan este tipo de esquís especiales pero Marco se ofrece rápidamente a llamar a otra tienda en Grau Roig y efectuar la reserva del material. Siempre muy amable.

De paso antes de salir me compro unas gafas de estas que cambian de tonalidad según la luz, foto-cromáticas o algo así.

Nos reunimos con el resto del grupo y subimos hasta Grau Roig. Pasamos por Viladomat donde el encargado de la tienda nos esperaba con los esquís y botas.

Nos calzamos, las botas son bastante más blandas que las convencionales y los esquís llevan unas tiras con unos pelos, creo que de foca cuyo fin es no resbalar durante la subida.

Nos dan una breve explicación y nos ponemos en marcha. El grupo está formado por tres chicas y cinco chicos con esquís y otros dos chicos con raquetas.

Nada más haber recorrido escasos 300m a Sonia le da un bajón de azúcar, tengo que decir que hemos desayunado bien en casa. Decide quedarse en el bar que hay al lado y nos dice de seguir, pues allí que vamos, no me habré levantado a las 7:30h para volver a casa pa na…

Nos metemos entre unos árboles hasta llegar a una explanada, hasta aquí tengo que reconocer que ha sido fácil.

Empieza la subida. Tomás, el que quiere hacer de “profe” nos indica de seguirle y de tomarlo con calma, Eva y yo le seguimos.

Al principio bien, luego la subida se hace empinada, seguimos en zig zag y nos enseña a girar los esquís mientras los tres perros que nos acompañan se lo pasan en grande subiendo, bajando y jugando entre ellos.

Cómo es lógico en estos casos el grupo se rompe un poco, los que son expertos están arriba y los novatos abajo.

La dificultad va en aumento, seguimos las trazas que dejan los primeros pero la pendiente es complicada, los palos se hunden en el más de 1m de nieve a nuestro alrededor.

Cómo siempre me he puesto pantalón y camiseta térmica debajo del traje de esquí, empiezo a sudar y mucho. Hoy hace un día espléndido, sol y temperatura agradable. Me quito los guantes y cómo no pasado unos minutos en un giro me caigo en nieve virgen. Resultado: manos rojas y un “me c… en todo”.

Miro para atrás y me doy cuenta del tramo que hemos subido, importante diría yo. Finalmente llegamos a un punto cuya pendiente se suaviza. Paramos un momento a beber agua y nos ponemos en marcha.

De repente suena el móvil, Sonia me pregunta por donde andamos, npi, que cuanto nos queda, yo que sé, pregunto a Tomás el cual contesta que nos quedan unos 15-20m para llegar arriba y luego la bajada, primero en fuera pista y luego en pista hasta abajo.

En este último tramo me pregunto en repetidas ocasiones porqué he aceptado hacer esto, las piernas empiezan a fallarme y el cansancio va in crescendo. JL diría: que ganas de complicarse la vida.

Arriba, quitamos las tiras, nos reunimos con el grupo y empezamos la bajada en nieve virgen, vuelvo a caerme, me levanto y sigo.

Al llegar a la pista marcada un grupo sigue la bajada en fuera pista mientras Eva, un chico y yo seguimos recto.

Finalmente alcanzamos el punto de salida tras unas 2h de actividad. Sonia se reúne con nosotros y nos cuenta que tras recuperarse del bajón con un café americano, ha subido un tramo de pista marcada para sucesivamente bajar esquiando. Devolución de los esquís y una merecida cerveza con patatas en la terraza del bar al sol.

Nos despedimos y hasta la próxima vez, o no…

2011_Raquetas

febrero 20, 2011

Hacía tanto tiempo que no escribía en el blog que casi ni me acordaba de cómo se hacía.

La verdad es que este año no ha caído demasiada nieve y lo que hay en las pistas es básicamente artificial así que hemos decidido no comprar el forfait de temporada. A pesar de ello seguimos estando en “el pais dels Pirineus” y tenemos a nuestro alcance muchas otras actividades que ofrece la montaña en invierno; una de ellas son andar con raquetas.

El pasado viernes estuvimos cenando unas pizzas en casa de Eva, la compañera de curso de fotografía de Sonia, y hemos quedado para dar un paseo esta mañana en raquetas.

A las 9:00h nos hemos juntado, coche, parada en La Massana para alquilar, otra en Ordino ya que no había para todos y subimos hasta Arcalís.

El día es fantástico, nada de frio y un solazo encima de nosotros. Aparcamos el coche justo al final antes de que la carretera se convierta en una pista verde.

Eva me explica, me ayuda a ponerme las raquetas y en marcha.

A la primera curva, las chicas siguen la pista mientras Miguel e yo cortamos recto. La primera parte bastante bien hasta que la subida ya tenía un desnivel importante. Pues nada poco a poco y clavando las punteras conseguimos llegar otra vez a la pista.

Siguiente parada la curva de deja atrás las vistas del valle para dar paso a la imagen que finalmente es blanca en todas su facetas. Foto de recuerdo y de nuevo en marcha.

Andar con raquetas es un deporte agradable que combina un esfuerzo físico acorde con el tiempo empleado y la pendiente, mola.

Nuestra siguiente parada es el bar de La Coma donde nos tomamos un descanso, algo de bebida caliente y un tenten pié. Una chica nos regala unos ceniceros ecológicos portátiles, aquí no hay ley anti-tabaco…

Emprendemos el camino de vuelta y al bajar nos cruzamos con cantidad de gente que sube haciendo randonée o raquetas, algunos con perros.

Finalmente alcanzamos el final de la pista, nos metemos en el coche y pa casa. La única nota negativa es que hoy llevaba mis descanso, los míos no son aptos para este tipo de actividad ya que el pié se mueve y esto me ha provocado una ampolla pero ya se sabe cuándo se practica un deporte hay que ir bien equipado. Hasta la próxima actividad.

Foto:  www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157625970635023/

Segundo día de vacaciones, sin despertador, nos levantamos, desayunamos y decidimos hacer un camino por la zona de La Massana que une por la montaña las poblaciones de Sispony y Escás.

Aparcamos el coche en Sispony y nos dirigimos por la calle Mayor dirección montaña. Sonia entra a preguntar en el museo Casa Rull donde empieza el camino pero sale sin respuesta. Seguimos hasta el final de la calle que se convierte en la carretera dels Cortals. Finalmente vemos un cartel a nuestra derecha, allí que vamos.

El camino empieza por una suave subida, hace mucha calor, no hay árboles en este tramo pero sí muchas moscas toda narices. Pasamos de ellas y seguimos hacia arriba. En escasos 20min. estamos a una altura considerable, desde aquí se observan las bocas norte del futuro túnel que une los dos valles.

Aquí arriba finalmente el sendero descubierto entra en un bosque de pinos que apenas dejan entrar el sol, empieza la bajada, el camino es visiblemente más ancho, con muchas piedras de distinto tamaño. Probablemente en invierno debe de haber mucha humedad, me sorprende ver hasta un tronco en el suelo recubierto de musgo.

Las raíces de los árboles forman cómo escaleras naturales que ayudan en la bajada. A diferencia de otros días, hoy no nos cruzamos con nadie, supongo que muchos residentes, los más comunes en este tipo de caminos, se han marchado de vacaciones. Nosotros nos vamos mañana.

De repente nuestro camino bordea a otro de piedras pequeñas más ancho idóneo para recorrer en 4×4, quad, trial, etc. Seguimos bajando y aquí nos equivocamos porqué en lugar de seguir hacia Escás volvemos en dirección Sispony donde llegamos enseguida. Bueno nos acercamos al coche y regresamos a casa, hay que preparar la maleta, mañana nos vamos a la costa.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157624557354525/