2025_La Fresndea y Valderrobles, 24Km
octubre 17, 2025
Anoche me puse al día con el blog, hemos dormido de maravilla, hoy me levanto pronto y voy a ducharme, instalaciones de primera con acabados modernos y espaciosas, este camping tiene tres estrellas y en línea con los precios pagados hasta el momento.
Después del desayuno vamos a la recepción y hacemos el check-in, le comentamos que hoy nos quedamos también, sin problema.
Nos pregunta si queremos que nos explique un poco que ver y hacer en la comarca del Matarraña, todo oídos, nos entrega un mapa, empieza a añadir dibujítos en él, un castillo, una flor por aquí para indicar que ese es uno de los pueblos más bonitos de España y otra por allá, las rutas a pié, la vía verde ciclable.
Entabla una conversación explicándonos que todos los pueblos han hecho un frente común con el fin de no dejar instalar ningún molino de viento que lo único que hace es enrequecer a las compañías eléctricas sin ningún provecho para el pueblo preservando asimismo la zona y el Parc Natural dels Ports que comparte con la comarca catalana de la Terra Alta.
La verdad es que hay bastantes ofertas, seguramente nos quedaremos más días, de momento recogemos, nos ponemos en marcha y nos vamos a La Fresneda (https://lafresnedaweb.com/turismo/historia/) a tan solo unos 8Km dónde llegamos enseguida.
Hemos dejado atrás el mal tiempo y las lluvias, la previsión ahora es de sol sin nubes y la temperatura acorde con el período en que nos encontramos, aparcamos, en manga corta subimos al casco antiguo.
Por una calle empinada llegamos a la plaza Mayor dónde está ubicado el Ayuntamiento, entramos en un bar y nos tomamos dos cafés, curioso oír al camarero hablar catalán, hecho que se repite en el exterior.
Subimos hasta la iglesia parroquial de Santa María la Mayor y seguimos hasta los restos del Castillo Calatravo, poca cosa queda en pié, han recostruido parte de una torre poniendo en su interior una escalera que permite subir arriba y desde esta posición se domina el pueblo, las vistas son muy bonitas tanto de él como del valle, bajamos.
Pasamos ahora por un cementerio abandonado, seguimos un camino plano antes de volver a subir a otro peñón, un camino de piedra bien puesta con bonitos árboles nos conducen hasta la ermita de Santa Bárbara, abandonada y sin techo.
Callejeamos un poco más por el pueblo, calles sin salida adornadas con sillas y plantas verdes, se respira paz y sosiego, nos vamos.
Nuestro siguiente destino es Valderrobles, capital del Matarraña, dónde aparcamos en la calle tras desestimar el parking de pago.
Pasamos por delante de la Oficina de Turismo, entramos, la señora nos entrega un mapa, nos indica cómo llegar al casco antiguo, nos dice que la visita guiada del castillo es a las 16:30h así que nos da tiempo de verlo todo con anterioridad y por supuesto parar a comer, nos recomienda el restaurante de La Fonda (https://www.fondalaplaza.es/es/index.html) ubicado justo a la entrada de la puerta de acceso.
Al decir que venimos de Barcelona cambia y se pone a hablar en catalán, resulta que en este pueblo hubo en su día una imigración importante sobre todo de gente proveniente de Lleida, es algo normal que se hable un catalán distinto que el de otras provincias ya que es una mezcla, pero que la gente del pueblo lo habla como lengua principal, además los vecinos de las provincias de Tarragona y Castellón también influyen sobre ello.
Cruzamos el Río Matarraña por el puente de piedra y entramos por el Portal de San Roque, entramos para reservar mesa a las 14:30h, falta una hora y media. Empezamos a callejear, un recorrido dónde sacamos un montón de fotos, edificios antiguos de piedra y madera en su mayoría reformados, calles estrechas y empinadas, un sin fin de escaleras, aquí el tiempo se ha parado, parece que estamos en otra época.
Llegamos finalmente en la parte superior, siguiendo los consejos de la señora de la Oficina de Turismo bordeamos el castillo por su lado trasero y volvemos a bajar con las mismas vibraciones.
Regresamos a la única calle dónde circula de vez en cuando algún coche que nos lleva otra vez al punto de salida, todavía es pronto para comer pero entro a preguntar y me dicen que hasta la hora reservada es imposible sentarse ya que está a tope.
Decidimos mientras tanto hacer un vermut en un bar, la única pega es que no aceptan pago con tarjeta y nos quedan 14€, suficientes para lo que vamos a tomar. Una vez dentro, pedimos la bebida y vemos expuesto en la barra unos torreznos que tienen una pinta increíble, pedimos uno para compartir. Un acierto, estaba de muerte, pagamos y nos queda aún algo suelto.
En diez minutos ya estábamos sentados en la mesa del restaurante, hay un menú que está muy bien pero al preguntar si los platos llevaban algo que no puedo comer desestimo eso y pido una pata de cabrito cómo único plato, Mon una ensalada y cordero.
No ha quedado nada en los platos, Mon pide postre, yo carajillo, nos vamos.
Volvemos a subir al punto de encuentro para la visita guiada de la iglesia y el castillo, esta vez por el medio, escalinata sin parar. Una vez arriba, sacamos los tiquetsvy en unos diez minutos empieza la visita por la iglesia, un rato por libres, a continuación un audiovisual y finalmente la guía empieza a hablarnos.
Una voz estridente, de una manera forzada y repetitiva, como si estuviera leyendo, hay dos opciones para entrar en el castillo, desde la iglesia por una escalera de caracol de piedra o por fuera por una puerta, Mon y yo no separamos, obviamente escojo la primera opción.
La guía no interactúa con los visitantes, tiene bastante prisa de pasar de una istancia a otra, desde luego una de las peores guías que he visto. Finalmente se acaba la visita en la parte alta del castillo y nos deja ir por libres, que relax.
Que decir del castillo, pues ha sido reformado completamente, a mi personalmente me gustan mucho más lo que le faltan partes ya que la reconstrucción total acaba en algo que, si bien es cierto es la reproducción exacta, resulta ser un poco un decorado de películas, por cierto aquí Netflix ha rodado la serie recién estrenada Nero.
Nos vamos, me quedo con el encanto del casco antiguo, paramos a comprar jamón, hoy lo cenaremos con melón.
El plan de mañana es caminar por un recorrido de pasarelas así que cena y a descansar pronto.
