2018_Puerto Viejo-Bocas del Toro, Día 5
octubre 19, 2018
Hoy nos hemos despertado 10min antes de que tocara el «despi». En marcha, ducha, cierre de maletas y mochilas, nos largamos con tiempo más que suficiente para desayunar, en el lodge no está incluido, aparcar el coche y estar a la hora convenida para que la «buseta» (mini bus) nos recoja.
Antes de seguir voy a hacer un inciso, como bien indica el número arriba, llevamos cinco días aquí, bien, desde el primero estoy intentando subir las fotos en flickr sin que se haya completado la carga, eso es debido a que aquí existen distintos problemas, no hay fibra óptica, esto quiere decir que sin banda ancha las fotos tardan en subir una eternidad, luego resulta que los dispositivos que permiten subir las fotos (routers) por las noche se apagan para ahorrar energía (¿?) alucino, parece ser que son «normas de la casa», habré que montar una empresa de asesoramiento, digo yo… en fin. Bueno de momento aún no puedo regalaros fotos…
Pura Vida.
Volviendo al relato del día, hemos desayunado genial en un bar panadería como no, de italianos, yo naturalmente hablando en español… la verdad es que todo muy bueno a un precio accesible.
Nos recogen, nos vamos, somos un grupo de unas quince personas, una vez más nosotros somos los únicos de habla hispana. No tardamos mucho en llegar al punto donde se acaba Costa Rica, empezamos los trámites de inmigración y aduana que básicamente consisten en pagar una taxa para el estado y una comisión de 1USD para el estanco (¿?), todo legal, naturalmente, para lo que concierne Costa Rica, una vez cruzado el puente que lleva a Panamá volvemos a hacer cola y papeleo, en fin, tiempo aproximado perdido más de 1h para quince personas. Mejor no mencione las condiciones de las instalaciones aduaneras. Halloween puede dar una idea.
Al otro lado nos espera otra furgo de lo más, ni se cómo definirla, una Toyota que supongo perteneció a algún almirante que formó parte del ataque a Pearl Harbour…
Que decir del conductor, bueno, quizás comunicarle que cuando una marcha llega a su fin, la única cosa que queda por hacer es cambiarla para la siguiente y que de nada sirve quedarse forzando más porqué el motor no da para más.
La carretera hasta Almirante, donde nos espera una lancha que nos llevará a Bocas Town en la isla principal de Colon (https://www.visitpanama.com/a-donde-ir/bocas-del-toro/), es tercermundista, mantenimiento cero, destrozada al igual que los amortiguadores de la «buseta» los cuales hace tiempo que se deberían haber sustituidos.
Naturalmente a pesar de haber pagado la excursión, nos acompañan en cada tramo «voluntarios» que amablemente nos ayudan a subir y bajar las mochilas simplemente a cambio de una propina libre, uno en cada lado de la frontera. Además aceptan indiferentemente moneda local, dólares americanos y hasta otras monedas si procede.
Desembarcamos y aquí cada pareja o grupo de amigos se diluye y desaparece, a nosotros solamente nos queda coger un taxi (lancha) que nos lleve a nuestro lodge ubicado en la isla de Bastimentos, algo muy fácil de encontrar por solamente 3USD por persona.
Cruzamos y llegamos en seguida, cuando amarramos, la chica que nos recibe nos indica que esos señores en esa lancha les están esperando para la actividad concertada por ustedes para esta tarde: snorkel y visita a Red Frog Beach. Uff, no vamos a poder comer…
Sin prácticamente check-in, nos cambiamos y para la lancha que vamos, allí dos hermanos morenitos y regordetes nos llevan a otra isla, unos 20min de snorkel, hay un poco de corriente que a Mon no le hace nada de gracia y luego desembarcamos en la isla prevista. A la entrada cobran $5 por persona pero justo antes de llegar a la garita recuerdo que no he cogido absolutamente nada de dinero, regreso a la lancha para que nos presten $10, pues no los tienen así que se van a hablar con el chico que cobra el cual le dice que si él no ingresa los diez dolares al cerrar la caja no nos puede hacer pasar. Yo mientras tanto miro a ambos que hablan entre si sin mirarse un solo momento, que rara que es la gente de aquí. Finalmente nos deja pasar, cuando nos dejen en el hotel yo le doy el dinero y el capitan regresa a pagar.
llegamos a la playa, pongo el pareo en la arena, protector solar, despertador y, adiós muy buenas hasta la hora de regreso.
Ya está por hoy, ahora tranquilidad, ducha y a por el cocktail de bienvenida que nos vamos. Nos explican más o menos todo, decidimos quedarnos a cenar aquí, vamos a explorar un poco la zona de la costa, claro se me olvidó decir que estamos en unas construcciones tipo bungalow encima del agua (ver fotos cuando se pueda), pues nada, después de una vuelta incluyendo un susto por parte de Mon, la frase fue: Hayyy algo nos está siguiendo y me pasa delante, yo me paro me giro y allí estaba el «algo» un gallo que nada más verme se para en seco, nos intercambiamos las miradas, luego cada uno sigue su camino.
Hora del happy Hour, 2×1 paga un cocktail y llévate dos, pues venga, margarita para mi y piñacolada para Mon. Cena con vino y a dormir, mañana día completo de visitas a varias islas de este archipiélago.

2018_Manzanillo, Día 4
octubre 18, 2018
Anoche caímos redondos, normal digo yo después del día que pasamos, hoy hemos descansado un poco más.
Ayer, cuando estábamos aislados, Juan Carlos anuló la excursión prevista para hoy pero yo le comenté que llamara al guía esta mañana para ver si la podíamos hacer, quizás un poquito más tarde. Esta mañana le envío un WhatsApp al despertarme para saber algo.
Hoy tenemos que dejar este hotel para irnos a otro, aprovechamos y cargamos las maletas al coche, al abrir el maletero me doy cuenta de que tenemos el neumático trasero derecho pinchado, pienso que no hay mejor manera de empezar el desplazamiento en este nuevo día de aventura…
Justo a la vuelta de la esquina hay un taller, 15min y pinchazo arreglado, era un tornillo, de estrella, como yo, jiii.
En aproximadamente 15min llegamos al final de la carretera, aparcamos cara a la playa, en seguida se nos acerca Edgar, nuestro guía de hoy el cual nos indica de retroceder unos metros , no vaya a ser que se nos caiga un coco encima del coche, obedezco, no vaya a ser que tengamos que lamentar otro accidente por no prevenir.
Empezamos el recorrido, mucha información sobre plantas y flores, por fin veo la planta de la guanabana con el fruto en su diferentes tamaños, nos enseña un extraño cilantro salvaje que tiene una hoja grande y alargada. El Haki, un fruto que se cocina con el bacalao, el nani, otro fruto y el sorosi, una planta cuya función es repeler a los mosquitos si se frota en la piel.
Pasamos ahora la mirada hacia arriba en los árboles donde podemos ver gracias a las indicaciones de Edgar a un perezoso. Resulta que estos animales, que viven constantemente en los árboles y que solamente bajan una vez por semana para hacer sus necesidades, sorprendentemente saben nadar.
nos adentramos ahora en la vegetación de Manzanillo (https://www.govisitcostarica.co.cr/region/city.asp?cID=175) siguiendo el camino marcado, resulta que este parque, aquí llamado refugio, es habitado y hay partes privadas, no se paga ninguna entrada.
Edgar no para de darnos explicaciones sobre los árboles y el uso que se le da, en los que aquí se refiere ninguno ya que es zona protegida y todos se quedan aquí.
Nos cruzamos ahora con un par de ejemplares de ranas venenosas. La primera es negra con una banda amarilla que pasa por todo el cuerpo y la segunda es completamente roja, ambas son increíblemente pequeñas, sacamos fotos.
Conocemos ahora las hormigas porteadoras, una clase que, como su nombre indica, llevan cosas y más concretamente hojas o flores, además no se las comen. Lo que hacen es almacenarlas para fermentarlas y comer el resultado: los hongos.
Más adelante conocemos otra clase de hormigas, se trata de una gigante que además pica y hace daño. Edgar coge un palo fino, nos dice de apretarlo con nuestras manos, acto seguido mete la punta en un agujero en la tierra y por arte de magia sale la hormiga en cuestión. Negra, más de de 1cm de largo, se mueve rápida por el palo, hago fotos, más tarde las reviso y solamente se salva una pero es más que suficiente.
Nos adentramos más en el bosque, allí nos encontramos a una pareja que está caminando con chancletas, Edgar les aconseja de no seguir a partir de este punto ya que el camino se hace complicado, retroceden.
Seguimos nuestro recorrido, no logramos encontrar ninguna serpiente, lástima, hubiera sido divertido, en fin.
Chino chanu salimos y hacemos un pequeño descanso en una playa, arrancamos de nuevo.
Estamos ahora de regreso al punto de salida, ya no hay nada más que ver exceptuando un promontorio digno de fotos.
Regresamos al coche, Edgar se viene con nosotros hasta Puerto Viejo, una vez allí nos despedimos y nos vamos a comer a un restaurante recomendado por Juan Carlos el Monli cuya especialidad es simplemente servir pescado y marisco fresco.
decidimos pedir un ceviche de pescado y otro de marisco para compartir, decisión muy pero que muy acertada, simplemente exquisito. Un «jugo» de papaya de postre y un café para acabar una comida perfecta.
Mientras estamos comiendo vemos pasar a Juan Carlos en su Yamaha 125 con chanclas son casco, auténtico, de verdad, venía a recoger comida justo al lado, quedamos para después.
Nos presentamos en la agencia pero él no está, no pasa nada, vamos a tomar algo al bar de al lado hasta que llega. Paganos las excursiones que faltan, nos indica, mejor dicho vamos a un sitio para poder dejar el «carro» (coche) durante nuestra «estadia» (estancia) en Bocas del Toro, nos despedimos.
Regresamos al Coco Loco Lodge, mientras Mon descansa, yo me pongo al día con el blog, aún no había publicado, sobre las 20:15h la despierto y vamos a cenar al mismo sitio de la comida.
Cena fenomenal y retirada prudente, mañana salimos del país.

2018_Cahuita, Día 3
octubre 17, 2018
Cómo se nota que hemos descansado de verdad, tanto que a las 5:45h los dos estábamos despiertos y con ganas así que nos hemos puesto en marcha, a las 7:00h estábamos desayunando o mejor dicho intentando desayunar, me explico mejor.
Cuando es la hora del desayuno yo quiero escoger la comida, sentarme, comer y levantarme al final, no entiendo el desayuno pidiendo a la camarera, por muy amable que sea, algo y esperar más de media hora para que me sirva, pues eso es lo que ha pasado, 1h para desayunar y además un desayuno escaso.
Las instalaciones del hotel son perfectas, la habitación también, la cama muy cómoda, algo tenía que estar mal…
Salimos con el Hyundai hacia Cahuita (https://www.govisitcostarica.co.cr/region/city.asp?cID=177), nos pasamos el desvío unos cinco quilómetros, regresamos y llegamos al punto de encuentro, aparcamos y nos vemos con Jackelin, nuestra guía, hoy toca snorkel por los corales de esta zona.
Cruzamos el pequeño pueblo, en el punto de encuentro había una pareja de americanos, en el puerto se nos juntas otros, los únicos hispano hablantes somos nosotros. Chalecos salvavidas y con la lancha, llegamos al punto designado para desenvolver la actividad.
Todo el mundo se pone la típica máscara y tubo que Jackelin les entrega, nosotros utilizamos por primera vez las máscaras que nos hemos comprado en Decathlon.
Esta vez voy preparado y llevo la GoPro cargada para hacer fotos dentro del agua, al final han sido 137, ya veremos cuales sirven.
Después de haber hecho snorkel frente a la Rivera Maya en Méjico, esto me ha aparecido mucho menos interesante, tanto a nivel de coral, cómo a nivel de peces. Nos sumergimos en dos zonas distintas hasta finalizar la actividad acuática.
Nos acercamos ahora a Punta Cahuita donde desembarcamos y allí tomamos fruta, un poco más tarde la lancha regresa a puerto mientras a petición nuestras, nos dejan a medio camino para regresar por el camino que bordea la playa dentro del parque.
En media hora llegamos a la salida, hemos visto, gracias a Mon que se ha enterado, a unos monos, coche y de regreso al hotel. Ducha, comida y encuentro en la agencia con 10min de retraso, ya son las 14:10h, con Juan Carlos.
Nos vamos ahora a visitar a una familia en un poblado indígenas donde veremos cómo funciona exactamente el proceso de la elaboración del cacao.
Ayer, al no haber guías disponibles para esta actividad, Juan Carlos se ofreció a llevarnos personalmente y entonces la pregunta que nos hizo fue: ¿Queréis visitar a la familia donde va todo el mundo o os apetece más ir a una donde nunca llevamos a nadie? Ya podéis imaginar la respuesta.
Bien, una vez se acaba la carretera asfaltada, inicia un camino de piedras, nos desviamos ahora en una pequeña calle y, siguiendo las instrucciones de Juan Carlos, dejamos literalmente el coche allí mismo, bajamos hacia un rio para cruzarlo. Hay que matizar un par de cosas, la primera es que lleva unas dos horas lloviendo, la segunda es que para cruzarlo el nivel del agua alcanza nuestros tobillos. Cruzamos sin lamentar ningún accidente a pesar de que las piedras son algo resbaladizas.
Al otro lado hay un poblado con diferentes casas, no hay camino marcado, solamente maderas puestas en la tierra, charcos, barro, vegetación, llegamos a la casa en cuestión, naturalmente con los pies, calcetines y bambas completamente mojados. Menos mal que no hace nada de frío.
Allí nos recibe Ana, la dueña. Una vez hechas las presentaciones, entramos de lleno en lo que es la elaboración del cacao empezando desde el principio, el árbol da un fruto, el fruto en su interior tiene unas semillas que están dentro de una especie de gelatina blanca. Las semillas se tostan con su piel unos 5min, se les quita la piel, se vuelven a tostar otros 5min, luego se pasan por piedra hasta que se hace una pasta, la pasta se mezcla con otros ingredientes para hacer el chocolate o con agua para beberlo.
Durante este proceso hemos sido participes ya que, tanto Mon cómo yo hemos utilizado la piedra, algo no tan fácil como parecía cuando Ana lo hacía.
Se me olvidaba decir que de camino de la casa de Ana a la piedra hemos pasado por otra construcción donde había un señor mayor que estaba preparando estelas, unas tiras de madera y hojas ligadas con cuerda que son los techos de todas estas casas, muy interesante también.
Ahora pasamos a la degustación, por supuesto descarto cualquier toma con frutos secos y probamos el chocolate con vainilla, naranja, piña, chile, menta, jengibre y muchos otros, fuera se intensifica la lluvia. Compramos algunas bolitas para llevarnos.
Ha llegado el momento de probar el chocolate liquido caliente, simplemente increíble, no utilizan leche, solamente agua, el resultado es que el sabor es intenso pero el líquido es ligero y no te llena.
Bueno ha llegado la hora de despedirnos y regresar, salimos, una chica comenta a Ana que el rio ha crecido, la lluvia no ha cesado ni un solo momento, nos encaminamos hacia él y, cuando llegamos, nuestros ojos no podían creer lo que estaban viendo, no solamente el río había crecido, la corriente era tremenda, bajaban troncos por doquier, vamos que esto no presagiaba nada positivo. Seguía lloviendo.
Unos metros más arriba había un cable de acero que cruzaba el rio de un lado a otro, Juan Carlos y yo vamos a inspeccionarlo y nos damos cuenta que cruzar va a ser que no. Nos quedamos mirando el rio que no paraba de crecer más de 1h, la corriente no paraba de aumentar. Finalmente Juan Carlos llama a Paco, su socio y le dice que llame a los bomberos debido a la situación.
Pienso: esto normalmente lo puedes ver en una película, no nos está pasando a nosotros.
Llegan los bomberos.
Primero miran el cable, luego esperan y llega otro equipo, se está haciendo de noche, linternas, móviles encendidos, lanzan algo al rio y tras varias pruebas nos dicen que es imposible garantizar la seguridad para cruzar el rio así que hay que esperar que deje de llover, que el rio vuelva a su cauce y que se haga de día. Nos miramos a los ojos y regresamos a casa de Ana la cual se parte de la risa.
Para no enrollarme demasiado, pasan unas cuantas horas, mientras tanto nos quitamos las ropa para que se seque, Ana nos presta alguna que otra prenda, menos mal que yo llevo ropa técnica que ya se ha secado. Pasamos el rato tomando más chocolate caliente, jugando con los niños. Luís, el marido de Ana está al otro lado del rio, a pesar de ser indígenas y que vivan allí en casas de madera y techos de hojas de plantas, todos llevan móvil, le dice que intentará conseguir un bote para poder cruzar si el cauce del río vuelve a bajar.
Ha parado de llover, el río sigue igual. Ana muy amablemente nos prepara un plato de pollo con arroz, patata y plátano frito con un zumo. Nos enteramos que en otro lugar una mujer ha intentado cruzar y se ha muerto. Que mal.
Ya estamos mentalizados en quedarnos a dormir, inclusive vamos a inspeccionar la casa que tiene cuatro habitaciones con camas, colchones y justamente cuando ya decidimos retirarnos, Ana nos dice que Luís ha conseguido el bote, una cuerda para enganchar al cable, que el río ha bajado considerablemente y que ya no existe peligro, allí que vamos.
Media hora más tarde estábamos de regreso sentados en el coche, paramos a cenar otra vez en un restaurante de carretera, dejamos a Juan Carlos y nos retiramos a dormir, mañana hay otra actividad guiada.

2018_San José-Puerto Viejo de Limón, Día 2
octubre 16, 2018
Hoy hemos pasado una noche descansando de verdad, en posición horizontal, dejando atrás la odisea del viaje. Sobre las 6:00h nos ponemos en marcha con ganas, ducha, cierre de maletas, bajamos quince minutos antes de la hora prevista para el desayuno, damos una vuelta por las instalaciones, hay una piscina y varias habitaciones repartidas por todo el hotel o, mejor dicho, por la villa transformada en hotel.
En la terraza hay dos chicos esperando también la hora del desayuno, al rato se les une una chica. En seguida pasamos al ataque, desayuno completo. Check-out, maletas al coche y nos vamos. Al final de la calle Tom nos indica de girar a la izquierda para luego meternos en la autopista pero la entrada estaba cerrada así que vuelta a empezar.
Tanto la calle como el autopista están colapsados, nos desplazamos muy poco a poco, para hacerla breve tardamos más de 1h para salir de la zona de San José y podernos meter en la carretera que va a nuestro destino de hoy: Puerto Viejo de Limón ubicado en la costa caribeña.
Hay muchísimo tráfico, tramos donde hay que ir muy despacio, me familiarizo con el coche, primero quito la alfombra de goma ya que las bambas me resbalan, luego conecto el iPhone a la entrada USB, Música con Spotify y navegador con Tom, volante más abajo y otros pequeños detalles para sentir el coche un poco más mío.
Miramos los carteles a pié de carretera y aprendemos cosas sobre el lexico local: no botar (tirar) basura, verdulería (puesto de venta de verdura), de vez en cuando gente que te ofrece comida en los semaforos o puestos al lado de la carretera.
Una vez pasada una zona bastante larga de curvas donde hemos podido adelantar a un sinfín de camiones que por cierto son en su mayoría de norte America pero muy viejos, entramos ahora en una zona de obras donde están desdoblando la carretera, paradas constantes, lo curioso es que más pasa el tiempo y menos quilómetros quedan para llegar a destino, Tom aumenta la hora prevista de llegada.
Me hace mucha gracia un cartel que pone: alquilamos oficinas o vendemos el edificio. Allí va con dos c…..es, estos deben de tener descendencia vasca, jii.
Descubro el botón que pone ECO y me permite tener una respuesta más enérgica a la hora de acelerar, esto es lo mío. Me animo y empiezo a adelantar camiones, eso si, en los puntos marcados con rayas discontinuas, o casi…
Una vez llegados casi a Puerto Limón cogemos el desvío hacia Puerto Viejo, ahora la carretera es más estrecha y mucho menos transitada, de repende veo algo que se asemeja a un tronco justo en mi carril, me desvío y justo cuando lo estoy pasando Mon suelta: Un perezoso!!! La verdad es que no me había dado cuenta que lo era.
Va pasando la mañana, Tom sigue aumentando la hora prevista de llegada, al final hemos llegado a destino sobre las 13:30h es decir, 5h de viaje para hacer 290Km.
Check-in, soltamos maletas, aparcamos el Santa Fe y nos vamos a comer en una marisquería recomendada por el chico de la recepción, todo correcto.
Salimos, nos damos un paseo, nos comemos un sorbete de fruta para finalmente llegar a la agencia donde Juan Carlos nos atiende durante más de 2h y con él organizamos todas las excursiones y las actividades para el resto de nuestro viaje mientras nos tomamos unas cervezas, pura vida.
Cena tranquila en el hotel y mañana empezamos de verdad.

2018_BCN-San José, Día 1
octubre 15, 2018
Sin dormir llegamos al aparcamiento previamente reservado que nada tiene que ver con el que teníamos en el vuelo a Milán, entramos y no hay nadie, en la puerta un cartel que pone: vuelvo en 10min, pasan 10, 15, 20 llamo a un teléfono de información de Madrid y sale una locución que efectúa un bucle hasta que corta la comunicación. Llega un mini bus, sale una chica, le digo que llevamos 20min esperando y que no es normal, que si no nos damos prisa corremos el riesgo de perder el avión y el enlace con el siguiente.
Llegamos al aeropuerto no antes de haber esperado otros tres clientes, buscamos el mostrador para hacer el check-in y cuando lo localizo se me abren los ojos de par en par, simplemente ponía cancelado. Miro a Mon, ella me mira a mi y, claro está, en este tipo de situaciones uno se siente bastante impotente…
Busco un mostrador de información y me indican el de Iberia donde preguntar, pone Business Class ¿raro verdad?. Me acerco le explico lo ocurrido al chico el cual me suelta ¿No ha recibido el mensaje? Si claro, estaba yo con tiempo cómo para mirar los mensajes, pero le contesto simplemente que no, entonces me dice que no hay ningún problema, que los que tenemos enlace con otro vuelo internacional, saldremos a las 8:30h en otro vuelo, uff de nuevo.
Y así volvemos a empezar, control, poco rato de espera porqué vamos muy justo, subimos al avión, por cierto, asientos separados, no vaya ser que todo salga perfecto, yo me duermo nada más sentarme y me despierto cuando el avión empieza la aproximación a Barajas.
Una vez fuera, las maletas van directas, seguimos los carteles que indican terminal S lo raro es que pone 25min, bajamos dos plantas, subimos al tren, volvemos a subir, gente por todas partes, Mon ya está un poco histérica, me lo creo… se nos junta un señor mayor que nos ha oído buscar la salida para el vuelo de San José y nos persigue.
Una vez llegados a la puerta de embarque nos tomamos un descanso sentados a tomar un bocadillo de jamón del bueno partido en dos, un agua y dos cafés. No habíamos todavía acabado de comer y, chan chan, abren el embarque, venga, nosotros aguantamos esto y más.
Ahora estoy escribiendo esto en mi iPad escuchando Depeche Mode y la mar de tranquilo, nos vamos a Costa Rica y nada ni nadie lo va a impedir ya.
Vuelo de 12h sin accidentes ni contratiempos, volvemos a la normalidad!!!
Aterrizamos en San José a las 14:30h hora local, pasamos inmigración sin problemas y recogemos las maletas, las nuestras han sido de las primeras en salir, casi ni me lo creo.
Una vez fuera del aeropuerto preguntamos donde está la agencia de rent a car, nos indican, subimos a un mini bus y a poco más de 1Km llegamos y allí, como no, no estoy en la lista, me parecía a mi que estaba rodando todo demasiado fino…
Pues nada a explicar primero que inicialmente había alquilado un coche y más tarde lo había cambiado por un 4×4 pero claro, yo lo hago por medio de un portal que no tiene ningún coche, simplemente da el servicio utilizando agencias locales pero lo puedo demostrar con la App y con las confirmaciones recibidas por e-mails.
Para hacerla breve me dicen que hoy es feriado (festivo) que no hay ningún problema, pura vida, que casualmente tienen un coche similar más grande de siete plazas y me lo dan por el mismo precio porqué efectivamente mi reserva se hizo pero luego se anuló así que me vaya tranquilo que mañana lo arreglan. VISA, depósito y para el hotel que vamos.
Tom no tiene la dirección y si, ya he cambiado el mapa de Europa por el de centro y sur América, entonces otro chico del rent a car me lo marca en el mapa y no sin dificultad, había una calle cerrada por obras, llegamos a destino, un hotel situado en una zona residencial muy tranquila, metemos el Hyundai Santa Fe dentro, check-in, cambio del 50% de las maletas, cada uno ahora tendrá su maleta completa, ducha, descanso, Mon hace una siesta mientras yo me pongo al día con el blog y salimos a cenar, nos han indicado que hay un restaurante al final de la calle, varios en un CC al otro lado de la autopista y un Hard Rock Café.
Este último mejor olvidarlo, lo dejan fatal en TripAdvisor.
Salimos con chubasqueros, fuera una lluvia fina nos acompaña, llegamos al primer restaurante, seguimos y pasamos la pasarela encima del autopista, entramos en el CC, allí solamente hay comida basura, desandamos el camino y decidimos entrar en el primero. La camarera que nos recibe nos dice: donde os guste así que Mon decide la mesa.
Mientras decidimos que cenar, pedimos de beber, una cerveza negra artesanal para mi y un agua con hielo y limón (lima) para Mon. Pedimos los platos.
El local está decorado con muy buen gusto, falta quizás un poco más de luz justamente en la zona en la que nos encontramos.
Nos traen la comida, todo muy bueno, al final le digo a la camarera si le puedo hacer una pregunta, contesta que sí, allí que voy: ¿Los dueños no son de aquí, verdad? Efectivamente son de fuera, colombianos para ser exactos, Mon se pensaba que eran europeos, yo de cualquier parte menos colombianos, en fin.
Pagamos y en seguida nos vamos a tomar un merecido descanso, mañana salimos hacia el Caribe.

2018_Milano
octubre 15, 2018
Viernes 12 de octubre
Si Mahoma no va a la montaña la montaña va a Mahoma, o algo por el estilo, me explico mejor. Cuando U2 anunciaron el Tour Experience se “olvidaron” de tocar en Barcelona y después de trece años volvieron a Madrid. De inmediato miré fechas en cualquier ciudad europea y, mira por donde, el 12 de octubre, fiesta nacional en España, tocaban en Milán.
Cuando se pusieron las entrada en preventa, utilicé el código recibido por formar parte del Fans Club y listo, ya teníamos dos entradas, comprar el billete de avión obviamente no ha resultado complicado, una llamada a Gianni para el alojamiento y ya teníamos montado el weekend completo.
Se me ocurrió otra idea, pedir a mis amigos de organizar una cena para vernos todos como en los viejos tiempos, propuesta aceptada y me he olvidado del tema que ya estaba en buenas manos.
Para aprovechar al máximo el “finde” tenemos el vuelo a las 8:40h así que en pié muy pronto, con el Polo vamos a uno de estos aparcamientos donde dejas el coche, te llevan al aeropuerto y te recogen a la vuelta por un importe inferior a lo que valdría un taxi, realmente vale la pena.
Sin problema nos dejan en la T2 donde embarcamos en el vuelo EasyJet que nos lleva a Milano Malpensa, desde allí, como de costumbre, en tren llegamos al centro de la ciudad, sucesivamente con el metro nos acercamos a la siempre emblemática “Piazza del Duomo” donde aprovechamos para hacernos el selfie de rigor. Tras un par de tentativos con foto quemada por la luz del sol, encuentro un punto perfecto a la sombra de una farola. La catedral cómo siempre imponente, pocas ciudades pueden presumir de una obra tan majestuosa, pues algo tiene que tener también Milán, no!?
Un breve paseo por la “Galleria Vittorio Emanuele” buscando sin éxito la tienda de zapatos donde trabaja Manu, una amiga, decidimos sentarnos a tomarnos un ten ten pié para poder llegar a la hora de la comida, hemos quedado con Gianni sobre las 14:15h. Punto de encuentro la parada del metro “De Angeli”, cerca de su apartamento, donde se presenta un poco más tarde.
Nos sentamos a comer un menú que ha resultado ser un poco desastroso pero la verdad es que la comida era lo de menos. Pasamos un rato juntos hasta que nos despedimos, nosotros nos vamos al Mediolanum Forum donde veremos el concierto.
En el trayecto me doy cuenta de que la parada donde tenemos que bajar está ubicada fuera de el área metropolitana y hasta se lo comento a Mon, es más le digo que con el bono de diez viajes metropolitanos no podremos salir, también le comento que en todo caso pagamos la diferencia y ya está. Esa era la idea, a la hora de la verdad ha sido toda otra historia.
Cuando subimos a superficie para salir y cruzar la autopista por el puente que une la estación con el estadio, nos encontramos con una barrera de controladores, puestos de propósito por la compañía de transporte, con el único fin de recaudar. Nosotros, al igual que el resto de personas tanto italianas como extranjeros hemos tenido que abonar no solamente el suplemento de un Euro y medio, la multa ha subido a 35,00€ cada uno. También nos explican que a la vuelta podemos sacar dos tickets para salir de la zona interurbana, salir del metro y volver a entrar picando nuestro bono, los compramos ya.
Como todos sabemos, en Barcelona, cuando se compran unas entradas para un concierto, en la mayoría de los casos, el comprador tiene la posibilidad de llevarlas en el móvil o también imprimirlas, pues aquí no, aquí o te las mandan a casa pagando un suplemento o las retiras en las taquillas la misma tarde del concierto llevando el e-mail de confirmación impreso y un documento, vamos como el siglo pasado… Para hacerla breve, hacemos la cola y sin mayores complicaciones nos entregan las entradas, pues, entramos.
Este palacio se construyó en su momento con la idea de albergar los partidos del equipo de Milán de baloncesto pero también se ha utilizado para conciertos, el problema es que solamente tiene poco más de doce mil localidades, que son más cuando la gente asiste a un concierto por ocupar también la pista pero sigue siendo muy pequeño para cierto tipos de acontecimientos como el de hoy.
Las fechas iniciales era 11 y 12 de octubre y han tenido que ampliarlo los días 15 y 16, esta misma mañana hemos visto carteles que ponían “sold out” las cuatro noches.
El escenario es prácticamente idéntico a el del 2015, una parte digamos clásica, una pasarela relativamente estrecha con una jaula metálica rectangular encima y un pequeño escenario redondo al final. Nosotros estamos posicionados en la zona fans club, perfecta diría yo, la diferencia con el Sant Jordi es que los asientos están pegados tanto lateralmente cómo de frente así que no queda casi espacio para bailar y la parte donde uno se siente se dobla al levantarse. Con cerca media hora de retraso sobre la prevista para el inicio del concierto, arranca el show.
Tal y como nos han acostumbrados el sonido es inmejorable, los audiovisuales muy acertados, ellos perfectos como siempre, el concierto ha durado unas 2h y no puedo decir que no ha estado bien pero le ha faltado algo, no se… un concierto de U2 sin Sunday Blody Sunday para mi es un concierto inacabado.
Alrededor de las 22:40h salíamos todos como sardinas del recinto, otra cosa incomprensible es que aquí no abren todas las puertas, no, hay que pasar por donde la organización decide así que se forman unos embudos impresionantes al salir y otros para o bien ir al parking o a la estación del metro, en fin, hay cosas que en Italia no cambiarán nunca.
Pasamos el billete por la máquina, volvemos a preguntar en que estación tenemos que efectuar el cambio y seguimos las instrucciones recibidas pero han resultado ser erróneas tanto que al poner el ticket en la máquina para salir en la pantalla se podía leer que estaba fuera de zona pero esta vez directamente he saltado el bloqueo y Mon detrás de mí, no pienso pagar más multas.
Finalmente regresamos pasando el bono y nos bajamos cerca de casa de Gianni, al no haber cenado nada, lo hacemos en un restaurante que él nos había recomendado, óptima comida y precio aceptable, lo que realmente me ha alucinado es que a diferencia de hace unos años atrás, ahora la gente va a cenar muy tarde y no hay ningún problema para ser atendido. Algo sí que ha cambiado en Milán, por fin!!!
Sábado 13 de octubre
Teniendo en cuenta que ayer nos habíamos levantado a las 4:30h y que nos metíamos en la cama que eran casi las dos, esta mañana nos hemos puesto en marcha que eran pasadas las nueve, Elena ya estaba dando vuelta por casa. Estamos un rato con ella charlando mientras el otro pasa al baño. Una vez preparados, ella se va a comprar con su madre y nosotros nos dirigimos, como no, otra vez al centro, en este viaje quiero comprarme una camiseta original en el Inter Store ubicado cerca de “Piazza San Babila” que está en obra, al salir pasamos por delante de la tienda oficial de ese equipo de Turín cuyos colores son blanco y negro y casi me viene un ataque de alergia. Finalmente entramos donde los colores son los de casa de toda la vida, le digo a Mon que me saque un par de fotos y finalmente salimos con la camiseta y una simple mochila pero muy práctica.
Seguimos paseando por el centro mirando y entrando en las tiendas hasta que se nos hace un poco tarde así que, vuelta a casa de nuestros amigos, hoy comemos allí con ellos. Una pasta caldosa con garbanzos exquisita, una ensalada de pollo, fruta, vino tinto y sobre todo buena compañía y risas, que no falten!!!
Pasa rápido el resto de la tarde hasta que viene la hora de la cena, yo me pensaba que saldríamos todos a cenar en algún restaurante conocido pero no, lo haremos en el ático que tiene Mario encima de su laboratorio odontológico, cada uno trae algo y se comparte entre todos, pues nosotros no nos podemos presentar con las manos vacías, vamos a comprar a un super cercano unas botellas de vino que nunca están de más.
Subimos al coche y nos vamos, somos los primeros en llegar, ni siquiera está Mario pero llega en los siguientes cinco minutos, empieza el reencuentro, hace prácticamente treinta años que no nos veíamos pero es como si hubieran pasado treinta días, abrazos y felicidad en los ojos, recuerdos que te pasan por la mente sin esforzarse lo más mínimo, genial.
Entramos y vamos subiendo, poco a poco va llegando todo el mundo, Max Vettore con su pareja, Luca sin Luana que desgraciadamente no se encuentra bien, lástima, Lino y Claudia, Giorgia y luego Francesca, Umberto, Steven, Cioncio, Cristina, Silvia, cada abrazo, cada beso, cada mirada me llena, es muy bonito sentir que lo que había existe todavía, aquella complicidad de un gran grupo de personas que lógicamente ha vivido su propia vida y que después de tanto tiempo se ha vuelto a juntar, aproximadamente hace tan solo unos tres años y hoy puedo decir que yo también estaba.
Transcurre la velada mientras cenamos, bebemos, charlamos, recordamos el pasado, el presente contando anécdotas de los hijos, reímos, simplemente perfecto, no tiene precio, hay que vivirlo para entenderlo, hasta Mon ha quedado encantada de nuestra complicidad sin tener diferencia alguna entre hombres y mujeres, un grupo con “G” mayúscula del cual yo he sido parte integrante y que, no obstante la lejanía, aún lo siento mío y no descarto en absoluto poder repetir un finde cómo este en un futuro no muy lejano.
A una hora prudente nos retiramos, Gianni ha dado casi la vuelta entera al reloj, pobre, si ha aguantado tanto solamente ha sido porqué yo estaba, hay que agradecérselo, en serio, “grazie Amico”.
Domingo 14 de octubre
Hoy dormimos un poco más y nos ponemos en marcha sobre las 10:00h. Café y nos vamos andando a un centro comercial relativamente cerca rodeado de bloques de nuevos edificios de alto standing. Allí hay dos rascacielos de forma diferentes acabados y un tercero en construcción. Entramos, desayunamos y paseamos por las tiendas, me compro una sudadera y un gorro ¿de que color? Naranja. Al rato vienen Mario y Cristina y pocos minutos después Lino y Claudia.
Decidimos ir todos a tomar un aperitivo de aquellos que picas tanto que al final estás saciado.
Otro paseo, otro café y se nos está haciendo un poco tarde, nuestro avión de regreso sale a las 19:40h y tenemos todavía que regresar a casa, cerrar maletas, coger metro y tren para llegar al aeropuerto. Para hacerla breve, llegamos a la estación del tren tan justos que perdemos el tren que queríamos coger, no pasa nada, ya tenemos el check-in on-line. Llegamos y corriendo un poco volvemos a estar “on-time”, bueno Mon dice que no sabe porqué siempre tenemos que correr, no le quito la razón, pero…
Mientras tanto en Barcelona se acerca lo que queda de un tifón, la tarde-noche se va complicando, tanto, que una vez dentro del avión nos anuncian que el vuelo saldrá con cerca de una hora y media de retraso, esto hubiese sido todavía llevadero, el problema ha sido que cada media hora repetían lo mismo y claro empezábamos a dudar si podíamos llegar a tiempo para recoger el coche, irnos a garraf, preparar la otra maleta para irnos a Costra Rica para nuestras más que merecidas vacaciones, el vuelo sale a las 8:00h uff.
¿Por qué siempre nos tiene que pasar algo al principio de nuestras vacaciones?
Finalmente arrancamos cuando desde Barcelona dan el ok, el vuelo bien, la hora de llegada, que queréis que os diga, justo el tiempo para hacerlo todo y regresar de nuevo al aeropuerto naturalmente sin dormir 😦

2018_Penelles, 305Km
septiembre 24, 2018
Hace unas semanas atrás encontré por casualidad un artículo que hablaba de un pequeño pueblo en la provincia de Lleida el cual se podía visitar y contemplar varios grafitis por sus calles. Pensé que era una opción interesante y lo puse en mi listado personal de cosas pendientes de hacer.
Pocos días después durante una charla en el «Petit Comité» quedamos en efectuar una salida el día de la Merçe juntos a Olga y Vicens. Por diferentes razones nadie más se ha podido apuntar así que el pasado viernes creo, como de costumbre últimamente, un grupo de WhatsApp para que las comunicaciones fuesen más fluidas y, justamente allí, propongo ir a ver dicho pueblo, a todos les ha parecido bien.
En común acuerdo tomamos la decisión de quedar a las 9:30h en La Pava y arrancar el recorrido por las costas del Garraf, Vilanova, Vilafranca, Igualada y seguir por la A2 hasta la salida que nos llevará a nuestro destino.
El día acompaña, sol y temperaturas perfectas para moverse en moto, relativamente poco tráfico, llegamos a Penelles y aparcamos cerca del ayuntamiento sobre las 11:30h.
Mon y Olga entran en la oficina de información y en seguida vuelven a aparecer con dos folletos con el mapa y las explicaciones de todos los grafitis por tan solo 1€ cada uno. Antes de sentarnos en una terraza de un bar para tomarnos algo fresco oímos en la megafonía del pueblo que se ha muerto un señor. Cuando nos sirven, la señora nos dice que justamente se ha muerto el señor del grafiti más emblemático, que casualidad.
Una vez estudiado un poco el mapa, tampoco es tan complicado tratándose de un pueblo de unos quinientos habitantes, lo divido entre norte y sur y arrancamos hacia el este.
Ante todo hay que explicar porqué hay grafitis en este pueblo, ha sido una iniciativa dirigida por Binomic.cat (http://www.binomic.cat/) con el soporte del «Ajuntament de Penelles» y de la «Diputació de Lleida» que han querido promover la cultura artística en el mundo rural organizando el «Gargar Festival de Murals i d’Art Rural» que este año ha llegado a su tercera edición.
Vamos caminando, haciendo fotos, mirando cuales son los artistas de cada grafiti los cuales han venido de diferentes lugar tanto a nivel autonómico, nacional o internacional. La verdad que hay para todos los gustos.
Vamos cambiando de calles, plazas, pasajes y poco a poco, vamos completando el recorrido de la zona sur del pueblo, fotos, fotos y más fotos, da gusto pasearse y disfrutar de las maravillas pintadas, algunas son realmente bonitas, otras llenas de detalles y algunas cambian por completo dependiendo desde donde se miren.
Pasamos ahora al sector norte hasta llegar al más emblemático grafiti, el del «avi» que se acaba de morir, en mi opinión uno de los mejores si no el mejor. Poco a poco vamos acabando el recorrido completo, ha sido una experiencia totalmente recomendable de poco más de dos horas, lo aconsejo de verdad.
Regresamos a las motos y nos vamos al restaurante Remei (http://www.restaurantelremei.es/) no muy distante, aparcamos a la sombra, entramos, a pesar de que es lunes y aquí no es festivo, está a tope, nos ofrecen el menú pero decidimos pedir carta, todo muy bueno y a un precio razonable, salimos los últimos.
Regresamos, ahora si hay un poco de tráfico, pasamos unos 5Km de caravana por un accidente en la A2, nos despedimos al llegar a la salida de Vilafranca, hasta la próxima pareja, otra salida agradable en buena compañía.

2018_Cadaqués
septiembre 11, 2018
Un año más nuestros amigos Inma y Edu nos han invitado a pasar un «finde» en Cadaqués, bueno en este caso el puente del 11 de septiembre.
Domingo 9 de septiembre
En marcha a las 6:00h ducha, desayuno, voy a por Desy, el pueblo ha amanecido lleno de lazos amarillos, a las 8:10h salimos, a las 10:12h llegamos a destino, 204Km buena media.
Volvemos a desayunar con nuestros amigos, Inma no se encuentra del todo bien y decide descansar, nosotros planeamos la ruta para mańana y como entrenamiento decidimos hacer una caminata hasta el faro de «Cap de Quers».
Una caminata por un sendero relativamente fácil que nos lleva casi 1h. Desde este lado hay una perspectiva diferente de Cadaqués. Hoy el cielo está nublado, hace calor pero no agobia, vamos charlando y caminando, el tiempo pasa volando, ya hemos regresado al pueblo, hora de comer. Edu había llamado previamente a Inma para quedar en el restaurante La Gritta donde nos sentamos y recuperamos fuerzas. Todo perfecto como siempre.
Breve descanso en casa y en marcha de nuevo, destino: las fiestas medievales de Castelló d’Ampuries. Edu me deja conducir su nuevo A5, no voy a hacerle un feo…
Salimos, tráfico, delante nuestro un Mercedes con matrícula francesa que debe de tener más de treinta años, aguanto detrás de él un rato hasta que puedo adelantarle y sigo coche tras coche hasta el siguiente grupo. El Audi es automático pero se lleva muy bien, llegamos a destino y aparcamos.
Nos encontramos en el lugar de los juegos a caballos con David, el primo de Inma y Veronica, una amiga, todos juntos visitamos el mercado medieval, paradas de todo tipo, compramos pan, miel, nos tomamos unas cañas, unos crepes, vemos algún que otro espectáculo de pasada, en definitiva pasamos la tarde hasta que llega la hora de regresar.
Cenita a base de pescado en Can Rafa, todo exquisito, como siempre, retirada a una hora prudente, re-planificación de la ruta de mañana y todos a dormir menos yo que me quedo a escribir esto hasta la 1h.
Lunes 10 de septiembre
8:00h en pié, 8:30h desayuno y en marcha, Edu nos explica que el nombre de Cadaqués viene de «Cap de Quers» y sinceramente no creo que nos esté tomando el pelo o, por lo menos, lo disimula muy bien… lo damos por bueno.
Con el A5 nos vamos hasta el final del camino a «Cap de Creus» y, aparcamos, no es el momento de montar una «rave». Iniciamos nuestro camino de regreso a Cadaqués.
Habíamos mirado en Wikiloc el trayecto y los tiempos, en su mayoría eran entre 2,5h a 3,5h. Vamos caminando sin prisa pero sin pausa, el camino es un sube y baja constante bordeando el mar a una distancia prudencial. Al estar el cielo bastante cubierto la temperatura es favorable. Edu, que prácticamente lleva aquí toda su vida, nunca había experimentado este trayecto, claro está que lo suyo es la bici y no caminar.
De vez en cuando hacemos una parada para sacar alguna foto o para beber agua, nos cruzamos con algún que otro francés, llegamos más o menos a la mitad del recorrido. Salimos ahora del camino para efectuar un tramo de enlace por medio de una carretera de tierra que se utiliza para dar acceso a los vehículos a las primeras torres que nos encontramos. Finalmente volvemos al camino peatonal que poco a poco nos lleva hasta «Port Lligat».
Hemos realizado el recorrido en 1:45h estamos en forma!!!
Regresamos a casa, Inma está desayunando. Nos quedamos un rato hasta que decidimos ir con Desy a recuperar el Audi, más que una carretera sin salida parece más bien Las Ramblas de Barcelona, muchos coches y motos, hasta un guardia urbano dando vueltas con su moto.
Una vez llegados al aparcamiento, suelto a Edu y me doy la vuelta, sin novedades volvemos a la base, aparcamos y bajamos a comer, propongo cambiar de lugar, lo hacemos en Can Tito donde encontramos mesa sin problemas.
De entrada nos comunican que han tenido un problema y que la bebida no está fría pero tienen hielo, vale, nos quedamos. Pedimos, nos traen los platos, todo perfecto, no ha ido tan mal como parecía en un principio.
Nos levantamos, parece ser que las piernas empiezan a pesar más de lo normal mientras arrancamos y regresamos, no antes de recoger los «taps» encargados por Edu ayer.
En este preciso momento todo el mundo está relajado en la cama mientras yo, como de costumbre, sigo escribiendo este relato.
Tras la siesta nos volvemos a poner en marcha, esta noche seguimos probando lugares que son nuevos para nosotros, ahora toca el Restaurante Compartir (http://www.compartircadaques.com/) donde tenemos mesa temprano al estilo europeo, a las 20:00h.
Tomamos asiento en la terraza semi-cubierta, el lugar está bien decorado, la camarera nos trae las cartas y unos aperitivos. Aquí tal y como dice el nombre, se trata de pedir platos para compartir y naturalmente surge el problema de mis alergias pero la camarera muy preparada, se sabe exactamente lo que lleva cada plato y al ser elaborado al momento nos ofrece a eliminar lo que no puedo comer así que pedimos entrantes y platos principales pudiendo finalmente experimentar la mezcla de platos y sabores entre todos.
Una cena increíble que ha merecido y mucho la pena, totalmente recomendable.
Regreso a casa y a dormir.
Martes 11 de septiembre
Yo me pongo en marcha temprano y preparo la mesa para el desayuno, los demás siguen durmiendo, hago un intento de despertar a Mon pero no me hace caso, bueno me pongo con las redes sociales hasta que el resto arranca.
Desayunamos, junto a David y Veronica bajamos a comprar la comida y luego al muelle, hoy el plan es ir en lancha y pasar el día en el mar, el cielo está completamente despejado y el sol nos calienta sin agobiar, perfecto.
Este es el finde de hacerlo todo diferente, una vez fuera de la zona de los amarres en lugar de ir hacia el norte, como de costumbre, giramos a la derecha hacia el sur. Si bien el tiempo es genial hay un poco de viento el cual provoca que el mar esté algo movido y para poder pararnos en alguna parte tenemos problemas de que la lancha no se queda quieta. Nos bañamos, Edu encuentra un par de móviles en el fondo del mar, nos dejan probar las mascaras para hacer snorkel de Decathlon, van genial.
Comemos, hacemos la siesta y luego nos volvemos a mover a otra cala un poco más resguardada, finalmente regresamos.
Duchita, preparación de maletas, cena y sin prisa pero sin pausa regresamos a casa para meternos en la cama media hora pasada las doce.
Un puente maravilloso pasado como de costumbre con amigos geniales y aperitivo de lo que van a ser las vacaciones de este año, ya falta menos…

2018_XII H-D Custom Festival, 540Km
julio 29, 2018
El año pasado, en ocasión de la onceava edición, hicimos un «sube y baja», este año hemos tomado la decisíon de subir y quedarnos, decisión acertada, pero empiezo desde el principio…
Desy después de su viaje en solitario a Praga, o mejor dicho, en compañía de Edu y Inma, vuelve a estar disponible para nosotros.
Programamos este «finde» con antelación, nos acompañan una vez más Cesar y Gemma con su GS aunque Cesar ha estado a punto de venir con Harley. La idea vino de él, un día dijo: este año podríamos alquilar una Harley pero al final cambió de opinión a pesar de que yo le habría ofrecido la mía ya que Edu me hubiese dejado la suya.
Hicimos la prueba el pasado domingo, salimos de Garraf en dirección Castelldefels, él delante conduciendo a Desy y yo atrás en su GS. Una vez llegados al principio de las costas dimos la vuelta y conducimos hasta Sitges.
Mientras él se familiarizaba con la Harley yo atrás jugaba con la BMW que por cierto se lleva con dos dedos. Curioso ver delante Desy conducida por otra persona. Una vez llegados a la gasolinera de Sitges, paramos, intercambiamos las monturas, Cesar habla de sus impresiones y me comunica que se atrevería a subir hasta Andorra pero no en hacer según que curva una vez llegados allá.
No pasa nada, era una posibilidad, lo hemos intentado. Seguimos hasta la Cantera, un café y de vuelta a casa para la hora de comer.
Sábado 28 de julio
A una hora prudente salimos y sin ningún problema llegamos a la Seu d’Urgell, giramos para hacer el último tramo por la N-152 y mas o menos en la mitad, chan chan, coches parados, cálculo que faltan unos cuatro kilómetros hasta la aduana, pues nada a adelantar por la derecha en primera y poco a poco.
Una vez dentro del «Pais dels Pirineus» en lugar de irnos al punto de encuentro de la «concentra» vamos a hacer shopping, ya estaba hablado con anterioridad, este año nos vamos a comprar dos trajes de Goretex definitivos y nos vamos a olvidar para siempre de los trajes de lluvia de plástico. Cesar y Gemma nos asesoran sobre el modelo y la marca, los probamos y nos lo llevamos, Mon se lleva también unos guantes, yo ya los tengo, ahora solamente le faltarán unas botas.
Entre el tiempo perdido para la compra, la equivocación (mía) con el hotel y la llegada al correcto el resultado ha sido que todos salían hacia el lugar de la comida justo en el momento que llegábamos nosotros, no pasa nada. Check-in, soltamos maletas, nos cambiamos, hace un calor tremendo y nos volvemos a poner en marcha en dirección Pal pasando por el túnel de las dos Valiras.
Una vez arriba y con las motos aparcadas, llegamos a la terraza donde todos están sentados a la esperas de la comida, quedan libres un par de bancos, eso sí, al sol, unos chicos de la organización nos traen una sombrilla, genial, el problema ha sido que al rato se la han llevado un poco más hacia otra mesa y volvemos a estar bajo el sol que está pegando bastante.
Adquirimos los rally packs con todo incluido, este año la camiseta es divertida con doce huevos dibujados.
Nos refrescamos con cervezas, nos traen la comida, entre plato y plato saludo como cada año a los amigos de Andorra, Barcelona, Madrid, San Sebastian y Zaragoza. Me pongo a hablar con Xavi, el propietario de Ultra la cual desgraciadamente sufrió una caída dentro del parking y en este momento se está pintando. A parte de nosotros hay mucha gente, familias, niños que ha subido para hacer mountain bike, tirolina y, precisamente esta última actividad, es la que se nos ofrecen pagando una pequeña cantidad extra, nos apuntamos.
Para hacerlo breve solamente diré que al principio Mon no quería pero, como siempre, acabó haciéndolo y disfrutando del momento, lástima que el recorrido es corto. Digamos que esta ha sido, sin querer, la prueba general de lo que va a ser la experiencia en la selva cuando estaremos de vacaciones en Costa Rica.
Que más decir, a si, para variar hemos ido los últimos, cuando volvíamos a las motos, casi no quedaban aparcadas.
Tras un breve descanso volvemos a salir para dar el paseo de rigor todos juntos o casi, una vueltas por la calle del centro y subida hasta Arinsal, justo antes de llegar al final empiezo a tener problema con el embrague, ha dejado de funcionar, aprieto pero no va… se cala la moto. Miramos el nivel del aceite y efectivamente está bajo mínimo, decidimos regresar a La Massana para comprar en una gasolinera y reponer lo que falta. Bajo cambiando sin embrague y sin parar ni siquiera en un semáforo en rojo, menos mal que era uno de obra, no de un cruce. Sin mayores complicaciones solucionamos el problema. Mon dice que siempre nos tiene que pasar algo cuando estamos con Cesar y Gemma pero la verdad es que siempre han sido tonterías.
Descansito y en marcha, esta noche tenemos cena y fiesta en el Inu, la zona privada de Caldea, donde llegamos andando en un momento. Nos reciben con un Aperol Spritz, nos tomamos un par para empezar la fiesta como es debido, vamos hablando con unos y con otros, sale el pica-pica, prácticamente no puedo comer nada, solamente jamón pero aprovecho la barra libre hasta el final, jii. La verdad es que nos lo estamos pasando genial, un grupo tributo a AC/DC se pone en marcha, lo hacen muy bien, pasamos de las cervezas a las copas ahora ya de pago, nos retiramos a una hora prudente, o no, según se mire, recuerdo que la última vez cuando la miré marcaba 3:30h.
Domingo 29 de julio
Felicidades Amor!!!
Desayuno a las 10:00h mas o menos en condiciones, evidentemente al no haber casi cenado devoro la comida más que de costumbre, Cesar y Gemma tienen un detalle con Mon, gracias. Nos despedimos de Juanjo, su mujer y otros del Madrid Chapter, regresamos a las habitaciones, ducha y en marcha.
Una compras de última hora, luego decidimos lo que vamos a hacer que es ni más ni menos ir a Alàs a comer en el restaurante donde fuimos también la vez anterior, un acierto como siempre.
A partir de aquí solamente decir lo mal que lo hemos pasado con las temperaturas que rondaban los 37º en la zona de Ponts donde paramos en una gasolinera a beber agua, esto es insoportable.
Nada más que añadir, finalmente entramos en Garraf, nos despedimos, aparcamos y finalmente nos quitamos la ropa, una buena ducha fresquita. Acabamos el día cenando en el chiringuito de la playa con Laura, Alba y Alessandra.

2018_Nîmes, 905Km
junio 3, 2018
Sábado 2 de junio
Hace tan solo una semana hemos decidido juntarnos para pasar un «finde» fuera en moto, recibí una llamada de Edu y la pregunta fue: ¿Bien ahora que tenemos la fecha fijada, a donde vamos? En aquel preciso momento pensé, mira que fácil es descargar la responsabilidad de decidir pero ni corto, ni perezoso le solté que podríamos ir a Sète a comer ostras, la respuesta fue, no está mal.
Cuando nos ponemos a mirar la previsión del tiempo, cómo no, variado y cambiante cada día, no importa, añado al destino la ciudad de Nîmes ya que hasta la fecha no he tenido ocasión de visitar, solamente la vi hace varios años en una peli, bueno, más que la ciudad, su arena de la época romana.
Oriol consigue hacer un cambio en el trabajo y se apunta, Josep Maria Tirapu solo a la comida, bien 6 personas y cuatro Harleys nos juntamos a las 9:00h en la área de Montcada en la AP7. Salimos.
Sin novedades hasta La Jonquera donde paramos a repostar, pasamos a Francia. Si esta mañana el cielo estaba cubierto y la temperatura tirando a fresca, ahora el cielo está completamente despejado y las temperaturas van subiendo. Finalmente salimos de la autopista y paramos en Bouzigues. Aparcamos justo delante del restaurante La Nymphe que Josep Maria conoce por haber ido varias veces, allí una chica muy simpática nos da la bienvenida en español y nos toma nota.
Un entrante con dos rondas de ostras exquisitas seguido de ensaladas mixtas para las chicas, una dorada para Edu y Josep Maria y una parrillada que comparto con Oriol completan el almuerzo, algo de postre y cafés.
Ahora hace mucho calor, 27º, nos damos un breve paseo antes de irnos, nos despedimos de Josep Maria que regresa a Barna. Nosotros seguimos nuestro camino hacia Nîmes por carreteras pasando por tramos arbolados, en ambos lados agua, piscifactorías, patos, flamencos. Conforme nos vamos acercando a Nîmes pasamos por diferentes zonas comerciales con grandes superficies, paramos a repostar y finalmente llegamos a nuestro destino, el Hotel Spa Vatel ubicado fuera del centro, aparcamos.
La chica de la recepción habla español, bien, hacemos el check-in, subimos a las habitaciones y quedamos en media hora para ir al spa. Nos presentamos todos con albornoz y zapatillas blancas menos yo que llevo las havaianas negras. Los chicos nos metemos en el hamman, Edu nos demuestra la impermeabilidad del iPhone X echándole directamente el agua de la ducha. Salimos y ahora somos nosotros que nos duchamos antes de ir a la zona de la piscina. Me meto en el jacuzzi con las chicas, relax.
Regresamos a las habitaciones y nos preparamos para salir a cenar, Miramos en el TripAdvisor y elegimos un italiano, llamo yo, me contestan en francés, pregunto si hablan italiano, me dicen que si, reservo. No tardamos mucho en llegar al centro, poca gente por la calle, aparcamos en un sitio que personalmente no me parece del todo correcto pero allí dejamos las Harleys.
El sitio se llama «Cibissimi», resulta ser un colmado de productos italianos, entramos y el dueño, francés habla un italiano más que correcto, nos indica que para cenar el local está a unos cien metros, allí que vamos. Bueno que decir del local, no muy grande con dos entradas y distintas pequeñas zonas para sentarse en una mesa con sillas o mesa con taburetes, nos ha tocado la segunda. Toda la carta en francés, la camarera ni papa de italiano. Tardamos un buen rato en escoger los platos hasta que llega el dueño que nos toma nota y nos aconseja. A la cena le damos un suficiente.
Regresamos al hotel antes de media noche, igualito que cenicienta ¿o era otro cuento? En fin, quedamos para bajar a desayunar a las 9:00h.
Domingo 3 de junio
Salimos de las habitaciones puntuales y nos vamos a desayunar, hay de todo y todo el personal es joven, Mon comenta que este hotel tiene la pinta de ser una escuela de hostelería. Regresamos a las habitaciones, ducha, maletas, check-out y al centro que regresamos.
Antes de salir Edu me pregunta por donde vamos y yo le indico que al mismo sitio de anoche pero que aparquemos en el parking que hay cerca, salimos y al primer parking que encuentra se mete ¿para que me pregunta si luego no escucha? Menos mal que Nîmes es una ciudad relativamente pequeña y el centro está cerca, con el mapa que nos han dado en el hotel, llegamos en un plis a la puerta de Francia, en seguida pasamos
por delante del Museo Romano y ya vemos el edificio más emblemático de la ciudad, la Arena Romana. Mientras las chicas se van a un bar buscando un lavabo, nosotros nos hacemos un selfie con la arena detrás y observamos una extraña escultura de un torero hecha de metal con piezas recicladas. Volvemos a juntarnos y nos dirigimos a la entrada donde sacamos un combinado que incluye: Arènes de Nîmes, Maison Carrée y Tour Magne.
Con la ayuda de unas audio-guías vamos pasando de un nivel a otro, escuchamos la historia de este lugar donde se celebraban los típicos juegos de Roma con gladiadores, animales, en la actualidad la parte que antiguamente era arena es asfaltada con alquitrán, un palco para concierto y todo a punto para montar cualquier tipo de espectáculo, debe de ser bonito estar aquí y escuchar música, una atmósfera muy particular, sobre todo de noche o eso es lo que se me ha pasado por la cabeza.
Regresamos a la planta baja, salimos por la tienda no antes de haber comprado un imán de recuerdo. Ya empieza a ser un poco tarde para ir a la segunda visita, mejor vayamos a comer que en Francia nunca se sabe, si te despistas te quedas sin el almuerzo así que buscamos un restaurante que encontramos en seguida. La elección no ha sido de lo más acertado a pesar de que estaba bastante bien valorado, Mon ha pedido una «omelette» que estando en Francia debería haber sido de lo más pero no, Inma se ha comido la suya, Edu y yo un entrecotte que tenía más bien la pinta de un bistec, seguramente el que ha acertado ha sido Oriol con su combinado de carpaccio y tartar.
Nos levantamos y paseamos hasta la Maison Carreé, un templo antiguo bastante bien conservado gracias a la reforma de los últimos veinte años. Tenemos que esperar 15min antes de entrar, una vez dentro lo único que se ve es una peli de unos 20min que habla básicamente de la historia de los galos que sirvieron a Roma y que posteriormente fundaron la ciudad y lograron mantener su importancia a lo largo de los años hasta la edad media donde además hubo un retroceso hasta tal punto que la ciudad se había reducido tanto que cabía dentro de las Arenas.
La tercera y última visita es la Torre Magna ubicada arriba de una colina encima de los «Jardins de la Fontaine». Decidimos ir primero a recoger nuestras monturas y subir con ellas. Tras una vuelta por el parking en dos plantas, Oriol no vio la salida que indicaba los jardines, finalmente salimos al exterior y subimos la colina, aparcamos de nuevo.
Un paseo corto y nos plantamos allí mismo, de la torre queda muy poco en pie pero uno se puede hacer la idea de lo que en su época podía haber impresionado a quien la viera. Un sin fin de escalones nos llevan hasta el punto más alto donde vemos la ciudad a nuestros pies, nos vamos.
Hemos retrasado lo que hemos podido pero ahora ha llegado el momento de regresar a Barcelona, antes de arrancar nos ponemos todos los trajes de lluvias, la previsión es clara, va a llover pero estamos preparados. El gran problema de ponerte un traje de lluvia cuando las temperaturas son elevadas, es que empiezas a sudar y es algo muy molesto. Arrancamos, salimos de la ciudad, no metemos en la autopista y empezamos el regreso.
Los primeros quilómetros con cielo nublado pero nada de agua, llegando a Montpellier, empieza a llover, reducimos la velocidad y seguimos a 110km/h. Ahora llueve un poco, ahora un poco más, menos, nada, poco y así durante varios quilómetros. La cosa es llevadera así que sin que uno casi se da cuenta llegamos a La Jonquera, a Oriol casi no le queda gasolina, su Harley tiene menos capacidad de depósito que las nuestras pero llega a la gasolinera sin empujar, jii.
Depósitos llenos, el cielo está completamente negro, empieza a caer la de dios pero ni cortos ni perezosos arrancamos y nos vamos, en pocos quilómetros deja de llover y sigue así hasta Barcelona.
Finalmente llegamos a casa sobre las 22:00h sanos y salvos. Otro gran fin de semana en compañía de grandes amigos, un placer cómo siempre compartir estos momento con vosotros, hasta la próxima, ciao.
