Cuando comentábamos de que hoy nos desplazaríamos de Tortuguero a La Fortuna, la gente no se lo creía, pero empiezo desde el principio.

Ya que nosotros no nos podemos quedarnos quietos, esta mañana nos recogían a las 6:00h para una excursión por los canales de Tortuguero, la duración ha sido de poco más de 2h pero a parte de algún pájaro, el resto de animales ya estaban en nuestras cámaras del día anterior.

Regresábamos al lodge sobre las 8:00h tiempo más que suficiente para desayunar, ducharnos, arreglarnos, check-out y listos en el muelle para que nos pasaran a buscar.

Marcelino llega casi 10min más tarde sobre la hora convenida, somos los primeros, volvemos a sentarnos en primera fila justo al lado suyo, el resto de la gente sube en el muelle del centro del pueblo. El viaje de retorno a Moín transcurre sin novedades hasta que, a falta de unos pocos quilómetros, nos quedamos sin gasolina. Bien ya era hora de que volviesen los imprevistos, hoy si que tenemos prisa, nuestro desplazamiento terrestre es muy, pero que muy largo en lo que se refiere a los tiempos.

Una llamada y 15min más tarde, en otra lancha, nos traen un bidón con el combustible suficiente para llegar al embarcadero, nos despedimos y nos vamos. Primera parada en una gasolinera, hay que repostar para estar tranquilos hasta nuestro destino.

Que decir de la carretera, pues tráfico, mejor dicho, mucho tráfico, camiones por todas partes, tramos de 80, 60 y de hasta 25Km/h, vamos que una m….a. Si no respeto los límites de velocidad en Europa, no los voy a respetar aquí, no!?

El gran problema de la red de carreteras de este país es que es la de toda la vida y todas pasan, si o si, por los pueblos así que las paradas y las caravanas son constantes.

Llegamos a un punto donde finalmente dejamos la carretera principal y nos desviamos hacia el norte, aquí cambia bastante la cosa, pocos vehículos y carretera más estrecha. Seguimos sin parar ni siquiera a comer. Pasamos por un tramo largo que Tom desconoce, Mon me hace de copiloto mirando el mapa que nos dieron y logramos no perdernos hasta que Tom vuelva a saber en que punto nos encontramos.

Justo al hacerse de noche entramos en el pueblo de La Fortuna, la dirección del hotel no sale así que a la vieja usanza, aparco, bajo y pregunto, esto siempre funciona, no estamos lejos. Llegamos, check-in y a cenar que vamos.

Damos un par de vueltas en las calles céntricas con el coche y vemos un restaurante que nos entra por los ojos, aparcamos. El Restaurante Don Rufino (https://www.donrufino.com/es) es un local muy bien decorado con madera noble, una iluminación acertada, que decir de la carta, una propuesta de mezcla de cocina tica y europea y una más que completa carta de vinos. Pedimos al encargado, un chico muy atento, un primero para compartir y dos platos fuertes, nos metemos una botella de un vino chileno, un par de ronda de chupitos, hoy nos lo merecemos y nos retiramos a descansar.

Mañana nos quedamos por aquí.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157697196337510

La sensación al saber que esta era la última vez que salíamos de Puerto Viejo, por lo menos en este viaje, ha sido un poco rara, ya nos habíamos acostumbrados a este rincón del mundo con sus pros y sus contras pero en definitiva muy bien.

El tramo hasta Limón transcurre sin problemas, justo antes de llegar a la intersección de la carretera pongo en marcha el Tom, marco Moín y sigo el recorrido marcado, solamente faltan unos 10Km pero tal y cómo suele hacer de vez en cuando, me desvía por uno de sus atajos. Dejamos la carretera principal y nos metemos en una carretera que pasa por una casas para luego desviarnos por un camino no asfaltado por la montaña, faltan 3Km pero me paro y pongo el 4×4, Mon se pone un poco de los nervios, yo confío en Tom que jamás me ha defraudado hasta la fecha.

En el pequeño puerto de montaña el Hyundai no se porta del todo bien, va deslizando y la impresión es que ninguna de sus ruedas esté agarrando el suelo, (Tere, si escribo esto es porqué todavía estamos vivos y coleando).

Finalmente regresamos a la carretera asfaltada que nos lleva hasta el puerto bananero, giramos a la izquierda y en seguida se nos acerca un señor preguntando si buscamos un transporte para Tortuguero, le decimos que si pero que ya lo tenemos concertado, nos indica donde girar y aparcar. Los “ticos” (costarricenses), son gente tremendamente amable, siempre están predispuestos a ayudarte, son geniales.

Una media hora más tarde salimos hacia Tortuguero, somos cinco más el capitán, Marcelino, un personaje de treinta y cinco años que lleva desde los diez haciendo este trabajo, llevar un taxi arriba y abajo.

Si bien el programa consiste en llevar los turistas de Moín a Tortuguero, hay que añadir el aliciente de ver a una serie de fauna que vive en esta zona. Después de contestar a la pregunta: ¿Tenéis prisa en llegar? Y haberle contestado todos que no, entonces se lo toma con mucha calma. paramos constantemente para ver esto y aquello y sacar tantas fotos como para aburrirnos.

En primer lugar, una vez más, vemos a Perezosos aunque en esta ocasión un poco más lejos, luego un tipo de lagartija de color verde perfectamente camuflada cómo si fuese una hoja de un árbol. Su nombre es lagartija Jesus Cristo, es la que corre por encima del agua. Justo al lado hay una iguana verde también perfectamente camuflado.

Seguimos, la siguiente parada es para un caimán, despacio nos acercamos y nos colocamos a 1m, sacamos fotos para aburrirnos y él ni se inmuta, eso si con su boca abierta por si acaso.

El recorrido hasta destino transcurre entre ríos que desembocan en el mar y canales que los unen, de esta forma en ningún momento tenemos que navegar en mar abierto.

Las paradas son constantes, pájaros de todo tipo, estos son más difíciles de fotografiar,

Finalmente podemos ver de cerca a un cocodrilo que al acercarnos se sumerge. Un poco más adelante vemos a otro en la orilla que está tomando el sol, nos acercamos y ni se inmuta, genial, más fotos.

El trayecto se nos está haciendo ameno, una forma de llegar a Tortuguero que encuentro perfecta, la otra era hacer unas 4h de coche donde el último tramo transcurría en caminos no asfaltados para luego coger un taxi (barco) sin paradas intermedias, vamos un rollo. Gracias a Juan Carlos por habernos dicho que por allí si y por aquí no.

Llegamos a destino, comemos algo y finalmente nos dejan en el lodge. Ahora estamos esperando que nos digan en que grupo vamos a salir para ver las tortugas poner los huevos, esto funciona por sorteo y hay dos turnos, las 20:00h y las 22:00h

Finalmente nos indican que estamos en el segundo turno, perfecto, así nos da tiempo de cenar con calma, además de la hora, los lugares para la actividad están divididos en cinco sectores, el primero está justo en frente del lodge y al estar fuera del parque de tortuguero no tenemos que abonar los $15 por cabeza para la entrada. De momento un día redondo, mejor no hablar en voz alta.

Llega la hora que nos vienen a buscar, nosotros y nadie más, perfecto, cruzamos el río y bajamos. Allí un montón de gente, el guía nos dice que son del turno anterior y que no han podido ver nada probablemente porqué hoy es luna llena y a las tortugas no les gusta poner huevos con tanta claridad. Se acaba el tiempo, cambio definitivo de turno. Debe de ser muy frustrante venir aquí, apuntarse para esta actividad sin poder disfrutarla.

Pienso que al haber tenido un inicio de viaje con varios accidentes, ahora toca que todo vaya sobre ruedas, si o si lo veremos, hay que tener fe.

Los guías están con los turistas, los guardias son los que van paseando para localizar las tortugas, todos ellos utilizan linternas con un filtro rojo para no dejar ciegos a estos animales o asustarlos. Finalmente llega un guardia el cual resulta ser el hijo de nuestro guía y le dice a donde tenemos que dirigirnos así que regresamos a la lancha y no sin dificultad encontramos el punto donde desembarcar.

Una vez cruzado el pequeño tramo de vegetación que va desde el canal a la playa, por fin salimos en campo abierto, nos acercamos al resto de gente y pacientemente esperamos nuestro turno. Ha llegado el momento, la tortuga según nos informan debe de tener unos ochenta años, su tamaño es de aproximadamente un metro y quince y veinte centímetros, ver el desove es algo realmente único, una experiencia inolvidable.

El proceso entero consiste en que la tortuga sale del mar, sube por la playa, busca un lugar donde hace un agujero para ella y otro mucho más profundo para los huevos. Una vez esté en armonía con todo eso, empieza a el desove, estamos hablando de aproximadamente de más de ochenta huevos, son blancos y blandos cómo si fueran huevos duros, de vez en cuando saca 3 o hasta 4 a la vez.

Una vez acabado el proceso, durante el cual la tortuga está en trance, empieza a cubrir el agujero donde están los huevos moviendo su parte trasera a la arena hasta sepultarlos completamente, de esta forma garantiza la protección contra los depredadores y el hábitat necesario para que las nuevas tortugas puedan romper y salir los huevos en unos tres meses.

Todo este proceso es digno de ver, solamente por eso vale y mucho la pena desplazarse hasta este rincón del mundo, lástima que no se puede traer ni la cámara de foto ni de vídeo así que gentil público si lo queréis ver o os desplazáis hasta aquí o lo miráis en YouTube.

Regresamos al hotel con una gran sonrisa en la boca, Mon no para de decirme: que bonito, no le quito la razón.

A dormir que mañana nos levantamos pronto.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157672964337687

Ha estado lloviendo sin parar durante toda la noche y, al tocar el despertador, la cosa sigue igual, ducha, cierre de maletas y para la recepción que vamos a desayunar lo que nos hayan preparado teniendo en cuenta que el personal ha llegado hace tan solo 6min.

Un cuarto de hora más tarde nos pasa a buscar el taxi el cual nos lleva al punto de encuentro ubicado en Bocas Town para empezar el regreso a Puerto Viejo. La verdad es que con este tiempo navegar no es de lo más, agua por abajo y agua por arriba, menos mal que por lo menos no hace frío.

El viaje de regreso transcurre sin incidencias, menos mal!!!

Comentar sobre Panamá que hemos conocido, que los panameños son gente que difícilmente te pone una sonrisa en su cara, que no están preparados para el turismo, que la faltan infraestructuras, si bien es cierto que todos hablan inglés, el español que hablan a veces es difícil de entender.

Cómo curiosidad, que ha sido el primer país donde he visto varios taxi pick-up, le comento a Mon que muy probablemente no volveremos a pisarlo.

Al entrar de nuevo en Costa Rica y volver a ver la gente con la cara sonriente, carreteras en condiciones, limpieza, volvemos a sentir que estamos de vacaciones en un país “amigo”.

Nada más llegar a Puerto Viejo vamos a recuperar el coche, que aparcamos previo pago en un camping, nos vamos a Punta Uva al Maxi’s bar y nos tomamos dos coronas “micheladas” que consisten en la típica con una rodaja de limón con el añadido de sal al rededor de la parte superior de la botella, tipo cocktel margarita para que nos intendámos, a mí me ha gustado, a Mon menos.

Queremos ahora subir al restaurante pero falta todavía para que abra sus puertas así que regresamos a Puerto Viejo, allí aparcamos delante de la agencia que abrirá a las 15:00h, hoy es domingo, para recoger nuestras maletas.

El restaurante Monli está cerrado, vamos a el de la esquina, tengo mucha hambre y pido tres platos, para compensar, Mon solamente uno. Ha parado de llover pero el cielo sigue tapado.

Pido el password del WiFi, en breve empieza el derby de Milán. Nos traen los mejillones, plato que comparto, luego el pulpo y las verduras, más tarde el pollo. Acaba el primer tiempo con el resultado de 0-0. Nos lo comemos todo, pasamos a los cafés y para hacer tiempo y seguir escuchando la telecrónaca por internet también un par de copas. Vuelve a llover. Está a punto de finalizar el partido, unos tres minutos de prórroga y justo en el 92′ Icardi marca el gol que vale la victoria y los tres puntos, bien. Lógicamente en el momento de marcar yo me levanto apretando el puño y digo siiiiiii, la gente no entendía pero no me ha importado mucho.

Juan Carlos llega, abre la agencia, charlamos un rato con él y quedamos para ir juntos a cenar ya que mañana nos iremos a Tortuguero y no regresaremos.

Después de la siesta de la tarde volvemos a ponernos en marcha, sobre las 20:30h Juan Carlos nos viene a buscar y con nuestro coche vamos a cenar a un restaurante italiano, la cena exquisita, la compañía también, nos reímos mucho, un par de rondas de copas y acabamos la velada en el Rasta bar con otras coronas, besos y abrazos, ha sido un placer conocernos. Nos retiramos.

Si alguien quisiera viajar algún día por estos lugares pueden contactar directamente con Juan Carlos o Paco que amablemente pueden asesorar y organizar cualquier necesidad, su web (http://www.costaricaway.info/)

Un poco de geografía. Bocas del Toro es un conjunto formado por islas, islotes y manglares ubicado en la parte caribeña de Panamá casi tocando Costa Rica. La isla principal se llama Colon y en ella está la ciudad más importante, Bocas Town la cual alberga un aeropuerto.

Nosotros nos hospedamos en la isla de al lado, Bastimentos en Eclypse de Mar Acqua Lodge (http://www.eclypsedemar.com/inicio.aspx) un conjunto de bungalow ubicados encima del mar con cimientos de hormigón. El lugar es de lo más relajante, aquí parece que el tiempo se haya parado.

Hoy nos traen el desayuno a la habitación, ayer rellenamos la ficha para ello, pedimos a las 8:00h llegan a las 8:20h, estamos en el Caribe, aquí la gente no se estresa…

Sobre las 10:00h nos pasan a buscar para el tour que nos llevará todo el día por el archipiélago. En primer lugar decir que somos un pequeño grupo formado, a parte de nosotros, por una pareja de Reus y tres colombianos, familia entre ellos.

Arrancamos en dirección a unos manglares donde paramos para ver los perezosos y allí están, peludos, perfectamente integrados con los árboles, al principio cuesta reconocerlos si se están quietos, todo el mundo saca fotos, estamos realmente a escasos metros.

Seguimos, la siguiente parada la efectuamos en Cayo Coral, aquí la profundidad es escasa, nos ponemos las máscaras, esto está repleto de peces de todo tipo y tamaño, GoPro y ha dar vueltas, pierdo la noción del número de fotos que he hecho, muchas, muchas, ya veremos las que sirven. Lo que si es cierto que aquí si que es una maravilla hacer snorkeling.

La siguiente actividad, que no estaba en el programa, consiste en bajar al mar con las gafas de snorkel, coger una mini tabla que a su vez está enganchada a una madera que sobresale del barco, dar vueltas, sumergirse y volver a la superficie tantas veces como uno quiera hasta el cambio de turno, cuatro y tres personas a la vez en nuestro caso. Muy divertido.

Llega la hora de la comida, teníamos dos opciones, comer en el barco o en el restaurante flotante, la segunda opción nos ha parecido mejor. Dos lomos de pescado fresquísimo a la plancha acompañado de arroz con aceite de coco y papas al horno ha sido nuestro almuerzo. No hay ni fruta ni café, pues nada, para digerir un chupito de ron “abuelo” (añejo).

Si bien hasta el momento el día ha estado bien, sol y nubes, ahora el cielo cambia a gris, las nubes se vuelven cada vez más oscuras y empieza a gotear. Vamos hacía una de las dos islas más alejadas, su nombre Cayo Zapatilla donde llegamos lloviendo. Oscar, el capitán reduce el tiempo de instancia de 1h a 30min, solamente nos da tiempo a darnos un baño, el agua está muy caliente pero hay mucha corriente y una breve vuelta en una parte del circuito marcado.

Regresamos, ahora toca ver por fin las famosas estrellas de mar ubicadas en la Isla Hollywood, la desilusión ha sido cuando nos dicen que esta es una área protegida y que no se permite hacer snorkel, mi gozo en un pozo.

Se acaba el tour, nos despedimos. Más tarde reviso el programa y me doy cuenta de que nos hemos saltado la parte que ponía: visitaremos la Bahía de los delfines donde podrás observar estos mamíferos marinos.

Una vez duchados, haber organizado con Mabel, la encargada del lodge, el tema del taxi de mañana, decidimos salir a cenar caminando hasta el pueblo. Se trata de un recorrido de unos 2Km de los cuales el primer tramo transcurre por una zona pantanosa, se trata de pasar por encima de unas maderas a veces resbaladizas, dejo a Mon abrir camino y marcar el ritmo.

Lo peor de todo es que hay desechos por todas partes, sobre todo plásticos, una verdadera pena. Una vez dejada atrás la última madera encontramos un camino de hormigón el cual nos acompaña a lo largo de todo el pueblo, desgraciadamente aquí el panorama de los plásticos, latas y botellas va aumentando ¿Cómo pueden vivir con tanta basura en sus propias casas?

Empieza a llover fuerte, nos ponemos los chubasqueros.

Se acaba el pueblo, regresamos unos metros y nos desviamos hacia un restaurante recomendado por Mabel el Firefly donde llegamos empapados. El local está vacío, el chico de la barra solamente habla inglés, la carta no está en español, pedimos auxilio, sale una chica y nos dice lo que tiene, pedimos una ensalada thai con pollo para Mon y un pardo a la plancha para mi.

Se ha hecho de noche, sigue lloviendo, ambos pensamos en el recorrido de vuelta.

Cena regular, precio económico, nos largamos. Con la linterna del iPhone encendida salimos del restaurante y desandamos el camino de ida, un par de minutos después blackout absoluto, lo que faltaba. Paramos al puesto del taxi y esperamos unos 7-8min, vuelve la luz, un poco más tarde ya nos encontrábamos en el lodge, fin de la salida.

Nos habían hablado tan bien de este lugar que nuestras expectativas eran tan altas que sinceramente nos ha defraudado.

Mañana regresamos a Costa Rica para seguir el viaje.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157672963935337

Hoy nos hemos despertado 10min antes de que tocara el “despi”. En marcha, ducha, cierre de maletas y mochilas, nos largamos con tiempo más que suficiente para desayunar, en el lodge no está incluido, aparcar el coche y estar a la hora convenida para que la “buseta” (mini bus) nos recoja.

Antes de seguir voy a hacer un inciso, como bien indica el número arriba, llevamos cinco días aquí, bien, desde el primero estoy intentando subir las fotos en flickr sin que se haya completado la carga, eso es debido a que aquí existen distintos problemas, no hay fibra óptica, esto quiere decir que sin banda ancha las fotos tardan en subir una eternidad, luego resulta que los dispositivos que permiten subir las fotos (routers) por las noche se apagan para ahorrar energía (¿?) alucino, parece ser que son “normas de la casa”, habré que montar una empresa de asesoramiento, digo yo… en fin. Bueno de momento aún no puedo regalaros fotos…

Pura Vida.

Volviendo al relato del día, hemos desayunado genial en un bar panadería como no, de italianos, yo naturalmente hablando en español… la verdad es que todo muy bueno a un precio accesible.

Nos recogen, nos vamos, somos un grupo de unas quince personas, una vez más nosotros somos los únicos de habla hispana. No tardamos mucho en llegar al punto donde se acaba Costa Rica, empezamos los trámites de inmigración y aduana que básicamente consisten en pagar una taxa para el estado y una comisión de 1USD para el estanco (¿?), todo legal, naturalmente, para lo que concierne Costa Rica, una vez cruzado el puente que lleva a Panamá volvemos a hacer cola y papeleo, en fin, tiempo aproximado perdido más de 1h para quince personas. Mejor no mencione las condiciones de las instalaciones aduaneras. Halloween puede dar una idea.

Al otro lado nos espera otra furgo de lo más, ni se cómo definirla, una Toyota que supongo perteneció a algún almirante que formó parte del ataque a Pearl Harbour…

Que decir del conductor, bueno, quizás comunicarle que cuando una marcha llega a su fin, la única cosa que queda por hacer es cambiarla para la siguiente y que de nada sirve quedarse forzando más porqué el motor no da para más.

La carretera hasta Almirante, donde nos espera una lancha que nos llevará a Bocas Town en la isla principal de Colon (https://www.visitpanama.com/a-donde-ir/bocas-del-toro/), es tercermundista, mantenimiento cero, destrozada al igual que los amortiguadores de la “buseta” los cuales hace tiempo que se deberían haber sustituidos.

Naturalmente a pesar de haber pagado la excursión, nos acompañan en cada tramo “voluntarios” que amablemente nos ayudan a subir y bajar las mochilas simplemente a cambio de una propina libre, uno en cada lado de la frontera. Además aceptan indiferentemente moneda local, dólares americanos y hasta otras monedas si procede.

Desembarcamos y aquí cada pareja o grupo de amigos se diluye y desaparece, a nosotros solamente nos queda coger un taxi (lancha) que nos lleve a nuestro lodge ubicado en la isla de Bastimentos, algo muy fácil de encontrar por solamente 3USD por persona.

Cruzamos y llegamos en seguida, cuando amarramos, la chica que nos recibe nos indica que esos señores en esa lancha les están esperando para la actividad concertada por ustedes para esta tarde: snorkel y visita a Red Frog Beach. Uff, no vamos a poder comer…

Sin prácticamente check-in, nos cambiamos y para la lancha que vamos, allí dos hermanos morenitos y regordetes nos llevan a otra isla, unos 20min de snorkel, hay un poco de corriente que a Mon no le hace nada de gracia y luego desembarcamos en la isla prevista. A la entrada cobran $5 por persona pero justo antes de llegar a la garita recuerdo que no he cogido absolutamente nada de dinero, regreso a la lancha para que nos presten $10, pues no los tienen así que se van a hablar con el chico que cobra el cual le dice que si él no ingresa los diez dolares al cerrar la caja no nos puede hacer pasar. Yo mientras tanto miro a ambos que hablan entre si sin mirarse un solo momento, que rara que es la gente de aquí. Finalmente nos deja pasar, cuando nos dejen en el hotel yo le doy el dinero y el capitan regresa a pagar.

llegamos a la playa, pongo el pareo en la arena, protector solar, despertador y, adiós muy buenas hasta la hora de regreso.

Ya está por hoy, ahora tranquilidad, ducha y a por el cocktail de bienvenida que nos vamos. Nos explican más o menos todo, decidimos quedarnos a cenar aquí, vamos a explorar un poco la zona de la costa, claro se me olvidó decir que estamos en unas construcciones tipo bungalow encima del agua (ver fotos cuando se pueda), pues nada, después de una vuelta incluyendo un susto por parte de Mon, la frase fue: Hayyy algo nos está siguiendo y me pasa delante, yo me paro me giro y allí estaba el “algo” un gallo que nada más verme se para en seco, nos intercambiamos las miradas, luego cada uno sigue su camino.

Hora del happy Hour, 2×1 paga un cocktail y llévate dos, pues venga, margarita para mi y piñacolada para Mon. Cena con vino y a dormir, mañana día completo de visitas a varias islas de este archipiélago.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157697096283990

2018_Manzanillo, Día 4

octubre 18, 2018

Anoche caímos redondos, normal digo yo después del día que pasamos, hoy hemos descansado un poco más.

Ayer, cuando estábamos aislados, Juan Carlos anuló la excursión prevista para hoy pero yo le comenté que llamara al guía esta mañana para ver si la podíamos hacer, quizás un poquito más tarde. Esta mañana le envío un WhatsApp al despertarme para saber algo.

Hoy tenemos que dejar este hotel para irnos a otro, aprovechamos y cargamos las maletas al coche, al abrir el maletero me doy cuenta de que tenemos el neumático trasero derecho pinchado, pienso que no hay mejor manera de empezar el desplazamiento en este nuevo día de aventura…

Justo a la vuelta de la esquina hay un taller, 15min y pinchazo arreglado, era un tornillo, de estrella, como yo, jiii.

En aproximadamente 15min llegamos al final de la carretera, aparcamos cara a la playa, en seguida se nos acerca Edgar, nuestro guía de hoy el cual nos indica de retroceder unos metros , no vaya a ser que se nos caiga un coco encima del coche, obedezco, no vaya a ser que tengamos que lamentar otro accidente por no prevenir.

Empezamos el recorrido, mucha información sobre plantas y flores, por fin veo la planta de la guanabana con el fruto en su diferentes tamaños, nos enseña un extraño cilantro salvaje que tiene una hoja grande y alargada. El Haki, un fruto que se cocina con el bacalao, el nani, otro fruto y el sorosi, una planta cuya función es repeler a los mosquitos si se frota en la piel.

Pasamos ahora la mirada hacia arriba en los árboles donde podemos ver gracias a las indicaciones de Edgar a un perezoso. Resulta que estos animales, que viven constantemente en los árboles y que solamente bajan una vez por semana para hacer sus necesidades, sorprendentemente saben nadar.

nos adentramos ahora en la vegetación de Manzanillo (https://www.govisitcostarica.co.cr/region/city.asp?cID=175) siguiendo el camino marcado, resulta que este parque, aquí llamado refugio, es habitado y hay partes privadas, no se paga ninguna entrada.

Edgar no para de darnos explicaciones sobre los árboles y el uso que se le da, en los que aquí se refiere ninguno ya que es zona protegida y todos se quedan aquí.

Nos cruzamos ahora con un par de ejemplares de ranas venenosas. La primera es negra con una banda amarilla que pasa por todo el cuerpo y la segunda es completamente roja, ambas son increíblemente pequeñas, sacamos fotos.

Conocemos ahora las hormigas porteadoras, una clase que, como su nombre indica, llevan cosas y más concretamente hojas o flores, además no se las comen. Lo que hacen es almacenarlas para fermentarlas y comer el resultado: los hongos.

Más adelante conocemos otra clase de hormigas, se trata de una gigante que además pica y hace daño. Edgar coge un palo fino, nos dice de apretarlo con nuestras manos, acto seguido mete la punta en un agujero en la tierra y por arte de magia sale la hormiga en cuestión. Negra, más de de 1cm de largo, se mueve rápida por el palo, hago fotos, más tarde las reviso y solamente se salva una pero es más que suficiente.

Nos adentramos más en el bosque, allí nos encontramos a una pareja que está caminando con chancletas, Edgar les aconseja de no seguir a partir de este punto ya que el camino se hace complicado, retroceden.

Seguimos nuestro recorrido, no logramos encontrar ninguna serpiente, lástima, hubiera sido divertido, en fin.

Chino chanu salimos y hacemos un pequeño descanso en una playa, arrancamos de nuevo.

Estamos ahora de regreso al punto de salida, ya no hay nada más que ver exceptuando un promontorio digno de fotos.

Regresamos al coche, Edgar se viene con nosotros hasta Puerto Viejo, una vez allí nos despedimos y nos vamos a comer a un restaurante recomendado por Juan Carlos el Monli cuya especialidad es simplemente servir pescado y marisco fresco.

decidimos pedir un ceviche de pescado y otro de marisco para compartir, decisión muy pero que muy acertada, simplemente exquisito. Un “jugo” de papaya de postre y un café para acabar una comida perfecta.

Mientras estamos comiendo vemos pasar a Juan Carlos en su Yamaha 125 con chanclas son casco, auténtico, de verdad, venía a recoger comida justo al lado, quedamos para después.

Nos presentamos en la agencia pero él no está, no pasa nada, vamos a tomar algo al bar de al lado hasta que llega. Paganos las excursiones que faltan, nos indica, mejor dicho vamos a un sitio para poder dejar el “carro” (coche) durante nuestra “estadia” (estancia) en Bocas del Toro, nos despedimos.

Regresamos al Coco Loco Lodge, mientras Mon descansa, yo me pongo al día con el blog, aún no había publicado, sobre las 20:15h la despierto y vamos a cenar al mismo sitio de la comida.

Cena fenomenal y retirada prudente, mañana salimos del país.

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157675025667878

2018_Cahuita, Día 3

octubre 17, 2018

Cómo se nota que hemos descansado de verdad, tanto que a las 5:45h los dos estábamos despiertos y con ganas así que nos hemos puesto en marcha, a las 7:00h estábamos desayunando o mejor dicho intentando desayunar, me explico mejor.

Cuando es la hora del desayuno yo quiero escoger la comida, sentarme, comer y levantarme al final, no entiendo el desayuno pidiendo a la camarera, por muy amable que sea, algo y esperar más de media hora para que me sirva, pues eso es lo que ha pasado, 1h para desayunar y además un desayuno escaso.

Las instalaciones del hotel son perfectas, la habitación también, la cama muy cómoda, algo tenía que estar mal…

Salimos con el Hyundai hacia Cahuita (https://www.govisitcostarica.co.cr/region/city.asp?cID=177), nos pasamos el desvío unos cinco quilómetros, regresamos y llegamos al punto de encuentro, aparcamos y nos vemos con Jackelin, nuestra guía, hoy toca snorkel por los corales de esta zona.

Cruzamos el pequeño pueblo, en el punto de encuentro había una pareja de americanos, en el puerto se nos juntas otros, los únicos hispano hablantes somos nosotros. Chalecos salvavidas y con la lancha, llegamos al punto designado para desenvolver la actividad.

Todo el mundo se pone la típica máscara y tubo que Jackelin les entrega, nosotros utilizamos por primera vez las máscaras que nos hemos comprado en Decathlon.

Esta vez voy preparado y llevo la GoPro cargada para hacer fotos dentro del agua, al final han sido 137, ya veremos cuales sirven.

Después de haber hecho snorkel frente a la Rivera Maya en Méjico, esto me ha aparecido mucho menos interesante, tanto a nivel de coral, cómo a nivel de peces. Nos sumergimos en dos zonas distintas hasta finalizar la actividad acuática.

Nos acercamos ahora a Punta Cahuita donde desembarcamos y allí tomamos fruta, un poco más tarde la lancha regresa a puerto mientras a petición nuestras, nos dejan a medio camino para regresar por el camino que bordea la playa dentro del parque.

En media hora llegamos a la salida, hemos visto, gracias a Mon que se ha enterado, a unos monos, coche y de regreso al hotel. Ducha, comida y encuentro en la agencia con 10min de retraso, ya son las 14:10h, con Juan Carlos.

Nos vamos ahora a visitar a una familia en un poblado indígenas donde veremos cómo funciona exactamente el proceso de la elaboración del cacao.

Ayer, al no haber guías disponibles para esta actividad, Juan Carlos se ofreció a llevarnos personalmente y entonces la pregunta que nos hizo fue: ¿Queréis visitar a la familia donde va todo el mundo o os apetece más ir a una donde nunca llevamos a nadie? Ya podéis imaginar la respuesta.

Bien, una vez se acaba la carretera asfaltada, inicia un camino de piedras, nos desviamos ahora en una pequeña calle y, siguiendo las instrucciones de Juan Carlos, dejamos literalmente el coche allí mismo, bajamos hacia un rio para cruzarlo. Hay que matizar un par de cosas, la primera es que lleva unas dos horas lloviendo, la segunda es que para cruzarlo el nivel del agua alcanza nuestros tobillos. Cruzamos sin lamentar ningún accidente a pesar de que las piedras son algo resbaladizas.

Al otro lado hay un poblado con diferentes casas, no hay camino marcado, solamente maderas puestas en la tierra, charcos, barro, vegetación, llegamos a la casa en cuestión, naturalmente con los pies, calcetines y bambas completamente mojados. Menos mal que no hace nada de frío.

Allí nos recibe Ana, la dueña. Una vez hechas las presentaciones, entramos de lleno en lo que es la elaboración del cacao empezando desde el principio, el árbol da un fruto, el fruto en su interior tiene unas semillas que están dentro de una especie de gelatina blanca. Las semillas se tostan con su piel unos 5min, se les quita la piel, se vuelven a tostar otros 5min, luego se pasan por piedra hasta que se hace una pasta, la pasta se mezcla con otros ingredientes para hacer el chocolate o con agua para beberlo.

Durante este proceso hemos sido participes ya que, tanto Mon cómo yo hemos utilizado la piedra, algo no tan fácil como parecía cuando Ana lo hacía.

Se me olvidaba decir que de camino de la casa de Ana a la piedra hemos pasado por otra construcción donde había un señor mayor que estaba preparando estelas, unas tiras de madera y hojas ligadas con cuerda que son los techos de todas estas casas, muy interesante también.

Ahora pasamos a la degustación, por supuesto descarto cualquier toma con frutos secos y probamos el chocolate con vainilla, naranja, piña, chile, menta, jengibre y muchos otros, fuera se intensifica la lluvia. Compramos algunas bolitas para llevarnos.

Ha llegado el momento de probar el chocolate liquido caliente, simplemente increíble, no utilizan leche, solamente agua, el resultado es que el sabor es intenso pero el líquido es ligero y no te llena.

Bueno ha llegado la hora de despedirnos y regresar, salimos, una chica comenta a Ana que el rio ha crecido, la lluvia no ha cesado ni un solo momento, nos encaminamos hacia él y, cuando llegamos, nuestros ojos no podían creer lo que estaban viendo, no solamente el río había crecido, la corriente era tremenda, bajaban troncos por doquier, vamos que esto no presagiaba nada positivo. Seguía lloviendo.

Unos metros más arriba había un cable de acero que cruzaba el rio de un lado a otro, Juan Carlos y yo vamos a inspeccionarlo y nos damos cuenta que cruzar va a ser que no. Nos quedamos mirando el rio que no paraba de crecer más de 1h, la corriente no paraba de aumentar. Finalmente Juan Carlos llama a Paco, su socio y le dice que llame a los bomberos debido a la situación.

Pienso: esto normalmente lo puedes ver en una película, no nos está pasando a nosotros.

Llegan los bomberos.

Primero miran el cable, luego esperan y llega otro equipo, se está haciendo de noche, linternas, móviles encendidos, lanzan algo al rio y tras varias pruebas nos dicen que es imposible garantizar la seguridad para cruzar el rio así que hay que esperar que deje de llover, que el rio vuelva a su cauce y que se haga de día. Nos miramos a los ojos y regresamos a casa de Ana la cual se parte de la risa.

Para no enrollarme demasiado, pasan unas cuantas horas, mientras tanto nos quitamos las ropa para que se seque, Ana nos presta alguna que otra prenda, menos mal que yo llevo ropa técnica que ya se ha secado. Pasamos el rato tomando más chocolate caliente, jugando con los niños. Luís, el marido de Ana está al otro lado del rio, a pesar de ser indígenas y que vivan allí en casas de madera y techos de hojas de plantas, todos llevan móvil, le dice que intentará conseguir un bote para poder cruzar si el cauce del río vuelve a bajar.

Ha parado de llover, el río sigue igual. Ana muy amablemente nos prepara un plato de pollo con arroz, patata y plátano frito con un zumo. Nos enteramos que en otro lugar una mujer ha intentado cruzar y se ha muerto. Que mal.

Ya estamos mentalizados en quedarnos a dormir, inclusive vamos a inspeccionar la casa que tiene cuatro habitaciones con camas, colchones y justamente cuando ya decidimos retirarnos, Ana nos dice que Luís ha conseguido el bote, una cuerda para enganchar al cable, que el río ha bajado considerablemente y que ya no existe peligro, allí que vamos.

Media hora más tarde estábamos de regreso sentados en el coche, paramos a cenar otra vez en un restaurante de carretera, dejamos a Juan Carlos y nos retiramos a dormir, mañana hay otra actividad guiada.

Fotos:

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