2013_Petra-Wadi Rum, Día 5

febrero 14, 2013

Hoy hemos salido 1h más tarde debido a que las distancias del día eran más cortas.

Después del check-out, esta vez sin problemas, nos hemos dirigido a la Pequeña Petra ubicada a escasos kilómetros del punto de salida pasando por el pueblo que el gobierno ha hecho para desplazar a todos los beduinos que vivían en Petra. Para poderlo hacer tuvieron que llegar a un acuerdo con ellos que consistió en fabricarles unas casas para cada familia a cambio de tener la seguridad que la zona antigua estuviese libre para el turismo.

La Pequeña Petra fue el lugar de llegada de todas las caravanas procedentes del desierto, éstas podían llegar a tener hasta quinientos camellos, los beduinos las escoltaban para no ser atacadas a cambio de cobrar. Los comerciantes hacían aquí sus negocios que normalmente consistían en vender sus productos y llevarse otros.

Antes de entrar en la garganta paramos a un lado de la carretera y vemos un aljibe, hay que ver cómo la población de aquel entonces estudiaba muy detalladamente la caída del agua de las montañas rocosas para ubicarlos en sus puntos con más confluencia del vital líquido. Este aljibe es de grandes dimensiones y en él confluye el agua desde diferentes puntos canalizándola a través de vías escavadas en la propia roca.

Una vez dentro, podemos ver el mismo estilo que la ciudad pero mucho más sobrio donde las excavaciones en las rocas estaban hechas para guardar las mercaderías, la más grande era de dos pisos y se supone que era un tribunal, subimos por las escaleras hechas en la piedra y la vemos por dentro, el sistema utilizado para las excavaciones es idéntico a él de Petra.

Al final de la garganta una escalera tapada por una piedra gigante daba acceso al exterior. Nos vamos.

Jafar aprovecha este tramo para contarnos algo más sobre Jordania. La bandera jordana está compuesta por un triángulo que simboliza la familia Hachemita, su color rojo la revuelta árabe y la estrella con siete puntas el primer capítulo del Corán: Al Fahia. Las tres bandas horizontales son de color negro, blanco, y verde que simbolizan los califatos de abasí, omeya, y fatimí.

Jordania es un país relativamente joven ya que obtuvo su independencia tras la primera guerra mundial, es un pueblo de unos seis millones de habitantes, no tiene petróleo aunque una compañía británica está haciendo excavaciones cerca de la frontera con Irak. El problema principal es que ha servido cómo país receptor de varios refugiados de los países vecinos, en la actualidad hay palestinos, iraquíes y sirios, también hay mucha mano de obra egipcia, de este país importan luz y gas. Por último decir que un buen sueldo ronda los 500 JOD equivalentes en la actualidad a unos 540€ pero mucha gente vive con sueldos de 300 JOD.

Una parada técnica a medio camino, un té, un par de imanes y seguimos hasta nuestro destino: el desierto de Wadi Rum.

Aquí dejamos aparcado el coche y con un pick-up Toyota bastante antiguo nos adentramos en el desierto. A diferencia de otros aquí hay centenares de rocas que forman montañas naturales, grandes y pequeñas, podemos apreciar lo que la naturaleza ha hecho con el  tiempo. Paramos para hacer unas fotos, subimos por una duna gigante no sin tener problemas, ya se sabe la arena es resbaladiza, una vez arriba volvemos a bajar corriendo, yo bajo estilo esquiador.

La siguiente parada se nos brinda la opción de seguir en camello pero a Mon no le hace gracia y nos quedamos en el 4×4. La última parada es en un lugar muy protegido por las montañas, aquí es donde el famoso Laurence de arabia lideró la revuelta contra los turcos apoyando a la población local, Inglaterra les dio apoyo logístico y armamentístico pero una vez echado al invasor y llegados a Damasco les traicionó a la hora de pactar con los franceses las fronteras entre Jordania y Siria.

Hoy poco más que contar, tras la comida en una terraza con vista al desierto y mucha paz, nos vamos al campamento donde pasaremos la noche, gracias a mi experiencia anterior y al consejo de la agencia de viaje opté por no dormir en una tienda y hacerlo en un bungalow con calefacción incluida, todo un acierto.

La cena buffet  en una gran jaima de obra con chimenea en el centro cierra el día, mañana veremos los dos mares: el Rojo y el Muerto.

2013_Petra, Día 4

febrero 13, 2013

Lo que se puede ver en Petra es único en el mundo por su belleza y por ser testimonio de tantas épocas, el color predominante de la roca es el rosa, una ciudad protegida por las montañas que ha perdurado en los siglos, obra del ser humano y de la propia naturaleza.

Perteneció a los nabateos, a los romanos, a los bizantinos, a los árabes, luego hubo un terremoto y la ciudad se abandonó, no se supo nada hasta que se redescubre a finales del siglo diecinueve. En la actualidad forma parte de la UNESCO y en el 2007 fue reconocida como una de las siete nuevas maravillas del mundo.

El monumento más famoso es al-Khaznah conocido como “el tesoro del faraón”, es increíble ver lo que el ser humano pudo hacer en aquella época, Jafar nos cuenta que desde arriba de las montañas escavaban la roca hacia abajo creando el efecto de las fachadas como si fueran edificios incrustados en la propia roca, se denota la influencia de la época de Egipto y de Grecia, hay varias columnas, dibujos donde aparecen dioses, flores, cálices de vino y grifos simbolizando los meses del año, los días del mes y los días de la semana.

La verdad es que uno se queda atontado mirando esta obra maestra y pensando cómo puede ser que unos humanos pudiesen construirlo con tanta precisión simplemente a ojo y con las herramientas de entonces.

Desgraciadamente unos beduinos pensando que la urna contenía el tesoro hicieron varios disparos dañando tal obra maestra, se pueden ver varios agujeros en la superficie.

Una vez dejado este monumento seguimos y uno detrás de otro podemos contemplar otros edificios esculpidos en la roca, tumbas de los reyes y las del pueblo, templos, un sin fín de policromías de colores de la propia estratificación de la roca son un verdadero espectáculo de rosas, naranjas, morados, grises, negros y en algunos casos blancos y azules.

Debido a que solamente somos dos turistas, Jafar en lugar de seguir por el camino normal nos dice de ir por un atajo que nos permite ver de cerca otros detalles de monumentos que el resto solamente lo puede apreciar desde la distancia. No paramos de hacer fotos, cualquier detalle es digno de ser fotografiado, ahora el sol está muy alto y además pega mucho, el reflejo del mismo dentro de los edificios permite ver muchos más detalles que antes.

Pasamos por la iglesia bizantina que está siendo reformada, este edificio está apartado de las rocas y es digamos de los estándares, sus mosaicos se han mantenido con el pasar de los siglos y se pueden apreciar desde cerca, pasará bastante tiempo hasta que se reconstruya por completo.

Abajo apreciamos la avenida de las columnas, típicas de la época romana, un anfiteatro, un templo y un edificio todavía en pie. Decidimos ahora subir hasta el monasterio, hay unos ochocientos escalones y una subida de aproximadamente una hora, pues adelante.

A media subida Mon necesita un respiro, así que se sienta, toma un sorbo de agua y pasados unos minutos podemos seguir. Una vez llegados arriba vemos el imponente edificio, ha valido la pena subir.

Otro descanso y bajamos, ahora hace muchísimo calor pero una vez llegados al restaurante yo propongo comer en la terraza, ya se sabe lo que aprecio tomar el sol, comemos los tres allí mismo.

Tras la comida, Jafar se despide y nos deja el resto de la tarde libre, decidimos regresar al hotel chino-chano volviendo a disfrutar de cada rincón de este espectáculo que es Pietra. Finalmente sobre las 17:00h llegamos un poco cansados pero muy satisfechos de haber visto algo que siempre se quedará en nuestros recuerdos.

Hoy ha amanecido lloviendo y el cielo completamente tapado. Después del desayuno, check-out, nos quieren cobrar la cena (incluida) de anoche, les digo que por ahí, rectifican la factura y pago los extras.

Jafar, el guía, ya está en el hall listo para marcharnos. Salimos de Amman por la misma autopista que entramos el domingo solamente que ahora vemos lo que hay alrededor.

Nos desviamos y paramos en Madaba, aquí visitamos una iglesia ortodoxa donde podemos apreciar el mosaico con el mapa más antiguo de Tierra Santa y está allí mismo en el suelo protegido de los visitantes con tan solo unas cuerdas que delimitan su perímetro. Lo que me parece muy fuerte es que durante las celebraciones de las misas, simplemente lo tapan con una alfombra. Ha dejado de llover.

Siguiente visita al Monte Nebo desde donde Moisés contempló la Tierra Prometida. En efecto vemos, al igual que ayer, Israel. Aquí se está construyendo una nueva iglesia y los mosaicos de la antigua se muestran sobre una tarima protegidos por una simple tienda de campaña gigante.

Paramos un poco más adelante en un taller donde se hacen mosaicos al estilo tradicional y también al estilo moderno, un cubano nos explica todo el proceso. Aquí trabajan en su mayoría discapacitados en la parte motora inferior, forman parte de una fundación patrocinada por la Reina Madre Nur que sufraga con los gastos de envío a cualquier parte del mundo de las piezas que los turistas no se pueden llevar puestas. Me llevo un mosaico pequeño de recuerdo no sin antes negociar su precio.

Seguimos hasta el pueblo de Karak donde visitamos un castillo semi-destruido, fue una fortaleza que construyeron los cruzados para proteger las rutas de comerciantes hacia el Mar Rojo. Del castillo queda poco en pie ya que fue destruido en casi su totalidad.

Nada más acabar la visita entramos a comer en un restaurante con buffet libre, hoy por fin como pasta en lugar de arroz y pescado con patatas, no hay cerveza así que tomamos vino tinto. La cara de Mon al primer sorbo ha sido todo un espectáculo, ella es muy fina, yo no tanto así que acabamos de comer yo me he tomado mi vaso y buena parte del suyo.

Una vez conseguido salir del tráfico de Karak, Jafar nos dice que nos faltan 3h para llegar a Petra, Ahora hace calor y un sol que pega muchísimo, al rato me quedo dormido y Mon también. A medio camino una parada técnica y un té.

Al volver a la carretera, Jafar nos cuenta durante casi 1h cosas sobre Jordania, resulta que ha vivido dieciséis años en Panamá, se ha casado con una venezolana, es guía oficial en español y a pesar de sus esfuerzos por hablar correctamente, el pobre tiene sus lagunas de lengua pero aceptamos pulpo como animal de compañía…

Finalmente llegamos a Petra, descargamos maletas y entramos en el hotel, muy bonito, nada que ver con el de Amman, de nueva construcción y bien decorado. Subimos a la habitación no antes de pedir el acceso a internet que cobran a parte por 5.000 JOB por 24h es decir 5,43€, algún fallo tenía que tener el hotel.

Sobre las 20:00h bajamos a cenar, el bufete muy completo, todo exquisito, hay cerveza y quizás cenamos demasiado porque ambos salimos llenos, un té y un cigarrillo sentados en la zona mixta y para arriba que mañana vuelve a sonar el despertador temprano pero la visita es la más importante del viaje: Petra.

Después de un desayuno completo y necesario, llegábamos al hall con 5min de retraso y allí estaba el guía esperándonos, se nos presenta, ya he olvidado su nombre, nos dice el programa y subimos al coche. Si he dicho coche porqué para desplazarnos en tres, ni hace falta minibús como tampoco el conductor, el guía lo hace todo.

Antes de salir de Amman, damos una pequeña vuelta a la capital pasando por una mezquita pintada en su parte exterior de azul, vemos cantidades de edificios en construcción, algunos grandes y otros enormes rascacielos, la ciudad se está transformando. Llegamos a la Ciudadela amurallada, paramos a dar una vueltecilla por su parte exterior, vemos un enorme anfiteatro romano para finalmente salir en dirección Jerash.

Una vez allí aparcamos y empezamos nuestra visita por el arco de Adriano, una imponente puerta que daba acceso a la ciudad desde el lado sur. Gerasa, su nombre antiguo, fue fundada entre los siglos IV y III a.C., cuando llegó Alejandro magno en el 332 a.C. se había convertido en la mayor población de la zona, se empezaron a edificar teatros, templos, una plaza ovalada y edificaciones religiosas. La ciudad siguió siendo  muy influente hasta la llagada de Trajano que la conquista y la anexiona al Imperio Romano. Luego llegaron los bizantinos, los persas y finalmente los árabes musulmanes. Un terremoto la destruyó a mediados del siglo VIII y fue abandonada, en 1925 empezaron las excavaciones que siguen al día de hoy donde se puede apreciar tan solo el 25% de la cuidad, el resto sigue enterrado.

Tras el arco, visitamos el hipódromo, la plaza Oval, nos metemos en el Cardo Maximus y es aquí que me recuerda en cierto modo la visita a Pompeia, llegamos al cruce con el Decumanus Sur, algunos japoneses haciendo fotos y pienso: que guay es que casi no hayan turistas, puedes disfrutar de las vistas y hacer las fotos que quieras sin que nadie te moleste.

Seguimos por el camino pasando por el Ninfeo, unas fuentes de agua, hasta llegar al Teatro norte donde entramos para seguir disfrutando de la visita, por atrás vemos lo que queda del Templo de Artemisia para finalmente regresar al punto de salida pasando también por el Teatro sur y el Templo de Zeus.

Al salir de la ciudad ya eran las 11:30h cuando el guía nos pregunta si queremos comer pero todavía era demasiado pronto así que hemos seguido el recorrido en coche, nuestro destino Umm Qays. Durante el trayecto, Mon aprovecha para echarse una siestecilla y yo unas cabezadillas pero he conseguido mantenerme despierto hasta que el coche se ha detenido.

Estas excavaciones están ubicadas en un enclave especial: el Alto de Golán donde se puede apreciar a lo lejos un lago y unas montañas, aquel lado forma parte de los territorios ocupados por los israelitas.

A primera vista lo más chocante es ver construcciones hechas con piedras calizas y otras negras, resulta que los turcos cuando invadieron Gadara, su nombre en la antigüedad, utilizaron las piedras de los antiguos edificios para volver a edificar. Aquí también hay un teatro pero peor conservado que los de Jerash.

Seguimos la visita por el museo al aire libre, curioso ver una piedra perfectamente esculpida con una forma de corazón, en la pared, un mosaico bizantino donde aparece el símbolo de Hitler pero al revés, esto me recuerda de inmediato el viaje a Tailandia donde lo vi por primera vez, pero aquí forma parte del cristianismo y allá del budismo, habrá que averiguar.

Son las 13:30h y pregunto si hay algún lugar donde poder comer pero el guía nos dice que es mejor regresar a Jerash donde hay bufetes, teniendo en cuenta mi problema con las alergias, opto por hacerle caso.

A la vuelta hemos encontrado muchísimo tráfico cruzando la ciudad de Irbid así que llegábamos al buffet sobre las 15:30h imaginaros el hambre que tenía, pues nada a comer todo lo que se pueda, una cerveza y un té a la menta, Mon me acompaña con los líquidos y menos con los sólidos.

Sobre las 17:00h ya estábamos en el hotel, siestecilla y a cenar. Mañana más.

2013_BCN-Amman, Día 1

febrero 10, 2013

El año pasado sabía que en invierno llegaría el momento de disfrutar de mis vacaciones, en un principio las había programado para enero y el destino elegido era Brasil, lugar apropiado para ir solo…

Luego conocí a Mon, empezamos una relación y me acoplé al periodo de sus vacaciones ya programadas para febrero, así que cambié el turno con Marc y hoy las empezamos.

Mon me dijo: donde quieras pero que no haga frio. Bueno una tarde me escapé a Viajes el Corte Inglés y me senté con Gloria que amablemente me atendió. Viajar en invierno tiene sus ventajas e inconvenientes, los viajes son más baratos, el turismo no está masificado pero no puedes elegir cualquier lugar sobre todo si tienes pocos días, en nuestro caso unos diez. Una vez descartados los destinos ya vistos y teniendo en cuenta de que la mayoría de paquetes vacacionales empiezan en la primavera, las únicas dos opciones disponibles a una distancia coherente eran Capadocia y Jordania.

En el pasado había tenido la oportunidad de hablar con un amigo y dos conocidos que viajaron a Jordania y me hablaron muy bien así que no tuve ninguna duda a la hora de escoger. Miramos cómo estaban las plazas en el avión, la ida estaba disponible pero para la vuelta quedaban pocas plazas así que envié un WhatsApp de inmediato a Mon para que se sacara de forma urgente el pasaporte y así proceder a la reserva en firme.

El día siguiente recibí el ok del pasaporte y acto seguido el ok del pasaje, volví e hice el adelanto del 40%.

Llegado a este punto es preciso contar que en navidades tras una cena en mi casa saqué un atlas para preguntar a Mon donde quería ir y ella me contestó: ha, yo no soy la que va a elegir, dicho y hecho, durante varios días estuve dando pistas genéricas, temperaturas y tiempo previsto mientras ella intentaba sacarme información y mi frase era: como cerraste el atlas ahora tienes que aguantarte, jeje. Hasta el sábado anterior a la salida no dije que el destino final era Jordania pero, una semana antes, lo solté a pesar de que ella había juntado las varias pistas y con una pequeña ayuda exterior sabía que era ese país.

Anoche cenamos tranquilamente en casa con la idea de irnos a dormir temprano, eso era la teoría pero en la práctica se nos ha hecho tarde, como siempre. Esta mañana nos hemos levantado temprano y tras un buen desayuno nos hemos arreglado, división de ropa en ambas maletas, por si acaso. Elvira nos ha acompañado al aeropuerto y el avión, de reducidas dimensiones ha despejado con 10min de retraso.

Durante el vuelo he aprovechado para escribir en el ordenador, hacer algunos ejercicios de inglés y por su puesto dormir, la comida servida escasa como siempre pero ha servido para tapar el agujero en el estómago.

Al llegar a Ammán, nos encontramos una terminal bastante vieja y pequeña, nos esperaba el guía, cambio de divisas, control policial con pago para el visado para finalmente salir y con un coche se nos acompaña al hotel. El guía nos dice que tenemos suerte, tendremos un conductor y un guía solo para nosotros, genial.

Cena en el hotel, pescado para Mon y pollo para mí, un par de coronitas y dos tés. A las 00:00h a la cama que mañana el despi toca a las 6:15h

2012_Euskadi, Día 2, 658Km

diciembre 26, 2012

Amanece con el cielo completamente tapado, decidimos bajar a desayunar, hay de todo y de todo comemos para empezar bien el día.

Una vez duchados y arreglados, recogemos nuestras cosas, las metemos en las maletas y bajamos. Check-out, dejamos allí las maletas y salimos al exterior, el cielo empieza a despejarse, damos una vuelta a la ciudad amurallada, aquí vive gente no como en otras ciudades antiguas que solamente sirven como reclamo turístico, hay coches y motos aparcados y ventanas abiertas, algún transeúnte se nos cruza por el camino. Llegamos a la parte que nos permite ver la bahía repleta de barquitos, al otro lado de la montaña ya es Francia, sacamos unas fotos y, tras recuperar las maletas nos dirigimos al coche.

La ruta planificada consistía en subir a la Ermita de Santa Engracia donde hay un mirador, unas cuantas curvas y enseguida llegamos, aparcamos sin problema y sacamos unas fotos, lástima que el cielo no acompaña.

Nuestro siguiente destino es San Sebastián donde accedemos por una carretera secundaria por la montaña, mientras estábamos subiendo de repente nos cruzamos con un grupo numeroso de ovejas, esto me recuerda un viaje anterior en Noruega con la única diferencia que en aquel entonces pasó dentro de un túnel. Amenoro, paro el coche, Laura divertida saca unas fotos, al arrancar el grupo se divide en dos y tranquilamente se ponen a los dos lados de la carretera.

Después de la bajada entramos en la ciudad, no me hace falta el Tom para llegar directamente al centro y aparcar, aquí ya he estado en otras ocasiones.

Paseamos por el centro, todo está abierto y repleto de gente, un paseo para ver la playa de la Concha, un café, seguimos con nuestro mini-tour.

Laura dice que quiere ver unas esculturas que están ubicadas en unas rocas sobre el mar, preguntamos y nos indican el punto exacto donde accedemos en coche.

Se trata de esculturas de acero llamadas el Peine del Viento incrustadas en unas rocas, el fuerte oleaje del mar Cantábrico las azotan constantemente, la primera, ubicada en la parte mas arriba es la que alcanzamos para hacernos unas fotos.

De nuevo en marcha, seguimos la ruta por la “autobia” en vasco y nos desviamos por una carretera secundaria para así poder cruzar el P.N. de Urbasa y Andia. Entramos en Navarra, ahora está completamente despejado y hasta hace un poco de calor, la carretera es muy bonita y sería excelente recorrerla en verano en moto. Disfrutamos del paisaje.

Se acerca la hora de comer y al llegar a Estella nos paramos, curioso yo estuve aquí cuando en verano 2011 hice el camino de Santiago, en aquella ocasión el pueblo rebosaba de gente, hoy casi nadie por las calles. Damos una vuelta por el centro y nos metemos en un restaurante, menú exquisito y barato, volvemos al coche y de nuevo en marcha. Tom nos hace volver atrás hasta casi Pamplona para luego bajar a nuestro destino.

El resto del viaje ha sido en autopista con una buena velocidad hasta llegar a Barcelona, Laura me dice que Marta me deja el coche y que se lo devuelva tranquilamente la mañana siguiente y así lo hago y evito coger el metro y el tren para llegar a casa.

Ha sido una escapada de dos días donde nos lo hemos pasado en grande.

2012_Euskadi, Día 1, 786Km

diciembre 25, 2012

Este año es una navidad diferente, os explico por qué…

Para empezar tengo que decir que hacia finales de noviembre, Laura me dijo: ¿Qué te parece si este año nos vamos tu y yo en Navidad por hay?

Mi respuesta fue que claro, me parecía una buena idea, el único problema consistía en encontrar un destino cercano donde ninguno de los dos habíamos estado con anterioridad así que propuse de inmediato Copenhague. A Laura le pareció bien, el problema vino al buscar los vuelos, está claro que cuando se busca un vuelo de ida y otro de vuelta en unas fechas tan señaladas como la Navidad y además con solamente disponible el 25 y el 26 todo se complica, no es solamente un problema de presupuesto, es que no hay plazas disponibles.

Busqué otros destinos en Europa y, nada, así que decidimos pedir el coche a su madre e irnos al País Vasco. La noche siguiente me puse en internet y reservé la última habitación en el parador de Hondarribia (www.parador.es/es/parador-de-hondarribia), un pueblecito en Guipuzcoa justo a la entrada del País Vasco.

Ayer después de trabajar, subí hasta a casa de Laura en metro, recogimos el coche y nos fuimos a Garraf.

Cena de Noche Buena en casa de Susana acompañados de Montse, Alba y Martina, yo el único hombre…

Nos metíamos en la cama a las 1:25h y hoy me he puesto en marcha sobre las 8:00h.

Como siempre un buen desayuno y “carretera y manta”. A2 hasta Lleida, seguimos por el autopista hasta casi Zaragoza, parada técnica, cortado para mi, café con leche y bollo para Laura, lleno en el depósito y a seguir. Al acercarnos al País Vasco y, teniendo en cuenta que es difícil encontrar algo abierto para comer el día de Navidad, decidimos ir directamente a Vitoria donde seguramente algo encontraremos.

Empieza a llover ligeramente, Tom nos guía hasta el centro, aparcamos y damos una vuelta, todo cerrado menos un par de tabernas, encontramos un bar con pinchos y allí nos metemos. Saciados seguimos nuestro recorrido por carreteras secundarias pasando por pueblecitos, algunos con encanto, otros no tanto, nombres comunes y otros típicamente vascos: Durango, Leintz-Gatzaga, Bergara, Azcoitia, Azpeitia, Zarautz, hasta llegar a nuestro destino final, el pueblo de Hondarribia.

Tom nos deja justo a la entrada de una ciudad amurallada, caen cuatro gotas, aparcamos y subimos la cuesta con nuestras maletas. Ya arriba vemos una construcción grande que evidentemente es el castillo convertido en parador, check-in y para la habitación no antes de haber pedido al chico de la recepción de reservarnos una mesa en un restaurante cercano.

Una horita de descanso, mientras Laura repasa sus apuntes yo miro la guía y el recorrido del día siguiente. Dos días no dan para mucho pero hay que planificar la ruta.

La reserva se ha efectuado para las 21:00h pero sobre las 20:30h salimos hacia el restaurante Sebastian (www.sebastianhondarribia.com) ubicado a unos 100m del parador. Pequeñito pero acogedor, la cena excelente, acompañada por una buena botella de Rioja. A las 22:30h estábamos ya en la habitación, Laura se ha dormido en seguida mientras yo escribo esto.

Antes de dormirme, pongo la alarma a las 8:00h.

2012_Milano, Día 3

diciembre 9, 2012

Al igual que ayer el ritual de primera hora de la mañana ha sido el mismo con la variante de que hemos dejado el hotel sobre las 12:00h, hoy no queda mucho por ver.

De nuevo al centro y paseamos por las dos calles más glamurosas de la ciudad: via Monte Napoleone y via della Spiga donde están todas las marcas de la gran moda.

Gianni nos ha indicado que justo en la plaza de la Bolsa de Milán han puesto una extraña escultura de un dedo levantado así que allí que vamos y si, es el tercer dedo de la mano, exactamente como cuando alguien te corta el camino y tú lo levantas…

Hora de la comida, luego de alguna compra de última hora y en marcha para subir al bus que nos llevará al aeropuerto. Los colores del tramonto les recuerdan a Montse los mismos de las puestas del sol que se ven desde mi apartamento.

Al pasar el control me paran y me hacen quitar la espuma de afeitar que pasó en Barcelona sin problema, bueno ya estaba casi acabada.

Cómo de costumbre dejamos pasar todo el mundo y embarcamos los últimos, pero tenemos que dejar las maletas abajo, ya no caben. Al llegar a Barcelona, me equivoco de número de vuelo y las espero en una cinta equivocada hasta que veo aparecer a Montse con las dos maletas sonriendo ¿Bueno que pasa uno no se puede equivocar?

Esperamos el mini-bus que nos tiene que llevar a Mundi Auto y al llegar uno que pone Air Parking subimos en el, una vez en la nave, la chica nos dice que ellos no son, me he vuelto a equivocar pero esta vez de poquito, he confundido el Air por el Aero… muy amablemente nos dan una tarjeta y nos acompañan al sitio correcto. Recogemos el coche y nos dirigimos a Castelldefels donde paramos a cenar al Barbarossa un par de hamburguesas para finalmente llegar a casa sobre las 00:00h.

Acaban aquí estas mini vacaciones, nos lo hemos pasado muy bien, nuestro primer viaje juntos, espero el primero de una larga serie.

2012_Milano, Día 2

diciembre 8, 2012

Hoy el despi ha tocado a las 9:00h pero hacía ya una hora que estábamos despiertos así que simplemente nos ha dado un empujón para levantarnos y bajar a desayunar. El desayuno: completo con cualquier cosa para escoger, junto a un buen cappuccino todo sienta mejor.

Al volver al habitación abrimos la ventana para fumar un cigarrillo y de golpe hemos notado la baja temperatura, miro el móvil -4° pero hay sol así que a ducharnos y en marcha.

En lugar de pasear por el centro decidimos visitar el estadio de San Siro, allí sacamos entradas para el tour guiado y el museo. Justo al llegar empieza el tour, somos un grupo de aproximadamente 25 personas de diferentes nacionalidades así que escuchamos las explicaciones en ingles y en italiano. En primer lugar accedemos al interior del estadio, desde allí las vistas son espectaculares, yo nunca había estado tras la reforma que hicieron en ocasión del mundial del 1990. Ahora parece mucho más grande que antes y una vez más se confirma uno de los estadios donde la visibilidad premia con respecto al diseño exterior, además todas las localidades están a cubierto.

Sacamos todas las fotos que queremos, paseamos por las tribunas para luego meternos en los vestuarios, primero el del Inter y luego el del Milan, sala mixta y zona V.I.P. Antes de salir Montse me hace una foto a un mural divertido donde se refleja el diablo símbolo del Milan y la serpiente símbolo del Inter.

Una vez terminado el tour visitamos por libre el museo donde podemos ver la historia de ambos equipos, fotos, camisetas, dibujos, trofeos, libros y un largo etcétera. Cuando yo vivía en Milán el museo no existía y la verdad es que me ha hecho ilusión poderlo ver, a Montse también le ha gustado y me ha prometido que me llevará al Camp Nou de visita.

Un paseo hasta el metro y de nuevo al centro, allí paramos para comer.

Tras la comida abundante subimos al Duomo donde podemos apreciar la marea humana que hay alrededor del mismo paseando y haciendo las primeras compras navideñas tanto en las tiendas cómo en el típico mercado de Navidad ubicado justo al lado.

Arriba hay unas vistas espectaculares de la ciudad, los techos están blancos de la nevada del día anterior, mirando hacia el norte podemos apreciar las montañas completamente nevadas y la nueva zona de rascacielos que se están construyendo en ocasión de la Expo 2015 que se celebrará aquí.

De vuelta al hotel para luego ir a casa de Gianni que nos ha invitado a cenar.

Nos ha venido a buscar a la salida del metro junto a Elena, que alegría volver a ver mi gran amigo!!! Ya en su casa, abrimos una botella de vino, charlamos, la crisis también ha tocado duramente a Italia donde la gente intenta seguir adelante como puede, cenamos, nos reímos, recordamos viejos tiempos, tomamos unos chupitos hasta que a una hora prudente nos retiramos hacía el hotel ya que a ellos no les apetecía salir.

Una vez allí, decidimos tomar una ronda el pub irlandés antes de acostarnos.

Día redondo.

2012_Milano, Día 1

diciembre 7, 2012

5:30h en pie, desayuno, ducha y en marcha hacia el Prat, allí dejamos el coche en MundiAuto que ofrece el servicio “aparca y vuela”, genial porqué te olvidas de él hasta tu regreso, te acompañan al aeropuerto en furgoneta y te recogen a tu llegada.

Al tener ya impresas las cartas de embarque nos vamos directamente al control de pasaportes con el relativo show que incluye quitarte hasta los zapatos para luego ver que la persona que controla la pantalla está mirando para otro lado, en fin.

Tras unos breves descansos sentados esperando la hora de apertura de la puerta de embarque, hasta entonces no sabíamos cual era, nos dirigimos a la misma. Como es de costumbre dejamos pasar a todo el mundo para entrar los últimos. Justo antes de subir al fingher Montse me dice: ¿y tu bufanda? Ostia me la tengo que haber olvidado en el asiento, regreso, pido a la azafata que me deje salir y al llegar al punto en cuestión ni rastro de la bufanda…

Bueno no me voy a joder las únicas vacaciones de este año por un simple despiste así que seguimos, nos sentamos en la primera fila en los asientos XL que había reservado on-line y a seguir.

Justo antes de despegar, nos dormimos. Al despertarnos ya estábamos más cerca de Milán que de Barcelona, nos da tiempo comprar los billetes del bus que nos trasladará hasta la Stazione Centrale.

Tras aterrizar con 15min de anticipo sobre lo previsto, nos despedimos del personal del vuelo que, por primera vez en mi vida resulta ser 100% masculino, algo raro.

Antes de subir al bus, recogemos nuestras tarjetas “Milano Card”, tomamos un cappuccino y una pasta, luego un cigarrito y en marcha.

En aproximadamente 40min acabamos el recorrido, bajamos y nos dirigimos a la boca del metro, allí la línea 3 nos lleva hasta Porta Romana, justo a 2min está el hotel. Entramos y hay tres personas de mantenimiento con una parte del techo desmontado, el mostrador protegido con un plástico, el joven recepcionista nos pide disculpa, hasta allí mi cara seguía de lo más normal del mundo pero al decirnos que la habitación no estaba lista debo de haber hecho algún gesto que ha sido todo un poema, de inmediato se ha levantado y me ha dicho que intentaría solucionar este contratiempo. A los dos minutos baja con una sonrisa de boca a boca diciéndome que ya tiene una habitación disponible.

Dejamos las maletas y otra vez con el metro nos vamos al centro, allí hasta el edificio del ayuntamiento donde quería renovar mi Carta de Identidad pero resulta que está cerrado por puente, un poco fuerte no…

Ya en Piazza del Duomo, Montse puede ver la magnitud de nuestra catedral, le comento que hoy la previsión del tiempo no es buena así que subiremos mañana. Seguimos caminando por el centro: Galleria Vittorio Emanuele hasta la Piazza della Scala, torcemos a la derecha y nos metemos en varias calles hasta que propongo ir a comer, decidimos que sea pizza y tras una breve espera nos sentamos. Ella pide cuatro quesos mientras yo pido la especialidad de la casa con funghi trifolati que son unas setas hechas al fuego con una salsa y posteriormente añadidas a la pizza, muy ricas. De postre tarta de manzana pero al llegar llevaban frutos secos así que procedo al cambio por un tiramisú. Dos cafés y salimos.

Si, salimos y nos encontramos que está nevandooooo, pienso: no puede ser que cuando yo venga a Milán se ponga a nevar y con esta ya es la segunda. Los flojos son pequeños, nos metemos en Inter Store, allí compramos un par de regalos: una t-shirt y una funda para el iPhone.

Al volver a la calle los copos se intensifican y con el pasar del tiempo se hacen cada vez más grandes, seguimos paseando por el centro intentando estar resguardados pasando por las zonas cubiertas, visitamos el Duomo por dentro hasta que finalmente llegamos al Castello Sforzesco. Una breve parada que aprovecho para llamar a Gianni, quedamos en ir a cenar a su casa mañana por la noche, hoy está cansado y a primera hora tiene un mercado.

Por todo alrededor del castillo está el mercado lleno de paradas que ofrecen todo tipo de productos gastronómicos, material de segunda mano, ropa, artesanía etc. Seguimos paseando no sin tener los típicos problemas de la gente que tiene en la mano su paragua y no va con cuidado, ha habido un par de ocasiones que casi nos dejan sin ojo y oreja.

Una vez que el mercadillo se adentra en los jardines traseros al castillo vemos que allí el manto de nieve es total, nos metemos como niños a pisar la nieve virgen, un par de fotos hasta que me doy cuenta que ha llegado la hora de regresar, tenemos que estar sobre las 18:00h en la iglesia de Santa María delle Grazie a recoger las entradas para ver el Cenacolo Vinciano.

Ahora parece que la nevada va mermando, entramos a la recepción y en unos escasos minutos finalmente accedemos a la sala de la pintura. Nos sentamos a contemplarla, parece mentira que una imagen tan vista en varias películas esté por fin delante de mis ojos ya que intenté en repetidas ocasiones reservar una entrada que coincidiera con una visita en Milán sin éxito.

Una vez fuera nos dirigimos de nuevo a la Piazza del Duomo, allí bajamos al metro y llegamos al hotel en unos minutos. Duchita y cena en un restaurante justo en la esquina del mismo hotel. A la salida no nos apetecía salir de marcha, torcemos la esquina y justo en frente de la entrada del hotel vemos un pub estilo irlandés, allí que nos metemos, coronita para Montse y Guinnes para mi. Un par de rondas y a dormir.

Mañana más.