Hoy Fa está muy ocupado como para escribir su blog y me ha dado instrucciones precisas para que lo redacte yo. ¿Que qué está haciendo? Pues bien, hemos pasado del Gran Premio de Montreal de F1 al partido de fútbol del Europeo (bueno él, yo con  mis labores…) y eso que hemos llegado sobre las 18:00h y ya se habían acabado la prueba de moto GP en Montmeló y el Roland Garrós de Rafa Nadal que si no… ¡Viva el domingo!

Bueno, a lo que íbamos: señor Edu, la primera frase dictada por Fa responderá gratamente a sus preguntas iniciales. Y añadiré que el «el señor pegado al sofá del comedor» no se aproximaría a un periódico de izquierdas ni bajo amenazas…

«ABC of Touring 2008»: dícese de aquella especie de gincana consistente en la toma de fotografías de carteles oficiales de pueblos, comarcas, países, parques nacionales, concentraciones, concesionarios,… en la que participan propietarios de Harley y sus acompañantes con la finalidad de conseguir el máximo número de puntos para poder intercambiar por regalos tipo pins, parches, …  En las susodichas fotografías deben aparecer: el cartel, la moto y la persona en cuestión con la revista HOG Tales del año en curso (abstenerse los vergonzosos).

Tras esta aclaración inicial para los no iniciados, paso a describir este divertido finde a la caza del cartel.

Salimos ayer sábado sobre las 10:30h de la mañana con destino final Andorra. La ruta, la habitual de Fabry con algún desvío hacia algún pequeño pueblo cercano. Si este recorrido lo realizamos normalmente en 2,5h, ayer llegamos a Andorra sobre las 16:30h habiendo parado a comer un menú rápido en Pons.

No he contado cuantas veces subí y bajé de la moto en estos dos días, pero se que han sido muchas… ya que de las letras que tiene el abecedario, sólo nos faltan 6 (la H, la K, la R, la W, la Y y la Z) y porque dos carteles no estaban… y, entre comarcas, departamentos, países y parques debemos tener sobre las 15.

Las paradas se fueron sucediendo sin incidentes teniendo en cuenta que, a veces, no hay arcén para parar y que eso no era ningún impedimento para que Fa aparcara en la carretera, se quitara los guantes, se quitara el casco, cogiera la revista y buscara su mejor pose dando instrucciones sobre cómo se hace una foto hasta que la evidencia (pasando revista a las fotos en Pons) le ha demostrado que mis fotos están mejor encuadradas, ejem, ejem…

Por mi parte, decir que pasé de quitarme el casco, vamos que no era el lugar ni la foto cómo para intentar salir guapa y peinada y que me preocupaba más que nos apareciera un mosso con ganas de multas… y con razón… Así que: ¡organización!. ¡Tú la revista, yo la cámara! Luego intercambio, arranca y vámonos!

Canyelles, Vilafranca del Penedés, Igualada, Els Prats de Rei, Torà, Biosca, Sanaüja, Pons…

Ribelles es un pueblecito tan pequeño que por no tener, no tiene ni cartel pero las cuatro casas que quedan en pie rodean un recinto amurallado que en otra época debía ser imponente, aunque en esta lo dejemos perder con un cartel de Atención, Edificio en Estado Ruinoso.

Estando tomando las fotos con el cartel de L’Alt Urgell, un grupo de ciclistas nos pasó. Nos pusimos en marcha, los adelantamos y nos paramos para hacer la foto con el cartel de Adrall. Nos volvieron a pasar.

Los adelantamos de nuevo justo antes de parar con el cartel del Parque Natural de l’Alt Pirineu (aunque no nos vale porque no es nacional). Ya se iban riendo antes de pasarnos.

Los volvimos a adelantar y paramos en el cartel de Montferrer. Aquí ya no pudieron más y nos gritaron: ¡qué collons li passa a la moto! Va que ja arriveu a la benzinera! jajajajaja….

Sí, sí…. mejor eso que piensen que paro cada 100 metros para hacerme una foto con una revista y un cartel!

Al llegar al cartel de Andorra, fue Fa el que me metió prisa a mí sin sacarse el casco: Va, va que no vengan a echarnos… Cuatro compras y en casita para la Eurocopa a las 18:00h en punto.

Esta mañana hemos salido a la misma hora que ayer pero desde Sant Julià y nos hemos dirigido al Valle Norte de Andorra para conseguir la X de Xixerella y de allí de nuevo a la ruta que nos tendría que hacer cruzar a Francia por El Pas de la Casa. Bueno, bueno… al llegar a Canillo sobre las 11:30h un frío del copón. El termómetro de la moto por debajo de los 45º Farenheit (ahora sabemos que eso son 7º de los nuestros). La nieve se veía todavía en Pas y la pinta del cielo no era muy buena. Un poco más de abrigo y cambio de guantes: los dedos se me podían romper de un solo golpe!. Fa ha decidido cruzar por el túnel. Buena decisión ya que al otro lado nos ha caído agua-nieve durante unos 10 minutos. Pero vamos a ver: si no nieva en noviembre en Milán porque nieva en junio en los Pirineos? (Seguro que JL lo entiende).

Suerte que hemos empezado a bajar y, a medida que nos alejábamos, el sol se ha dejado ver, porque la ropa era adecuada para un junio fresco pero no tan frío.

Hemos avanzado por el país vecino y vuelto a entrar en el nuestro por Puigcerdà. Seguíamos la ruta que hace dos años tomamos para ir a ver Castellar de n’Hug. Fa a vuelto a decidir no tomar la collada de Tossas (que ya pasamos en su momento) y seguir por el túnel del Cadí.

Qué bonita está La Cerdanya. Las lluvias caídas le han devuelto el verde al paisaje manchado con casas de madera y piedra y con el fondo nevado de los Pirineos.

Sobre las 14:00h, Fa ha empezado a tener hambre… Hemos comido a las 15:20h… Pueblo tras pueblo, todo cerrado, algún bar, alguna cafetería… ¿dónde están los restaurantes? Gracias que hemos encontrado un buen sitio donde comer porque el hambre perruna estaba empezando a degenerar a mi «afable» conductor… ya me entendéis. Os recomendamos una paradita en la Masia El Puigbó, Sallent (www.restaurantpuigbo.com).

Y aquí me despido, Fa ya ha dejado su asiento ante el televisor y se dispone a colgar las fotos… A ver qué cara pone cuando lea esto. Nos vemos en la segunda parte del ABC!

Ante todo pido disculpas a nuestros fans por el retraso en la publicación del artículo.

El viernes salimos desde Vilanova a las 15:11h y nos juntamos con  Felipe y su Ultra, Asun, su prima Begoña y Jordi, su pareja, que nos esperaban en el peaje de la AP-7.

Saint Tropez nos esperaban Iván y Lupe que habían salido el día anterior y nos encontraríamos también con un amigo mío italiano, Carlo, que bajaba desde Milán con su hermano Alessandro montando una Electra recién comprada (su primer viaje en Harley).

La previsión para todo el weekend era nublado con lluvias, así que opté por ponerme pantalones de cordura y botas de Gore-Tex y esperar estar siempre en el punto más alejado de cualquier «chaparrón». La cosa ha ido bien tanto el viernes como el sábado aunque el domingo nos cayó lo que nos habíamos ahorrado los dos días anteriores.

El viaje de ida tranquilo. Sonia estuvo en la moto hasta mitad de Francia, luego pasó al coche. Nada que contar ya que todos sabemos muy bien lo aburrida que puede llegar a ser una autopista durante 600Km.

Las carreteras que unen la autopista y el golfo de Saint Tropez son bastantes sencillas, empezando por la N555 y pasando a las D125 y D25. Algunas curvas suaves, mucha oscuridad por la nubes. Nos abría camino nuestro coche escoba que nos condujo hasta una Pizzería justo a tiempo para comer algo antes de su cierre. En seguida llegaron Iván y Lupe. Besos, abrazos y para la concentración. Brazaletes, unas copas y a dormir.

El sábado todos desayunando a las 09:30h en el salón del Hotel Les Jardins (www.hotel-lesjardins.com) que está ubicado en Sainte-Maxime en el mismo Golfo de Saint Tropez, en una zona residencial tranquila. Está formado por bloques tipo apartamentos, tiene una enorme piscina situada justo en el centro de un jardín con grandes árboles, ideal para pasar unos días de descanso en la Costa Azul y además muy cerca del recinto de la concentración.

Una vez recogidos los Rally Packs, Felipe y yo teníamos el compromiso de recoger el «Crespón» para que nuestro Chapter tuviera otro trofeo de «nosotros también estuvimos allí» así que nos dirigimos a la carpa del H.O.G. Felipe me dice: «ven que habla italiano». Voy pero por un problema técnico del ordenador no podía comprobar el listado; nos dijo que volviéramos más tarde y todo estaría solucionado. Así fue.

Nos damos un paseo por las varias carpas, algunas compras, intercambio de pins (sólo yo) y a media mañana nos vamos para Saint Tropez siguiendo la carretera paralela a la costa. Un verdadero festival de Harleys en su mayoría francesas e italianas. Logramos aparcar y nos dimos una vuelta hasta la hora de comer.

En el pueblo se vive el «glamour»: enormes yates amarrados en el puerto, muchísimas tiendas, souvenirs, grandes firmas, ropa y accesorios muy variados… El tiempo acompaña, algo de sol, la temperatura es perfecta, damos la vuelta completa acabando en la zona peatonal, infinitamente más tranquila y sobre todo menos ruidosa, ya se sabe que las Harleys se hacen notar por la calles…

A 1/2 tarde ya no aguanto más, me paro y decido volver al hotel para un merecido descanso con Sonia hasta la cena.

Con algo de retraso, salimos para cenar hacia el puerto de Grimaud, nos metemos en un local donde la mayoría visten con su chaleco. Los camareros llevan una camiseta naranja con dedicatoria incluida para recibir a los moteros. Carne y pescado, cerveza, vino y aguardiente, muchas risas y de nuevo para la concentración. Las últimas copas, un espontáneo haciendo streep-tease subido a un tejado (mirad la última foto) y a dormir a una hora prudente.

El domingo amaneció bajo un diluvio. Tras el desayuno de rigor, el check-out y el cierre de las maletas, Felipe, Iván y yo nos ponemos los trajes de lluvia y, mientras Jordi «carga» con la compañía de cuatro mujeres en su coche, los machotes empezamos el regreso a casa en unas condiciones pésimas para tantos kilómetros que quedan por delante.

Felipe, nuestro nuevo flamante Road Captain, me dice que abra yo el camino dejando en medio a Iván (sin pantalla) y cerrando el grupo, ¡A sus órdenes! El primer tramo hasta la autopista, con mucho tráfico, lo hacemos prácticamente casi todo adelantando a los coches que muy amablemente se ponen a su derecha (exactamente como en España…) dejando pasar a todos los moteros. En mi mente, por un solo momento, el desfile, que muy probablemente se había anulado y los 650Km. que nos separan de Barcelona.

Solamente dejó de llover justo durante unos 100Km. al sur de Francia, el resto mojado, pero llegamos hasta la última área de servicio antes del peaje sanos y salvos. Aquí les toca mojarse también a las mujeres que suben cada una en la moto que le corresponde para llegar a su hogar.

Como siempre ha valido la pena.

Para JL hay decir que tengo cinco pins nuevos, jeje…, uno es para ti.

Doy las gracias a todos por la estupenda compañía y hasta la próxima.

Vídeo: http://tf1.lci.fr/infos/jt/0,,3859439,00-saint-tropez-capitale-harley-davidson-.html