2017_Transpirenaica, 1.320Km

septiembre 11, 2017

Viernes 8 de septiembre, 245Km.

La extraña pareja la ha vuelto a liar, me refiero a que no es muy común ver a una Harley y una BMW viajar juntas, pero esto es lo que nos ha pasado por segunda vez, dos parejas de amigos que deciden pasar, en este caso, un fin de semana largo viajando por los Pirineos.

La idea surgió en agosto, a todos nos ha parecido bien así que un domingo por la tarde nos hemos reunido y hemos dibujado el recorrido reservando los hoteles coherentes con ello, todo estaba preparado.

Sobre el veinte de agosto me ha llegado la carta que avisaba de la llamada obligatoria de la ITV, no quedaba mucho tiempo, me puse de inmediato en marcha, primero quedar con el Dealer para el cambio de los tubos de escape y luego la reserva on-line.

El cuatro de septiembre todo hecho y, de paso, cambio de pastillas de frenos traseras.

Para aprovechar al máximo el tiempo logramos salir sobre las 16:30h y lo hacemos en dirección Sitges para evitar el tráfico del área metropolitana de Barcelona, primeras curvas de las muchas que nos esperan. De allí, seguimos en dirección Vilafranca, Igualada para así efectuar el recorrido que tanto me es familiar en dirección Andorra.

Una vez llegados a Coll de Nargó nos desviamos para Tremp, este tramo ha sido el que Pep Pallares escogió en una de sus salidas con el Chapter, lo recuerdo cómo si fuese ayer, realmente vale la pena disfrutar de sus curvas. El tráfico es casi nulo, la temperatura es alta y el tiempo acompaña, disfrutamos de tantas curvas.

Una vez llegados a Isona seguimos hasta Gavet y un poco más tarde al destino de hoy, Cellers, allí nos esperan dos habitaciones reservadas en el hotel Terradets justo al lado del pantano del mismo nombre, lugar conocido por Gemma y Cesar.

Check-in, ducha y a cenar; lo hacemos en el restaurante del mismo hotel, todo exquisito, es realmente sorprendente la calidad, la presentación de los platos y el servicio, un diez. Nos retiramos pronto, mañana nos esperan muchos kilómetros.

Sábado 9 de septiembre, 443Km.

Habíamos quedado a las 08:00h para desayunar y allí estábamos Mon y yo, nos querían dar una mesa de 2 personas, pero les decimos que somos cuatro. Recorrimos el bufet, nos servirnos, una vez que todo está en la mesa empezamos a desayunar, los chicos no llegan, envío un WhatsApp a Cesar. Seguimos, un poco más tarde le llamo, nada, llamo a Gemma, nada. Mon me dice: esto ya nos lo hicieron la otra vez. Acabamos, subimos y llamamos a su habitación, Cesar abre la puerta y nos dice, cómo no, que no se habían despertado.

Un poco más tarde bajamos y ellos ya estaban listos en la moto. Hoy tenemos un día un poco complicado, la previsión meteorológica da lluvias dispersas tanto en el lato catalán, cómo del francés. Salimos preparados con trajes de lluvia y sobre todo mentalizados sabiendo el día que nos espera.

La primera parte del recorrido nos lleva a Tremp, La Pobla de Segur, El Pont de Suert, el cielo está completamente tapado, alguna gota sin importancia. Más vamos al norte y más agua cae, pero esto no es nada comparado con lo que nos encontramos justo al salir del túnel que da acceso a Vielha, Frio, lluvia intensa, niebla, parece estar en pleno invierno. Pongo en marcha los puños calefactables. Una vez llegados abajo, decidimos hacer una pausa técnica, café y algo más encima de nuestros cuerpos. Volvemos a las motos y “pa lante”.

Cruzamos al país Galo por el Puerto del Portillón hasta Bagneres-de-Luchon, sigue lloviendo. Una vez en Arreau, para de llover, breve parada en el pueblo para sacar unas fotos. Ahora nos esperan dos puertos importantes, el primero Aspin donde empezamos la subida, la carretera aquí es bastante estrecha, traficada y con muchos ciclistas, me distraigo un segundo mirando el Garmin y al volver a mirar de frente me veo una BMW viniendo hacía mí, suerte que ambos hemos tenido buenos reflejos y no ha pasado nada. La frase siguiente de Mon ha sido: no me gusta esta carretera, demasiado tráfico y es peligrosa. No le quito la razón pero la culpa de lo que ha pasado solamente es mía.

No hay otras anécdotas hasta llegar abajo, allí nos desviamos de nuevo para recorrer uno de los puertos más famosos del Tour de France, el Tourmalet. Mientras subimos nos cruzamos con muchos más ciclistas que antes, tanto de subida cómo de bajada, también gente corriendo, la temperatura baja en picado, vuelve la lluvia, así no se disfruta tanto, ahora la niebla nos envuelve, enciendo las luces suplementarias.

Casi al llegar arriba se me enciende la luz de la reserva, miro los kilómetros que quedan y marca un extraño 38 que baja en nada hasta los 18, algo realmente inexplicable. Busco en el GPS la gasolinera más cercana y la marca atrás, paro. Cesar me dice que a 13Km hay un pueblo y que debe de haber una gasolinera, seguimos. A la bajada, de la misma extraña forma, los kilómetros van en aumento hasta llegar a los 52, no sé si estar más tranquilo o más preocupado. Un poco más abajo finalmente deja de llover, se despeja bastante el cielo, llegamos a Luz Sant-Sauveur, encontramos una gasolinera automática, parada y a repostar. Baño y café.

Debido a que no vamos para nada bien de tiempo, debemos cambiar el plan inicial que consistía en comer en Formigal donde hay una concentración de BMW, decidimos entonces seguir hacia nuestro destino de hoy por vías rápidas después de parar a comer algo en el siguiente pueblo. Pasamos por Lourdes, nos desviamos para Arudy, lluvia, lluvia y más lluvia.

Hoy parece que el tiempo no nos quiere dar tregua.

Pasamos de una carretera a otra, Garmin nos guía y nos conduce hasta un bonito pueblo o por lo menos así lo miré en internet, Saint Jean de Pied de Port, punto de inicio de muchos peregrinos. Estamos a menos de veinte kilómetros del hotel de hoy pero no nos paramos porqué sigue lloviendo y no nos apetece pasear.

Finalmente llegamos a destino, un hotel ubicado en el pueblo de Banca, aparcamos, desmontamos maletas, check-in, nos atienden en español, perfecto.

Ya en la habitación nos quitamos la ropa húmeda, los trajes de lluvia han funcionado bien, ponemos la calefacción y una buena ducha caliente nos regenera.

Cena en el mismo hotel, yo pruebo una trucha deliciosa pescada en el rio que está justo al lado, finalmente nos retiramos a descansar un poco exhaustos pero contentos por no lamentar ningún tipo de accidente a pesar de lo peligroso que resulta conducir en moto con lluvia y por las montañas.

Domingo 10 de septiembre, 282Km.

Anoche, quedamos en desayunar a las 9:00h con maletas preparadas, yo como de costumbre me he levantado una hora antes así que en media hora ya nos sentábamos en la mesa para desayunar, ellos hoy llegan puntuales.

La previsión para hoy es de lluvias, por lo menos en el lado francés y durante la mañana en el español.

Una vez cargadas las maletas, intento poner en marcha a Desy, pero no arranca, es extraño la batería estaba cargada, lo primero que se me pasa por la cabeza es que hoy es domingo y va a ser complicado poder encontrar a un mecánico y menos de Harley.

Nos encontramos en una subida o bajada según como se mire, claro, Cesar me dice de intentar arrancarla poniendo segunda aguantando el embrague, lo hago, pero lo único que consigo es clavar la rueda trasera. A media bajada me pongo en un rellano plano y al rato vuelvo a intentar arrancar y por arte de magia lo consigo sin problema.

Más tarde me viene a la cabeza que esto ya me pasó en otra ocasión con Ultra que estaba aparcada en una subida, preguntaré al Dealer el porqué.

Una vez en marcha nos dirigimos a Navarra, Garmin nos desvía por una carretera de montaña asfaltada pero muy estrecha donde un coche y una moto juntos no pasan, suerte que solamente nos hemos cruzado con uno justo donde había una entrada de una casa. En un par de curvas muy cerradas he tenido que maniobrar para girar.

Una vez arriba, encontramos una gasolinera, repostamos para que no nos vuelva a pasar lo de ayer. Por cierto arranco sin problema.

Empieza la bajada y, mira por donde, empieza a llover a cantaros, una lluvia incesante y espesa que nos acompaña prácticamente hasta Pamplona donde aparcamos cerca del centro histórico. Todos ya estamos bastante hartos del tiempo, suerte que la previsión a partir de ahora es de nublado y soleado. Nos tomamos un café en un bar y damos un paseo por el centro, hay una feria, compro un tarro de miel del bosque, suena bien, visitamos la plaza del ayuntamiento, la catedral, Cesar se toma unos pinchos y de nuevo en marcha.

La lluvia vuelve a hacer acto de presencia en algunos puntos durante el trayecto por vías rápidas que nos llevan a Aragón hasta casi a Jaca. Antes de llegar finalmente se despeja completamente el cielo y sale, por fin, el sol.

Aparcamos y nos vamos a comer.

Antes de salir sobre las 16:00h decidimos dar una vuelta por Biesca y Broto, recorrido que Gemma y Cesar ya conocían, esta vez sí que disfrutamos a tope conduciendo bajo el sol y con asfalto seco.

Finalmente llegamos al destino de hoy: Ainsa

Después de la ducha de rigor, visita al casco antiguo, que por cierto es muy bonito, unas fotos y a cenar, retirada antes de la media noche, mañana por la mañana decidiremos por dónde ir, lo único que sabemos es que regresamos a casa.

Lunes 11 de septiembre, 350Km.

8:30h desayunando con maletas ya cargadas, coincidimos en no ir por vías rápidas por lo tanto Gemma nos propone volver hacia el norte en dirección Benasque para luego girar hacia El Pont de Suert pasando por los Puertos de Fadas y Espina, allí que vamos no antes de haber repostado.

El cielo está completamente despejado, el sol nos acompaña, pero la temperatura es baja, hoy hemos salido sin ponernos los trajes de lluvia ya que no son necesarios. No hay tráfico, la carretera está bien, Cesar abre camino, pasamos a una Road Glide estacionada al borde de la misma carretera, un poco más tarde llega detrás nuestro y nos acompaña durante un buen tramo, el chico que la conduce lo hace muy bien porqué nosotros vamos bastante alegres, no sé si me explico…

Al desviarnos nos despedimos con un saludo.

Una vez llegados a El Pont de Suert volvemos a girar a la izquierda y pasamos el Puerto de la Creu de Perves, otra carretera de montaña para disfrutar de sus curvas y paisajes hasta llegar a La Pobla de Segur donde hacemos una parada técnica.

De nuevo en marcha, recorremos el tramo de la C-13 hasta Tremp para volver, una vez más a desviarnos hacia Isona, otra bonita carretera, aquí hay más tráfico y sobre todo más motos. Finalmente llegamos a Ponts y allí decidimos ir directos a la costa por el mismo camino de la ida.

Llega el momento de repostar cerca de Vilafranca del Penedès y allí propongo parar a comer en Canyelles y lo hacemos en un restaurante argentino en la misma entrada del pueblo, todo un acierto, muy buena carne a un precio más que correcto.

Salida para el último tramo que hacemos por el interior hacia Sant Pere de Ribes, Sitges y las costas hasta Garraf donde paramos en la recta antes de entrar en el pueblo, nosotros primero vamos a dejar las maletas en casa, nos despedimos con un “cómo siempre un placer y hasta la próxima en moto o no”

Un fin de semana largo donde en general hemos disfrutado mucho, nos han quedado algunos puertos que teníamos planificado, pero no importa porqué así tendremos la excusa perfecta para volver a organizar otra transpirenaica.

Después de tanto tiempo, la verdad es que ni me acuerdo cuando fue la última vez, hemos quedado hoy para salir casi todo el “Petit Comité”. Punto de encuentro La Pava en la autovía de Castelldefels a las 10:00h.

Anoche vino JL con su nueva pareja Fina a casa a cenar y a dormir para así salir juntos esta mañana con la Electra de Carlo que se la presta para que puedan añadirse al grupo. Ha costado bastante convencer a JL en volver a conducir, la culpa es de su hombro que ha quedado bastante mal tras su caída en Brasil, la duda consistía en saber si podía estar a la altura de aguantar la moto, yo le decía claro que sí, pero él no las tenía todas consigo.

Después de una velada en buena compañía sin pasarnos con el alcohol, nos poníamos a dormir a una hora prudente, esta mañana en pie sobre las 8:00h y por turnos, cuatro con un solo cuarto de baño la cosa se complica, hemos conseguido desayunar, ducharnos, vestirnos, recoger las Harleys y llegar unos 10min antes de la hora prevista para el encuentro.

Una vez allí ya estaban Chico y Sonia, poco a poco van llegando todos, Oriol, Edu y Inma, Pepe y Olga, Ton, Gus y pareja, Vicenç y Olga, José Luís y Mari Pau irán directamente al restaurante. Besos y abrazos, si bien es verdad que hemos coincidido con algunos en Roma o Croacia, con otros hacía una vida que no nos veíamos, más tarde en la comida mi comentario fue: este grupo es la ostia, da igual que no nos vemos durante un año o más porqué cuando volvemos a reunirnos somos capaces de seguir con una conversación dejada la última vez, como si nada hubiese pasado, esto mola un mogollón.

Salimos en dirección Sitges por las costas, Mon se pone a grabar con la GoPro mientras yo adelanto y me vuelvo a hacer adelantar, el día es el típico de primavera ni frío ni calor algo nublado. Una vez pasado Sitges nos metemos en la autopista para recorrer el tramo hasta Vilanova i la Geltrú donde salimos en dirección al pantano de Foix.

Esta carretera siempre me ha gustado. Tras varias curvas, Oriol, Edu y Inma se paran y hacen señal al resto de seguir, nosotros paramos, Chico y Sonia también. Inma ha recibido una mala noticia, su tío llevaba toda la semana en el hospital y esta mañana ha muerto, se lo esperaba, pero cuando llega el momento siempre da pena. Se despiden y se van, lástima.

Nos reunimos más adelante con el resto del grupo y seguimos, Oriol al frente del grupo conduciendo como buen Road Captain que es sin prisa, sin pausa a una velocidad más que correcta. JL tiene la cara de un niño feliz, se le caen las lágrimas al volver a sentir la sensación de conducir de nuevo una Harley.

Recuerdo perfectamente su frase en Brasil: no volveré a conducir una Harley nunca más, eso fue una época y ya no volverá, me quedo con el recuerdo, o algo por el estilo.

También me rio, me pongo a su lado, damos gas y progresivamente tomamos velocidad, es sorprendente lo bien que va la Electra de Carlo.

Cuando uno no tiene que estar pendiente de coger la dirección correcta y simplemente sigue a él que está delante suyo, tampoco está pendiente por donde pasa así que solamente puedo decir que hemos seguido en dirección Montblanc para luego desviarnos por carreteras secundarias y sin tráfico durante aproximadamente 1h más disfrutando del paisaje y de las curvas hasta llegar a nuestro destino de hoy, Santa Coloma de Queralt, donde aparcamos cerca de la plaza del centro.

Somos muchos, encontramos un bar con terraza, no hay mesas ni sillas para todos, pero al final las sacamos nosotros mismos y las posicionamos más hacia el centro de la plaza, ahora el sol pega fuerte, nos quedamos en camiseta. Llegan José Luís y Mari Pau. Esperamos un buen rato a que nos vengan a tomar nota, mientras tanto Chico se va a tomar una birra al bar de enfrente, hasta que Ton nos toma la nota él mismo y después de un buen rato más nos sirven finalmente el vermut. Todos estamos secos y con ganas.

Vamos ahora a comer en el restaurante reservado por Oriol, el Hostal Colomí, empezamos con un pica-pica variado más que correcto, pasamos al plato principal donde cada uno elige, yo pido una excelente carne poco hecha y bien servida. Vino, cerveza y agua.

Llega la hora del postre y traen una tarta con dos velas para celebrar el cumple de José Luís. Fotos, cafés y de nuevo en marcha, ha sido genial volver a juntarnos y cómo siempre muchas risas y buen rollo.

Una vez llegados a la A2 la recorrimos durante varios quilómetros hasta que el grupo tira para Barna mientras nosotros nos desviamos para Vilafranca. En Sitges paramos a repostar y nos chupamos las costas en caravana donde JL lo pasa fatal, pero al final acaba el día sin tener problemas con su hombro y la moto en el garaje.

Segunda salida del año, genial, mi mano responde perfectamente, tengo la sensación que este año Desy nos va a acompañar a varios lugares.

El 15 de noviembre del año pasado limpié a Desy, dejé el depósito lleno y la aparqué, el 23 me operaron por tercera vez a la mano izquierda pero nunca mejor dicho: a la tercera va la vencida.

Casi a punto de acabar la rehabilitación, con la primavera a las puertas, hoy hemos decidido hacer una salida solos ya que la mano está casi del todo recuperada y las ganas acumuladas durante los meses invernales eran enormes.

Dicen que las cosas vienen cuando vienen, el viernes por la noche decidimos salir este domingo, pero al no teners ningún destino prestablecido, nos fuimos a dormir. Ayer por la mañana recibí un WhatsApp de Mon que ponía: mira esta ruta, última salida Lleida, Soses, Aitona, recorrido campos floridos melocotoneros.

El sábado al tener un día complicado no tuve tiempo de mirarlo en profundidad, pero por la noche después de cenar si, miramos en internet tanto la ruta cómo los comentarios de la gente y decidimos ir.

Esta mañana nos hemos levantado a las 8:30h y sin prisa nos hemos puesto en marcha. Una vez en la moto hemos ido hacia Sitges empezando por las costas, Vilanova, Vilafranca, Igualada para seguir hasta Lleida por la A2. Una breve parada técnica, café y lavabo, Mon tiene frío. Finalmente salimos a Soses donde empezamos a ver los campos que pasan del color verde al rosa. Uno puede pensar que son almendros, pero no.

Seguimos hacía Aitona, paramos para hacer fotos, la verdad es que éstos árboles floridos son preciosos, el cielo ahora está completamente despejado y la temperatura es agradable.

Dejamos ahora la carretera principal para desviarnos por una comarcal en dirección Llardecans, el color rosa desaparece de nuestra vista para aparecer de nuevo tras unas cuantas curvas, hay unos campos llenos de árboles floridos en ambos lados y además con un sitio donde poder parar cómodamente, allí que vamos. Bajamos y hacemos unas cuantas fotos. No me entra alergia, qué raro.

Seguimos por carreteras secundarias, una última parada para fotos y dejamos atrás el rosa, esta vez definitivamente. Nos vamos acercando al PN del Montsant, pasamos por La Granadella, Bellaguardia, Ulldemolins, Cornudella de Montsant y nos desviamos para comer en Siurana en el mismo restaurante al que fuimos hace ya cuatro años “Els Tallers” (http://www.restaurantelstallers.net), tenemos suerte hay mesa libre.

Al quemarse el foie de Mon, decidimos compartir mi primero para comer juntos mientras vuelven a preparar el foie que compartiremos más tarde, ambos platos exquisitos. Detrás bacalao con garbanzos, ajos tiernos acompañado de una salsa blanca con leche y la misma gelatina del pescado, riquísima.Y, cómo no, cae una botella de vino tinto del Priorat, agua café y de nuevo en marcha.

Poco antes de las 17:00h regresamos a la carretera sin parar hasta Sitges donde repostamos, llegamos a casa un poco cansados pero contentos, yo diría: buena la primera, la siguiente será el próximo domingo, Oriol ha organizado una salida del Petit Comité, allí que vamos, habrán sorpresas. 

Sábado 16 de julio

Va siendo hora de poder disfrutar de vez en cuando de algún sábado, ambos lo hemos acordado y éste es el elegido con la excusa de subir a Andorra para participar a la concentración, certamen donde yo también he formado parte del comité organizador en el pasado.

Este año es la décima edición y para cambiar las reglas es itinerante, creo que es buena idea.

Salimos a las 9:00h en compañía de Gemma y Cesar, ellos con BMW GS recién estrenada, el recorrido de siempre por Sitges, Vilanova, Vilafranca, Igualada, Pons donde paramos para tomar un café, Oliana, La Seu.

Entramos en Andorra, cómo de costumbre, tráfico hasta Sant Julià de Lòria, luego despejado. Llegamos a Andorra La Vella donde está concentrado todo el mundo, una calle cortada, allí se celebra la carrera de lentos. Aparcamos, busco a Nacho, lo veo al final, voy y en el recorrido me encuentro a varios amigos que saludo brevemente y a “Ultra”, me hace ilusión pero sigo. Una vez recibida la información de donde nos vamos a hospedar, volvemos a subir a las motos y al hotel nos dirigimos.

Calor es poco, el termómetro marca 32º, uff. Ya en el hotel nos dicen que la habitación estará lista a partir de las 15:00h no hay problema, lo que queremos es ponernos algo de ropa más ligera, lo hacemos en un baño que nos indican. Regresamos al punto de encuentro donde nos reímos un rato viendo la carrera de “caracoles” denominada así por Cesar.

Salimos ahora en grupo y volvemos a bajar hasta Sant Julià donde subimos a la Rabassa por el camino más largo a una velocidad lenta, cómo de costumbre muchos no llevan muy bien los giros cerrados con las Harleys, yo ya soy veterano y dejo el suficiente espacio con el que nos precede.

Sin accidentes llegamos al restaurante, aparcamos. Ahora sí voy a inspeccionar a Ultra, poco ha cambiado, unos retoques lógicos a gusto del nuevo propietario y poco más. Finalmente arriba veo a Xavier, un abrazote, le pregunto que tal la moto y me dice que muy bien, ningún problema, el mantenimiento que le toca y nada más, está contento de su compra y, en el fondo, yo también por dejarla en tan buenas manos.

Comemos en diferentes mesas a la sombra pero sigue el calor asfixiante, gente de Barcelona de ambos Chapter, Madrid, Lleida, Zaragoza, Teruel, Alicante y obviamente Andorra.

Arroz de montaña que nada tiene a que ver con los que se servían cuando yo vivía aquí, la compañía es agradable, charlo con Enrique, el único superviviente de los que éramos al principio, todos nos hemos marchado exceptuando él y Nacho pero ya se sabe cuando unos se van otros vienen, así es la vida.

Poco a poco la gente se va marchando para retirarse a descansar un rato, nosotros también. Una vez en la habitación aprovechamos la hora que nos queda y, de nuevo en marcha.

Nos concentramos otra vez donde la mañana, aparcamos y damos una vuelta alrededor hasta la hora de salida del paseo de banderas que se desenvuelve por el centro con un guardia urbano que nos abre camino y varios voluntarios de la organización que van cerrando paso a los coches.

Desde el centro bajamos hasta Santa Coloma para luego volver a subir hasta Encamp, desde allí nos desviamos a Vilà donde empieza una nueva carretera, recién abierta precisamente para una etapa del Tour de France de este año, que une este valle con el de La Massana.

En fila india y a una distancia prudente la serpiente de Harleys va subiendo poco a poco, alguna curva es realmente muy pero que muy cerrada, pienso: no sé yo si todo el mundo será capaz de subir por aquí sin accidentes…

las vistas son preciosas, el sol desaparece, la temperatura es ahora muy agradable. Paramos para hacer la foto de grupo en una ermita en Anyos, desde este punto tenemos a La Massana a nuestros pies. Justo aparco a Desy al lado de Ultra, entre medio solamente la GS de Cesar, tengo que aprovechar el momento y le pido a Mon que me haga una foto que de verdad se le puede llamar recuerdo.

Esperamos un rato a que lleguen los últimos, nos enteramos que dos se han caído, ya lo sabía yo…

Regresamos a las motos y bajamos poco a poco hasta llegar a La Borda del Avi donde nos espera la cena. Nos sentamos junto a unos personajes de Barcelona que tienen su propio grupo, son divertidos.

Cenamos, bebemos con moderación hasta que llega la hora del concierto, hoy tocan Gunshot, un grupo francés que ya estuvo hace años.

El batería es todo un personajes, pone unas caras que son para reírse, también un integrante oriental del Barcelona Chapter nos hace reír muchísimo con su cámara grabándolo todo. No me puedo contener, saco la GoPro y le grabo a él y al batería.

Llega Pedro y nos abrazamos, no ha podido estar hoy por tener un compromiso familiar pero al final ha venido.

Para la música, empieza el sorteo y la entrega de premios, la temperatura baja en picado y hace frío, yo había avisado… cuando no podemos más nos vamos.

Casi tiritando llegamos a las habitaciones, quedamos en desayunar juntos a las 10:00h no tenemos prisa, en seguida nos dormimos.

Domingo 17 de julio

El desayuno muy completo, el problema quizás ha sido el ruido de la multitud de niños alojados en el hotel y que estaban también desayunando a la vez que nosotros.

Salimos, toca shopping, la temperatura es todavía aguantable, poca gente, genial. Una vez llegados a la avenida Carlemany nos metemos en diferentes tiendas juntos o separados, cada uno compra lo que quiere o lo que necesita. Acabamos llenos de bolsas, ahora ya hay mucha gente, regresamos al hotel más tarde de las 12:00h, hora prevista para dejar la habitación pero no pasa nada. Check-out, cargamos las maletas y nos vamos.

Antes de salir de Andorra efectuamos una última parada en Motorcard donde Cesar mira unos precios sin comprar.

Vista la hora decidimos parar a comer por el camino y lo hacemos en un restaurante en Alàs justo pasado La Seu d’Urgell en dirección Puigcerdà donde ya había comido en alguna ocasión cuando todavía residía por aquí. Aparcamos justo delante y tenemos suerte en encontrar una mesa disponible. Han tardado bastante en servirnos pero la espera ha valido la pena.

Regresamos a la carretera, una vez pasado Oliana, nos desviamos a la izquierda por una carretera de montaña, muy divertida para hacer en moto, que ya recorrí hace muchos años en una salida con el Chapter. En este tramo Cesar pisa a fondo y poco a poco va dejando espacio entre nosotros hasta desaparecer.

Nos volvemos a encontrar un poco más adelante, nos espera para precedernos mientras Gemma nos graba en un tramo, la historia se repite y en unos minutos volvemos a perderlos hasta el primer desvío, unos cuantos quilómetros recorridos entre naturaleza y muy poco tráfico, donde nos volvemos a juntar.

Empezamos ahora a bajar, la carretera se ensancha, la velocidad va en aumento, nos pegamos un susto justo en una curva donde en un tramo recién asfaltado, la gravilla del alquitrán nos hace mover las ruedas traseras en exceso, afortunadamente todo queda en una anécdota.

Paramos a tomar unos cafés y agua fría justo antes de entrar en Solsona en un camping con piscina a tope de gente, la temperatura sigue por encima de los 30º.

El resto del viaje transcurre sin nada más que comentar, un poco de tráfico en la A2 que se intensifica a partir del túnel del Bruc. Parada para repostar en la C32 y finalmente llegada a Garraf donde nos despedimos.

2016_Cadaqués, 410Km

julio 10, 2016

Anoche la selección italiana ha sido eliminada a los penaltis de la Eurocopa, por primera vez en toda la historia del futbol, Alemania se ha clasificado. Duele salir así pero lo hacemos con la cabeza bien alta. Nos acostamos sin cenar pasadas las 00:00h.

Suena el despertador a las 06:00h, una hora y cuarto más tarde salimos en dirección Cadaqués, un año más nuestros amigos Inma y Edu han organizado un finde Harley.

Sobre el trayecto poca cosa que contar, más bien encefalograma plano, nada de tráfico, aprovecho para darle caña a Desy. El último tramo cómo siempre el más divertido con sus curvas.

Entramos en el pueblo sobre las 09:15h, llamo a Edu que nos viene a buscar con el scooter a la gasolinera, una vez arriba aparcamos y entramos en su casa, allí nos encontramos con Inma, Josep Maria Tirapu y Carmen, José Luís Pader y Mari Pau a punto de desayunar. Nosotros probamos los famosos “taps” y un café.

Chico y Sonia ya se marcharon ayer, en breve lo harán los Tirapu, hoy celebran el cumple de su hijo así que este finde es: unos llegan y otros se van…

Despedimos a los Tirapu, hablamos un poco de Desy y de las mejoras con respeto al modelo anterior, bajamos, compramos provisiones y vamos a esperar que Edu nos venga a buscar.

Ahora el cielo está completamente despejado, un poco de tramontana, los colores del principio de verano, que éste año parece no arrancar, siempre son bonitos al igual que las preciosas vistas de Cadaqués y de su costa.

Amarramos en un lugar donde no faltan barcos de todos los tamaños. Pasamos un rato hablando hasta que me decido a probar la temperatura del agua directamente tirándome de cabeza en ella, es el primer chapuzón del año… un poco fría está, pero es genial.

Va transcurriendo la mañana hasta que nuestras barrigas nos reclaman comida que repartimos en un plis, siguen llegando barcos, alguna que otra moto de agua corriendo a altas velocidades.

Una vez acabado de comer, nos tumbamos un poco para hacer una pequeña siesta, Edu duerme la friolera de unas 2h!!! Inma dice que ya no está acostumbrado a beber y anoche se pasó un poco, que descanse tranquilo.

Cuando todos nos hemos vuelto a incorporar, llega un barquito-bar que ofrece bebida y helados, le llamamos y pedimos unos mojitos que nos llegan bien cargaditos…

Regresamos.

Después de la ducha Inma y Edu se van a la casa de al lado donde se celebra una fiesta de cumple de un inglés vecino, un compromiso ya adquirido con anterioridad que no les impide hacer acto de presencia durante un tiempo razonable y volver a juntarse con nosotros. Mientras tanto, tomamos la decisión de regresar a Barcelona después de cenar.

Lo hacemos en la pizzería de siempre mientras Francia pasa por encima a la pobre Islandia, se le ha acabado el sueño de clasificarse para unas semifinales.

Finalizada la cena, sin prisa pero sin pausa, nos vamos a las motos, nos despedimos, siempre es un placer compartir ratos agradables con amigos entrañables y regresamos a casa, lo hacemos juntos hasta pasado el peaje, hasta la próxima amigos.

2016_Bienvenida Desy

abril 20, 2016

Llevaba mucho tiempo “deseando” volver a tener una Harley así que el nombre de “Desy” (deseo, desiderio, desig) es el más apropiado para ella.

Todo empezó hace unos cuatro años cuando regresé a España con Ultra que tenía matrícula de Andorra, me costaba mucho asumir que para matricular mi moto aquí tenía que pagar demasiado dinero por algo que ya era mío, teniendo en cuenta su antigüedad y sobre todo los quilómetros que llevaba tomé la decisión de ponerla a la venta y lo conseguí.

Mientras tanto me rompí el carpían de la mano izquierda, eso me limitó bastante el poder conducir con soltura, entre visitas, pruebas, operación y recuperación pasó un período bastante largo, seguí trabajando olvidando el placer de conducir dos ruedas.

Una vez recuperada completamente la mano izquierda empecé a tener problemas con la derecha, el calvario siguió, otras pruebas y al final otra intervención, ahora tengo dos bonitos tornillos de titanio que sirven para que los huesos no choquen y eviten que tenga dolor… por cierto no pitan cuando paso por un metal detector, genial.

Lo más importante es que el tiempo transcurrido desde la venta de Ultra hasta hoy en día, ha jugado a mi favor porqué mientras tanto Harley-Davidson puso en marcha un proyecto llamado Rushmore.

En pocas palabras dicho proyecto ha consistido en unos tres años de estudio con usuarios del modelo Electra en todo el mundo donde cada uno ha aportado su granito de arena al desarrollo de un modelo completamente rediseñado.

Durante la última fase de mi recuperación he podido leer con calma todo sobre esta nueva moto, externamente tiene muchas similitudes con el modelo anterior pero en realidad, tal y cómo he comentado anteriormente es algo que la marca no había fabricado hasta la fecha.

Sin entrar en tecnicismos podría resumir en un “nuevo” chasis, distribución del peso que ha quedado similar pero mejor repartido, carenado con entrada de aíre para evitar vibraciones, pantalla táctil con navegador incorporado, depósito con mayor capacidad para poder hacer más de trescientos quilómetros sin repostar, alforjas con un sistema de apertura/cierre más cómodo, tour-pack más bajo pero más ancho, mayor espacio entre conductor y pasajero, mandos más grandes, motor más potente y progresivo, luces de led.

Naturalmente hay un detalle que para mi gusto es verdaderamente importante, la combinación de dos colores: negro y naranja o, mejor dicho ámbar whisky como lo define la casa.

Hace menos de un mes se acercaba el día de mi cumple y me acerqué una tarde cualquiera a 24 horas para ver que precio me hacían para comprar una nueva Ultra Classic Electra Glide Limited, su nombre completo y la casualidad o la suerte, ha estado a mi lado una vez más, allí estaba, del color que yo quería, con pocos quilómetros, con un año de garantía y a un precio increíble, algo bastante difícil que pase con una Harley. La decisión la tomé de inmediato, debía ser mía.

Antes de irme pasé por recambios para encargar aquellas piezas necesarias para personalizar mi nueva Desy, retrovisores integrados, unas piezas cromadas, porta-objetos para el tour-pack y sobre todo el alma: centralita y filtro Screamineagle y por último tubos S&S similares a los de Ultra pero el modelo nuevo, más moderno.

Han transcurrido un par de semanas donde de mientras hemos comprados un par de cascos nuevos y se los hemos llevado a Oscar para personalizarlos, el dibujo lo hemos decidido buscando en internet, una vez encontrado, hemos cambiado la combinación de colores y en este momento se están pintando, parece que se necesitan varios días, esperaremos ansiosos.

Finalmente el día ha llegado, Mon me ha acompañado hasta la calle Calvet y allí estaba Desy preparada para salir a la carretera. En el departamento de administración liquido lo que había quedado pendiente, me entregan un provisional para poder circular y la documentación del seguro que con buena vista he hecho a travez del H.O.G. consiguiendo unas muy buenas condiciones.

Después de una revisión completa me doy cuenta de que faltan los auriculares y un porta casco, no pasa nada, quedo en recogerlo todo la próxima semana.

Antes de marcharme, Cuco, el vendedor, me explica un poco el funcionamiento de la pantalla táctil y de algunos mandos nuevos, me indica que con la gasolina que hay en el depósito puedo hacer unos 140Km. Saludo y me largo, giro para coger Diagonal, Ronda de Dalt, C32, hasta aquí la sensación es muy positiva, la conducción es muy suave, no por respeto tras casi dos años sin llevar moto si no por el tipo de progresión que tiene la moto y el perfecto equilibrio de los pesos, algo completamente distinto que en el modelo anterior.

Pasado el Barnasud aprovechando el tramo con menos tráfico le meto un poco de caña, paso la salida de Castelldefels y de repente la revoluciones empiezan a bajar hasta que el motor se apaga por completo y, cómo no, me encuentro justo al principio del tramo en ligera subida.

Miro el cuadro y la aguja de la gasolina, está a cero, pienso: seré idiota ¿Porqué no he parado a echar gasolina antes? Ya es demasiado tarde, a empujar, empiezo a sudar.

En una media hora consigo sacar a Desy de la autopista, aparco y me acerco a la gasolinera, compro un bidón, lo lleno de gasolina, regreso y finalmente llego a Garraf.

Mon me había llamado anteriormente y habíamos quedado en vernos directamente en el parking donde volveré a aparcar justo al lado de la Electra de Carlo, pero me intercepta en la calle. Lo primero que hace es poner una gran sonrisa y acto seguido decir: que bonita que es, a ella también le encanta el color. Es genial tener al lado una persona que quiere compartir con ganas, otra vez, la sensación de viajar con moto y eso haremos este año en vacaciones.

Era el año 2007, era el momento, el modelo y el color, era el sueño, la ilusión y el entorno… Y llegó el momento, llegó desde Milwaukee vía Girona mi nueva montura, una Ultra Classic Electra Glide.

Con las mismas expectativas que un niño espera sus regalos en Navidad, yo esperé que llegase el furgón que traía mi nueva Harley… Y llegó el momento. Me llamaron, bajé de prisa hasta la aduana y junto con Robi, mi mecánico de aquel entonces, nos encargamos de hacer todos los trámites aduaneros tanto en España, cómo en Andorra para entrarla, llevarla directamente a la ITV para finalmente entregar a «Govern» la documentación necesaria para su matriculación. Después de tener la matrícula y asegurarla por fin ya podía rodar con ella.

Se materializaba así un sueño que tenía desde los veinte años, edad en la que me dije a mi mismo que a los cuarenta tendría una Harley. No fue exactamente así, tardé un par de años más y pasé por una Road King del ’96 de tercera mano con motor Evolution 1340 de carburación, color verde inglés, esa duró poco más de un año y fue el medio necesario para familiarizarme con el mundillo y empezar a conocer a gente pero nunca sentí una sensación especial.

El primer año con Ultra, puedo afirmar que hice casi veinte mil kilómetros, siempre encontraba una excusa para salir con ella. Los años siguientes seguíamos rodando juntos tanto en España cómo en varios países europeos, concentraciones, salidas con el Chapter, vacaciones, ABCs of Touring.

Recuerdo todos y cada uno de aquellos maravillosos viajes, acompañado por aquellas personas que siempre quedarán en mi corazón, Sonia, mi ex pareja que tan pacientemente me ha seguido en estos viajes durante años, Jordi, en paz descanse, con el que siempre he tenido muy buenas vibraciones, José Luís, mi amigo del corazón, que ha sido el impulsor definitivo de que me convirtiera en un propietario de una Harley, todos los del Barcelona Chapter y en particular el «Petit Comité», Nacho y todos los que hemos colaborado en el H-D Mountain Custom Festival, amigos que a pesar de que se han quedado entre montañas siguen estando muy cerca.

Uff, parece cómo si no volviese a ver a nadie, pues no, simplemente pensando en todos estos años, me ha pasado por la cabeza tantos y tantos recuerdos, adelantamientos, cambios de motos, comidas, cenas, birras y alguna copa, concentraciones, tramos aburridos necesarios para luego disfrutar de curvas y pasajes, esperas en gasolineras, rotondas cortadas, gente que nos saludaba al pasar, ruidos de escapes y un largo etc.

Y llegó el momento… de decidir, tras mi vuelta a España si traer conmigo a Ultra volviendo a hacer los mismos trámites pero al revés o, venderla arriba, decisión que me ha costado, y mucho, tomar.

Cuando finalmente tomé la determinación de venderla, llegó el que siempre es básico para un mercado: la ley de la oferta y la demanda. No hace falta que explique que Andorra es el país de los Pirineos, eso decía la campaña de publicidad, bromas a parte, que el país es pequeño y que el mercado también. Teniendo en cuenta las características de mi moto, ideal para viajes largos, el año de matriculación, los kilómetros y un largo etcétera, creí que un precio correcto sería lo justo e interesante para poder dar voces con el fin de venderla. Pero aquí me entró aquella voz interna que me decía: no la vendas a cualquiera, debe de ser una persona que tenga ilusión, que realmente la desee tanto cómo lo hice yo, la otra parte del celebro me decía: pero vamos a ver, si has decidido venderla, que más te da a quien?

Llamé a los amigos del entorno Harley en Andorra, di un precio interesante pero no negociable, yo sabía perfectamente en que condiciones daba a Ultra, perfecta, transmisión hecha, batería nueva, revisión al día, «suelas» ok. Finalmente un amigo de Pedro estaba interesado, desde que recibí la noticia hasta ayer han pasado unos meses, el problema ha sido que Xavi, el nuevo propietario tenía la suya vendida pero un borracho se lo llevó por delante con su Harley y, cómo suele ocurrir en estos casos las compañías de seguros intentan retrasar el máximo posible el pago hasta que tienen que hacerlo.

Y llegó el momento… hace un par de semanas Xavi me envió un WhatsApp que me comunicaba que en un par de semanas vendría a por Ultra. Estaba vendida, es lo que yo había querido pero hasta que realmente llega el momento, uno no lo asimila de verdad.

El pasado jueves preparé toda la documentación, no solamente los «papeles», me refiero a la vida desde su nacimiento hasta hoy, todas y cada una de las facturas de las revisiones que, por supuesto hechas en talleres oficiales. El TomTom Rider, actualizado con la última versión de los mapas de Europa, las maletas, el libro de mantenimiento y los extras.

Hoy Xavi ha venido en coche con su mujer, al bajar al recibirle y, sin conocerle de nada, el abrazo que hemos tenido para mí ha sido suficiente cómo para saber que a pesar de ser en realidad una simple transacción comercial, yo vendo, el compra, me ha dado la sensación de que Ultra estará un muy buenas manos, tengo cierto sexto sentido y donde se me ha manifestado, nunca se ha equivocado y, esta vez, tampoco lo hará.

Después de las explicaciones necesarias para conocer aquellos detalles de esta Harley llegó el momento de despedirnos, una foto para la posteridad y un adiós.

Live to Ride, Ride to Live.

Garraf-Avinyonet de Puigventós, Día 1, 247Km.

En Navidad, Mon me regaló uno de esos paquetes de actividades, en la caja ponía: Escapada entre viñedos. Al analizar los destinos disponibles y, teniendo en cuenta que la idea era de ir en moto, seleccionamos dos destinos relativamente cercanos, uno en la provincia de Lleida y otro en la de Girona, finalmente decidimos por la segunda opción, reserva on-line y listo.

Esta semana el tiempo ha sido muy variable combinando días de sol con otros de lluvia, la previsión para hoy era sol con chubascos dispersos así que al levantarnos y ver un día estupendo optamos por coger a Ultra. Previamente había montado una ruta para disfrutar de carreteras secundarias entre naturaleza y llenas de curvas.

Una vez recorrido el primer tramo de vías rápidas donde el sol y una buena temperatura hacían pareja, dejamos la C-17 a la salida de Sona, foto al primer cartel, hoy empiezo el ABCs of Touring 2013, la temperatura ha bajado unos grados. Entramos en la provincia de Girona, seguimos hasta Viladrau, localidad conocida por su manantial, el pueblo es muy pequeño y en un plis entramos y salimos. Una vez llegados a Arbúcies, dejamos el Parc Natural del Montseny en dirección norte, parada técnica en un bar-gasolinera ubicado al lado de la C-25, seguimos y poco a poco el cielo se va tapando, el sol desapareciendo y la temperaturas bajan en picado, paramos en Sant Hilari Sacalm.

Decido que es hora de ponernos los trajes de lluvia, abro la alforja lateral y me quedo estupefacto porqué solamente está el mío, al hacer memoria me acuerdo que el año pasado quité el otro y cómo no he revisado las maleta antes de salir se ha quedado en casa, seguimos sin traje en dirección Osor hasta que empiezan a caer gotas. Cuando las gotas se convierten en pequeñas piedras, busco un lugar donde parar la moto y que la montaña junto a la vegetación nos proteja un poco. Mon se pone el traje mientras yo solamente tapo las botas, nos quedamos allí una media hora larga hasta que parece que la lluvia esté mermando.

Recorrimos el resto de la carretera chino-chano, sigue lloviznando y las curvas son relativamente cerradas, por esta razón la velocidad es lenta pero segura. La lluvia vuelve a intensificarse, en estos momentos es cuando uno piensa: que cabrones los del tiempo, habían dicho que sol y chubascos dispersos, miro el cielo y todo está gris, no se ve claridad por ninguna parte.

Dejamos atrás la carretera de montaña y llegamos a Anglès, decido que es mejor parar y comer, lo hacemos en el primer restaurante que encontramos. Aquí hemos tenido suerte, un menú de calidad-precio nos deja satisfechos pero fuera sigue igual, pasamos del salón comedor al bar, yo sigo empapado y después de reflexionarlo un poco decido que hay que seguir adelante ahora. Nos ponemos en marcha.

Casi no hay coches por la carretera, a una velocidad reducida seguimos adelante y, justo al pasar un túnel, el cielo de repente se abre y vuelve el sol, estamos a punto de llegar a Olot. Aquí paramos a repostar para luego coger el último tramo del trayecto que nos llevará hasta el hotel ubicado en Avinyonet de Puigventós (www.maspau.com/).

Una vez allí, aparcamos la Harley en el parking privado y cubierto, check-in, todo perfecto hasta cuando la chica nos dice que el domingo por la noche el restaurante está cerrado, es decir: hoy, pero nos dice que a un kilómetro hay otra masía abierta los domingos por la noche y nos da una suite, genial, gracias.

Me regenero con un baño bien caliente mientras Mon  lee un libro en el sofá. Es pronto para salir a cenar así que decidimos hacer una siesta, el problema ha sido cuando al despertarnos nos hemos dado cuenta que ya eran pasadas  las 22:00h y no nos daría tiempo para cenar, pues nada a escribir en el blog y a descansar otra vez, hay que ser positivo.

 

Avinyonet de Puigventós-Garraf, Día 2, 231Km.

Como era de imaginar, he abierto los ojos sobre las 7:00h con mucha hambre, me corrijo, muchísima hambre, la cura de sueño se ha acabado. Ducha y a desayunar.

Al llegar a la entrada, pasamos la puerta giratoria y Mon que me precede dice que la puerta que da el acceso al interior está cerrada, pienso que es muy extraño ya que ayer nos dijeron que el desayuno se servía a partir de las 7:00h. Salimos y miramos la otra entrada pero lleva un candado puesto, miro a través del cristal, no veo luces pero oigo música, volvemos a la puerta giratoria y finalmente entramos empujando fuertemente la puerta.

Una vez arriba vemos que somos los primeros en llegar, el propietario nos recibe encantado, nos cuenta que él también tiene una Electra, nos trae el desayuno que es realmente completo pero yo le pido un extra: una tortilla francesa que me sirve en seguida, buenísima, así como todo lo que había en la mesa, zumo de naranja, fruta, tostadas, embutidos, yogurt de leche de oveja, miel… vamos que no dejamos nada, todo para dentro sobre todo yo.

Cargamos la moto y nos vamos, el cielo está tapado, la temperatura baja pero no llueve, pasamos Figueres y Tom nos lleva por carreteras secundarias hasta nuestro destino: Teníamos programada la visita a las 12:00h pero al llegar bastante antes preguntamos si podemos adelantarla y nos dicen que hay otro grupo a las 11:00h nos apuntamos.

Nos hace de “Cicerone” el propietario de la Vinyeta (www.lavinyeta.es/es/) que es, él que junto a su mujer, llevan para adelante el viñedo desde hace diez años, empezaron sin tener ni idea a pesar de que ambos son ingenieros agrarios, hoy llevan para adelante una diez etarias de viñedos donde aplican la producción integrada combinando la tradición y el respeto para el medio ambiente, tienen también olivos, gallinas, ovejas y, cómo no, producen también aceite y venden huevos.

La visita transcurre entre viñedos, la perra de ellos nos acompaña en el recorrido inicial, siguen las explicaciones. Finalmente regresamos al punto inicial y visitamos la bodega, moderna, muy iluminada, aquí llegan los 17 tipos de uva y se procede a la producción. Llega finalmente la hora de la cata que transcurre entre vinos jóvenes, blanco, rosado, tinto pasando por otros tantos tintos más envejecidos para terminar con la Garnacha.

Salimos y al ver que los precios de los vinos que me gustaban eran bastantes caros decido no adquirir ningún ejemplar así que moto y para Besalú. Allí llegamos en una media hora y justo al entrar en el pueblo inicia a llover otra vez, aparcamos, damos una vuelta por el pueblo, una vista desde el mirador que nos permite ver el antiguo puente del siglo XI y nos metemos en el restaurante El Pont Vell (www.restaurantpontvell.com/). Contrariamente a lo que me pasó hace varios años, esta vez no hemos tenido que esperar, así que sentaditos hemos disfrutado de una excelente comida mientras fuera seguía lloviendo.

Tras dos buenos cafés, nos hemos dirigido a la Harley, ha dejado de llover, nos ponemos en marcha y por la autopista regresamos, sobre las 18:00h entrábamos en Garraf sin haber pillado ni una sola gota, Ultra en el parking y nosotros a casa.

Se acaban así dos días de descanso y tranquilidad, ahora a currar de nuevo tres semanas antes de irnos otra vez de vacaciones.

2012_Calçotada, 377Km.

marzo 18, 2012

Ayer Nacho se ha puesto en contacto conmigo para proponerme una salida y cómo estaba pendiente de respuestas que no llegaban, que mejor opción salir de nuevo a la carretera.

Esta noche ha llovido, a las 6:00h me he levantado para ver el primer gran premio de F1 de la temporada. Fuera está mojado y el móvil indica sol, nubes y lluvia.

Sobre las 10:00h salimos desde el bar l’Orry en dirección Vilobí del Penedès. Hoy las temperaturas son algo más bajas que ayer pero ya no amenaza lluvia. Dejo a Nacho abrir camino y decidir cual es la velocidad correcta.

El CD que suena es el “B-Side” de U2, tranquilo tal como me gustaría estar yo también.

Poco tráfico, supongo que con la gasolina a 1,50€/l la mayoría de la gente se lo piensa dos veces antes de circular, una parada técnica en el área de la Massella, lo de la próstata es algo que no se puede controlar me dice Nacho…

Ya que tenemos tiempo de sobra para llegar a destino, aprovecho su presencia para que me haga unas cuantas fotos a los cartelitos, tengo que tener como mínimo seis donde salga yo también, consigo cinco con lo que me quedo satisfecho.

Sobre las 13:00h llegamos a las Caves Villaformosa donde “el Grupo” del Dealer Espacio Harley está a punto de entrar a efectuar la visita.

Nos dirigimos al patio, la barbacoa se pone en marcha, varias mesas largas están preparadas para recibir varios grupos de gente, nos sentamos a tomar el sol, probamos el porrón y, cómo no, me mancho.

Aparece Jordi Pinyol, no le veía desde el pasado H-D- Mountain Custom Festival, abrazos y nos ponemos a charlar tranquilamente, mientras todo el mundo se pone a comer “calçots” yo pico unas olivas y algunas patatas chips. Las cervezas que por fin conseguimos nos han sabido a muerte, bien fresquitas.

Pasamos ahora a la mesa donde se nos sirve sin prisa pero sin pausa alcachofas, patatas al caliu y parrillada de carne. En frente nuestro está un personaje muy divertido que nos hace reír a todos, por momentos olvido el día a día. Cuando ya nadie quiere repetir, los camareros recogen las mesas y nos sirven crema catalana y café.

Sobre las 16:00h Nacho y yo nos despedimos y regresamos a Andorra antes de que se nos vaya el sol. Paramos a despedirnos en el parking del Sant Eloi donde entro a comprar cuatro cosas para comer.

Al llegar a casa me miro al espejo y veo que ya empiezo a tener el moreno motorista que cómo cada año aparece. Finalmente he recibido un WhatsApp que deja punto y final a las respuestas que esperaba, mañana inicia una nueva etapa de mi vida, a ver cómo la re-organizo.

2012_Rubió, 288Km.

marzo 14, 2012

Hoy es día de fiesta en Andorra, es la Constitución ósea que nadie trabaja, no hay guardia y había que aprovechar el día.

Anoche tuve bien cuidado con dejar preparada todas las llaves que necesitaba esta mañana para no caer en el mismo error que el domingo pasado, es decir: quedarme fuera de casa.

El punto de encuentro de hoy ha sido el Viena y la hora las 9:30. He sido el segundo en llegar, allí ya estaba Jesús con su Burgmann, si, la salida es mixta.

Poco a poco ha llegado la gente, Rafa y María, Pedro y Rita y el resto. Café y en marcha.

A la salida de Andorra algo de caravana. Parece que estamos en primavera avanzada, un sol despampanante y una temperatura agradable. Abre camino Rafa, detrás María con su moto, yo en tercera posición. Vamos bajando en dirección Ponts y allí hacemos una breve parada técnica.

Con U2 a tope disfruto conduciendo y tomando el sol.

Sin mayor complicación llegamos casi a la A2 y nos desviamos a Rubió hasta llegar a la tienda y bar-restaurante «Ruta al Oeste» (www.rutaaloeste.com). Normalmente abren de jueves a domingo pero Pedro se ha preocupado de llamar con antelación y allí estaba la chica esperándonos.

Una visita completa a la tienda, hay de todo y a pecios razonables, algunos compran otros miran, yo soy del segundo grupo ya que de momento no necesito nada.

Finalizada la visita nos ponemos en la terraza al sol y nos ponemos cómodos tomando unas cervezas bien frías. La verdad es que parece un día de principio de verano, ya hace mucho calor, me quedo en camiseta de mangas cortas.

Mientras pedimos la segunda ronda echamos un vistazo al menú y tomamos la decisión unánime de pedir carne a la brasa. El tiempo transcurre entre charlas y risas y la verdad es agradable pasar un buen rato con gente, lo necesitaba.

Cuando ya las cervezas se han acabado llega la hora de entrar y comer, nos acomodamos y los platos llegan en seguida, todo muy bueno, hasta llegar a la hora de los cafés.

Pedro me comenta que no sabe que le pasa a su Ultra, piensa que tiene algún problema con la dirección así que me pide que la lleve hasta a Ponts. Bueno vale.

Salimos y de momento no le encuentro ningún problema hasta que llegamos a la primera rotonda, allí he tenido que tirar la moto literalmente hacia bajo para que pudiera girar a la derecha, una sensación que no me ha gustado en absoluto.

Una vez superado el escollo, me acerco a él y le digo que su moto si tiene un problema con la dirección a la que me dice bueno pero si tiras recto no pasa nada, vaya respuesta… Entonces acelera y empieza a tirar, yo detrás. Adelantamos al resto del grupo y a una velocidad, digamos, considerable llegamos a Ponts donde paramos y nos devolvemos las Ultras, que cada uno aguante su vela.

Finalmente llegamos a la entrada de Andorra y nos encontramos más o menos la misma caravana de la mañana. Nos deslizamos entre coches y finalmente hacemos la última parada para despedirnos, hasta la próxima.

Mañana volvemos a la cruda realidad…

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157629586524723/