2026_Colonia, 158Km

julio 20, 2026

Y llegó el día de irnos tal y como estaba programado desde un principio, lo que no lo estaba era irnos a visitar Colonia y menos con la compañía de Moni y Rita.

En pie pasadas las 08:00h, desayuno de rigor, ducha y a empezar a guardarlo todo para cargarlo en la Furgui. Cuando Mon está lista hacemos un primer viaje, a continuación Olli me ayuda a cargar las bicis, han cabido las dos justo entre los dos asientos y las ruedas encima de la segunda fila.

Otro viaje arriba, nos despedimos de Monika y Fermín, gracias por todo, Mon en esta ocasión no se emociona, en cuatro semanas volverá con su madre en avión.

Cargamos y entramos a despedirnos de Olli, quedamos en vernos en Barcelona en cuanto pueda viajar, gracias a tí también por tu hospitalidad y amistad.

Salimos, Eva en su Ford, Rita en su Skoda junto a Moni y nosotros en Furgui, destino: Köln.

En una hora aproximadamente llegamos, dejamos los vehículos aparcados en la calle cerca de dónde vive Eva y nos acercamos al centro en tram o tren según como se mire.

El cielo está nublado y la temperatura es de veintiún grados pero hay un ligero viento el cual la sensación térmica es de más frío. Una vez fuera de la estación decidimos sentarnos en una terraza justo al lado de la caterdral aprovechando el momento para un paso al lavabo.

La caterdral de Colonia (https://www.deutschland.de/es/topic/cultura/catedral-de-colonia-historia-significado-arquitectura) es la más alta del mundo, su construcción se empezó en 1248 y fueron necesarios 632 años para finalizarla, es imponente, lástima que la piedra está muy oscurecida por el pasar de los siglos, se está reformando, los techos han sido limpiados y ya tienen un color más claro, tardarán décadas en acabarla.

La bordeamos y en una plaza justo al lado hay un chico que hace bolas de jabón, muchos niños a su alrededor juegan, seguimos y hasta llegar al río Rin, Eva nos va explicando cosas de la ciudad, la cual tiene apróximadamente un millón de habitantes, metrópoli abierta a diferentes culturas, en casi cada barrio hay zonas verdes con parques de diferente extensión dónde se puede pasear y hacer deporte.

Mirando a lo lejos una imponente estructura destaca por su altura, se trata de la Gran Inglesia de San Martín en estilo románico transformada en un monasterios benedictino, Eva dice que es posible entrar y participar a las reuniones para rezar, ella estuvo una vez junto a un amigo que es un provvedor de flores, que también cantan y es una orden muy moderna. Al margen de ser mitxa, tanto las monjea como los monjes trabajan en la ciudad vestidos como el esto de la gente.

A nuestra derecha vemos ahora unas casas que me recuerdan mucho Amsterdam, se trata de la ciudad vieja o, mejor dicho lo que ha quedado en pie tras la segunda guerra mundial, entramos en ella por una calle pequeña. Breve pausa para comernos algo y seguir caminando, las chicas un cono de boniatos mientras yo opto por un bratwurst.

Dejamos atrás la ciudad vieja con sus terrazas especializadas en comida internacional y subimos al Puente de Hollernzollern, se trata de una estructura metálica imponente dónde pasan los trenes que llegan a la cercana estación terminal central.

En un lado está el paseo peatonal repleto de candados, hay miles y miles, una tradición que lleva muchos años en macha, hay que ir con cuidado ya que el paseo no es muy ancho, se comparte con bicicletas y patinetes sin un carril específico.

Una vez llegados al otro lado del puente subimos a la Torre de Koeltriangle, en la azotea, situada en la planta 28, se puede disfrutar de unas espectaculares vistas panorámicas de 360 grados de toda la ciudad. Está protegida con cristales y en ellos hay dibujado lo que se puede ver en cada punto, lo curioso es saber que otras ciudades muy importantes como Bonn, ex capital de Alemania, Dusseldorf, Leverkusen están a una distancia relativamente cercana, dependiendo del tráfico entre quince minutos y media hora.

Hemos pasado un buen rato allí arriba, nos vamos, regresamos al punto inicial, acabamos la vuelta de la catedral y finalmente llegamos al barrio de Eva, allí nos despedimos de Moni y Rita, un fuerte abrazo, han sido días estupendos pasados juntos, nos veremos en otra ocasión.

Con ambos vehículos nos vamos a comprar a un Aldi y salimos de la ciudad en dirección a la zona de Eifel dónde Eva tiene alquilado un apartamento en medio de la naturaleza, allí nos vamos a quedar unos días.

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