El lunes 5 de junio es la segunda pascua, festivo en Barcelona, como de costumbre es una oportunidad más para disfrutar de dos días seguidos. Al momento de hablar sobre lo que podíamos hacer salieron un par de propuestas por mi parte y otra por parte de Mon, optamos por la de ella: hacer otro tramo del Camino de Ronda que tanto nos gustó el año pasado en Sant Feliu de Guixols.

Miramos por internet y decidimos hacer una parte el domingo y otra el lunes así que una vez calculado el tiempo del trayecto motorizado, decidimos subir hasta Llançà donde reservamos hotel y hacer el tramo que llega hasta Port de la Selva.

La previsión del tiempo hasta ayer era incierta, lluvias dispersas, pero anoche la cosa ha cambiado bastante así que hemos decidido subir con Desy.

No puedo no expresar mi felicidad en ver que la Juve pierde, una vez más, una final de Champions, querrían hacer el triplete, pero no, en Italia el único equipo hasta la fecha es el Inter.

Domingo 4 de junio

Esta mañana vamos a por ella y nos largamos pronto. Autopista hasta la salida de Figueras y llegamos sin problemas a Llançà donde el GPS nos deja cerca del hotel. El aparcamiento privado es de piedrecitas con un bordillo no apto para nosotros, aparco en la calle enfrente del mismo hotel.

Son las 12:00h y la habitación no estará hasta las 14:00h pero nos dejan un baño donde nos ponemos cómodos y nos vamos.

A unos pocos metros del hotel llegamos al puerto, compramos unas botellas de agua y allí en frente nuestro vemos un camino que sube por una roca, al acercarnos le digo a Mon: por allí no puede ser si es en dirección contraria a la que debemos ir. Efectivamente a nuestra derecha bien señalizado con el dibujo en el suelo, las dos rayas blanca y roja y un cartel GR92 empezaba el camino.

El primer tramo, dentro del término municipal de Llançà, es un sube y baja con acceso a diferentes calas y playas, el cielo está bastante nublado pero el sol está a punto de vencer las nubes o es lo que a nosotros nos apetece.

Pasamos cerca de muchas torres, algunas en mal estado y otras en perfectas condiciones, curioso ver que la mayoría de la gente que está en ellas son franceses, está claro que estamos cerca de Francia, pero no deja de sorprenderme.

Mirando hacia Llançà, unas nubes negras se acercan a la costa. Según la App del tiempo las posibilidades de lluvia son de un 30% a partir de las 15:00h, porcentaje que sube conforme pasan las horas. Comentamos qué si la cosa se pone fea, para el regreso siempre estamos a tiempo de coger un taxi.

Vamos gastando los botellines de agua y nos sentimos muy a gusto de poder mover nuestros cuerpos paseando en paz y armonía con la naturaleza, el tramo no es tan bonito como el del año pasado, pero es muy agradable.

Dejamos atrás todo tipo de construcción para recorrer la parte que enlaza con Port de la Selva donde nos paramos delante del primer cartel. En internet leímos que el tiempo para recorrer este tramo era de unos 50min pero el pueblo se divisa a lo lejos así que todavía nos falta bastante tiempo para llegar hasta allí.

Conforme la visión se va engrandeciendo vemos similitudes con Cadaqués, una iglesia grande en el centro del pueblo y todas las casas de color blanco, enviamos una foto a Inma que al rato nos contesta.

Casi llegamos a las 2h de caminata, ya estamos en Port de la Selva, Abro la App de TripAdvisor para buscar un restaurante que valga la pena, hay mucha hambre, el primer intento fallido, en el segundo hemos tenido más suerte. Nada de especial pero tampoco malo. Comida a base de pescado, agua y café así no nos levantamos pesados.

Propongo regresar andando, pero Mon prefiere la opción taxi que cogemos no antes de dar una vuelta por el pueblo. En una terraza nos encontramos a nuestro vecino, a veces pasan semanas sin cruzarnos y ahora lo vemos aquí, casualidades de la vida.

Una vez en el hotel, siesta para Mon y blog para mi 🙂

De nuevo preparados y listos para salir, ahora sí que está lloviendo, estamos un poquillo quemados en el cuello y la cara, parecía que el sol estaba tenue o es que cada vez quema más…

Mientras esperamos que deje de llover, repasamos el itinerario de mañana y nos hemos dado cuenta que efectivamente la ruta de hoy marcaba 2h mientras la de mañana 50min.

Esta noche tenemos mesa reservada en el restaurante Els Pescadors (http://www.restaurantelspescadors.com/ca/index.html) puntuado número uno en TripAdvisor.

Antes de seguir debo añadir que llevo aproximadamente un mes y medio a régimen estricto y tendré que seguirlo durante un año con el fin de solucionar los problemas de mis erupciones cutáneas, para ello una limpieza del tubo digestivo es necesaria, me encuentro estupendo, el resultado de las pruebas de sangre está perfecto, la dieta consiste básicamente en comer pollo, pavo, conejo y pescado blanco.

No es que todo esto no me guste, pero soportar la prohibición, nada de: carne roja, marisco, alcohol, café, atención lo repito por si no ha quedado lo bastante claro, nada de café y me está costando mucho más no tomarlo que en su día haber dejado de fumar.

Tras mi última visita, he obtenido permiso para comer un par de veces al mes carne roja y hoy la he aprovechado, un jugoso filete de vaca de Girona que me ha sabido a gloria y para acompañar, una botella de tinto Pago de Capellanes, excelente Ribera de Duero que no está permitido, pero por una noche no pasa nada. Óptima cena, buen restaurante, velada genial.

Lunes 5 de junio

Hoy amanece nublado pero la previsión no es de lluvias, desayuno, ducha, maletas y en marcha. Por carreteras secundarias y con poco tráfico vamos alejándonos de Llançà y nos acercamos a Begur donde bajamos hasta Sa Tuna y aparcamos a Desy.

Nos ponemos el pantalón corto y empezamos el camino en dirección norte. Este tramo es todo de piedra alternando plano con escaleras empinadas, las vistas son sobre el acantilado, agua limpia, vegetación, gente paseando, chino chano llegamos hasta Aiguafreda donde paramos a comprar en un chiringuito unas botellas de agua.

Un tramo más que concluye con un desnivel importante nos lleva hasta un enorme complejo hotelero que corta el camino. A partir de aquí hay que seguir por la carretera, no es nada bonito, una media hora donde la primera parte no tiene nada y la segunda transcurre entre torres hasta bajar otra escalera quizás aún más larga que el anterior. A partir de aquí el camino se hace irregular, seguimos un buen rato hasta que Mon me comenta que no nos va a dar tiempo a llegar hasta Sa Riera y volver para estar a las 14:15h donde hemos quedado para comer junto a Inma y Edu en el Restaurante Aigua Blava (https://www.hotelaiguablava.com/hotel) así qué regresamos.

Garvin nos guía hasta el restaurante donde aparcamos sin problema, allí nos reunimos con nuestros amigos en la terraza, el cielo sigue nublado, a veces algunos rayos de sol nos alcanzan, la temperatura es agradable, la compañía, como de costumbre, perfecta. Curioso ver por primera vez que comemos sin beber ni una sola gota de alcohol, Inma no bebía tampoco antes, Edu desde que se ha vuelto ciclista también lo ha dejado todo, yo ya lo he dicho y Mon me acompaña también desde hace semanas así que agua fría y buenos alimentos.

Hablamos del Camino de Ronda y ellos nos invitan, una vez más, en subir a Cadaqués para hacer el tramo que va desde allí a Portlligat-Cap de Creus ofreciéndonos la posibilidad de venir a buscarnos ya que este tramo es de unos 10Km y unas 5 horas, lo tendremos seriamente en cuenta.

Ellos también han venido en Harley, de hecho, estrenan Screaming nueva de color gris claro y gris oscuro, bonita y discreta, raro en este modelo elitista que lleva el cierre automático de las alforjas, tendré que preguntar cuánto vale ponerlo…

Arrancamos y regresamos por la C31, parada técnica para repostar y sin correr llegamos hasta la autopista donde seguimos hasta el peaje, allí nos despedimos, hasta la próxima pareja genial.

El resto del viaje de regreso sin incidencias, parada técnica en Castelldefels donde limpiamos a Desy y la dejamos con el lleno lista para acompañarnos la próxima salida.

Siguiente acontecimiento dentro de dos semanas, la boda de Laura y Llorenç, me hago mayor… 

2017_Globo

mayo 21, 2017

Un par de semanas antes de mi cumple Mon me preguntó: ¿Qué quieres para tu cumple? Al no tener en aquel momento una idea concreta, mi respuesta fue: ya sabes lo que me gusta o lo que me hace ilusión y si de aquí a mi cumple no se te ocurre nada yo seguiré siendo feliz si te presentas con un vale para un regalo por definir. Así fue…

Unos días más tarde llegaba el regalo, una idea plasmada en una actividad para compartir los dos: volar en globo, un regalo genial!!!

Mon sabe perfectamente que me gusta buscar por internet nuestra actividad, viaje, concierto o simplemente investigar cualquier cosa, el regalo ha sido doble y me puse mano a la obra. Después de mirar varias páginas, la que más me convenció fue www.globuskontiki.com donde compramos mi regalo después de decidir la zona donde volar: el Bages.

La web funciona de maravilla así que entre la compra y la confirmación pasó muy poco tiempo, pasamos a programar el vuelo para hoy y solamente teníamos que esperar la confirmación definitiva un par de días antes, lógicamente por razones meteorológicas.

Naturalmente yo ya había añadido a la App del tiempo de Montserrat y sabía perfectamente que esta semana llegaría la confirmación del vuelo, la sorpresa ha sido cuando en el e-mail salía reflejada la hora para el encuentro: 07:00h uff, esto significaba que solamente habían dos opciones, dormir fuera o madrugar, optamos por la segunda.

05:00h en marcha, nos habíamos acostado cuatro horas antes pero después del desayuno y la ducha salíamos de casa sobre las 06:00h y 55min más tarde llegábamos al punto de encuentro establecido, la gasolinera Petronor en la C-16 cerca de Sallent de Llobregat. Tiempo para un café y nos ponemos de nuevo en marcha para seguir el 4×4 que lleva el remolque con la cesta del globo. Somos bastantes coches.

10min más tarde llegamos a una explanada donde aparcamos, el piloto, Carles y los integrantes del equipo de rescate, Pol y Alexi empiezan a estirar el globo en el descampado, es enorme y la cesta también, nos explican que es para 16 pax y es la más grande de Cataluña.

Curioso es el sistema de la preparación, tumbamos la cesta a un lado, la enganchamos con una cuerda al 4×4 mientras por el otro lado arrancan dos ventiladores para hinchar el globo, algunos de nosotros aguantan en ambos lados la parte inferior del globo que ya se ha enganchado previamente a la cesta. Poco a poco el globo va cogiendo forma, un molesto viento lateral nos hace esforzar bastante para aguantar el globo en la misma posición, al final y con la ayuda del propano, el globo se levanta en forma vertical, la cesta también, empezamos a subir cada pareja o familia en su zona ya que está dividida en sectores cerrados, en el medio las bombonas con el piloto y dos zonas a ambos lados para los pasajeros.

Todos a bordo, listos, despegamos en un plis y subimos rápidamente como si nada, la cesta es muy estable, no se nota para nada la sensación de vacío. Parece mentira que ya estamos volando. La temperatura es algo baja pero no hace frío, todos llevamos cortaviento, hay sol, la niebla deja ver a lo lejos la parte más alta de la montaña de Montserrat. Se respira paz.

A la vez que nosotros, un globo de otra compañía despegó y ahora se encuentra lejos y a una altura diferente. Carles nos explica que el globo no se puede dirigir, solamente se puede subir echando el propano o bajar sin echarlo, dependemos casi completamente del viento, pero a nadie les preocupa el tema, estar aquí arriba es simplemente genial, una nueva sensación de ser lo más parecido a un pájaro, jii… gracias Mon, un regalazo!!!

Mientras la gente va haciendo fotos y vídeos nos vamos moviendo poco a poco, volamos aproximadamente durante 1h que pasa volando, viva la redundancia, hasta que nos acercamos a un aeródromo. Un poco más allá empezamos con la maniobra de aterrizaje que se desenvuelve despacio y sin prisa. No existe un punto en concreto para aterrizar, es al azar, pero no puede ser en un campo cualquiera, debe ser en uno donde ya se haya recogido la cosecha. Hay que ir con cuidado con las carreteras principales, con los cables de corriente, con los edificios, con las fábricas, etc.

Finalmente, Carles comunica por radio donde tienen que recogernos, les dice que aterrizará en aquella carretera secundaria para que el globo se tumbe en el campo de al lado, va y lo hace, bravo. Resulta que él no es solamente piloto de globos, es además instructor, lleva prácticamente toda su vida en este mundo, desde niño siempre les han encantado y nunca mejor dicho: sueño realizado.

Una vez fuera de la cesta todos colaboramos para recoger el globo quitando el aire poco a poco, los niños se lo pasan pipa y los mayores también. Una vez acabada la operación ellos proceden a subir la cesta al remolque. Subimos a los 4×4 y regresamos a nuestros coches y con ellos nos vamos a una masía donde nos espera el almuerzo mientras unas filmaciones pasan por la pantalla del comedor.

Después de unos problemas técnicos para enchufar el nuevo portátil de Carles a la TV podemos ver las fotos del vuelo, en un par de días tendremos un link donde poder descargarlas a nuestro antojo.

Una actividad totalmente recomendable ¿Cuál será la siguiente? Continua… 

Después de tanto tiempo, la verdad es que ni me acuerdo cuando fue la última vez, hemos quedado hoy para salir casi todo el “Petit Comité”. Punto de encuentro La Pava en la autovía de Castelldefels a las 10:00h.

Anoche vino JL con su nueva pareja Fina a casa a cenar y a dormir para así salir juntos esta mañana con la Electra de Carlo que se la presta para que puedan añadirse al grupo. Ha costado bastante convencer a JL en volver a conducir, la culpa es de su hombro que ha quedado bastante mal tras su caída en Brasil, la duda consistía en saber si podía estar a la altura de aguantar la moto, yo le decía claro que sí, pero él no las tenía todas consigo.

Después de una velada en buena compañía sin pasarnos con el alcohol, nos poníamos a dormir a una hora prudente, esta mañana en pie sobre las 8:00h y por turnos, cuatro con un solo cuarto de baño la cosa se complica, hemos conseguido desayunar, ducharnos, vestirnos, recoger las Harleys y llegar unos 10min antes de la hora prevista para el encuentro.

Una vez allí ya estaban Chico y Sonia, poco a poco van llegando todos, Oriol, Edu y Inma, Pepe y Olga, Ton, Gus y pareja, Vicenç y Olga, José Luís y Mari Pau irán directamente al restaurante. Besos y abrazos, si bien es verdad que hemos coincidido con algunos en Roma o Croacia, con otros hacía una vida que no nos veíamos, más tarde en la comida mi comentario fue: este grupo es la ostia, da igual que no nos vemos durante un año o más porqué cuando volvemos a reunirnos somos capaces de seguir con una conversación dejada la última vez, como si nada hubiese pasado, esto mola un mogollón.

Salimos en dirección Sitges por las costas, Mon se pone a grabar con la GoPro mientras yo adelanto y me vuelvo a hacer adelantar, el día es el típico de primavera ni frío ni calor algo nublado. Una vez pasado Sitges nos metemos en la autopista para recorrer el tramo hasta Vilanova i la Geltrú donde salimos en dirección al pantano de Foix.

Esta carretera siempre me ha gustado. Tras varias curvas, Oriol, Edu y Inma se paran y hacen señal al resto de seguir, nosotros paramos, Chico y Sonia también. Inma ha recibido una mala noticia, su tío llevaba toda la semana en el hospital y esta mañana ha muerto, se lo esperaba, pero cuando llega el momento siempre da pena. Se despiden y se van, lástima.

Nos reunimos más adelante con el resto del grupo y seguimos, Oriol al frente del grupo conduciendo como buen Road Captain que es sin prisa, sin pausa a una velocidad más que correcta. JL tiene la cara de un niño feliz, se le caen las lágrimas al volver a sentir la sensación de conducir de nuevo una Harley.

Recuerdo perfectamente su frase en Brasil: no volveré a conducir una Harley nunca más, eso fue una época y ya no volverá, me quedo con el recuerdo, o algo por el estilo.

También me rio, me pongo a su lado, damos gas y progresivamente tomamos velocidad, es sorprendente lo bien que va la Electra de Carlo.

Cuando uno no tiene que estar pendiente de coger la dirección correcta y simplemente sigue a él que está delante suyo, tampoco está pendiente por donde pasa así que solamente puedo decir que hemos seguido en dirección Montblanc para luego desviarnos por carreteras secundarias y sin tráfico durante aproximadamente 1h más disfrutando del paisaje y de las curvas hasta llegar a nuestro destino de hoy, Santa Coloma de Queralt, donde aparcamos cerca de la plaza del centro.

Somos muchos, encontramos un bar con terraza, no hay mesas ni sillas para todos, pero al final las sacamos nosotros mismos y las posicionamos más hacia el centro de la plaza, ahora el sol pega fuerte, nos quedamos en camiseta. Llegan José Luís y Mari Pau. Esperamos un buen rato a que nos vengan a tomar nota, mientras tanto Chico se va a tomar una birra al bar de enfrente, hasta que Ton nos toma la nota él mismo y después de un buen rato más nos sirven finalmente el vermut. Todos estamos secos y con ganas.

Vamos ahora a comer en el restaurante reservado por Oriol, el Hostal Colomí, empezamos con un pica-pica variado más que correcto, pasamos al plato principal donde cada uno elige, yo pido una excelente carne poco hecha y bien servida. Vino, cerveza y agua.

Llega la hora del postre y traen una tarta con dos velas para celebrar el cumple de José Luís. Fotos, cafés y de nuevo en marcha, ha sido genial volver a juntarnos y cómo siempre muchas risas y buen rollo.

Una vez llegados a la A2 la recorrimos durante varios quilómetros hasta que el grupo tira para Barna mientras nosotros nos desviamos para Vilafranca. En Sitges paramos a repostar y nos chupamos las costas en caravana donde JL lo pasa fatal, pero al final acaba el día sin tener problemas con su hombro y la moto en el garaje.

Segunda salida del año, genial, mi mano responde perfectamente, tengo la sensación que este año Desy nos va a acompañar a varios lugares.

El 15 de noviembre del año pasado limpié a Desy, dejé el depósito lleno y la aparqué, el 23 me operaron por tercera vez a la mano izquierda pero nunca mejor dicho: a la tercera va la vencida.

Casi a punto de acabar la rehabilitación, con la primavera a las puertas, hoy hemos decidido hacer una salida solos ya que la mano está casi del todo recuperada y las ganas acumuladas durante los meses invernales eran enormes.

Dicen que las cosas vienen cuando vienen, el viernes por la noche decidimos salir este domingo, pero al no teners ningún destino prestablecido, nos fuimos a dormir. Ayer por la mañana recibí un WhatsApp de Mon que ponía: mira esta ruta, última salida Lleida, Soses, Aitona, recorrido campos floridos melocotoneros.

El sábado al tener un día complicado no tuve tiempo de mirarlo en profundidad, pero por la noche después de cenar si, miramos en internet tanto la ruta cómo los comentarios de la gente y decidimos ir.

Esta mañana nos hemos levantado a las 8:30h y sin prisa nos hemos puesto en marcha. Una vez en la moto hemos ido hacia Sitges empezando por las costas, Vilanova, Vilafranca, Igualada para seguir hasta Lleida por la A2. Una breve parada técnica, café y lavabo, Mon tiene frío. Finalmente salimos a Soses donde empezamos a ver los campos que pasan del color verde al rosa. Uno puede pensar que son almendros, pero no.

Seguimos hacía Aitona, paramos para hacer fotos, la verdad es que éstos árboles floridos son preciosos, el cielo ahora está completamente despejado y la temperatura es agradable.

Dejamos ahora la carretera principal para desviarnos por una comarcal en dirección Llardecans, el color rosa desaparece de nuestra vista para aparecer de nuevo tras unas cuantas curvas, hay unos campos llenos de árboles floridos en ambos lados y además con un sitio donde poder parar cómodamente, allí que vamos. Bajamos y hacemos unas cuantas fotos. No me entra alergia, qué raro.

Seguimos por carreteras secundarias, una última parada para fotos y dejamos atrás el rosa, esta vez definitivamente. Nos vamos acercando al PN del Montsant, pasamos por La Granadella, Bellaguardia, Ulldemolins, Cornudella de Montsant y nos desviamos para comer en Siurana en el mismo restaurante al que fuimos hace ya cuatro años “Els Tallers” (http://www.restaurantelstallers.net), tenemos suerte hay mesa libre.

Al quemarse el foie de Mon, decidimos compartir mi primero para comer juntos mientras vuelven a preparar el foie que compartiremos más tarde, ambos platos exquisitos. Detrás bacalao con garbanzos, ajos tiernos acompañado de una salsa blanca con leche y la misma gelatina del pescado, riquísima.Y, cómo no, cae una botella de vino tinto del Priorat, agua café y de nuevo en marcha.

Poco antes de las 17:00h regresamos a la carretera sin parar hasta Sitges donde repostamos, llegamos a casa un poco cansados pero contentos, yo diría: buena la primera, la siguiente será el próximo domingo, Oriol ha organizado una salida del Petit Comité, allí que vamos, habrán sorpresas. 

2016_Colonia Rusiñol

noviembre 6, 2016

Este “finde” hemos programado una visita cultural guiada en la comarca de Osona: la Colonia Rusiñol (http://www.museudelter.cat/?c=109).

 Para evitar madrugar el domingo, hemos decidido dormir en un hotel cercano el sábado así que por la mañana he acompañado a Mon al trabajo y la he pasado a buscar sobre las 20:30h.

La nueva App TomTom Go (https://www.tomtom.com/es_es/drive/sat-nav-app/go-mobile/), instalada en lugar de las anteriores versiones con los diferentes mapas separados por continentes, nos conduce por la AP7 en dirección Girona para luego seguir por la C17 donde conduzco a una buena velocidad. De repente nos desvía y nos mete en una carretera secundaria bastante estrecha pero bien asfaltada donde no hay nada de luz. Pienso: Tom sigue haciendo de las suyas cómo en muchas otras ocasiones cogiendo sus atajos para llegar al destino, pero sigo confiando en él.

Tras unas cuantas curvas con suaves bajadas y subidas llegamos a Santa Eugenia de Berga, aparcamos delante del hotel, check-in, salimos a cenar y lo hacemos en un restaurante que está cerquita (http://restaurantarumi.com), la gestión es de la misma familia que la del hotel. La cena exquisita, todo fresco y bien preparado, cae una botella de tinto del Priorat. Nos retiramos al hotel y nos metemos en la cama poco antes de las 00:00h felices sueños…

El “despi” suena a las 09:00h en marcha, bajamos a desayunar. Hay de todo, comemos cómo en casa, genial, volvemos a la habitación. Ducha, check-out y de nuevo en marcha. Si bien la temperatura es baja, el cielo cubierto de nubes no descargan agua, mejor. Tom nos guía en dirección Manlleu, pero al llegar a un desvío de construcción reciente, se hace un poco de lío, al haber mirado previamente el mapa sabía que teníamos que dejar Vic a nuestra izquierda así que seguimos hacia el norte hasta volver a encontrar el camino marcado.

La reserva de la visita la hice siguiendo las instrucciones de la web enviando un e-mail al Museo del Ter (http://www.museudelter.cat) tal y cómo indicaba la web y allí nos hemos presentado pero la señora que había en el mostrador nos dice que hay que ir directamente a la colonia. Bueno no somos los únicos, a nuestro lado hay también una familia que les ha pasado lo mismo. Nos dan un pequeño mapa y nos indican por dónde ir, no está lejos, la señora se encarga de llamar al guía para avisarle de esperar nuestra llegada.

Seguimos las indicaciones para cruzar el pueblo por las arterias principales, no hay tráfico, en seguida salimos y nos metemos en la carretera que nos lleva hasta la colonia, aparcamos. Iniciamos la visita junto a otras dos familias con Jordi, el guía, que nos hace una introducción sobre la historia de esta colonia que se fundó a mediados del siglo diecinueve y que inicialmente no pertenecía a la familia Rusiñol.

Lo que queda en pie de la colonia es la fábrica, la casa del ex director donde en la actualidad vive el señor que se encarga del mantenimiento, la cuadra y el edificio donde estaba ubicada la escuela y el economato mientras la iglesia y las casas de los trabajadores se han derrumbado sin dejar rastro exceptuando la base del altar.

Entramos ahora en  “Cau Faluga” (http://caufaluga.com/catala/historia.html), residencia de la familia Rusiñol donde en la actualidad hay un restaurante. El edificio de planta cuadrangular de tres plantas es de estilo pre-modernista, la visita se centra en la planta baja donde justo en la entrada hay un cuadro pintado por Santiago Rusiñol, una escalera que sube a la primera planta, la cocina y finalmente el salón comedor donde podemos contemplar la enorme chimenea perfectamente restaurada y en sus paredes fotos de la época.

Salimos ahora por la puerta trasera, antiguamente utilizada por el personal de servicio, allí podemos contemplar plantas y árboles procedentes de varios lugares del mundo.

 La visita prosigue con diferentes explicaciones sobre la colonia y la importancia del sector textil en Cataluña. Antes de entrar en la fábrica, Jordi nos explica que se ha ampliado dos veces y nos enseña las tres fases de dicha construcción.

Una vez dentro Visitamos el generador eléctrico propulsado por el agua del propio canal de la fábrica, vemos toda la maquinaria utilizada para el proceso de hilado del algodón, la producción ha seguido hasta el año 2008 centrada en producir un producto de alta calidad, la fuerte competencia de China ha obligado finalmente a cerrar la empresa, una pena.

Pasamos a ver la maquinaria que de forma automática mantiene limpio el canal por medio de unas palas, antiguamente este trabajo lo hacían hombres con rastrillos.

Subimos a la primera planta donde podemos observar la otra parte de la maquinaria y finalmente el final de la producción donde todavía hay bobinas de hilos.

Entramos ahora en el laboratorio donde podemos ver y tocar los diferentes tejidos utilizados para la industria, cada uno con su ficha técnica. Jordi nos pone en marcha una máquina en miniatura utilizada para pruebas donde vemos finalmente la parte final del proceso.

Al finalizar la visita conversamos un poco con Jordi él nos dice qué, si nos gustan estos tipos de visitas, nos recomienda la Colonia Borgonyà donde podremos ver un tipo distinto a las otras, una colonia de escoceses disfrutando además de sus edificios perfectamente conservados, ya lo planificaremos.

Se acerca la hora de comer así que mientras yo conduzco, Mon busca un Restaurante en TripAdvisor y lo encuentra en la población de Folgueroles, su nombre Bardaguer (http://www.bardaguer.com) donde llegamos en escasos veinte minutos. Somos de los primeros en llegar, comemos muy bien, totalmente recomendable.

Seguimos ahora en dirección Girona con la intención de ir a ver el “Castell de Montsoriu” ubicado en la comarca de La Selva cerca de Arbúcies donde hay visitas guiadas, la última a las 16:00h. Llegamos muy justos y el aparcamiento está ubicado un poco lejos así que una vez allí vemos que no podemos estar a la hora y decidimos posponer esta visita para otro día.

Regresamos a casa habiendo disfrutado de un fin de semana diferente con buena comida, una visita interesante y un poco de relax.

2016_Costa Brava, 407Km

agosto 15, 2016

Cuando un lugar está cerca se suele decir que, precisamente por esta razón, se puede ir siempre que uno quiera y muchísimas veces pospones el viaje así que, este año toca la Costa Brava, lugar cercano, bonito y donde se puede ir, cómo no, en moto.

Todo empezó cuando recibí el e-mail de Ticketmaster con el programa del Festival de Cap Roig, al verlo, seleccioné el único concierto al qué podíamos asistir el lunes 16 de agosto, día festivo.

El primer paso fue comprar las entradas, luego reservar el hotel y así se quedó la cosa.

Esta semana nos pusimos en internet y miramos lo que se podía hacer y empezamos a organizar, yo me atrevería a decir un plan variado.

Domingo 14 de agosto

El viernes estuvimos con Laura en la «Fluor Party» en la playa del puerto de Garraf en ocasión de las fiestas del pueblo hasta las 3:00h y ayer trabajamos todo el día, cenamos fuera y hoy en pie a las 8:00h cómo cada día.

Desayuno fuerte, preparación de maletas, las mismas que cuando nos fuimos de vacaciones para tres semanas con la diferencia que en esta ocasión solamente son dos días…

De Garraf a Barcelona nada de tráfico hasta el peaje de Granollers, a partir de aquí la autopista ha estado siempre llena de coches, muchos de ellos franceses, menos mal que con Desy todo es más fácil.

Una vez fuera de la autopista en poco tiempo llegamos a Sant Feliu de Guixols donde tenemos el hotel, check-in y nos vamos andando a la playa de Sant Pol.

Una vez allí nos quitamos las camisetas, nos ponemos el protector solar y empezamos el «Camino de Ronda» un recorrido para hacer andando para disfrutar de las maravillosas vistas sobre los acantilados y las calas accesibles por medio de escaleras y senderos.

Antes de arrancar Mon compra unas botellas de agua, una cae de inmediato, empezamos a andar.

Los primeros metros son en una pasarela un poco más elevada que la playa, de repente se convierte en un sendero amplio que combina escalones, subimos, bajamos, giramos, a veces, una vez arriba, llegamos a la calle para en seguida volver a salir de ella.

Mon dice: como mola esto!!! La verdad es que si.

El agua está tan limpia y transparente que es una delicia para la vista, ver las rocas que entran en el mar, hay un sin fin de barcos, yates, canoas, personas tirándose al agua, haciendo paddel surf o snorkel.  Nos cruzamos con gente pero no demasiada así que podemos parar tranquilamente a hacer fotos.

Más o menos a mitad camino decidimos bajar a una de las calas para darnos un chapuzón. El agua es fresquita para la época del año pero está buenísima, menos mal que llevamos el calzado de goma adecuado porqué rocas hay…

Ya casi al final del camino, cerca del puerto, propongo saltarnos el último trozo para irnos directamente a comer, lo hacemos en una terraza de un restaurante que previamente había mirado en TripAdvisor.

Un menú correcto a precio fijo con pescado fresco y unas cervezas.

Tras una visión a la playa y al no haber hamacas, nos retiramos al hotel para disfrutar de la piscina y, cómo no, de las hamacas, bueno yo, Mon decide hacer una siesta de unas dos horas y media, casi na…

En este tramo horario me da tiempo tomar el sol, escuchar música, dormir un rato, beber un extraño mojito de limón y también escribir esto.

Mon se presenta media hora antes de la puesta de sol con una cara muy, pero que muy relajada, bien, de esto se trata, de disfrutar del tiempo libre.

Después de ducharnos, bajamos andando hasta el puerto, allí tenemos mesa reservada en el restaurante Sa Marinada (http://samarinada.com/) donde disfrutamos de una excelente cena en la terraza con unas buenas vistas, especifico hacia el puerto porqué las de la mesa quedaban un poco oscuras por culpa de una planta que tapaba parcialmente la luz.

Lunes 15 de agosto

Hoy hemos podido dormir, el único horario que nos marca el ritmo es el del desayuno, hasta las 10:00h así que sin ducharnos bajamos para ello y lo hacemos en las mesas exteriores cerca de la piscina. La única nota negativa, el café.

Sobre las 11:00h salíamos en dirección Pals, Punto de encuentro con Laura y Llorenç para conjuntamente hacer la actividad prevista, hoy toca Segway en (http://m.livetour.cat/).

Garmin nos lleva cerca pero se equivoca y nos mete en una carretera sin asfaltar, menos mal que Mon pregunta en un agro turismo y en seguida llegamos. Un poco de espera y estamos al completo.

En primer lugar unas nociones básicas de cómo va el segway y en marcha. A diferencia del modelo urbano, este tiene unas ruedas mucho más grandes y el dibujo de los neumáticos es específico para fuera pista.

El primer tramo corto sirve para fraternizarnos con el vehículo eléctrico y tomar confianza, todo va bien, por orden vamos el guía, Llorenç, las chicas y finamente yo que cierro el grupo. Entramos ahora en una zona arbolada donde nos dejan hacer gincana entre los árboles, divertido.

Cruzamos ahora la carretera, no antes de haber escuchado alguna que otra información técnica sobre el segway, de hecho nos dicen que la velocidad máxima es de 12Km/h.

Rodamos por caminos hasta llegar a una urbanización, allí el recorrido se convierte en una calle asfaltada y ancha. Josep, el guía, al vernos tan espabilados nos felicita y nos dice que va a quitarnos el limitador de velocidad para poder alcanzar los 20Km/h velocidad tope 🙂

Entramos ahora en un espacio natural llamado «les Basses d’en Coll». Se trata de la zona más grande de Cataluña de arrozales después del Delta del Ebro.

Los caminos son rectos con muchas piedrecitas, estamos solos, a lo lejos vislumbramos algunas bicis. Mientras vamos a una velocidad rápida voy mirando el paisaje, el horizonte y, de repente cuando vuelvo a girar la cara hacia delante me veo a Laura completamente parada en el camino. Mi reacción es la lógica, freno en seco y al bloquear las ruedas pierdo el equilibrio hasta que pongo en práctica lo que nos había dicho Josep, es decir, soltarme y saltar hacia atrás cayéndome sin hacerme daño, solamente unas rascadas. Todo se ha quedado en una anécdota.

Seguimos hasta el punto de salida, ha sido súper divertido, totalmente recomendable.

Hora de comer, lo hacemos en un restaurante recomiendo por Josep donde por venir de su parte nos invitan a la primera ronda de cervezas, bien.

Laura tiene tren de regreso a Barna a las 16:30h así que nos despedimos, Llorenç se queda a trabajar con su food-truck, cada noche está en el WS (http://www.whitesummer.es/), nosotros nos vamos a visitar Pal, pueblo medieval ubicado encima de una colina suave. Aparcamos y paseamos pero el sol pega mucho, el calor es insoportable, seguimos.

Volvemos a repetir la operación un poco más tarde en otro pueblo de similares características, Peratallada. Aquí además compramos una salamandra muy bonita hecha de hierro y cristal para colgar en casa.

Un proveedor me había comentado que en Torroella de Mongrí hay un castillo desde donde se puede disfrutar de unas maravillosas vistas de buena parte de la Costa Brava y los Pirineos y allí nos hemos  dirigido. Nos hemos quedado un poco mal cuando al ver que para subir hay que recorrer un buen tramo andando y bajo el sol, decidido, lo dejamos para otra época del año al igual que las Islas Medas que están muy cerca de aquí.

Nos vamos ahora a Calella de Palafrugell, aparcamos, nos sentamos en una terraza donde disfrutamos de un zumo natural de zanahoria y manzana hecho al momento y de un agua fresquita.

Nos quedan poco más de tres horas para la última actividad del día así que nos vamos para los Jardines de Cap Roig, allí nos hacen aparcar en la zona habilitada para motos grandes justo al lado de la taquilla, perfecto. Hasta las 20:00h no abren puertas, decidimos entonces seguir paseando por el bosque siguiendo una vez más el GR92 durante casi una hora entra ida y vuelta. Este finde sí que hemos hecho actividad física.

Llegamos unos cinco minutos antes de la apertura, fuera hay una infinidad de gente bien vestida, hombres con camisas blancas, algunos con chaqueta, mujeres con vestidos y tacones, me río… vale que estamos en la Costa Brava pero vamos a ver un concierto, nada más.

Damos una vuelta por los jardines hasta que nos entra hambre y nos dirijmos al restaurante, allí la «pijolandia» es extrema, lógico tiene una estrella Michelin desde hace cuarenta años, nos reímos más. La cena exquisita también hoy, tiempo para pasar por el lavabo y a tomar asiento.

En unos diez minutos empieza el concierto de The Corrs, grupo irlandés de rock-folk compuesto por tres chicas y un chico, todos hermanos todos ellos muy compenetrados tanto para lo que respeta a los instrumentos musicales cómo en las voces. Un concierto genial, quizás un poco corto al sobrepasar ligeramente la hora y media pero nos deja un muy buen sabor de boca.

Cerca de Desy nos ponemos pantalón largo, pañuelo, Mon la chaqueta, yo sigo con camiseta, claro soy de Bilbao… Perdón soy de Milano pero allí también hace frio.

Naturalmente a esa hora no hemos encontrado tráfico, por lo tanto sin conplicaciones nos hemos metido en la cama sobre las 2:00h.

Sábado 16 de julio

Va siendo hora de poder disfrutar de vez en cuando de algún sábado, ambos lo hemos acordado y éste es el elegido con la excusa de subir a Andorra para participar a la concentración, certamen donde yo también he formado parte del comité organizador en el pasado.

Este año es la décima edición y para cambiar las reglas es itinerante, creo que es buena idea.

Salimos a las 9:00h en compañía de Gemma y Cesar, ellos con BMW GS recién estrenada, el recorrido de siempre por Sitges, Vilanova, Vilafranca, Igualada, Pons donde paramos para tomar un café, Oliana, La Seu.

Entramos en Andorra, cómo de costumbre, tráfico hasta Sant Julià de Lòria, luego despejado. Llegamos a Andorra La Vella donde está concentrado todo el mundo, una calle cortada, allí se celebra la carrera de lentos. Aparcamos, busco a Nacho, lo veo al final, voy y en el recorrido me encuentro a varios amigos que saludo brevemente y a “Ultra”, me hace ilusión pero sigo. Una vez recibida la información de donde nos vamos a hospedar, volvemos a subir a las motos y al hotel nos dirigimos.

Calor es poco, el termómetro marca 32º, uff. Ya en el hotel nos dicen que la habitación estará lista a partir de las 15:00h no hay problema, lo que queremos es ponernos algo de ropa más ligera, lo hacemos en un baño que nos indican. Regresamos al punto de encuentro donde nos reímos un rato viendo la carrera de “caracoles” denominada así por Cesar.

Salimos ahora en grupo y volvemos a bajar hasta Sant Julià donde subimos a la Rabassa por el camino más largo a una velocidad lenta, cómo de costumbre muchos no llevan muy bien los giros cerrados con las Harleys, yo ya soy veterano y dejo el suficiente espacio con el que nos precede.

Sin accidentes llegamos al restaurante, aparcamos. Ahora sí voy a inspeccionar a Ultra, poco ha cambiado, unos retoques lógicos a gusto del nuevo propietario y poco más. Finalmente arriba veo a Xavier, un abrazote, le pregunto que tal la moto y me dice que muy bien, ningún problema, el mantenimiento que le toca y nada más, está contento de su compra y, en el fondo, yo también por dejarla en tan buenas manos.

Comemos en diferentes mesas a la sombra pero sigue el calor asfixiante, gente de Barcelona de ambos Chapter, Madrid, Lleida, Zaragoza, Teruel, Alicante y obviamente Andorra.

Arroz de montaña que nada tiene a que ver con los que se servían cuando yo vivía aquí, la compañía es agradable, charlo con Enrique, el único superviviente de los que éramos al principio, todos nos hemos marchado exceptuando él y Nacho pero ya se sabe cuando unos se van otros vienen, así es la vida.

Poco a poco la gente se va marchando para retirarse a descansar un rato, nosotros también. Una vez en la habitación aprovechamos la hora que nos queda y, de nuevo en marcha.

Nos concentramos otra vez donde la mañana, aparcamos y damos una vuelta alrededor hasta la hora de salida del paseo de banderas que se desenvuelve por el centro con un guardia urbano que nos abre camino y varios voluntarios de la organización que van cerrando paso a los coches.

Desde el centro bajamos hasta Santa Coloma para luego volver a subir hasta Encamp, desde allí nos desviamos a Vilà donde empieza una nueva carretera, recién abierta precisamente para una etapa del Tour de France de este año, que une este valle con el de La Massana.

En fila india y a una distancia prudente la serpiente de Harleys va subiendo poco a poco, alguna curva es realmente muy pero que muy cerrada, pienso: no sé yo si todo el mundo será capaz de subir por aquí sin accidentes…

las vistas son preciosas, el sol desaparece, la temperatura es ahora muy agradable. Paramos para hacer la foto de grupo en una ermita en Anyos, desde este punto tenemos a La Massana a nuestros pies. Justo aparco a Desy al lado de Ultra, entre medio solamente la GS de Cesar, tengo que aprovechar el momento y le pido a Mon que me haga una foto que de verdad se le puede llamar recuerdo.

Esperamos un rato a que lleguen los últimos, nos enteramos que dos se han caído, ya lo sabía yo…

Regresamos a las motos y bajamos poco a poco hasta llegar a La Borda del Avi donde nos espera la cena. Nos sentamos junto a unos personajes de Barcelona que tienen su propio grupo, son divertidos.

Cenamos, bebemos con moderación hasta que llega la hora del concierto, hoy tocan Gunshot, un grupo francés que ya estuvo hace años.

El batería es todo un personajes, pone unas caras que son para reírse, también un integrante oriental del Barcelona Chapter nos hace reír muchísimo con su cámara grabándolo todo. No me puedo contener, saco la GoPro y le grabo a él y al batería.

Llega Pedro y nos abrazamos, no ha podido estar hoy por tener un compromiso familiar pero al final ha venido.

Para la música, empieza el sorteo y la entrega de premios, la temperatura baja en picado y hace frío, yo había avisado… cuando no podemos más nos vamos.

Casi tiritando llegamos a las habitaciones, quedamos en desayunar juntos a las 10:00h no tenemos prisa, en seguida nos dormimos.

Domingo 17 de julio

El desayuno muy completo, el problema quizás ha sido el ruido de la multitud de niños alojados en el hotel y que estaban también desayunando a la vez que nosotros.

Salimos, toca shopping, la temperatura es todavía aguantable, poca gente, genial. Una vez llegados a la avenida Carlemany nos metemos en diferentes tiendas juntos o separados, cada uno compra lo que quiere o lo que necesita. Acabamos llenos de bolsas, ahora ya hay mucha gente, regresamos al hotel más tarde de las 12:00h, hora prevista para dejar la habitación pero no pasa nada. Check-out, cargamos las maletas y nos vamos.

Antes de salir de Andorra efectuamos una última parada en Motorcard donde Cesar mira unos precios sin comprar.

Vista la hora decidimos parar a comer por el camino y lo hacemos en un restaurante en Alàs justo pasado La Seu d’Urgell en dirección Puigcerdà donde ya había comido en alguna ocasión cuando todavía residía por aquí. Aparcamos justo delante y tenemos suerte en encontrar una mesa disponible. Han tardado bastante en servirnos pero la espera ha valido la pena.

Regresamos a la carretera, una vez pasado Oliana, nos desviamos a la izquierda por una carretera de montaña, muy divertida para hacer en moto, que ya recorrí hace muchos años en una salida con el Chapter. En este tramo Cesar pisa a fondo y poco a poco va dejando espacio entre nosotros hasta desaparecer.

Nos volvemos a encontrar un poco más adelante, nos espera para precedernos mientras Gemma nos graba en un tramo, la historia se repite y en unos minutos volvemos a perderlos hasta el primer desvío, unos cuantos quilómetros recorridos entre naturaleza y muy poco tráfico, donde nos volvemos a juntar.

Empezamos ahora a bajar, la carretera se ensancha, la velocidad va en aumento, nos pegamos un susto justo en una curva donde en un tramo recién asfaltado, la gravilla del alquitrán nos hace mover las ruedas traseras en exceso, afortunadamente todo queda en una anécdota.

Paramos a tomar unos cafés y agua fría justo antes de entrar en Solsona en un camping con piscina a tope de gente, la temperatura sigue por encima de los 30º.

El resto del viaje transcurre sin nada más que comentar, un poco de tráfico en la A2 que se intensifica a partir del túnel del Bruc. Parada para repostar en la C32 y finalmente llegada a Garraf donde nos despedimos.

2016_Cadaqués, 410Km

julio 10, 2016

Anoche la selección italiana ha sido eliminada a los penaltis de la Eurocopa, por primera vez en toda la historia del futbol, Alemania se ha clasificado. Duele salir así pero lo hacemos con la cabeza bien alta. Nos acostamos sin cenar pasadas las 00:00h.

Suena el despertador a las 06:00h, una hora y cuarto más tarde salimos en dirección Cadaqués, un año más nuestros amigos Inma y Edu han organizado un finde Harley.

Sobre el trayecto poca cosa que contar, más bien encefalograma plano, nada de tráfico, aprovecho para darle caña a Desy. El último tramo cómo siempre el más divertido con sus curvas.

Entramos en el pueblo sobre las 09:15h, llamo a Edu que nos viene a buscar con el scooter a la gasolinera, una vez arriba aparcamos y entramos en su casa, allí nos encontramos con Inma, Josep Maria Tirapu y Carmen, José Luís Pader y Mari Pau a punto de desayunar. Nosotros probamos los famosos “taps” y un café.

Chico y Sonia ya se marcharon ayer, en breve lo harán los Tirapu, hoy celebran el cumple de su hijo así que este finde es: unos llegan y otros se van…

Despedimos a los Tirapu, hablamos un poco de Desy y de las mejoras con respeto al modelo anterior, bajamos, compramos provisiones y vamos a esperar que Edu nos venga a buscar.

Ahora el cielo está completamente despejado, un poco de tramontana, los colores del principio de verano, que éste año parece no arrancar, siempre son bonitos al igual que las preciosas vistas de Cadaqués y de su costa.

Amarramos en un lugar donde no faltan barcos de todos los tamaños. Pasamos un rato hablando hasta que me decido a probar la temperatura del agua directamente tirándome de cabeza en ella, es el primer chapuzón del año… un poco fría está, pero es genial.

Va transcurriendo la mañana hasta que nuestras barrigas nos reclaman comida que repartimos en un plis, siguen llegando barcos, alguna que otra moto de agua corriendo a altas velocidades.

Una vez acabado de comer, nos tumbamos un poco para hacer una pequeña siesta, Edu duerme la friolera de unas 2h!!! Inma dice que ya no está acostumbrado a beber y anoche se pasó un poco, que descanse tranquilo.

Cuando todos nos hemos vuelto a incorporar, llega un barquito-bar que ofrece bebida y helados, le llamamos y pedimos unos mojitos que nos llegan bien cargaditos…

Regresamos.

Después de la ducha Inma y Edu se van a la casa de al lado donde se celebra una fiesta de cumple de un inglés vecino, un compromiso ya adquirido con anterioridad que no les impide hacer acto de presencia durante un tiempo razonable y volver a juntarse con nosotros. Mientras tanto, tomamos la decisión de regresar a Barcelona después de cenar.

Lo hacemos en la pizzería de siempre mientras Francia pasa por encima a la pobre Islandia, se le ha acabado el sueño de clasificarse para unas semifinales.

Finalizada la cena, sin prisa pero sin pausa, nos vamos a las motos, nos despedimos, siempre es un placer compartir ratos agradables con amigos entrañables y regresamos a casa, lo hacemos juntos hasta pasado el peaje, hasta la próxima amigos.

Bueno hoy regresamos de un tirón, la previsión es perfecta, sol y cielos despejados desde aquí hasta Barcelona, ya era hora.

Desayuno en el hotel, check-out, maletas en alforjas y tour-pack, vamos a despedirnos.

Nada más llegar nos dicen que está el pueblo revolucionado, esta mañana los “Carabinieri” han arrestado a toda la cúpula del alcaldía, Annabella, la pareja de Luca, es asesora de comercio, a ella no le ha pasado nada pero ha tenido que ir de urgencia al ayuntamiento y así no hemos podido despedir, lástima.

Tomamos este último café, ahora somos nosotros que esperamos una visita por parte de ellos en Barcelona. Regresamos al hotel y arrancamos el viaje de vuelta.

Extrañamente durante todo el recorrido en la Liguria no encontramos mucho tráfico, cómo de costumbre se suceden túneles y puentes, paramos a repostar casi al final de Italia.

Entramos en Francia, seguimos. Peajes, obras, pasamos de 130Km/h a 110Km/h constantemente hasta que finalmente nos quedamos en una zona donde por fin puedo poner en marcha el cruise y descansar mi maltrecha mano derecha después de tres semanas conduciendo.

Efectuamos solamente trés paradas más hasta llegar a casa, una para comer y repostar, otras dos para repostar. El viaje en autopista siempre es aburrido así que nada en especial voy a contar.

Llegamos a casa sin incidentes, mañana tenemos un día más de vacaciones, lo pasaremos descansando en la playa.

Este viaje, a pesar de los momentos donde el tiempo no nos ha acompañado, ha resultado ser positivo, culturalmente hablando ha sido muy enriquecedor. Podría tranquilamente expresar que a pesar de haber viajado en el pasado, en varias ocasiones, a Firenze por trabajo y ocio, a Pisa y Siena por ocio, esta vez he podido junto a Mon experimentar unas sensaciones distintas profundizando mucho más en lo que es realmente la esencia y la historia de estas ciudades junto a otras que no había pisado jamás.

La Toscana es una región que durante los siglos que ha estado a la vanguardia, ha dejado una huella importante en la historia de la futura Italia y en el arte, encontrando la forma de divulgarla, enseñarla y conservarla. La familia Medici ha escrito gran parte de esta historia sin olvidar por supuesto Pisa que fue una de las cuatros potencias marítimas de aquel entonces.

Ha sido también un viaje donde he podido reincontrarme con un amigo que no veía desde hace treinta años, me parece algo estupendo y poder compartir con el un día genial.

El parentesi de tres días en la región de la Umbria nos ha aportado paz y el descubrimiento de una zona menos conocida pero no de menos interés, totalmente recomendable sobre todo Assisi.

Me hubiese gustado mucho poder ver las “cinque terre” desde un barco pero desgraciadamente el mar nos lo ha impedido así que, quizás más adelante, tendremos que volver a intentarlo, aquí lo dejo…

Y aquí, cómo siempre cuando regreso de unas vacaciones, dejo dicho que a partir de este momento habrá que empezar a pensar en las próximas, así que a trabajar, jii.

2016_Lavagna, Día 19

junio 19, 2016

Mis primos habían planificado un día completo en el mar que consistía en alquilar dos zodiacs lo suficientemente grandes cómo para llevarnos a todos pero el estado de la mar y la previsión de lluvias no han hecho posible esta actividad. Estamos en la segunda quincena de junio y aún miramos de reojo el tiempo que cada vez está peor, el verano tarda en llegar, las temporadas se desplazan.

El plan ha cambiado pero el hecho de que pasemos el día juntos sigue en pié así que después de quedar y tomarnos un café subimos a los coches y nos vamos por el autopista al pueblo de Sarzana de regreso a la provincia de La Spezia. Aparcados los coches, entramos andando en la zona peatonal, una breve parada en un bar para la segunda rondas de cafés y vamos a efectuar nuestra primera visita en un pequeño castillo en pleno centro.

Una vez dentro vemos que está en marcha un acontecimiento musical rockero, hay varias habitaciones desde donde sale música, los diferentes grupos están ensayando, nosotros seguimos adelante con nuestra visita por la parte subterránea del castillo donde necesitamos poner en marcha las linternas de los móviles para ver donde pisar, nos reímos.

Dejamos atrás el castillo, volvemos a los coches y salimos del pueblo para subir a una colina donde está ubicado el otro castillo, más grande que el anterior, sacamos los tickets y entramos. Subimos directamente arriba, desde esta posición hay unas vistas panorámicas a todo el valle, Luca, mi primo, nos comenta que esta es la zona que une tres provincias en tres regiones distintas, La Spezia en Liguria, Massa-Carrara en Toscana y Parma en Emilia-Romagna.

Sacamos unas fotos, bajamos y damos una vuelta en la parte subterránea donde llegamos a una habitación con el techo abovedado, desde allí hay conductos que suben a las habitaciones y servían para escuchar lo que pasaba en ella.

Que primos más divertidos que tengo, siempre alegres y riéndose, genial.

Empieza a llover.

Subimos y nos vamos, se avecina la hora de comer, tenemos mesa reservada en un restaurante en Aulla donde la comida típica es a base de tortitas de trigo, las sirven con salsa de champiñones, carne y pesto por separado, luego unas bandejas de embutido y una tabla de quesos. Cafés y limoncino, así llaman aquí el limoncello.

Deja de llover, sale el sol. De camino a casa paramos a visitar un outlet donde nos pasamos más de una hora y al fin regresamos a Lavagna. Pausa cada uno en su casa, nosotros en el hotel.

Más tarde nos pasan a buscar y decidimos pedir comida para llevar a casa, pizza y japo. Cenamos mientras vemos un aburrido Suiza-Francia que acaba 0-0, besitos y a dormir. Mañana hemos quedado para tomar juntos el último café antes de irnos.