2026_Achern-Friburgo, 148Km

julio 25, 2026

Hoy hemos salido del camping sobre las 11:00h en dirección a la Selva Negra.

Dejamos la zona plana y nos metemos en una carretera que empieza a subir suavemente, siguiendo las indicaciones de Kashi, la amiga de Eva que nos vino a visitar a Barcelona hace unos años y que pasó a vernos el domingo pasado (se me olvidó ecribirlo en el blog), paramos en Sassbachwalden en una área camper repletas de autocaravanas.

El cielo está completamente despejado y hace mucho calor, nos damos una vuelta por el pueblo, muy bonito por cierto, una foto aquí y otra allá, nos grita bastante la atención ver un chiringuito que vende paquetes de manzanas rojas y cestitas con prunas, lo curioso es que pone el precio y hay una ucha dónde introducir el dinero, vamos que es un self-service sin máquina.

Seguimos, la carretera nos lleva cada minutos más arriba hasta llegar a otra cuyo nombre es Schwarzwaldhochstrasse, recomendada, nos cruzamos con una cantidad importante de motos, hasta ahora habíamos visto muy pocas.

Nuestra siguiente parada es al lago de Munnelsee dónde hacemos nuestra segunda parada. Hay muchísima gente de todos tipo, moteros, familias, guiris, damos una vuelta completa. Mon me hace notar cómo las raíces de muchos árboles están fuera de la tierra, en la montaña hay infinidades de bloques de piedra natural cubierta de musgo.

Seguimos nuestro camino, a nuestro lado solamente árboles, cuando la carretera nos lleva arriba nuestro horizonte no encuentra ninguna zona sin ellos, pienso que quizás esta es la razón por la cual le han dado este nombre.

Nuestro siguiente destino es el pueblo de Freudenstadt no nos parece nada bonito, tras un intento fallido para aparcar decidimos seguir en dirección Friburgo.

Parada en un Aldi para reponer fruta y cuatro cosas más, al volver a la Furgui arranco y hace un cosa muy rara, intenta ponerse en marcha y se queda intentándolo sin que yo siga dándole, a la tercera arranca.

Salimos de la zona de montaña, de repente se abre un valle muy amplio y desde este punto sin novedades hasta llegar a Friburgo. Una vez allí intentamos encontrar un aparcamiento gratuito, imposible, damos varias vueltas, un radar en una zona de 30Km/h nos hace una bonita foto mientras voy a 44Km/h.

Aparcamos finalmente en una zona residencial no muy lejos del centro, aquí se paga hasta las 19:00h faltan dos, ponemos toda la moneda que nos queda y cubrimos hasta las 18:40h. Nos vamos a dar un paseo.

Quince minutos llegamos al casco antiguo, allí está la Catedral de Friburgo de Brisgovia en estilo gótico con su campanario de 116m y su color rojízo, damos una vuelta por fuera y encontramos un baño público gratuito, seguimos.

En la parte posterior hay varias calles llenas de bares y terrazas accedemos allí por una estrecha callejuela y a continuación subimos unas escaleras, cruzmos un puente sobre una calle transitada por vehículos, un breve paseo por el lado de la montaña y regresamos a la ciudad antigua por otro puente.

Hoy es sábado y se nota, hay una cantidad importante de gente por la calle tanto locales cómo extranjeros, lo curioso de esta ciudad es que en muchas de las calles hay unos pequeños canales con agua, la gente se quita el calzado y pone los pies dentro para refrescarse, seguimos caminando haste que encontramos un puesto ambulante que vende Aperol Spritz, pedimos dos y, cómo no, nos quitamos las bambas y nos integramos al igual que el resto.

Que buena sensación, el agua está fresquita y los pies lo agradecen un montón, nos tomamos nuestros Aperol Spritz hasta que, un poco agobiados por un guiri que no para de hablar a menos de un metros de nosotros, nos calzamos y nos vamos.

Seguimos paseando hasta que decidimos regresar a la Furgui para irnos a buscar un lugar dónde dormir. Una vez allí, al intentar poner en marcha el motor vuelve a hacer exactamente lo mismo que esta tarde con la diferencia que esta vez no arranca tras varios intentos.

Al no poder hacer nada en absoluto, regersamos al centro para encontrar un lugar dónde cenar algo, encontramos un italiano, nos indican una mesa para dos en la calle, hay un camarero italiano y otro español así que sin problema, Mon se pide un vitello tonnato y yo sepia con una crema de guisantes, ambos muy ricos, un café y regersamos a la Furgui.

Mientras estábamos preparando la cama, la vecina de enfrente que estaba dando una fiesta en su jardín y que probablemente se ha dado cuenta que no podemos arrancar, nos pregunta en inglés si necesitamos algo, ir al lavabo, ducharnos, lo que sea, le damos las gracias, le explicamos que el planning es llamar a la grúa mañana o el lunes y llevar la Furgui a un concesionario VW, le comentamos que tenemos de todo para comer, beber y el potty por si hay alguna necesidad. que amable.

Preparamos la cama y nos tumbamos, el único inconveniente es que la calle hace bajada en sus laterales así que no estamos rectos, una gran molestia para dormir.

Hay que tomarse la vida tal y como viene, hoy nos ha tocado a nosotros esto…

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