2014_Biograd-Pula, Día 7, 371Km
junio 15, 2014
Amanece nublado pero no llueve, miro el tiempo en el iPhone y el panorama ha cambiado un poco, no llueve de aquí hasta la península de Istría. Rápidamente reservo una habitación en booking puntuada 9.3 en una villa en Pula.
Bajamos a desayunar, nos despedimos de Pepe y Felipe que se marchan de inmediato, su plan es hacer todos los kilómetros que puedan, dormir en cualquier parte para llegar el lunes a Barcelona.
Nosotros hacemos las maletas con calma, bajamos con Olga, hacemos el check-out y nos vamos, adiós Biograd na Moru, su nombre completo.
Por la carretera que bordea la costa llegamos tranquilamente a Zadar, sale el sol, aparcamos cerca del puerto y visitamos el centro histórico que, cómo en muchas otras ciudades de la costa croata, está dentro de unas murallas romanas, la cual se conserva en su totalidad. Empieza el calor, en el fondo lo prefiero así.
Aquí se alternan edificios antiguos con otros del siglo pasado y modernos, iglesias, terrazas, nos dirigimos al final del paseo marítimo, aquí podemos escuchar el sonido de un órgano cuyo sonido proviene directamente desde las olas del mar cuando tocan al mismo, los croatas lo han construido directamente en la roca haciendo agujeros que llegan a la superficie. Un poco más adelante está otra obra hecha con paneles solares cuyo nombre es “saludo al sol”.
Terraza, café, agua y nos vamos. Crema solar antes de salir, siguiente destino: Maslenica, tristemente famoso por su puente, hoy totalmente nuevo, donde tuvieron lugar encarnizados combates entre serbios y croatas por el control estratégico de la zona entre Zadar y la costa septentrional.
Pongo en el Tom el siguiente destino: Senj, hay 123 Km pero marca más de dos horas, en efecto han sido en su mayoría curvas, he disfrutado mucho, Mon no tanto. Además al final nos hemos encontrado con un grupo bastante numeroso del Firenze Chapter y ha costado varios kilómetros para adelantarlos a todos con ráfagas de viento incluidas.
Una vez llegados a Senj, paramos a repostar y al preguntar dónde podíamos comer nos indican en el castillo, allí que vamos. Dos filetes con champiñones, patatas fritas y arroz ha sido el plato para ambos, muy ricos. Nos ponemos de nuevo en marcha.
Seguimos por la costa, esta vez la carretera es bastante recta, a unos escasos kilómetros de Rijeka subimos a la autopista y entramos en la península de Istría.
El recorrido recomendado por la guía es por la costa pero visto el día que llevamos de curvas opto por ir por la autopista que discurre por el interior, la temperaturas bajan, nada de tráfico, llegamos a nuestro destino, Tom nos conduce cerca de nuestro destino ya que la calle en cuestión no está en su base de datos, al llegar cerca pregunto en una oficina de información turística y cinco minutos más tarde encontramos el lugar.
Se trata de una torre moderna con diferentes habitaciones, la dueña nos atiende en perfecto italiano, aquí es también idioma oficial debido a que en el pasado formaba parte de Italia. Una vez descargadas las maletas, me indica de entrar Ultra dentro y nada más entrar veo una Heritage softail aparcada. Nos ofrece de beber y con un mapa en la mano nos explica Pula.
Había leído que en una isla cerca de la costa hay un parque nacional y le pregunto, ella nos contesta y nos ofrece, si queremos, a que mañana haga una llamada para reservarnos dos plazas para la salida de las 11:30h les comentamos que sí. Mientras tomamos yo una cerveza y Mon su Cappuccino, llega el marido, amante de las motos, de hecho nos saca un álbum donde tiene diferentes recortes de periódicos donde aparece en distintas fotos y artículos. Resulta ser que él era el que organizaba la concentración aquí, hasta hizo venir al alcalde de Daytona Beach para digamos internacionalizar el evento pero por motivos políticos no pudo ser y dejó de organizarlo. Ahora tiene su Harley simplemente para dar un paseo de vez en cuando, de hecho la matricula que lleva es todavía de California.
Nos retiramos a la habitación, después de una buena ducha y una cena en el restaurante del puerto deportivo a un escaso quilómetro nos retiramos a descansar.
Pepe y Felipe están haciendo noche en Niza.

2014_Biograd-Split-Biograd, Día 6, 280Km
junio 14, 2014
Estaba yo durmiendo tranquilamente cuando el rugido de una Harley me ha despertado, luego el ruido se aleja, miro la hora, las 3:35h vaya, el Edu sí que ha salido pronto, vuelvo a dormirme.
Hoy ha amanecido lloviendo y no tiene pinta de mejorar, la APP del iPhone marca lluvia aquí, en el resto de ciudades de la costa, durante el resto de los días de la semana, vamos: genial.
Desayuno y a la habitación de nuevo, sobre las 11:00h deja de llover. Quedamos con el resto, parece que se está despejando, nos vamos a la concentra pero a mitad camino tomo la decisión de coger la moto e ir a donde teníamos planificado: Split.
La previsión ahora marca un 60% de lluvia en nuestro destino hasta las 14:00h, traje de lluvias y en marcha, la hemos pillado un poco hasta llegar, en el momento de aparcar ya para y no la volvemos a ver durante el resto del día.
Nos entra hambre, propongo una pizza y en pocos metros veo un cartel que indica pizzería con una flecha, subimos unas escaleras, llegamos hasta el final de un pasillo y nos encontramos con una terraza repleta de mesas llenas de gente, está claro que malo no tiene que ser. Entramos y quedan un par de mesas libres, una es para nosotros. Una larga espera, más de media hora y finalmente llegan nuestras pizzas, buenas.
El casco antiguo de Split está ubicado cerca del puerto, se halla dentro de los muros del palacio de Diocleciano de la época romana. Paseamos por sus estrechas calles, aquí hay bastantes turistas, Mon me comenta que se está celebrando una boda, hay unos chicos vestidos de romanos, esto sí que es hortera. Varias tiendas venden lavanda, aquí es muy famosa la de Hvar cuyo perfume destaca por su intensidad, le comento a Mon de comprar de recuerdo pero justamente me dice: ¿Quieres que la maleta y tu moto huelan a lavanda? Pues tienes razón, le contesto y seguimos.
Salimos de las murallas, nos tomamos un café y un agua y regresamos a Biograd.
Hoy comentaré el porqué de las siglas HR cómo identificativo del país, yo me pensaba que era Herzegovina que en realidad es BiH, HR es la abreviación de Hrvatska ósea Croacia en croata. Creo que este país está muy poco explotado a nivel turístico, hay muchos aspectos que se pueden mejorar pero tiene mucho potencial, seguramente en no muchos años será un país puntero si mejoran considerablemente las estructuras y se abran un poco más de mente. La mayoría de turistas, por lo menos en esta época del año son alemanes, austríacos e italianos, algún esloveno, polacos y poco más. Todos los carteles están en croata, inglés, alemán e italiano dejando completamente al margen francés y español.
Ultima noche para cenar juntos, lo hacemos en otro restaurante del paseo marítimo, una vez más buena comida a un precio razonable, se puede comer indiferentemente carne o pescado, para mí la noticia mejor es que ofrecen mucha plancha y no ponen frutos secos la cual cosa me hace realmente feliz.
Sobre las 22:30h nos retiramos al hotel, hoy a media noche juega Italia contra Inglaterra.
La previsión para los próximos días es lluvia, tormentas y más lluvia, hemos de abandonar por completo nuestra visita a Dubrovnik, visto el panorama miro un ferry que une Zadar con Ancona pero mañana domingo no sale, dudándolo mucho decidimos regresar poniendo rumbo a Italia, reservo un hotel a unos 500 Km de distancia en la ciudad de Padova.
Aguantando el sueño veo el partido entero, resultado final 2-1 para nosotros, por lo menos algo positivo.

2014_Aventura en el Mar, Día 5
junio 13, 2014
Olga llegó tarde pero llegó y luego se fue con Pepe y Felipe a la concentra.
Hoy hemos decidido tomarnos un descanso y aprovechar el bonito día de sol así que teniendo a Edu vamos al puerto para alquilar un barco y darnos una vuelta en algunas de estas islas que forman parte de la configuración de la costa de Croacia.
Somos siete, el barco no puede ser pequeño, preguntamos pero no encontramos, al final hay uno disponible pero es un yate, hacemos números y decidimos alquilarlo. La chica del mostrador que habla perfectamente italiano llama a un chico que parece discutirse con ella, al final coge un dinero y se va con Edu mientras tanto las chicas compran comida y bebida, Pepe e yo nos quedamos esperando el hielo.
Casualidad de la vida el yate en cuestión es precisamente uno que me indicó Edu y mi respuesta fue: no me gusta el color (plateado con banda negra). Una media hora más tarde subíamos y nos íbamos, el yate está sin limpiar. Primera parada cerca de una islita, baño, el agua está algo fría pero buenísima. Seguimos hasta otra isla y allí nos paramos a descansar, charlar, tomar el sol, volver a bañarnos hasta la hora de comer. Tengo que comentar que las olivas en este país son muy saladas.
Después de comer me tumbo a tomar el sol y me duermo, cuando me despierto veo a Edu que dice no con la cabeza y con el móvil en la mano dice que el tío no contesta. Pregunto qué pasa y me dicen que el barco no arranca, no hay batería. Que bien.
Empezamos a mover los brazos para llamar la atención a otros barcos hasta que un velero gira su rumbo hacia nosotros y al acercarse un señor nos pregunta que pasa y le contestamos: no battery. Bajan una zodiac y un chaval se acerca, en inglés nos entendemos, nos brinda entonces a que uno de nosotros vaya con él y que lo dejará en el primer puerto. Todos, repito todos me mandan a mí ya que soy el que mejor se puede entender en inglés, no discuto, me pongo pantalón corto, camiseta, cartera y cojo el móvil de Mon ya que el mío está casi sin batería.
Una vez llegado al velero veo que hay dos familias, una mujer de mediana edad me hace preguntas, yo le explico lo que nos ha pasado, ella lo explica a su hermana y a su cuñado sentados en frente. Poco a poco nos vamos alejando mientras yo pienso: cabrones!!!
El plan era llegar a puerto, coger un taxi y volver a Biograd, tardamos como una hora larga para llegar al puerto en cuestión, unos minutos antes recibo una llamada y se me comunica que ellos han sido remolcados, vuelvo a pensar: cabrones!!! Más tarde Mon se meaba de risa al recordar cómo Edu pedía socorro en “Eslavo” gritando : socorroski. Una vez amarrado el velero, pido disculpa por las molestias doy las gracias y bajo. Es un puerto deportivo en medio de la nada, voy tirando por una calle larga hasta llegar a la carretera principal. Menos mal que recibo una llamada de Edu el cual me dice me viene a buscar en moto y que le diga donde estoy, cuando veo el cartel le digo que en Bibinje, me dice que se lo deletree, pues vale: Barcelona Italia Barcelona Italia Navarra Jodido Estoy (en medio de la nada sin gafas de sol que me olvidé en el yate, con una sed tremenda, no hay bares por aquí).
En menos de una hora finalmente llega Edu a rescatarme, regresamos al hotel, allí Pepe y Felipe nos cuentan un cuento chino, que no nos han querido devolver la fianza entera y que solamente hemos recuperado una parte, que se han discutido y que han tenido que llamar a la policía. Todo mentira, solamente han cobrado el carburante, menos mal.
Salimos a cenar y encontramos en una terraza una mesa para todos, una tele grande está justo detrás de nosotros y casualidad de la vida empieza España-Holanda. Hay que reconocer que en Croacia el servicio es un poco lento pero la comida es buena, del tipo mediterránea y a un precio razonable. Mientras traen los platos y nos lo vamos comiendo marcan primero España y luego llega el empate y más tarde el equipo naranja marca el segundo, unos holandeses sentados en otra mesa exteriorizan sus sentimientos. Pagamos y nos levantamos, paseando por el paseo, viva la redundancia, vemos cómo van cayendo los goles contra España uno tras otro mientras yo pienso: final de ciclo, ya tocaba.
Una vez llegados al hotel nos despedimos de Edu e Inma que se marcharán temprano para llegar a tiempo a Genova y coger un ferry hasta Barcelona.

2014_Zagreb-Biograd, Día 4, 334Km
junio 12, 2014
Hoy por fin nos dirigimos a la costa pero antes vamos a efectuar nuestra primera visita obligada prevista para este viaje: el parque nacional de Plitvicka (www.np-plitvicka-jezera.hr).
Con ya bastante calor dejamos la capital del país sin pena ni gloria, Pepe en un principio había propuesto ir por una carretera en lugar de coger la autopista pero optamos por la segunda opción por lo menos para la primera parte del recorrido. Nos saltamos la salida que pepe dijo y salimos la siguiente, como de costumbre Tom intenta hacerte volver así que al llegar al primer stop, primero nos desviamos a la derecha, luego volvemos atrás y finalmente vamos en la otra dirección pero pasado un puente la pinta que tiene esa carretera no presagia nada bueno. Paramos al borde y decidimos volver a la autopista y salir a otro desvío más adelante. Pepe le pide a Felipe de darle la vuelta a la moto, yo también procedo a la misma maniobra pero en una fracción de segundo se me va la moto y me encuentro tirado al suelo y Ultra en posición completamente vertical. Mon me ve y le dice a los chico que me socorran mientras tanto apago el motor, entre los tres la levantamos y solamente una rallada al carenado, el resto está bien.
Antes de salir de la autopista repostamos, compramos agua, la temperatura roza los 30º. La carretera que nos conduce hasta la entrada del parque es tranquila, poco transitada y transcurre entre árboles, valles combinando curvas suaves con rectas, la velocidad es entre 60 y 80 km/h.
Mon me comenta que esto de viajar en moto no es tanto cómo se lo habían pintado, hasta disfruta con ello.
Llegamos a la entrada nº 1 del parque, a la entrada del parking de pago, sale un chico con chaleco reflectante invitándonos a pasar por el lado de la barrera para así no pagar, bien. Aparcamos a la sombra de unos árboles, varias Harleys están allí aparcadas.
Una vez llegamos a la taquilla, Pepe dice que nos espera sentado en la terraza y Felipe dice que no le va a dejar solo así que entramos solos. El recorrido propuesto mínimo es de unos 4 Km, los primeros de bajada, por un camino que combina piedra, cemento y pasarelas formadas por troncos de árboles.
Este parque forma parte de la UNESCO y según el comentario de la mayoría de la gente que ha visitado Croacia, es parada obligada para cualquier turista. Es el PN más grande del país, existen un sinfín de cascadas en constante movimiento a raíz del suelo calcáreo muy típico de esta zona que se modifica constantemente por el depósito de carbonato de calcio en el agua. Esta es la parte más visible y conocida del parque pero leyendo el folleto que nos han entregado a la entrada existen muchas más razones para visitarlo, la diversidad de la flora y la fauna son otro motivo para que un turista pueda quedarse por aquí varios días y disfrutar de la naturaleza, en nuestro caso no es así. En una escasa hora y media llegamos al lago grande y regresamos para irnos, hemos tenido suerte que no habían demasiados turistas así que tenemos fotos sin gente.
Al volver a la entrada los chicos no están, miro el móvil que estaba en silencio y aparecen varias llamadas y un sms comunicándonos que, cansados de esperar, se han ido para el hotel pero justo en aquel momento aparecen saliendo del aparcamiento con las motos, un silbido, se paran y quedamos en vernos en el hotel, nosotros entramos a comprarnos algo de comer.
La última etapa del recorrido transcurre entre valles en unas carreteras apetecibles para la conducción, un Opel nos adelanta y lo uso como abre-caminos hasta llegar casi a la autopista. De allí hasta el destino nada que contar, Tom nos lleva sin problema al hotel (http://www.hotelin-biograd.com/), check-in aquí nos quedaremos tres días en ocasión del 23rd European HOG Rally (http://biograd2014.com/hr/naslovna).
Después de una buena ducha se reúne el grupo casi entero con Edu e Inma. Pepe nos dice que Olga ya está en Zagreb pero el avión a Zadar lleva retraso. Salimos a cenar y a dar la primera vuelta por la concentración que discurre por todo el paseo marítimo, la mayoría de los bares tienen en sus terrazas pantallas donde se puede apreciar el partido inaugural del mundial de Brasil y, mira qué casualidad es Brasil-Croacia.
Tras tomar unas cervezas y con pepe nervioso porque no tiene noticias de Olga, nos retiramos al hotel.
Mañana el plan es no coger la moto.

2014_Venecia-Zagreb, Día 3, 377Km
junio 11, 2014
Hoy hemos sido los primeros en desayunar, bueno mejor decir, entre los cuatro, porque abajo había una marea de gente. Si el hotel de Niza tenía deficiencias en las habitaciones y un desayuno a la altura, aquí ha sido exactamente al revés.
Tom nos saca del barrio y nos conduce hasta la autopista que a la vez hace la función de ronda, sinónimo de caravana. Una vez pasada la zona de influencia de Venecia podemos circular a 130 Km/h que es la velocidad máxima permitida en Italia.
Una parada técnica a media mañana, repostaje, café y llegamos a la entrada de Eslovenia, paramos para hacernos unas fotos al cartel y seguimos. Un poco más adelante hay el peaje, deceleramos y justo al llegar a la barrera un policía nos para. Me entiendo con él en italiano, dice que no llevo la pegatina, que pegatina le pregunto yo y él me contesta que es como en Suiza o Portugal, hay que comprar una pegatina para circular en las autopistas porque ya no se paga en el peaje. Vale, entonces le digo que me venda una y él me dice que claro pero antes tendré que abonar la multa correspondiente, es decir 300€, imaginaros la cara que se me puso, luego comenta que al no ser residente en Eslovenia hay un descuento de pronto pago del 50% quedando asimismo en tan solo 150€, vamos un chollo.
Me pregunta que pegatina quiero, la de una semana, de 15 días o más y le contesto pidiendo los precios que son 7,50€ por una semana, 30€ por dos, pienso: deben de ser atontados, como pueden dar estos importes, está claro que más vale comprar dos semanas separadas que 15 días juntos, ¿no? Pagamos y nos vamos mientras ellos paran a unos cuantos minis con matricula de Turquía.
Seguimos por la autopista hasta la entrada de Croacia donde en ambos lados nos piden documentación. Vamos a ver: ¿para qué narices hacen un control de documentación para pasar de un país comunitario a otro? Deberían darse una vuelta por Europa y comprobar que los controles de documentación en las aduanas son cuando un país comunitario es limítrofe con otro que no lo es.
Con un calor asfixiante seguimos hacia Zagreb, de repente, tras coger un bache, Tom salta al vacío, en un reflejo sin precedentes con la mano chunga lo toco y lo desplazo hacia la moto y después hacia mi barriga salvando así el aparato, no puedo decir lo mismo de Edu que salió el sábado de avanzadilla y perdió su GPS en un túnel en Francia casi tocando Italia, no contento dio la vuelta, lo recuperó pero no lo volverá a utilizar, algún camión le pasó por encima
Entramos en Zagreb, llegamos al hotel (http://www.hotelastoria.hr/), aparcamos las motos, ducha fría, descansito y comemos algo en el restaurante.
Un poco más tarde salimos para ver la ciudad, el hotel está ubicado en una calle bastante céntrica, en un paseo relativamente corto llegamos hasta la catedral, nada de especial ni por fuera ni por dentro, seguimos paseando pero hace demasiado calor y Pepe nos propone sentarnos en una terraza a la sombra y tomar algo fresquito, así lo hacemos.
Zagreb es la capital de Croacia pero se parece bastante a un gran pueblo tranquilo, no hay el típico ruido de una metrópoli, hay varias líneas de tranvía que se ven claramente que son de décadas distintas, un modelo en concreto me recuerda el de Milán pero aquí son todos azules.
Seguimos subiendo hasta encontrar una calle peatonal donde hay un bar tras otro en ambos lados repletos de gente, se ven pocos turistas, una vez recorrida la calle hasta el final, a partir de allí empieza la vegetación, regresamos sobre nuestros pasos y nos volvemos a sentar a tomar unas cervezas. Aquí la gente es muy pero que muy blanca, tan blanca que parecen cadavéricos.
Pepe y Felipe regresan al hotel y nosotros tardamos más de media hora para encontrar un restaurante, es increíble, todos son bares con terrazas. Cenamos cerca de la catedral en una terraza, bien y a un precio más que razonable.
Un poco más tarde llegamos al hotel, nos cruzamos con los chicos y nos vamos a la cama.
Zagreb no se merece ninguna visita.

2014_Niza-Venecia, Día 2, 583Km
junio 10, 2014
Sobre las 8:00h bajamos a desayunar, Pepe y Felipe ya estaban tranquilamente sentados en el jardín, el desayuno completo y todo de buena calidad. Si a esta hora hace ya tanto calor está claro que hoy lo vamos a pasar mal.
Con un poco de tráfico salimos de Niza y nos metemos en la autopista, como es sabido este camino alterna túneles y viaductos sin parar, los primeros nos ayudan a soportar el calor. Breve parada a media mañana, un bocadillo de pie al medio día hasta llegar cerca de nuestro destino de hoy: Venecia.
El hotel reservado por pepe siguiendo mis recomendaciones está lógicamente en tierra firme, Felipe se hace un pequeño lio con su navegador, en una redonda él se va por un lado mientras Pepe por otro, yo le sigo. Entre que unos esperaban al otro y viceversa al final lo clásico de toda la vida: preguntando se llega a Roma y al hotel llegamos.
Duchita bien fría, cambio de ropa, chanclas, bus que nos deja en Piazza di Roma justo a la entrada de Venecia, allí compramos unos billetes para el vaporetto que nos llevará a la Piazza San Marco y los del bus de vuelta.
Después de varias paradas bajamos, una cervecita fría y llevo al grupo a ver el “ponte dei sospiri” pero me equivoco de dirección y nos desplazamos un poco, mientras tanto Mon se compra un par de mini-máscaras de carnaval muy típicas de aquí. Volvemos sobre nuestros pasos y finalmente vemos el puente en cuestión. Seguimos caminando hasta la Piazza San Marco, fotos a unos y a otros, panorámicas y seguimos en dirección al “ponte di Rialto” en el canal grande. Durante el recorrido encontramos varios rincones donde echamos más fotos. Finalmente llegamos al puente en cuestión, aquí es donde realmente se aprecia la esencia de Venecia donde varias embarcaciones se deslizan sobre las aguas, se está haciendo de noche y las sombras juegan con los reflejos de las primeras luces artificiales.
Buscamos un restaurante para cenar y decidimos hacerlo, como no, en el mismo canal grande. Nos sentamos en uno de ellos, viene el camarero, un “Paqui”, le pedimos la bebida mientras leemos la carta. Al tomar nota de los platos le pregunto, por si acaso si los “tagliatelle ai funghi porcini” llevan frutos secos, la cara que puso parecía decir: no sé de qué me estás hablando. Le vuelvo a formular la pregunta y le brindo a que se vaya a preguntar al chef. Vuelve y me dice: no, no lleva frutos secos, aquí no servimos nada a los alérgicos (¿?), solo lleva nueces (¡!), le pregunto: me estás diciendo que no lleva frutos secos y lleva nueces, me parece que aquí hay algo que no cuadra. Vuelva a dentro y al rato me dice que se había equivocado. Empiezo a cabrearme.
Antes de que trajeran los primeros, miro atentamente la terraza y a los camareros y todos son “Paquis”, me entran las primeras dudas. Comemos cada uno su plato, traen el segundo y la verdad es que mi plato está hecho con tallarines al huevo que nada tiene que ver con el plato que yo he pedido, la pasta blanda y la verdad es que no puedo admitir que en Italia me sirvan algo así, me lo como porque tengo hambre.
Finalmente llega la hora del postre, le pido al camarero, el mismo de las nueces, tres “affogati al caffé” y me dice: no tenemos. Le pregunto: ¿Tienes helado de vainilla? Me contesta que sí. Le pregunto: ¿desde hace cuánto tiempo vives en Italia? Me contesta: diez años. Le digo: me parece muy fuerte que lleves en mi país diez años y ni siquiera tienes conocimiento de un postre que se sirve en todo el país. Mon se levanta para irse al lavabo y le digo: por favor puedes echar un vistazo a la cocina, creo que este restaurante está en manos de “Paquis” y que hemos tenido muy mala suerte. Al volver me confirma que en la cocina todos son de la misma raza. ¿Dónde vamos a llegar?
Pagamos sin dejar ni un céntimo de propina y poco a poco volvemos al punto de llegada por las calles y los puentes de esta peculiar ciudad que, como en otros casos, hay que ver una vez en la vida.
Bus, hotel y a dormir, mañana más.

2014_BCN-Niza, Día 1, 704Km
junio 9, 2014
Hace exactamente un año que no teníamos vacaciones pero por fin el momento ha llegado.
Hoy ha sido la típica jornada inicial donde haces muchos kilómetros, todos ellos en autopista, para finalmente parar, descansar y seguir el día siguiente, pero empezaré desde el principio…
Ayer domingo con toda tranquilidad hemos preparado el equipaje, este año, a diferencia del anterior el viaje es de unos quince días y muchos kilómetros por lo tanto teníamos que ser básicamente prácticos a la hora de escoger las prendas, En mi caso no era la primera vez pero en caso de Mon sí. Tengo que reconocer que me ha sorprendido positivamente cuando al pasar por su casa me comunicaba que le quedaba algo de espacio en la maleta interior del tour-pack. Pensé: genial, me ha hecho caso. Yo, como de costumbre, me he quedado con la maleta exterior del porta equipaje, mientras las dos maletas de las alforjas contenían una los trajes de lluvias y la otra los zapatos, el secador etc.
De pie temprano logramos salir sobre la hora prevista y llegar al punto de encuentro con dos minutos de antelación, allí Pepe y Felipe nos esperaban. A Mon le hacía gracia que llevásemos durante el viaje el micro y los auriculares en los cascos, a noche los puse y hoy nos conectamos. Intentamos buscar un canal para comunicarnos con Felipe a través de las emisoras, luego ha resultado ser un fracaso porqué la cosa no funciona bien.
Sin superar los límites de velocidad llegamos casi a Girona donde nos encontramos con un par de accidentes y un solo carril abierto con el consecuente embudo, entramos en Francia. Un curioso 77.777 marcaba el cuentakilómetros y, al verlo se lo enseño a Mon que saca el móvil para hacerle una foto pero al momento de la verdad la última cifra se había convertido en un ocho. El sol ya pega y el calor se nota, seguimos. Paramos pasado Montpellier a comer tranquilamente sentados en una terraza a la sombra. Al volver a arrancar me niego a ponerme de nuevo la chaqueta, protector solar y pal ante.
Felipe y yo nos alternamos abriendo camino. Al preparar este viaje he actualizado el Tom pero Europa entera no cabe así que he tenido que instalar solamente la parte oriental dejando fuera tanto Francia como Italia, Al llegar a Niza, Felipe nos conduce al hotel, allí descargamos maletas y, no sin complicaciones encontramos el aparcamiento privado que habíamos reservado con antelación, un maravilloso box cerrado para las tres motos.
Después de una buena ducha, con agua fría en mi caso (la primera del año), damos un paseo y paramos a tomar unas cervezas, ya tocaba. Dos rondas y nos vamos un poco tocados a buscar un restaurante que le habían recomendado a Felipe, Lo encontramos pero entre que nos sientan en el interior sin aire acondicionado y que echando un rápido vistazo a la carta de postres que había en la mesa, 20€ por cada tipo, tomamos yo creo la sabia decisión de levantarnos e irnos del local.
Paseando habíamos visto una pizzería que a pesar de no tener la bandera italiana tenía buena pinta, allí nos dirigimos. Una vez sentados pedimos cuatro pizzas, una ronda más de cervezas y de postre un “affogato al caffé” para los hombres, no saben lo que es, se lo explico y nos lo traen. Pagamos y nos vamos.
Antes de volver al hotel paramos a tomarnos cuatro mojitos en el mismo bar de las cervezas, no ha sido un acierto ya que eran muy malos y tremendamente caros. A dormir que mañana nos esperan varios kilómetros por hacer.

2013_BCN Harley Days
julio 7, 2013
Sábado 6 de julio
Hoy he ido a trabajar con Ultra con la intención de pasarme por el evento al medio día y así ha sido, a las 13:30h cuando en la parada había dos chicas atendiendo, me he acercado. La zona reservadas para las Harleys estaba llena así que he tenido que aparcar encima de la acera en el Paralelo justo al lado de la feria, eso sí, a la sombra.
Un paseo por las paradas no oficiales me ha llevado hasta la entrada del Harley Village, una vez dentro he visitado la carpa con algunas motos antiguas y la de los últimos modelos. La Ultra de tonos marrones que había visto en la web no me ha convencido del todo, a los otros modelos les he dado simplemente una ojeada rápida.
Paso de un lado al otro del recinto donde justo en medio hay los dos dealers de Barna, en ambos casos exponen varias motos de segunda mano, ya me lo dijo Pepe que tienen sobre stock. No entro en ninguna.
Al otro lado hay una carpa con merchandising para casa, entro y doy una ojeada, hay unos taburetes como los míos pero con respaldo a un precio, bajo mi punto de vista, demasiado elevado. Tazas, vasos, posavasos, cuadros, espejos y muchos otros accesorios están allí expuestos. Finalmente me atraen unos termómetros de pared donde aparece la temperatura tanto en Celsius como en Fahrenheit, miro el precio, es razonable, escojo uno que lleva el mismo dibujo del imán que compré en la R66, pago y me lo llevo.
Salgo otra vez a la avenida María Cristina y sigo mirando las tiendas hasta encontrar lo que andaba buscando desde Roma: un sencillo chaleco de piel negra ligera y sin dibujos. La chica que me atiende es sudamericana que, mira por donde vive desde hace catorce años en Milán, le digo que soy de allí. Ella me habla en italiano e yo en castellano, tras negociar el precio me lo llevo con una ligera rebaja.
No hay nada más que hacer así que me largo y regreso a la Boqueria para comer.
Domingo 7 de julio
Ayer ha costado un poco ponernos todos de acuerdo pero finalmente la hora del encuentro en la gasolinera de la calle Lleida ha sido las 9:30h. Nosotros nos hemos puesto en marcha a las 7:45h pero cómo era de esperar hasta bien entradas las 9:00h no hemos salido en dirección BCN. Suerte que no había tráfico y que cinco minutos antes de la hora ya estábamos allí.
Con anterioridad, justo delante del edificio de tráfico, parados en el semáforo, Mon saluda a otro harlero y él, en cuanto la reconoce se le escapa la pregunta de rigor: ¿Qué haces tú subida a una Harley? Seguimos, más tarde nos volveremos a encontrar cerca del estadi Lluis Company de donde saldrá el desfile.
Estamos ahora con las motos paradas esperando la hora de salida prevista para las 11:00h, Pepe nos pone música y un par de cervezas que reparto como si fueran chupitos. Lupe, a pesar de estar embarazada, no se ha querido perder el desfile, Sergio ha venido solo, Natalia está en Valencia, unos amigos de Iván nos acompañan y a mi derecha Felipe tiene un pequeño problema con la gasolina y va secando las gotas con un trapo mientras Oriol ha venido con el hijo de Delia.
Charlamos, nos reímos, que raro… hasta que finalmente arrancamos motores y nos vamos. Le paso a Mon mi iPhone para que vaya tirando fotos, más tarde haremos una selección.
Hace mucho calor y claro está, nuestras motos no ayudan en absoluto para este tipo de actividad, ¿La novedad? Bueno, que esta vez voy en bermudas y con bambas estando muy atento a no quemarme una pierna ya que esta mañana maniobrando ya he tocado ligeramente la derecha con el tubo de escape.
El recorrido es el de siempre, Granvia hasta Plaza Tetuan y para abajo en dirección Arco del Triunfo, estamos todos más o menos cerca hasta que Iván y Sergio en lugar de ir cómo todo el mundo por la derecha en Plaza Tetuan lo hacen por el lado contrario tipo conducción inglés y una vez adelantado casi todo el mundo se paran para hacer fotos. Nosotros y Oriol, pegadito a mi culo, logramos sin que uno quiera la cosa, a adelantar a varias motos para situarnos muy cerca del principio.
Una vez pasado paseo de Colon volvemos a subir a Montjuic y, justo antes de entrar en el pequeño túnel le digo a Oriol: una vez arriba nos desviamos a la derecha y vamos directo a la concentra así no tendremos problemas para aparcar. Dicho y hecho.
Una vez entrados en la parte reservada para las Harleys, vemos a Pepe que ha sido aún más listo y en lugar de subir se ha desviado por el Paralelo.
Nos sentamos en una terraza a la sombra y nos tomamos unas birras y cómo no, seguimos con las risas, hablamos de planes futuros; llega el resto del grupo y se van a dar una vuelta, nosotros seguimos allí un rato más. Justo al levantarnos veo a Luís Barrera y a Lidia que no tarda en decirme que se jubila la próxima semana, un abrazo a los dos y entramos en el Harley Village, allí encontramos a varios amigos del Barcelona Chapter, nos quedamos charlando con unos y con otros hasta casi las 14:00h hora que decidimos irnos, tenemos mesa reservada en el Fosbury (www.fosburycafe.es/) en Castelldefels Playa.
Antes de dejar la concentración recuperamos unos pines que la organización amablemente nos regala.
A esta hora poco tráfico así que en un plazo de tiempo razonable llegamos a nuestro destino por la C-31, aparcamos justo delante del restaurante, nos sentamos y pedimos agua, estamos secos y muy pero que muy acalorados. En seguida llega el resto del grupo y comemos, el servicio no es de lo mejor pero lo importante es la compañía.
Tras la comida un helado refrescante en la Jijonenca y un saludo a todos, hasta la próxima, tengo suerte en haber conocido a este grupo de gente maravillosa y poder disfrutar de nuevo después de un periodo alejado de ellos, tengo que decir que Mon también se lo está pasando bien, es buena señal.

