Hoy es el último día del viaje, la tirada más larga pero nos lo tomamos con calma así que salimos del hotel sobre las 9:45h y nos metemos en la autopista. Tal y cómo preveía al acercarnos a Genova el tráfico se intensifica y sigue así durante varios quilómetros.

Parada técnica a media mañana, entramos en Francia, caravana en el primer peaje, seguimos sin novedades hasta parar a comer algo rápido, de nuevo en marcha, las siguientes paradas son para repostar y comprar agua fresquita.

Nos comemos así quilómetros tras quilómetros, entramos en España pasadas las seis, aparcamos la moto sobre las 19:30h

Han sido muchos quilómetros pero aún más el total de este viaje: 4.790. Mon se ha comportado cómo una campeona porqué este ha sido la primera vez que salía en moto para hacer un viaje tan largo.

Hemos disfrutado de la compañía de nuestros amigos y compañeros de viaje durante la primera semana, de nosotros mismos y de mis primos la segunda, hemos conocido un país nuevo que recomiendo, ahora toca volver a la rutina pero eso será a partir del miércoles, hasta entonces siguen las vacaciones.

2014_Lavagna, Día 12

junio 20, 2014

Hoy día de relax, el plan es ir a la playa y luego ver el partido Italia-Costa Rica.

Nos hemos alojado en un hotel en una edificación del siglo XVIII restaurado, en el suelo de la habitación se podría jugar a damas o ajedrez, el desayuno es simple pero es céntrico y cerca de la playa con recinto interior para aparcar, allí aparqué ayer a Ultra y hasta mañana no la voy a mover.

Bajamos a la playa, cogemos un par de hamacas y nos ponemos cerca de la orilla, el cielo está un poco tapado y no hace nada de calor, me he bajado el portátil para escribir en el blog.

Transcurre la mañana mientras varias nubes se acercan desde la montaña, algunas muy grises pero no parece que vaya a llover.

Comemos en el chiringuito, un poco más de playa, luego subimos, pasamos por la tienda de mi primo (http://www.ottica-annabella.it/) y compro unas gafas nuevas para la moto con un sistema especial para proteger los ojos del aire al conducir.

Una vez duchados vamos a ver el partido, el ayuntamiento ha instalado varias pantallas, hay servicio de bar, mesas y sillas. Están todos mis primos y la hija y el hijo de mis primas, es decir mis parientes que no conocía.

Acaba la primera parte, Italia pierde y está jugando fatal. Nos vamos a comprar algo de comer. La segunda parte no mejora, se acaba el partido, ahora para seguir tendremos que ganar o empatar con Uruguay.

Unas pizzas para cenar todos juntos, una foto de recuerdo, besos, abrazos y unas promesas de que vendrán a vernos a Barcelona, nos despedimos.

Mañana tendremos una tirada larga.

Anoche el tiempo previsto para esta mañana era lluvia pero por suerte hay sol. Antes de irnos, en recepción nos dan un mapa del lago y nos indican un recorrido para verlo.

Ya con el mapa en el Tom puedo ver bien la carretera que me era familiar cuando era pequeño y veraneaba por aquí, muchas curvas cerradas, velocidad reducida y bastantes puntos para parar y echar fotos.

Justo al salir de Como, pillo un bache que hace saltar por los aires de nuevo a Tom y, también en esta ocasión, lo cojo al vuelo mientras seguía conduciendo con una mano pasando entre una pared y un bus, uff, de película.

El cielo está completamente despejado, las vistas merecen la pena, paramos varias veces hasta llegar a Bellagio ubicado justo en la bifurcación de los dos lagos, aparcamos. Café y agua para mí y una cañita para Mon. En la terraza la mayoría de los turistas son gente mayor, mucho francés. Justo al lado llegan ferrys que comunican las dos orillas del lago.

Paseamos por las calles empinadas, se respira paz, podemos sacar fotos sin nadie alrededor, junio es fantástico para viajar. Mon ve unos imanes que le gustan, entramos en la tienda, yo me pongo a hablar con el chico que al final nos hace descuento, perfecto.

De nuevo en marcha, lo hacemos por el otro lado del lago, esta orilla está más deshabitada, una vez llegamos cerca de la capital de la provincia que da el nombre a esta parte del lago: Lecco, cogemos la vía rápida, llegamos a la autopista que nos lleva hasta Milán, ronda este, ronda oeste, parada para comer algo rápido y finalmente autopista para Genova.

Sin novedades hasta llegar al siempre difícil y complicado tramo que llega a Genova donde siempre hay obras y donde en algunos puntos no se puede ir a una velocidad superior a 60 Km/h. Le digo a Mon: ahora empieza el tramo con más curvas en una autopista en Italia.

Llegamos a Lavagna, paramos un momento, voy a ver a mis primas que alucinan conmigo, hace siete años que no las veo y tampoco había avisado pero aquí estoy…

Hotel, ducha, salimos y nos vamos todos a tomarnos un aperitivo y más tarde a cenar, lo hacemos en un restaurante siciliano, pescado, vinito y a dormir.

Desayuno, pagamos de los tres días, una parte en kunas para así quitárnoslas de encima y otra en euros. Dragan me comenta que en octubre hablaremos de la moto, seguramente vendrán a Barcelona, yo le contesto que me parece bien pero el precio que ya le he dado no es negociable.

Subimos la península hasta la última salida, Umag, no quiero pasar Eslovenia por la autopista y correr el riesgo de que nos metan otra multa. Bueno al final el resultado de este desvío nos hace perder mucho tiempo antes de llegar a Italia, una vez más control de documentación para pasar de Croacia a Eslovenia, ambas UE, ya aprenderán, supongo.

Pasamos Trieste, seguimos en dirección Venecia, apago el Tom, ya no tiene mapa, esta noche pasaré la copia de Europa occidental que tengo en el ordenador.

Todo el recorrido es aburrido, camiones, obras y poco más. Al pasar Bergamo, de repente tengo un problema serio de visión con mi ojo izquierdo, amenoro la velocidad y paro a la siguiente área de servicio. Intento quitarme las gafas que se parten en dos. Me miro el ojo y veo que mi lentilla izquierda no está en su sitio, la quito, la limpio, la vuelvo a poner pero al parpadear una y otra vez se sale de sitio, opto entonces por tirarla y ponerme otra, problema resuelto, seguimos.

Llegamos a Milán, el sol desaparece y todo el cielo se vuelve gris, empieza a llover, trajes de lluvia y seguimos, pienso: a ver que más va a pasar hoy.

Al girar hacia el norte el cielo se abre y el sol vuelve a aparecer pero ya en Como vuelve a taparse y a llover. Menos mal que el hotel está ubicado en una avenida principal cerca del centro no lejos de la estación de tren así que sin navegador y sin preguntar llegamos a destino.

Mon tiene aquí una pareja de amigos, ella italiana y el italo-argentino, quedamos con ellos para cenar, nos pasan a buscar con las dos niñas y nos llevan a un restaurante argentino de la familia de él. Buena velada y excelente cena (http://www.ristorantedonsegundosombra.com/).

España pierde contra Chile y se queda fuera del mundial, fin de ciclo.

Amanece como los dos días anteriores, el sol está escondido entre nubes, algo de viento, actualizo el tiempo y, a nuestro destino programado, sigue lloviendo con tormentas, por lo tanto tomamos la decisión de seguir aquí un día más, eso sí, el último, si mañana sigue el mal tiempo, nos pondremos los trajes de lluvia y tiraremos directamente para Italia.

Consultando el mapa durante el desayuno, Dragan, el propietario, nos recomienda un itinerario que pasa por Bale, Rovinj, Vrsar y acabar en Montovun.

Antes de irnos hablamos de mi moto, al haberle comentado ayer que después de este viaje la pondré a la venta y decirle el precio, me comenta que está interesado en ella. Hoy me comenta que ha hablado con su mecánico y querría saber si la transmisión está hacha, naturalmente le contesto, justo antes de irnos de viaje y también la batería es nueva, las revisiones hechas en un dealer oficial, todas las piezas son originales y guardo cada una de las facturas así como el libro con los sellos oficiales.

Nos marchamos, Tom intenta llevarnos por la autopista pero seguimos por la carretera hacia el norte. Al llegar a Bale giramos en dirección de la costa pero la carretera no está asfaltada así que inversión de marcha y seguimos.

Parada técnica para repostar, un poco de caravana por unas obras y llegamos a Rovinj, aparcamos. Se trata de una localidad costera muy bonita, el casco antiguo está ubicado en una roca cuya forma es semicircular rodeada por el mar, sus calles están hechas de piedra pequeña de la época romana y posterior, en sus calles más empinadas resulta un poco difícil no resbalar.

Después de tomarnos un café y un agua, subimos hasta la iglesia que domina el pueblo, desde la terraza se ve la bahía entera, un par de islotes y por fin podemos apreciar el horizonte que casi no habíamos podido hacer hasta el momento.

Bajamos al puerto donde hay amarrados tantos barcos pequeños de pescadores cómo yates y veleros. Regresamos a la moto y nos vamos.

Las carreteras en Istria no son muy transitadas pero tampoco te permiten correr demasiado, la velocidad máxima permitida oscila entre los 60 y los 80 Km/h que respeto. Llegamos hasta un punto donde podemos visualizar lo que ellos llaman canal que en realidad es un fiordo en miniatura, aquí hay piscifactorías de moluscos. En Vrsar paramos a comer en un restaurante que se llama Histria (http://www.histria-damario.hr/index.php/it/)  y de bajo pone: da Fabris, que casualidad. Un plato de mejillones para compartir y una dorada al horno con patatas de segundo con un par de cervezas y de nuevo en marcha.

Vamos subiendo hacia el norte para finalmente llegar al pueblo medieval de Montovun ubicado en la parte superior de una colina dominando el valle entero. Subimos con Ultra por la única calle que llega arriba no sin complicaciones debido a las curvas cerradas, pienso que al bajar tendré problema en una en concreto. Aparcamos y nos damos una vuelta, poco que decir, solamente que es más bonito verlo desde lejos que desde dentro.

Afortunadamente no hay que registrar ningún accidente durante el recorrido de bajada.

Regresamos por la autopista a nuestro apartamento, mientras Mon hace una pequeña siesta yo escribo y público en el blog, llevo algunos días de retraso.

Por la noche cenamos en un restaurante cerca mientras vemos Brasil-Méjico que empatan a cero. Al regresar a la villa un amigo de Dragan está tocando guitarra flamenca para todos los huéspedes, nos quedamos y mientras Mon se toma un café yo me bebo un par de chupitos de grappa de la zona, algo más suave que la italiana. Finalmente nos retiramos, mañana toca hacer muchos kilómetros.

2014_Pula, Día 8, 35 Km

junio 16, 2014

Hoy salíamos del hotel a las 10:16h en dirección Fažana, a unos 10 Km, donde cogeremos el ferry que nos llevará a la isla Veli, la más grande de las catorce que conforman el PN de Brijuni (www.brijuni.hr).

Llegamos con antelación y hacemos tiempo en una terraza tomando un café, llega el ferry, embarcamos y nos sentamos arriba en la cubierta, la mayoría de turistas son alemanes. En muy poco tiempo ya estamos en el otro puerto ya que el canal mide solamente unos 13 Km, bajamos y un poco más adelante hay cuatro guías con un cartel que pone los cuatro idiomas hablados, en el italiano somos poquitos, no llegamos a quince. Subimos al tren eléctrico que nos llevará a dar una vuelta a la isla.

La guía nos cuenta que en el 1983 fue declarado parque nacional y era destino de la jet-set internacional sobre todo en los años 30 del siglo pasado. Residencia de verano del dictador Tito, por aquí han pasado más de 90 presidentes de más de 60 países. Esta información está muy bien pero la verdad es que nosotros hemos venido a ver naturaleza.

Primera visita es en el parque safari donde podemos apreciar diferentes razas de animales, hay hasta cebras, parada al final del parque, hay lavabos, uno para mujeres y otro para hombre y los turistas serán unos 200, menos mal que no han ido todos.

Seguimos con el tren por la parte norte de la isla, aquí hay tres torres separadas donde en el pasado eran residencia para las visitas de los jefes de estado con Tito y en la actualidad con el gobierno croata. Todas ellas están custodiadas por militares, hay también una guarnición en el punto más alto de la isla 42 m.

Aquí los bosques son encantadores, hay infinidades de árboles, todos muy bien cuidados, de vez en cuando una pradera deja entrar la luz, en una de ella hay un olivo milenario, uno de los más antiguos de toda Europa según nos cuentan, un rayo lo partió en dos y ha sido movido y replantado.

Seguimos hasta unos restos de una villa residencial romana del siglo I, poca cosa queda de pie. Seguimos y entre la densa maleza mediterránea asoman ruinas de villas romanas y bizantinas, fortificaciones antiguas así cómo restos de iglesias. Regresamos al punto de salida y visitamos un edificio donde podemos apreciar en su planta baja una amplia muestra de diferentes especies de animales embalsamados que han estado moviéndose por estas islas de forma salvaje. En la primera planta hay una exposición de fotos de Tito con todos los presidentes y famosos que han pasado por aquí en el pasado.

Media hora para comer, un bocata rápido.

A continuación visitamos una iglesia y luego el jardín botánico donde podemos apreciar tanto plantas típicamente mediterráneas cómo sub-tropicales. Nos esperábamos más de esta excursión.

Regresamos a tierra firme, Ultra y a Pula para ver la famosa Roma en miniatura, en efecto aquí podemos apreciar un arco del triunfo en formato pequeño, yo diría que tiene una altura de 6-7m, otros edificios típicos romanos hasta llegar al anfiteatro que está tremendamente bien conservado, solamente hay una parte pequeña restaurada, el resto es tal cual con sus tres plantas.

Regresamos a la villa (www.villafeniks.hr), esta mañana habíamos solicitado quedarnos una noche más y la propietaria nos había dicho que ningún problema pero que no en nuestra habitación, en otro apartamento. La agradable sorpresa ha sido cuando nos ha acompañado a la parte superior de la villa y nos ha abierto la puerta, un apartamento enorme apto para dos parejas con terraza, cocina, sofás, tele gigante, unas vistas espectaculares y lo mejor: al mismo precio que la habitación.

Mon comenta: sí que les hemos caído bien, claro, pero es mejor cobrar algo que dejarla libre y no cobrar nada.

Sigo mirando el tiempo y dejo el plan de viaje para mañana

Pepe y Felipe ya están en Barna.

Amanece nublado pero no llueve, miro el tiempo en el iPhone y el panorama ha cambiado un poco, no llueve de aquí hasta la península de Istría. Rápidamente reservo una habitación en booking puntuada 9.3 en una villa en Pula.

Bajamos a desayunar, nos despedimos de Pepe y Felipe que se marchan de inmediato, su plan es hacer todos los kilómetros que puedan, dormir en cualquier parte para llegar el lunes a Barcelona.

Nosotros hacemos las maletas con calma, bajamos con Olga, hacemos el check-out y nos vamos, adiós Biograd na Moru, su nombre completo.

Por la carretera que bordea la costa llegamos tranquilamente a Zadar, sale el sol, aparcamos cerca del puerto y visitamos el centro histórico que, cómo en muchas otras ciudades de la costa croata, está dentro de unas murallas romanas, la cual se conserva en su totalidad. Empieza el calor, en el fondo lo prefiero así.

Aquí se alternan edificios antiguos con otros del siglo pasado y modernos, iglesias, terrazas, nos dirigimos al final del paseo marítimo, aquí podemos escuchar el sonido de un órgano cuyo sonido proviene directamente desde las olas del mar cuando tocan al mismo, los croatas lo han construido directamente en la roca haciendo agujeros que llegan a la superficie. Un poco más adelante está otra obra hecha con paneles solares cuyo nombre es “saludo al sol”.

Terraza, café, agua y nos vamos. Crema solar antes de salir, siguiente destino: Maslenica, tristemente famoso por su puente, hoy totalmente nuevo, donde tuvieron lugar encarnizados combates entre serbios y croatas por el control estratégico de la zona entre Zadar y la costa septentrional.

Pongo en el Tom el siguiente destino: Senj, hay 123 Km pero marca más de dos horas, en efecto han sido en su mayoría curvas, he disfrutado mucho, Mon no tanto. Además al final nos hemos encontrado con un grupo bastante numeroso del Firenze Chapter y ha costado varios kilómetros para adelantarlos a todos con ráfagas de viento incluidas.

Una vez llegados a Senj, paramos a repostar y al preguntar dónde podíamos comer nos indican en el castillo, allí que vamos. Dos filetes con champiñones, patatas fritas y arroz ha sido el plato para ambos, muy ricos. Nos ponemos de nuevo en marcha.

Seguimos por la costa, esta vez la carretera es bastante recta, a unos escasos kilómetros de Rijeka subimos a la autopista y entramos en la península de Istría.

El recorrido recomendado por la guía es por la costa pero visto el día que llevamos de curvas opto por ir por la autopista que discurre por el interior, la temperaturas bajan, nada de tráfico, llegamos a nuestro destino, Tom nos conduce cerca de nuestro destino ya que la calle en cuestión no está en su base de datos, al llegar cerca pregunto en una oficina de información turística y cinco minutos más tarde encontramos el lugar.

Se trata de una torre moderna con diferentes habitaciones, la dueña nos atiende en perfecto italiano, aquí es también idioma oficial debido a que en el pasado formaba parte de Italia. Una vez descargadas las maletas, me indica de entrar Ultra dentro y nada más entrar veo una Heritage softail aparcada. Nos ofrece de beber y con un mapa en la mano nos explica Pula.

Había leído que en una isla cerca de la costa hay un parque nacional y le pregunto, ella nos contesta y nos ofrece, si queremos, a que mañana haga una llamada para reservarnos dos plazas para la salida de las 11:30h les comentamos que sí. Mientras tomamos yo una cerveza y Mon su Cappuccino, llega el marido, amante de las motos, de hecho nos saca un álbum donde tiene diferentes recortes de periódicos donde aparece en distintas fotos y artículos. Resulta ser que él era el que organizaba la concentración aquí, hasta hizo venir al alcalde de Daytona Beach para digamos internacionalizar el evento pero por motivos políticos no pudo ser y dejó de organizarlo. Ahora tiene su Harley simplemente para dar un paseo de vez en cuando, de hecho la matricula que lleva es todavía de California.

Nos retiramos a la habitación, después de una buena ducha y una cena en el restaurante del puerto deportivo a un escaso quilómetro nos retiramos a descansar.

Pepe y Felipe están haciendo noche en Niza.