2025_Bienvenida Scooty

octubre 27, 2025

Lo prometo, lo he intentado, he perseverado durante unos dos años y he acabado hasta aquí de Renfe, mi tiempo lo mido en calidad de vida y no podía perder un mínimo de tres horas para ir y volver del trabajo siempre que la cosa fuera bien, no, así no se podía seguir adelante.

Vuelvo a ser independiente, vuelvo a tener dos ruedas, esta vez una scooter que me permite ir y volver en tan solo una hora, esto es asumible.

Una vez tomada la decisión he eligido marca y modelo, cambio radical sobre lo conocido hasta el momento, he pasado a una marca desconocida hasta hace poco tiempo, Zontes, china (https://zontesmotos.es/), el modelo es 368 G (https://zontesmotos.es/modelo/368g-adv/).

Se trata de un scooter, de allí viene su nombre, un modelo similar al Honda ADV pero que sale bastante más barata y con todos los extras incluidos, lo único que he añadido es el baúl trasero.

Es tan completa que prácticamente no le falta de nada, keyless que controla también la apertura del depósito de gasolina y el asiento dónde caben dos cascos integrales, iluminación full LED con antiniebla de dos tonos diferentes incluidos en las defensas. Pantalla TFT 8” con conectividad para smart phone, modo de conducción Eco o Sport, control de tracción desconectable en la rueda trasera para off road, 3+3 tomas USB-A y USB-C, batería de gel, puños calefactables con protectores.

Caballete central y lateral, cámara gran angular delantera y trasera con grabación HD y visión nocturna Sony, freno de mano. Depósito de 17,5 litros, motor con una potencia de 38,8Cv con inyección Bosch y un montón de cosas más.

Antes de decidirme he visionado todos los vídeos que habían en YouTube, tanto de los periodista que la han probado cómo de usuarios que la han comprado y todo el mundo coincide que la relación calidad precio, hoy en día, es difícil de superar.

Una vez lo he tenido claro, me he acercado a Motos Carbó (https://www.motoscarbo.com/) en Castelldefels, he solicitado una prueba y me han dicho que en media hora estaría disponible, dicho y hecho.

La primera sensación ha sido de una moto potente pero al mismo tiempo suave en su progresión, suspensión rígida, tal y como me gusta, la pantalla fenomenal, grande y perfectamente visible con el sol, buena frenada y estabilidad en curva, a la vuelta hemos hablado de números, una negociación con el banco para el préstamos y adelante con la compra.

La sorpresa ha sido que a pesar de que inicialmente deberían haber sido cuatro o cinco semanas para la entrega, ya estaba disponible al haberles llegado una partida, inicialmente me decantaba por la verde pero el color en internet es diferente que en la realidad así que he elegido gris/azul, matriculación y a esperar la vuelta de las vacaciones para retirarla.

Kike, de Motos Carbó, es quien me la ha vendido y me hace la entrega, una explicación general para saber como va todo y me deja pendiente la conectividad que según él es fácil con un código QR el cual se me enviará el día siguiente, me la llevo.

Período de rodaje, durante los primeros 500km debo conducir a una velocidad máxima incluida entre 90 y 100Km/h con el cuidado de siempre con los neumáticos nuevos, primera revisión a los 1.000Km.

Tres días después vuelvo al concesionario para conectar el iPhone a Scooty, había intentado darme de alta en la App Zontes smart solo, pero no lo he conseguido, siempre me daba error. Una vez allí, Carlos me dice de armarme de paciencia y tras varios intentos, eliminación de App y reinstalación, reinicio de iPhone, aproximadamente una hora después lo hemos conseguido y finalmente hemos podido acoplar el móvil con la moto.

Más tarde en casa he investigado más el software y finalmente lo tengo bastante claro todo, hoy en día aparte de hacerte con el vehículo debes moverte por los menús para saber cómo va todo.

Muy contento de la compra.

07:30h en marcha, recogemos y nos vamos, hoy tenemos la “Ruta del Parrissal”, un clásico del Matarraña (https://www.beceite.es/turismo/rutas-por-beceite/parrizal-pesquera-pantano-de-pena/parrizal/). Se trata de una caminata de ida i vuelta de unos 3+3Km en total unas cinco horas.

Llegamos al Parking 3 ubicado al principio del camino, reservado a los que tienen las entradas y han registrado la matrícula sobre las 08:15h somos los primeros, bajamos y vamos preparando el desayuno y los bocatas para llevarnos.

En breve llega una autocaravana vieja y enorme, baja una pareja de personas mayores, intercambiamos palabras, ellos vienen de León. Llega también el encargado, controla las matrículas y nos dice que pasará el lector de códigos de barras cuando empecemos el recorrido, seguimos desayunando hasta que esté todo recogido.

Arrancamos por una pista plana hasta que se llega a un puente de madera que cruza dl Río Matarraña, a partir de este punto se puede coger otro camino mucho más largo que sube por la montaña o seguir recto bordeando el río.

Una pasarelas evitan el contacto con el agua, hecho tajantemente prohibido y con riesgo de multa, el camino es para disfrutar de la paz y la naturaleza escuchando el sonido del agua que, en según que punto, tiene rápidos o mini cascadas.

La verdad es que es una muy buena idea limitar el aforo, todo un acierto venir un lunes evitando asimismo las aglomeraciones del fin de semana.

Durante el recorrido Mon va mirando si hay setas, malas bastantes, buenas no, normal diría yo, si hubiera habido alguna seguramente el finde las harían arrasado.

Más o menos a mitad del camino una plataforma para solamente cuatro personas a la vez, permite estar en un punto elevado sobre el agua, limpia no, lo siguiente, es tan transparente que si se intenta hacer una foto, solamente sale el fondo o directamente el reflejo de la montaña, hay peces pequeños, estos insectos con patas largas que caminan sobre el agua, que tranquilidad.

Nos acercamos ahora al barranco, los últimos 200m son los más espectaculares, aquí las pasarelas son más anchas debido a que deben permitir el transito de las personas en ambas direcciones, en nuestro caso estamos solos así que disfrutamos de cada paso, sacamos fotos, Mon hace un vídeo, no hay prisa, nadie nos va a molestar.

La verdad es que las vistas son un regalazo, todo un acierto ver esto, lo recomiendo de verdad, finalmente nos cruzamos con la pareja de León que ya está de vuelta, a nosotros falta muy poco para llegar al final. Una vez allí la pasarela se acaba con una pintura amarilla “fin de ruta”. Mon da unos pasos más, se sienta en una roca y se deja tumbar hacia atrás tocando la montaña, se le ve muy feliz, yo también lo estoy, llegar hasta este punto viviendo este paseo es simplemente una carga de energía que no tiene precio.

Regresamos sobre nuestros pasos y cada tanto nos cruzamos con gente que no ha sido tan madrugadora cómo nosotros y ha empezado la ruta bastante más tarde, allá ellos.

Paramos a mitad camino para comernos los bocadillos que nos hemos traído, una pieza de fruta y chocolate, agua y a seguir.

Una vez llegados a la Furgui, decidimos regresar a Valderrobres para echar gasoil, una compra de última hora y empieza nuestro viaje de regreso a casa. Google Maps nos indica dos horas y cuarto, realmente esto no está tan lejos de casa, se tarda lo mismo que ir al Pirineo.

Nada de tráfico hasta llegar a Miravet, a partir de este punto cómo de costumbre en Cataluña. Paramos en Sitges para comprar y llegamos a casa a media tarde en perfectas condiciones, descargamos todo, empezamos lavadoras, algo de tele y a dormir, mañana Mon tiene médico, yo cosas que hacer, entre ellas planificar un poco que hacemos a partir del miércoles.

Tras la ducha y el desayuno lo primero que hago es ir a recepción a pagar los cuatro días, mañana nos vamos temprano. El chico que me atiende que no es el del otro día, me pregunta que tal lo llevamos y le comento lo que hemos visto y que hoy el plan inicial es primero irnos a Alcañiz y luego a Calaceite.

Me comenta que Alcañiz, aparte del Castillo Calatravo y la plaza de España no hay nada más que valga la pena, entonces me explica que si la intención es ir al norte, no nos podemos perder Cretas, y sumergirnos en la historia de los íberos visitando los Túmulos y el Poblado San Antonio antes de ir a Calaceite.

Mon, cambio de planes, vale…

Cretas es un encantador pueblo con el casco antiguo medieval perfectamente conservado, todos los edificios están reformados, limpio, da gusto pasearse en él, es una inmersión en la edad media, no paramos de hacer fotos, por ser domingo tampoco tiene tantos turistas, genial.

Además aquí hay una panadería que ha obtenido muchos premios de prestigio, me lo había comentado esta mañana el chico del camping, cuando llegamos hay cola en la calle, esperamos pacientes nuestro turno y una vez dentro justo el de delante nuestro se lleva el último pan de masa madre, salimos con las manos vacías.

De nuevo en marcha, paramos a unos pocos quilómetros, estamos en la localidad de Arens de Lledó (https://www.iberosenaragon.net/yacimientos/ruta-de-los-tumulos-del-matarrana/), allí hay un camino de 1.350m que nos llevará a ver restos de los Íberos, más concretamente piedras que señalizaban las tumbas.

Llegamos y empezamos a caminar, hace calor, ya vamos en manga corta, al lado de la pista forestal hay varios olivares, hasta ahora no los habíamos visto, paramos a ver el primer grupo, desde luego si uno no sabe o no se lo indican pasaría de largo, en este caso son tres agujeros redondos en una piedra.

En otro hay piedras entalladas posicionadas para indicar la entrada de la tumba, de este tipo hay varias y en distintos lugares, regresamos.

Durante el camino que nos lleva hasta nuestra siguiente parada vemos a ambos lados de la carretera olivares que se pierden en el horizonte, llegamos al desvío que pone: poblado de San Antonio.

Subimos a él por una pista forestal no asfaltada, una vez arriba el camino se divide en dos, a la derecha un cartel indica Ermita de San Cristóbal (https://matarranyaturismo.es/wp-content/uploads/2021/04/ERMITA-DE-SAN-CRISTOBAL-CALACEITE-matarrana-matarranya-teruel-aragon-espana..pdf), seguimos por la izquierda y en seguida llegamos, aparcamos y visitamos el poblado (https://www.iberosenaragon.net/yacimientos/san-antonio/).

Se nota que aquí se ha invertido tiempo y dinero, el poblado ha sido descubierto por un conocido arqueólogo local a principio del siglo pasado, a principio del siglo XX otro catalán ha seguido su labor. Curioso ver que el acceso es completamente libre, nos damos una vuelta completa, desde aquí además hay unas vistas espectaculares sobre el valle entero.

Bajamos y un cartel de dirección prohibida nos obliga a subir hasta la ermita, paramos, damos un paseo por fuera y al haber entre los pinos varias mesas para poderse sentar, decidimos comer allí mismo, decisión acertada, aquí se está estupendamente bien.

Nos queda ahora visitar Calaceite, aparcamos y subimos. Nos tomamos un café y callejeamos, el pueblo no es tan bonito como otros pero tiene su encanto, una curiosidad ha sido que en una calle peatonal los vecinos han sacado las mesas en la calle para comer allí mismo, pasamos al lado y les decimos buen provecho.

Queríamos ver el museo de Juan Cabré (https://museojuancabre.es/) el arqueólogo descubridor, pero está cerrado, es una pena, hubiera sido el cierre del círculo de las visitas de hoy, quizás en otra ocasión. Nos vamos.

Son la 16:00h le propongo a Mon de irnos a Alcañiz pero dice que su espalda le pide descanso teniendo en cuenta además que mañana tenemos caminata, de acuerdo. Regresamos al camping y aprovechamos el tiempo muerto para limpiar la Furgui.

Cena y a descansar, mañana por primera vez en este viaje hay despertador.

Creo que hoy ha sido la noche que más hemos dormido, Mon casi doce horas, yo unas diez y que más da, estamos de vacaciones que también sirven para descansar.

La idea inicial era la de ir a hacer la ruta del Parrisssal, una caminata por el río con pasarelas, hay que sacar entradas por tener el aforo limitado y ayer no lo hicimos, me conecto, solamente hay disponibilidad para las 15:00h desestimo, el domingo lo mismo, las compro para el lunes a las 9:00h no se hable más.

Busco rápidamente una nueva ruta, Mon está de acuerdo.

Nos ponemos en marcha y nos vamos a Morella ubicado en la provincia de Castellón en la vecina Comunidad Valenciana, un bonito pueblo que ya visité un par de veces con el grupo Harley en ocasión de las fiestas de invierno dónde acabámos siempre borrachos, pero esta es otra historia ya contada.

Temperatura agradable y cielo despejado, carretera bonita casi sin circulación exceptuando varios grupos de moteros, en su mayoría con BMW.

Llegamos a Morella por el lado que no conocía y, sorpresa, un acqueducto romano nos da la bienvenida, paramos a verlo.

Subimos hasta el parking de pago colapsado, volvemos a bajar y aparcamos fuera de la parte amurallada dónde estábamos anteriormente, subimos y entramos por una de las puertas cuyo suelo de piedra rectangular está en obra.

Vamos directos en dirección al castillo, una vez llegamos a la entrada ubicada mucho más abajo, Mon me dice que su cuerpo no va a aguantar esta subida, efectivamente su ubicación es bastante elevada con respecto a nuestra posición.

Regresamos a la calle principal llena de turistas sobre todo nacionales, bares con terrazas llenas, tiendas de productos locales, souvenirs.

Nos tomamos un café y seguimos caminando en busqueda de un cajero que finalmente encontramos, volvemos a tener efectivo.

Entramos en una carnicería, compramos comida, cena y para un día más, en otra embutido, seguimos paseando, este lugar nos recuerda al rollo de Carcassonne, pueblo colapsado de turistas, nos marchamos.

De nuevo en marcha pongo nuestro siguiente destino: Peńarroya de Tastavins dónde llegamos sobre las 13:00h, aparcamos sin problema y, cómo no, empezamos a subir, todos los pueblos están ubicados arriba de cada montaña.

Van bajando grupos de niños con medallas, ha habido una carrera, seguimos nuestro recorrido el cual nos lleva hasta la parte superior, allí hay un museo al aire libre con diferentes viviendas reconstruidas en distintas épocas desde los Íberos hasta la reciente.

La verdad es que se ve bastante abandonado y con muy poco mantenimiento. A medio recorrido, época romana, nos vamos.

Ya en la Furgui ponemos la siguiente parada, el Embalse de Pena. Nada más salir del pueblo Google Maps nos desvía por una carretera estrecha que se convierte en pista no asfaltada, cuando ya se indica un desvío que sube me niego a seguir, maniobra y para atrás.

Aprovechamos para parar a comer, aperitivo y pavo, seguimos.

Ahora nos volvemos a desviar pero por otra carretera en condiciones, buen asfalto, muchas curvas pero espacio suficiente por si te cruzas con otro vehículo que nos lleva hasta el embalse dónde no se puede aparcar, una ojeada y nos vamos ya que existe un paseo de unas dos horas y media pero se nos va a hacer tarde así que regresamos al camping.

Nos ponemos cómodos, planificamos el día siguiente, cenamos y me pongo a ver Roma-Inter en el móvil. Cuándo se acaba, hemos ganado 0-1 me pongo a dormir.

Anoche me puse al día con el blog, hemos dormido de maravilla, hoy me levanto pronto y voy a ducharme, instalaciones de primera con acabados modernos y espaciosas, este camping tiene tres estrellas y en línea con los precios pagados hasta el momento.

Después del desayuno vamos a la recepción y hacemos el check-in, le comentamos que hoy nos quedamos también, sin problema.

Nos pregunta si queremos que nos explique un poco que ver y hacer en la comarca del Matarraña, todo oídos, nos entrega un mapa, empieza a añadir dibujítos en él, un castillo, una flor por aquí para indicar que ese es uno de los pueblos más bonitos de España y otra por allá, las rutas a pié, la vía verde ciclable.

Entabla una conversación explicándonos que todos los pueblos han hecho un frente común con el fin de no dejar instalar ningún molino de viento que lo único que hace es enrequecer a las compañías eléctricas sin ningún provecho para el pueblo preservando asimismo la zona y el Parc Natural dels Ports que comparte con la comarca catalana de la Terra Alta.

La verdad es que hay bastantes ofertas, seguramente nos quedaremos más días, de momento recogemos, nos ponemos en marcha y nos vamos a La Fresneda (https://lafresnedaweb.com/turismo/historia/) a tan solo unos 8Km dónde llegamos enseguida.

Hemos dejado atrás el mal tiempo y las lluvias, la previsión ahora es de sol sin nubes y la temperatura acorde con el período en que nos encontramos, aparcamos, en manga corta subimos al casco antiguo.

Por una calle empinada llegamos a la plaza Mayor dónde está ubicado el Ayuntamiento, entramos en un bar y nos tomamos dos cafés, curioso oír al camarero hablar catalán, hecho que se repite en el exterior.

Subimos hasta la iglesia parroquial de Santa María la Mayor y seguimos hasta los restos del Castillo Calatravo, poca cosa queda en pié, han recostruido parte de una torre poniendo en su interior una escalera que permite subir arriba y desde esta posición se domina el pueblo, las vistas son muy bonitas tanto de él como del valle, bajamos.

Pasamos ahora por un cementerio abandonado, seguimos un camino plano antes de volver a subir a otro peñón, un camino de piedra bien puesta con bonitos árboles nos conducen hasta la ermita de Santa Bárbara, abandonada y sin techo.

Callejeamos un poco más por el pueblo, calles sin salida adornadas con sillas y plantas verdes, se respira paz y sosiego, nos vamos.

Nuestro siguiente destino es Valderrobles, capital del Matarraña, dónde aparcamos en la calle tras desestimar el parking de pago.

Pasamos por delante de la Oficina de Turismo, entramos, la señora nos entrega un mapa, nos indica cómo llegar al casco antiguo, nos dice que la visita guiada del castillo es a las 16:30h así que nos da tiempo de verlo todo con anterioridad y por supuesto parar a comer, nos recomienda el restaurante de La Fonda (https://www.fondalaplaza.es/es/index.html) ubicado justo a la entrada de la puerta de acceso.

Al decir que venimos de Barcelona cambia y se pone a hablar en catalán, resulta que en este pueblo hubo en su día una imigración importante sobre todo de gente proveniente de Lleida, es algo normal que se hable un catalán distinto que el de otras provincias ya que es una mezcla, pero que la gente del pueblo lo habla como lengua principal, además los vecinos de las provincias de Tarragona y Castellón también influyen sobre ello.

Cruzamos el Río Matarraña por el puente de piedra y entramos por el Portal de San Roque, entramos para reservar mesa a las 14:30h, falta una hora y media. Empezamos a callejear, un recorrido dónde sacamos un montón de fotos, edificios antiguos de piedra y madera en su mayoría reformados, calles estrechas y empinadas, un sin fin de escaleras, aquí el tiempo se ha parado, parece que estamos en otra época.

Llegamos finalmente en la parte superior, siguiendo los consejos de la señora de la Oficina de Turismo bordeamos el castillo por su lado trasero y volvemos a bajar con las mismas vibraciones.

Regresamos a la única calle dónde circula de vez en cuando algún coche que nos lleva otra vez al punto de salida, todavía es pronto para comer pero entro a preguntar y me dicen que hasta la hora reservada es imposible sentarse ya que está a tope.

Decidimos mientras tanto hacer un vermut en un bar, la única pega es que no aceptan pago con tarjeta y nos quedan 14€, suficientes para lo que vamos a tomar. Una vez dentro, pedimos la bebida y vemos expuesto en la barra unos torreznos que tienen una pinta increíble, pedimos uno para compartir. Un acierto, estaba de muerte, pagamos y nos queda aún algo suelto.

En diez minutos ya estábamos sentados en la mesa del restaurante, hay un menú que está muy bien pero al preguntar si los platos llevaban algo que no puedo comer desestimo eso y pido una pata de cabrito cómo único plato, Mon una ensalada y cordero.

No ha quedado nada en los platos, Mon pide postre, yo carajillo, nos vamos.

Volvemos a subir al punto de encuentro para la visita guiada de la iglesia y el castillo, esta vez por el medio, escalinata sin parar. Una vez arriba, sacamos los tiquetsvy en unos diez minutos empieza la visita por la iglesia, un rato por libres, a continuación un audiovisual y finalmente la guía empieza a hablarnos.

Una voz estridente, de una manera forzada y repetitiva, como si estuviera leyendo, hay dos opciones para entrar en el castillo, desde la iglesia por una escalera de caracol de piedra o por fuera por una puerta, Mon y yo no separamos, obviamente escojo la primera opción.

La guía no interactúa con los visitantes, tiene bastante prisa de pasar de una istancia a otra, desde luego una de las peores guías que he visto. Finalmente se acaba la visita en la parte alta del castillo y nos deja ir por libres, que relax.

Que decir del castillo, pues ha sido reformado completamente, a mi personalmente me gustan mucho más lo que le faltan partes ya que la reconstrucción total acaba en algo que, si bien es cierto es la reproducción exacta, resulta ser un poco un decorado de películas, por cierto aquí Netflix ha rodado la serie recién estrenada Nero.

Nos vamos, me quedo con el encanto del casco antiguo, paramos a comprar jamón, hoy lo cenaremos con melón.

El plan de mañana es caminar por un recorrido de pasarelas así que cena y a descansar pronto.

Hoy es un día especial para Mon, por primera vez en su vida podrá ver el pueblo de su abuela y el de su abuelo pero empezamos desde el principio.

No ha caído ni una gota durante la noche pero la presencia de un río cercano al camping ha sido el causante que todo el bonito cesped natural de las parcelas estuviese completamente mojado esta mañana y esta diferencia de temperatura ha provocado condensación en el interior de la Furgui.

Hoy arrancamos casi una hora antes de lo habitual, marco Andorra, salimos ya desayunados. Justo al llegar a un cruce dónde a la izquierda marcaba Andorra veo a la derecha un cartel marrón que pone “Grutas de Cristal” (https://www.grutasdecristal.com/home.php?idioma=es) a 16Km, le digo a Mon si le apetece que vayanos, venga.

Curioso ver que hemos dormido en la comarca de Cuencas Mineras, hemos entrado en Andorra Sierra de Arcos y regresamos al Maestrazgo.

Llegamos a nuestro destino por una carretera asfaltada pero muy estrecha, aparcamos, hay dos coches, el único hombre nos dice que hay visita guiada a las 11:30h faltan tan solo quince minutos, entramos en el bar y nos tomamos dos cafés, pésimos por cierto, sacamos las entradas y compramos un bote de miel cruda de romero a un muy buen precio.

Con casi quince minutos de retraso empieza la visita, al final hay varios grupos de cuatro y alguna pareja, gente de distintas edades, varios catalanes.

Emilio, el hombre guía, debe de llevar aquí toda su vida o a mi me lo parece, es la personificación del hombre tranquilo, sereno, pausado que le gusta su trabajo. Entramos hasta una primera sala, allí nos da una introducción y a continuación nos pone una grabación con las explicaciones pertinentes durante las cuales hay juegos de luces para ayudarnos a reconocer cada una de ellas, emilio además ilumia con su linternas los puntos exactos.

Que decir de la cueva, una más que merece la pena ver, un juego de estalactitas y estalagmitas de todos los tamaños, formaciones tipo coral, algunas paredes me recuerdan la animación de la serie “The last of us”.

A la entrada había un cartel de prohibido fotos y vídeos, no obstante, tras la grabación, Emilio nos da permiso para hacer fotos sin flash, aprovechamos todos. Pasamos a una segunda gruta ubicada a unos 10-12m más abajo, llegamos por una escalera de piedra y metálica con algo de dificultad teniendo en cuenta la prohibición de apoyarnos a las paredes.

Una vez escuchada la segunda grabación, las explicaciones de Emilio y haber contemplado esta otra maravilla regresamos a la entrada y acabamos la visita.

De nuevo en marcha hacemos caso a Emilio y hacemos una breve visita a Molinos dónde podemos apreciar su barranco y dar un breve paseo por el centro.

Volvemos al recorrido inicial, llegamos a Andorra, al igual que nos ha pasado en Utrillas, un pueblo grande que no merece la pena visitar, damos una vuelta rápida sin bajar de la Furgui y nos vamos.

Llegamos finalmente a Ariño, el pueblo de la abuela de Mon, aparcamos y subimos hasta la parte superior, allí vemos la iglesia con su campanar completamente torcido, pasamos por el Ajuntamiento y finalmente salimos por una calle al punto más elevado, realmente se trata de un pequeño pueblo sin encanto, alrededor hay varias casas antiguas abandonadas y en ruina, Mon no sabe exactamente dónde vivía su abuela, solamente dice que la recuerda decir las cuatro esquinas. Nos vamos.

Paramos a comer al lado de la carretera, pica pica y tortilla, nuevamente nos atacan las moscas.

Nos queda visitar el pueblo de su abuelo, Albalate del Arzobispo (https://www.comarcabajomartin.com/municipios/albalate-del-arzobispo/), en seguida llegamos allí, por cierto nos encontramos ahora en la comarca del Bajo Martín.

Este pueblo es bastante más grande, llegamos pasando por un puente muy antiguo que pasa por el río Martín, aparcamos en el aparcamiento público gratuito.

Mon sabe exactamente la calle dónde vivía, lo buscamos en Google Maps y, no sin dificultad, finalmente la encontramos. Se trata de una calle muy corta, de unos escasos diez metros, ubicada en el casco antiguo, las explicaciones recibidas de Tere que estuvo aquí cuando tenía tan solo trece años, despistában un poco debido que justo al lado habían otros edificios que ya no están, dos que estaban abandonados se cayeron y el resto de la manzana también, ahora hay un parking.

Subimos hasta el castillo dónde residía precisamente el arzobispo, cuando estamos cerca del recinto oímos a un chico que nos pregunta si queremos juntarnos para la visita guiada, ok.

Interesante visita, tanto en lo que concierne el edificio cómo su historia, la del pueblo, la guerra civil y en definitiva de alguien de aquí que además es historiador, se acaba la visita, nos quedamo un rato con él a solas mientras le hago un Bizum al no llevar efectivo.

Mon se emociona hablando con él de su abuelo, que bonito.

Se nos ha hecho tarde y no tenemos sitio para dormir, Mon se pone en marcha, el camping más cercano está a tope, el siguiente está cerrado así que debemos desplazarnos 60Km y cambiando nuevamente dos comarcas más, hoy en total seis.

Llegamos sobre las 19:00h al camping El Roble (https://campingelroble.com/pueblos/valderrobres/) Mon ha recibido por WhatsApp la parcela ya que la recepción ya está cerrada y el check-in lo haremos mañana, en principio nos quedaremos dos días, nos quedan varias cosas por ver y varis días disponibles.

2025_Maestrazgo, 211Km

octubre 15, 2025

Si bien es cierto que anoche dejó de llover, durante el resto ha sido un constante ruido de caída de gotas en el techo de la Furgui desde los árboles, esta mañana estábamos cubiertos de hojas caídas, mojadas y pegadas.

Humedad al infinito, al abrir la puerta corredera la imagen ha sido una nieblina, todo mojado, un manto de hojas forman una alfombra en el suelo, Mon me propone de ducharnos y salir cuanto antes de este lugar, en marcha.

Una vez abandonado el camping y el pueblo, subimos por la carretera con la calefacción a tope a un puerto de montaña, una vez allí encontramos una área de descanso, paramos y nos preparamos el desyuno, el sol ya nos calienta.

Dejamos atrás la comarca de Gúdar-Javalambre y entramos en la del Maestrazgo, nuestra primera parada será Cantavieja.

Hasta llegar allí subimos y bajamos montañas, no tenía ni la más remota idea que en esta provincia hubiesen tantas, con los únicos vehículos que nos cruzamos son de alguna obra, furgonetas de reparto, algún camión y muy poco coches particulares.

Cuándo llegamos al pueblo ya hace calor, aparcamos en una calle y bajamos para darnos un paseo por el centro, aparte en el bar del principio de la calle el resto está desierto, pasamos por la Iglesia de la Asunción ubicada justo al lado del Ayuntamiento, seguimos hasta divisar un cartel que nos indica un paseo por las murallas, allí que vamos.

El paseo nos conduce fuera del pueblo y rodeamos el acantilado durante un buen rato hasta volver a subir por una escalinata de piedra que nos conduce nuevamente al principio, regresamos a la Furgui y nos vamos.

Siguiente parada en Mirambel, aparcamos, un pueblo medieval con construcciones de piedra, bien conservado a excepción del mini-castillo en ruina y sin acceso a él, entramos en una tienda y nos llevamos platanos y embutido.

Nuestra siguiente parada es Utrillas, Google Maps nos indica el camino pero, al salir del pueblo un cartel de carretera cortada nos hace volver sobre nuestros pasos y durante varios quilómetros. Decidimos parar a comer algo rápido en un bar de un pueblo, mal por cierto.

Finalmente nos desviamos por un nuevo camino, se trata de una carretera secundaria con firme en mal estado, la sorpresa ha sido, más o menos a la mitad, obras, resulta que están ensanchando la carretera, una obra más, sinceramente no logro comprender cómo es posible que se estén invirtiendo tando dinero para este tipo de infraestructuras dónde no se necesitan, en todo este tramo no nos hemos cruzado con nadie, en fin.

Ya en otra carretera pasamos una gran zona de instalaciones de placas fotovoltáicas y en la cima de las montañas sin vegetación, molinos de viento. Llegamos a Utrillas.

Poco que contar y ver, decidimos en primer lugar dar un manguerazo a la Furgui para sí quitar los restos de barro que quedaban todavía y comprar comida, entramos en tres supermercados diferentes pero la oferta es casi similar, compramos algo en cada uno de ellos y seguimos.

Mon se pone en marcha para la búsqueda de un lugar para dormir, encuentra un camping en Cañizar del Olivar, la señora que le ha contestado a la llamada le comenta que podemos llegar cuando queramos, la puerta está abierta y ellos viven allí.

Una vez allí, efectivamente la puerta está abierta pero no hay nadie, Mon llama y ella le contesta que está paseando al perrico, esperamos, el camping es muy pequeño, está vacío. Al rato viene, nos dice que escojamos la parcela, la verdad es que son todas iguales, entro en una pero está muy desnivelada, paso a la siguiente y apago el motor.

Preparamos la cena, hoy toca bistec de angus, cae otra botella y a dormir, hago un intento de escribir el blog pero lo dejo para el día siguiente.

Esta noche ha llovido durante varias horas, menos mal que esta mañana el día se presenta nublado, temperatura de nueve grados pero la previsión es de sol.

Desayuno, ducha, nos despedimos de nuestros vecinos canarios que han venido en una Honda Africa Twin y vienen de un viaje de dos meses, ya vuelven a Tenerife.

En marcha, hoy no regresaremos a este camping, Mon ha propuesto ir a ver el Cañón Rojo de Teruel también conocida como Rambla de Barranchina (https://exploraturuta.com/visita-el-viejo-oeste-en-el-canon-rojo-de-teruel/) así que regresamos a la capital.

En un tramo con una recta que no deja ver el final bordeamos el aeropuerto, un colega me ha comentado que en este acaban los aviones con embargos y también ejecutan mantenimientos porque vuelos hay pocos. Sin entrar en la ciudad nos desviamos para la carretera de Cuenca que está en obras o mejor dicho, están construyendo lo que parece ser una autovía. Nos pasamos el desvío, un poco más adelante hago inversión.

Finalmente giramos por un camino sin señalizar, sin asfaltar, estrecho, con baches encharcados, el agua es de color rojizo, en menos de un quilómetro llegamos a una explanada dónde hay una furgoneta aparcada y un coche, dejamos la Furgui y empezamos a caminar. La temperatura ha subido, el cielo está despejado y hay sol.

La pista se convierte en un camino con suelo resbaladizo, se nota que ha llovido, es barro de color rojo, nuestro calzado está del mismo color, vamos subiendo, el agua que debe de haber caído a lo largo de los años ha formado surcos en el suelo, de vez en cuando tenemos que saltar para seguir adelante.

El cañon es impresionante, nada que envidiar a los norte americanos, es un espectáculo de la naturaleza en estado puro, es una verdadera joya, parece mentira que hoy en día este lugar no esté ni siquiera señalizado, que no haya una carretera asfaltada por lo menos en su tramo inicial.

Llegamos a la cumbre y vemos una antena parabólica puesta en el suelo y pone en spray “propiedad privada prohibido el paso” seguimos por la cresta primero por la izquierda buscando la posición para sacar la mejor foto y luego por el lado opuesto. Abajo en el valle hay una cabaña bastante grande , no tiene pinta de ser una casa, por la noche lo he investigado en internet y es esto https://experienciaelreencuentro.com/.

Una vez llegamos a la Furgui con nuestro calzado lleno de barro solidificado decidimos ponernos bambas, al abrirla un regimiento de moscas nos invade, efectuamos el cambio y nos vamos, antes decidimos dónde, en este caso soy yo que propongo ir a ver un par de pueblos en el sur y marcados por Lucía ubicados en la Sierra de Gúdar, de esta forma acabaremos esta parte de la provincia y podremos empezar a subir hacia el norte, Mon está conforme.

Nos metemos ahora en otra carretera también en obras, la están simplente asfaltando, no veas no cuantas obras de infraestructuras que hay en marcha a la vez en esta provincia.

Un tramo rápido en autopista y llegamos al desvío que nos llevará al pueblo de Rubielos de Mora. A medio camino paramos a comer un pica pica de boquerones, olivas y piparras de entrante y una tortilla de atún como plato principal, algo ligero para seguir.

Llegamos al pueblo, aparcamiento gratuito y casi vacío, entramos en un restaurante y pedimos dos carajillos, de Bailys para Mon y de ron para mi, la sorpresa es que me pregunta si quiero el ron quemado, pues venga, nos prepara a ambos dos obras de arte con sus dos colores perfectamente separados, el mío además con canela, limón y un grano de café.

Empezamos la vuelta al casco antiguo antiguamente amurallado entrando por el Portal de Sant Antonio, uno de los siete que habían, en la actualidad solamente se conservan dos. Primera parada en la Casa Consistorial cuyo patio es accesible estando el portal abierto, entramos, bien conservado y con una fuente en el medio.

Callejeamos hasta llegar a la ex-colegiata de Santa María la Mayor, Mon me indica dos carteles de prohibido aparcar en uno pone “en toda la calle” y el otro “en toda la plaza”, risas y seguimos.

Calles y calles desiertas, edificios enteros sin señales de vida, carteles de varias inmobiliarias en venta o alquiler, llegamos hasta el Portal del Carmen y regresamos.

Arrancamos de nuevo en dirección Mora de Rubielos, si si, el mismo nombre pero al revés. Durante el recorrido de unos pocos quilómetros las vistas son de bosques de un verde intenso que se pierden en el horizonte.

Este pueblo es bastante más grande con tramos de murallas gigantes con sus torres cuadriculadas y un castillo enorme en su interior, aparcamos justo al lado de una zona camper gratuita y antes de empezar nuestro recorrido propongo a Mon buscar un lugar dónde dormir hoy, ya que son las 16:00h.

Encuentra un camping no muy lejos en plena sierra (http://campinglosalamos.com/?gad_source=1&gad_campaignid=19684361&gbraid=0AAAAAD7LuMOBSeUexTeYvc4mJBtS7ydac&gclid=Cj0KCQjw6bfHBhDNARIsAIGsqLgNk_xMPtUOLd2y_UDsqa1qfk17walVaDIIYoklg2bOVn8_upHpj2oaAhUbEALw_wcB), llama, le comentan que la recepción está abierta de 16:00 a 19:30h y que hay parcelas libres.

Empezamos nuestro recorrido andando, en primer lugar vamos al castillo-palacio (https://www.castillomoraderubielos.com/) el cual se encuentra cerrado de 14:00 a 17:30h imposibilitando nuestra visita teniendo en cuenta que son 9.000 metros cuadrados y no nos va a dar tiempo a visitarlo para estar en el camping antes de que cierre la recepción, seguimos nuestro paseo.

Aquí hay algo más de movimiento de gente, sin exagerar, centro tranquilo, pasamos por la plaza mayor con puertas metálicas típicas de cuando sueltan los toros y dejan pasar a las personas, edificios antiguos, alguno de ellos reformados se mezclan con otros construidos en épocas sucesivas.

Llegamos ahora a una de las murallas en su parte superior, me imagino en la época, cuando alguien se la pasaba por la cabeza atacar a este pueblo lo disuasorio que podía ser este tipo de infraestructura, bajamos por lo que era el via crucis.

De nuevo en Furgui nos vamos directos al camping pasando el pueblo La Virgen de la Vega llenos de construcciones típicas para gente que viene de turista o a pasar fines de semanas, aquí hay pistas de esquí y estamos a tan solo una hora de Valencia.

Check-in, practicamente todo el camping para nosotros, nos dejan escoger la plaza, nos recomiendan por estar nivelladas la zona cerca de los lavabos, allí nos quedamos.

A unos diez metros tenemos un banco de madera, le comento a Mon que podríamos cenar allí hoy, le parece buena idea, vamos preparando Furgui para la noche, limpiamos enseres de cocina, el barro de las suelas de las botas y cuándo empezamos a pensar en la cena empieza a llover, una lluvia persistente que se convierte en tempesta con rayos incluidos que nos obliga a quedarnos dentro, todo cerrado con el portón de atrás abierto.

Pasa el tiempo y esto no mejora, decidimos cenar dentro, no hay otra opción, Mon hierve un brocoli, saca el último bote de caldo añade unos trozos de pollo que nos quedaban y setas secas, salgo al exterior para calientar el cazo y, antes de poner el fuego, Mon me dice de sacar los cuencos, pausa…

Antes de sacar los cuencos no miro en que posición está el hornillo con la olla puesta, tiro y, oigo mon chillar, yo nooooo!!!

La olla se ha caído, menos mal que la reacción ha sido rápida y no se ha perdido todo, los siguientes diez minutos han sido de limpieza y cabreo, esto, lo prometo, no me va a volver a pasar!!!

Finalmente cenamos, sigue lloviendo, a dormir, mañana será otro día.

Como era de esperar a las 04:00h de la madrugada Mon me llama porqué necesita ir al lavabo, cuando vuelve voy yo, esto empieza a ser un clásico.

Al llevar muchas horas durmiendo, no tengo sueño así que aprovecho para escribir el blog un rato largo antes de volver a quedarme frito.

Hoy es lunes, mi primer día de vacaciones, tengo buenas vibraciones, no tengo prisa, ni siquiera se que vamos a hacer hoy así que empezamos por el indispensable desayuno, a continuación la ducha y finalmente la decisión mirando el mapa, vamos a ir al nacimiento del río Tajo.

Hoy es festivo en varias comunidades entre ellas Aragón debido a que ayer domingo ha sido el día de la Hispanidad.

Conducimos tranquilos a una velocidad de unos 60Km/h por la carretera desierta disfrutando del paisaje, los colores del otoño que nos regala la naturaleza siempre me han gustado, ver árboles con sus hojas verdes, rojas y amarillas son un regalo para los ojos.

Tras un primer tramo lleno de árboles a ambos lados de la carretera se nos abre el valle completamente dando paso a montañas suaves de piedras y manchas de un verde intenso de bajo bosque, que paz y que relax, Eros nos acompaña en esta primera parte de la mañana.

Tras una subida a un puerto y parada reclamada por Mon afirmando que deben de haber setas, no las había, por lo menos allí, llegamos a nuestra primera parada. Una vez aparcado, nos acercamos a unas esculturas metálicas ubicadas encima de unas bases de piedra, un par de fotos y nos acercamos a un cartel dónde se indican diferentes caminos, interpretamos que el nacimiento del río debe de estar al final del camino principal, lo cogemos.

Andamos unos diez minutos hasta encontrarnos con un grupo de personas, les preguntamos sobre el nacimiento y nos responden que allí no hay agua, regresamos al punto de salida, efectivamente allí algo de agua hay, pero tan poco que nos resulta bastante extraño que un río tan importante empiece siendo un simple charco en el suelo (https://albarracinlove.com/nacimiento-del-rio-tajo-albarracin-teruel/).

Seguimos, nos encontramos en la carretera que entra en la provincia de Cuenca pero nosotros nos desviamos por una secundaria de las que me gustan particularmente, unas vistas preciosas, naturaleza en estado puro, vacas pastando justo al lado y solas, más adelante caballos, preciosos de todos los colores, wow.

El día acompaña, temperaturas bajas pero “in crescendo” y cielo con sol y alguna nube. Seguimos con música tranquila, Dire Straits, Sting.

El asfalto ahora se convierte en una carretera cuyo firme es irregular, entramos en una zona de obras, bosques a ambos lados, aquí la industria maderera debe ser muy relevante, vemos bastantes grupos de troncos cortados a la misma medida amontonados a ambos lados.

No vemos actividad por ser festivo pero hay diferentes maquinaria aparcada, pasamos ahora por un tramo que están ensanchando sin asfaltar y lo primero que me pasa por la cabeza es el recuerdo de haberme pasado algo parecido en otros viajes con la gran diferencia de que no es lo mismo cruzar tramos como este cómodamente sentado en una camper que hacerlo llevando una Harley pesando unos 600Kg… otra época.

Se acerca la hora de comer, Mon me dice de sacar de la nevera el tupper de patatas y de brócoli, los huevos crudos y el bote de los guisantes para que no esté tan frío, me paro al lado y ejecuto.

Media hora después encuentro un lugar perfecto para comer en un banco a la entrada de un bosque y accesible con Furgui. A Mon se le ocurre la brillante idea de calentar también un bote de caldo que nos entra de maravilla.

Nos encontramos ovejas cruzando la carretera y un perro vigilando, paramos, es un grupo numeroso, volvemos a arrancar, más adelante hay un pastor con otro perro, les adelantamos y llegamos a la cumbre del puerto, allí paramos para disfrutar de las vistas y de repente el rebaño de ovejas y alguna cabra aparece es su totalidad, resulta que a escasos metros hay un charco dónde van a beber, el perro más chiquitito nos viene a visitar.

Seguimos ahora el camino de regreso pasando por una carretera de curvas suaves, a ambos lados montañas sin vegetación que me recuerdan algunas vistas en USA, paramos para hacer la foto de rigor.

Hora de regresar al camping, allí que vamos, justo a unos pocos quilómetros de Albarracín empieza a diluviar, con lo bien que nos había ido el día…

Aprovechamos el tiempo muerto para repostar y comprar carne, embutidos y quesos.

Hoy estrenamos el modo “cenamos dentro” así que montamos el palo y subimos la madera, mientras Mon calienta el caldo con salchichas y un huevo yo preparo la mesa. Bien pero al haber puesto una malla en el techo para almacenar los aislantes, de las ventanas mi cabeza toca ligeramente.

Sobre las 22:00h deja de llover, aprovechamos la tregua para lavar los bártulos, y pasar por los lavabos y nos retiramos a dormir, mañana más.

Anoche apagué el iPad sobre las 00:30h.

Sobre las 06:00h Mon me despierta que tiene pipí, primero va ella y luego yo. Nos volvemos a dormir.

En marcha pasadas las 08:00h, con la idea de ver las murallas como primera imagen del día, quito el protector térmico del portón trasero y solamente vemos la humedad pegada, no pasa nada, bajamos y tampoco, las nubes no nos lo permiten, desayuno y arrancamos, para no perder la costumbre de “la prenda de último uso” tiro camiseta, calzoncillos y calcetines utilizados ayer.

Dejamos el camping con la idea que quizás volvamos esta tarde, aparcamos en un parking gratuito cerca del centro, entramos en la oficina de turismo dónde un chico muy amable nos hace entrega de dos mapas, del pueblo y de la comarca, bajo nuestra petición, de una tercera, las rutas para realizar caminando.

Albarracín (https://www.turismodearagon.com/ficha/albarracin/) es un pueblo con su encanto, tiene un toque medieval, empinado, calles estrechas, lo antiguo se mezcla con lo restaurado, en línea general bien conservado dónde predomina el color típico del tocho. Pasamos por la plaza Mayor cuadriculada, a Mon le recuerda las pelis dónde ejecutan a alguien y todo el pueblo está allí congregado. Vamos subiendo haciendo varias fotos hasta salir y allí vemos la muralla, empezamos uno de los tres caminos que llevan a la cumbre, los otros dos empiezan desde otras ubicaciones.

Nos metemos en un bar que habíamos visto con anterioridad para tomarnos un vermut, su nombre “La Botica(https://albarracinturismo.com/item/la-botica/) nos sentamos en la barra y pedimos dos gildas, la clásica para mi y otra con higos para Mon y también una bandejita de mejillones gigantes con queso azul, todo exquisito.

El camino ancho al principio con piedras pequeñas se transforma en estrecho desdoblándose en algunos puntos, piedras más grandes y peldaños naturales que requieren de atención especial, en cada parada podemos disfrutar de las vistas del pueblo dónde destaca la catedral.

Una vez arriba vemos a la perfección todo el valle, el cielo está nublado pero no parece que vaya a llover, empezamos la bajada.

Regresamos a la Furgui dónde comemos sentados en un pollete el resto de la carne empanada que quedaba junto a unas judías verdes guardadas en un bote con su agua de la cocción y que habíamos dejado fuera de la nevera. Viajando en camper también se aprende a preparar y almacenar comida que no precisa de nevera.

Nos ponemos de nuevo en marcha, propongo efectuar el paseo fluvial sin exito, nos vamos a Calomarde, alli hay la ruta del barranco de la Hoz que pasa por el Cañón de los Arcos por unas pasarelas, esta mañana nos han informado que el tramo más bonito es ese.

Empieza por un camino plano y ancho, curioso ver en su lado izquierdo unas farolas que quedarían muy bien en un casco urbano pero, a mi ver, no pintan nada aquí. A nuestra derecha justo al lado de unas rocas vuelan unos rapaces.

Poco a poco vamos entrando en la garganta hasta llegar a un desvío, a nuestra derecha está el camino completo y a nuestra izquierda el de las pasarelas recomendado, allí que vamos cruzando un riachuelo.

Seguimos un par de quilómetros más subiendo y bajando escaleras metálicas hasta llegar a un puente dónde paramos para hacer unas fotos a la garganta y regresamos a la Furgui.

En la misma carretera de regreso a Albarracín paramos para visitar la Cascada Batida (https://albarracinturismo.com/cascada-de-calomarde-cascada-batida-o-del-molino-viejo/), tras aparcar llegamos a ella en un par de minutos, fotos y para el camping que vamos. Hoy hemos recorrido unos 9Km andando.

Hoy escogemos nosotros la plaza, una más nivelada y ancha que la de ayer, con todavía la luz del día preparamos la cena, abrimos una botella de vino que cae enterita acompañada de una crema de calabacín con huevo duro y unas setas.

Mientras Mon limpia los bártulos, yo monto la cama, finalmente sobre las 21:30h nos metemos en la cama, la idea era planear el día siguiente pero en media hora nos quedamos fritos.