2026_Friburgo, día 4
julio 28, 2026
Esta noche ha sido una maravilla, cama espaciosa, sin ruido de vecinos o vehículos, hemos descansado de verdad tras el día de ayer con altibajos.
Tal y como estaba planificado nos hemos levantado sin ninguna prisa, preparamos el desayuno con todo lo que nos trajimos ayer, solamente ha faltado el zumo.
Replanteamos el día de hoy y de mañana y decidimos aligerarnos de lo que no sea estrictamente necesario teniendo en cuenta que mañana tenemos que dejar el apartamento como muy tarde a las 13:00h.
Primero hablamos de las comidas, hoy comeremos y cenaremos aquí aprovechando que lo tenemos bien para preparar cualquier plato, para mañana la idea es desayunar fuerte a media mañana y luego ya veremos según lo que nos digan desde VW.
Para lo que respecta a la ropa no es necesario cargar con las maletas llenas, con tener dos mudas es suficiente.
Una vez aclarado estas dos cuestiones decidimos preparar una bolsa y regresar a la Furgui para dejar lo superfluo y coger lo que nos falta.
Día con sol, cielo despejado y temperatura de veintiseis grados, el trayecto hasta el concesionario nos ha parecido más corto que ayer. Una vez allí entro y en recepción aviso que vamos a dejar unas maletas y coger otras cosas, no es necesario que me den la llave, llevamos la de repuesto.
En el trayecto de vuelta paramos a comprar en un súper lo que nos falta, poca cosa pero necesaria. Por cierto aquí los envases reciclables no van al contenedor amarillo o verde, tienen un sistema con máquinas en muchísimos supermercados dónde introduces tanto las botellas de plástico y vidrio como las latas, eso sí, tienen que tener un código que es muy visible, un cuadrado blanco con un dibujo y no estar chafadas.
La máquina va contabilizando y al final emite un recibo que se descuenta en caja antes de pagar la cuenta, genial. Este sistema está en vigor desde hace décadas y ha bajado considerablemente el volumen de los envases en este país de más de ochenta millones de habitantes.
El resto de tiempo hasta la hora de comer la pasamos leyendo, yo profundizo sobre esta ciudad.
Su nombre completo es Friburgo de Brisgovia, se trata de la cuarta ciudad mas poblada del estado, su población supera los 230.000 habitantes.
Los canales de agua que he explicado en estos días se llaman “bächle”, recibe al rededor de tres millones de turistas al año y se considera una puerta de entrada a la Selva Negra.
Se le conoce por su clima templado y soleado. Se considera la capital de la ecología del país y destaca por su carácter universitario.
Aquí esta la sede de la ISES (Sociedad Internacional de Energía Solar). Cada año se celebra la mayor feria de la energía solar: Intersolar.
Su ubicación permite pasar a Francia en la vecina ciudad de Mulhouse a unos 46Km y a Suiza a Basilea a 51Km.
Está hermanada, entre otras ciudades, con Granada desde el año 1991.
Por último destacan sus más de 400Km de pistas ciclables. De hecho hay muchísimas más bicicletas en su mayoría e-bike que coches.
Hora de la comida, Mon prepara unos fideos de arroz con calabacín, setas y zanahorias.
La sobremesa si así se puede llamar es una siestecita para Mon y en mi caso escribir esto.
Tarde de perros en el apartamento, fuera la temperatura es de treinta grados. Situado casi en frente nuestro en la montaña hay una estructura que se asemeja a un castillo pero no hay visitas, solamente ayer por la tarde a última hora vomos mucha gente allí sentados a mirar la puesta de sol.
Investigo, se trata de el Wasserschlössle, literalmente castillo de agua, es un tanque de agua elevado que se parece a una fortaleza medieval construido en 1896 en el bosque Sternwald, oculta un gran depósito subterráneo que abastece la ciudad por gravedad.
Casi empujo a Mon para ir a verlo sobre las 20:20h estoy cansado de estar cerrado sin hacer nada, un paseo de quince minutos y llegamos, aquí también hay muchos senderos que se adentran en el bosque. Unas fotos y regresamos.
Ya en la calle oímos a una chica que habla en italiano con otra, al lado una GS Adventure bastante cargada, al oír 47, nuestro mismo número del apartamento me acerco y pregunto si buscan la misma dirección nuestra, efectivamente, les guio hasta el edificio.
Charlamos un poco, se trata de ina pareja que ha viajado a Noruega y Suecia, vienen fe Hannover y están decregreso a casa, le indicamos que en esta ciudad no hay problema en aparcar la moto, finalmente nos despedimos, serán nuestros vecinos esta noche.
Cena, cae una botella de tinto Bordeaux, el mismo que bebimos en Eifel y a dormir.
