Salimos sin desayunar desde El Portal, encontramos la carretera cortada en unas millas más abajo, por un deslizamiento de piedras y pasamos por un puente provisional esperando unos 15min. qué el semáforo se ponga en verde.

Paramos en Mariposa y nos metemos en un bar al puro estilo americano donde sirven desayunos, comidas y cenas. Zumo, fruta, tostadas, café para ambos, además me meto dos huevos con bacon para no tener hambre en el viaje, jeje.

Finalmente llegamos a San Francisco por el Bay Bridge (el puente menos famoso), llegamos al hotel, la habitación no está lista así que aparcamos el coche y nos vamos de gira por el bus turístico.

A diferencia de NYC donde los locutores eran en vivo, éste bus tiene auriculares con varios idiomas, descubrimos lo más importante de San Francisco y parte de su historia.

El tour ha durado 3,5h. suficientes para poder ver haciendo varias paradas los diferentes barrios, La misión Dolores, subir a las Twin Peaks donde se ve casi toda la ciudad, el Golden Gate Park con visita al jardín botánico japonés, para finalmente pasar por el Golden Gate.

El puente es alucinante por su altura con respeto al agua, 227mts. y por las vistas sobre la bahía. Paramos al otro lado para hacernos unas fotos y de vuelta al Pier 39, punto de salida del tour y zona turística con diferentes bares, restaurantes y actividades lúdicas.

Lo que no puede faltar en una visita a esta ciudad es darse una vuelta en el famoso tranvía en sus calles empinadas, una cola relativamente breve y subimos en el para bajarnos en la famosa Lombard Street (quiero suponer que el nombre viene de Lombardia, región italiana donde nací en su capital Milán).

La calle en cuestión es tan empinada que la han denominado: «la calle más sinuosa del mundo». Se puede bajar con el coche y hace como unas «S» para poder llegar hasta el siguiente cruce. Nosotros la bajamos y la subimos andando.

Volvemos andando al hotel y la verdad es que tantas subidas y bajadas cansan bastante. Nos cambiamos, salimos a cenar con el coche y antes de regresar vamos también nosotros a probar unas «S»… no voy a ser de menos que los demás.

Bueno mañana ya se acaba la primera parte del viaje en Los Ángeles donde devolveremos el coche, nos reuniremos con la gente que viene de Barcelona y tendremos que repartir las cosas que llevarnos en una sola maleta. Que dura es la vida del viajero!!!

Fotos: Es casi la 1AM y el WiFi va y viene, he cargado unas cuantas, el resto mañana.

www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606989107180/

Salimos de Reno en dirección Carson City, capital de Nevada, por la US 395 y nos desviamos para ir a ver el lago Tahoe. Al llegar a él, vemos un color azul muy oscuro, paramos y mientras yo me quedo alrededor del coche, Sonia se va por un caminito para echar una fotos. Enseguida vuelve a paso ligero ya que le ha salido un perro de la nada… no hay que sufrir ningún accidente.

Seguimos la carretera del lago y entramos en California, nos desviamos por la US 89 por un puerto de montaña y enlazamos otra vez con la US 395 que nos lleva hasta el lago Mono. Este lago se ha reducido una quinta parte en los últimos años debido a un trasvase para abastecer a Los Ángeles. Es una pena que un paraje tan bonito se vea afectado por una mala decisión de la administración pública.

Llegamos al Yosemite National Park, exhibimos nuestro Annual Pass y entramos. La primera impresión es totalmente distinta a la de Yellowstone, aquí hay mucha montaña rocosa y sus árboles son más dispersos pero más grandes y con más hojas.

La carretera que nos acerca al valle es bastante estrecha pero el panorama es fantástico, como de costumbre alguna paradita para echar unas fotos y parada obligada para comer algo, esta vez no ha habido suerte… comida basura para los dos.

Una vez llegados al valle y más concretamente en el punto de información del parque nos damos cuenta de que nada está indicado, esto es un caos, unos “japos” nos preguntan, Sonia le contesta que nosotros estamos igual, un poco desorientados.

Finalmente un conductor del bus turístico nos dice que uno de los punto de interés más importante del parque, las Yosemite Falls, dos cascadas de agua de 739m, están secas, suele pasar entre agosto y septiembre, mala suerte.

Nos quedan por ver las sequoias gigantes, pero antes vamos al hotel a dejar las maletas. Salimos en dirección Wawona y tardamos bastante para recorrer el tramo que nos divide, al llegar el espectáculo visivo es impresionante, esta vez no podemos decir que en las pelis se veían más grandes. Parece imposible pensar que muchas de ellas tiene más de mil años y alguna de ella existe desde antes del comienzo de la civilización occidental.

De repente la luz del día empieza a desaparecer, subimos al coche para volver al hotel. Le meto un poco de caña y esta vez sí que aparecen dos jeeps de los Rangers y encienden las luces… me paro me dice que el límite en aquel punto era de 25Mi/h mientras yo circulaba a 45Mi/h le digo que lo siento (no le iba a decir que 20Mi/h de más no es nada) y el me dice que en todo el parque la velocidad permitida es de 35Mi/h, vale y me hace poner el dedo encima de 35 en el cuenta millas para asegurarse que lo había entendido, lo hago y me dice que puedo irme (sin multa naturalmente). 🙂

La cena en el hotel otra comida basura, hoy no ha sido el día para degustaciones, mañana más.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606978467723/

Al meternos en el coche a las 8:40AM Sonia dice que podríamos pasar por el dealer que abre a las 9AM pero yo prefiero tirar, así que de nuevo en la I80 dirección Reno.

Dejamos atrás el lago salado y nos metemos de lleno en el desierto de sal donde corren las carreras que varias veces hemos visto en las películas.

Me distraigo un momento mirando el horizonte y, de repente, un ruido extraño se oye debajo del coche: booom, tac tac tac, ziiiuuuu, mmmmmmmm…

Pienso: a ver si he pillado algo y me he cargado un palier, pues no, en unos minutos sale en la pantalla «check tires» y noto como el coche frena de forma automática.

Paro, bajo y veo que hemos pinchado, vale. Todavía es pronto y no hace tanta calor, saco las maletas, la rueda de repuesto y el gato pero no encuentro la llave para destornillar. Mientras tanto Sonia empieza la llamada a la compañía de «rent a car».

Abro la libreta y encuentro donde está la llave, procedo a la sustitución de la rueda mientras Sonia sigue al teléfono. Al acabar la conversación me dice: opción A, cambiar neumático con factura y reembolso al devolver el coche; opción B, seguir hasta Reno y sustituir el coche por otro.

Calculando que estamos a unas 500Mi. de Reno no es el caso de seguir con la mini-rueda de máximo 55Mi/h. así que paramos en la primera área de servicio. El chico nos dice que no tiene nuestra medida pero en la siguiente salida sí.

Salimos por Boneville, encontramos el neumático, nos lo sustituyen y arrancamos, tiempo perdido 3h. pero recuperamos 1h. nada más dejar Utah y entrar en Nevada, hay que mirar las cosas desde el lado positivo. Ahora la diferencia con España es de -9h.

Al salir del lugar de la comida, tomo asiento en el lado del conductor y finalmente dejo que Sonia haga de piloto durante unas 2,5h así que ella también ha probado un coche automático que en definitiva es lo más aburrido que existe para conducir.

El resto del viaje ha transcurrido digamos «sin novedades». Nevada es un estado de desiertos y montañas peladas sin casi poblaciones y sin ningún tipo de cultivo, cruzarlo ha sido lo más aburrido de éste viaje.

Finalmente sobre las 6PM llegamos al hotel en Reno (www.silverlegacyreno.com/). Esta ciudad fue la primera dedicada al juego y era la referencia hasta que a mediados del siglo pasado abrió Las Vegas, conserva todavía varios casinos que a la vez son hoteles. El nuestro está realmente muy bien, salimos a por unas fotos y volvemos para cenar.

El chico de la recepción nos había recomendado un restaurante italiano en el casino contiguo del mismo propietario (www.eldoradoreno.com/dining/lastrada.aspx).

Al llegar, nos atiende un chico con pinta de italiano, miro la etiqueta, leo de reojo y pregunto si lo es, me contesta que si y acto seguido me presenta al chef que es de Milán.

Nos sentamos, pedimos un Chianti y, a pesar de ver la carta, Ivano, el chef, nos trae un aperitivo y nos dice que la cena la prepara el, no discutimos. Todo a base de pescado fresco, exquisita. Al final charla incluida y cierre del local, solamente quedábamos nosotros y otras dos parejas también de italianos. Un par de limoncello y a la cama, mañana nos toca otro parque.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606956571360/

Es imposible dormir en una cama a «V», es decir: tú te tumbas, ella se tumba y ambos acaban en el medio… colchón blando, somier antiguo y muy usado, este es el resumen de dos noches en la cabaña.

Esta mañana estaba hecho polvo pero de pié como un reloj a las 6:40AM y a las 8:15AM ya salíamos con el coche en dirección sur hacia el siguiente parque.

El Gran Teton NP está prácticamente contiguo a Yellowstone NP, los dividen tan solo una carretera de 26Mi. no hay ni tan solo un control para pasar de uno a otro.

El Gran Teton es una formación rocosa a orillas del lago Jackson, en ellas se ven perfectamente zonas recubiertas de nieve en pleno mes de agosto. El parque es una foresta interminable de árboles, dos carreteras permiten circular en él y el río Snake acompaña la que pasa por el interior.

A una velocidad de 45Mi/h recorremos la carretera contigua al lago hasta nuestra primera parada para tomar un café. La sorpresa agradable es que encontramos expresso, pido dos dobles.

Plano hasta el pueblo de Jackson donde vemos remontes para esquiadores y muchas Harleys en las calles y otras paradas con un cartel «Rent me». Giramos al oeste, pasamos un puerto de montaña y entramos en Idaho.

La I15 nos llevará hasta nuestro destino: Salt Lake City en el estado de Utah donde dejamos las maletas en el hotel y salimos hasta el lago. Allí poco que contar ya que está semi-desierto a pesar de que hoy es domingo, regresamos al centro.

Sonia me había explicado con antelación que el 70% de la población es mormona a la que yo en mi ignorancia pregunté: ¿Son esos que van vestidos de blanco y negro con el sombrero y van con carro? La respuesta ha sido: no, te estás confundiendo con los Amish (¡Bonito palabro!), son de una rama diferente de la religión cristiana.

Vale, luego resulta que un chaval de 15 años se inventó una historia en Chicago que en su época coló, se formó el grupo que posteriormente tuvo que salir por patas y buscar refugio aquí, fin de la historia.

Visitamos el centro, nada que destacar exceptuando la limpieza de sus calles donde en algunas peatonales no se puede fumar, un pequeño capitolio similar al de Washington y una cena decente en un restaurante italiano (www.caffemolise.com/) y de vuelta al hotel, hay que ponerse al día con el blog y cargar las fotos.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606939636391/

La noche la hemos pasado con mucho frío, parece casi invierno, tapados con manta y edredón. En el recorrido desde la cabina hasta el bar y viceversa para ir a desayunar, nos hemos casi congelado.

Siguiendo las instrucciones de la recepcionista, empezamos nuestro recorrido completo del parque en sentido anti horario. En el primer tramo nada más empezar, un búfalo se nos cruza por delante a unos 200m y desaparece entre los árboles. Seguidamente otro va caminando tan tranquilo en nuestro mismo carril, lo adelantamos sin más.

Finalmente debemos parar el coche debido a que ahora hay una manada enterita parada en ambos carriles. Tras unos minutos de espera los coches se acumulan en ambos sentidos. Recuerdo el papel que nos entregaron ayer que decía: “warning, do not approach buffalo”, por lo tanto no muevo el coche ni un centímetro y espero acontecimientos.

Desde el carril contrario empiezan a moverse despacio los primeros coches y los búfalos se apartan un poco, sólo un poco y siguen ocupando nuestro carril. Me decido, arranco “piano piano”, adelanto los dos coches que teníamos delante, le digo a Sonia que se prepare para unas fotos y voy. Los pasamos sin molestarlos y sin problemas, uff…

Primera parada en una zona con vapores de sulfuro, luego unas vistas espectaculares desde arriba al Cayon de Yellowstone donde en el fondo vemos las Lower Falls. La impresión de ambos ha sido más intensa que la percibida en las Niagara Falls en Canadá.

Seguimos nuestro recorrido por el paso de Dunraven donde las vistas nos brindan un horizonte de bosques sin fin. Siguiente parada a un árbol petrificado que ha subsistido hasta la actualidad cubierto por la lava.

Llegamos a Mammoth Hot Springs, el pueblo más al norte del parque donde repostamos y visitamos unas terrazas naturales resultado de la actividad volcánica.

Yellowstone ha sido el primer parque nacional del mundo abierto en el 1872 y poca gente sabe que una amplia área está precisamente en una zona volcánica donde permanecen activos muchísimos geysers (que impulsan agua) y fumarolas: los visitamos todos. Hay además manantiales de agua caliente y estanques de barro de diferentes formas y colores: algunos son verdaderas cuevas azules que expulsan al aire su líquido y sus gases.

El más espectacular es el Old Faythful el cual, aproximadamente cada 90min., expulsa agua a unos 20/30m durante un tiempo de 2/5min. (ver secuencia de fotos).

Así que entre un tramo y otro de coche, aparcar y visitar andando se nos han hecho las 8PM. Sonia, un poco frustrada, dice: ohhh, empezamos bien la mañana con los búfalos pero del oso Yogui ni rastro, tampoco de los alces ni de los ciervos.

Última parada en el Yellowstone Lake y, mira por donde, en el paseo aparece una cierva que tan tranquila se pone a nuestro lado a pastar para luego cruzar el pasillo y desaparecer entre los árboles.

Mañana volveremos a la civilización y a tener internet, así que colgaremos la historia y las fotos pendientes.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606935646558/

El horario del dealer de Rapid City es de 8AM a 6PM así que, antes de coger de nuevo el camino a nuestro destino, paramos para hacerle una visita. Compramos unas T-shirts, imán, pin y parche (todo con descuento del 30%) y nos vamos.

Dejamos Dakota del sur y entramos por Wyoming. El primer pueblo es Aladin, curioso nombre. Las Harleys que encontramos por el camino son numerosas. La mayoría de riders van sin casco y cargados de maletas. Muchas Ultras tienen remolque, los hay pequeños, medianos, grandes, con dos ruedas o con una… Recuerdo cuando tenía la Road King con bola y me informé para comprar uno, luego resultó que en Andorra sólo admiten remolques que provienen de la misma fábrica que la moto y no pude comprar ninguno ya que Harley-Davidson no fabrica.

Estamos rodeados de pinos y siguen los altibajos. Sonia me culturiza explicándome las características de la zona de las rocosas.

Salimos de la I90 para parar a comer y a repostar. Recorremos unas millas más hasta coger la US 14 y luego la US 14 A (la A significa alternativa) y nos metemos de lleno en el Bighorn Natural Forest. La carretera sube hasta los 3.000mts. y la temperatura baja hasta 58º F.

De repente empieza la bajada, un cartel indica que la pendiente es del 10% y otro recomienda poner la marcha Large. Dado que yo no estoy familiarizado con un coche con cambio automático, sigo con la Direct y bajo frenando quejándome que hay que bajar con el pié fijo en los frenos y esto no es bueno. Paramos en un mirador para hacer unas fotos y al volver al coche arranco con la marcha L, ahora sí que el coche utiliza el freno motor y no hace falta frenar, otra cosa he aprendido ya que Sonia comentó: “¿La L que hay ahí, no será de Large?”.

En el siguiente tramo desaparecen por completo los árboles y todo es campo hasta llegar a Cody, pueblo explotado por la historia del peculiar personaje Buffalo Bill Cody. Seguimos, sin parar.

Ya nos acercamos a Yellostone National Park, vuelve el verde oscuro y la vegetación va en aumento. En la valla de la entrada exhibimos el Annual Pass que compramos en las Badlands. El guardia, vestido auténtico como en las pelis, me pide el pasaporte para comprobar la identidad y compararla con el pase. Preguntamos donde está el lugar donde dormiremos ya que esta es la única dirección de todo el viaje que Tom no tenía: ha resultado fácil llegar.

No sé cuándo pero aquí ha habido un incendio que ha quemado muchísimos árboles que siguen de pié pero secos y pelados, es una pena.

Justo antes de llegar a destino, veo a mi derecha muy cerca de la carretera un grupo de búfalos; paro y Sonia les hace varias fotos. Luego encontraremos más cerca del lago.

En la recepción nos indican donde tenemos nuestra cabina (casita de madera), nos entregan un mapa y nos dan una explicación general de los puntos de interés. No hay WiFi en todo el parque así que hasta dentro de dos días no podremos publicar esto.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606938648387/

Ante todo decir que no avisamos del cambio de hora cuando llegamos a Chicago, por eso y debido a que hoy hemos vuelto a cambiar, en este momento la diferencia con España son 8h. menos: es decir que, cuando uno se levanta, el otro se va a dormir… o algo por el estilo.

Como de costumbre, esta mañana nos hemos levantado antes de oír el despertador. Un desayuno completo y de nuevo en la I90 con destino a Rapid City.

Lo único a destacar durante el camino es el cambio brutal que tiene Dakota del Sur entre el lado este y el oeste del río Missouri (Foto colgada y la del Mississipí también en el grupo de ayer). El primer tramo es una prolongación de las grandes llanuras de Wisconsin y Minnesota donde todos son campos de cultivo en su mayoría de maíz aunque los colores verdes se diluyen ya con ocres. El segundo son tramos de altibajos con curvas ligeras y con mucho ganado.

Mientras yo conduzco, Sonia logra ver un búfalo pero no puede hacerle una foto por la velocidad.

Paramos a comer en un restaurante de carretera cerca de Vivian llevado por tres mujeres, donde hemos comido dos hamburguesas caseras con verdura y dos pastelitos de fruta caseros que nuestros estómagos han agradecido.

Nos desviamos por la 240 para ver las Badlands, parque nacional de conjunto rocoso donde paramos repetidas veces en los puntos indicados para hacer fotos. En la primera, justo antes de subir al pasillo específicamente preparado para no perder el camino, un cartel nos indica de ir con cuidado con las serpientes… por suerte no hemos visto ninguna. La temperatura marca 103º F.

Al llegar a Rapid City el panorama cambia por completo: muchísimo verde, pinos y una ciudad con amplios espacios entre un lado y otro de las calles, se respira paz y tranquilidad.

Hacemos el check-in en el hotel, donde el recepcionista lleva dos días trabajando allí y es hijo de un noruego y una Española de Madrid, y nos dirigimos al monte Rushmore en las Black Hills.

El hotel no está muy lejos, la 16 nos lleva por subidas y bajadas donde sólo vemos pinos y rocas. Llegamos finalmente a nuestro destino (www.nps.gov/moru/). En la entrada del parking el chico me dice «only cash», muy bien. La primera impresión al ver las caras de los presidentes esculpidas en la roca es que son pequeñas comparadas con lo que uno ha visto en las pelis, la segunda también.

Un paseo alrededor, unas fotos a los «presi» Washington, Jefferson, Roosevelt y Lincoln, y para el hotel.

Mañana salimos para Yellostone N.P. en búsqueda del oso Yogui. No podemos asegurar que tengamos acceso a internet.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606880386495/

Hoy ha amanecido temprano para nosotros ya que la costumbre de no poner persianas conlleva madrugar. Antes de las 7:00h. ya estábamos en pie y a las 9:00h. en carretera. Adiós Chicago, seguro que volveremos pero ahora nos esperan unos 900 kilómetros de asfalto hasta nuestro siguiente destino: Sioux Falls en Dakota del Sur.

Hoy también dejábamos atrás lo que se conoce como la región de los grandes lagos para dar paso a la de las grandes llanuras, atravesando Illinois, Wisconsin y Minnesota para entrar en Dakota. Hemos cruzado el Misisipí a la altura de Winona y, si esta es su parte estrecha, imaginad cómo debe de ser la ancha…

Las tierras en las que hoy nos adentramos tal vez definan el verdadero estilo de vida americano. Kilómetros y kilómetros de maizales con casas de madera de colores diseminadas aquí y allá, graneros con su característico tejado, molinillos de viento… Cada arboleda esconde una de esas granjas dueña y a la vez esclava de esa tierra que la rodea. No hay vallas, no son necesarias… de tanto en cuanto, vacas, caballos y hasta búfalos. Anuncios de comunidades amish donde se vive anclado al pasado de los colonos en el nuevo mundo que desplazaron a las comunidades indias hoy relegadas a reservas.

En las incursiones fuera de la autopista, más casitas con su porción de tierra, banderas en las puertas, el buzón de correos frente al camino de entrada, la cortadora de césped…

Aquí todo es a lo grande! Camiones que transportan casas prefabricadas, campers grandes como autobuses que remolcan todo terreno, pickups remolcando roulotte largas como cajas de camiones… viajan con la casa a cuestas, o mejor, viajan en la casa y remolcan al coche para moverse en destino. Uno incluso remolcaba una Harley y un barco. Empezamos a cruzarnos con muchas: hombres solos, parejas cada uno con su moto, pequeños grupos… Fa se las mira todas. Ha habido algunas especiales cuyas fotos colgamos.

Al llegar a Sioux Falls, a las 18:15h. de la tarde, nos hemos dirigido primero al dealer (www.jl-harley.com/) del que hemos salido a las 19:45h. tras una larga conversación con las dos personas que lo llevan y es que los americanos, nos están pareciendo unas personas muy correctas que no han perdido la buena costumbre de dialogar con el prójimo.

Tras dejar las maletas en el hotel, hemos salido a cenar al japonés que nos han recomendado en el dealer y, dado que Fa lleva una semana de ave nocturna para escribir al día, ahora mismito que no son ni las 23:00h., ya está roncando aquí a mi lado.

Así que buenas noches o buenos días para los que estáis al otro lado y besos.

Fotos:  www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606868011308/

Hoy ha tocado otra vez el rollo arquitectura…

Coche y nos dirigimos al pueblo de Plano donde visitamos la Farnsworth House del arquitecto Nies Van Der Rohe no antes de haber estado una 1/2h. bloqueados en la Hwy 90 por culpa de un accidente de tráfico.

La casa en cuestión es una pasada teniendo en cuenta que ha sido diseñada y construida en la post-guerra. Se trata de un rectángulo casi sin paredes medianeras con cristales en lugar de materiales de construcción convencional, apoyada en unas vigas situadas en la parte exterior (ver foto).

Dejamos el pueblo para volver a Chicago haciendo una parada rápida para comernos unos bocatas. Visitamos la IIT (Illinois Institute of Tecnology) para ver el otro edificio del mismo arquitecto y aquí se acaba el tema.

Chicago tiene más de 20 compañías diferentes de taxi, es la primera vez que me encuentro en una urbe donde los taxis son diferentes, blanco, amarillo, granate, blanco/azul, azul, verde/beige, etc. ¿curioso verdad?

Una visita al dealer de Harley donde Sonia me regala una t-shirt y un parche, justo al final de la vuelta de la tienda se cruza con un peluche de bulldog francés disfrazado de motero y se lo lleva también (ver foto).

Salimos y paseamos por la avenida más importante de Chicago: Michigan, esta va para ti Isa: una foto a Tiffany. Entre otras fotografiamos también el otro rascacielos donde se puede subir, el Hancoock (www.hancock-observatory.com/en/).

Nos acercamos al paseo del lago donde está lleno de gente haciendo footing, paseando en bici o bañándose.

Finalmente reponemos fuerzas con una merienda y entramos en el Teatro Oriental, Sonia compró dos entradas para ver Wicked (www.wickedthemusical.co.uk/). Muy buen Musical, ha habido alguna que otra palabra que no he entendido mucho sin embargo los bailes todos…

Mañana hay mucho camino por delante, es el tramo más largo así que me voy a dormir que son casi las 2AM.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606846672673/

Preciosa, Chicago es simplemente genial, su modernidad, su paz, sus jardines, su gente, su lago y un largo etc.

Parece mentira que la tercera ciudad en población de USA sea tan «humana». La gente te saluda como si estuvieras en un pueblo, te pregunta si quieres que te hagan una foto (si Edu hoy tenemos una de los dos juntitos y te la dedicamos), si necesitas una ayuda para ubicarte o para ir en algún sitio, cosas así.

Pero volvamos al inicio del día, el hotel no tenía desayuno, ya lo sabíamos, salimos de Detroit (no recomiendo esta parada a nadie) por la Hwy 90 que nos llevará hasta Chicago. Paramos a repostar y desayunamos en un Mc Donall, ya ves, un café americano muy caliente (Sonia ha empezado a aficionarse, ahora hace como ellos, se lo lleva al coche… mirar en el link de las fotos) un poco de fruta y un pastelito de manzana.

Por el camino nada importante, varios camiones de los grandes, algún tramo en obra, speed limit 65Mi/h. (yo esta vez he conducido como los demás a 75Mi/h.) y algún que otro 4×4 llevando la casa encima…

Al llegar a Chicago, Tom nos lleva hasta el hotel Days Inn (www.daysinnchicago.net/) nada tiene que ver con los de Niagara Falls de la misma cadena, totalmente reformado, limpio, la habitación espaciosa, WiFi sin fallos (no como el de Detroit) y no nos cobran por adelantado.

Salimos a comer algo pero yo me quedo otra vez con hambre ya que por prisa nos hemos metido en un bar restaurante árabe y yo me he equivocado pidiendo una pita de atún ya que venía con mostaza (tengo alergia).

Taxi, dirección visita sobre tema arquitectura de Sonia: la Robie House. Bueno el precio del taxi desproporcionado, la visita muy interesante (para ella).

Volvemos al centro en tren y nos damos una vuelta por el Grant Park, enorme, muy bien cuidado, fotos y en su último tramo justo hacia la salida al centro cambia su nombre en Millennium Park donde hay un palco para conciertos, que parece estar dibujado por el mismo arquitecto que hizo el Guggenheim, Frank Gery, una piscinita para mojarse los pies y una extraña estructura donde te reflejas en ella tomando formas de chiste.

De nuevo pisando asfalto y sabiendo que el bús turístico plega a las 6PM, nos dirigimos hacia el Seas Tower Skydeck (www.theskydeck.com), esta vez subimos hasta el piso 103. Hemos tenido la gran suerte de no hacer cola y de pillar justo el cambio día/noche así que las fotos han salido preciosas.

Desde aquí se aprecia la enorme extensión que tiene Chicago, unos 57Km. la parte de los rascacielos, el lago que parece un mar con playa de arena incluida y su puerto lleno de barquitos. Las luces de algunas de sus avenidas se pierden en el horizonte, realmente es un espectáculo verlo desde este privilegiado lugar.

A la salida toca comer, mi estómago dice que ya, guía en la mano para ver restaurantes italianos, nos dirigimos al Italian Village (www.italianvillage-chicago.com) y nos metemos una cena como es debido, ahora si que el día ha sido redondo.

Un taxi y para el hotel, en este momento Sonia ya está soñando, mañana nos quedamos por la zona.

Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157606820565074/