2018_Puerto Viejo-Tortuguero, Día 8

octubre 22, 2018

La sensación al saber que esta era la última vez que salíamos de Puerto Viejo, por lo menos en este viaje, ha sido un poco rara, ya nos habíamos acostumbrados a este rincón del mundo con sus pros y sus contras pero en definitiva muy bien.

El tramo hasta Limón transcurre sin problemas, justo antes de llegar a la intersección de la carretera pongo en marcha el Tom, marco Moín y sigo el recorrido marcado, solamente faltan unos 10Km pero tal y cómo suele hacer de vez en cuando, me desvía por uno de sus atajos. Dejamos la carretera principal y nos metemos en una carretera que pasa por una casas para luego desviarnos por un camino no asfaltado por la montaña, faltan 3Km pero me paro y pongo el 4×4, Mon se pone un poco de los nervios, yo confío en Tom que jamás me ha defraudado hasta la fecha.

En el pequeño puerto de montaña el Hyundai no se porta del todo bien, va deslizando y la impresión es que ninguna de sus ruedas esté agarrando el suelo, (Tere, si escribo esto es porqué todavía estamos vivos y coleando).

Finalmente regresamos a la carretera asfaltada que nos lleva hasta el puerto bananero, giramos a la izquierda y en seguida se nos acerca un señor preguntando si buscamos un transporte para Tortuguero, le decimos que si pero que ya lo tenemos concertado, nos indica donde girar y aparcar. Los “ticos” (costarricenses), son gente tremendamente amable, siempre están predispuestos a ayudarte, son geniales.

Una media hora más tarde salimos hacia Tortuguero, somos cinco más el capitán, Marcelino, un personaje de treinta y cinco años que lleva desde los diez haciendo este trabajo, llevar un taxi arriba y abajo.

Si bien el programa consiste en llevar los turistas de Moín a Tortuguero, hay que añadir el aliciente de ver a una serie de fauna que vive en esta zona. Después de contestar a la pregunta: ¿Tenéis prisa en llegar? Y haberle contestado todos que no, entonces se lo toma con mucha calma. paramos constantemente para ver esto y aquello y sacar tantas fotos como para aburrirnos.

En primer lugar, una vez más, vemos a Perezosos aunque en esta ocasión un poco más lejos, luego un tipo de lagartija de color verde perfectamente camuflada cómo si fuese una hoja de un árbol. Su nombre es lagartija Jesus Cristo, es la que corre por encima del agua. Justo al lado hay una iguana verde también perfectamente camuflado.

Seguimos, la siguiente parada es para un caimán, despacio nos acercamos y nos colocamos a 1m, sacamos fotos para aburrirnos y él ni se inmuta, eso si con su boca abierta por si acaso.

El recorrido hasta destino transcurre entre ríos que desembocan en el mar y canales que los unen, de esta forma en ningún momento tenemos que navegar en mar abierto.

Las paradas son constantes, pájaros de todo tipo, estos son más difíciles de fotografiar,

Finalmente podemos ver de cerca a un cocodrilo que al acercarnos se sumerge. Un poco más adelante vemos a otro en la orilla que está tomando el sol, nos acercamos y ni se inmuta, genial, más fotos.

El trayecto se nos está haciendo ameno, una forma de llegar a Tortuguero que encuentro perfecta, la otra era hacer unas 4h de coche donde el último tramo transcurría en caminos no asfaltados para luego coger un taxi (barco) sin paradas intermedias, vamos un rollo. Gracias a Juan Carlos por habernos dicho que por allí si y por aquí no.

Llegamos a destino, comemos algo y finalmente nos dejan en el lodge. Ahora estamos esperando que nos digan en que grupo vamos a salir para ver las tortugas poner los huevos, esto funciona por sorteo y hay dos turnos, las 20:00h y las 22:00h

Finalmente nos indican que estamos en el segundo turno, perfecto, así nos da tiempo de cenar con calma, además de la hora, los lugares para la actividad están divididos en cinco sectores, el primero está justo en frente del lodge y al estar fuera del parque de tortuguero no tenemos que abonar los $15 por cabeza para la entrada. De momento un día redondo, mejor no hablar en voz alta.

Llega la hora que nos vienen a buscar, nosotros y nadie más, perfecto, cruzamos el río y bajamos. Allí un montón de gente, el guía nos dice que son del turno anterior y que no han podido ver nada probablemente porqué hoy es luna llena y a las tortugas no les gusta poner huevos con tanta claridad. Se acaba el tiempo, cambio definitivo de turno. Debe de ser muy frustrante venir aquí, apuntarse para esta actividad sin poder disfrutarla.

Pienso que al haber tenido un inicio de viaje con varios accidentes, ahora toca que todo vaya sobre ruedas, si o si lo veremos, hay que tener fe.

Los guías están con los turistas, los guardias son los que van paseando para localizar las tortugas, todos ellos utilizan linternas con un filtro rojo para no dejar ciegos a estos animales o asustarlos. Finalmente llega un guardia el cual resulta ser el hijo de nuestro guía y le dice a donde tenemos que dirigirnos así que regresamos a la lancha y no sin dificultad encontramos el punto donde desembarcar.

Una vez cruzado el pequeño tramo de vegetación que va desde el canal a la playa, por fin salimos en campo abierto, nos acercamos al resto de gente y pacientemente esperamos nuestro turno. Ha llegado el momento, la tortuga según nos informan debe de tener unos ochenta años, su tamaño es de aproximadamente un metro y quince y veinte centímetros, ver el desove es algo realmente único, una experiencia inolvidable.

El proceso entero consiste en que la tortuga sale del mar, sube por la playa, busca un lugar donde hace un agujero para ella y otro mucho más profundo para los huevos. Una vez esté en armonía con todo eso, empieza a el desove, estamos hablando de aproximadamente de más de ochenta huevos, son blancos y blandos cómo si fueran huevos duros, de vez en cuando saca 3 o hasta 4 a la vez.

Una vez acabado el proceso, durante el cual la tortuga está en trance, empieza a cubrir el agujero donde están los huevos moviendo su parte trasera a la arena hasta sepultarlos completamente, de esta forma garantiza la protección contra los depredadores y el hábitat necesario para que las nuevas tortugas puedan romper y salir los huevos en unos tres meses.

Todo este proceso es digno de ver, solamente por eso vale y mucho la pena desplazarse hasta este rincón del mundo, lástima que no se puede traer ni la cámara de foto ni de vídeo así que gentil público si lo queréis ver o os desplazáis hasta aquí o lo miráis en YouTube.

Regresamos al hotel con una gran sonrisa en la boca, Mon no para de decirme: que bonito, no le quito la razón.

A dormir que mañana nos levantamos pronto.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157672964337687

Una respuesta to “2018_Puerto Viejo-Tortuguero, Día 8”

  1. José Luis Aguilar Says:

    Comparto el comentario de Mon, y sin estar ahí, pero lo has contado de puta madre.

    Cuidaros, un abrazo.


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