2024_Ogern
noviembre 3, 2024
Esta semana Furgui ha tenido trabajo, el miércoles por la tarde hemos subido a Sort en compañía de Arturo para el rodaje del día siguiente en Llessui con un tiempo en constante cambio entre nublado soleado y con temporales pasajeros, a pesar de todo y con los neumáticos delanteros nuevos se ha portado fenomenal.
Viernes 1 de noviembre
Nos levantamos temprano, sin prisa desayunamos, nos duchamos y lo preparamos todo, vamos a estar fuera tres días, en la fiesta 110 nos regalaron un pack de “fin de semana con encanto”, entre varias opciones hemos escogido una cabaña en el camping La Ribera Salada (https://campinglariberasalada.com) ubicado en Ogern, un pequeño pueblo cerca de Basella en la carretera C-26 que va, o viene, de Solsona.
Sin complicaciones llegamos antes del mediodía, check-in, subimos hasta la cabaña, dejamos las cosas y nos preparamos la comida, otra vez tenemos problema con el hornillo y la bombona del gas, con el cartucho va estupendamente bien, lo dejamos para mirarlo en otro momento.
Tras la comida y para aprovechar la luz que nos queda, nos vamos con Furgui a ver las gargantas del Clop y su puente, (https://www.lavanguardia.com/participacion/las-fotos-de-los-lectores/20200713/482264219319/rio-ribera-salada-puente-clop-solsones-lleida.html) Google Maps nos lleva hasta allí por un camino relativamente plano no asfaltado pasando por una especie de urbanización cuyas edificaciones son bastantes antiguas, en poco más de veinte minutos llegamos y aparcamos, estamos solos.
El puente no tiene nada de especial, una enorme casa en ruina marca la entrada del sendero que se dirige a las gargantas, en seguida subimos de altura, la verdad es que si uno no se informa de que aquí hay esto, pasaría de largo sin verlo, o, nunca iría. Caminamos unos quince minutos sacando fotos, el paseo vale la pena, cuando el camino se hace resbaladizo, regresamos pasando por el bosque en búsqueda de alguna seta sin encontrar.
Cruzamos la carretera y bajamos hasta el río, Mon toca el agua y dice que no está para nada fría, mientras hago alguna foto, Mon encuentra un rbellón (níscalo), yo otro, seguimos pero no vemos ninguno más, nos vamos.
En lugar de regresar por el mismo camino damos una vuelta circular por la carretera asfaltada, aquí está lleno de bosques húmedos, seguro que hay setas por doquier pero se nos está haciendo tarde, en breve se pondrá el sol y la oscuridad llegará de repente así que regresamos al camping.
Tengo que comentar un poco sobre la cabaña, pues es de madera construida cómo si fuese una tienda, no tiene lavabo ni comedor, solamente hay una mesa y dos sillas en el exterior tapado con una vela. Decidimos cenar pronto, irnos al bar a tomar un café , nos hemos olvidado la cafetera en casa y retirarnos, hace bastante humedad, menos mal que la cabaña tiene una estufa eléctrica y TV. Al estar los baños del camping dos niveles más abajo, decidimos entrar nuestro potty por si tenemos alguna emergencia.
Peli y a dormir.
Sábado 2 de noviembre
Frío no hemos pasado pero el colchón se hundía en el centro y ha sido bastante incómodo.
Preparamos el desayuno, el día está nublado, nos vamos a duchar y nos largamos, paramos en el bar de el hotel Can Petit (https://www.hotelcalpetit.es/) que hace desayunos, justo en la entrada de Oliana, el café estaba muy bueno, un breve paso por una farmacia y no vamos en dirección del hotel Can Boix de Peramola (https://www.canboix.cat/), lugar donde tenemos que aparcar y empezar nuestra ruta de hoy.Llleva un rato lloviendo pero la previsión es que se despeje el día en breve. Esperamos pacientemente dentro de Furgui y al acabar, salimos.
Al tratarse de una ruta circular (https://www.rutaspirineos.org/rutas/ruta-circular-serra-de-sant-honorat) la teoría dice que da igual si tiras por un lado que por el otro, al haber profundizado con anterioridad sobre ella, optamos por subir el sendero en la parte más empinada el cual pasa por un bosque. Huele a vegetación mojada, paz y tranquilidad, nos cruzamos con un par de parejas, ambas en sentido contrario al nuestro, una de paseo y la otra corriendo, adelantamos a una familia con dos niñas.
El camino es ahora empinado, no tenemos prisa, vamos poco a poco, en una de las curvas veo a unos cuantos rossinyols (rebozuelos), Mon los mete en una bolsa, seguimos. Nos encontramos ahora muy arriba, los árboles dejan paso a un suelo rocoso, el sendero ya no se aprecia, subimos hasta llegar a unos indicadores, seguimos por nuestro recorrido, ahora caminamos por una pista recta de subidas y bajadas.
Un desvío a la derecha nos lleva al Roc de Monbau que es un punto en el cual podemos ver todo el valle alrededor, vistas totalmente recomendables. Nos cruzamos con una familia anglosajona, hasta en este rincón hay guiris…
Empieza la bajada por la misma pista que hemos dejado anteriormente, al haber bosque por ambos lados, empezamos a mirar si encontramos alguna seta y, cómo no, hay fredolics (negrillas).
En uno de los pocos claros podemos apreciar a lo lejos el pantano de Oliana y la majestuosa montaña de roca con su acantilado a nuestra izquierda. Paramos a comer justo en un desvío donde hay un montón de fredolics, dejamos su recogida tras la comida.
Estamos muy cerquita del castillo de Castell-llebre (https://www.catalunyamedieval.es/castell-de-castell-llebre-alt-urgell/), llegamos a él por un camino que en su parte final se convierte en la típica calzada romana, esto me hace pensar, una vez más, que grandes ingenieros que habían en aquella época, que cantidad de obras que han permanecido tras dos mil años.
Llegamos y nos encontramos con la puerta cerrada pero sin candado, Mon dice: no entres, vámonos, nos damos la vuelta, bajando nos cruzamos con un grupo de cuatro chicas.
Recogemos más setas hasta incorporarnos de nuevo a la pista, sacando unas fotos al castillo unos centenares de metros más abajo vemos a las chicas dentro del castillo en la primera terraza, gana de volver a subir, ninguna, seguimos.
Un poco más abajo empezamos a oír voces, miramos a nuestra derecha y vemos que hay bastantes escaladores en una pared vertical, parados al margen de la pista varios coches.
Seguimos nuestro camino, llevamos casi cuatro horas desde que salimos pero nos metemos en otro bosque a buscar, recogemos fredolics.
Un poco cansados llegamos a Furgui, nos vamos y empezamos el camino de regreso al camping por el mismo lado del río que nos encontramos hasta cruzarlo por el puente que nos lleva a la carretera principal que tantas veces he pasado durante mi época que vivía en Andorra.
Llegamos al desvío, una vez llegados a Ogern, en lugar de subir directos al camping, cogemos una calle recta a nuestra derecha la cual nos lleva a un sitio para poder aparcar. Desde este punto recorremos unos doscientos metros para ver el puente romano que de romano solamente tiene el tipo de arcos ha sido reformado en el 2016. Fotos y nos retiramos.
Cena a base de salchichas y, como no, setas, exquisitas, café y a descansar, mañana dejamos el camping e iremos a buscar setas de verdad, es decir ex profeso.
Distancia recorrida a pie 14,7Km.
Domingo 3 de noviembre
Sin prisa nos levantamos, el cielo está más despejado que ayer, hay menos humedad, preparamos el desayuno y la comida del mediodía, ducha, recogemos todo y nos vamos en dirección Coll de Nargó y, una vez allí, torcemos a la izquierda en búsqueda de algún lugar dónde aparcar y empezar la verdadera y única actividad del día.
Lo hacemos al principio de una pista forestal, hay otro coche aparcado, empezamos nuestra búsqueda, se trata de un bosque de pinos con una subida suave, hay mucha humedad, empezamos a recoger camagrocs, tantos que a la hora decidimos regresar a la Furgui para descargar las cestas pequeñas, que ya rebosaban, en la grande.
Aprovechamos el momento para comer, a nuestro lado se para otro coche con una pareja, el chico baja y nos pregunta como va la cosa, le decimos que regular, deja la chica en el coche y sube por la parte más cercana a la carretera, nosotros volvemos a subir pero más a dentro del camino.
Como de costumbre nos separamos unos 30-50m y vamos subiendo poco a poco, es un sin fin de camagrocs pero nada de rovellons, vamos llenando nuestras cestas, tras un claro seguimos subiendo, empezamos a notar un poco de cansancio.
De repente justo detrás de un árbol allí estaba esperándome, un rovellon grande, precioso, me acerco y veo que la circunferencia no es redonda, se parece más a una flor, con cuidado lo corto, le doy la vuelta y, sorpresa es una madre, preciosa, blanca en su reverso, qué feliz me he puesto, lo guardo en la cesta con sumo cuidado y sigo.
Cuando nos volvemos a juntar le enseño mi trofeo a Mon todo orgulloso, seguimos un rato más y finalmente decidimos regresar, por hoy es suficiente, tenemos setas para secar, guardar y regalar.
Sin tráfico ni complicaciones vamos regresando hasta que nos enteramos que precisamente en El Garraf hay alerta roja por fuertes lluvias, tomamos la decisión de seguir con el plan inicial de no ir por la A2 hasta Sant Boi, nos desviamos hacia Vilafranca-Vilanova para finalmente ir a casa por las costas del Garraf.
La verdad que sin problema, parece que lo peor se lo está llevando Sitges y está todavía por llegar para el resto de la comarca, será esta noche pero nosotros ya estaremos en casa.
Antes de aparcar y retirarnos vamos a buscar a Su a la salida de su trabajo y la traemos a Garraf.
Fin de semana completo, hemos disfrutado de la montaña, desconectado y cargado pilas, genial.

noviembre 25, 2024 a las 3:43 PM
Finde largo!! Había que desconectar, disfrutar de la natura y de nosotros 🫂
Eyyy!!!! Que alegría dar con una madre, eh?! Poc a poc te estás convirtiendo en un “caçador de bolets” 😉🍄🟫😘