2016_Colonia Rusiñol

noviembre 6, 2016

Este “finde” hemos programado una visita cultural guiada en la comarca de Osona: la Colonia Rusiñol (http://www.museudelter.cat/?c=109).

 Para evitar madrugar el domingo, hemos decidido dormir en un hotel cercano el sábado así que por la mañana he acompañado a Mon al trabajo y la he pasado a buscar sobre las 20:30h.

La nueva App TomTom Go (https://www.tomtom.com/es_es/drive/sat-nav-app/go-mobile/), instalada en lugar de las anteriores versiones con los diferentes mapas separados por continentes, nos conduce por la AP7 en dirección Girona para luego seguir por la C17 donde conduzco a una buena velocidad. De repente nos desvía y nos mete en una carretera secundaria bastante estrecha pero bien asfaltada donde no hay nada de luz. Pienso: Tom sigue haciendo de las suyas cómo en muchas otras ocasiones cogiendo sus atajos para llegar al destino, pero sigo confiando en él.

Tras unas cuantas curvas con suaves bajadas y subidas llegamos a Santa Eugenia de Berga, aparcamos delante del hotel, check-in, salimos a cenar y lo hacemos en un restaurante que está cerquita (http://restaurantarumi.com), la gestión es de la misma familia que la del hotel. La cena exquisita, todo fresco y bien preparado, cae una botella de tinto del Priorat. Nos retiramos al hotel y nos metemos en la cama poco antes de las 00:00h felices sueños…

El “despi” suena a las 09:00h en marcha, bajamos a desayunar. Hay de todo, comemos cómo en casa, genial, volvemos a la habitación. Ducha, check-out y de nuevo en marcha. Si bien la temperatura es baja, el cielo cubierto de nubes no descargan agua, mejor. Tom nos guía en dirección Manlleu, pero al llegar a un desvío de construcción reciente, se hace un poco de lío, al haber mirado previamente el mapa sabía que teníamos que dejar Vic a nuestra izquierda así que seguimos hacia el norte hasta volver a encontrar el camino marcado.

La reserva de la visita la hice siguiendo las instrucciones de la web enviando un e-mail al Museo del Ter (http://www.museudelter.cat) tal y cómo indicaba la web y allí nos hemos presentado pero la señora que había en el mostrador nos dice que hay que ir directamente a la colonia. Bueno no somos los únicos, a nuestro lado hay también una familia que les ha pasado lo mismo. Nos dan un pequeño mapa y nos indican por dónde ir, no está lejos, la señora se encarga de llamar al guía para avisarle de esperar nuestra llegada.

Seguimos las indicaciones para cruzar el pueblo por las arterias principales, no hay tráfico, en seguida salimos y nos metemos en la carretera que nos lleva hasta la colonia, aparcamos. Iniciamos la visita junto a otras dos familias con Jordi, el guía, que nos hace una introducción sobre la historia de esta colonia que se fundó a mediados del siglo diecinueve y que inicialmente no pertenecía a la familia Rusiñol.

Lo que queda en pie de la colonia es la fábrica, la casa del ex director donde en la actualidad vive el señor que se encarga del mantenimiento, la cuadra y el edificio donde estaba ubicada la escuela y el economato mientras la iglesia y las casas de los trabajadores se han derrumbado sin dejar rastro exceptuando la base del altar.

Entramos ahora en  “Cau Faluga” (http://caufaluga.com/catala/historia.html), residencia de la familia Rusiñol donde en la actualidad hay un restaurante. El edificio de planta cuadrangular de tres plantas es de estilo pre-modernista, la visita se centra en la planta baja donde justo en la entrada hay un cuadro pintado por Santiago Rusiñol, una escalera que sube a la primera planta, la cocina y finalmente el salón comedor donde podemos contemplar la enorme chimenea perfectamente restaurada y en sus paredes fotos de la época.

Salimos ahora por la puerta trasera, antiguamente utilizada por el personal de servicio, allí podemos contemplar plantas y árboles procedentes de varios lugares del mundo.

 La visita prosigue con diferentes explicaciones sobre la colonia y la importancia del sector textil en Cataluña. Antes de entrar en la fábrica, Jordi nos explica que se ha ampliado dos veces y nos enseña las tres fases de dicha construcción.

Una vez dentro Visitamos el generador eléctrico propulsado por el agua del propio canal de la fábrica, vemos toda la maquinaria utilizada para el proceso de hilado del algodón, la producción ha seguido hasta el año 2008 centrada en producir un producto de alta calidad, la fuerte competencia de China ha obligado finalmente a cerrar la empresa, una pena.

Pasamos a ver la maquinaria que de forma automática mantiene limpio el canal por medio de unas palas, antiguamente este trabajo lo hacían hombres con rastrillos.

Subimos a la primera planta donde podemos observar la otra parte de la maquinaria y finalmente el final de la producción donde todavía hay bobinas de hilos.

Entramos ahora en el laboratorio donde podemos ver y tocar los diferentes tejidos utilizados para la industria, cada uno con su ficha técnica. Jordi nos pone en marcha una máquina en miniatura utilizada para pruebas donde vemos finalmente la parte final del proceso.

Al finalizar la visita conversamos un poco con Jordi él nos dice qué, si nos gustan estos tipos de visitas, nos recomienda la Colonia Borgonyà donde podremos ver un tipo distinto a las otras, una colonia de escoceses disfrutando además de sus edificios perfectamente conservados, ya lo planificaremos.

Se acerca la hora de comer así que mientras yo conduzco, Mon busca un Restaurante en TripAdvisor y lo encuentra en la población de Folgueroles, su nombre Bardaguer (http://www.bardaguer.com) donde llegamos en escasos veinte minutos. Somos de los primeros en llegar, comemos muy bien, totalmente recomendable.

Seguimos ahora en dirección Girona con la intención de ir a ver el “Castell de Montsoriu” ubicado en la comarca de La Selva cerca de Arbúcies donde hay visitas guiadas, la última a las 16:00h. Llegamos muy justos y el aparcamiento está ubicado un poco lejos así que una vez allí vemos que no podemos estar a la hora y decidimos posponer esta visita para otro día.

Regresamos a casa habiendo disfrutado de un fin de semana diferente con buena comida, una visita interesante y un poco de relax.

2016_Costa Brava, 407Km

agosto 15, 2016

Cuando un lugar está cerca se suele decir que, precisamente por esta razón, se puede ir siempre que uno quiera y muchísimas veces pospones el viaje así que, este año toca la Costa Brava, lugar cercano, bonito y donde se puede ir, cómo no, en moto.

Todo empezó cuando recibí el e-mail de Ticketmaster con el programa del Festival de Cap Roig, al verlo, seleccioné el único concierto al qué podíamos asistir el lunes 16 de agosto, día festivo.

El primer paso fue comprar las entradas, luego reservar el hotel y así se quedó la cosa.

Esta semana nos pusimos en internet y miramos lo que se podía hacer y empezamos a organizar, yo me atrevería a decir un plan variado.

Domingo 14 de agosto

El viernes estuvimos con Laura en la «Fluor Party» en la playa del puerto de Garraf en ocasión de las fiestas del pueblo hasta las 3:00h y ayer trabajamos todo el día, cenamos fuera y hoy en pie a las 8:00h cómo cada día.

Desayuno fuerte, preparación de maletas, las mismas que cuando nos fuimos de vacaciones para tres semanas con la diferencia que en esta ocasión solamente son dos días…

De Garraf a Barcelona nada de tráfico hasta el peaje de Granollers, a partir de aquí la autopista ha estado siempre llena de coches, muchos de ellos franceses, menos mal que con Desy todo es más fácil.

Una vez fuera de la autopista en poco tiempo llegamos a Sant Feliu de Guixols donde tenemos el hotel, check-in y nos vamos andando a la playa de Sant Pol.

Una vez allí nos quitamos las camisetas, nos ponemos el protector solar y empezamos el «Camino de Ronda» un recorrido para hacer andando para disfrutar de las maravillosas vistas sobre los acantilados y las calas accesibles por medio de escaleras y senderos.

Antes de arrancar Mon compra unas botellas de agua, una cae de inmediato, empezamos a andar.

Los primeros metros son en una pasarela un poco más elevada que la playa, de repente se convierte en un sendero amplio que combina escalones, subimos, bajamos, giramos, a veces, una vez arriba, llegamos a la calle para en seguida volver a salir de ella.

Mon dice: como mola esto!!! La verdad es que si.

El agua está tan limpia y transparente que es una delicia para la vista, ver las rocas que entran en el mar, hay un sin fin de barcos, yates, canoas, personas tirándose al agua, haciendo paddel surf o snorkel.  Nos cruzamos con gente pero no demasiada así que podemos parar tranquilamente a hacer fotos.

Más o menos a mitad camino decidimos bajar a una de las calas para darnos un chapuzón. El agua es fresquita para la época del año pero está buenísima, menos mal que llevamos el calzado de goma adecuado porqué rocas hay…

Ya casi al final del camino, cerca del puerto, propongo saltarnos el último trozo para irnos directamente a comer, lo hacemos en una terraza de un restaurante que previamente había mirado en TripAdvisor.

Un menú correcto a precio fijo con pescado fresco y unas cervezas.

Tras una visión a la playa y al no haber hamacas, nos retiramos al hotel para disfrutar de la piscina y, cómo no, de las hamacas, bueno yo, Mon decide hacer una siesta de unas dos horas y media, casi na…

En este tramo horario me da tiempo tomar el sol, escuchar música, dormir un rato, beber un extraño mojito de limón y también escribir esto.

Mon se presenta media hora antes de la puesta de sol con una cara muy, pero que muy relajada, bien, de esto se trata, de disfrutar del tiempo libre.

Después de ducharnos, bajamos andando hasta el puerto, allí tenemos mesa reservada en el restaurante Sa Marinada (http://samarinada.com/) donde disfrutamos de una excelente cena en la terraza con unas buenas vistas, especifico hacia el puerto porqué las de la mesa quedaban un poco oscuras por culpa de una planta que tapaba parcialmente la luz.

Lunes 15 de agosto

Hoy hemos podido dormir, el único horario que nos marca el ritmo es el del desayuno, hasta las 10:00h así que sin ducharnos bajamos para ello y lo hacemos en las mesas exteriores cerca de la piscina. La única nota negativa, el café.

Sobre las 11:00h salíamos en dirección Pals, Punto de encuentro con Laura y Llorenç para conjuntamente hacer la actividad prevista, hoy toca Segway en (http://m.livetour.cat/).

Garmin nos lleva cerca pero se equivoca y nos mete en una carretera sin asfaltar, menos mal que Mon pregunta en un agro turismo y en seguida llegamos. Un poco de espera y estamos al completo.

En primer lugar unas nociones básicas de cómo va el segway y en marcha. A diferencia del modelo urbano, este tiene unas ruedas mucho más grandes y el dibujo de los neumáticos es específico para fuera pista.

El primer tramo corto sirve para fraternizarnos con el vehículo eléctrico y tomar confianza, todo va bien, por orden vamos el guía, Llorenç, las chicas y finamente yo que cierro el grupo. Entramos ahora en una zona arbolada donde nos dejan hacer gincana entre los árboles, divertido.

Cruzamos ahora la carretera, no antes de haber escuchado alguna que otra información técnica sobre el segway, de hecho nos dicen que la velocidad máxima es de 12Km/h.

Rodamos por caminos hasta llegar a una urbanización, allí el recorrido se convierte en una calle asfaltada y ancha. Josep, el guía, al vernos tan espabilados nos felicita y nos dice que va a quitarnos el limitador de velocidad para poder alcanzar los 20Km/h velocidad tope 🙂

Entramos ahora en un espacio natural llamado «les Basses d’en Coll». Se trata de la zona más grande de Cataluña de arrozales después del Delta del Ebro.

Los caminos son rectos con muchas piedrecitas, estamos solos, a lo lejos vislumbramos algunas bicis. Mientras vamos a una velocidad rápida voy mirando el paisaje, el horizonte y, de repente cuando vuelvo a girar la cara hacia delante me veo a Laura completamente parada en el camino. Mi reacción es la lógica, freno en seco y al bloquear las ruedas pierdo el equilibrio hasta que pongo en práctica lo que nos había dicho Josep, es decir, soltarme y saltar hacia atrás cayéndome sin hacerme daño, solamente unas rascadas. Todo se ha quedado en una anécdota.

Seguimos hasta el punto de salida, ha sido súper divertido, totalmente recomendable.

Hora de comer, lo hacemos en un restaurante recomiendo por Josep donde por venir de su parte nos invitan a la primera ronda de cervezas, bien.

Laura tiene tren de regreso a Barna a las 16:30h así que nos despedimos, Llorenç se queda a trabajar con su food-truck, cada noche está en el WS (http://www.whitesummer.es/), nosotros nos vamos a visitar Pal, pueblo medieval ubicado encima de una colina suave. Aparcamos y paseamos pero el sol pega mucho, el calor es insoportable, seguimos.

Volvemos a repetir la operación un poco más tarde en otro pueblo de similares características, Peratallada. Aquí además compramos una salamandra muy bonita hecha de hierro y cristal para colgar en casa.

Un proveedor me había comentado que en Torroella de Mongrí hay un castillo desde donde se puede disfrutar de unas maravillosas vistas de buena parte de la Costa Brava y los Pirineos y allí nos hemos  dirigido. Nos hemos quedado un poco mal cuando al ver que para subir hay que recorrer un buen tramo andando y bajo el sol, decidido, lo dejamos para otra época del año al igual que las Islas Medas que están muy cerca de aquí.

Nos vamos ahora a Calella de Palafrugell, aparcamos, nos sentamos en una terraza donde disfrutamos de un zumo natural de zanahoria y manzana hecho al momento y de un agua fresquita.

Nos quedan poco más de tres horas para la última actividad del día así que nos vamos para los Jardines de Cap Roig, allí nos hacen aparcar en la zona habilitada para motos grandes justo al lado de la taquilla, perfecto. Hasta las 20:00h no abren puertas, decidimos entonces seguir paseando por el bosque siguiendo una vez más el GR92 durante casi una hora entra ida y vuelta. Este finde sí que hemos hecho actividad física.

Llegamos unos cinco minutos antes de la apertura, fuera hay una infinidad de gente bien vestida, hombres con camisas blancas, algunos con chaqueta, mujeres con vestidos y tacones, me río… vale que estamos en la Costa Brava pero vamos a ver un concierto, nada más.

Damos una vuelta por los jardines hasta que nos entra hambre y nos dirijmos al restaurante, allí la «pijolandia» es extrema, lógico tiene una estrella Michelin desde hace cuarenta años, nos reímos más. La cena exquisita también hoy, tiempo para pasar por el lavabo y a tomar asiento.

En unos diez minutos empieza el concierto de The Corrs, grupo irlandés de rock-folk compuesto por tres chicas y un chico, todos hermanos todos ellos muy compenetrados tanto para lo que respeta a los instrumentos musicales cómo en las voces. Un concierto genial, quizás un poco corto al sobrepasar ligeramente la hora y media pero nos deja un muy buen sabor de boca.

Cerca de Desy nos ponemos pantalón largo, pañuelo, Mon la chaqueta, yo sigo con camiseta, claro soy de Bilbao… Perdón soy de Milano pero allí también hace frio.

Naturalmente a esa hora no hemos encontrado tráfico, por lo tanto sin conplicaciones nos hemos metido en la cama sobre las 2:00h.

Domingo 15 de mayo

Hace un poco más de una semana encontré un enlace en el Facebook cuyo titulo decía: los diez rincones más recónditos y bonitos de España. Abrí la página y descubrí que uno de ellos estaba en Cataluña, rápidamente busqué en Google y encontré su ubicación, se trata de Congost de Mont-Remei, frontera natural entre Cataluña y Aragón.

La casualidad es que el pueblo más cercano es Àger donde tiene su segunda residencia la familia Tirapu. Teniendo en cuenta de que el finde coincide con la festividad de la segunda Pascua, propongo a Mon ir y ella, cómo no, acepta de buen grado.

Primero me pongo en contacto con Josep Maria por WhatsApp y recibo una invitación para dormir en su casa, el día siguiente le agradezco su hospitalidad pero Mon al haberlos conocido de refilón en una fiesta hace ya cuatro años y al no haber vuelto a tener contacto con ellos prefiere ir a un hotel.

El puente inicia el sábado con el increíble concierto de Bruce Springsteen, el primero para mí y el segundo para ella. Ahora entiendo porqué su apodo es “The Boss”, 66 años y un concierto de unas tres horas y media sin parar, dándolo todo. Una vez más pienso en todos aquellos cantantes y grupos que en este momento rondan los 55-65 años y que, en no mucho tiempo, dejarán al rock huérfano, desgraciadamente no ha habido cambio generacional. ¿A donde irá el rock?

Nos metemos en la cama a las 2:00h y mi despertador toca a las 6:00h uff.

La idea inicial era ir con Desy pero opto por el Golf, así será más rápido y Mon podrá relajarse un poco más durante el trayecto que inicia sobre las 8:45h y termina sobre las 10:30h cuando entramos en Àger, llamamos a Josep Maria, aparcamos y subimos a su casa.

El plan de hoy es subir una ermita cuyo nombre es “Mare de Déu de Pedra” (http://www.serradelmontsec.com/2016/04/28/mare-de-deu-de-pedra-ager-montsec/), ubicada justo en frente de Àger en el Montsec, allí se celebra una misa y barbacoa popular, subimos con el Range. A medio camino dejamos las cosas para el vermut junto a las mesas y las sillas habilitadas para el evento en la misma montaña al reparo de unos árboles.

Aparcamos un poco más arriba en la misma carretera y hacemos el último tramo andando, la temperatura es todavía un poco baja, en el cielo sale el sol entre las nubes, también nos acompaña a ratos el viento. Una vez arriba nos encontramos a mucha gente, Josep Maria nos va presentando a varios, en la ermita empezará en breve la misa, no cabemos todos así que nos quedamos afuera.

Al terminar nos reparten un panecillo bendito, aceptamos de buen grado y poco a poco vamos bajando andando, otros en coches o quads. Finalmente nos sentamos todos, se prepara el vermut, en nuestra mesa también está el alcalde y el que ha sido “mossen” durante veinte y cinco años. La compañía es muy agradable, comemos la carne a la brasa, para variar acabamos con las bebidas.

Inicia ahora un espectáculo de un chico con una guitarra, se llama Pau de Ponts, super divertido, me da cómo la impresión que ha nacido demasiado tarde, es decir: se ha quedado atrás en el tiempo, está presente en YouTube, para verlo…

Poco a poco se va la gente, al final ayudamos a Josep Maria a cargar mesas y sillas, bajamos al pueblo, nos despedimos y nos vamos hacia el hotel reservado para hoy ubicado a unos 20Km en dirección Balaguer, el Monasterio de las Avellanas (http://www.monestirdelesavellanes.com/index.php) donde llegamos en unos escasos 20min. Aparcamos, check-in y siesta merecida de un poco más de 1h.

Regresamos a Àger, previamente Josep Maria nos había reservado una mesa para cenar temprano en un restaurante cerca de nuestro destino, a las 22:00h tenemos visita guiada en el P.A.M. (http://www.parcastronomic.cat) donde llegamos con quince minutos de antelación.

Empieza la visita, nos acomodamos en un espacio circular con luz tenue y las explicaciones empiezan con un: bueno, el jueves se ha estropeado un telescopio y debido a que no se ha podido reparar no podemos utilizarlo, entonces vamos a ver la Luna… ops tampoco se ve, no comprendo, voy a llamar a un técnico…

hemos tardado aproximadamente unos 20min hasta poder ver una imagen decente de la Luna, eso si muchas explicaciones que, para los que no hemos estudiado astrología, nos han parecido interesantes cómo por ejemplo el diámetro de un cráter que ronda los 110Km, una cordillera rocosa de más de 1.000km y otras peculiaridades de este satélite de la tierra.

Salimos al exterior donde uno a uno, somos un grupo de unas cuarenta personas, miramos con nuestros ojos dentro del visor de un par de telescopios relativamente pequeños y vemos Saturno con sumo cuidado de no pisar los cables que los alimentan… las instalaciones son un poco de risas.

Regresamos al interior y nos sentamos en el planetario, allí se nos hace entrega de unas gafas 3D para poder ver una película la cual nos explica cuales han sido los inventos que la ciencia nos ha podido dar gracias a la exploración espacial, aparatos de nuestro uso diario cómo el microondas y el smartphone para citar algunos. También nos enteramos de las cantidades de satélites que tenemos en órbita a diferentes alturas cada uno para su uso especifico.

A partir de aquí inicia una explicación exhaustiva sobre cómo reconocer en el cielo los planetas, las constelaciones, las estrellas hasta que, la teórica se transforma en realidad, se abre poco a poco la cúpula y nos quedamos a cielo descubierto, algunos se quedan tontamente con las gafas 3D puestas, Mon también pero claro estaba durmiendo…

Se acaba la visita, en general creo que si los dos chicos, por supuesto entendidos de la materia, hubiesen sido algo más aptos para estar con público y poder transmitir con ganas las explicaciones astronómicas, ésta hubiese sido mucho más amena e interesante, aquí lo dejo.

Regreso al hotel y a dormir, mañana hay que andar.

Lunes 16 de mayo

Hoy el “despi” tocaba a las 8:00h pero yo me he despertado unos 20min antes, ya no podía aguantar más el colchón y la almohada tan blandos, horroroso.

Una vez duchados y vestidos bajamos a desayunar, bueno intentamos, los huevos revueltos eran una masa compacta, el bacon una barra rígida, el embutido cortado gordo, el zumo de bote malo, el café de maquina con polvo, los dulces prefabricados, en fin… las tostadas de pan estaban bien, jii.

Dejamos el hotel y nos dirigimos una vez más a Àger, allí nos desviamos otra vez hacia el P.A.M. y seguimos subiendo por el Montsec, una vez en la cresta vemos muchos chicos preparando sus parapente y ala delta para el vuelo, seguimos, empieza la bajada. Cómo de costumbre la carretera en la cara norte está mucho peor y hay que reducir la marcha por los diferentes baches que hay. Finalmente llegamos a nuestro destino, el aparcamiento donde nos hacen entrega de un folleto explicativo del Congost de Mont-Rebei y nos dicen que hoy hemos tenido suerte, ayer esto estaba casi intransitable por la cantidad de gente que había.

Habíamos quedado con Laia, Zori, Jairo y Manu que llegan un poco más tarde, mientras tanto estudio el mapa y opto por hacer el camino dos, fácil y de 1h 45’. Llegan, arrancamos la caminata que es plana, cuando no se levanta el viento hace calor.

Pasamos un puente colgante, alguna que otra foto del panorama y de nosotros. Llegamos al cañón que en algunos puntos tiene hasta 500m de altura y tan solo 20m de amplitud, es precioso, el camino está excavado en la roca. En realidad hay dos caminos paralelos, el primero que se hizo fue el inferior pero al construir el pantano, éste en algunos meses al año se inundaba así que se decidió hacer el superior. Abajo hay bastantes canoas de varios colores, actividad recomendable para ver el lugar desde otra perspectiva pero seguramente en otra época del año.

Acabado el recorrido decidimos seguir hasta llegar al puente colgante que separa ambas comunidades, hay algunos puntos que son bastantes resbaladizos, miro las suelas de mis Salomon, me doy cuenta que están lisas, al regresar habrá que jubilarlas. Cruzamos, ya estamos en Aragón, en el cielo un helicóptero de la Guardia Civil hace varias maniobras, suponemos que es una formación para rescate.

Queríamos subir la montaña donde hay una escalinata literalmente colgando en la misma roca que llega hasta la cresta pero al enterarnos que para llegar hasta allí se tarda una hora y todo de subida optamos por empezar el camino de vuelta.

Una vez de nuevo en el desfiladero efectuamos una breve parada para un ten ten pié, en unos de los bancos, el agua que no falte y de nuevo en marcha. Finalmente llegamos de nuevo al principio, han sido unas 4h de paseo, no está nada mal para no estar entrenados.

En el punto de información nos recomiendan un restaurante donde poder comer sin problemas en Puente de Montañana, nos despedimos y para allá que vamos. Relación calidad precio aceptable, después de los cafés emprendemos el camino a casa por la N-230 en dirección Lleida, luego Balaguer y finalmente A2, mucho tráfico, nos desviamos por Vilafranca del Penedés, finalmente cogemos las costas del Garraf y llegamos a nuestro destino.

Fin de semana variado y divertido, ahora tenemos por delante dos conciertos y finalmente las merecidas vacaciones.

2015_Colònia Güell

enero 18, 2015

En este lugar Mon iba con el cole cuando era niña, yo lógicamente no, pero de adulta no había vuelto a ir y como yo tenía ganas de visitarlo, esta semana hicimos una reserva para la visita guiada. El programa consistía en visitar en primer lugar la colonia y después la cripta (http://www.gaudicoloniaguell.org)

Cómo de costumbre y a pesar de levantarnos a una hora decente, logramos llegar tan justos que no esperamos ni siquiera 1min así que empezamos.

Nuria, la guía, empieza a contarnos un poco la historia de las fábricas que inicialmente estaban ubicadas dentro de la ciudad de Barcelona, hacia finales del siglo XIX los crecientes conflictos sociales debidos a la explotación de los trabajadores y a los constantes alborotos hicieron tomar la decisión al Eusebi Güell de iniciar un nuevo marco de industria fundado en una colonia donde la mayoría de sus trabajadores pudiesen tener un entorno favorable, viviendo al lado de la fábrica constituyendo así un verdadero y propio núcleo urbano tutelado por la empresa.

En Cataluña existieron unas cien colonias industriales pero ninguna de ellas incluían mejoras sociales así cómo equipamientos culturales y religiosos. Muchos edificios construidos por arquitectos modernistas están hoy en día en perfectas condiciones gracias también a las reformas correspondientes, el más emblemático es sin lugar a dudas la Cripta de Antoni Gaudí.

Somos un grupo bastante numeroso, raro por ser enero, claro está que a parte un par de familias, el resto son del imserso. Al final de una calle en subida llegamos a lo que, hasta hace tan solo unos años, era la escuela, un edificio dividido en dos, la propia escuela y la casa del maestro, recuerda vagamente a la peli de Harry Potter. No se puede entrar, nos cuenta que por dentro está apuntalada, el ayuntamiento no dispone de recursos para reformarla y poderla visitar, una pena.

Volvemos a bajar y llegamos a Ca l’Espinal donde residía el administrador de la Colonia, es el edificio de mayor calidad construido aquí. La suerte es que trás las explicaciones, todo el mundo se va mientras yo me quedo tranquilamente a hacer fotos.

Seguimos andando y vemos unos tras otros todos aquellos edificios que en su momento tenían su importancia: el Ateneu Unió con bar, biblioteca y lugar de ensayo del coro, el Teatro Fontova, la casa del Médico que a la vez era una farmacia, la Cooperativa donde los trabajadores podían comprar cada semana lo que necesitaban y finalmente el Convento de las Monjas Carmelitas traídas expresamente para cuidar de los enfermos, de los nacimientos y de los niños.

Eusebi Güell era un hombre que pensaba en todo, siempre en beneficio de la fábrica pero ayudando a sus trabajadores, a los que destacaban les pagaba una educación especial para que pudiesen progresar en sus rangos. Las casa eran consideradas grandes, unos 60m² con jardín y patio interior, todo un lujo para la época.

La fábrica era textil, en ella trabajaba toda una familia, los hombres tenían los trabajos más duros, las mujeres en los telares y los niños llevando cosas de un lado para otro. A principio de la Guerra Civil la fábrica fue colectivizada y gestionada por los trabajadores, cuando se acabó el conflicto fue devuelta a la familia Güell que finalmente en 1945 la vendió a la familia Bertrand Serra. Las casas fueron adquiridas a unos precios simbólicos por las mismas familias que residían y pasaron a ser propiedad de ellas. En la actualidad siguen siendo casas particulares donde viven gente.

Llegamos ahora a una enorme masía: Ca l’Ordal, aquí vivían tres familias de agricultores que cultivaban los campos, tarea importantísima para el auto-abastecimiento de la colonia entera. Curioso ver en el jardín una cantidad impresionante de cactus que han sido plantados por los actuales propietarios.

La área de los edificios de la colonia no es más de medio kilómetro así que las distancias son cortas, ahora podemos apreciar, ese sí, a lo lejos, tanto  Can Soler de la Torre, antigua masa del siglo XVII utilizada por la familia Güell cómo residencia y más atrás la chimenea de la fábrica de unos 45m que no es en absoluto la más alta de la época.

Acabada la primera parte de la visita, nos dirigimos ahora a la Cripta. Una vez allí nos sentamos todos fuera y escuchamos su historia.

Eusebi Güell encargó a su amigo Antoni Gaudí la construcción de una iglesia, a la vez le dijo que hiciera lo que quisiera y que no se preocupara ni del presupuesto ni del plazo de acabamiento de las obras. Éstas empezaron en el año 1908, el proyecto era de una iglesia con dos naves, una inferior, la que podemos apreciar hoy en día y una superior, nunca construida, la razón es porque tras la muerte de Eusebi, en el año 1914 sus hijos decidieron invertir los recursos económicos a modernizar la fábrica aparcando de forma definitiva la construcción de la nave superior.

La Cripta fue acabada por otro arquitecto que se encargó de ponerle un techo, a sufrido un par de modificaciones hasta casi la actualidad donde en su parte exterior se ve claramente lo que era de la época y lo que se ha construido recientemente. desde el año 2005 forma parte de la UNESCO.

Finalmente entramos. Lo primero que veo es la claridad de la luz que entra a través de las ventanas que son ni más ni menos vidrios de flores de colores, una vez sentados podemos apreciar cómo una de ella, una vez abierta, se parece cantidad a una mariposa. Nuria me pide ayuda para explicar con una maqueta invertida una de las técnicas utilizadas por el que sin duda alguna ha sido un genio de la construcción.

Las explicaciones siguen, el espíritu integrador de todos los materiales utilizados tanto en su interior cómo en el exterior, las columnas que están torcidas, soluciones originales que permiten encontrar el justo equilibrio entre lo visualmente bonito y lo determinante para el sustento de la estructura, sin lugar a dudas esta «simple» Cripta ha sido el ensayo general para aplicar estas técnicas en lo que es al culminación de todas las obras de Gaudí: la Sagrada Familia.

Han sido dos horas que nos han parecido cortas, no sabría cómo definir las sensaciones que uno prueba estando en este lugar de encanto, Nuria se despide y desaparece, el resto nos quedamos observando cada detalle y siguiendo disfrutando.

Bajo mi punto de vista, una visita imprescindible y ahora a preparar la siguiente, me estoy aficionando a esto de hacer de turista aquí…