2016_Bienvenida Desy

abril 20, 2016

Llevaba mucho tiempo “deseando” volver a tener una Harley así que el nombre de “Desy” (deseo, desiderio, desig) es el más apropiado para ella.

Todo empezó hace unos cuatro años cuando regresé a España con Ultra que tenía matrícula de Andorra, me costaba mucho asumir que para matricular mi moto aquí tenía que pagar demasiado dinero por algo que ya era mío, teniendo en cuenta su antigüedad y sobre todo los quilómetros que llevaba tomé la decisión de ponerla a la venta y lo conseguí.

Mientras tanto me rompí el carpían de la mano izquierda, eso me limitó bastante el poder conducir con soltura, entre visitas, pruebas, operación y recuperación pasó un período bastante largo, seguí trabajando olvidando el placer de conducir dos ruedas.

Una vez recuperada completamente la mano izquierda empecé a tener problemas con la derecha, el calvario siguió, otras pruebas y al final otra intervención, ahora tengo dos bonitos tornillos de titanio que sirven para que los huesos no choquen y eviten que tenga dolor… por cierto no pitan cuando paso por un metal detector, genial.

Lo más importante es que el tiempo transcurrido desde la venta de Ultra hasta hoy en día, ha jugado a mi favor porqué mientras tanto Harley-Davidson puso en marcha un proyecto llamado Rushmore.

En pocas palabras dicho proyecto ha consistido en unos tres años de estudio con usuarios del modelo Electra en todo el mundo donde cada uno ha aportado su granito de arena al desarrollo de un modelo completamente rediseñado.

Durante la última fase de mi recuperación he podido leer con calma todo sobre esta nueva moto, externamente tiene muchas similitudes con el modelo anterior pero en realidad, tal y cómo he comentado anteriormente es algo que la marca no había fabricado hasta la fecha.

Sin entrar en tecnicismos podría resumir en un “nuevo” chasis, distribución del peso que ha quedado similar pero mejor repartido, carenado con entrada de aíre para evitar vibraciones, pantalla táctil con navegador incorporado, depósito con mayor capacidad para poder hacer más de trescientos quilómetros sin repostar, alforjas con un sistema de apertura/cierre más cómodo, tour-pack más bajo pero más ancho, mayor espacio entre conductor y pasajero, mandos más grandes, motor más potente y progresivo, luces de led.

Naturalmente hay un detalle que para mi gusto es verdaderamente importante, la combinación de dos colores: negro y naranja o, mejor dicho ámbar whisky como lo define la casa.

Hace menos de un mes se acercaba el día de mi cumple y me acerqué una tarde cualquiera a 24 horas para ver que precio me hacían para comprar una nueva Ultra Classic Electra Glide Limited, su nombre completo y la casualidad o la suerte, ha estado a mi lado una vez más, allí estaba, del color que yo quería, con pocos quilómetros, con un año de garantía y a un precio increíble, algo bastante difícil que pase con una Harley. La decisión la tomé de inmediato, debía ser mía.

Antes de irme pasé por recambios para encargar aquellas piezas necesarias para personalizar mi nueva Desy, retrovisores integrados, unas piezas cromadas, porta-objetos para el tour-pack y sobre todo el alma: centralita y filtro Screamineagle y por último tubos S&S similares a los de Ultra pero el modelo nuevo, más moderno.

Han transcurrido un par de semanas donde de mientras hemos comprados un par de cascos nuevos y se los hemos llevado a Oscar para personalizarlos, el dibujo lo hemos decidido buscando en internet, una vez encontrado, hemos cambiado la combinación de colores y en este momento se están pintando, parece que se necesitan varios días, esperaremos ansiosos.

Finalmente el día ha llegado, Mon me ha acompañado hasta la calle Calvet y allí estaba Desy preparada para salir a la carretera. En el departamento de administración liquido lo que había quedado pendiente, me entregan un provisional para poder circular y la documentación del seguro que con buena vista he hecho a travez del H.O.G. consiguiendo unas muy buenas condiciones.

Después de una revisión completa me doy cuenta de que faltan los auriculares y un porta casco, no pasa nada, quedo en recogerlo todo la próxima semana.

Antes de marcharme, Cuco, el vendedor, me explica un poco el funcionamiento de la pantalla táctil y de algunos mandos nuevos, me indica que con la gasolina que hay en el depósito puedo hacer unos 140Km. Saludo y me largo, giro para coger Diagonal, Ronda de Dalt, C32, hasta aquí la sensación es muy positiva, la conducción es muy suave, no por respeto tras casi dos años sin llevar moto si no por el tipo de progresión que tiene la moto y el perfecto equilibrio de los pesos, algo completamente distinto que en el modelo anterior.

Pasado el Barnasud aprovechando el tramo con menos tráfico le meto un poco de caña, paso la salida de Castelldefels y de repente la revoluciones empiezan a bajar hasta que el motor se apaga por completo y, cómo no, me encuentro justo al principio del tramo en ligera subida.

Miro el cuadro y la aguja de la gasolina, está a cero, pienso: seré idiota ¿Porqué no he parado a echar gasolina antes? Ya es demasiado tarde, a empujar, empiezo a sudar.

En una media hora consigo sacar a Desy de la autopista, aparco y me acerco a la gasolinera, compro un bidón, lo lleno de gasolina, regreso y finalmente llego a Garraf.

Mon me había llamado anteriormente y habíamos quedado en vernos directamente en el parking donde volveré a aparcar justo al lado de la Electra de Carlo, pero me intercepta en la calle. Lo primero que hace es poner una gran sonrisa y acto seguido decir: que bonita que es, a ella también le encanta el color. Es genial tener al lado una persona que quiere compartir con ganas, otra vez, la sensación de viajar con moto y eso haremos este año en vacaciones.

Hoy a las 9:00h he abierto los ojos y de inmediato me he levantado para preparar el desayuno que en un “plis plas” he llevado a la cama, Mon ha abierto los ojos y ha puesto buena cara así que ha empezado el día con armonía.

Hace unos días, buscando rutas por internet, encontré una que la verdad no me hubiese imaginado nunca que existiera siendo quizás, tan diferente, que a una persona no se le ocurriría pensar en su existencia, se trata de la “Ruta del Cementerio de Montjuïc”. ¿Suena raro verdad?

Bueno la info ponía que las dos rutas guiadas del domingo empezaban a las 11:00h y las 11:15h en catalán y castellano respectivamente. Nosotros llegamos unos veinte minutos antes de la primera, aparcamos delante, entramos. La chica nos informa que la visita es gratuita y que mientras tanto podemos dar una vuelta y ver la colección de carrozas fúnebres, allí que vamos.

Empezamos a leer unos paneles que explican la historia de los funerales en Barcelona, inicialmente las sepulturas se hacían cerca de las iglesias en cada barrio, posteriormente cuando la ciudad empezó a crecer, hubo la necesidad de un nuevo espacio y nació el cementerio de Poblenou y, más tarde se abrieron otros cómo por ejemplo el de Monjuïc.

Son casi las 11:00 y la verdad es que está lleno de gente, la chica que nos hace de guía es la misma que hace unos meses atrás nos guió en el Recinto Modernista de Sant Pau, cuento al rededor de unas treinta personas. Empieza la visita y las explicaciones dentro del pabellón.

Mientras las escuchamos, observamos atentamente las carrozas fúnebres que son unas verdaderas joyas, cada una de una época distinta, nacionales y extranjeras, negras y blancas, llevadas en su momento por dos, cuatro, seis y hasta ocho caballos según el poder adquisitivo de la familia del muerto. En los siglos pasados los funerales eran auténticos acontecimientos ciutadános y eran seguidos por multitudes de personas y celebridades.

Vista la cantidad de gente que forman este grupo, propongo a Mon de dejarlo y adjuntarnos al grupo en castellano que sale en breve, por lo que estaba viendo solamente habían tres parejas pero al salir había más, no tanta cómo en el nuestro pero no mucho menos, seguimos.

A partir de este punto la visita entera es exterior.

En la web (http://www.cbsa.cat/rutas-culturales/?lang=es) había leído que habían tres itinerarios distintos: artístico, histórico y combinado, los dos primeros de unas tres horas cada uno y el tercero de unas dos horas, la chica nos explica que solamente se hace el tercero de unas tres horas aproximadamente.

A partir de aquí en adelante es una mezcla de información histórica en lo que respeta a los propietarios de cada Partenón y el significado que en su día representaba para las familias adineradas poder tener uno que fuese bello, majestuoso y por supuesto artística en lo que concierne a las esculturas que son una verdadera obras de arte con el único pero que es la degradación que han sufrido hasta hoy por estar expuestas a las intemperie y al desgaste de la sal marina.

Subimos poco a poco dejando atrás una tras otra, la verdad es que resulta un poco complicado explicar positivamente estas construcciones no por lo que son, si no por el significado que tienen, hoy en día las cosas en este aspecto han cambiado completamente. Aprovecho la ocasión para decirle a Mon que, cuando llegue el momento, quiero ser incinerado y que mis cenizas sean liberadas por las costas del Garraf hacía la mar como espirito libre que soy.

La visita acaba en un enorme espacio memorial, el “Fossat de la Pedrera” donde está ubicada la fosa común, allí diferentes lapides recuerdan muchos de aquellos combatientes tanto nacionales cómo extranjeros que cayeron durante la guerra civil, un lugar donde se respira paz y tranquilidad.

Regresamos hacia la entrada por un camino mucho más corto, se acaba la ruta, realmente ha valido la pena, suerte que hoy en día gracias a la información y la educación podemos ver estos lugares de una forma completamente distintas de lo que nuestros progenitores hacían en su momento sin dejar de tener respeto a todos los difuntos.

Fotos:

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2016_Leyendas del Gòtic

abril 9, 2016

Mon me comunica que le han dado fiesta el sábado por constancia y perseverancia, o algo por el estilo, pienso: pozi, si es por eso, es verdad. Pues bien esto significa que podemos hacer algo en Barna a una hora decente así que de inmediato le propongo apuntarnos a una ruta en www.cultruta.com, le parece bien y escoge “Leyendas del Gòtic”.

Unos diez minutos antes de la 20:00h nos presentamos en la sede de Cultruta en la calle Estruc, nos hacen entrega de unas radio guías y, a la llegada de las últimas personas del grupo, arrancamos la ruta en anticipo sobre la hora prevista.

La ruta es en catalán, el grupo es formado mayoritariamente por gente de Barcelona y de su provincia donde quizás destaca una pareja de Pals (Andorra), le comento a Mon que es bastante curioso ver que no solamente los turistas se apuntan a rutas, cada día hay más gente que vive en la ciudad y alrededor que quiere conocer más su historia, su cultura o, cómo en este caso, sus mitos y leyendas.

La primera parada la hacemos al principio de la Puerta del Ángel, Laia, la guía, nos cuenta la historia de la misma, claro que hoy en día no existe ningún portal pero, a pesar de haber pasado por aquí infinidades de veces nunca me he parado a mirar que efectivamente al principio de la calle peatonal, casi tocando a plaza Cataluña, hay dos palos de metal bastantes altos que indican donde en su día había la puerta para acceder a la ciudad. Desde este punto había una carretera que iba a Gracia. Mucha gente salía de la ciudad para trabajar, para viajar o, simplemente para frecuentar bodegas donde el vino era más barato que en su interior por temas de impuestos, al anochecer la puerta se cerraba y quien se quedaba fuera ya no podía acceder hasta la mañana siguiente.

Seguimos hacia abajo, giramos hacia las Ramblas, paramos en la plaza de la Vila de Madrid, las explicaciones aquí a nosotros nos sobran, esta visita ya la hicimos completa con Xavi hace varios meses atrás cuando decidimos en serio hacer turismo por Barcelona.

Andamos por Portaferrissa, su nombre no es porqué la puerta era de hierro, la razón es porqué la puerta de madera tenía una gran barra de hierro, paramos justo al final donde está muy bien representada la imagen de aquel entonces, la muralla que delimitaba la ciudad, en su exterior habían vendedores de todo tipo de comida y de flores que siglos mas tardes se ubicaron en el mercal de Sant Josep que hoy todos conocemos cómo la Boqueria, me suena…

Aquí Laia nos cuentas historias de personajes que a lo largo de los siglos han formado parte de este eje central de la ciudad que originariamente era un río, una tal señora moños, el comercio de unos potingues que contenían unas supuestas cremas que curaban la piel, no me pararé a contar más.

Dejamos atrás las ruidosas Ramblas, siguiente parada la plaza del Pi, Laia nos cuenta la leyenda del gigante y del pino que utilizó cómo bastón.

Seguimos por estrechas calles, las anécdotas se nos explican una tras otra, la niña Eulaia, los judios, plaza del Rey, hasta llegar al final del recorrido, han sido dos horas que literalmente han volado, ha sido ameno y divertido, recomiendo la ruta para pasar un rato diferente.

La noche se acaba en el restaurante Cubica donde mi amigo Matteo, el chef, nos prepara una excelente cena para completar este sábado diferente. Sobre la 1:00h nos metíamos en la cama, mañana tenemos también ruta, además una ruta diferente.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157666851605502