2015_Ilha Grande, Día 18

mayo 20, 2015

Varias personas me habían dicho que se iba a estar en esta zona no podíamos perdernos la “Ilha Grande”, hoy primer verdadero día de sol y cielo despejado, nos hemos ido a Angra dos Reis, nuestro hotel está a unos 35Km. Allí, después de pasar por información turística, hemos optado por una lancha rápida que salía en una escasa media hora.

Sacamos los billetes de ida y vuelta ya con plazas reservadas, el regreso es a las 16:00h que, teniendo en cuenta que aquí el sol se pone sobre las 17:20h es una hora correcta.

Subimos y nos sentamos justo en dos de los cuatro asientos en la punta, yo ya sabía que íbamos a botar, Mon no se lo esperaba tanto. La lancha tiene capacidad para 22 personas más la tripulación, hay un poco más de la mitad. Salimos, el primer tramo es tranquilo pero cuando salimos de la bahía en dirección de la isla empieza un poco el oleaje, el baile con saltos incluidos y de vez en cuando algún chaparrón, nos reímos.

La Isla Grande se llama así por su lógica extensión de unos 193Km2, el pico más altos mite 1.031m tiene una población de unos 5.000 habitantes y lo más alucinante, más de cien playas, vamos que si te quedas aquí tres meses no las ves todas !!!

Una vez alcanzada la isla, hacemos una breve parada a Freguesia de Santana donde dejamos a dos pasajeros para luego seguir hasta Abraão, el destino final. Estámos en el litoral que mira a tierra firme, el otro lado mira hacía el Atlántico.

Aquí no existe ningún tipo de medio de comunicación que no sea por mar, no hay carreteras alguna, solamente caminos marcados con una “T” desde el 1 hasta el 16 cada uno con su distancia, tiempo previsto para recorrerlo y nivel.

El problema es que no tenemos todo el día y si nos liamos a caminar no aprovecharemos el sol, todos los caminos pasan entre vegetación que cubre por completo la isla, por lo menos en esta parte no hay claros en las montañas, solamente árboles y verde, mucho verde. Se respira paz.

Decidimos ir a la playa más alejada de la misma bahía en que hemos amarrado, pasando de una playa a otra por caminos entre árboles, finalmente llegamos y allí nos quedamos. Para no perder la costumbre me quedo frito.

Finalmente sobre las 13:00h me despierto, Mon se lo está pasando pipa con un perro que desde la orilla juega con los peces pequeños que dan vueltas por allí. Decidimos regresar para buscar un lugar donde comer y encontramos un chiringuito en la misma playa genial, con música y un árbol que cubre una zona muy grande dando sombra, nos sentamos, pedimos una cerveza bien fría y movemos la mesa al sol J

Calamares para compartir y un pescado muy sabroso con ensalada, verduras hervidas y arroz, todo muy rico, el camarero chileno nos atiende fenomenal, cae otra cerveza y para acabar una macedonia de fruta hecha al momento, no buena, más, con un maracuyá en su punto. Café y solamente nos quedan veinte minutos para regresar.

La verdad tengo que decir que este lugar es maravilloso, es para quedarse cómo mínimo una semana, disfrutar de toda la isla y ver tanto desde el interior cómo desde el mar las distintas playas. Una isla llena de paz.

Regresamos, nos sentamos otra vez delante pero no en la punta cómo en la mañana, salimos, cuando ya tenemos velocidad un bote de la lancha hace que un montón de agua entre a dentro, resultado: yo con cuatro gotas y Mon completamente mojada, nos descojonamos un rato y el resto de la gente también.

 Unas compras de última hora en Angra dos Reis, coche y para el hotel.

Salimos a cenar al japonés de la urbanización, todo perfecto hasta que para finalizar la cena, Mon pide un café mientras yo pido sake. Cuando la camarera viene a servir, me pone una extraña taza de forma cuadrada con un plato debajo y me lo llena hasta que rebose, el sake está frío, al lado me pone otro platito con sal. Mira que el sake lo he tomado en muchos restaurantes japoneses en diferentes países pero en estas condiciones nunca me lo habían servido, la llamo y le pregunto de que va el tema y ella me contesta que hay que poner la sal al borde de la “piscina” y beber. Le intento explicar que mejor lo caliente pero ella me contesta que eso aquí no se hace, lo devuelvo, así no me interesa.

Nos retiramos al hotel y pedimos un par de caipiroska para tomárnoslos tranquilamente sentados en la terraza de la habitación.

Mañana último día aquí, programa pendiente de confirmación a falta de llenar el cupo, previsión del tiempo: sol.

 

 

Fotos:

IMG_0730

Una respuesta to “2015_Ilha Grande, Día 18”

  1. jose luis Says:

    Parece que la “molhadeira” fue más o menos como en Iguazú, no?
    No conozco Ilha Grande, pero parece q vale la pena.
    Y respecto al Shake, aqui en Bh hay algunos sitios que lo sirven asi, en taza grande y no en una pequeña.
    Besos.


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