Route 66: día 2

Ayer la ADSL del Best Western estaba estropeada, por eso no pude escribir.

Hoy he vuelto a experimentar la sensación que te da el aire en la cabeza al conducir una moto, hemos entrado en Arizona y aquí el casco no es obligatorio.

Pero empecemos desde el principio…

Doy las gracias a Iván por los consejos de llevar H2O para cruzar el desierto de Mohave y a la organización por avisar de los problemas de lipotimias que algunas personas de los dos grupos anteriores habían tenido. La verdad es que hemos tenido mucha suerte, hacía bastante viento, habían nubes y la temperatura no ha superado nunca los 100º F. por lo tanto hemos pasado más calor en Barcelona que aquí.

También es verdad que hemos salido con 5min. de anticipo sobre el horario previsto y alrededor de las 2PM ya estábamos en Kingman.

Tampoco era necesario volver a repostar ya que gasolineras hay por el camino. La R66 no es una carretera que puedes coger y llegar a todas partes, siguen existiendo tramos que poco a poco se van incorporando a nuevas carreteras. La casi inexistente señalización entre tramos hace a veces difícil poder continuar estando seguro de que hayas cogido la dirección correcta. El libro de ruta es muy sencillo y no indica las millas, digamos que resulta ser un indicativo de por donde se tiene que ir y por donde no hay que ir.

Dicho esto hemos tenido un par de equivocaciones y, la verdad, cuando llevas un grupo de casi 20 motos sin saber exactamente a dónde vas, es un poco difícil. En un par de ocasiones, Tom nos ha ayudado e escoger la dirección correcta.

Tras repostar, tres grupos salían por separado, el del Madrid Chapter y dos del nuestro. Nosotros salíamos con el último grupo, a pocas millas de carretera, alcanzamos el grupo de Madrid que había reducido considerablemente el ritmo debido al mal estado del casi inexistente asfalto de este tramo. Miro a Julio, justo detrás de mí y me dice: tira, tira.

Adelantamos y a unas millas más adelante, alcanzamos y adelantamos el otro grupo de Barcelona para finalmente hacer un único bloque. Dejamos California y entramos en Arizona, cruzamos el río Colorado.

Sobre las 12AM llegamos al pueblo de Oatman, un pueblo que se abandonó dejando allí mismo unos cuantos burros, a alguien se le ha ocurrido explotarlo vendiendo a los turistas zanahorias para dar de comer a los burros, sin comentarios.

Una parte del grupo se queda a tomar una cerveza o a comer y el resto nos vamos. Pasamos un puerto de montaña y llegamos a Kingman, pueblo cuyo desarrollo vino del paso del ferrocarril (hemos visto varios trenes de mercaderías de Union Pacific que circulan en la actualidad) y por las minas de oro.

Es época de elecciones y un curioso cartel indica: “Vote Fabrizio, Mohave County, Treasurer” (mirar la cabecera de las fotos).

Es domingo y casi todo está cerrado, nos metemos en un restaurante y comemos una excelente carne, hotel y duchita.

Por la noche un grupo sale a cenar con la organización y el resto a su aire, nosotros nos hemos metido en otro mejicano para seguir en la línea de comer decentemente.

Ahora me voy a estudiar bien la ruta de mañana para intentar que no haya más dudas ya que es importante llegar con tiempo para ver el Cayon de Colorado, para mí el atractivo más importante de este viaje.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157607049124893/

Blog de Aventurismo: http://aventurismo-hog2.blogspot.com/2008/09/dia-3-barstow-kingman.html

Route 66: día 1

Lo que más me cabrea es levantarme a las 6AM para estar en el punto de encuentro establecido a las 7AM y salir 1h más tarde ya que bajo mi punto de vista, y no soy el único, el breafing necesita como mucho 20min.

Salimos en caravana desde el hotel y logramos meternos en la autopista todo el grupo compacto sin que nadie se perdiera, primera parada, el dealer de Baldwin Park (http://www.laidlawsharley.com/) donde nos espera un desayuno invitación de la casa.

Tras aproximadamente 1,5h de parada-desayuno-compra, donde la mayoría aprovecha las oportunidades de los productos rebajados y otros no, volvemos a la carretera.

Salimos en Victorville donde finalmente empieza nuestra Route 66 California. Primera parada en el museo (http://www.califrt66museum.org/), en el vemos expuesto un poco lo que fue la esencia de la R66: fotos, posters, pegatinas, artículos de periódicos, un coche de época, un asiento completo de un bar y un sin fin de artículos. Firmamos el libro de registro: “yo también estuve aquí”, compramos pin, parche y nos vamos a comer.

Tras reanudar la marcha la siguiente parada es en un lugar por lo menos peculiar: el bosque de las botellas. Se trata de un pequeño recinto en la misma carretera, en el podemos ver un bosque artificial compuesto básicamente por un tubo de hierro con ramificaciones, en ellas hay botellas verdes, marrones y transparentes que forman un extraña forma parecida a un árbol. Encima de cada árbol, otros objetos variados todo ello hecho desde con las manos de Emer Long que empezó a recoleccionarlo todo hace años y al retirarse ha podido poner en marcha su “obra”.

Lo curioso es el ruido de todas estas botellas al moverse con el viento y que el lugar no está explotado, no se puede comprar nada de recuerdo, seguimos.

Llegamos a Barstow, donde dormiremos esta noche. Un grupo reducido seguimos hasta Calico, un pueblo que fue abandonado tras el final de la fiebre del oro. Llegar hasta él nos ha costado bastante ya que las indicaciones de Víctor (responsable de Aventurismo) no eran correctas pero ya se sabe: preguntando se llega a Roma.

El pueblo está montado para turistas pero tiene su gracia, nos hacemos fotos y regresamos para el hotel, una buena ducha, una buena cena en un mejicano mientras el resto del grupo tenía cena pre-pagada y a las 10:30PM a la cama, mañana salimos a las 7:15AM de verdad.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157607048049563/

A las 08:45AM estábamos todos en la entrada del hotel, los chicos de Aventurismo nos han llevado en varios grupos a recoger las motos, uno es de Madrid y otro el nuestro.

El lugar de recogida es una compañía privada (www.eaglerider.com/Default.aspx), yo sinceramente me esperaba un dealer oficial, pero las motos están nuevas ’07 y ’08.

Somos muchos y mi número es uno de los últimos. Me dieron una Ultra granate oscuro pero otra persona tenía los cascos con los cables y me la han cambiado por una Electra negra, mejor es algo más ligera y el color no tiene importancia cuando se alquila.

Como previsto, una vez entregadas todas las motos quedamos unas diez y, cómo no, yo llevando el grupo, Julio cerrándolo y Sonia haciendo de Tom (conectado al mechero y en sus manos) y de guía.

Primera parada: Venice.

Un paseo por los canales, tranquilos, no se permiten embarcaciones con motor, cada casa tiene su propio pequeño embarcadero, hay patos y parece estar en otra ciudad.

Seguimos hasta la playa, hay mucha vida, gente paseando con la bici, tomando el sol, jugando con la pelota, comprando… No tenemos todo el día, volvemos a las motos.

Faltan tres personas, esperamos unos minutos, damos una vuelta, no aparecen, nos vamos.

Segunda parada: Santa Monica.

La playa está lógicamente a nivel del mar, pero el paseo es mucho más elevado y separado por una vía rápida.

Decidimos comer en un restaurante italiano (www.ilfornaio.com/), un acierto como siempre. Durante la comida José María comenta que su Fat Boy lleva el manillar torcido, llama a Easyrider para que se la cambien y pide a Sonia que le acompañemos. Hemos tardado casi 1,5h.

Los Ángeles es un caos, el tráfico es tremendo, las distancias kilométricas, en las autopistas que pasan por la ciudad, nadie respeta el límite de velocidad, fuera de ellas afortunadamente sí.

Hemos perdido varias horas y Sonia decide recortar el recorrido. Pasamos con las motos por el Santa Monica Blvd., Sunset Blvd. (no podemos parar para hacernos una foto en el cartel Bevery Hills).

Tercera parada: Hollywood Blvd.

Naturalmente no podían faltar unas fotos en el paseo de la fama… yo me he quedado con la estrella de John Travolta a falta de ver otros de mis actores favoritos. Sonia se queda con Merylin Streep y a falta de Fred y Ginger, dedicamos la foto de Gene Kelly a Isa.

Delante del Kodak Theatre, varias personas disfrazadas de personajes de película, dan un toque de color y se dejan fotografiar a cambio de un simple dólar. Antes de que oscurezca, logramos hacer unas fotos al cartel de Hollywood.

Cuarta y última parada: Little Tokyo en el Down Town.

Aquí terminamos nuestro tour con una cena al puro estilo japonés.

El regreso al hotel ha sido largo, Sonia/Tom nos ha llevado por dos autopistas entrando y saliendo de ellas, en este momento ya está durmiendo como un angelito, mañana es despi toca a las 6AM, en ruta a las 7:30AM.   

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157607021406241/

Blog de Aventurismo: http://aventurismo-hog2.blogspot.com/2008/08/dia-1-los-angeles-recogida-de-motos.html

3.834Mi que corresponden aproximadamente a 6.134Km. Esta es la suma total del recorrido efectuado con el coche de alquiler desde el día 16 hasta hoy.

Antes de salir de San Francisco decidimos hacer una visita al dealer de la zona sur que abre a las 9AM, unas compras unas fotos y, tras salir del entramado de autopistas de aproximación que tiene la ciudad, logramos vencer el intenso tráfico y llegar a la costa.

Estamos en la US 1, la primera carretera de USA abierta por los españoles en su recorrido desde Méjico hacía el norte. Aquí la llaman “Big Sur”.

Después de verlo desde San Francisco por primera vez en nuestras vidas, el Pacífico es un océano bastante raro. Lo vemos desde la costa a nuestros pies, una niebla lo cobre hasta el horizonte como si estuviéramos mirando desde un avión.

Siento mucho JL que te hayas perdido esta carretera porqué es digna de ver y sentir la sensación un tanto especial que te transmite al hacerla. Es como hacer unas costas del Garraf pero a lo bestia…

Mirando hacia el océano, desde cualquiera de las áreas habilitadas para hacer fotos, me viene a la mente aquellos navegantes que, sin ningún tipo de ayuda tecnológica, arriesgaban su vida para poder seguir las rutas en aquella tan espesa niebla.

En tierra, lo curioso es que se pasa desde una visión mediocre a otra con plena luz del sol, algo verdaderamente extraño pensando que estamos en agosto y es verano todavía…

Paramos a comer en un restaurante con expresso, nos ponemos otra vez en marcha hasta que la US 1 se junta con la Hwy 101 y seguimos nuestro camino hacía Los Ángeles.

Al llegar a Santa Barbara quedamos bloqueados en el tráfico local durante casi 1h arriesgando de no llegar a tiempo para devolver el coche. Con 15min. de anticipo logramos hacerlo.

El tráfico en la entrada de Los Ángeles es brutal, se nota que aquí viven muchos millones de habitantes y la primera impresión es bastante caótica.

Ya en el hotel, nos encontramos con el resto del grupo, muchos desconocidos, Cayetano de Aventurismo me dice que David le ha comentado que podría contar conmigo para llevar el grupo mañana por la ciudad. Alucino, es la primera vez que vengo, no me imagino llevar unas 30 motos por esta ciudad, muy complicado.

De todas formas Sonia ha preparado una ruta que en un principio era para nosotros, vamos a intentar ver si podría ser compatible con más gente.

Fotos: http://www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157607006793451/

Salimos sin desayunar desde El Portal, encontramos la carretera cortada en unas millas más abajo, por un deslizamiento de piedras y pasamos por un puente provisional esperando unos 15min. qué el semáforo se ponga en verde.

Paramos en Mariposa y nos metemos en un bar al puro estilo americano donde sirven desayunos, comidas y cenas. Zumo, fruta, tostadas, café para ambos, además me meto dos huevos con bacon para no tener hambre en el viaje, jeje.

Finalmente llegamos a San Francisco por el Bay Bridge (el puente menos famoso), llegamos al hotel, la habitación no está lista así que aparcamos el coche y nos vamos de gira por el bus turístico.

A diferencia de NYC donde los locutores eran en vivo, éste bus tiene auriculares con varios idiomas, descubrimos lo más importante de San Francisco y parte de su historia.

El tour ha durado 3,5h. suficientes para poder ver haciendo varias paradas los diferentes barrios, La misión Dolores, subir a las Twin Peaks donde se ve casi toda la ciudad, el Golden Gate Park con visita al jardín botánico japonés, para finalmente pasar por el Golden Gate.

El puente es alucinante por su altura con respeto al agua, 227mts. y por las vistas sobre la bahía. Paramos al otro lado para hacernos unas fotos y de vuelta al Pier 39, punto de salida del tour y zona turística con diferentes bares, restaurantes y actividades lúdicas.

Lo que no puede faltar en una visita a esta ciudad es darse una vuelta en el famoso tranvía en sus calles empinadas, una cola relativamente breve y subimos en el para bajarnos en la famosa Lombard Street (quiero suponer que el nombre viene de Lombardia, región italiana donde nací en su capital Milán).

La calle en cuestión es tan empinada que la han denominado: “la calle más sinuosa del mundo”. Se puede bajar con el coche y hace como unas “S” para poder llegar hasta el siguiente cruce. Nosotros la bajamos y la subimos andando.

Volvemos andando al hotel y la verdad es que tantas subidas y bajadas cansan bastante. Nos cambiamos, salimos a cenar con el coche y antes de regresar vamos también nosotros a probar unas “S”… no voy a ser de menos que los demás.

Bueno mañana ya se acaba la primera parte del viaje en Los Ángeles donde devolveremos el coche, nos reuniremos con la gente que viene de Barcelona y tendremos que repartir las cosas que llevarnos en una sola maleta. Que dura es la vida del viajero!!!

Fotos: Es casi la 1AM y el WiFi va y viene, he cargado unas cuantas, el resto mañana.

www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606989107180/

Salimos de Reno en dirección Carson City, capital de Nevada, por la US 395 y nos desviamos para ir a ver el lago Tahoe. Al llegar a él, vemos un color azul muy oscuro, paramos y mientras yo me quedo alrededor del coche, Sonia se va por un caminito para echar una fotos. Enseguida vuelve a paso ligero ya que le ha salido un perro de la nada… no hay que sufrir ningún accidente.

Seguimos la carretera del lago y entramos en California, nos desviamos por la US 89 por un puerto de montaña y enlazamos otra vez con la US 395 que nos lleva hasta el lago Mono. Este lago se ha reducido una quinta parte en los últimos años debido a un trasvase para abastecer a Los Ángeles. Es una pena que un paraje tan bonito se vea afectado por una mala decisión de la administración pública.

Llegamos al Yosemite National Park, exhibimos nuestro Annual Pass y entramos. La primera impresión es totalmente distinta a la de Yellowstone, aquí hay mucha montaña rocosa y sus árboles son más dispersos pero más grandes y con más hojas.

La carretera que nos acerca al valle es bastante estrecha pero el panorama es fantástico, como de costumbre alguna paradita para echar unas fotos y parada obligada para comer algo, esta vez no ha habido suerte… comida basura para los dos.

Una vez llegados al valle y más concretamente en el punto de información del parque nos damos cuenta de que nada está indicado, esto es un caos, unos “japos” nos preguntan, Sonia le contesta que nosotros estamos igual, un poco desorientados.

Finalmente un conductor del bus turístico nos dice que uno de los punto de interés más importante del parque, las Yosemite Falls, dos cascadas de agua de 739m, están secas, suele pasar entre agosto y septiembre, mala suerte.

Nos quedan por ver las sequoias gigantes, pero antes vamos al hotel a dejar las maletas. Salimos en dirección Wawona y tardamos bastante para recorrer el tramo que nos divide, al llegar el espectáculo visivo es impresionante, esta vez no podemos decir que en las pelis se veían más grandes. Parece imposible pensar que muchas de ellas tiene más de mil años y alguna de ella existe desde antes del comienzo de la civilización occidental.

De repente la luz del día empieza a desaparecer, subimos al coche para volver al hotel. Le meto un poco de caña y esta vez sí que aparecen dos jeeps de los Rangers y encienden las luces… me paro me dice que el límite en aquel punto era de 25Mi/h mientras yo circulaba a 45Mi/h le digo que lo siento (no le iba a decir que 20Mi/h de más no es nada) y el me dice que en todo el parque la velocidad permitida es de 35Mi/h, vale y me hace poner el dedo encima de 35 en el cuenta millas para asegurarse que lo había entendido, lo hago y me dice que puedo irme (sin multa naturalmente). 🙂

La cena en el hotel otra comida basura, hoy no ha sido el día para degustaciones, mañana más.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606978467723/

Al meternos en el coche a las 8:40AM Sonia dice que podríamos pasar por el dealer que abre a las 9AM pero yo prefiero tirar, así que de nuevo en la I80 dirección Reno.

Dejamos atrás el lago salado y nos metemos de lleno en el desierto de sal donde corren las carreras que varias veces hemos visto en las películas.

Me distraigo un momento mirando el horizonte y, de repente, un ruido extraño se oye debajo del coche: booom, tac tac tac, ziiiuuuu, mmmmmmmm…

Pienso: a ver si he pillado algo y me he cargado un palier, pues no, en unos minutos sale en la pantalla “check tires” y noto como el coche frena de forma automática.

Paro, bajo y veo que hemos pinchado, vale. Todavía es pronto y no hace tanta calor, saco las maletas, la rueda de repuesto y el gato pero no encuentro la llave para destornillar. Mientras tanto Sonia empieza la llamada a la compañía de “rent a car”.

Abro la libreta y encuentro donde está la llave, procedo a la sustitución de la rueda mientras Sonia sigue al teléfono. Al acabar la conversación me dice: opción A, cambiar neumático con factura y reembolso al devolver el coche; opción B, seguir hasta Reno y sustituir el coche por otro.

Calculando que estamos a unas 500Mi. de Reno no es el caso de seguir con la mini-rueda de máximo 55Mi/h. así que paramos en la primera área de servicio. El chico nos dice que no tiene nuestra medida pero en la siguiente salida sí.

Salimos por Boneville, encontramos el neumático, nos lo sustituyen y arrancamos, tiempo perdido 3h. pero recuperamos 1h. nada más dejar Utah y entrar en Nevada, hay que mirar las cosas desde el lado positivo. Ahora la diferencia con España es de -9h.

Al salir del lugar de la comida, tomo asiento en el lado del conductor y finalmente dejo que Sonia haga de piloto durante unas 2,5h así que ella también ha probado un coche automático que en definitiva es lo más aburrido que existe para conducir.

El resto del viaje ha transcurrido digamos “sin novedades”. Nevada es un estado de desiertos y montañas peladas sin casi poblaciones y sin ningún tipo de cultivo, cruzarlo ha sido lo más aburrido de éste viaje.

Finalmente sobre las 6PM llegamos al hotel en Reno (www.silverlegacyreno.com/). Esta ciudad fue la primera dedicada al juego y era la referencia hasta que a mediados del siglo pasado abrió Las Vegas, conserva todavía varios casinos que a la vez son hoteles. El nuestro está realmente muy bien, salimos a por unas fotos y volvemos para cenar.

El chico de la recepción nos había recomendado un restaurante italiano en el casino contiguo del mismo propietario (www.eldoradoreno.com/dining/lastrada.aspx).

Al llegar, nos atiende un chico con pinta de italiano, miro la etiqueta, leo de reojo y pregunto si lo es, me contesta que si y acto seguido me presenta al chef que es de Milán.

Nos sentamos, pedimos un Chianti y, a pesar de ver la carta, Ivano, el chef, nos trae un aperitivo y nos dice que la cena la prepara el, no discutimos. Todo a base de pescado fresco, exquisita. Al final charla incluida y cierre del local, solamente quedábamos nosotros y otras dos parejas también de italianos. Un par de limoncello y a la cama, mañana nos toca otro parque.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606956571360/

Es imposible dormir en una cama a “V”, es decir: tú te tumbas, ella se tumba y ambos acaban en el medio… colchón blando, somier antiguo y muy usado, este es el resumen de dos noches en la cabaña.

Esta mañana estaba hecho polvo pero de pié como un reloj a las 6:40AM y a las 8:15AM ya salíamos con el coche en dirección sur hacia el siguiente parque.

El Gran Teton NP está prácticamente contiguo a Yellowstone NP, los dividen tan solo una carretera de 26Mi. no hay ni tan solo un control para pasar de uno a otro.

El Gran Teton es una formación rocosa a orillas del lago Jackson, en ellas se ven perfectamente zonas recubiertas de nieve en pleno mes de agosto. El parque es una foresta interminable de árboles, dos carreteras permiten circular en él y el río Snake acompaña la que pasa por el interior.

A una velocidad de 45Mi/h recorremos la carretera contigua al lago hasta nuestra primera parada para tomar un café. La sorpresa agradable es que encontramos expresso, pido dos dobles.

Plano hasta el pueblo de Jackson donde vemos remontes para esquiadores y muchas Harleys en las calles y otras paradas con un cartel “Rent me”. Giramos al oeste, pasamos un puerto de montaña y entramos en Idaho.

La I15 nos llevará hasta nuestro destino: Salt Lake City en el estado de Utah donde dejamos las maletas en el hotel y salimos hasta el lago. Allí poco que contar ya que está semi-desierto a pesar de que hoy es domingo, regresamos al centro.

Sonia me había explicado con antelación que el 70% de la población es mormona a la que yo en mi ignorancia pregunté: ¿Son esos que van vestidos de blanco y negro con el sombrero y van con carro? La respuesta ha sido: no, te estás confundiendo con los Amish (¡Bonito palabro!), son de una rama diferente de la religión cristiana.

Vale, luego resulta que un chaval de 15 años se inventó una historia en Chicago que en su época coló, se formó el grupo que posteriormente tuvo que salir por patas y buscar refugio aquí, fin de la historia.

Visitamos el centro, nada que destacar exceptuando la limpieza de sus calles donde en algunas peatonales no se puede fumar, un pequeño capitolio similar al de Washington y una cena decente en un restaurante italiano (www.caffemolise.com/) y de vuelta al hotel, hay que ponerse al día con el blog y cargar las fotos.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606939636391/

La noche la hemos pasado con mucho frío, parece casi invierno, tapados con manta y edredón. En el recorrido desde la cabina hasta el bar y viceversa para ir a desayunar, nos hemos casi congelado.

Siguiendo las instrucciones de la recepcionista, empezamos nuestro recorrido completo del parque en sentido anti horario. En el primer tramo nada más empezar, un búfalo se nos cruza por delante a unos 200m y desaparece entre los árboles. Seguidamente otro va caminando tan tranquilo en nuestro mismo carril, lo adelantamos sin más.

Finalmente debemos parar el coche debido a que ahora hay una manada enterita parada en ambos carriles. Tras unos minutos de espera los coches se acumulan en ambos sentidos. Recuerdo el papel que nos entregaron ayer que decía: “warning, do not approach buffalo”, por lo tanto no muevo el coche ni un centímetro y espero acontecimientos.

Desde el carril contrario empiezan a moverse despacio los primeros coches y los búfalos se apartan un poco, sólo un poco y siguen ocupando nuestro carril. Me decido, arranco “piano piano”, adelanto los dos coches que teníamos delante, le digo a Sonia que se prepare para unas fotos y voy. Los pasamos sin molestarlos y sin problemas, uff…

Primera parada en una zona con vapores de sulfuro, luego unas vistas espectaculares desde arriba al Cayon de Yellowstone donde en el fondo vemos las Lower Falls. La impresión de ambos ha sido más intensa que la percibida en las Niagara Falls en Canadá.

Seguimos nuestro recorrido por el paso de Dunraven donde las vistas nos brindan un horizonte de bosques sin fin. Siguiente parada a un árbol petrificado que ha subsistido hasta la actualidad cubierto por la lava.

Llegamos a Mammoth Hot Springs, el pueblo más al norte del parque donde repostamos y visitamos unas terrazas naturales resultado de la actividad volcánica.

Yellowstone ha sido el primer parque nacional del mundo abierto en el 1872 y poca gente sabe que una amplia área está precisamente en una zona volcánica donde permanecen activos muchísimos geysers (que impulsan agua) y fumarolas: los visitamos todos. Hay además manantiales de agua caliente y estanques de barro de diferentes formas y colores: algunos son verdaderas cuevas azules que expulsan al aire su líquido y sus gases.

El más espectacular es el Old Faythful el cual, aproximadamente cada 90min., expulsa agua a unos 20/30m durante un tiempo de 2/5min. (ver secuencia de fotos).

Así que entre un tramo y otro de coche, aparcar y visitar andando se nos han hecho las 8PM. Sonia, un poco frustrada, dice: ohhh, empezamos bien la mañana con los búfalos pero del oso Yogui ni rastro, tampoco de los alces ni de los ciervos.

Última parada en el Yellowstone Lake y, mira por donde, en el paseo aparece una cierva que tan tranquila se pone a nuestro lado a pastar para luego cruzar el pasillo y desaparecer entre los árboles.

Mañana volveremos a la civilización y a tener internet, así que colgaremos la historia y las fotos pendientes.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606935646558/

El horario del dealer de Rapid City es de 8AM a 6PM así que, antes de coger de nuevo el camino a nuestro destino, paramos para hacerle una visita. Compramos unas T-shirts, imán, pin y parche (todo con descuento del 30%) y nos vamos.

Dejamos Dakota del sur y entramos por Wyoming. El primer pueblo es Aladin, curioso nombre. Las Harleys que encontramos por el camino son numerosas. La mayoría de riders van sin casco y cargados de maletas. Muchas Ultras tienen remolque, los hay pequeños, medianos, grandes, con dos ruedas o con una… Recuerdo cuando tenía la Road King con bola y me informé para comprar uno, luego resultó que en Andorra sólo admiten remolques que provienen de la misma fábrica que la moto y no pude comprar ninguno ya que Harley-Davidson no fabrica.

Estamos rodeados de pinos y siguen los altibajos. Sonia me culturiza explicándome las características de la zona de las rocosas.

Salimos de la I90 para parar a comer y a repostar. Recorremos unas millas más hasta coger la US 14 y luego la US 14 A (la A significa alternativa) y nos metemos de lleno en el Bighorn Natural Forest. La carretera sube hasta los 3.000mts. y la temperatura baja hasta 58º F.

De repente empieza la bajada, un cartel indica que la pendiente es del 10% y otro recomienda poner la marcha Large. Dado que yo no estoy familiarizado con un coche con cambio automático, sigo con la Direct y bajo frenando quejándome que hay que bajar con el pié fijo en los frenos y esto no es bueno. Paramos en un mirador para hacer unas fotos y al volver al coche arranco con la marcha L, ahora sí que el coche utiliza el freno motor y no hace falta frenar, otra cosa he aprendido ya que Sonia comentó: “¿La L que hay ahí, no será de Large?”.

En el siguiente tramo desaparecen por completo los árboles y todo es campo hasta llegar a Cody, pueblo explotado por la historia del peculiar personaje Buffalo Bill Cody. Seguimos, sin parar.

Ya nos acercamos a Yellostone National Park, vuelve el verde oscuro y la vegetación va en aumento. En la valla de la entrada exhibimos el Annual Pass que compramos en las Badlands. El guardia, vestido auténtico como en las pelis, me pide el pasaporte para comprobar la identidad y compararla con el pase. Preguntamos donde está el lugar donde dormiremos ya que esta es la única dirección de todo el viaje que Tom no tenía: ha resultado fácil llegar.

No sé cuándo pero aquí ha habido un incendio que ha quemado muchísimos árboles que siguen de pié pero secos y pelados, es una pena.

Justo antes de llegar a destino, veo a mi derecha muy cerca de la carretera un grupo de búfalos; paro y Sonia les hace varias fotos. Luego encontraremos más cerca del lago.

En la recepción nos indican donde tenemos nuestra cabina (casita de madera), nos entregan un mapa y nos dan una explicación general de los puntos de interés. No hay WiFi en todo el parque así que hasta dentro de dos días no podremos publicar esto.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606938648387/