Hoy, al igual que el resto de los días de estas vacaciones, me despierto primero, pero hoy ni me ducho ni me afeito, hay que tomar el sol, ya me ducharé por la tarde. Subimos a desayunar y luego nos vamos a popa en un balconcete que hay e intentamos tumbarnos sobre los pareos para tomar el sol, imposible, el suelo metálico quema mucho, a la ida pudimos tumbarnos en la zona de la piscina donde hay baldosas pero hoy está con un precinto y no se puede acceder, que lástima. En resumidas cuentas tomamos el sol sentaditos un par de horas hasta que decidimos subir y meternos cerca de la piscina sobre una tarima de madera, aquí sí se puede estar y además corre el aire.

Hora de comer, camiseta y para el buffet. Hay que reconocer que la relación calidad-precio en este barco es excelente, hasta la pasta es al dente, viva la redundancia. Después de comer una siestecita otra vez al sol y sobre las 16:00h bajamos al camarote, tenemos aproximadamente una hora antes de que los filipinos empiecen a pedirnos de dejarlo, tienen que limpiarlos para los siguientes clientes que subirán al ferry esta noche en dirección contraria a la nuestra.

Las últimas dos horas y medias las hemos pasado en cubierta, sentados en una mesa del bar al igual que todos los de más pasajeros, en su mayoría moteros. Ahora el sol ha desaparecido y todo el cielo está completamente tapado. Recuperamos la cobertura española cuando falta aproximadamente treinta minutos para la llegada al puerto.

Una vez allí, dejamos que todo el mundo baje a las motos mientras nosotros esperamos sentados un poco más, finalmente bajamos, cargamos las maletas y, una vez han salido del ferry tanto los camiones cómo los coches, toca nuestro turno. De una forma un poco caótica podemos salir sin tener ningún tipo de accidente, nos deslizamos entre camiones para salir de la zona portuaria, justo antes de llegar a la plaza del carbón vemos a Sue con un pañuelo en la mano saludando a todos los moteros, patético.

Ya a la altura de Gavà empieza a lloviznar, no sin un cierto respeto a las curvas, vamos muy cargados, llegamos finalmente a Garraf, dejamos las maletas en mi apartamento y me dirijo al parking para dejar a Ultra, la verdad es que en este viaje no se ha esforzado mucho.

Mon me comenta de salir a cenar así que nos cambiamos y cuando salimos vemos que hay un montón de coches parados en las costas y un coche de los Mossos así que no es el caso de meternos por ahí, de vuelta arriba y cenamos una tortilla.

Se acaban aquí estas vacaciones pasadas en buena compañía, visitando la ciudad eterna, celebrando el 110 aniversario de Harley, comiendo muy bien, me he engordado bastante pero ya haremos bondad y volveremos al gym, llevándome un buen sabor de boca, mañana nos queda un día de descanso antes de volver a la rutina y, por supuesto empezar a organizar las siguientes, donde, ya lo veremos…

Fotos:

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Nos levantamos a una hora prudente, ducha, maletas, desayuno y check-out, nos cobran 7€ por día por el parking de la moto y 4€ por día por persona que corresponde a la tasa que un hotel de cuatro estrellas tiene que abonar al estado italiano, que barbaridad.

Nuestro destino es el lago di Bracciano, ubicado al norte de Roma y al oeste de Civitavecchia cerca del confine con la provincia de Viterbo. Salimos cargados, recorremos varios kilómetros por la ronda de Roma en su lado oeste hasta coger una carretera de doble carril que nos lleva al desvío del lago. Me pensaba que aquí las temperaturas serían algo más bajas pero no, sigue el calor que nos ha acompañado durante toda nuestra instancia en Roma, ni siquiera la humedad que podría desprender el lago se hace notar, damos la vuelta completa al lago pasando por Anguillara Sabazia, Trevignano Romano y naturalmente por el pueblo que da el nombre al lago, aquí una parada técnica es obligada. Tenemos suerte en aparcar justo delante de una terraza a la sombra donde hay otros motoristas, una cerveza fresquita y de nuevo en marcha.

Dejamos el lago a nuestra espalda y empezamos a subir por la montaña, pasamos por Manziana, Tolfa y finalmente paramos en Allumiera donde buscamos un lugar donde comer. El recorrido, marcado en verde en la Guía Michelin, no tiene nada de destacable. En nuestro primer intento de comer nos dicen que no es posible pero nos indican otro lugar donde si nos sirven pasta y un segundo plato.

A primera hora de la tarde llegamos al puerto de Civitavecchia. Mientras Mon espera fuera al lado de Ultra y a la sombra, yo entro a comprar un agua bien fría, el mostrador cerrado indica que falta una media hora para que abran, salgo y bebemos mientras van llegando Harleys sin parar.

Una vez abierto el mostrador, hago una cola de pocos minutos, me entregan los tres tickets para nosotros y la moto. Decido así ir directamente a dejar a Ultra en el parking para el embarque, allí ya hay unas veintena de compañeras, la cierro y la dejo allí mientras unos chicos con el chaleco del Valencia Chapter comentan entre ellos de montar guardia por turnos, pienso: muy bien, así nadie vendrá a tocar las maletas, yo mientras tanto me voy a la terminal a sentarme tranquilamente a la sombra.

El resto de la tarde lo pasamos en la terraza del bar, pasan por allí muchos agentes de la Policía que se dirigen a tomarse un café o algo fresquito al bar y pienso que si son muchos pero al momento de pedir los billetes ni siquiera me han solicitado los pasaportes, curioso, más tarde cuando embarcamos tampoco lo piden, tanto control en los aeropuertos y ninguno en los barcos.

Son las 19:30h pasadas y nos dirigimos al parking que está repleto de Harleys, más o menos unas 300, allí una chica me pregunta si soy andorrano y le contesto que no, soy italiano, ella me dice que es andorrana pero vive en España y junto a ella está un viejo amigo de Mon que sale con el Maresme Chapter. No nos da tiempo para nada más, abren el embarque pero solo los conductores suben con las motos, los restantes pasajeros lo tienen que hacer andando.

A diferencia de la ida que, con el enchufe de Sergio, habíamos aparcado justo nada más subir al ferry, esta vez nos obligan a subir hasta la segunda planta, que en realidad corresponde a la séptima del barco, no sin tener dificultades, el suelo es bastante resbaladizo. Una vez aparcado llego al camarote cargado con todas las maletas y bastante sudado.

Duchita y nos vamos al bar a tomar una Coronita, aquí cómo en el resto del mundo es Corona. A continuación nos vamos a cenar y a posteriori a tomar café en cubierta. Poco a poco se va llenando de moteros en su gran mayoría españoles y algunos franceses.

La hora de salida prevista es para las 22:15h y teniendo en cuenta que este es el primer viaje de la semana, el domingo no viaja, pensamos que debería ser puntual pero no, el ferry sale con retraso para que siempre podamos afirmar que el transporte en Italia nunca es puntual.

2013_Roma, Día 6, 81Km

junio 16, 2013

Primera mañana que al bajar no tendremos a nuestros compañeros de viajes con nosotros, bueno ya los volveremos a ver en Barna, entramos en el comedor para tomar el cappuccino de rigor de cada mañana y en lugar de sentarnos en una mesa grande, Mon me indica unas libres a nuestra derecha para dos personas, allí que vamos y allí que nos encontramos con David Pérez, nos saludamos y presentamos a nuestra respectivas nuevas parejas.

Hoy el plan es ir a visitar Ostia Antica que está a escasos 18Km. Tom nos lleva allí pasando por unas carreteras que discurren entre varias urbanizaciones y en poco tiempo llegamos a la entrada, sacamos los tickets y empezamos nuestro recorrido.

No hace falta comentar que hoy también el cielo está totalmente despejado y el sol calienta como ha sido en todos estos días, intentamos efectuar la visita debajo de los árboles tanto cómo nos he posible.

Esta ciudad que en su momento llegó a tener unos 50.000 habitantes era la puerta al mar de Roma, aquí llegaban todas las mercancías procedentes del imperio y también era la salida para los barcos de guerra. Tres arcos indican las tres puertas de entrada a la ciudad, una hacia Roma, la otra hacia el Mediterráneo y la tercera hacia el Tiber. No faltan tres enormes termas donde se pueden apreciar diferentes mosaicos que poco a poco se van recomponiendo, aquí el trabajo de los restauradores es infinito. La ciudad fue destruida en el siglo XVI por una riada que sepultó por completo la ciudad, después de desviar el curso del río se ha ido recuperando hasta tener el aspecto actual.

El suelo es irregular entre tierra, piedras y raíces de árboles, delante nuestro una señora que miraba hacia un lado se cae sin hacerse daño, es española, seguimos el recorrido. Tal y cómo era de imaginar no falta el anfiteatro, de repente vemos un plano el cual nos indica que estamos cerca del bar-restaurante, decidimos hacer una parada técnica, café, baño y un poco de sombra son necesarios.

La tienda no tiene nada de destacable así que seguimos sin comprar nada. Llegamos a la parte más alejada de las construcciones ubicada cerca del mar sin poderlo ver, regresamos con calma hacía la salida, uff que calor!!!

La visita ha durado más de una hora y media pero ha valido la pena.

Tom nos acompaña de nuevo al hotel, en una calle un ciclista que iba en la misma dirección nuestra decide que es el momento de girar por una calle a su izquierda sin mirar hacia atrás y naturalmente sin indicarlo así que casi lo atropello, seguimos no sin antes haberle gritado de todo y en perfecto italiano…

Una buena comida en el restaurante de siempre acompañada de una jarra de cerveza fresca es el final de esta primera parte del día. La tarde la pasamos en la piscina del hotel porqué también estas son nuestras vacaciones y merecemos descansar.

David por la mañana nos había comentado que se había organizado una salida nocturna con el Roma Chapter y que la hora de salida del hotel era prevista para las 19:30h. Nuestro plan era también ir a Roma de noche pero a nuestro aire, sobre las 20:00h salimos solos y justo al llegar a la entrada de la ciudad los vemos a todos parados a un lado, Mon me dice que ha divisado a algunos mirando un mapa, con Tom no tenemos esta necesidad. Aparcamos en Piazza Venezia y andando visitamos la Fontana di Trevi de noche ya que iluminada tiene un aspecto distinto que durante el día. Varios “pakis” intentan de forma repetida hacernos unas fotos y al final he tenido que levantar la voz para que se apartaran, nosotros hacemos nuestras propias fotos.

Regresamos a la Harley y en seguida llegamos a nuestro destino en la zona del Trastevere, el restaurante “Da Meo Patacca” (www.ristorantedameopatacca.it) aquí cené en el año 2004 cuando estuve durante las vacaciones de Navidad pero como es lógico hoy en lugar de cenar dentro lo hacemos en la terraza. Esta famosa trattoria es frecuentada tanto por romanos cómo por extranjeros, las mesas son de varios comensales y todo el mundo se sienta teniendo a su lado gente desconocida, unos cantantes amenizan la noche tocando y cantando canciones en romano, en italiano y en inglés.

Prosciutto e melone de primero y saltinbacchi a la romana de segundo han sido los platos escogidos, óptima elección. A Mon le ha encantado el sitio, yo ya lo sabía. Antes de las 00:00h ya estábamos en el hotel, a descansar que mañana tengo un recorrido preparado para ir a Civitavecchia donde nos espera el ferry de vuelta.

Fotos:

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2013_Roma, Día 5, 25Km

junio 15, 2013

Esta mañana nadie ha querido volver a Roma así que hemos ido a la concentración, No eran ni las 10:00h y el calor asfixiante nos ha hecho aguantar bien poco, en seguida nos hemos metido debajo de la sombra y mientras tomábamos cervezas nos reíamos una vez más de lo ocurrido anoche. Paseamos de nuevo y miramos las Harleys aparcadas, hay algunas muy guapas y otras muy horteras cómo por ejemplo una completamente dorada.

Nos encontramos a Sue Naguel, Pepe la saluda y ella le pregunta: ¿Qué haces tú aquí? Es obvio no!!!

Chino chano regresamos a las motos y nos vamos a comer donde siempre, esta vez directos con las motos. En Roma los restaurante son generosos en las porciones pero en este los son aún más y algunos tienen problema para acabarse un plato, hecho que naturalmente no sucede conmigo y con Felipe.

Limoncello para todos y de nuevo al hotel donde, una vez duchados bajamos a la piscina a descansar al sol.

Olga y Asun se despiden, se cambian de hotel por otro ubicado en el centro de la capital, mañana quieren coger el bus turístico antes de coger su vuelo que sale por la tarde.

Edu recibe un e-mail el cual le indica que el ferry saldrá con casi dos horas de retraso, así que se quedan todos en la piscina hasta las 19:00h nos despedimos, hasta el BCN Harley Days que se celebrará el 5-7 de julio.

Por la noche no tenemos ganas de coger a Ultra y decidimos cenar, cómo no, al mismo sitio, una cenita tranquila y ligera a base de pescado.

Fotos:

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2013_Roma, Día 4, 90Km

junio 14, 2013

Esta mañana el plan ha sido desayunar solamente un cappuccino e irnos directamente a Roma, así que sobre las 9:00h todos estábamos ya en las motos pero hemos tenido que esperar a Felipe y Asun hasta las 9:20h no he perdido ocasión para pegar bronca, ella se ha disculpado.

Esta vez hemos decidido aparcar cerca de Cittá del Vaticano, encontramos un lugar perfecto encima de la acera debajo de unos árboles. Paseamos hasta la Piazza del Vaticano, unas fotos de recuerdo y aprovecho para comprarme el pin de la bandera del país más pequeño del mundo que me faltaba en mí colección.

La avenida que llega a la Piazza del Vaticano está repleta de Harleys provenientes de toda Europa y algunas de USA. La circulación de ellas es incesante y el sonido de fondo constante.

Seguimos hasta el Castello Sant Angelo, de allí cruzamos el Tevere y nos metemos en unas callecitas dirección norte, parada técnica, todo el mundo se come un helado mientras Mon y yo nos hacemos un par de cigarrillos. Unos minutos más tarde aparecemos según mi ruta establecida en Piazza Navona. Si esta mañana hacía calor, ahora ya es agobiante.

Torcemos a la izquierda y una calle tras otra llegamos al Panteón, entramos en él, se trata de una iglesia circular con un agujero en el techo donde entra la luz del sol.

Una vez fuera andamos por una de las varias calles y justo al pasar delante de una terraza de un restaurante repleto de turistas y de comida, decido buscar un lugar donde poder comer también nosotros, encontramos un restaurante que nos acoge a todos en una mesa cuadrada de cristal, muy bonita. Todo está decorado con muy buen gusto, bien pintado y con diferentes detalles, hasta la tapa del wáter es verde transparente con unos peces. La comida a la altura y el precio correcto.

Al volver a la calle se nos hace a todos muy complicado seguir andando con tanta calor pero cogemos la via Veneto hasta Piazza del Popolo para luego torcer hacía la izquierda, pasar el puente del Tevere y llegar finalmente a las motos. Antes de arrancar nos sentamos en una terraza a la sombra y nos bebemos dos botellas grandes de agua y unos tés fríos.

El tráfico en Roma es caótico y muy desordenado pero siendo hoy el segundo día que nos desplazamos a la “capital du mundi” y, habiendo aprendido a conducir en Italia, llevo el grupo entre coches, autobuses, camiones, semáforos, haciendo una infinidad de infracciones cómo para que nos retiraran a todos el carnet de conducir pero aquí es lo normal, todos los vehículos de dos ruedas hacen lo mismo, una vez entramos en la ronda circulamos durante varios kilómetros por el arcén hasta la salida que nos lleva al hotel.

Un par de horas tomando el sol en la piscina, una buena ducha y nos vamos a la concentración. Allí más motos que el día anterior, paseamos y cada uno de nosotros compra prendas, yo aprovecho para cambiarme los guantes que los pobres ya han dado su servicio además con un 20% de descuento y, cómo no un pin del Viterbo Chapter.

Unas cervezas y luego decidimos volver a cenar al lado del hotel, llamo, le digo mi nombre y me dicen: ¿mesas para doce, como siempre? Pues claro.

Antes de arrancar, Felipe me dice de no correr porqué de noche no ve del todo bien.

La via Cristoforo Colombo es una avenida larga con semáforos más o menos dada dos kilómetros, en el primero paramos en rojo y un chico sobre una Sportster que estaba a mi lado arranca muy veloz, acto seguido Edu se mete entre él y yo subiendo las revoluciones y la velocidad, no me voy a quedar atrás y le meto caña también. Siguiente semáforo, nos miramos, nos reímos y al ponerse en verde arrancamos veloces, tengo que decir que nunca había estirado tanto las marchas. En el tercer semáforo, todos provocábamos al chico de la Sportster acelerando, al ponerse en verde, éste arranca más fuerte que nunca mientras nosotros salíamos muy despacio, una vez llegados al desvío para el hotel nos hemos reído un rato, ya al bajar de las motos Inma le ha pegado una bronca a Edu de tres pares de narices. Mon simplemente me dice: menos mal que Felipe te dijo de no correr…

Cenamos en el mismo sitio de siempre y nos retiramos al hotel todos cansados.

Fotos:

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2013_Roma, Día 3, 73Km

junio 13, 2013

Sobre las 06:45h se me han abierto los ojos, el sol entraba a saco en la habitación, me he hecho el remolón hasta las 7:30h y luego en marcha, bajábamos a desayunar una hora más tarde, el desayuno sin comentario, mañana iremos fuera.

Sobre las 9:30h nos hemos puesto en marcha dirección centro de Roma que el Tom indica a unos 20Km, vaya lio para llegar, nada fácil si no llevas el navegador, hace muchísimo calor. Antes de aparcar paro en un semáforo que se puso en ámbar y a Pepe no le da tiempo frenar y me da con su rueda atrás desviándose ligeramente a mi izquierda hasta que su Street Glide se cae, él como si nada se baja al vuelo y la ve caerse, en un plis Felipe llega y la levanta.  Paramos y aparcamos encima del acera, mi defensa está ligeramente doblada pero solamente es un tema estético así qué empezamos nuestro recorrido bajando las escaleras de Piazza di Spagna no sin antes haber comprado agua fresca, Mon y yo nos bebemos la botella de medio litro pero dejo un poco para echarla a Eduard antes de seguir el recorrido, le digo: te la debía, nos reímos y tan amigos.

Andamos hasta la Fontana di Trevi repleta de turistas llegados de todas partes, conseguimos hacernos un hueco para echar unas fotos. Siguiente visita el Capitolio, al pobre Felipe le duele la espalda del esfuerzo hecho, se toma una pastilla. De allí nos vamos al Coliseo, le pedimos a una chica oriental de hacernos unas fotos y ella se presta sin problema.

Es hora de comer, lo hacemos en una terracita ubicada en la misma calle, hoy ligerito, un primer plato, unas bebidas cafés y grapa, al final nos quieren cobrar por la grapa 35,00€ por habérnosla dejada encima de la mesa, le digo que no me parece bien pero si eso es lo que nos cobran, entonces nos llevamos la botella con lo que sobra, así lo hacemos.

Un paseo bajo un calor asfixiante hasta las Harleys y nos metemos de lleno en el caótico tráfico romano hasta el hotel donde vamos a la piscina a tomar un poco el sol, comer las ensaimadas que Sergio y Natalia nos han traído de Mallorca beber un par de botellas de champagne gentileza de Eduard.

Sobre las 20:00h nos dirigimos al lido de Ostia a la concentración, aparcamos relativamente cerca de la entrada del puerto que está ocupado en su totalidad por paradas oficiales y no, bares, carpas, exposiciones. El evento es abierto y se mezclan moteros con gente de a pie, nos tomamos unas birras mientras escuchamos una banda tributo a Guns n Roses. Para asegurarme la jugada compro el pin y el parche del evento, no vaya a ser que me quede sin.

Ya es hora de regresar, tenemos cena en el mismo lugar de ayer a las 22:30h y ya son las 21:37h así que en marcha. Pasamos el lungomare en dirección opuesta a las centenares de Harleys que llegan en muchos grupos numerosos. Una vez llegados al parking del hotel, aparecen Olga y Asun que no veía desde hace mucho tiempo.

Una cena correcta y sobre todo ordenada, dejé las cosas claras antes de empezar a cenar, acaba una jornada completa donde cómo es de esperar con un grupo tan maravilloso, en ningún momento han faltado las risas, mañana más.

Fotos:

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Cuando Pepe me comentó que estaba organizando para ir a Roma al 110 aniversario de Harley-Davidson me pareció una idea excelente, solamente había que encajar os días de vacaciones míos y de Mon, dicho y hecho.

El pasado domingo empezamos las vacaciones, un poco de playa antes de la lluvia, una comida en la terraza con Miguel y Marivi, coche y para Andorra directos al hotel.

El lunes madrugón para llevar el Golf a revisión mientras Mon descansaba tranquilamente, al volver al hotel una ducha, un buen desayuno y de compras. Comida con Sergi y Alex, recogida del coche y para abajo, para cenar, una pizza y a dormir.

Ayer martes ya que no hacía día de playa, hemos aprovechado para hacer cosas por separado y preparar las maletas, yo me temía que la del tour pack no era suficiente para ella pero al final me ha hecho caso y ha sido práctica con su ropa, sobre las 18:30h salíamos de casa en dirección Barcelona. Allí nos esperaban en el bar de Acciona Pepe, Vicenç y Olga, Felipe, Sergio, un par de rondas de cervezas y gracias a que Sergio trabaja en el puerto nos hemos colado delante de todo el mundo y hemos embarcado los primeros cuando todavía estaban descargando algunos remolques de los camiones.

Unos filipinos nos guían arriba por unas escaleras mecánicas, nos llevan las maletas y nos acompañan a los camarotes, todos exteriores, bueno el nuestro también pero justo fuera hay un bote salvavidas que es lo mismo que no ver nada, no importa aquí vamos a estar muy poco tiempo.

En el paquete comprado a la agencia iban incluidas las dietas que consistían por orden en cena, desayuno y comida. La cena abundante y correcta, la hemos consumido naturalmente antes de salir del puerto.

Este ferry de Grimaldi es idéntico a él que cogimos de Niza a Córcega, y cómo en la mayoría de los casos con transportes italianos la puntualidad brilla por su ausencia en lugar de salir a las 22:15h nos hemos retrasado hasta las 23:50h. Hoy, al salir de él, nos hemos dado cuenta de lo enorme que es el puerto de Barcelona.

La noche se ha acabado en la discoteca tomando cervezas en compañía de un grupo de alumnos de viaje de fin de curso.

Hoy miércoles nos hemos levantado sobre las 10:00h, nos hemos cruzado con Pepe y Felipe mientras íbamos buscando donde desayunar, una vez en cubierta, en la zona de la piscina, sin agua y con una red, me he puesto aceite, pareo en el suelo, si si he dicho suelo, no hay hamacas, y a tomar el sol con dormida incluida hasta media mañana cuando la calor se ha empezado a notar.

Llega la hora de comer, bajamos al self-service todos juntos, después unos se van a hacer la siesta al camarote mientras otros, Mon y yo, lo mismo pero al sol. El problema ha sido que al ponernos cerca de la piscina, al haber a unos pocos metros un señor de mantenimiento, nos hemos despertado llenos de partículas de hierro que no hemos podido quitarnos de encima hasta después de la ducha.

La última hora del viaje la hemos pasado a popa sentados en unos bancos, finalmente nos acercamos al puerto de Civitavecchia, allí se nos acerca una lancha y se pega al ferry como si nada, baja un señor y salta dentro. Pasamos por al lado de tres enormes cruceros, La maniobra de amarraje ha sido rápida y precisa.

Hemos tenido que esperar más de media hora para bajar pero, una vez abajo, carga de maletas mientras varios camiones al salir casi nos rozaban, Tom en marcha, yo adelante, por una cómoda autopista hemos llegado a Roma y finalmente al hotel Aris Garden (www.hotelarisgardenrome.com/ ) ubicado en una zona residencial cerca de Ostia. Check-in, la habitación tiene camas separadas, bajo, me quejo, me dicen que lo solucionan cambiando las camas porqué habitaciones disponibles no tienen, perfecto.

En el hall, nos juntamos con Eduard e Inma que han llegado vía tierra un día antes pasando por Carrara y Firenze. Nos indican que hay un restaurante cerca del hotel donde cenaron ayer y bien, allí que vamos, mientras tanto Sergio se va al aeropuerto de Fiumicino a buscar a Natalia. Antes de que se marchara le ofrecí llevarse a Tom pero dijo que ya sabría volver.

Ya en el restaurante, Gianni, el propietario me pregunta de qué nos conocemos ya que yo llamé antes de ir para reservar cómo si fuera un cliente habitual y… coló, le contesté que no nos conocíamos y que había llegado hace poco a Roma y unos amigos me habían hablado bien de su local. Nos ha colocado en una terraza cubierta donde se puede fumar.

Antes de servirnos la bebida nos traen dos focaccia con tomate y otra sin, después de que el camarero nos toma nota han empezado a traer platos de centro que según ellos eran para picar, había de todo: croquetas de patata y de arroz, verdura a la plancha, carne, pollo, pescado en tempura, vamos que solamente con eso ya estábamos llenos. Al llegar los platos de pasta nadie exceptuando yo ha podido con ellas, mientras tanto Sergio y Natalia seguían sin llegar, hecho que se produjo rondando ya las 00:30h, una hora más y de vuelta al hotel llenos hasta arriba. Antes de subir a las habitaciones, Eduard hace el gracioso y cogiendo un poco de agua de una fuente ubicada en el interior del hall, me moja, él dice sin querer, no pasa nada pero dentro de mí pienso: mañana a la primera ocasión se la devuelvo.

Fotos:

www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157634362954978/