2025_Cordes-sur-Ciel y Rocamadour día 3, 431Km

abril 19, 2025

En pie pronto, preparación del desayuno, Rosa y JL han dormido relativamente bien o eso es lo que dicen, tras el desayuno se van a las duchas extrañamente cargados, él llevando zapatos y calcetines en la mano y ella con dos chaquetas mientras Mon y yo nos miramos extrañados. Más tarde nos comentan lo pardillos que son por la inexperiencia en el mundillo del camping, risas.

Arrancamos y vamos buscando una “boulangerie” dónde comprar pan sin gluten, sin éxito, estamos dando vuelta por la zona de las grandes superficies, paramos en Carrefour, ellos entran, yo me quedo. Finalmente salen con la compra hecha, nos vamos.

Sin novedades llegamos a nuestro destino, Cordes-sur-Ciel, un bonito pueblo medieval ubicado en una colina, buscamos aparcamiento y lo encontramos en seguida, además en la zona gratuita.

Empezamos la subida, al rato me doy cuenta que me he dejado el móvil, regreso y los alcanzo nuevamente.

Antes de entrar en la zona medieval, JL decide subirse al tren el cual lo llevará hasta arriba, Rosa le acompaña, nosotros subimos andando.

En la calle solamente hay turistas, todos españoles chino chano caminamos, paramos para hacer fotos, me imagino lo difícil que era subir los carros en equella época por estas calles tan empinadas, todo un reto.

Entramos por una puerta que da acceso al pueblo amurallado, las calles ahora son planas, muchas tiendas de productos locales y souvenirs. Alcanzamos a lo que probablemente era la plaza del mercado con una estructura de piedra y madera, nos juntamos nuevamente con nuestros amigos.

Una foto por aquí, un selfie por allá, regresamos al punto de salida, nos comemos los bocatas que habíamos preparado esta mañana tranquilamente sentados en la Furgui.

Arrancamos, en dirección norte, empieza a llover, una lluvia que pasa de débil a moderada para convertirse en un temporal, lluvia que, según lo previsto, nos acompañará el resto del día y parte de la noche.

Paramos a tomar un café en Villefranche-de-Rouergue, entramos en el primer bar que encontramos, JL pregunta si hay bebida de avena, la camarera le dice que si, pedimos, luego el que parece el encargado o el dueño, dice que no hay, Mon sale y se lleva a Rosa, nosotros tomamos nuestros cafés, Al rato vuelven, ningún bar tiene bebida de avena…

Regresamos a Furgui y arrancamos nuevamente. Lluvia, lluvia y más lluvia, carreteras con curvas suaves, muchos árboles y todo está verde, sin tráfico, seguimos hacia el norte para parar nuevamente antes del pueblo de Figeac, vemos un bar y entramos.

Nos sorprende comprobar que es un supermercado-bar con cervezas de todas partes del mundo y botellas selectas de ron, whisky, etc. lo único parecido a un café es, cómo no, una cerveza de café, nos vamos.

Finalmente llegamos a Rocamadour dónde si o si hay que aparcar en los parkings habilitados y de pago, así lo hacemos y subimos al pueblo con el tren, una vez arriba empezamos la subida por las escaleras, sigue diluviando, las temperaturas han bajado considerablemente, Rosa después de subir del tirón un tramo de escalera llega exhausta con dificultades para la respiración, paramos un momento y seguimos.

En uno de los puntos cubiertos hacemos fotos a otros turistas que contra cambian el favor, la lluvia nos da ahora algo de tregua, queda un pequeño tramo más, Rosa y JL se plantan, Mon y yo seguimos hasta el final, selfie, fotos, a nuestro rededor una infinidad de nubes bajas, si no fuera por la casi ausencia de frío real diríamos que estamos en pleno invierno, empezamos la bajada.

A quien se le debe haber ocurrido construir esto en una roca tan empinada, en fin. Con mucho cuidado pasamos todos los escalones prestando mucha atención por estar llenos de agua, una vez abajo nos encontramos en frente a un bar y, cómo no, nuestros amigos están dentro tomándose algo calentito, nos apuntamos, yo pido café y Mon un chocolate pero le traen leche caliente con cacao.

Empezamos el regreso, vuelve a llover, que aburrimiento…

Al pasar nuevamente delante del bar supermercado de cervezas decidimos hacer una parada para tomar una, aparcamos, llueve muchísimo y además hay viento, tenemos que abrir los paraguas para llegar a la entrada. Está lleno de gente, hay un grupo celebrando un cumple, pedimos, el camarero nos atiende en español y nos da explicaciones sobre las cervezas, se nota que es un entendido y que disfruta con su trabajo, cada uno de nosotros pide la que le más le apetece Mon sin alcohol y sin gluten, JL sin alcohol, yo una negra con pimienta y Rosa una belga cuyo nombre no recuerdo, todas ellas muy buenas, nos invitan a un cuenco de salchichón.

Pausa que ha valido la pena pero ahora toca regresar y llegaremos ya cuando la luz del día habrá dejado paso a la oscuridad de la noche.

A la entrada del camping dejo al grupo a la entrada del bar restaurante para que vayan tomando asiento mientras yo voy a aparcar en la parcela. Cena con una carta simple pero aceptable, calidad correcta, Rosa y JL se comen dos bollos que compraron por el camino, uno de nata y el otro de crema, café y a dormir, sigue lloviendo y hace fresquito. Espero que nuestros amigos no lo pasen mal esta noche, ayer les dejamos nuestro saco de dormir para poner encima de los suyos por si tenían frío.

Ha dejado de llover al rededor de medianoche pero las temperaturas siguen bajas, hoy he arrinconado a Mon con el fin de nuestros cuerpos se mantuvieran calentitos. Por cierto, durante toda la noche han caído gotas desde los árboles que tenemos encima y al rebotar en el techo parecían piedrecitas.

2 respuestas to “2025_Cordes-sur-Ciel y Rocamadour día 3, 431Km”

  1. Avatar de José Luís A. José Luís A. Says:

    estrañamente cargados?

  2. Avatar de José Luís A. José Luís A. Says:

    que quiere decir extrañamente cargados?


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