2024_Barranco de la Luna, 144Km
julio 2, 2024
Hoy el planning era caminar, en primer lugar hacer un barranco en la localidad de Saleres en el Valle de Lecrín.
Anoche Mon apuntó de levantarnos “prontito” con el fin de no coincidir demasiado con el calor, la realidad ha sido que, si no la llamo a las 9:00h hubiese seguido durmiendo, pero finalmente hemos arrancado, después del check-in que había quedado pendiente.
Antes de llegar a nuestro destino entramos en una zona de frutales, a ambos lados de la carretera hay infinidad de limones y mandarinas caídos de los árboles y abandonados a su destino que no es otro que la putrefacción, nos da bastante pena.
Una vez llegados a Saleres, preguntamos a un urbano dónde empieza el sendero y nos dice de aparcar justo al lado del cementerio, ahí que vamos. Primero nos equivocamos y luego acertamos.
Antes de arrancar, hago la foto al cartel con el recorrido y, como no podía ser de otra manera, decido hacerlo al revés, es decir en lugar de bajada, bajo mi punto de vista, más peligroso, de subida.
Después del primer tramo de enlace con serpiente incluida y cruzarnos con un grupo relativamente grande de señores mayores acompañados de una chica, entramos en el barranco no antes de habernos quitado los calcetines.
Que os puedo contar, recorrer un barranco siempre es una experiencia única, digna de ser vivida, nos hemos acordado de la vez anterior en Aragón con Juanito y Rosa. Mon va tirando, me siento orgulloso de tener una pareja tan atrevida, yo la sigo. En un momento en el cual la roca mojada resbala bastante me dice. Te hago un vídeo y, como no, me resbalo… mis bambas no tienen tanto grip como las suyas, ya nos lo dijo el vendedor en su momento y hoy lo ha aprovechado para reírse de mi, de buen rollo claro.
Dentro del barranco se está genial, temperatura agradable, agua fresquita, vamos sacando fotos, nos crúzanos con un grupo mixto numeroso, lo de mixto va no solamente por la edad y sexo de sus componentes, me refiero que además llevan dos perros pequeños en brazos…
Seguimos, otro grupo de cuatro se nos cruza, hasta que, no hay salida… creo que algo mal hemos hecho, pues nada, regresamos y encontramos el sendero. A partir de aquí el recorrido se convierte en un camino para pasar a ser una pista y finalmente la carretera que nos lleva de vuelta al cementerio. Nos cambiamos las bambas y de nuevo en marcha.
Siguiente destino: Guájar Faragüit.
Mon comenta que hay muchas curvas, yo le digo que la próxima vez o nos quedamos a casa o le enseño el recorrido con anterioridad para que lo apruebe…
Una vez llegamos a destino, pongo en Google Maps lo que queremos ver: el Castillejo, visita recomendada por mi colega de trabajo Antonio, amante de la arqueología entre otras cosas.
Nos metemos en el pueblo y poco a poco se van estrechado la calle hasta llegar en un punto que la anchura no nos deja pasar, va a ser muy complicado retroceder marcha atrás teniendo la calle empinada, empiezo, tras el primer tramo se me planta un ciclomotor con un señor sin casco y se me pone a hablar con un español muy difícil de entender, lo que si he pillado es que por ahí no paso, eso ya lo sabía yo… pongo marcha atrás sin mirar y, como no, le doy a la pared, debía de haber girado el volante con anterioridad, resultado, rallada en el parachoques posterior en el lado izquierdo, que le vamos a hacer.
Aparcamos, nos preparamos dos bocadillos de salchichón ibérico, acabamos la bolsa de patatas con sabor a limón (dato muy importante) dos cervezas y buscamos el camino que encontramos tras cruzar el pueblo y el río.
Ahora el calor es axfisiante, vamos subiendo poco a poco pero más o menos superado un poco más de la mitad del recorrido Mon se planta y abandona, falta la parte más empinada, yo sigo y, no sin dificultad, llego a la cima.
El Castillejo de los Guajares (http://tupatrimonio.dipgra.es/hito/castillejo-de-los-guajares) era una fortificación andalusí ubicada en lavcima de una roca caliza a unos 400m y fue habitado en la edad media entre el siglo XII y principio del siglo XIV. Desde arriba llamo a Mon la cual me hace una foto, yo las hago a lo que queda de él.
Empiezo la bajada, me vuelvo a juntar con Mon y poco a poco regresamos a la Furgui, de nuevo en marcha.
La última visita de hoy programada era en Vélez de la Benaudalla para ver el Jardín Nazari pero estamos tan reventados que optamos por volver a la Área Camper, aparcar y pegarnos un chapuzón.
La playa es de piedras pequeñas, el agua está fría, estamoa en julio, no lo entiendo, nos tumbamos y descansamos un rato, luego compramos algo en un súper, cena y a dormir, mañana toca Geoparaque.
