2020_Bologna

febrero 16, 2020

Mon le prometió a Ale que la iríamos a verla a Bologna y este es nuestro primer destino para este año.

Viernes 14 de febrero

Salgo de trabajar y con la TMax, paso a buscar a Mon a Castelldefels, justo llego a su trabajo y ella estaba esperando en la calle, casco y para el aeropuerto que vamos. Una vez allí aparcamos, pasamos el control y nos sentamos en un bar a picar algo, tenemos 1h antes de que cierre el embarque o eso era lo que en un principio debería haber sido… pero, cómo de costumbre en nuestros últimos viajes en avión, hay incidencias, el avión llega tarde, embarcamos más tarde pero milagrosamente llegamos a la hora prevista en un principio.

Entramos en la terminal y, control de temperatura, si por el tema del corona virus, hacemos la cola y cuando nos toca, zas el termómetro tipo láser a una distancia de medio metro en plena frente, pasamos y seguimos.

Ale se había encargado de mandarnos un taxi pero nadie de las personas que están en el meeting point lleva un cartel o tablet con nuestro nombre, cómo tenía su móvil, le llamo, no contesta, le vuelvo a llamar, nada, salimos. Fuera, la cola para coger un taxi es larga y taxis no hay pero van llegando poco a poco y en unos 15min subimos a el que nos toca.

Hotel, check-in, deshacer las mochilas, ducha, recibo los regalos de San Valentín, unos calcetines divertidos y un llavero 🙂 sobre la 1:00h nos metemos en la cama.

Sábado 15 de febrero

A las 7:00h en pié, ducha y a desayunar, por supuesto más de lo normal, hay que recuperar lo perdido de anoche.

Pasadas las 9:00h nos viene a buscar Ale, empezamos el tour, este finde tenemos una guía muy especial dedicada 100% a nosotros. Al estar bien ubicado el hotel, en seguida estamos paseando por el centro mientras Ale nos explica que Bologna ha sido la primera ciudad en tener una universidad, de hecho aquí está lleno de estudiantes, ella es una de ellos. El primer paseo lo damos precisamente en la zona universitaria escuchando explicaciones y anécdotas, sabe unas cuantas. Hacemos una parada para ver el “Canale di Reno”. En la antigüedad habían varios canales subterráneos cuyo uso era por una parte el transporte de mercaderías y por la otra para mover molinos de agua que se utilizaban para talleres. En aquella época se llegó a conocer Bologna como la “Piccola Venezia”.

Con el pasar del tiempo los canales se fueron cerrando dejando en la actualidad solamente uno, lo curioso es que en la calle Piella 18 hay una pequeña ventana en una pared, la “Finestrella” y, al abrirla, se puede apreciar el canal, esto forma parte de los 7 secretos de Bologna. En otra calle paralela hay otro punto donde se aprecia mejor el canal desde una puerta metálica llena de candados, fotos y seguimos.

Mientras hablamos llegamos a nuestro siguiente destino: las Torres Asinelli y Garisenda. La primera es la más alta, mide casi unos 100m, la segunda mide poco menos de la mitad y fue recortada su altura debido a que el terreno debajo de ella cedió dejándola completamente torcida, aspecto que ofrece hoy en día. Breve pausa para que Ale desayune algo y nosotros aprovechamos para tomarnos un café.

Nos ponemos en marcha y preguntamos a la entrada de la Torre Asinelli para poder subir y nos indican que los ticket se pueden comprar on-line o en el punto de información “Bologna Welcome” ubicado en la “Piazza Maggiore”, nos acercamos y nos dan hora para las 12:30h. Aprovechamos el tiempo que nos queda para seguir con el tour.

Justo al salir nos metemos en la galería del “Palazzo Re Enzo” donde en su punto central convergen los cuatro lados, Ale nos invita a ponernos mirando hacia la pared en dos puntos opuestos y hablarnos. Teniendo en cuenta que la distancia que nos separa es de aproximadamente unos 10m, ambos, al hablar, oímos perfectamente lo que dice el otro. Este sistema era utilizado en la antigüedad por los curas para poder confesar a los leprosos. Este es otro de los 7 secretos y es conocido como el “Arco de los Susurros”.

Luego pasamos por la estatua de bronce de Neptuno, Ale nos cuenta que inicialmente se había realizado con un miembro de grandes dimensiones, la Iglesia obligó a su creador a modificar su tamaño, pero, en según en que posición se mire, su mano extendida hacía adelante puede parecer un miembro en erección. Otro secreto más… su nombre es “los atributos de Neptuno”.

Entramos en el “Palazzo d’Accursio” sede del “Comune di Bologna”. Accedemos a la primera planta por medio de una rampa muy ancha, Ale nos explica que se hizo así para permitir subir los caballos hasta las plantas superiores. En la primera planta hay una exposición de cuadros y otra estatua de Neptuno, esta sin sorpresas. Subimos a la segunda por medio de otra rampa gemela a la anterior y, una vez arriba, entramos en la sala donde se reúnen los concejales dos veces por semana, interesante poder contemplar este lugar, pienso que acerca bastante el pueblo a las instituciones. Desde la ventana hacemos unas fotos a la plaza.

Salimos del edificio y regresamos a la plaza, a nuestra derecha se encuentra la Basílica de San Petronio, su fachada es muy curiosa al tener su parte inferior en mármol blanco y el resto en tochos marrones oscuros. Entramos. Ale sigue con sus explicaciones, en este lugar existe una meridiana en el suelo, la más grande del mundo y un agujero en el techo el cual deja entrar la luz del sol para marcar claramente la fecha exacta. Parece ser que hubo mucha polémica en la época porqué no se podía concebir que una iglesia tuviera un agujero en el techo. No hace falta decir que esto también es uno de los secretos.

La siguiente visita la efectuamos en el “Archiginnasio de Bologna” antigua sede de la Universidad convertido ahora en una biblioteca donde se conservan infinidades de textos de la época. Tiene un bonito patio interior y en su primera planta unas paredes repletas de escudos de las diferentes familias cuyos estudiantes hicieron la carrera en este lugar.

Nos queda un poco de tiempo antes de la hora de la subida y lo aprovechamos para ver desde fuera la Basílica de Santo Stefano, un conjunto de siete edificaciones. Ale busca la imagen de Lucifer, otro de los secretos, pero no la encuentra, nos vamos.

Mon y yo entramos en la torre para empezar la subida, Ale se queda esperando fuera, hay un dicho el cual afirma que un estudiante no puede subir hasta que haya acabado los estudios y ella lo va a seguir a raja tabla. Somos muchos turistas, 498 escalones se hacen notar no tanto al subir, uno lo hace poco a poco, es al bajar que, en según que tramo, hay que hacerlo al revés porque se resbala bastante sobre la madera gastada y con tan poco espacio para los pies. Una vez arriba nos reagrupamos, hay que esperar turno para poder acercarse y aprovechar los espacios que quedan y sacar alguna foto, también es cierto que desde este punto se tiene unas vista de Bologna de 360º. Bajamos y salimos.

Ale propone ir a comer a una “Osteria” típica del centro, una vez allí, está lleno de gente esperando fuera, es el típico lugar que no aceptan reservas y lógicamente al ser sábado está abarrotado, decidimos buscar otro lugar, esta ciudad es famosa por su cultura culinaria así que nos metemos en un restaurante donde reponemos fuerzas. Yo pruebo los “tortellini in brodo” buenísimos, la “tagliata” no tanto, café y de nuevo en marcha.

Ahora sí vamos a visitar por dentro la Basílica de Santo Stefano pero antes vemos a Lucifer, en un edificio en la calle que llega a nuestro destino, bien, este secreto se denomina la cara del diablo. Tal y cómo he escrito con anterioridad, el conjunto está formado por siete edificaciones de distintas épocas, del siglo X hasta el XIII, tres de ellas están en la misma plaza y el resto solamente se pueden ver visitándolas internamente, todas están perfectamente comunicadas entre si. Pasando de una a otra se ve claramente los diferentes estilos arquitectónicos de las diferentes épocas, comunicadas por medio de aperturas en una pared ofrecen también un patio interior y un claustro.

Salimos y seguimos paseando por esta ciudad donde predominan los colores rojizos, Ale dice que cuando llueve la ciudad no se ve tan gris y oscura, además siendo la cuidad llenas de “portici” (soportales) prácticamente no hacen falta paraguas. En plena “Via Independenza” podemos ahora apreciar otro secreto que consiste en un fresco con una inscripción en latín, su traducción sería: el pan es vida, el cannabis es protección, el vino es alegría.

Nuestra siguiente parada y, cómo no, el siguiente secreto, la efectuamos debajo de una estructura de madera la cual tiene clavadas 3 flechas difíciles de ver, hago una foto y, una vez ampliada si que las podemos apreciar. La leyenda dice que tres arqueros estaban a punto de lanzar sus flechas a un señor y de repente se asomó una joven desnuda, todos fallaron y las flechas permanecen clavada allí al día de hoy. Obviamente el señor se salvó.

Nos damos un paseo ahora por un parque ubicado en la parte exterior de lo que se considera el centro histórico, “Giardini Margherita” un lugar tranquilo para pasar un rato, oscurece, regresamos al centro, un breve paso por el “Ghetto degli Ebrei” la zona de los judíos, hago un par de fotos y nos vamos a nuestro hotel los tres para descansar un poco antes de salir a cenar, hoy nos hemos dado un buen tute… aprovecho el rato para empezar a escribir el blog.

Ale ha reservado para cenar en el restaurante Buca San Petronio (http://www.bucasanpetronio.it), resulta que sus dueños son amigos nuestros de Milano y lo llevan desde hace varios años, nada más llegar nos atiende Davide, un abrazo, un aperitivo en el NU Lounge Bar (http://www.nuloungebar.com/it/) y empezamos el tour para conocer tanto el restaurante cómo el otro local que tienen cerca, el Foodies Bloody Mary Bar (http://www.foodiesbologna.it/cocktail-foodies/) donde encontramos a Maurizietto, otro gran abrazo. Regresamos al restaurante y finalmente nos sentamos a cenar, todo exquisito, caen dos botellas de vino y cuando se acaba la cena, el personal quita los manteles de las mesas y se transforma en una terraza del NU ubicado justo en frente en la misma galería. Música, ambiente, mucho alcohol, buen rollo y buena compañía, recordamos los viejos tiempos, nos retiramos al hotel a la hora del cierre, las 3:00h. Tengo que decir también que nos han tratado fenomenal con la cuenta.

Domingo 16 de febrero

Tal y cómo era de imaginar, hoy hemos quedado tarde así que nos levantamos tranquilamente a las 9:30h con un poco de resaca, ayer con la excusa de que no me veían desde hace mucho tiempo, los “amigos” no paraban de traernos copas y el resultado es evidente… una buena ducha, un buen desayuno y quedamos con Ale en la “Piazza Maggiore” con la idea de coger el tren para subir a el Santuario de San Luca. Una vez allí el tren ya está abarrotado y la cola es importante, no logramos subir, tomamos entonces la decisión de subir andando, estamos hablando de recorrer unos 4km y un desnivel de 300m. Pasamos al lado de la casa de Lucio Dalla, un cantautor muy famoso en Italia, paramos a comprar agua y empezamos el camino que es en su totalidad en soportales, el más largo del mundo, exactamente hay 666, un extraño número para llegar a una santuario…

La primera parte es plana, siendo domingo nos encontramos con mucha gente, tanto la que sigue nuestra dirección como en la opuesta, gente corriendo, otra paseando sola o con perros, la temperatura es suave, hay sol. Todo bien hasta que cruzamos la calle por un puente y empezamos a subir, empezamos a sudar, empieza a notarse el cansancio del día anterior y por supuesto de la noche… Hacemos un par de paradas para recuperar fuerzas pero logramos llegar hasta arriba, una vez allí nos damos cuenta de que el día no está tan despejado y las vistas sobre la cuidad son un tanto borrosas así que de fotos nada de nada. El santuario por dentro no vale mucho pero haber logrado llegar hasta aquí nos da alegría.

Para bajar hacemos otro intento de coger el tren turístico pero al ver que no va directo al centro, da una vuelta de 1h por la ciudad decidimos, otra vez ir andando, esta vez hasta la parte plana y luego un bus de línea para el centro. Una vez allí nos vamos a comer como no, otra vez donde Davide y Maurizietto. Un plato para cada uno acompañado de agua para las chicas y cerveza para mi, café y nos despedimos de ellos, ha sido un gran placer.

Ha llegado el momento de despedirnos también de Ale, gracias por habernos acompañado en este finde y habernos dedicado todo su tiempo, nos ha hecho conocer esta ciudad en todos sus rincones y secretos, como guía un diez!!!

Regresamos al hotel sin prisa, recogemos las mochilas, cruzamos la plaza y llegamos a la estación de trenes desde donde se coge el bus que va a el aeropuerto y allí estaba, subimos, en seguida arranca. Sin problema llegamos, bajamos sin prisa, pasamos el control y nos sentamos a esperar que llegue la hora del embarque, me pongo a escribir esto, no vaya a ser que se me olvide algo.

Embarque a la hora, ciao Bologna, quizás mis expectativas de la ciudad eran superiores en cuanto a la arquitectura en general pero ha sido un gran “finde”, nos lo hemos pasado en grande, gracias a todos.

Fotos: https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157713227702561