2024_Cádiz
julio 13, 2024
Hoy vamos a visitar la ciudad de la familia de Cristina dónde nunca habíamos estado y que tenía en mi listado de lugares pendientes.
Tal y como acordamos anoche nos hemos puesto en marcha relativamente pronto con el fin de salir a una hora prudente la cual cosa se ha cumplido y aproximadamente sobre las 10:00h ya estábamos entrando a la ciudad por el nuevo puente de la Constitución, la primera del 1812, que aquí le llaman “Pepa”, una obra importante y que permite a los gaditanos tener dos rutas de acceso.
Cristina y Ciccio nos comentan que aquí es muy difícil aparcar para no decir casi imposible pero mi “flor en el culo” nos ha permitido, una vez más, hacerlo, además cerca de la playa dónde iremos esta tarde.
Después de una parada en una terraza tomando café, entramos por la Puerta de la Tierra en lo que es la cuidad amurallada, es decir el centro antiguo ubicado en la punta del istmo.
A partir de este punto parece de estar en otro lugar, calles estrechas, casas de una o dos plantas, callejeamos hasta llegar a la plaza de San Juan de Dios dónde está el Ayuntamiento, seguimos hasta la Catedral, luego por la plaza de la Candelera.
Cristina nos enseña el apartamento que fue de su abuela, seguimos.
Entramos ahora en el barrio de la Viña llena de bares y restaurantes, Ciccio entra en uno para reservar una mesa para comer más tarde cuyo nombre es Taberna el Tío de la Tiza.
Salimos ahora en dirección mar y nos metemos en el parque Genovés, aquí hay varios árboles recortados rectos en formas de cilindros así como vegetación exótica, nos sentamos en un banco justo delante de un cerezo japonés, Cristina llama a sus padres dónde están sus hijos, “echados de casa para que nosotros pudiéramos estar en su casa” para quedar mañana y recogerlos, así los conocemos.
Se acerca la hora de la reserva, allí que vamos. Mesa a la sombra en un callejón enfrente al restaurante, comida exquisita a base de fritos, en primer lugar no podía faltar una tortita de camarones para cada uno, a continuación tras platos a compartir, chopos, cazón adobado y puntillitas junto a agua y cerveza, las raciones son generosas, nos queda un hueco y pedimos gambas al ajillo, fenomenal.
Tal y como es costumbre en Andalucía, donde sirven comida no sirven café así la gente se levanta rápido y deja la mesa para el siguiente, muy bien pensado. Nosotros el café lo tomamos un una terraza justo al lado del Gran Teatro Falla.
Final de la visita, nos vamos a la playa de Santa María, dónde bajamos por unos escalones bastantes empinaos,Ciccio coloca la sombrilla, Mon y yo el pareo gigante, un baño imprescindible y a descansar al sol el resto de la tarde.
Una vez recuperado los sentidos, un chapuzón más y nos largamos. De nuevo en el coche tras romper otra vez mis hawaianas, creo que dejaré de comprar por malas, regresamos a Sevilla dónde llegamos en poco más una hora, ducha, cena y a dormir.
Cádiz nos ha gustado mucho, claro que si visitas un lugar de la mano de alíen que te puede hacer realmente de guía, no tiene precio.
Mañana más.
