2007_Monells, 404Km

noviembre 19, 2007

Para empezar, tengo que decir que hace dos semanas llevé los cascos a pintar del mismo color que la Ultra y el pasado viernes fui a recogerlos. Tengo que reconocer que ha sido todo un acierto, han quedado muy, pero que muy bien, los podéis ver en las fotos.

Ayer domingo, de pié a las 07:30h. Túneles del Garraf, en Castelldefels recojo a JL y nos dirigimos al área de Montcada, punto de encuentro para la salida a Monells. Llegamos con margen de tiempo y aprovechamos para desayunar, la gente va llegando poco a poco. Unos Mossos, que tomaban café, nos indican que en el peaje la temperatura marca -2,5º menos mal que vamos equipados y que esta es la última salida de este año…

Al percatarse que voy solo, la pregunta de rigor ha sido ¿Y Sonia? La respuesta: hoy le ha tocado currar, cosas de la profesión…

A la hora de la salida me doy cuenta de que hay muchas más motos de las que estaban apuntadas en la lista y faltan Felipe e Iván. En el peaje se nos junta más gente. JL me dice que vayamos por nuestra cuenta pero yo le contesto que no. Total, correr para luego esperar no vale la pena, él se va… luego espera y desespera…

Desde aquí quiero felicitar a Luís y Lydia que estrenan Road King Classic y al chaval, cuyo nombre no recuerdo, que ha venido por primera vez con una Softail Springer Classic, modelo que ya no se fabrica en la gama 2008, del mismo color que mi Ultra. También decir que por segunda vez viene una pareja a nuestra salida y, al igual que la vez anterior, con coche, misterios de la vida…

Por fin salimos de la AP-7 y, tras un tramo de obras con desvíos, nos metemos en unas carreteras llenas de curvas. Ahora el sol nos calienta y disfrutamos con nuestras motos. JL se pica con unos japos y se va. Sobre las 13:15h llegamos a nuestro destino: Monells, un pueblecito muy pequeño estilo medieval donde encontramos en su plaza, un hostal, niños jugando y muchos gatos gordos y de todos los colores (estos animales para mi significan “alergia”).

La comida de rigor bien pero un poco larga ya que, hasta aproximadamente las 17:00h todavía no habíamos tomado los cafés, total que teniendo en cuenta que en esta época del año el solete se va muy pronto, JL, Pepe, Olga y yo nos levantamos para ir tirando hacia nuestros hogares… Autopista con bastante tráfico, 3 kilómetros de retención al llegar al peaje, tras él, un accidente, con el relativo follón. Pepe y Olga siguen recto hacia Barcelona mientras JL y yo vamos para el otro lado, más tráfico, más frío y ya en la C-32 me despido hasta la próxima vez.

Hoy, una vez llegado a Andorra, he procedido a la limpieza general a fondo antes de aparcarla bien tapadita y en el garaje durante la temporada de invierno. Este año han sido 27.600 Kilómetros desde la primera semana de mayo a hoy. Ultra nos ha acompañado por Andorra, España, Italia, Francia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Suiza, Austria, Mónaco Eslovenia. Tengo que reconocer que a parte algún pequeño falloen piezas sin demasiada importancia y cambiadas en garantía, hemos tenido la suerte que ha funcionado como la seda… quien tiene o ha tenido una Harley-Davidson sabe de qué hablo.

Pues nada más que comentar, escribiré sobre la cena de Navidad del Chapter para cerrar el año como es debido, ciao.

Fotos:

www.flickr.com/photos/fabryhd/12226564@N05/sets/72157603233861908/

2007_Cuenca, 1.397Km

noviembre 4, 2007

Día 1, 510Km.

El grupo salió desde la gasolinera de La Pava a las 08:30h., nosotros nos añadimos desde la gasolinera del área del Garraf sobre las 09:10h.

Un grupo reducido pero bastante compacto, una vez recorrida la C-32 nos metimos en la AP-7 y nos dirigimos hacia el sur parando un par de veces a repostar y a tomar un cafetito o lo que sea.

Pasado Valencia giramos dirección Cuenca pero justo a la altura de Chest encontramos mucho follón: claro, este finde se celebra el último gran premio del mundial de motociclismo.

Paramos a comer a unos 150Km. de nuestro destino, un menú y para Cuenca.

Al llegar al hotel, que decir, es de tres estrellas pero en realidad no se merece ser ni siquiera un simple hostal: viejo, sin reformar, las camas que nos han tocado son tipo plegatín con colchones muy pero que muy blandos… bueno, que le vamos a hacer.

Tras una buena ducha, una salida al centro histórico que está “para arriba” con Iván y Lupe, unas fotos, una cerveza y de vuelta al hotel: nos espera la cena prevista para las 21:00h.

No voy a especificar todo lo ocurrido en las 2h. que duró, solamente apuntaré estas dos cosas: la primera, que todo el mundo ha decidido no volver a cenar en el hotel y la segunda, que el único camarero no paraba de decir “esto se tiene que pagar a parte…”

Al final y sin montar ningún pollo, tras preguntarme que pasó cuando levanté un “poquito” la voz al camarero y decirle las condiciones de las camas, David bajó y volvió a subir con una llave de otra habitación.

Día 2, 168Km.

Hoy se salía a las 10:00 de la mañana, algo inusual que nos ha venido genial para dormir un poquito más.

La ruta nos iba a llevar hasta la Ciudad Encantada. Si miráis en el mapa, veréis que está a pocos kilómetros de Cuenca, así que hemos decidido coger un “atajo”… de 140km.

David nos ha llevado por unas carreteras secundarias que nos han mostrado el más puro paisaje de la meseta castellana. Explanadas de campos inmensos con pequeños montículos de una tierra en la que predominan los tonos ocres, arbustos bajos y poca vegetación. De tanto en tanto la gama de colores brillaba con los amarillos de los chopos (creo que ese es su nombre en castellano, seguro eran pollancres) que pierden sus hojas en otoño.

Hemos pasado por pueblos de los que diríamos la pura España profunda. Cuatro casitas donde todos se conocen. Más bien todos mayores: hombres con bastón, mujeres de negro, los que todavía trabajan el campo con azadas y perros que corren tras las motos. En las puertas de las casas, bancos de forja y madera donde entablar conversación mientras ves transcurrir el tiempo.

Una frenada tras una curva; en la carretera una invasión de ovejas lanudas corriendo despavoridas en todas direcciones con los ojos desorbitados. El pastor las observa a una cierta distancia, el perro no se ha movido de donde descansa al sol.

Después de las rectas, han venido las curvas ascendiendo sobre ese paisaje un tanto monocromo pero vivo para descender entre pinos que cambian la tonalidad por completo.

Tras el cartel de “Ciudad Encantada, 36km”, el paisaje ha vuelto a dar un giro. Formaciones rocosas de formas peculiares han dado lugar a más de una foto en movimiento.

La visita ha durado poco más o menos una horita. Hay que echarle imaginación o haberse tomado alguna sustancia alucinógena que cuanto más ilegal sea mejor. Nos hemos ido de allí sin conseguir ver al perro…

A las dos estábamos comiendo en el restaurante que hay en la entrada. Si no escribo que Lupe le ha pedido al camarero que le cambie los canelones porque se le habían pegado al plato, Fabry y Eduard no me vuelven a hablar. Todavía se están riendo…

De vuelta a Cuenca, hemos ido hasta el parador para ver las casas colgantes. Todos hemos tentado a la suerte subidos en el puente que cruza hasta el centro mientras David nos hacía una foto desde “tierra firme”…

Hoy hemos cenado muy bien fuera del hotel en grupos separados.

Mañana salimos a las 9:30 para ver el nacimiento del río cuervo así que mejor nos vamos a dormir.

Hasta mañana.

Día 3, 213Km.

“Ya sé que se paga a parte, apúntalo a la 507” y se ha quedado tan ancho dándole la habitación de Eduard…

Bueno,… después le ha dicho que se tome el café a nuestra salud que pagaba la 406. Es que los hay que saben quedar bien, jejeje…

Hemos salido a la hora prevista con un poquitín más de frío que ayer. El paisaje inicial muy similar al de ayer: campos y más campos de tierra marrón pero en poco tiempo nos hemos visto rodeados de pinos.

En la segunda gasolinera hemos cambiado nuestra HD por otra azul: por probar… Bueno, nos quedamos con la nuestra y la recuperamos al llegar al nacimiento del río Cuervo aunque no tenían muy claro devolvérnosla…

Después de la comida, hemos iniciado la ruta de regreso a Cuenca por un camino forestal entre pinos con unas curvitas muy interesantes.

Al salir de nuevo a la carretera, a la Ultra azul se le ha aflojado el cambio de marchas con el consiguiente cachondeo general: “Fabry, que le has hecho a la moto?”, “ya te la has cargado…”

David la ha arreglado mientras Eduard se miraba a Electra con ojillos chisposos… Total, que no hay dos sin tres y hemos regresado a Cuenca con la moto de Eduard.

Aclaro que no pruebo motos que no tengan un buen asiento para acompañante…

Una vez en Cuenca hemos subido hasta la entrada del castillo y desde allí hemos bajado caminando hasta la Plaza Mayor y la Catedral donde nos hemos tomado unas cervecitas mientras anochecía.

Bueno, a las 21:00 nos vamos a cenar, son las 20:02 tendré que hacer un pensamiento… duchita y tal.

Nos vemos mañana en Vilanova.

Día 4, 506Km.

Ayer cenamos en el mismo sitio que la noche anterior: bien, muchos chistes, muchas risas y algún pedo… a la cama pronto que hoy tocaba regresar.

En pié a las 08:00h.: desayuno, nos despedimos, pagamos los extras del hotel  y en ruta a las 09:25h.

No hay casi nadie en la carretera. Tom nos guía, el ritmo es bueno y se convierte en elevado a unos pocos kilómetros de la A3. Una vez en ella, repleta de motos, alcanzamos al grupo que salió antes que nosotros y les acompañamos hasta el área de servicio de Valencia, allí paramos a repostar. No veas lo que gasta la Ultra a 160Km/h…

El resto del viaje al mismo ritmo hasta llegar a Cataluña y luego un poquito más suave. Finalmente, alrededor de las 14:00h. en Vilanova.

Ha sido un puente súper divertido, compartiendo nuestro tiempo con buenos amigos y gente muy agradable. Gracias por haber estado allí. Un beso y un abrazo a todos!

Os dejo toda la colección de las fotos en el link aquí abajo y escribidme comentarios!!!

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/12226564@N05/sets/72157602903458994/