2018_Perpignan 564Km
marzo 18, 2018
En febrero fuimos a comer “calçots” y hablamos de volver a hacer una salida con el “petit comité”, fijamos la fecha para este “finde” sin saber bien a donde ir. Al empezar marzo empecé a mirar destinos cercanos y por casualidad en Facebook encontré un anuncio que ponía: “the customs week-end” organizado por Harley-Davidson 66 de Perpignan (https://www.hd66perpignan.com). Rápidamente capturé la imagen, la puse en el grupo y la gente se fue animando.
Todos somos conscientes que en la época del año en que nos encontramos, la previsión del tiempo es variable y más si, en lugar de quedarnos por la península ibérica, se decide cruzar a Francia. Efectivamente durante la última semana la previsión iba cambiando a diario y hasta el viernes no lo tuvimos claro, decidimos ir sobre todo por mi firma convicción de seguir adelante con el plan.
Sábado 17 de marzo
El punto de encuentro fijado es la gasolinera de Montada en la AP7 a las 9:30h.
Llegamos los primeros, Oriol llega en seguida, luego Josep María y finalmente Edu con Inma, pero en coche. Cafés y arrancamos.
A una velocidad de crucero de 130Km/h llegamos sin problema a la salida de Figueres donde dejo paso a Edu para que nos abra camino, vamos a cruzar al país Galo por carreteras secundarias que él conoce muy bien por haberlas hecho varias veces en bici.
Después de efectuar una breve parada técnica, Edu tenia que mear, seguimos y paramos arriba en el “Col de Banyols” a 355m, unas fotos, nos despedimos de Josep María que regresa a Barna, seguimos. Ya estamos en Francia, caen cuatro gotas, entramos en una autovía que nos lleva directamente al dealer no antes de habernos equivocado al subir de nuevo a la montaña, bueno, hay que matizar que el Garvin que viene con la moto no ha sido capaz de llevarnos hasta allí, nos ha hecho desviar unos 300m antes, la verdad es que es patético que un navegador integrado de Harley no sepa llevarte a un concesionario oficial.
Una vez allí, entramos y en seguida nos recibe el director el cual nos pregunta de donde venimos, habla algo de español, también conoce a Nacho de Andorra, nos ofrece café o agua, muy amable. Visitamos la tienda, hacemos fotos a las motos expuestas para la ocasión y, de paso ojeamos también tanto las Harley de ocasión, cómo las nuevas, alguna de ellas nos grita mucho la atención, sobre todo la nueva Fat Boy, las opiniones son muy dispares, personalmente encuentro que es lo más parecido a un aborto entre una verdadera Harley, una Indian de las modernas y una coreana genérica, la combinación de cromados brillantes y mates es horrorosa.
Conocemos ahora al propietario que habla también un español aceptable, es el mismo de Avignon, nos vuelve a ofrecer bebida, muy amable, nos explica donde podemos ir a comer, claro aquí ya es la hora así que acabamos de curiosear por la tienda, la verdad es que todo es muy caro, más que en España y tampoco hay algo realmente fuera de lo normal así que a comer que nos vamos.
Intentamos comer en un lugar de hamburguesas repleto de moteros pero el tiempo de espera es de aproximadamente una hora y media, damos las gracias y nos vamos.
En el siguiente restaurante, cuyo nombre es Gaudí (https://www.lardoisedugaudi.com/), también a tope de moteros encontramos mesas y ningún problema con el servicio. El encargado también habla español, genial.
Mientras esperamos a que nos traigan la comida se acerca el director del Perpignan Chapter el cual se nos pone a hablar en un español perfecto, nos ha jodido, es de un pueblo cerca de Valencia… se llama Salvador Verdú. Se enrolla explicándonos batallitas, llega la comida y él sigue, reparte una tarjeta a cada uno y finalmente nos deja comer, hasta la próxima.
Casi a punto de que nos sirvan los cafés, empieza a gotear y allí me acuerdo qué he atado el casco a la moto, pero si llueve se me va a mojar por dentro, pues me voy corriendo con Edu en el Cayenne y llego a tiempo para que la cosa no vaya a peor. Regresamos al restaurante, pagamos la cuenta, ya no queda nadie, me pongo el traje de lluvia, Oriol ni lo ha traído, esta es la actitud, Mon se va al coche y en marcha.
Entramos en la autopista, llueve bastante, a una velocidad de 130Km/h, la misma que si no lloviera, adelantamos camiones, nos mojamos bastante pero seguimos hasta el único peaje que hay antes de la Jonquera, Oriol mete el ticket, paga y me espera más adelante, yo repito la acción pero mi ticket está tan mojado que se queda encallado en el lector, ni para dentro ni para fuera, opto por el comodín de la llamada pero claro en francés así que cuando me contestan “oui” le suelto: “bonjour, le ticket avec de l’eau en panne” a la que la chica me pregunta en español: de donde viene, le contesto Perpignan y me dice vale ya puede pagar, meto los 5€, me devuelve el cambio, la valla se levanta, arranco y me voy pensando: ya verás ahora el tío del coche que amablemente se ha quedado atrás esperando sin pitar, cuando no podrá meter su ticket pero ya no es mi problema.
Pasamos a Cataluña, paramos a repostar, cuento lo ocurrido, nos reímos, seguimos hasta la salida, allí se repite la situación aunque diferente, introduzco el ticket y decido pagar con VISA, el lector cobra, sale el ticket pero la tarjeta no, uff, otra vez el comodín de la llamada… hola, se he quedado la tarjeta dentro, si he pagado, tengo el ticket, no, ni hablar, de aquí no me muevo hasta que alguien me devuelva la tarjeta, ok, espero.
En menos de un minuto sale un chico que accede a la tarjeta y me la devuelve.
Bueno hoy dos de dos…
El cielo sigue cubierto, pero ya no llueve, el asfalto sigue mojado, Edu delante, Oriol en el medio, yo cerrando el grupo, sin mayores complicaciones llegamos a Cadaqués donde pasaremos la noche.
Duchita caliente, cambio de ropa, unas cervezas, bajamos a comprar el desayuno de mañana, hace frio, regresamos a casa y finalmente salimos a cenar, hoy decidimos ir a Can Rafa (https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g580326-d1882773-Reviews-Can_Rafa-Cadaques_Costa_Brava_Province_of_Girona_Catalonia.html) a por pescado, un pica-pica y dos gallos San Pedro a la plancha exquisitos con un poquito de vino blanco seco.
Regresamos a casa, nos ponemos cómodos, Edu y Inma se retiran pronto, Mon un poco más tarde pero tampoco mucho, Oriol y yo nos quedamos charlando y bebiendo Möet Chandon, Edu nos ha pedido de gastarlo porqué desde que él ha dejado de beber las cosas van caducando y es una pena, bueno hacemos el esfuerzo, va…
Para hacerlo breve, sobre las 4:00h nos retiramos un poco alegres.
Domingo 18 de marzo
En un principio había quedado con Edu para bajar a comprar el pan y el zumo de naranja a las 8:30h pero me olvidé de poner la alarma así que hasta casi las 10:00h no nos hemos levantado.
Todos juntos preparamos la mesa y nos metemos un muy buen desayuno completo, fuera un día precioso con la siempre fantástica vista del pueblo, iniciar un domingo así no tiene precio.
Hoy por fin, después de haberlo intentado en otras ocasiones, podemos ir a ver la casa-museo de Dalí (https://www.salvador-dali.org/es/museos/), menos mal que en esta ocasión me he acordado de enviar un WhatsApp a Inma para que hiciera la reserva. Tenemos que estar allí a las 12:00h una media hora antes de la hora prevista para la visita.
Para llegar hasta Portlligat tardamos poquito, unos diez minutos andando, hay algo de tramontana, pero es llevadero. Una vez allí, sacamos las entradas y nos damos una vuelta, por el muelle de los pescadores donde ponemos en práctica un sencillo truco para hacer una foto panorámica donde una persona sale dos veces en la misma. La primera vez que lo vimos fue en la isla de Pascua y hemos vuelto a verlo en el curso de fotografía para iPhone que hicimos la semana pasada en Apple.
Posiciono a Oriol en un punto y le explico lo que tiene que hacer siguiendo mis instrucciones, la cosa no ha salido del todo bien debido a que la sincronización en los movimientos de la cámara y del modelo no ha sido perfecta. Lo intentamos otra vez con Inma y esta vez sale mejor.
Ya es la hora, a la entrada que vamos, somos un grupo reducido de ocho personas, perfecto, entramos.
En realidad, esta casa es un conjunto de casas que en su día fueron de pescadores, Salvador Dalí fue comprando poco a poco las casas conformes los pescadores se morían, de esta forma ha podido llegar a tener la magnitud actual, lo curioso es que para pasar de una a otra hay pasillos estrechos o accesos estrechos.
La primera casa es donde se conserva el recibidor con osos blanco incluido, la cocina, un salón de lectura con cisnes embalsamados, los libros originales, cerca de cuatrocientas unidades han sido trasladados, y una pequeña terraza con una pared donde desde una ventana con cristal fijo se puede observar la bahía.
Subimos ahora a la primera planta donde hay un distribuidor con una enorme sombrilla oriental que cuelga del techo, para acceder a la sala de pintura, aquí una gran ventana al exterior parece en realidad un cuadro viviente, a los pies de la estructura de madera utilizada para subir y bajar los cuadros hay un acceso en vertical que se utilizaba para bajar los enormes cuadros, una vez acabados, para su envío. Otra que se utilizaba cómo almacén de pintura y pinceles, otra que servía cómo sala de descanso y finalmente una última donde hay varias esculturas, figuras, maniquís y otro cisne embalsamado.
Aquí es cuando uno se da cuenta un poco de cómo era este personaje que vivía en su mundo quizás un poco abstracto.
La siguiente parte es la del dormitorio también en diferentes niveles, entramos por abajo y a nuestra izquierda podemos observar un extraño espejo que mira hacia la ventana, la guía nos explica qué desde su cama, Salvador podía observar el alba, precisamente él decía que era el primero en poderlo ver al estar en el punto más al este de la península.
La cama o, mejor dicho, las camas, son separadas y gemelas con una tela color azul y rojo bastante vistosa que cubre la pared posterior, dos lavabos uno para él y otro de Gala, su amada mujer, desde aquí seguimos la visita para llegar a una habitación con armarios llenos de fotos y recortes de revistas, personajes de todo tipo y de todo el mundo que en su momento coincidieron con Dalí.
Antes de salir a la parte exterior, entramos en una habitación con techo redondeado y sofás alrededor, desde el medio vocalizando, el sonido retumba en todos los lados, para probarlo suelto lo primero que se me ocurre: maricón el último, risas.
A partir de este punto, la visita es libre, tenemos un pasadizo estrecho que sigue hacia arriba, en la mitad hay una habitación con un espejo donde uno se ve reflejado al revés, a la derecha salida al exterior, seguimos el recorrido por numeración que nos lleva a recorrer todo el terreno en formato terrazas con árboles.
Inma nos hace la foto típica dentro de un gran huevo blanco, Oriol tiene problemas para poder entrar y salir a través del acceso en la parte trasera del mismo, más risas.
La visita prosigue hasta llegar en la parte superior del recinto, allí unas interesantes sillas de madera con patas recortadas nos esperan para poder ser usadas mientras podemos mirar, una vez más la bahía, que paz y que tranquilidad.
Regresamos a la casa, tras fotografiar otro huevo y unas cabezas plateadas encima del terrado, para visitar la zona de la piscina en forma de un gran pene, hay sofás al lado de carteles publicitarios de Pirelli, un muñeco de la competencia Michelin, varias fuentes, en el fondo una zona de descanso con serpientes de tela, una cabina de teléfono cerca de la barbacoa, todo muy surrealista, en fin, salimos, una visita que a pesar de todo la recomendaría.
Comida en el restaurante La Gritta (http://www.pizzerialagritta.com), vuelta a casa, preparación de maletas y en marcha para la vuelta a casa sin complicaciones, otro gran fin de semana pasado en estupenda compañía, hasta la próxima.

2018_Santuario de Mare de Déu de Montserrat de Montferri
febrero 11, 2018
la primera imagen del día, o la última de la noche, ha sido verme subiendo encima de Desy para ir a alguna parte. De inmediato abro los ojos, miro la hora, las 7:51h y pienso que el sueño hay que convertirlo en realidad así que me levanto, preparo el desayuno, despierto a Mon y le propongo una salida mañanera en moto con destino a uno de los sitios apuntados en el listado de Cataluña pendiente de visitar, el Santuario de Montserrat de Montferri en la provincia de Tarragona (http://www.ajuntamentmontferri.cat/santuari-de-la-mare-de-deu-de-montserrat/) y regreso para la hora de comer. Propuesta aceptada.
Mientras Mon se ducha voy a por Desy y regreso a casa. Salimos sobre las 10:15h, Garmin dice que tardaremos aproximadamente una hora en llegar, perfecto, la visita es a las 11:30h. Costas del Garraf con relativamente poco tráfico, el cielo está algo nublado pero el sol nos ilumina, las temperaturas son todavía bajas 6-7º pero van subiendo. Pasamos Sitges y seguimos hacia el sur, nos cruzamos con varias motos, saludos de rigor y poco más que contar hasta que nos desviamos de la carretera principal en dirección Montferri donde llegamos en seguida y, justo antes de ver el pueblo, Mon me dice: mira, allí está.
Nos desviamos por una carretera estrecha que ha resultado no ser la correcta, vuelta atrás y ahora si que llegamos al aparcamiento donde hay dos autocares y unos cuantos coches, aparcamos, sacamos unas fotos y nos acercamos. Entramos, está lleno de gente mayor sentada en los bancos y otra de pie, una señora se acerca y nos pide 2€ para la entrada mientras una señora mayor está explicando la historia del Santuario.
Esta obra es del arquitecto modernista Josep Maria Juliol, discípulo de Antoni Gaudí y se inició en el 1925, la construcción se tuvo que parar primero por falta de recursos y luego por la Guerra Civil. Sucesivamente cayó la estructura por una ráfaga de viento y quedó así durante décadas. Finalmente en 1984 se retomó la construcción y finalmente pudo ser inaugurado en el 1999.
El edificio está ubicado en lo alto de una pequeña colina, sus formas con puntas redondeadas recuerdan mucho las de la montaña de Montserrat, por dentro está formado por arcos parabólicos, la planta tiene forma barco orientado hacia Montserrat por un lado y el pueblo de Monferri por el otro, hay varias vidrieras de distintos colores, la parte central tiene una altura de 27m. Hay una escalera en cada lado donde se puede subir para ver una reproducción de «la Moreneta», recorrido que hacemos mientras la señora sigue con sus explicaciones antes de que todo el inserso haga lo mismo.
Sigue entrando gente, nosotros nos vamos a dar una vuelta para verlo por fuera, lástima que no se puede ver desde el lado más bonito ya que la «proa» del barco está literalmente suspendida en el vacío reposando sobre unos arcos que sí llegan hasta tierra. Nos vamos ahora a la cueva que está unos metros más atrás pero está cerrada. Seguimos el camino hasta poder ver una estructura moderna, el campanario donde justo en este preciso momento empieza a dar movimiento a las campanas. Nos vamos.
Ya en el parking llega un grupo de moteros que aparca cerca de la mía, al acercarme el que me había casi cerrado, la mueve un poco para dejarme maniobrar y salir, gracias y hasta luego. Regreso a casa con temperaturas más agradables sin nada que destacar. vermut en casa en compañía de Alba, una buena carbonara y tarde de sofá.
Seguimos conociendo rincones menos conocidos que valen la pena ser visitados.

2017_Puerto Varas – Santiago, Día 19
noviembre 23, 2017
Hoy he vuelto a dormir seis horas pero no me siento para nada cansado, la primera parte de la mañana ha sido tranquila y relajada, hemos podido hacerlo todo sin prisa y llegar a casa de Christina dos minutos tarde, ya ves, sobre la hora que habíamos quedado, las 10:00h.
Marchamos los cuatro: Mon, Christina y Paolo, yo conduzco, es el último tramo que nos llevará al aeropuerto pero antes haremos una parada en Puerto Varas donde Christina se bajará para hacer unos recados, me gusta, la veo animada y más activa. Durante el trayecto que dura más de lo normal debido en parte a una parada por un corte en la carretera por una obra, en este caso el imprevisto no nos importa y, por la otra, por ir más despacio de lo normal en mi, supongo que el simple hecho de que se va acercando el momento en que tenemos que despedirnos no es un hecho que se acepte tan fácilmente.
Cuando entramos en Puerto Varas, Christina nos indica donde quiere que la dejemos, yo pensaba parar y despedirme como es debido pero ella ha preferido hacerlo en un semáforo en medio del tráfico, dos besos y hasta luego. Tan rápido y tan sencillo pero si ella lo ha decidido así, hay que aceptarlo. De todas formas no es un adiós, no que va, es un hasta pronto, yo lo sé, ella lo sabe y Mon también lo sabe y me lo ha comentado después.
Seguimos por la Route 5 en autopista hasta Puerto Montt para desviarnos al aeropuerto, una vez allí nos despedimos de Paolo, check-in y en poco más de media hora subimos al avión. El vuelo de una hora y veinte minutos perfecto, llegamos a Santiago donde nos vienen a buscar cómo de costumbre.
B&B, conocemos por fin a la encargada, comemos, mal, en una cafetería y nos vamos con el metro hasta el final de la línea 1 Los Dominicos donde vamos a visitar el centro artesanal. Esta es la primera visita programada de esta tarde, pasamos allí más de una hora, la aprovechamos para curiosear y para compras de última hora, estamos agotando los pesos.
Hoy la calor en Santiago es agobiante, más de treinta grados, ambiente seco, no hay nubes, no obstante para ir a nuestra segunda y última visita optamos por caminar en lugar de coger un taxi así que empezamos nuestro recorrido en la zona alta de la ciudad. Camino que nos lleva finalmente al Dealer Harley-Davidson, lógicamente no podía faltar este visita para completar el viaje.
Nada más entrar, el dueño nos recibe con una gran sonrisa, le decimos de donde venimos, nos invita a café, yo escojo una camiseta, Mon una camisa tejana, luego un pin, un parche y también unas divertidas bolas para el árbol de Navidad recién llegadas, el dueño vuelve y nos regala una pegatina, añadimos un porta-llaves. Al momento de pagar se corta la comunicación y no vuelve, falta media hora antes del cierre, esperamos un rato y al final les propongo pagar en euros, hacen la consulta, comprueban el cambio y al final aceptan, perfecto. Nos despedimos y regresamos al metro y con él al B&B.
Ayer intentamos reservar en un restaurante que teníamos en la lista pero hoy estaba a tope así que optamos por ir a otro, relativamente cerca el Liguria (http://www.liguria.cl/) todo un acierto. El camarero que nos tocó era genial, un hombre curtido que lleva veinte años trabajando aquí, la comida exquisita, el vino también, el ambiente genial, un lugar totalmente recomendable.
Tengo sueño, hasta mañana.

2017_Lago de Todos los Santos, Día 18
noviembre 22, 2017
Hoy es el último día por aquí, lo aprovechamos a tope con una excursión al Lago de Todos los Santo llamado también el Lago Esmeralda por su particular color derivado directamente de los minerales que provienen de las montañas volcánicas de su alrededor.Cuando me pongo a leer el WhatsApp de Christina a las 9:13h el cual decía que había que estar en Petrohué a las 10:00h pensé: ya empezamos a correr a primera hora de la mañana. Pues nada, el desayuno ya estaba preparado, la distancia no era mucha, así qué la mejor frase sería: sin prisa pero sin pausa.
Cogemos la carretera a una velocidad rápida, adelanto a un coche conducido por la típica persona que va a una velocidad y cuando intentas adelantarle, se pone a correr, lo dejo atrás, adelanto dos coches más y éste detrás. De repente la carretera asfaltada se convierte en un camino de piedras volcánicas por lo consiguiente levanto bastante polvo, el amigo sigue detrás tragándoselo todo, llegamos, aparcamos.
Sacamos los tickets incluido una excursión en destino. Falta poco para que el catamaran salga y, de repente llegan un par de autocares bastante llenos de gente, embarcamos, el resto un poco más tarde, nos esperan un par de horas de navegación.
Hoy es un miércoles cualquiera de noviembre, no es temporada alta, sin embargo hay turistas provenientes de todas partes, ingleses, australianos, brasileños, italianos, franceses y por su puesto chilenos incluido el del coche que por cierto me dice Mon que lo ha oído hablar y es o ha sido militar, pues vale.
Las explicaciones de los guías son en español, portugués e inglés. El día es fantástico, el cielo completamente despejado, la superficie del lago está completamente plana, no hay ningún indicio que sea agua, algo peculiar y bonito ya que árboles, montañas y por supuesto los picos nevados de los volcanes crean en ella su reflejo, espectacular, una imagen muy parecida a los fiordos noruegos.
Cuando una persona sale a cubierta rompe la caja de pandora y desde este preciso instante es una entrada y salida constante, parecen hormigas que se mueven con smartphone, cámaras fotográficas, tablets. Lo más curioso es cómo la gran mayoría sale a cubierta y en lugar de seguir para encontrar un sitio para hacer su foto, se quedan justo al salir taponando asimismo la entrada o la salida según cómo se mire, nosotros estamos sentados dentro justo delante de la puerta y nos morimos de risas.
Seguimos la navegación, nos encontramos en el PN Vicente Perez Rosales (http://www.conaf.cl/parques/parque-nacional-vicente-perez-rosales/) el más antiguo del país, sin embargo cerca del lago hay varias casas habitadas, nos explican que se tratan de descendentes de colonos que ya estaban viviendo allí antes de declararse parque Nacional y les han permitido seguir viviendo allí respetando el entorno, no les he permitido abrir caminos así que la única opción que tienen para moverse es en barco, no tienen ningún tipo de servicios, la luz la generan ellos mismos pero tienen la suerte de vivir en un lugar privilegiado.
Casi a media navegación encontramos una isla bastante grande y nos cuentan que es privada, la persona que la compró fue precisamente el dueño de la naviera de este mismo catamaran, al morirse se le enterró aquí y pasó a su hijo. El capitán al pasar por aquí toca la bocina tres veces.
Seguimos la navegación y nos enteramos que los integrantes de los dos grupos que han venido en autocar forman parte de un tour que se llama Cruce Andino de la agencia Turis Tour (https://www.turistour.cl/turistour/ES/cruceandino/cruce-andino), salida en autocar desde Puerto Montt con parada en Puerto Varas, Petrohué, navegación por tres lagos y finalmente llegada a san Carlos de Bariloche en Argentina, uff me mareo, doce horas de desplazamiento.
Nosotros al llegar a tierra en Peulla, tenemos dos horas libres para pasear y comer, luego una excursión en 4×4 y finalmente regreso en catamaran al punto de salida.
El primer paseo lo hacemos desde el muelle hasta el hotel, tan solo 1Km, donde nos sentamos a comer, bien. No nos da tiempo para nada más y llega el bus 4×4 para iniciar la excursión, un trasto tuneado con madera en su parte exterior, cuando arranca hace mucho ruido pero sube por el camino bien, Santiago, el guía, nos va explicando cosas del lugar, pasado un pequeño bosque bajamos a un rio que cruzamos sin más en tres puntos entre piedras y agua, esto sí es divertido.
Paramos ahora para cambiar el trasto por una embarcación pequeña y navegar contracorriente el Rio Negro durante un trayecto hasta que paramos justo en el medio donde la vegetación sale del agua, también paramos motores y Santiago nos invita a estar cayados un rato y “vivir” la sensación de paz en un entorno de naturaleza en estado puro. Así es, excepcional, que pasada, solamente se oye el viento, el agua y algún pájaro, relax total, parece que se haya parado el mundo, el tiempo.
Regresamos, otra parada en medio del rio para sacar unas fotos y luego en una granja donde hay varios animales, un paseo ameno, un lama curioso se nos acerca, fotos y seguimos. Llegamos de nuevo al hotel, cambio de bus y fin de la excursión, ha valido la pena. Catamaran de regreso a Petrohué y desde allí pick-up para casa.
Hoy salimos a cenar a Puerto Varas a un restaurante recomendado por Christina, no ha resultado ser de nuestro agrado pero que le vamos a hacer, regresamos y a dormir, mañana hay que levantarse pronto para llegar a una hora prudente al aeropuerto donde el octavo avión de estas vacaciones nos llevará de nuevo a la capital.

2017_Isla de Chiloé y Quinchao, Día 17
noviembre 21, 2017
Hay que bonita es la casa en el árbol, pero no hay cortinas!!! Esta mañana antes de las 7:00h la claridad era tal que evidentemente me puse en marcha. Cómo de costumbre, ducha y preparación del desayuno, Mon se pone en marcha también y bastante temprano, nos vamos, siguiendo las indicaciones recibidas, a Dalcahue donde cogeremos el transbordador a la isla de Quinchao.Nos habían recomendado visitar las iglesias repartidas por toda la isla empezando por la ubicada en Achao. La verdad es que parece una copia reducida de Chiloé, ni cambia el panorama, ni las plantas, ni las casas, ni los animales, bueno, llegamos y allí, está la iglesia. Fotos, entramos, salimos, nos vamos, mejor no digo nada más para no ofender a nadie.
Esto se ve bastante dejado, pobre, coches en su mayoría viejos y destartalados, luces de freno que no van, golpeados, vamos, un desastre. Decidimos regresar, una par de paradas más a otras iglesias y otra vez el transbordador.
Una vez estamos de nuevo en la Isla Grande de Chiloé, su nombre completo, conducimos para ir a enlazar con la Route 5 que nos conducirá al norte y al ver que en un cartel ponía Route 5 Sur, Mon me indica que vamos mal, pues nada, me paro y doy la vuelta.
De nuevo en Dalcahue justo al entrar al pueblo hay un desfile de niños con carrozas y la calle principal cerrada así que un Carabinero, el equivalente de un Guardia Civil en España, nos desvía hacia el puerto, seguimos a los coches de delante que uno tras otros hacen un recorrido en contra sentido, hoy está permitido. No sin dificultad logramos salir del pueblo y coger la carretera correcta, uff.
Sin problema logramos llegar al siguiente destino, Ancud, ubicado en el extremo norte casi en el pacifico pero resguardado por un trozo de tierra que forma una gran bahía.
Hoy he vuelto a equivocarme dos veces más y me he metido en calles en contra sentido, es que aquí no hay carteles rojos grandes cómo en Europa, solamente ponen un cartel pequeño en blanco que indica: no entrar. Ahora empiezo a entender porqué cuando los chilenos arrancan en un semáforo tardan una vida en saber por donde tienen que ir, primero comprueban los carteles y luego deciden…
A donde iba.. a sí, Ancud, paramos y vamos a comer en un restaurante cualquiera, de los que están por ahí y no están planificados, pues bien, mejor dicho, mal, no, corrijo muy mal.
La razón del porque estamos aquí es para ver el Fuerte Ahui y el Faro Corona pero al preguntar al camarero si valía la pena perder más de una hora para llegar hasta allí y otra para regresar, nos indica que no, que aquí cerca hay otro, el Fuerte San Antonio y que vayamos a ver este, bien, seguimos el consejo. Una vez allí nos encontramos con un muro con varios cañones apuntando hacia el mar, un obelisco con una explicación y nada más, nos reímos porqué otra cosa no nos quedaba por hacer.
Lo que sí puedo decir para seguir redactando el blog es que este fuerte fue uno de los últimos asentamientos españoles en Chile, la última batalla por mar y por tierra duró cinco días hasta que el ejercito español tuvo que firmar una capitulación honrosa en el año 1826. Ahora podría decir: y a mi qué, soy italiano, jiii.
Bueno, no nos queda más remedio que abandonar la isla y regresar a “casa”, cómo en la ida, una aburrida autopista nos conduce hasta Puerto Varas, la verdad es que me equivoco y salgo, no sé porqué, en Puerto Montt, vuelta atrás y de nuevo en la dirección correcta. Se me olvidaba decir que el pick-up, este que llevamos y que tiene unos treinta mil quilómetros, estaba un poco dormido hasta que hace unos días me lo dejaron, ahora va bastante mejor que al principio, digamos que va más suelto, los motores necesitan caña para estar despiertos y para eso yo sirvo :).
Ya llegamos a Puerto Varas con la sensación de que la Región X o también llamada la Región de los Lagos que incluye también la Isla Grande de Chiloé y sus islotes son un lugar idóneo para que los chilenos, en su mayoría de Santiago, vean aquí un lugar de ensueño para pasar sus vacaciones tanto en familia cómo con amigos de una forma relajada y no le quito la razón pero esto es tan similar a lo que nosotros europeos ya estamos acostumbrados que no podemos ver un lugar excepcional, lo siento.
Para mi lo más importante de estar aquí es haber podido compartir con Mon otra amistad con una persona super especial para mi, una amiga que aprecio y que quiero desde hace muchísimo tiempo, a diferencia que con José Luís, no he venido aquí para rescatarla, solamente para compartir con ella un momento, para que sepa que siempre puede contar conmigo, no importa el tiempo transcurrido desde la última vez ni la situación que en cada momento la vida te ofrece, el sentimiento es para siempre. Bueno paro ya!
Mañana vamos a relajarnos al Lago de Todos los Santos, la previsión es propicia.

2017_Isla de Chiloé, Día 16
noviembre 20, 2017
Hoy hay plan, jiii, por lo consiguiente me he despertado mucho antes de la hora programada, por fin he podido hacer la foto que estaba buscando desde el primer día que llegamos, desde el salón poder ver a la izquierda los volcanes Osorno y Puntiagudo y a la derecha el Calbuco, sin nubes que se confundan con los picos nevados, conseguido.
Hoy nos regalamos una excursión de dos días dentro de la estancia en la región de Los Lagos (http://www.goreloslagos.gob.cl/region_lagos/antecedentes_region.html) y más concretamente en la isla de Chiloé que tanto hemos oído hablar.
Anoche mientras yo preparaba la cena, Mon buscaba un lugar donde poder descansar y ha encontrado un sitio que es a priori super divertido, una casita en un árbol, genial. Después de cenar yo he seguido investigando para poder planificarlo todo, a la 1:00h me pude acostar.
Esta mañana marchamos temprano en dirección Puerto Varas, luego Puerto Montt hasta Pargua por la Route 5 que en este tramos es autopista de pago. Transbordador hasta Chacao y desde allí cruzamos la isla hasta la mitad para llegar a Castro, la ciudad más importante de la isla y lugar donde dormiremos. Varios tramos con obras ralentizan el viaje, camiones, coches lentos, un poco rollo, el panorama tampoco da para mucho, ganado, ovejas, caballos, todos los campos son verdes y hay mucha vegetación.
Para mí viajar sin GPS es toda una novedad, parece retroceder en el tiempo pero se puede conseguir con un mapa y leyendo las indicaciones que, por cierto, aquí en Chile dejan mucho que desear.
Una vez llegados a Castro, aparcamos y nos metemos en un restaurante que tiene buena pinta, entramos pedimos unas sencillas pechugas de pollo a la brasa y nos traen eso que seguramente venía de China, goma sin sabor, patatas congeladas sin hacer, huevos fritos sacados ante de tiempo, un acierto…
Gracias a las indicaciones precisas recibidas por e-mail, llegamos a destino sin mayores complicaciones, la dueña nos entrega las llaves y mientras Mon deshace la maleta yo me encargo del check-in en recepción, de preguntar cuales son los lugares que podemos visitar durante el tiempo que vamos a estar y donde podemos cenar en condiciones, una vez vale pero dos va a ser que no.
El propietario me indica varios lugares, charlamos un poco, resulta que su hijo está estudiando en Valencia, la frase de rigor es la de siempre: que pequeño es el mundo. Me despido.
Finalmente puedo ver la casita con calma, es muy acogedora, pequeña pero funcional, todo bien distribuido, a pesar de que solamente pernoctaremos una noche, estaremos muy a gusto, buena elección.
Salimos de nuevo en dirección Chonchi, una vez allí nos desviamos hacia Cucao bordeando el Lago Huillinco, enorme, para desviarnos a la izquierda por un camino de tierra que recorremos durante unos quilómetros, entramos en reserva. Llegamos al aparcamiento, no hay nadie, que raro, seguimos el camino que indica: Muelle de las Almas. Hay bastante barro, chino chano vamos entrando en el bosque hasta llegar a una puerta donde un señor se nos acerca y nos suelta: ¿Dónde vais a estas horas? cerramos en diez minutos y para llegar al sitio falta todavía media hora así que marcha atrás, que rabia, de haberlo sabido no perdemos el tiempo en venir hasta aquí, ¿No?
Regresamos sin problema con la gasolina, que reponemos a unos treinta quilómetros, hasta Castro. Población que se considera una especie de capital local, ubicada en la costa este tiene cómo particularidad una cantidad importante de casas palafitos, evidentemente es una foto que no podemos no tener así qué paro donde puedo y desde arriba de la montaña las hago con zoom.
Cena a base de pescado, producto local naturalmente, otra botella de vino cae y a la casita nos retiramos, mañana seguimos con el plan.




