Esta mañana justo en el momento de cargar las maletas ha empezado de nuevo a llover un poquito por lo tanto nos hemos puesto los trajes de lluvia estando secos. Gracias a Tom hemos podido coger la autopista en la dirección correcta porqué al principio hemos entrado en ella en dirección contraria, quiero decir hacía el oeste.

Dejamos Vizcaya y nada más meternos en Guipúzcoa ha caído la gorda. Esta no es precisamente una autopista tranquila, todo el tráfico de mercaderías pasa por aquí con destino Irún y el resto de Europa, así que sin superar los 100Km/h hemos ido tirando.

Una vez dejado atrás la tormenta y antes de acercarnos a la frontera, hemos parado en una área de servicio, lleno, fuera trajes, aguita, cigarrillo y de nuevo en marcha. Le había propuesto a Sonia de parar en Biarritz un pueblo del país vasco francés con una playa muy bonita pero ella me ha dicho de ir tirando hasta la hora de pararnos a comer. Pues bien así lo he hecho. La comida ha consistido en un simple bocata para mí y una ensalada para Sonia.

Hemos seguido en autopista hasta la salida 20 para ir por una carretera hasta Foix y desde allí subir a Andorra por el camino conocido. El problema ha venido cuando por un despiste en una rotonda me he saltado una salida y Tom que normalmente tarda un buen rato hasta recalcular la ruta, esta vez nos dice de seguir como si nada hubiese pasado. Hoy lo hubiera tirado por el valle!!! El cabrón nos ha hecho pasar por tres puertos de montaña hasta volver a enlazar con el camino conocido, vamos que 1h perdida, mucho calor y Sonia que no puede más.

Hay que decir también que en varias ocasiones en autopista, Sonia daba cabezazos, ahora me explico el porqué de varios golpes detrás de mí casco.

Parada en Aix les Termes en el mismo bar de siempre donde el camarero ya nos habla en español, un par de refrescos y en marcha para la última etapa. Al llegar casi al Pas de la Casa, Sonia me dice: Por el túnel, yo le digo que no voy a pagar lo que vale. Que le da igual lo paga ella, pues vale.

Aquí en Andorra también hace muchísima calor, no es solamente cosa de España.

Finalmente llegamos a casa, aparcamos, descargamos maletas y antes de subir miro el segundo parcial que marcaba 3.989Km. Mañana Megane y para la playa que todavía queda esta semana.

Cuando el desayuno no se puede definir cómo tal, mejor andar hasta el bar más cercano y seguir disfrutando del día recién empezado. Esta máxima la he puesto en práctica esta mañana y he disfrutado de un par de tapas entre muchas que estaban en la barra a pesar de ser poco más de las 9:00.

Hoy el día es muy caluroso, de los que asfixia estar en la calle. El primer tramo ha transcurrido en una carretera cercana a la costa pero en su interior, con mucho tráfico, nada que destacar. Cuando nos hemos dirigido hacia el interior la temperatura ha bajado algo. Aquí hemos pasado por un puerto de montaña prácticamente solos.

Como de costumbre a media mañana una parada técnica. Ahora hace tal bochorno que decido seguir en camiseta, esto no se aguanta. Cómo el que no quiere la cosa, tras una curva vemos un enorme cartel con agujero de disparo incluido que pone: Euskadi Bizcaia. En Balmasera paramos a comernos un menú. En el comedor está puesta la televisión vasca y entre varias localidades sale la en que nos encontramos, temperatura de 38º casi na…

Seguimos hasta el hotel (www.hotel-loiu.com) situado en Loiu, muy cerca de Bilbao. Ducha fría, siesta y de nuevo en marcha.

La visita programada era ver la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, un pequeño edificio construido en un peñón cuyo acceso es por un camino accesible solamente andando. Tom nos ha conducido desde el hotel hasta las proximidades, es decir la parte de la costa desde donde se puede ver. Hay que decir que al salir del hotel la temperatura había bajado considerablemente, el cielo ya estaba casi totalmente cubierto. No sin problemas, hemos logrado acceder al camino asfaltado y apto para la circulación que baja hacía el lugar.

Al llegar a un desvío, aparcamos a Ultra para bajar andando pero un temporal repentino nos ha cogido por sorpresa. Ambos nos hemos puesto debajo de un cartel con techo para no mojarnos. Así hemos estado una 1/2h hasta que parecía que la lluvia había acabado así que Sonia se ha puesto la parte de arriba del traje de lluvia y íbamos a bajar pero la lluvia ha vuelto otra vez.

Resultado: desestimamos bajar, nos ponemos los trajes de lluvias para regresar al hotel no sin los problemas derivados en ponerte el traje cuando ya estás mojado, todo se pega…

Volvemos al hotel sin tener más problemas. Esto me recuerda la tormenta que pillamos en Sardegna en el verano 2006. Otra ducha, secado de las varias piezas, salida a cenar. Loiu es un pueblo pequeño, solamente hay dos restaurantes, uno cierra el domingo por la noche y el otro solamente nos  ofrecía cómo menú una tortilla, regresamos al hotel.

Hay alguna tapa y nos hacen un plato de jamón con pan, muy bueno. Copa de vino para Sonia y cerveza para mí. Nada más llegar a la habitación vuelve a caer agua en abundancia pero ahora nos da igual, estamos a cubierto.

Hoy hemos decidido el camino de regreso a casa, en lugar de ir por Logroño-Zaragoza-Lleida lo haremos por San Sebastián-Biarritz-Pau-Foix.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157627730166490/

Esta mañana nos hemos dirigido a los Picos de Europa desde el lado de Cantabria. La carretera que hemos recorrido ha sido divertida, muchas curvas suaves y muy poco tráfico. Llegábamos a Potes pero seguíamos hasta Fuente Dé, allí comprábamos los tickets para subir al teleférico (www.cantur.com). El tiempo de espera ha sido de 40min, mientras tanto nos tomábamos algo y charlábamos con una pareja de Alicante.

La subida es espectacular, 3,5min para alcanzar un desnivel de más de 700m. Una vez llegados arriba con algo de viento, disfrutamos de las maravillosas vistas que ofrece el lugar. El cielo está algo cubierto pero detrás de las nubes está el sol que, de momento, no quiere salir. Nos damos una vuelta cortita y volvemos a bajar. Lo alucinante es ver vacas pastar por aquellas pendientes.

Desandamos el camino y llegamos a Potes, aparcamos a Ultra y nos damos un paseo. El pueblo tiene su encanto con sus dos puentes romanos, su castillo completamente reformado y con gusto, sus calles empinadas, sus bares, restaurantes y tiendas de souvenirs. Primero subimos al castillo, Sonia saca unas fotos desde la sexta planta, visitamos de aquella manera la exposición para salir finalmente a la calle. Ahora hace
calor, mucho calor. Decidimos comer algo rápido tipo bocata pero al sentarnos en un bar optamos por un plato combinado. Con la barriga llena seguimos paseando pero yo ya no aguanto más el calor, empiezo a quejarme: que me quiero ir. El resultado es que llegamos al aparcamiento de una forma rápida.

Dejamos atrás Cantabria para regresar a Asturias y luego otra vez a Cantabria. Siguiente parada San Vicente de la Barquera. Un paso por el casco antiguo, subimos hasta la iglesia, un mercado medieval con productos de todo tipo nos acompaña en el recorrido. Sonia se compra chuches, creo que ya está mucho mejor del estómago. Bajamos hasta el castillo que está cerrado y paramos a tomarnos algo fresquito en una terraza. El cielo ahora está muy tapado, unos relámpagos y caen cuatro gotas.

Nos ponemos en marcha hasta nuestro destino final de hoy: Santillana de Mar. Check-in en el hotel (www.hospederiasantillana.es), su aparcamiento resulta ser un descampado con un muro bajo y nada más, le comento a la chica de recepción que Ultra no duerme allí esta noche así que llego a un acuerdo con ella en dejarla dentro de la zona privada al lado del hotel.

Volvemos a Salir en breve para ver los restos de las pinturas rupestres de Altamira, o mejor dicho la réplica, que se encuentran a unos tres kilómetros (www.museodealtamira.es/). En la recepción nos dicen que hoy la entrada es gratuita y nos dan unos tickets para ver la neocueva, la falsa para entendernos. Faltan 40min. Nos damos unas vuelta por la exposición para finalmente entrar.

Una tomadura de pelos. Me explico, cada 5min hay un grupo reducido de unas 20 personas, por cada grupo hay un guía. Resulta que las visitas se acaban a las 19:30, nosotros teníamos entrada para las 19:25 y la última visita guiada era a las 19:20. Resultado: cuando hemos entrado lo hemos hecho veinte personas sin guía y mezclándonos con el grupo anterior sin poder pararnos a escuchar las explicaciones, muy mal organizado.

Nada más llegar al hotel ha caído un temporal de verano que ha durado más de 1h. Salíamos a cenar en el primer restaurante que nos hemos encontrado por el camino, todo correcto. Un breve paseo al salir, la noche ya estaba despejada y de regreso al hotel.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157627730072878/

Esta mañana también hemos tenido que posponer 1/2 hora el despertador ya que hasta las 8:30 no se servía el desayuno.

Entramos en el Principado de Asturias por la autovía pero solamente hemos recorrido unos escasos kilómetros, unas obras nos obligan a ir por la nacional. Nos ha pasado dos veces.

Subimos ahora según el itinerario previsto por el puerto de la Espina, una bonita carretera para hacer con calma y disfrutar de las curvas. Hay muchos tramos que las ramas de los árboles y sus hojas de un verde intenso cubren por completo la parte superior del camino. Una vez llegados a la cima, la temperatura baja y hace algo de frío.

Tom nos quiere desviar por una carretera principal pero pasamos de él y bajamos el puerto hasta llegar a un pueblo cuyo nombre no recuerdo, parada técnica.

Sin darnos casi cuenta llegamos a Oviedo, cruzamos parte de la ciudad para subir a una montaña pasando por una zona de muchos colegios donde la velocidad máxima permitida es de 30Km/h. A pesar de que todos ellos están cerrados, aquí los vehículos respetan el límite.

Llegamos finalmente al lugar de la visita programada: Santa María del Naranjo y San Miguel de Lillo (www.santamariadelnaranco.blogspot.com). El primero es el palacio más antiguo de Europa, el segundo es una iglesia.
Sacamos las entradas que son guiadas, faltan 20min y decidimos aparcar mejor a Ultra, Sonia tiene sus necesidades pero no hay lavabo así que tenemos que bajar unos 200m hasta un bar. Al subir, la visita ya había empezado y a Sonia le entra el pánico pensando que no había más hasta a primera hora de la tarde pero por suerte quedaba la visita de las 13:00 y con mucha menos gente.

Al acabar las visitas el guía nos comenta que si subimos por la misma carretera se llega a un mirador donde se puede apreciar todo Oviedo y parte de la comarca, allí que vamos. El cielo es gris y Sonia no puede hacer fotos. Al bajar vemos un restaurante argentino donde paramos a comer.

De nuevo en marcha, nos dirigimos entre montañas a nuestro destino final de hoy: Cangas de Onís, pueblo estratégicamente ubicado para visitar los Picos de Europa. Durante este trayecto vemos la cantidad de carreteras que están en obras. Aquí mires donde mires todo es verde, sea por los árboles, plantaciones o prados.

AL llegar al hotel Sonia dice que no se encuentra bien del estómago así que dejamos las maletas y nos vamos de urgencias. Parece ser que simplemente es un dolor provocado por un conjunto de cosas, comer siempre fuera, cansancio acumulado, etc. farmacia, pastillas y al hotel. Esta noche buscaremos un restaurante que le hagan un arroz blanco.

Bueno, arroz blanco no había pero pasta con aceite y orégano, unas manzanas verdes del huerto y un menta-poleo creo que le han ido de perlas. Mientras tanto yo tastaba un menú ligerito: fabada, pollo con salsa de sidra, flan con nata, y naturalmente de bebida, sidra.

Mañana Picos de Europa.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157627606004615/

Dejamos A Coruña con el buen recuerdo de la mariscada y el buen trato recibido en el dealer HD. El trayecto que ha durado unos 110Km no es digno de contar ya que solamente hemos vistos pueblos y construcciones o en ruinas o de muy mal gusto, esta parte de Galicia es realmente para no visitar.

Finalmente cambia el paisaje dejamos atrás la Costa da Morte y entramos en las Rías Altas no muy diferentes que las Baixas que vimos hace dos días. Paramos en un pueblo con algo de encanto, Cedeira, aquí nos tomamos un café y un zumo. Mientras Sonia hacía unas fotos, un cubano se me acerca y me pide permiso para fotografiar a Ultra, permiso concedido. Se sienta en la mesa y me empieza a contar que hay muchas Harley viejas en Cuba, que todas las arreglaba un viejo mecánico que murió y que en ocasión de su fallecimiento cada año hay un paseo en su honor.

Seguimos la ruta, hoy el cielo está completamente cubierto pero no amenaza lluvia, tampoco hace frío. Finalmente llegamos cerca de Ribadeo, Sonia me dice: gira aquí a la izquierda, veo un cartel que pone: Praia As Catedrais. Aparcamos, preguntamos a la chica de información turística la cual nos dice que estamos de suerte, podemos bajar a la playa. Resulta que aquí hay el famoso efecto del alta y baja marea común en algunos puntos del Atlántico.

Nos damos un paseo por la playa, se ve perfectamente lo que el mar ha hecho con las rocas durante siglos, erosionar y dibujar formas. Ahora entiendo su nombre, hay algunas piedras que se parecen a partes de catedrales. Ahora hay sol pero la temperatura es agradable, imaginaros Sonia y yo paseando por la playa con botas y tejanos, habían otros moteros vestidos del mismo estilo que nosotros.

Dejamos la playa y llegamos al hotel (www.hotelrestaurantelavilla.com) a unos escasos kilómetros. Check-in y comida allí mismo, salíamos que eran ya la cinco de la tarde.

Un paseo por el pueblo de Ribadeo, primero una visita al faro, luego al casco antiguo o mejor dicho lo que queda de él, muchos edificios están apuntalados y abandonados. Más tarde vemos un cartel de la Xunta que el cual dibuja unas zonas negras sobre el mapa de la ciudad indicando la friolera de más de 300 edificios incluidos en el plan de rehabilitación. Es una pena dejarlos perder.

Volvemos ahora a la playa para verla completamente inundada, hacemos el paseo completo por su parte superior, Sonia se harta de sacar fotos, al fin y acabo esa es la única visita de hoy que ha valido la pena.

Cena en el mismo hotel. Mañana dejamos Galicia para entrar en Asturias. Sinceramente me esperaba mucho más.

 

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157627729928634/

No hay nada mejor que empezar el día con un buen desayuno y completo, de esta forma inicias con buen pié y todo te parece mucho mejor.

Antes de irnos del hotel el propietario nos hace entrega de una especie de diploma que dice: (nuestros nombres) ha estado alojado en el hotel rústico más occidental de Europa. Ahora podemos decir que hemos estado aquí y también en el punto más al norte de Europa, Cabo Norte, hace años yo estuve en el punto más al sur, Tarifa.

Dicho esto, comentar que he actualizado el escrito de ayer con la parte final del día.

Esta mañana el recorrido pasaba por varios pueblos de la Costa da Morte, Sonia ha introducido sus nombres para ir de uno en uno, de lo contrario Tom coge el camino más corto. Dejamos Fisterra y pasamos por muchas carreteras secundarias pasando entre bosques, maizales, subidas y bajadas. A veces se ve el mar, hay acantilados, gaviotas volando, barcos pesqueros, vacas, ovejas, asnos, se respira aire limpio, la temperatura está genial, el sol calienta lo suficiente como para no molestar.

En una de las paradas, aprovecho para ponerme en contacto con el dealer HD de A Coruña (www.hdcoruna.com), cómo buena peregrina Ultra me pide de tirar el calzado y sustituirlo por otro nuevo…

Paramos por el camino a tomarnos algo y decidimos saltarnos los pueblos que faltaban y tirar directamente a A Coruña. Llegamos a primera hora de la tarde, check-in en el hotel y directos al dealer. Dejamos a Ultra y con un taxi nos dirigimos a la Torre de Hércules (www.torredeherculesacoruna.com).

Se trata de una construcción cuyo origen viene de los romanos, originariamente fue una torre defensiva, ha tenido varias restructuraciones con el pasar de los siglos, actualmente es un faro y forma parte del Patrimonio de la Humanidad. Subimos hasta arriba, desde allí unas vistas completas sobre la ciudad, a nuestra derecha Riazor y a nuestra izquierda El Ferrol.

Paseo marítimo y para encontrar un taxi hemos tardado cómo 20min pero al final lo hemos conseguido.

Al llegar al dealer, Fernando, el chico que nos ha atendido, nos dice que la moto está lista, Sonia se compra una camiseta sin mangas, nos trata muy bien con el precio ya que el descuento aplicado es más que correcto, gracias. En 15min nos plantamos en el hotel, ducha y para el casco antiguo.

El casco antiguo, al igual que toda la ciudad en general es bastante feo, muchos edificios antiguos cerrados y abandonados, es una pena, Coincido con Sonia que todos los edificios construidos en diferentes épocas son bastante feos pero no importa, no tenemos que venir a vivir aquí.

Sería un delito pasar por Galicia sin probar el marisco, por eso que hemos decidido meternos una mariscada. Desde la plaza del ayuntamiento nos adentramos en una calle llena de restaurantes, hay varios que exponen carteles con precios muy dispares entre ello, en un momento dado, Sonia decide entrar en uno que en realidad es el más moderno, con más luz y tiene muy buena pinta. Nécoras, percebes, cigalas y zamburiñas que nunca había probado, una buena botella de blanco seco de la zona, postres y cafés. Todo exquisito.

A Coruña tiene algo muy peculiar, sus fiestas duran todo el mes de agosto. Al salir de cenar nos metemos en una plaza y vemos acabar un concierto, luego taxi y para el hotel ya que el tranvía solamente rodea una parte de la ciudad y el hotel estaba fuera de su alcance.

 

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157627605876989/

Ya sabíamos que el hotel de anoche era el peor, de todas formas para una noche no pasa nada, el problema ha sido el desayuno. La misma persona que estaba ayer en recepción esta mañana servía el desayuno, es decir, preguntaba si tostada o croissant ¿Y si uno por la mañana, cómo en mi caso se come ambas cosas? Además solamente te ponía mantequilla, mermelada de fresas, un zumo y un café asqueroso. Resultado, me he tomado el zumo y sin protestar le he dicho a Sonia que yo necesitaba desayunar fuera teniendo además en cuenta de que anoche no cenamos.

Tom nos ha guiado hasta el dealer HD pero hoy estaba cerrado así que salíamos de Vigo, sin haber visto nada, sobre las 9:30. En lugar de ir por el puente de la autopista que cruza la bahía, hemos dado un rodeo de la leche con tráfico incluido.

Hoy la ruta preparada preveía distintas paradas para ver las Rías Baixas, hemos pasado por un sin fin de pueblos cuyo nombre no escribiré. Para lo que respeta al mar es lo más parecido a los fiordos de Noruega, el resto no tiene nada que ver.

A parte de hacer alguna foto en algún punto de la carretera, hemos parado en la paya de Corrubedo famosa por sus dunas. Un paseo en las pasarelas de madera, el resto está protegido y no se puede pisar, un bocata en un chiringuito y de nuevo en marcha.

Seguimos el resto de la tarde con paradas esporádicas hasta ver un cartel que ponía: Costa da Morte. A partir de este ponto la carretera se ensancha. El único pueblo bonito que ha valido la pena ver ha sido Muros pero no hemos parado, hacía calor y no nos apetecía.

Al llegar a Fisterra Tom nos ha conducido hasta el hotel (www.insulafinisterrae.com) que está ubicado bastante arriba. Para subir con Ultra lo he pasado verdaderamente mal ya que las calles son empinadas con curvas de 90º pero aquí estamos duchaditos y con ganas de darnos un paseo.

Bajamos andando hasta la zona del puerto, aquí entramos en el bar que nos habían indicado y compramos dos pases para ir en barco a ver la puesta del sol (www.crucerosfisterra.com/. La salida está prevista para las 20:30 pero nos dicen de estar allí un cuarto de hora antes. Sabiendo que el regreso está previsto sobre las 22:00 y lo poco que habíamos comido al 1/2 día decidimos cenar al instante así que nos metemos en una terraza y pedimos un plato de pasta para Sonia y una pizza para mí. Al finalizar la cena Sonia me pregunta qué hora es, yo le contesto  mientras saco el móvil: tranquila, hay tiempo… uy son las 20:13!!! A la barra a pagar y rapidito al barco pero llegamos a tiempo.

El barco con una veintena de turistas zarpa y da una vuelta rodeando la costa, hasta llegar a un punto donde oímos que aquí a veces se ven delfines. En aquel preciso instante digo: cómo se van a ver delfines por aquí al lado de la costa. Me giro ya una distancia aproximada de 100m una pareja aparecía y desaparecía encima del agua.

Ahora nos sirven una copita de vino blanco y unas tapitas, empieza a hacer frío, tengo que dar las gracias a Sonia por haber insistido en llevarme la chaqueta.

Nos adentramos ahora en  mar abierto y se nota dejando a nuestra derecha el espigón con su faro, la pena es que justo cuando deberíamos ver la puesta de sol, un sin fin de nubes lo tapan y nos dejan si ella.  No importa, nos lo hemos pasado bien igualmente.

Regresamos al hotel dando un paseo y a dormir pronto que mañana es otro día.

 

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157627605797349/