2019_Occitania, 777Km.

febrero 24, 2019

Y aquí estamos, yo otra vez, en esta ciudad medieval fortificada que forma parte del Patrimonio de la Humanidad: Carcassonne. Esta vez regreso en Harley, sin el Chapter pero en buena compañía y con un plan distinto que los anteriores.

Sábado 23 de febrero

Salimos de Garraf sobre las 9:30h y sin nada que comentar del trayecto, llegamos a destino sobre las 12:30h, check-in en el hotel que por cierto tiene una decoración medieval pero moderna, en la habitación un doble USB en lugar de un enchufe convencional, mola. Desy aparcada, empezamos la visita en dirección al pueblo, cruzamos el rio Aude por el Puente Nuevo donde podemos apreciar las vista del Puente Viejo y “La Cité”, la ciudad amurallada al fondo.

Seguimos caminando hacia el centro, pasamos por delante del hotel que estuvimos con el Chapter hasta llegar a la plaza General de Gaulle donde está ubicada una “brasserie” recomendada por la chica de la recepción del hotel. Antes de entrar miro TripAdvisor y al ver que la puntuación no es de las mejores decidimos regresar sobre nuestros pasos y meternos en otra mucho mejor puntuada.

Una vez sentados decidimos comer algo “ligero” el plato típico de la zona, la “Casoulet”, se trata de una cazuela de barro con alubias blancas, cerdo, salchicha y magret de pato. El plato ha tardado un poco pero ha valido la pena, estaba riquísimo, el único problema es que llena bastante, una vez acabada, Mon no ha podido, nos tomamos dos cafés y nos ponemos de nuevo en marcha.

Nos damos un paseo por la ciudad baja, tenía apuntadas dos visitas, la Iglesia de San Vicente, la cual encontramos empaquetada y cerrada por reformas y la Catedral de San Miguel, esta si que la podemos ver por fuera y por dentro, tampoco es nada del otro mundo.

Ahora nos queda el tiempo suficiente para regresar al otro lado del rio pasando por el Puente Viejo y llegar a la Puerta Narbornaise, entrada principal de la Ciudad Medieval y punto de encuentro con el guía contratado con anterioridad, nos esperan dos horas de visita con él.

Bueno, que decir, un guía ni fu ni fa, mucha historia, algo de arquitectura, evidente por cierto, me refiero a las diferentes capas de las murallas y algo más de conocimiento de los Cátaros, a destacar un dato para mi desconocido hasta el momento, esta región ha sido el destino de la primera y única cruzada realizada en Europa por un Papa con la consecuente masacre que conllevó, en fin…

Las orígenes de este pueblo remontan al período romano los cuales decidieron ampliar una fortificación existente dandole el nombre de Iulia Carcasso. Tras el período romano llegaron los visigodos que la ocuparon y a su vez volvieron a ampliar su fortificación. Luego llegaron los árabes pero estuvieron un período relativamente breve hasta que los francos los expulsaron y, cómo no, la volvieron a ampliar. Todas estas etapas de construcciones como he dicho antes, se hacen evidentes mirando las murallas, épocas distintas, cortes de las piedras diferentes, torres cuyas formas no tienen ninguna relación.

Cuando finalmente se firmó el Tratado de los Pirineos la ciudad perdió su importancia estratégica y las fortificaciones se abandonaron hasta dejarlas en condiciones de total abandono. A mediados del siglo diecinueve un arquitecto francés se ocupó de toda la restauración de la ciudad pero fue muy criticado por no seguir exactamente el diseño original.

Antes de irnos al hotel compramos un imán, un parche y pasamos por la tienda de las trufas, Mon la había visto con anterioridad y quería llevarse unos recuerdos culinarios.

Un breve descanso y regresamos para irnos a cenar en la zona recomendada.

Las vistas de las murallas iluminadas de noche son muy bonitas, la temperatura ha bajado pero no hace frío, también es cierto que ahora vamos abrigados, el restaurante Adelaïde está lleno, entramos a preguntar y nos dicen que hay una espera de treinta minutos, nos apuntan y aprovechamos este tiempo para efectuar una sesión fotográfica nocturna. Finalmente entramos y nos sentamos. Las paredes están pintadas de naranja, las mesas son pequeñas de color negro y los manteles de papel a rajas rojas, naranjas, amarillas y verde pistacho, chula la combinación.

Mon todavía tiene la “casoulet” allí así que decide pedir solamente un plato, yo como de costumbre hago el doblete, una botella de vino cae, a nuestro lado una pareja de personas mayores celebran el cumple de ella, lástima no poder hablar con fluidez, son muy simpáticos.

Cena ok, nos retiramos.

Domingo 24 de febrero

Con buen criterio me levanto a las 7:00h y media hora más tarde llamo a Mon, arrancamos la Harley a las 9:00h después de un desayuno regular y salimos de Carcassonne en dirección a la Montaña Negra, más concretamente al pueblo de Lastours. El sol está pero la temperatura es baja, en moto hace un poco de frío, menos mal que vamos despacio por carreteras secundarias. A la entrada del pueblo pasamos una concentración de motos aparcadas al lado de la carretera, saludo de rigor, seguimos y en seguida se acaban las casas, sigo hasta un punto donde puedo dar la vuelta, paro, miro la montaña y mira por donde desde este punto se ven tres restos de los cuatro castillos. Mientras yo hago fotos a Desy y a los restos de las construcciones, Mon hace lo suyo y me saca a mi haciéndolas.

Regresamos al pueblo y nos metemos en una carretera que sube a un camping donde desde allí hay un camino que lleva a un mirador. No sin dificultades para maniobrar a Desy la abandono delante de la entrada del camping que se encuentra cerrado, dejo el casco, los guantes, las gafas en el asiento y sin cerrarla me voy detrás de Mon que se ha adelantado. En poco más de un minuto llegamos al mirador, fantástica vista desde aquí, ha sido el guía de ayer que nos lo dijo y ha sido un acierto, fotos y de nuevo en marcha.

El trayecto hasta nuestra segunda parada pasa por carretaras secundarias, pequeños pueblos, a veces hileras de árboles a ambos lados, muy poco tráfico, finalmente llegamos a nuestro destino, el pueblo de Minerve donde habían canteras en las cuales extraían mármol rojo típico de la zona, aparcamos y nos damos un largo paseo, todo está cerrado, incluida la abadía románica, a su lado hay un bloque de piedra taladrado con forma de paloma, el ave de la paz de los cátaros. Nos cruzamos con algún que otro turista. Finalmente encontramos un bar abierto con terraza donde nos tomamos un café antes de ponernos de nuevo en marcha.

El depósto empieza a vaciarse pero aún no hemos entrado en reserva, finalmente encontramos un distribuidor automático, paramos pero no acepta ni efectivo ni VISA, un poco más adelante tenemos más suerte, llenamos. Llegamos a nuestro tercer y último destino, Lagrasse, otro pueblo medieval con una abadía que mira por donde, también está empaquetada y en reforma.

Al entrar por la avenida principal nos encontramos muchas motos de todo tipo aparcadas, hacemos lo mismo. Buscamos un sitio para comer, tras la negativa del primero, dicen que la cocina ya está cerrada, no son todavía las 2:00h seguimos y en el siguiente nos hacen esperar unos quince minutos, finalmente nos sentamos, la sorpresa viene cuando en la carta solamente hay ensaladas, lasañas y quesos, nos vamos. Ahora si que es tarde, en el siguiente nos dicen que no y al regresar por el otro lado de la calle encontramos un restaurante vinoteca, el “le 1900” (http://www.1900-lagrasse.com/le-1900) entramos sin convencimiento y por nuestra sorpresa nos dicen que adelante, wow!!! Comida excelente, visita al pueblo y en marcha, hay que regresar antes de que se haga de noche.

El retorno sin novedades hasta encontrar varios quilómetros de caravana por culpa de un accidente antes de llegar a La Roca, por suerte con la moto el problema es menor, llegamos a Garraf sobre las 19:30h. Bonito finde.

Fotos: https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157706992282965

2018_Penelles, 305Km.

septiembre 24, 2018

Hace unas semanas atrás encontré por casualidad un artículo que hablaba de un pequeño pueblo en la provincia de Lleida el cual se podía visitar y contemplar varios grafitis por sus calles. Pensé que era una opción interesante y lo puse en mi listado personal de cosas pendientes de hacer.

Pocos días después durante una charla en el “Petit Comité” quedamos en efectuar una salida el día de la Merçe juntos a Olga y Vicens. Por diferentes razones nadie más se ha podido apuntar así que el pasado viernes creo, como de costumbre últimamente, un grupo de WhatsApp para que las comunicaciones fuesen más fluidas y, justamente allí, propongo ir a ver dicho pueblo, a todos les ha parecido bien.

En común acuerdo tomamos la decisión de quedar a las 9:30h en La Pava y arrancar el recorrido por las costas del Garraf, Vilanova, Vilafranca, Igualada y seguir por la A2 hasta la salida que nos llevará a nuestro destino.

El día acompaña, sol y temperaturas perfectas para moverse en moto, relativamente poco tráfico, llegamos a Penelles y aparcamos cerca del ayuntamiento sobre las 11:30h.

Mon y Olga entran en la oficina de información y en seguida vuelven a aparecer con dos folletos con el mapa y las explicaciones de todos los grafitis por tan solo 1€ cada uno. Antes de sentarnos en una terraza de un bar para tomarnos algo fresco oímos en la megafonía del pueblo que se ha muerto un señor. Cuando nos sirven, la señora nos dice que justamente se ha muerto el señor del grafiti más emblemático, que casualidad.

Una vez estudiado un poco el mapa, tampoco es tan complicado tratándose de un pueblo de unos quinientos habitantes, lo divido entre norte y sur y arrancamos hacia el este.

Ante todo hay que explicar porqué hay grafitis en este pueblo, ha sido una iniciativa dirigida por Binomic.cat (http://www.binomic.cat/) con el soporte del “Ajuntament de Penelles” y de la “Diputació de Lleida” que han querido promover la cultura artística en el mundo rural organizando el “Gargar Festival de Murals i d’Art Rural” que este año ha llegado a su tercera edición.

Vamos caminando, haciendo fotos, mirando cuales son los artistas de cada grafiti los cuales han venido de diferentes lugar tanto a nivel autonómico, nacional o internacional. La verdad que hay para todos los gustos.

Vamos cambiando de calles, plazas, pasajes y poco a poco, vamos completando el recorrido de la zona sur del pueblo, fotos, fotos y más fotos, da gusto pasearse y disfrutar de las maravillas pintadas, algunas son realmente bonitas, otras llenas de detalles y algunas cambian por completo dependiendo desde donde se miren.

Pasamos ahora al sector norte hasta llegar al más emblemático grafiti, el del “avi” que se acaba de morir, en mi opinión uno de los mejores si no el mejor. Poco a poco vamos acabando el recorrido completo, ha sido una experiencia totalmente recomendable de poco más de dos horas, lo aconsejo de verdad.

Regresamos a las motos y nos vamos al restaurante Remei (http://www.restaurantelremei.es/) no muy distante, aparcamos a la sombra, entramos, a pesar de que es lunes y aquí no es festivo, está a tope, nos ofrecen el menú pero decidimos pedir carta, todo muy bueno y a un precio razonable, salimos los últimos.

Regresamos, ahora si hay un poco de tráfico, pasamos unos 5Km de caravana por un accidente en la A2, nos despedimos al llegar a la salida de Vilafranca, hasta la próxima pareja, otra salida agradable en buena compañía.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157674136569538

2018_Cadaqués

septiembre 11, 2018

Un año más nuestros amigos Inma y Edu nos han invitado a pasar un “finde” en Cadaqués, bueno en este caso el puente del 11 de septiembre.

Domingo 9 de septiembre

En marcha a las 6:00h ducha, desayuno, voy a por Desy, el pueblo ha amanecido lleno de lazos amarillos, a las 8:10h salimos, a las 10:12h llegamos a destino, 204Km buena media.

Volvemos a desayunar con nuestros amigos, Inma no se encuentra del todo bien y decide descansar, nosotros planeamos la ruta para mańana y como entrenamiento decidimos hacer una caminata hasta el faro de “Cap de Quers”.

Una caminata por un sendero relativamente fácil que nos lleva casi 1h. Desde este lado hay una perspectiva diferente de Cadaqués. Hoy el cielo está nublado, hace calor pero no agobia, vamos charlando y caminando, el tiempo pasa volando, ya hemos regresado al pueblo, hora de comer. Edu había llamado previamente a Inma para quedar en el restaurante La Gritta donde nos sentamos y recuperamos fuerzas. Todo perfecto como siempre.

Breve descanso en casa y en marcha de nuevo, destino: las fiestas medievales de Castelló d’Ampuries. Edu me deja conducir su nuevo A5, no voy a hacerle un feo…

Salimos, tráfico, delante nuestro un Mercedes con matrícula francesa que debe de tener más de treinta años, aguanto detrás de él un rato hasta que puedo adelantarle y sigo coche tras coche hasta el siguiente grupo. El Audi es automático pero se lleva muy bien, llegamos a destino y aparcamos.

Nos encontramos en el lugar de los juegos a caballos con David, el primo de Inma y Veronica, una amiga, todos juntos visitamos el mercado medieval, paradas de todo tipo, compramos pan, miel, nos tomamos unas cañas, unos crepes, vemos algún que otro espectáculo de pasada, en definitiva pasamos la tarde hasta que llega la hora de regresar.

Cenita a base de pescado en Can Rafa, todo exquisito, como siempre, retirada a una hora prudente, re-planificación de la ruta de mañana y todos a dormir menos yo que me quedo a escribir esto hasta la 1h.

Lunes 10 de septiembre

8:00h en pié, 8:30h desayuno y en marcha, Edu nos explica que el nombre de Cadaqués viene de “Cap de Quers” y sinceramente no creo que nos esté tomando el pelo o, por lo menos, lo disimula muy bien… lo damos por bueno.

Con el A5 nos vamos hasta el final del camino a “Cap de Creus” y, aparcamos, no es el momento de montar una “rave”. Iniciamos nuestro camino de regreso a Cadaqués.

Habíamos mirado en Wikiloc el trayecto y los tiempos, en su mayoría eran entre 2,5h a 3,5h. Vamos caminando sin prisa pero sin pausa, el camino es un sube y baja constante bordeando el mar a una distancia prudencial. Al estar el cielo bastante cubierto la temperatura es favorable. Edu, que prácticamente lleva aquí toda su vida, nunca había experimentado este trayecto, claro está que lo suyo es la bici y no caminar.

De vez en cuando hacemos una parada para sacar alguna foto o para beber agua, nos cruzamos con algún que otro francés, llegamos más o menos a la mitad del recorrido. Salimos ahora del camino para efectuar un tramo de enlace por medio de una carretera de tierra que se utiliza para dar acceso a los vehículos a las primeras torres que nos encontramos. Finalmente volvemos al camino peatonal que poco a poco nos lleva hasta “Port Lligat”.

Hemos realizado el recorrido en 1:45h estamos en forma!!!

Regresamos a casa, Inma está desayunando. Nos quedamos un rato hasta que decidimos ir con Desy a recuperar el Audi, más que una carretera sin salida parece más bien Las Ramblas de Barcelona, muchos coches y motos, hasta un guardia urbano dando vueltas con su moto.

Una vez llegados al aparcamiento, suelto a Edu y me doy la vuelta, sin novedades volvemos a la base, aparcamos y bajamos a comer, propongo cambiar de lugar, lo hacemos en Can Tito donde encontramos mesa sin problemas.

De entrada nos comunican que han tenido un problema y que la bebida no está fría pero tienen hielo, vale, nos quedamos. Pedimos, nos traen los platos, todo perfecto, no ha ido tan mal como parecía en un principio.

Nos levantamos, parece ser que las piernas empiezan a pesar más de lo normal mientras arrancamos y regresamos, no antes de recoger los “taps” encargados por Edu ayer.

En este preciso momento todo el mundo está relajado en la cama mientras yo, como de costumbre, sigo escribiendo este relato.

Tras la siesta nos volvemos a poner en marcha, esta noche seguimos probando lugares que son nuevos para nosotros, ahora toca el Restaurante Compartir (http://www.compartircadaques.com/) donde tenemos mesa temprano al estilo europeo, a las 20:00h.

Tomamos asiento en la terraza semi-cubierta, el lugar está bien decorado, la camarera nos trae las cartas y unos aperitivos. Aquí tal y como dice el nombre, se trata de pedir platos para compartir y naturalmente surge el problema de mis alergias pero la camarera muy preparada, se sabe exactamente lo que lleva cada plato y al ser elaborado al momento nos ofrece a eliminar lo que no puedo comer así que pedimos entrantes y platos principales pudiendo finalmente experimentar la mezcla de platos y sabores entre todos.

Una cena increíble que ha merecido y mucho la pena, totalmente recomendable.

Regreso a casa y a dormir.

Martes 11 de septiembre

Yo me pongo en marcha temprano y preparo la mesa para el desayuno, los demás siguen durmiendo, hago un intento de despertar a Mon pero no me hace caso, bueno me pongo con las redes sociales hasta que el resto arranca.

Desayunamos, junto a David y Veronica bajamos a comprar la comida y luego al muelle, hoy el plan es ir en lancha y pasar el día en el mar, el cielo está completamente despejado y el sol nos calienta sin agobiar, perfecto.

Este es el finde de hacerlo todo diferente, una vez fuera de la zona de los amarres en lugar de ir hacia el norte, como de costumbre, giramos a la derecha hacia el sur. Si bien el tiempo es genial hay un poco de viento el cual provoca que el mar esté algo movido y para poder pararnos en alguna parte tenemos problemas de que la lancha no se queda quieta. Nos bañamos, Edu encuentra un par de móviles en el fondo del mar, nos dejan probar las mascaras para hacer snorkel de Decathlon, van genial.

Comemos, hacemos la siesta y luego nos volvemos a mover a otra cala un poco más resguardada, finalmente regresamos.

Duchita, preparación de maletas, cena y sin prisa pero sin pausa regresamos a casa para meternos en la cama media hora pasada las doce.

Un puente maravilloso pasado como de costumbre con amigos geniales y aperitivo de lo que van a ser las vacaciones de este año, ya falta menos…

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157701130456744

2018_Nîmes, 905Km.

junio 3, 2018

Sábado 2 de junio

Hace tan solo una semana hemos decidido juntarnos para pasar un “finde” fuera en moto, recibí una llamada de Edu y la pregunta fue: ¿Bien ahora que tenemos la fecha fijada, a donde vamos? En aquel preciso momento pensé, mira que fácil es descargar la responsabilidad de decidir pero ni corto, ni perezoso le solté que podríamos ir a Sète a comer ostras, la respuesta fue, no está mal.

Cuando nos ponemos a mirar la previsión del tiempo, cómo no, variado y cambiante cada día, no importa, añado al destino la ciudad de Nîmes ya que hasta la fecha no he tenido ocasión de visitar, solamente la vi hace varios años en una peli, bueno, más que la ciudad, su arena de la época romana.

Oriol consigue hacer un cambio en el trabajo y se apunta, Josep Maria Tirapu solo a la comida, bien 6 personas y cuatro Harleys nos juntamos a las 9:00h en la área de Montcada en la AP7. Salimos.

Sin novedades hasta La Jonquera donde paramos a repostar, pasamos a Francia. Si esta mañana el cielo estaba cubierto y la temperatura tirando a fresca, ahora el cielo está completamente despejado y las temperaturas van subiendo. Finalmente salimos de la autopista y paramos en Bouzigues. Aparcamos justo delante del restaurante La Nymphe que Josep Maria conoce por haber ido varias veces, allí una chica muy simpática nos da la bienvenida en español y nos toma nota.

Un entrante con dos rondas de ostras exquisitas seguido de ensaladas mixtas para las chicas, una dorada para Edu y Josep Maria y una parrillada que comparto con Oriol completan el almuerzo, algo de postre y cafés.

Ahora hace mucho calor, 27º, nos damos un breve paseo antes de irnos, nos despedimos de Josep Maria que regresa a Barna. Nosotros seguimos nuestro camino hacia Nîmes por carreteras pasando por tramos arbolados, en ambos lados agua, piscifactorías, patos, flamencos. Conforme nos vamos acercando a Nîmes pasamos por diferentes zonas comerciales con grandes superficies, paramos a repostar y finalmente llegamos a nuestro destino, el Hotel Spa Vatel ubicado fuera del centro, aparcamos.

La chica de la recepción habla español, bien, hacemos el check-in, subimos a las habitaciones y quedamos en media hora para ir al spa. Nos presentamos todos con albornoz y zapatillas blancas menos yo que llevo las havaianas negras. Los chicos nos metemos en el hamman, Edu nos demuestra la impermeabilidad del iPhone X echándole directamente el agua de la ducha. Salimos y ahora somos nosotros que nos duchamos antes de ir a la zona de la piscina. Me meto en el jacuzzi con las chicas, relax.

Regresamos a las habitaciones y nos preparamos para salir a cenar, Miramos en el TripAdvisor y elegimos un italiano, llamo yo, me contestan en francés, pregunto si hablan italiano, me dicen que si, reservo. No tardamos mucho en llegar al centro, poca gente por la calle, aparcamos en un sitio que personalmente no me parece del todo correcto pero allí dejamos las Harleys.

El sitio se llama “Cibissimi”, resulta ser un colmado de productos italianos, entramos y el dueño, francés habla un italiano más que correcto, nos indica que para cenar el local está a unos cien metros, allí que vamos. Bueno que decir del local, no muy grande con dos entradas y distintas pequeñas zonas para sentarse en una mesa con sillas o mesa con taburetes, nos ha tocado la segunda. Toda la carta en francés, la camarera ni papa de italiano. Tardamos un buen rato en escoger los platos hasta que llega el dueño que nos toma nota y nos aconseja. A la cena le damos un suficiente.

Regresamos al hotel antes de media noche, igualito que cenicienta ¿o era otro cuento? En fin, quedamos para bajar a desayunar a las 9:00h.

Domingo 3 de junio

Salimos de las habitaciones puntuales y nos vamos a desayunar, hay de todo y todo el personal es joven, Mon comenta que este hotel tiene la pinta de ser una escuela de hostelería. Regresamos a las habitaciones, ducha, maletas, check-out y al centro que regresamos.

Antes de salir Edu me pregunta por donde vamos y yo le indico que al mismo sitio de anoche pero que aparquemos en el parking que hay cerca, salimos y al primer parking que encuentra se mete ¿para que me pregunta si luego no escucha? Menos mal que Nîmes es una ciudad relativamente pequeña y el centro está cerca, con el mapa que nos han dado en el hotel, llegamos en un plis a la puerta de Francia, en seguida pasamos

por delante del Museo Romano y ya vemos el edificio más emblemático de la ciudad, la Arena Romana. Mientras las chicas se van a un bar buscando un lavabo, nosotros nos hacemos un selfie con la arena detrás y observamos una extraña escultura de un torero hecha de metal con piezas recicladas. Volvemos a juntarnos y nos dirigimos a la entrada donde sacamos un combinado que incluye: Arènes de Nîmes, Maison Carrée y Tour Magne.

Con la ayuda de unas audio-guías vamos pasando de un nivel a otro, escuchamos la historia de este lugar donde se celebraban los típicos juegos de Roma con gladiadores, animales, en la actualidad la parte que antiguamente era arena es asfaltada con alquitrán, un palco para concierto y todo a punto para montar cualquier tipo de espectáculo, debe de ser bonito estar aquí y escuchar música, una atmósfera muy particular, sobre todo de noche o eso es lo que se me ha pasado por la cabeza.

Regresamos a la planta baja, salimos por la tienda no antes de haber comprado un imán de recuerdo. Ya empieza a ser un poco tarde para ir a la segunda visita, mejor vayamos a comer que en Francia nunca se sabe, si te despistas te quedas sin el almuerzo así que buscamos un restaurante que encontramos en seguida. La elección no ha sido de lo más acertado a pesar de que estaba bastante bien valorado, Mon ha pedido una “omelette” que estando en Francia debería haber sido de lo más pero no, Inma se ha comido la suya, Edu y yo un entrecotte que tenía más bien la pinta de un bistec, seguramente el que ha acertado ha sido Oriol con su combinado de carpaccio y tartar.

Nos levantamos y paseamos hasta la Maison Carreé, un templo antiguo bastante bien conservado gracias a la reforma de los últimos veinte años. Tenemos que esperar 15min antes de entrar, una vez dentro lo único que se ve es una peli de unos 20min que habla básicamente de la historia de los galos que sirvieron a Roma y que posteriormente fundaron la ciudad y lograron mantener su importancia a lo largo de los años hasta la edad media donde además hubo un retroceso hasta tal punto que la ciudad se había reducido tanto que cabía dentro de las Arenas.

La tercera y última visita es la Torre Magna ubicada arriba de una colina encima de los “Jardins de la Fontaine”. Decidimos ir primero a recoger nuestras monturas y subir con ellas. Tras una vuelta por el parking en dos plantas, Oriol no vio la salida que indicaba los jardines, finalmente salimos al exterior y subimos la colina, aparcamos de nuevo.

Un paseo corto y nos plantamos allí mismo, de la torre queda muy poco en pie pero uno se puede hacer la idea de lo que en su época podía haber impresionado a quien la viera. Un sin fin de escalones nos llevan hasta el punto más alto donde vemos la ciudad a nuestros pies, nos vamos.

Hemos retrasado lo que hemos podido pero ahora ha llegado el momento de regresar a Barcelona, antes de arrancar nos ponemos todos los trajes de lluvias, la previsión es clara, va a llover pero estamos preparados. El gran problema de ponerte un traje de lluvia cuando las temperaturas son elevadas, es que empiezas a sudar y es algo muy molesto. Arrancamos, salimos de la ciudad, no metemos en la autopista y empezamos el regreso.

Los primeros quilómetros con cielo nublado pero nada de agua, llegando a Montpellier, empieza a llover, reducimos la velocidad y seguimos a 110km/h. Ahora llueve un poco, ahora un poco más, menos, nada, poco y así durante varios quilómetros. La cosa es llevadera así que sin que uno casi se da cuenta llegamos a La Jonquera, a Oriol casi no le queda gasolina, su Harley tiene menos capacidad de depósito que las nuestras pero llega a la gasolinera sin empujar, jii.

Depósitos llenos, el cielo está completamente negro, empieza a caer la de dios pero ni cortos ni perezosos arrancamos y nos vamos, en pocos quilómetros deja de llover y sigue así hasta Barcelona.

Finalmente llegamos a casa sobre las 22:00h sanos y salvos. Otro gran fin de semana en compañía de grandes amigos, un placer cómo siempre compartir estos momento con vosotros, hasta la próxima, ciao.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157694524630982

2018_Perpignan 564Km.

marzo 18, 2018

En febrero fuimos a comer “calçots” y hablamos de volver a hacer una salida con el “petit comité”, fijamos la fecha para este “finde” sin saber bien a donde ir. Al empezar marzo empecé a mirar destinos cercanos y por casualidad en Facebook encontré un anuncio que ponía: “the customs week-end” organizado por Harley-Davidson 66 de Perpignan (https://www.hd66perpignan.com). Rápidamente capturé la imagen, la puse en el grupo y la gente se fue animando.

Todos somos conscientes que en la época del año en que nos encontramos, la previsión del tiempo es variable y más si, en lugar de quedarnos por la península ibérica, se decide cruzar a Francia. Efectivamente durante la última semana la previsión iba cambiando a diario y hasta el viernes no lo tuvimos claro, decidimos ir sobre todo por mi firma convicción de seguir adelante con el plan.

Sábado 17 de marzo

El punto de encuentro fijado es la gasolinera de Montada en la AP7 a las 9:30h.

Llegamos los primeros, Oriol llega en seguida, luego Josep María y finalmente Edu con Inma, pero en coche. Cafés y arrancamos.

A una velocidad de crucero de 130Km/h llegamos sin problema a la salida de Figueres donde dejo paso a Edu para que nos abra camino, vamos a cruzar al país Galo por carreteras secundarias que él conoce muy bien por haberlas hecho varias veces en bici.

Después de efectuar una breve parada técnica, Edu tenia que mear, seguimos y paramos arriba en el “Col de Banyols” a 355m, unas fotos, nos despedimos de Josep María que regresa a Barna, seguimos. Ya estamos en Francia, caen cuatro gotas, entramos en una autovía que nos lleva directamente al dealer no antes de habernos equivocado al subir de nuevo a la montaña, bueno, hay que matizar que el Garvin que viene con la moto no ha sido capaz de llevarnos hasta allí, nos ha hecho desviar unos 300m antes, la verdad es que es patético que un navegador integrado de Harley no sepa llevarte a un concesionario oficial.

Una vez allí, entramos y en seguida nos recibe el director el cual nos pregunta de donde venimos, habla algo de español, también conoce a Nacho de Andorra, nos ofrece café o agua, muy amable. Visitamos la tienda, hacemos fotos a las motos expuestas para la ocasión y, de paso ojeamos también tanto las Harley de ocasión, cómo las nuevas, alguna de ellas nos grita mucho la atención, sobre todo la nueva Fat Boy, las opiniones son muy dispares, personalmente encuentro que es lo más parecido a un aborto entre una verdadera Harley, una Indian de las modernas y una coreana genérica, la combinación de cromados brillantes y mates es horrorosa.

Conocemos ahora al propietario que habla también un español aceptable, es el mismo de Avignon, nos vuelve a ofrecer bebida, muy amable, nos explica donde podemos ir a comer, claro aquí ya es la hora así que acabamos de curiosear por la tienda, la verdad es que todo es muy caro, más que en España y tampoco hay algo realmente fuera de lo normal así que a comer que nos vamos.

Intentamos comer en un lugar de hamburguesas repleto de moteros pero el tiempo de espera es de aproximadamente una hora y media, damos las gracias y nos vamos.

En el siguiente restaurante, cuyo nombre es Gaudí (https://www.lardoisedugaudi.com/), también a tope de moteros encontramos mesas y ningún problema con el servicio. El encargado también habla español, genial.

Mientras esperamos a que nos traigan la comida se acerca el director del Perpignan Chapter el cual se nos pone a hablar en un español perfecto, nos ha jodido, es de un pueblo cerca de Valencia… se llama Salvador Verdú. Se enrolla explicándonos batallitas, llega la comida y él sigue, reparte una tarjeta a cada uno y finalmente nos deja comer, hasta la próxima.

Casi a punto de que nos sirvan los cafés, empieza a gotear y allí me acuerdo qué he atado el casco a la moto, pero si llueve se me va a mojar por dentro, pues me voy corriendo con Edu en el Cayenne y llego a tiempo para que la cosa no vaya a peor. Regresamos al restaurante, pagamos la cuenta, ya no queda nadie, me pongo el traje de lluvia, Oriol ni lo ha traído, esta es la actitud, Mon se va al coche y en marcha.

Entramos en la autopista, llueve bastante, a una velocidad de 130Km/h, la misma que si no lloviera, adelantamos camiones, nos mojamos bastante pero seguimos hasta el único peaje que hay antes de la Jonquera, Oriol mete el ticket, paga y me espera más adelante, yo repito la acción pero mi ticket está tan mojado que se queda encallado en el lector, ni para dentro ni para fuera, opto por el comodín de la llamada pero claro en francés así que cuando me contestan “oui” le suelto: “bonjour, le ticket avec de l’eau en panne” a la que la chica me pregunta en español: de donde viene, le contesto Perpignan y me dice vale ya puede pagar, meto los 5€, me devuelve el cambio, la valla se levanta, arranco y me voy pensando: ya verás ahora el tío del coche que amablemente se ha quedado atrás esperando sin pitar, cuando no podrá meter su ticket pero ya no es mi problema.

Pasamos a Cataluña, paramos a repostar, cuento lo ocurrido, nos reímos, seguimos hasta la salida, allí se repite la situación aunque diferente, introduzco el ticket y decido pagar con VISA, el lector cobra, sale el ticket pero la tarjeta no, uff, otra vez el comodín de la llamada… hola, se he quedado la tarjeta dentro, si he pagado, tengo el ticket, no, ni hablar, de aquí no me muevo hasta que alguien me devuelva la tarjeta, ok, espero.

En menos de un minuto sale un chico que accede a la tarjeta y me la devuelve.

Bueno hoy dos de dos…

El cielo sigue cubierto, pero ya no llueve, el asfalto sigue mojado, Edu delante, Oriol en el medio, yo cerrando el grupo, sin mayores complicaciones llegamos a Cadaqués donde pasaremos la noche.

Duchita caliente, cambio de ropa, unas cervezas, bajamos a comprar el desayuno de mañana, hace frio, regresamos a casa y finalmente salimos a cenar, hoy decidimos ir a Can Rafa (https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g580326-d1882773-Reviews-Can_Rafa-Cadaques_Costa_Brava_Province_of_Girona_Catalonia.html) a por pescado, un pica-pica y dos gallos San Pedro a la plancha exquisitos con un poquito de vino blanco seco.

Regresamos a casa, nos ponemos cómodos, Edu y Inma se retiran pronto, Mon un poco más tarde pero tampoco mucho, Oriol y yo nos quedamos charlando y bebiendo Möet Chandon, Edu nos ha pedido de gastarlo porqué desde que él ha dejado de beber las cosas van caducando y es una pena, bueno hacemos el esfuerzo, va…

Para hacerlo breve, sobre las 4:00h nos retiramos un poco alegres.

Domingo 18 de marzo

En un principio había quedado con Edu para bajar a comprar el pan y el zumo de naranja a las 8:30h pero me olvidé de poner la alarma así que hasta casi las 10:00h no nos hemos levantado.

Todos juntos preparamos la mesa y nos metemos un muy buen desayuno completo, fuera un día precioso con la siempre fantástica vista del pueblo, iniciar un domingo así no tiene precio.

Hoy por fin, después de haberlo intentado en otras ocasiones, podemos ir a ver la casa-museo de Dalí (https://www.salvador-dali.org/es/museos/), menos mal que en esta ocasión me he acordado de enviar un WhatsApp a Inma para que hiciera la reserva. Tenemos que estar allí a las 12:00h una media hora antes de la hora prevista para la visita.

Para llegar hasta Portlligat tardamos poquito, unos diez minutos andando, hay algo de tramontana, pero es llevadero. Una vez allí, sacamos las entradas y nos damos una vuelta, por el muelle de los pescadores donde ponemos en práctica un sencillo truco para hacer una foto panorámica donde una persona sale dos veces en la misma. La primera vez que lo vimos fue en la isla de Pascua y hemos vuelto a verlo en el curso de fotografía para iPhone que hicimos la semana pasada en Apple.

Posiciono a Oriol en un punto y le explico lo que tiene que hacer siguiendo mis instrucciones, la cosa no ha salido del todo bien debido a que la sincronización en los movimientos de la cámara y del modelo no ha sido perfecta. Lo intentamos otra vez con Inma y esta vez sale mejor.

Ya es la hora, a la entrada que vamos, somos un grupo reducido de ocho personas, perfecto, entramos.

En realidad, esta casa es un conjunto de casas que en su día fueron de pescadores, Salvador Dalí fue comprando poco a poco las casas conformes los pescadores se morían, de esta forma ha podido llegar a tener la magnitud actual, lo curioso es que para pasar de una a otra hay pasillos estrechos o accesos estrechos.

La primera casa es donde se conserva el recibidor con osos blanco incluido, la cocina, un salón de lectura con cisnes embalsamados, los libros originales, cerca de cuatrocientas unidades han sido trasladados, y una pequeña terraza con una pared donde desde una ventana con cristal fijo se puede observar la bahía.

Subimos ahora a la primera planta donde hay un distribuidor con una enorme sombrilla oriental que cuelga del techo, para acceder a la sala de pintura, aquí una gran ventana al exterior parece en realidad un cuadro viviente, a los pies de la estructura de madera utilizada para subir y bajar los cuadros hay un acceso en vertical que se utilizaba para bajar los enormes cuadros, una vez acabados, para su envío. Otra que se utilizaba cómo almacén de pintura y pinceles, otra que servía cómo sala de descanso y finalmente una última donde hay varias esculturas, figuras, maniquís y otro cisne embalsamado.

Aquí es cuando uno se da cuenta un poco de cómo era este personaje que vivía en su mundo quizás un poco abstracto.

La siguiente parte es la del dormitorio también en diferentes niveles, entramos por abajo y a nuestra izquierda podemos observar un extraño espejo que mira hacia la ventana, la guía nos explica qué desde su cama, Salvador podía observar el alba, precisamente él decía que era el primero en poderlo ver al estar en el punto más al este de la península.

La cama o, mejor dicho, las camas, son separadas y gemelas con una tela color azul y rojo bastante vistosa que cubre la pared posterior, dos lavabos uno para él y otro de Gala, su amada mujer, desde aquí seguimos la visita para llegar a una habitación con armarios llenos de fotos y recortes de revistas, personajes de todo tipo y de todo el mundo que en su momento coincidieron con Dalí.

Antes de salir a la parte exterior, entramos en una habitación con techo redondeado y sofás alrededor, desde el medio vocalizando, el sonido retumba en todos los lados, para probarlo suelto lo primero que se me ocurre: maricón el último, risas.

A partir de este punto, la visita es libre, tenemos un pasadizo estrecho que sigue hacia arriba, en la mitad hay una habitación con un espejo donde uno se ve reflejado al revés, a la derecha salida al exterior, seguimos el recorrido por numeración que nos lleva a recorrer todo el terreno en formato terrazas con árboles.

Inma nos hace la foto típica dentro de un gran huevo blanco, Oriol tiene problemas para poder entrar y salir a través del acceso en la parte trasera del mismo, más risas.

La visita prosigue hasta llegar en la parte superior del recinto, allí unas interesantes sillas de madera con patas recortadas nos esperan para poder ser usadas mientras podemos mirar, una vez más la bahía, que paz y que tranquilidad.

Regresamos a la casa, tras fotografiar otro huevo y unas cabezas plateadas encima del terrado, para visitar la zona de la piscina en forma de un gran pene, hay sofás al lado de carteles publicitarios de Pirelli, un muñeco de la competencia Michelin, varias fuentes, en el fondo una zona de descanso con serpientes de tela, una cabina de teléfono cerca de la barbacoa, todo muy surrealista, en fin, salimos, una visita que a pesar de todo la recomendaría.

Comida en el restaurante La Gritta (http://www.pizzerialagritta.com), vuelta a casa, preparación de maletas y en marcha para la vuelta a casa sin complicaciones, otro gran fin de semana pasado en estupenda compañía, hasta la próxima.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157689057568840

2017_Transpirenaica, 1.320Km

septiembre 11, 2017

Viernes 8 de septiembre, 245Km.

 

La extraña pareja la ha vuelto a liar, me refiero a que no es muy común ver a una Harley y una BMW viajar juntas, pero esto es lo que nos ha pasado por segunda vez, dos parejas de amigos que deciden pasar, en este caso, un fin de semana largo viajando por los Pirineos.

La idea surgió en agosto, a todos nos ha parecido bien así que un domingo por la tarde nos hemos reunido y hemos dibujado el recorrido reservando los hoteles coherentes con ello, todo estaba preparado.

Sobre el veinte de agosto me ha llegado la carta que avisaba de la llamada obligatoria de la ITV, no quedaba mucho tiempo, me puse de inmediato en marcha, primero quedar con el Dealer para el cambio de los tubos de escape y luego la reserva on-line.

El cuatro de septiembre todo hecho y, de paso, cambio de pastillas de frenos traseras.

Para aprovechar al máximo el tiempo logramos salir sobre las 16:30h y lo hacemos en dirección Sitges para evitar el tráfico del área metropolitana de Barcelona, primeras curvas de las muchas que nos esperan. De allí, seguimos en dirección Vilafranca, Igualada para así efectuar el recorrido que tanto me es familiar en dirección Andorra.

Una vez llegados a Coll de Nargó nos desviamos para Tremp, este tramo ha sido el que Pep Pallares escogió en una de sus salidas con el Chapter, lo recuerdo cómo si fuese ayer, realmente vale la pena disfrutar de sus curvas. El tráfico es casi nulo, la temperatura es alta y el tiempo acompaña, disfrutamos de tantas curvas.

Una vez llegados a Isona seguimos hasta Gavet y un poco más tarde al destino de hoy, Cellers, allí nos esperan dos habitaciones reservadas en el hotel Terradets justo al lado del pantano del mismo nombre, lugar conocido por Gemma y Cesar.

Check-in, ducha y a cenar; lo hacemos en el restaurante del mismo hotel, todo exquisito, es realmente sorprendente la calidad, la presentación de los platos y el servicio, un diez. Nos retiramos pronto, mañana nos esperan muchos kilómetros.

 

Sábado 9 de septiembre, 443Km.

Habíamos quedado a las 08:00h para desayunar y allí estábamos Mon y yo, nos querían dar una mesa de 2 personas, pero les decimos que somos cuatro. Recorrimos el bufet, nos servirnos, una vez que todo está en la mesa empezamos a desayunar, los chicos no llegan, envío un WhatsApp a Cesar. Seguimos, un poco más tarde le llamo, nada, llamo a Gemma, nada. Mon me dice: esto ya nos lo hicieron la otra vez. Acabamos, subimos y llamamos a su habitación, Cesar abre la puerta y nos dice, cómo no, que no se habían despertado.

Un poco más tarde bajamos y ellos ya estaban listos en la moto. Hoy tenemos un día un poco complicado, la previsión meteorológica da lluvias dispersas tanto en el lato catalán, cómo del francés. Salimos preparados con trajes de lluvia y sobre todo mentalizados sabiendo el día que nos espera.

La primera parte del recorrido nos lleva a Tremp, La Pobla de Segur, El Pont de Suert, el cielo está completamente tapado, alguna gota sin importancia. Más vamos al norte y más agua cae, pero esto no es nada comparado con lo que nos encontramos justo al salir del túnel que da acceso a Vielha, Frio, lluvia intensa, niebla, parece estar en pleno invierno. Pongo en marcha los puños calefactables. Una vez llegados abajo, decidimos hacer una pausa técnica, café y algo más encima de nuestros cuerpos. Volvemos a las motos y “pa lante”.

Cruzamos al país Galo por el Puerto del Portillón hasta Bagneres-de-Luchon, sigue lloviendo. Una vez en Arreau, para de llover, breve parada en el pueblo para sacar unas fotos. Ahora nos esperan dos puertos importantes, el primero Aspin donde empezamos la subida, la carretera aquí es bastante estrecha, traficada y con muchos ciclistas, me distraigo un segundo mirando el Garmin y al volver a mirar de frente me veo una BMW viniendo hacía mí, suerte que ambos hemos tenido buenos reflejos y no ha pasado nada. La frase siguiente de Mon ha sido: no me gusta esta carretera, demasiado tráfico y es peligrosa. No le quito la razón pero la culpa de lo que ha pasado solamente es mía.

No hay otras anécdotas hasta llegar abajo, allí nos desviamos de nuevo para recorrer uno de los puertos más famosos del Tour de France, el Tourmalet. Mientras subimos nos cruzamos con muchos más ciclistas que antes, tanto de subida cómo de bajada, también gente corriendo, la temperatura baja en picado, vuelve la lluvia, así no se disfruta tanto, ahora la niebla nos envuelve, enciendo las luces suplementarias.

Casi al llegar arriba se me enciende la luz de la reserva, miro los kilómetros que quedan y marca un extraño 38 que baja en nada hasta los 18, algo realmente inexplicable. Busco en el GPS la gasolinera más cercana y la marca atrás, paro. Cesar me dice que a 13Km hay un pueblo y que debe de haber una gasolinera, seguimos. A la bajada, de la misma extraña forma, los kilómetros van en aumento hasta llegar a los 52, no sé si estar más tranquilo o más preocupado. Un poco más abajo finalmente deja de llover, se despeja bastante el cielo, llegamos a Luz Sant-Sauveur, encontramos una gasolinera automática, parada y a repostar. Baño y café.

Debido a que no vamos para nada bien de tiempo, debemos cambiar el plan inicial que consistía en comer en Formigal donde hay una concentración de BMW, decidimos entonces seguir hacia nuestro destino de hoy por vías rápidas después de parar a comer algo en el siguiente pueblo. Pasamos por Lourdes, nos desviamos para Arudy, lluvia, lluvia y más lluvia.

Hoy parece que el tiempo no nos quiere dar tregua.

Pasamos de una carretera a otra, Garmin nos guía y nos conduce hasta un bonito pueblo o por lo menos así lo miré en internet, Saint Jean de Pied de Port, punto de inicio de muchos peregrinos. Estamos a menos de veinte kilómetros del hotel de hoy pero no nos paramos porqué sigue lloviendo y no nos apetece pasear.

Finalmente llegamos a destino, un hotel ubicado en el pueblo de Banca, aparcamos, desmontamos maletas, check-in, nos atienden en español, perfecto.

Ya en la habitación nos quitamos la ropa húmeda, los trajes de lluvia han funcionado bien, ponemos la calefacción y una buena ducha caliente nos regenera.

Cena en el mismo hotel, yo pruebo una trucha deliciosa pescada en el rio que está justo al lado, finalmente nos retiramos a descansar un poco exhaustos pero contentos por no lamentar ningún tipo de accidente a pesar de lo peligroso que resulta conducir en moto con lluvia y por las montañas.

 

Domingo 10 de septiembre, 282Km.

Anoche, quedamos en desayunar a las 9:00h con maletas preparadas, yo como de costumbre me he levantado una hora antes así que en media hora ya nos sentábamos en la mesa para desayunar, ellos hoy llegan puntuales.

La previsión para hoy es de lluvias, por lo menos en el lado francés y durante la mañana en el español.

Una vez cargadas las maletas, intento poner en marcha a Desy, pero no arranca, es extraño la batería estaba cargada, lo primero que se me pasa por la cabeza es que hoy es domingo y va a ser complicado poder encontrar a un mecánico y menos de Harley.

Nos encontramos en una subida o bajada según como se mire, claro, Cesar me dice de intentar arrancarla poniendo segunda aguantando el embrague, lo hago, pero lo único que consigo es clavar la rueda trasera. A media bajada me pongo en un rellano plano y al rato vuelvo a intentar arrancar y por arte de magia lo consigo sin problema.

Más tarde me viene a la cabeza que esto ya me pasó en otra ocasión con Ultra que estaba aparcada en una subida, preguntaré al Dealer el porqué.

Una vez en marcha nos dirigimos a Navarra, Garmin nos desvía por una carretera de montaña asfaltada pero muy estrecha donde un coche y una moto juntos no pasan, suerte que solamente nos hemos cruzado con uno justo donde había una entrada de una casa. En un par de curvas muy cerradas he tenido que maniobrar para girar.

Una vez arriba, encontramos una gasolinera, repostamos para que no nos vuelva a pasar lo de ayer. Por cierto arranco sin problema.

Empieza la bajada y, mira por donde, empieza a llover a cantaros, una lluvia incesante y espesa que nos acompaña prácticamente hasta Pamplona donde aparcamos cerca del centro histórico. Todos ya estamos bastante hartos del tiempo, suerte que la previsión a partir de ahora es de nublado y soleado. Nos tomamos un café en un bar y damos un paseo por el centro, hay una feria, compro un tarro de miel del bosque, suena bien, visitamos la plaza del ayuntamiento, la catedral, Cesar se toma unos pinchos y de nuevo en marcha.

La lluvia vuelve a hacer acto de presencia en algunos puntos durante el trayecto por vías rápidas que nos llevan a Aragón hasta casi a Jaca. Antes de llegar finalmente se despeja completamente el cielo y sale, por fin, el sol.

Aparcamos y nos vamos a comer.

Antes de salir sobre las 16:00h decidimos dar una vuelta por Biesca y Broto, recorrido que Gemma y Cesar ya conocían, esta vez sí que disfrutamos a tope conduciendo bajo el sol y con asfalto seco.

Finalmente llegamos al destino de hoy: Ainsa

Después de la ducha de rigor, visita al casco antiguo, que por cierto es muy bonito, unas fotos y a cenar, retirada antes de la media noche, mañana por la mañana decidiremos por dónde ir, lo único que sabemos es que regresamos a casa.

 

Lunes 11 de septiembre, 350Km.

8:30h desayunando con maletas ya cargadas, coincidimos en no ir por vías rápidas por lo tanto Gemma nos propone volver hacia el norte en dirección Benasque para luego girar hacia El Pont de Suert pasando por los Puertos de Fadas y Espina, allí que vamos no antes de haber repostado.

El cielo está completamente despejado, el sol nos acompaña, pero la temperatura es baja, hoy hemos salido sin ponernos los trajes de lluvia ya que no son necesarios. No hay tráfico, la carretera está bien, Cesar abre camino, pasamos a una Road Glide estacionada al borde de la misma carretera, un poco más tarde llega detrás nuestro y nos acompaña durante un buen tramo, el chico que la conduce lo hace muy bien porqué nosotros vamos bastante alegres, no sé si me explico…

Al desviarnos nos despedimos con un saludo.

Una vez llegados a El Pont de Suert volvemos a girar a la izquierda y pasamos el Puerto de la Creu de Perves, otra carretera de montaña para disfrutar de sus curvas y paisajes hasta llegar a La Pobla de Segur donde hacemos una parada técnica.

De nuevo en marcha, recorremos el tramo de la C-13 hasta Tremp para volver, una vez más a desviarnos hacia Isona, otra bonita carretera, aquí hay más tráfico y sobre todo más motos. Finalmente llegamos a Ponts y allí decidimos ir directos a la costa por el mismo camino de la ida.

Llega el momento de repostar cerca de Vilafranca del Penedès y allí propongo parar a comer en Canyelles y lo hacemos en un restaurante argentino en la misma entrada del pueblo, todo un acierto, muy buena carne a un precio más que correcto.

Salida para el último tramo que hacemos por el interior hacia Sant Pere de Ribes, Sitges y las costas hasta Garraf donde paramos en la recta antes de entrar en el pueblo, nosotros primero vamos a dejar las maletas en casa, nos despedimos con un “cómo siempre un placer y hasta la próxima en moto o no”

Un fin de semana largo donde en general hemos disfrutado mucho, nos han quedado algunos puertos que teníamos planificado, pero no importa porqué así tendremos la excusa perfecta para volver a organizar otra transpirenaica.

 

Fotos:

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Después de tanto tiempo, la verdad es que ni me acuerdo cuando fue la última vez, hemos quedado hoy para salir casi todo el “Petit Comité”. Punto de encuentro La Pava en la autovía de Castelldefels a las 10:00h.

Anoche vino JL con su nueva pareja Fina a casa a cenar y a dormir para así salir juntos esta mañana con la Electra de Carlo que se la presta para que puedan añadirse al grupo. Ha costado bastante convencer a JL en volver a conducir, la culpa es de su hombro que ha quedado bastante mal tras su caída en Brasil, la duda consistía en saber si podía estar a la altura de aguantar la moto, yo le decía claro que sí, pero él no las tenía todas consigo.

Después de una velada en buena compañía sin pasarnos con el alcohol, nos poníamos a dormir a una hora prudente, esta mañana en pie sobre las 8:00h y por turnos, cuatro con un solo cuarto de baño la cosa se complica, hemos conseguido desayunar, ducharnos, vestirnos, recoger las Harleys y llegar unos 10min antes de la hora prevista para el encuentro.

Una vez allí ya estaban Chico y Sonia, poco a poco van llegando todos, Oriol, Edu y Inma, Pepe y Olga, Ton, Gus y pareja, Vicenç y Olga, José Luís y Mari Pau irán directamente al restaurante. Besos y abrazos, si bien es verdad que hemos coincidido con algunos en Roma o Croacia, con otros hacía una vida que no nos veíamos, más tarde en la comida mi comentario fue: este grupo es la ostia, da igual que no nos vemos durante un año o más porqué cuando volvemos a reunirnos somos capaces de seguir con una conversación dejada la última vez, como si nada hubiese pasado, esto mola un mogollón.

Salimos en dirección Sitges por las costas, Mon se pone a grabar con la GoPro mientras yo adelanto y me vuelvo a hacer adelantar, el día es el típico de primavera ni frío ni calor algo nublado. Una vez pasado Sitges nos metemos en la autopista para recorrer el tramo hasta Vilanova i la Geltrú donde salimos en dirección al pantano de Foix.

Esta carretera siempre me ha gustado. Tras varias curvas, Oriol, Edu y Inma se paran y hacen señal al resto de seguir, nosotros paramos, Chico y Sonia también. Inma ha recibido una mala noticia, su tío llevaba toda la semana en el hospital y esta mañana ha muerto, se lo esperaba, pero cuando llega el momento siempre da pena. Se despiden y se van, lástima.

Nos reunimos más adelante con el resto del grupo y seguimos, Oriol al frente del grupo conduciendo como buen Road Captain que es sin prisa, sin pausa a una velocidad más que correcta. JL tiene la cara de un niño feliz, se le caen las lágrimas al volver a sentir la sensación de conducir de nuevo una Harley.

Recuerdo perfectamente su frase en Brasil: no volveré a conducir una Harley nunca más, eso fue una época y ya no volverá, me quedo con el recuerdo, o algo por el estilo.

También me rio, me pongo a su lado, damos gas y progresivamente tomamos velocidad, es sorprendente lo bien que va la Electra de Carlo.

Cuando uno no tiene que estar pendiente de coger la dirección correcta y simplemente sigue a él que está delante suyo, tampoco está pendiente por donde pasa así que solamente puedo decir que hemos seguido en dirección Montblanc para luego desviarnos por carreteras secundarias y sin tráfico durante aproximadamente 1h más disfrutando del paisaje y de las curvas hasta llegar a nuestro destino de hoy, Santa Coloma de Queralt, donde aparcamos cerca de la plaza del centro.

Somos muchos, encontramos un bar con terraza, no hay mesas ni sillas para todos, pero al final las sacamos nosotros mismos y las posicionamos más hacia el centro de la plaza, ahora el sol pega fuerte, nos quedamos en camiseta. Llegan José Luís y Mari Pau. Esperamos un buen rato a que nos vengan a tomar nota, mientras tanto Chico se va a tomar una birra al bar de enfrente, hasta que Ton nos toma la nota él mismo y después de un buen rato más nos sirven finalmente el vermut. Todos estamos secos y con ganas.

Vamos ahora a comer en el restaurante reservado por Oriol, el Hostal Colomí, empezamos con un pica-pica variado más que correcto, pasamos al plato principal donde cada uno elige, yo pido una excelente carne poco hecha y bien servida. Vino, cerveza y agua.

Llega la hora del postre y traen una tarta con dos velas para celebrar el cumple de José Luís. Fotos, cafés y de nuevo en marcha, ha sido genial volver a juntarnos y cómo siempre muchas risas y buen rollo.

Una vez llegados a la A2 la recorrimos durante varios quilómetros hasta que el grupo tira para Barna mientras nosotros nos desviamos para Vilafranca. En Sitges paramos a repostar y nos chupamos las costas en caravana donde JL lo pasa fatal, pero al final acaba el día sin tener problemas con su hombro y la moto en el garaje.

Segunda salida del año, genial, mi mano responde perfectamente, tengo la sensación que este año Desy nos va a acompañar a varios lugares.