2014_Bucarest-BCN, Día 8

octubre 11, 2014

Mañana relajada, queda poco por hacer y todo está ya programado con el más mínimo detalle.

Bajamos a desayunar sobre las 9:30h para luego regresar a la habitación y ducharnos tranquilamente, me da tiempo para corregir algunos errores ortográficos del blog mientras Mon se vuelve a dormir hasta casi las 11:00h.

Salimos media hora más tarde para hacer unas fotos que habíamos dejado justamente para esta mañana. En primer lugar fotografiamos a una iglesia justo al lado de nuestro hotel, se trata de una construcción donde se funden los colores de sus ladrillos con el ocre pintado de su fachada, al rededor se están realizando unas obras con restos románicos, trozos de columnas, piedras, arcos, en el medio una estatua de Dracul que evidentemente nada tiene que ver con su entorno.

Justo en frente a la iglesia encontramos la Hanul Manuc, se trata de una posada edificada en 1808. Aquí los comerciantes proveniente de oriente podían parar a descansar pudiendo entrar en su recinto los carros con sus mercancías. La posada ofreció alojamientos a los dignatarios encargados de llevar a cabo las negociaciones para firmar la paz del conflicto ruso-turco que hubo entre el 1806 y 1812. En la actualidad es un hotel restaurante (http://www.hanulluimanuc.ro).

Antes de regresar al hotel entramos en una tienda para comprar algún regalo de última hora, mientras Mon se decide y, debido a que faltan tan solo 9min para que Alex nos recoja, me voy a por las maletas.

Con una perfecta sincronización, primero llega Mon, yo estaba fuera del hotel, hacemos los 20m que nos separan de la calle rodada donde en un par de minutos aparece Alex.

Nos vamos a la plaza del Parlamento para, hoy sí, aparcar y hacernos unas fotos.

De nuevo en marcha, con un poco de tráfico vamos alejándonos del centro, siguiente parada en una zona comercial a las afueras donde visitamos el dealer Harley-Davidson. La verdad es que no hay nada más que cinco motos nuevas y tres de ocasión, un poco pobre, ropa y merchandising, lo justo. Mon quería comprar una camiseta pero no hay para mujer, yo me llevo una de color rojizo y con un “bonito” Dracul detrás y un pin del dealer, del chapter no hay.

Comida en un italiano de la misma cadena de ayer por la noche y llegada al aeropuerto. Nos despedimos de Alex, un muy buen guía, entregado con su trabajo, educado, culto y con varios idiomas.

Nos vamos, ahora hay que empezar a pensar cual será el siguiente destino.

Fotos:

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Hoy es el último día del circuito, salimos cómo siempre puntuales sobre las 9:00h y unos minutos más tarde recogemos a Ienie a su hotel. Salimos del centro y subimos con la furgo a una colina, paramos cerca de una torre de vigilancia con el fin de poder sacar unas fotos de la ciudad pero desgraciadamente estamos en contraluz y hay una ligera niebla. Seguimos.

La carretera es de montaña, bosques a ambos lados, en unos veinte minutos llegamos a un pueblo donde predominan los hoteles, aquí en invierno los turistas, sobre todo Alemanes y judíos, y los rumanos con poder adquisitivo vienen a esquiar.

Seguimos hasta la localidad de Bran, aquí está el famoso “Castillo de Drácula” una de las atracciones más visitadas de Rumania (http://www.bran-castle.com).

Hay que destacar que el nombre le viene porqué el escritor Bram Stoker lo tomó como tal en su novela, en realidad el Conde Dracul solamente conquistó Bran en el transcurso de una disputa con los comerciantes de Brasov en 1459. Su ubicación es sobre una roca a unos 60m del suelo y funcionó como bastión defensivo y puesto de aduana entre Valaquia y Transilvania cuando ambas eran independientes. De hecho junto con Moldavia representan en la actualidad la mayoría de la superficie del país.

Aquí es la primera vez en este viaje que hay aglomeración de turistas, esto demuestra el nivel ya que el castillo no vale para nada, es uno de tantos y dentro no tiene nada que destacar. Una vez acabada la visita, paseamos por las tiendas de souvenir, compro un parche, nos tomamos un café y nos ponemos de nuevo en marcha.

Seguimos hasta el pueblo de Sinaia donde visitamos el monasterio. Empezado en el siglo XVII el conjunto está formado por edificios de distintas épocas debido a las diferentes ampliaciones que ha sufrido para poder albergar a todos los monjes. Dichas ampliaciones acabaron en el siglo XIX, está fortificado y ha sido el primer lugar de culto con iluminación eléctrica.

(http://www.viajes-rumania.com/monasterio_sinaia.html)

La última visita del día es el Castillo Peles (http://peles.ro) ubicado un poco más arriba del monasterio. Por fuera tiene una apariencia de chalet suizo inspirado en la arquitectura bávara. Entramos justo cuando sale una visita guiada en Español, nos adjuntamos.

Por dentro es una maravilla, el trabajo de la madera entallada es sensacional, todos los detalles están cuidados al máximo, tiene un sistema de calefacción funcional, cristal de Murano, Mármol de Carrara y un sin fin de objetos provenientes de distintos lugares del mundo. En la sala de armas hay una colección de varias piezas de origen europeo, seguimos la visita por el despacho del rey, la biblioteca, el dormitorio, los lavabos, la sala del desayuno.

Al finalizar la vuelta de la planta baja antes de subir a la escalera nos vuelven a pedir los tickets que nosotros no tenemos ya que siempre los compra Alex y se los queda, rápidamente salimos, le localizamos y se los pedimos pero él nos dice que la entrada del circuito es la simple y no la completa. No tenemos ninguna ganas de perdernos el resto de la visita así que le digo que no hay problema, pagamos la diferencia y volvemos a entrar. Ya hablaremos después del asunto.

Una vez arriba, nos juntamos de nuevo con el grupo y seguimos disfrutando de la visita, las salas de baile, el salón comedor, la salas de invitados, la sala oriental y el salón turco hasta llegar al teatro.

En mis viajes he visto muchos castillos pero éste, bajo mi punto de vista, es el mejor de todos incluido aquellos que son mundialmente conocidos cómo Versailles, Praga o Viena. Naturalmente me refiero a la parte interior.

Toca comer, Mon, Ienie e yo pedimos tres filetes crudos, al rato nos traen tres suelas de zapatos que nos negamos a comer, el camarero entonces se excusa diciéndonos que son congelados y crudos no se pueden servir, lo cambiamos por pollo.

Le comento a Alex que no veo para nada lógico que en un viaje de este tipo no se incluya una entrada completa al castillo y que ni siquiera se avise del tema con antelación ya que la diferencia no es cara y sí vale la pena, me da unas explicaciones lógicas pero yo le enviaré un e-mail a Cristian para que otros clientes no tengan que pasar por esta situación.

Nos despedimos de Ienie, la dejamos en la estación de tren, ella se va a Sibiu, nos da sus datos y nos invita a Méjico DF, nosotros seguimos hasta Bucarest.

Quedamos mañana con Alex a las 12:00h tenemos dos lugares pendientes antes de irnos al aeropuerto.

 

Fotos:

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Hoy viajamos en compañía de Ienie, la de Méjico, con destino Brasov, ciudad natal de Alex.

Dejamos la región de Moldavia no antes de pasar por las Gargantas de Bicaz, paso obligado para entrar de nuevo en Transilvania donde efectuamos una breve pausa.

A unos pocos kilómetros, más adelante, paramos de nuevo, esta vez para ver el lago Rosu (rojo) originado por un dique natural. En 1837 el curso natural del agua fue interrumpido por un desprendimiento del monte Ghicos dejando como resultado un número elevado de árboles sumergidos asomándose sobre el nivel del lago. Se pueden alquilar botes. Sacamos unas fotos y nos vamos.

Todavía estamos en la primera mitad de la mañana, el bonito día, completamente despejado y con sol, nos pone a todos muy contentos, Alex nos comenta que estamos teniendo mucha suerte ya que este año tanto en julio cómo en agosto ha habido mal tiempo y mucha lluvia, no ha faltado el comentario de Mon: la flor en el c…

En el punto más elevado del puerto de montaña efectuamos una breve parada para ver al horizonte la depresión de Giurgeu, donde podemos perfectamente ver las montañas que desaparecen entre un colchón de nubes blancas. Alex nos comenta que abajo en invierno se pueden alcanzar temperaturas de hasta -25º. Foto y seguimos.

El recorrido prosigue y las conversaciones entre los integrantes del grupo va de viajes, Ienie es toda una aventurera y ha pasado mucho tiempo de su vida dedicada a ellos, a veces en destinos comunes y otras veces en destinos hasta muy peligrosos para su integridad. Ella dice que la aventura es la aventura, contenta ella…

Al noreste de Brasov paramos para ver la iglesia fortificada de Prejmer, patrimonio de la UNESCO. La iglesia en si no tiene nada de especial, desde luego la fortificación es algo distinto a lo que hasta ahora había visto. Tiene un largo corredor abovedado para acceder al interior donde en el centro hay una gran reja levadiza. En su interior podemos apreciar tres niveles donde hay varias puertas para acceder en el interior de viviendas para cada una de las familias de campesinos que vivían allí, vamos cómo en un aparthotel actual. (http://www.larumania.es/iglesia-fortificada-prejmer)

En un breve espacio de tiempo llegamos a Brasov, capital del departamento homónimo, llegó a tener al rededor de seis cientos mil habitantes reducido en la actualidad a un poco más de la mitad. Parada para comer.

Por la tarde visitamos la Iglesia Negra que, a pesar de su nombre, ya no lo es, sufrió un incendio y se quedó negra de hollín. Ha sido restaurada y ahora tiene un aspecto normal, a destacar el grande órgano con más de 4.000 tubos proveniente de Alemania.

El resto de la tarde lo pasamos paseando por el centro y en la muralla exterior ubicada debajo del Monte Tâmpa que domina toda la ciudad. Arriba hay un enorme cartel con las letras de la ciudad estilo Hollywood que además por la noche se ilumina. Seguimos alucinando de la paz, la limpieza, la ausencia de grafiti y en definitiva de la muy buena imagen que nos estamos llevando de Rumania.

Check-in en el hotel (http://www.armatti.ro), un poco de relax hasta la hora de cenar en un restaurante recomendado por Alex (http://casahirscher.ro), una cena exquisita cierra otro día con un buen sabor de boca.

 

 

Fotos:

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Hoy la cosa iba de monasterios, eso sí, todos ellos patrimonio de la UNESCO.

Vuelve el sol y el buen tiempo que, según la previsión, nos acompañará hasta finales de semana, mejor.

Salimos en dirección Bucovina, espléndida comarca montañosa dominada por el verde de sus abetos y sus pastos. Muy poco tráfico por la carretera, la zona es típicamente rural, se respira más tranquilidad que nunca. Aquí el espíritu religioso rumano más profundo ha generado los Monasterios Pintados al exterior, joyas únicas del arte bizantino.

Las invasiones turcas obligaron varios monjes ortodoxos a huir hacia los Cárpatos, allí los príncipes moldavos los acogieron. Tras varias batallas entre el siglo XV y XVII se construyeron la mayor parte de los que hoy conocemos como los monasterios de Bucovina.

La peculiaridad de estos edificios son sus pinturas no solamente en la parte interior si no en toda la parte exterior. Sus representaciones los hacen únicos en todo el mundo.                                         (http://www.turism.ro/espanol/moldova.php)

La primera visita es al Monasterio de Moldovita, sin duda alguna el que mejor conservado está. Ya de por sí una iglesia pintada en su totalidad en el interior es algo que llama la atención pero ver lo mismo en el exterior es algo realmente excepcional. Unas pinturas que prácticamente han resistido en la fachada sur tantos siglos es algo realmente increíble teniendo en cuenta además que en esta región los duros inviernos empiezan a principios de noviembre y acaban a finales de abril.

Mientras estábamos mirando las pinturas, Alex nos iba explicando el significado de varias de ellas. De repente aparece y se queda cerca nuestro una señora que haciéndose la interesada nos sigue cuando entramos al interior pasando de una parte a otra. Al salir, se dirige directamente a Alex y le dice que viene de Méjico y que por favor le diera sus datos porqué le ha gustado mucho como desarrollaba su trabajo de guía.

Visitamos el museo y a la salida me pide amablemente de hacerle unas fotos y me planta en la mano una tablet y una cámara. Resultado: sesión fotográfica. Nos despedimos y seguimos.

Parada para comer en un complejo turístico rural, hoy toca pollo. Al salir nos cruzamos otra vez con Miss Méjico, es un decir, tendrá unos sesenta años y, sin cortarse ni un pelo nos pregunta si se puede unir al grupo con el fin de llegar mañana a nuestro destino final que coincide con el suyo. Alex le dice que él no decide así que nos pasa el marrón a nosotros.

Hablo en privado con Mon la cual me comenta que por ella no hay ningún problema así que le digo que vale pero que no me haga hacer más de reportero fotográfico. Alex le dice donde dormiremos ya que ella tiene que regresar a otro pueblo y recuperar sus maletas, nosotros marchamos.

Siguiente monasterio: Sucevita, más reciente, es del siglo XVI. El monasterio está muy bien fortificado cómo si fuera un castillo pero sin foso. La mejicana sigue nuestros pasos y nos comenta que nos veremos en nuestro hotel, ya ha hablado con su chofer que la acompañará antes de despedirse. Volvemos a la furgo y nos vamos.

Tercera y última visita es al monasterio de Voronet. Aquí llegamos justo una media hora antes del cierre que normalmente coincide con el tramonto. Nos da tiempo a verlo por fuera y por dentro, escuchar las explicaciones de Alex y, antes de salir, comprar un souvenir típico de la zona: unos huevos pintados y también un imán.

Se ha hecho de noche pero llegamos sin problema al hotel (http://www.centralplazahotel.ro) donde cenamos y mientras esperábamos las dos truchas aparece la mejicana, que ilusión…

Rumania nos está gustando, desde luego nada tiene que ver con los rumanos que en España se dedican al robo, es muy posible que aquí el poder adquisitivo de la gente no esté a la altura de muchos otros países europeos pero desde luego se le ve gente tranquila.

Hasta mañana.

Fotos:

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Anoche sobre las 23:45h el WiFi del hotel dejó de funcionar, por lo tanto tomé la sabia decisión de retirarme a la cama, Mon ya estaba en el mundo de los sueños.

Amanece nublado, subimos de nuevo a la planta 11 donde se sirve el desayuno que hoy sí es completo y de muy buena calidad, contemplamos la ciudad en toda su extensión, anoche no pudimos ya que estaba oscuro.

Salimos de la ciudad y escogemos una carretera secundaria que nos llevará por colinas y altiplanos, rebaños de ovejas, alguna vaca, carros y tractores por los campos. Aquí empezamos a disfrutar de los siempre bonitos colores del principio del otoño.

Pasamos por diferentes pueblecitos y aldeas todas ella siguiendo una vez más el estilo alemán.

Llegamos a nuestro primer destino, la ciudad medieval de Sighisoara, uno de los conjuntos monumentales más espléndidos de Rumania, declarado patrimonio de la UNESCO, aquí efectuamos una visita peatonal de la parte medieval del casco antiguo ubicado   en lo más alto de una colina que domina el resto del valle y el río.

Antes de visitar nos paramos a tomar un café, allí recibo una llamada de España y guardo cómo de costumbre el iPhone en la riñonera, un poco más tarde al cogerlo de nuevo me doy cuenta de que está apagado y no puedo volver a encenderlo, es muy extraño la batería estaba cargada. Cojo la GoPro y en lugar de estar apagada está encendida, ¿será el fantasma del conde Drácula?

En este pueblo nació el príncipe Vlad III posteriormente conocido cómo “Tepes” el empalador. Los años de principado tomó el sobrenombre de “Dracul” (dragón) por pertenecer a la orden de los dragones. Se le achacan más de 100.000 muertos solamente entre los turcos, normalmente empalados y horriblemente desfigurados. ¿Mito o leyenda?

Subimos a la Torre del Reloj, que, cómo bien dice su nombre tiene un enorme reloj que todavía funciona mientras las figuras que indicaban los meses del año están rotas no se sabe muy bien desde cuando. Las vistas desde arriba son espectaculares, varias placas atornilladas en la barandilla indican las distancia kilométrica que existe con diferentes capitales europeas y mundiales.

Al regresar a la carretera Alex nos sigue explicando la actual precaria situación del país, nos cuenta que la franja de edad comprendida entre los 25 y 45 años es prácticamente inexistente debido a la emigración masiva a países cómo Italia y España entre otros. Piensa que será bastante improbable que Rumania pueda salir de esta situación en un periodo corto o medio de tiempo, hasta duda si se podrá superar ya que los jóvenes que han vuelto a hacer su vida en otro lugar no tienen ninguna gana de regresar.

La siguiente ciudad importante que encontramos es Târgu Mures donde paramos a comer, esta vez Alex comparte nuestra mesa. Después de la comida damos un paseo, poca cosa que ver, el Palacio de Cultura, el centro modernista y una catedral ortodoxa son lo único a destacar.

para lo que respeta a la población, aquí hay un numero elevado de magiares integrados básicamente por campesinos.

Volvemos a la furgoneta y nos ponemos de nuevo en marcha hasta llegar a nuestro destino final de hoy: Bistrita, ciudad conocida por su aparición en la novela de Drácula.

Check-in en el hotel (http://www.hotelmetropolis.ro), nos dicen que solamente hay una habitación con camas separadas, le decimos que nuestra reserva es para cama matrimonial, solución: nos entregan una enorme suite sin cargo adicional alguno. Cena aquí mismo y a la cama pronto.

El iPhone no carga, está muerto.

Fotos:

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Hoy hemos salido del hotel sobre las 9:20h, fuera la temperatura era de 7º, vamos un frío del copón, la suerte ha sido que solamente nos quedaba por ver el edificio más grande del mundo después del Pentágono, el Palacio del Parlamento ubicado no muy lejos del hotel.

La verdad: impresiona, es enorme, tiene ocho niveles, tres de ellos subterráneos, Ceaucescu lo hizo construir en un espacio de tiempo relativamente corto, aproximadamente cinco años entre 1984 y 1989 pero parece mucho más antiguo, dentro hay salas que se pueden alquilar para convenciones, presentaciones, etc., donde caben hasta dos mil personas, existen refugios anti-nucleares. En la actualidad solamente una parte está en uso, allí trabajan los políticos, congresistas y senadores.

No nos paramos para hacerle fotos, lo haremos con calma al regresar a la capital, hoy tenemos varios kilómetros y según Alex tardaremos bastante.

Poco a poco vamos dejando atrás la ciudad pasando por barrios muy poblados, entramos en la que en teoría es una autopista pero en realidad la definiría una vía rápida sin mantenimiento alguno. La velocidad máxima permitida es de 130Km/h que baja hasta los 80Km/h en caso de lluvia, hecho que deja un poco perplejo a quien como nosotros no sabemos el problema de fondo: cuando llueve la total ausencia de drenaje del agua provoca enormes charcos en el carril derecho convirtiéndola en una carretera peligrosa.

Que decir del estilo de conducción de Alex, bueno definámoslo inconstante donde el punto muerto resulta un aliado para gastar menos gasoil incluido en la curvas de bajada de las montañas 😦

a media mañana efectuamos una parada técnica en un lugar típico al lado de la carretera donde se puede comer y adquirir fruta fresca, compramos bananas y uva, nos tomamos un café. Aquí en todos los sitios que hemos estado hasta ahora te sirven el café en tazas de Lavazza, otra cosa es que el café lo sea…

Sin prisa pero sin pausa llegamos a nuestra primera parada del programa en la población de Cozia donde visitamos la iglesia ortodoxa estilo bizantino ubicada justo al lado del río Olt.

Cruzamos los Cárpatos Meridionales para llegar a nuestro destino: Sibiu que ha sido capital europea de la cultura en 2007. Ya son las 15:15h y nos metemos en un restaurante uruguayo. Después de mirar detenidamente la carta y decidir que carne pedir, la chica nos dice que solamente tiene entrecot, grr.

El casco antiguo de Sibiu es peatonal con adoquines por el suelo, entramos en una avenida que nos conduce a la “Piazza Grande”, parece que estamos en Alemania, de hecho esta ciudad que ahora alberga unos 220.000 habitantes estuvo en manos de los alemanes durante el curso de las dos guerras mundiales, lo curioso es que en la actualidad su alcalde es alemán y el absurdo es que debido a su fama de incorruptible se presentará en las próximas generales a presidente de Rumania.

En medio de la plaza de vez en cuando sale agua del suelo, afortunadamente durante un tiempo limitado.

En la mayoría de los edificios en estilo centro-europeo podemos apreciar buhardillas en formas de ojos, tienen su encanto, seguimos nuestro paseo para ver la Plaza Menor, una iglesia evangélica y otra ortodoxa que visitamos en su interior, se  y permite hacer fotos.

Sibiu era una ciudad amurallada, de aquella época sigue en pié una parte que se conserva en perfecto estado, podemos ver tanto la interior con sus torres dedicadas a artesanos como la exterior, más reciente.

Una vez acabado el paseo, Alex nos acompaña a nuestro hotel (http://www.goldentulipanatowersibiu.com/en/), una moderna construcción ubicada justo a las afueras del centro. Después del check-in regresamos al centro, ahora se ha levantado mucho viento pero nosotros seguimos y disfrutamos de la paz y de la arquitectura de estos edificios tan bonitos.

Cena en la planta 11 del hotel, hoy por fin pescado y a descansar.

Fotos: http://www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157648443916286/

2014_Bucarest, Día 2

octubre 5, 2014

El exceso de Alcohol de anoche lo he notado esta mañana nada más levantarme, no era una sensación límite pero sí de cansancio, a pesar de todo a las 8:00h estaba de pié. El desayuno no es de los que yo consideraría óptimo, mas bien regular pero hemos comido lo suficiente como para salir con energía.

Hoy toca todo el día en la capital del país, coincidimos con el cierre total del tráfico rodado en el centro en ocasión de una maratón así que nos desplazamos a pié.

Volvemos a pasar por alguna de las calles que ya recorrimos anoche con la clara diferencia de no haber ninguna terraza montada y con las explicaciones detalladas de Alex. Hace bastante frío, 7º.

Bucarest es una ciudad de unos 2 millones de habitantes y una de las capitales europeas más desconocidas. El primer texto escrito que habla de ella corresponde al año 1459, ha sido enlace comercial entre oriente e occidente, desgraciadamente se halla en una zona sísmica, hecho que la ha penalizado a lo largo de los siglos, todavía hoy en día existen algunos edificios que están marcados con un cartel redondo de color rojo el cual indica que en caso de un terremoto lo más seguro es que se vayan abajo pero allí sigue viviendo gente, un contrasentido.

Nuestro recorrido pasa por edificios de arquitectura neoclásica, imitación del estilo francés, primero vemos el que alberga la “Banca Nationala”, luego la Biblioteca Nacional, la iglesia de la Asunción de Curtea Veche de mediados del siglo XVI, la más antigua de la ciudad, tiene su fachada en ladrillo y frescos en el interior desgraciadamente muy deteriorados.

Siguiendo nuestro paseo en dirección norte pasamos por delante de un edificio militar, la universidad, hasta llegar a la plaza de la Revolución, enorme, allí Alex nos enseña el Ateneo Rumano, el Museo del Arte, antiguo Palacio Real y el edificio donde desde un balcón, Ceaucescu  pronunció su último discurso.

Regresamos cerca del hotel y subimos a la furgoneta y es allí donde alucino debido a que el volante estaba bloqueado con un hierro extensible de los que yo recuerdo haber visto en mi juventud.

de allí nos vamos a dar una vuelta a la zona de las embajadas, pasamos por una de las residencias del dictador para finalmente pararnos y entrar a visitar el Museo de la Aldea, síntesis de la arquitectura rural del país donde podemos apreciar los diferentes tipos de construcciones a lo largo de la historia.

Al dirigirnos en dirección del hotel pillamos un atasco monumental, la culpa la tiene la maratón, aguantamos una media hora prácticamente parados en el tráfico hasta que decidimos regresar andando, decisión acertada.

Un buen solomillo en otro restaurante recomendado, el City Grill (http://www.citygrill.ro/ro/evenimente) ubicado muy cerca del hotel y por la tarde descanso, esta mañana hemos andado mucho y anoche dormimos poco.

No hay que olvidar que las vacaciones también sirven para descansar, de hecho la siesta ha sido de casi dos horas, descarga de fotos, escribir en el blog me ha llevado otra hora abundante. Después una cena en otro restaurante recomendado el Caru’ Cu Bere de la misma cadena que el del medio día donde probamos las salchichas del país, un poco fuertes y el dulce típico local cuyo nombre es papanasi.

Mañana salimos hacia Sibiu.

 

Fotos: http://www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157648028116158/