Seguimos el recorrido en nuestra ciudad, la visita escogida hoy es Sant Pau Recinto Modernista, lo hacemos en compañía de Carlos y Adelin. A media mañana nos plantamos en su casa, aparcamos el Golf y con el Q3 nos vamos.

Sin problema llegamos a nuestro destino, aparcamos y empezamos la visita en catalán la cual empieza en el subterráneo donde la guía nos hace una amplia introducción para comprender con exactitud la historia de este recinto.

Fue construido a principio del siglo XX y las obras acabaron en 1930, se trata de una superficie enorme, en su época la llamaron “ciudad dentro de la ciudad”, el arquitecto al mando fue Lluis Domenech i Montaner, desde 1997 forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Podríamos resumir la historia de la construcción del Hospital de Santa Creu y Sant Pau en una serie de donaciones de la gente de Barcelona, las cuales han permitido la puesta en marcha de las obras, el banquero Pau Gil fue el mayor benefactor destinando tras su muerte parte de su patrimonio a ello.

Una vez en el exterior podemos disfrutar de todos los pabellones que han sido reformados minuciosamente, basicamente con fondos provenientes de la UE, cada pabellón alberga la sede de alguna institución tanto local cómo internacional. Solamente se pueden visitar dos de ellos.

Mirando con atención las construcciones desde su parte exterior, ninguna de ella hace pensar en un pabellón de un hospital, más bien se parecen edificios de gente adinerada de la época, llenos de detalles constructivos, desde luego esta visita se podría considerar cómo punto obligado para entender el modernismo.

Observamos ahora justo en el medio del recinto el edificio que albergaba la sala operatoria, curiosamente en lugar de tener ladrillo cómo en el resto de los pabellones, tiene un enorme ventanal de cristal transparente precisamente para que los aspirantes a médico pudieran ver el desarrollos de las operaciones que básicamente en la época consistían en simples amputaciones, la medicina todavía no estaba avanzada.

Entramos ahora en un pabellón el cual se está todavía reformando en su interior, la temperatura es más baja que el exterior, seguramente un factor a favor para preservar las enfermedades de aquella época, al final un enorme foto recrea cómo estaban puestas las camas de los enfermos, a pesar de que no habían separaciones, disponían de mucho espacio entre una cama y la otra, obviamente habían pabellones masculinos y femeninos.

Nos dirigimos ahora a la entrada principal que, desde luego, es majestuosa para ser la de un conjunto hospitalario, el hall nada tiene que envidiar a cualquiera de algún teatro importante o alguna construcción de edificios de gente adinerada. Los detalles constructivos y ornamentísticos están cuidados hasta la saciedad, subimos por una escalinata, no se porqué pero me vienen a la cabeza imágenes de Francia.

El resto de la visita transcurre entre las distintas salas hasta salir otra vez al exterior, aquí se acaba la visita guiada, pero podemos seguir disfrutando del entorno paseando con calma y lo hacemos un rato hasta visitar una exposición temporal de fotos de un artista japonés y un pequeño pabellón donde audiovisuales nos enseñan las distintas fases de la reforma.

Hora de comer, nos vamos.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157661554168652

2015_EXPO Milano(Parte II)

octubre 12, 2015

Puente a la vista, otros dos días !!! ¿Nos quedamos y descansamos? Ni pensarlo, nos vamos, pero a donde… Mon propone Carcassonne pero he ido ya tantas veces, digo que no vale la pena y es realmente lo que pienso, dice que irá en otra ocasión, entonces a Milán para acabar de ver la EXPO, pues venga !!! Así es cómo decidimos volver.

Buscamos vuelos y hotel, reservamos, combinación con EasyJet y Vueling, también de treminales tanto en El Prat cómo en Malpensa, hotel justo al lado de la EXPO, pinta bien.

Esta semana ha sido para mi increíble, el lunes concierto de U2 con Laura, el martes con Mon pero al ver que en ambos días se habían vendido pocas entradas de pista para así permitir al público estar cerca de ellos sin agobios no he podido resistirme y he comprado dos entradas más para ir allí, Iban me acompaña, el también estuvo los dos días anteriores. Llevo treinta años siguiendo el grupo, los he visto en diferentes países, distintos estadios pero como el viernes que estaba a tan solo tres metros de ellos ha sido la culminación de toda una vida siguiéndoles, simplemente genial.

Domingo, 11 de Octubre

Después de dejar el Polo de Mon en la T3 y de un agradable vuelo, allí nos presentamos directamente el domingo por la mañana, check-in en el hotel donde llegamos sin ningún problema, dejamos las mochilas y para dentro.

Es casi la una, gente no, hay una marea humana de personas, parecen hormigas enloquecidas, todo el mundo va a todas direcciones, esto no tiene nada que ver con la paz y la tranquilidad de agosto, ya nos habían dicho que al ser el último mes había mucho público pero no pensábamos tanto, también es verdad que, siendo domingo, tiene su lógica.

Básicamente en Agosto vimos los pabellones que nos habían aconsejado y uno de los dos lados del Decumano así que hoy empezamos por el otro lado, entramos en el de la República Checa, pasamos por el de ENEL, la compañía encargada de dar la energía a la EXPO, al salir nos vemos reflejados en unos espejos que nos modifica la fisionomía del cuerpo, risas y alguna foto para el recuerdo.

Nos entra hambre pero hay colas hasta para comprar un simple hot-dog, uff. Se me ocurre una idea: buscar un lugar caro para así no hacer cola, ha resultado ser una muy buena idea. Entramos en un restaurante donde sirven un menú degustación que consiste en tres platos aliñados cada uno con un tipo distinto de bebida así que por orden por cada plato nos sirven vino espumoso, blanco y tinto, este último tengo la suerte de que sin pedirlo la metre me vuelve a llenar la copa. Postre y café, todo exquisito, salimos un poco tocados por el alcohol pero de esta forma no nos agobiamos tanto de la gente.

Entramos tras una cola de una hora en San Marino, pasamos por una calle lateral donde unos graffiti se están re-pintando a falta de tan solo veinte días del cierre, chapó. Las colas son interminables en cualquier pabellón, las hacemos sin más, Francia, muy bonito sobre todo la estructura formada por madera con objetos colgados mezclados con pantallas, al salir el día se está yendo y la oscuridad se acerca. Cola y entramos en Thailandia, al salir propongo ir a cenar y retirarnos al hotel así mañana lunes nos levantamos pronto y aprovechamos al máximo el día, repetimos el restaurante uruguayo, todo bien pero al pedir la cuenta no la traen así que nos levantamos y nos presentamos a la caja y al pedirla el chico nos dice que no la tiene, la leche!!! Le canto lo consumido, pagamos y nos vamos.

Duchita y a descansar, el colchón es super-cómodo, dormiremos a gusto.

Lunes 12 de Octubre

Nos levantamos cómo siempre sobre las 8:00h y bajamos a desayunar, muy bien, subimos, recogemos las cosas, desde la ventana tenemos una visión muy buena de la avenida exterior de la EXPO, lo que pasa es que hay ya mucha gente y aquí es día laborable, no entiendo. Bajamos, check-out, y al llegar a la entrada hay una masa de gente increíble, hacemos un intento de ir a la otra puerta de acceso pero volvemos al mismo punto de salida y más o menos con la misma cantidad de gente, es lo que hay, a pesar de saber perfectamente que hoy no es fiesta en Italia lo pregunto y me dicen que no y todo el mundo se pregunta lo mismo: ¿La gente no trabaja? En un poco más de media hora entramos.

Habíamos dejado para hoy el pabellón de EAU donde las colas también en agosto eran de mas de dos horas pensando que hoy sería mucho más rápido, el resultado ha sido una cola de dos horas y media, el pabellón está construido con un material especial que a simple vista parece cómo montañas de arena, en realidad está fabricado con un compuesto que aísla la calor exterior con el interior, nos explican que el pabellón entero vendrá desmontado por completo y vuelto a montar en Dubai donde se celebrará la EXPO del 2020. Audiovisuales, una película que narra la historia de este país donde le sobra la energía y le falta el agua.

Siguiente visita Malasia y luego parada para comer, hoy lo hacemos en un restaurante italiano, bien y a un precio normal, esta vez una sola copa de vino tinto.

El resto de la tarde lo pasamos entre colas, y visitas, China, USA, Alemania, Brasil hasta que nos llega la hora de despedirnos, esta vez si, para siempre, regresamos al aeropuerto, a pesar de todo nos hemos reído un montón, siempre es un placer pasar un rato agradable y relajado con la entrañable compañera de viaje que tengo a mi lado.

La vuelta a Barcelona transcurre sin complicaciones, hasta el próximo viaje.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157661553723612

2015_La Perdrera

octubre 4, 2015

Hoy seguimos nuestro recorrido por Barcelona, nos acompaña Alba, queríamos ir a visitar el hospital de Sant Pau, al ser el primer domingo de mes la entrada es gratuita, pero no hay visita guiada, nos vamos.

Nos dirigimos entonces al paseo de Gracia para visitar otro edificio de Gaudí: Casa Milà llamada “la Pedrera” (www.lapedrera.com/es/home).

La chica de la entrada nos indica que existe una visita guiada muy interesante en catalán pero solamente los sábados así que decidimos hacerla por libre y audio-guías. Aquí también hay descuento para los residentes en Cataluña, bien.

Entramos directamente a unos de los dos patios que son completamente abiertos, desde este punto se aprecia perfectamente que este edificio se construyó con el fin de albergar tanto la residencia de la familia del industrial Pere Milà cómo pisos de alquiler.

Las obras empezaron en 1906 y acabaron en 1912, desde 1984 forma parte de la lista de Bienes Culturales del patrimonio Mundial de la UNESCO.

Hay bastante cola para entrar en el ascensor, decidimos utilizar las escaleras y subimos las seis plantas que nos conducen a la azotea, desde aquí las vistas sobre Barcelona son muy bonitas sobre todo ver la Sagrada Familia desde un arco expresamente puesto allí por el genio.

Cómo de costumbre Gaudí junta diferentes chimeneas, las formas de la parte terminal es similar a una cabeza con casco protector muy vanguardista para la época, hay diferentes desniveles, los materiales utilizados son cerámica, el famoso “trencadis”, piedra, mármol y vidrio.

La mayoría de los turistas son de origen asiático, muy probablemente nosotros somos los únicos lugareños si así me puedo definir…

Una vez dado la vuelta completa a la azotea, volvemos a entrar y nos paseamos por la última planta, el juego de luces entran por las diferentes ventanas y hacen juego con las sombras, arcos en el techo, una vez más uno se queda pensativo con respeto a la pregunta de cómo se podía plasmar en una construcción todo lo que al grande Gaudí se le antojaba, sin lugar a dudas un genio.

La visita sigue por la última planta que alberga los apartamentos, aquí se recrean diferentes habitaciones con decoraciones de la época.

Una vez pasado por una tienda donde se pueden adquirir algunos souvenirs, bajamos hasta la planta baja y vemos la entrada principal con su escalinata, unas fotos y nos vamos.

La Pedrera, quizás la construcción menos destacada de Gaudí pero una visita recomendable para tener una visión completa de sus obras.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157661586548631