2017_Salida, Día 1

noviembre 5, 2017

Nos despertamos sobre las 8:00h seguimos sin luz, que fuerte me parece, pues nada, descansamos un poco más y luego nos ponemos en marcha, coche y a La Pava a desayunar.

Al poco de regresar, por fin vuelve la luz, preparación de maletas, ducha, comida, finalmente sobre las 16:00h Marcelo nos acompaña al aeropuerto, una vez allí buscamos el mostrador, nos ponemos en la cola y al poco rato nos informan que hay un retraso importante con el avión, de hecho en Roma hay un temporal de rayos y el aeropuerto está cerrado, imaginad nuestras caras…

Una media hora más tarde, nos dicen que los que tenemos transborde a otro vuelo que en principio no debemos de preocuparnos, si perdemos el enlace nos reubicarán en otro vuelo o en el caso que no hubiera, hotel y salida el día siguiente. Imaginad de nuevo nuestras caras…

Finalmente vuelven a abrir el embarque, dan prioridad a los que tenemos transborde y al hacer el check-in nos comunican que se ha retrasado la salida a Santiago una hora y media, bien!!!

En Fiumicino tenemos tiempo hasta de cenar, tal y cómo había planificado si no hubiesen habido retrasos, una vez arriba nos acomodamos, en este momento ya estamos sobrevolando el Atlántico, son las 2:38h hace escasa media hora que hemos acabado de cenar, otra vez, en un rato apagarán las luces y todo el mundo a dormir.

2017_Día 0, Blackout

noviembre 4, 2017

Hoy ha sido, por fin, el último día de gestiones y de trabajo que ha empezado por el corte de pelo de primera hora en Sitges, pasando por una visita, compra incluida, en la tienda Salewa en el Outlet de Viladecans, luego despacho preparando los pedidos programados durante mi ausencia hasta llegar a la hora de comer.

Hoy Mon me acompaña, ella ya está de vacaciones, Martina y Àngel se han acoplado, Max también se sienta con nosotros. Una vez acabada la comida regreso al curro.

La tarde pasa volando, llega la hora del cierre, ahora si, vacaciones de verdad, ha pasado un año y cuatro meses desde aquel viaje a la Toscana en Harley…

Llegamos a Garraf, el alumbrado de la avenida de la playa no funciona, tampoco el de la subida pero el de la plaza de arriba si que va, Mon comenta que hay dos líneas que alimentan al pueblo. Aparcamos, pasamos por delante del bar Antonio que está a rebosar de gente viendo el partido del Barça, seguimos nuestro camino hacia casa. Al llegar al túnel de la estación una chica nos avisa que a partir de allí no hay luz por ningún lado, casas incluidas, es decir «blackout», ojalá estaría hablando de una de las canciones del último disco de U2…

Una vez en el apartamento, velas, el rodaballo a la nevera, media hora más tarde tomo la decisión de cenar fruta, mejor eso que irnos a dormir con el estomago vacío.

Esto de tener algún tipo de contratiempo en nuestro primer día de vacaciones empieza a ser una constante, en fin. 

2017_Transpirenaica, 1.320Km

septiembre 11, 2017

Viernes 8 de septiembre, 245Km.

La extraña pareja la ha vuelto a liar, me refiero a que no es muy común ver a una Harley y una BMW viajar juntas, pero esto es lo que nos ha pasado por segunda vez, dos parejas de amigos que deciden pasar, en este caso, un fin de semana largo viajando por los Pirineos.

La idea surgió en agosto, a todos nos ha parecido bien así que un domingo por la tarde nos hemos reunido y hemos dibujado el recorrido reservando los hoteles coherentes con ello, todo estaba preparado.

Sobre el veinte de agosto me ha llegado la carta que avisaba de la llamada obligatoria de la ITV, no quedaba mucho tiempo, me puse de inmediato en marcha, primero quedar con el Dealer para el cambio de los tubos de escape y luego la reserva on-line.

El cuatro de septiembre todo hecho y, de paso, cambio de pastillas de frenos traseras.

Para aprovechar al máximo el tiempo logramos salir sobre las 16:30h y lo hacemos en dirección Sitges para evitar el tráfico del área metropolitana de Barcelona, primeras curvas de las muchas que nos esperan. De allí, seguimos en dirección Vilafranca, Igualada para así efectuar el recorrido que tanto me es familiar en dirección Andorra.

Una vez llegados a Coll de Nargó nos desviamos para Tremp, este tramo ha sido el que Pep Pallares escogió en una de sus salidas con el Chapter, lo recuerdo cómo si fuese ayer, realmente vale la pena disfrutar de sus curvas. El tráfico es casi nulo, la temperatura es alta y el tiempo acompaña, disfrutamos de tantas curvas.

Una vez llegados a Isona seguimos hasta Gavet y un poco más tarde al destino de hoy, Cellers, allí nos esperan dos habitaciones reservadas en el hotel Terradets justo al lado del pantano del mismo nombre, lugar conocido por Gemma y Cesar.

Check-in, ducha y a cenar; lo hacemos en el restaurante del mismo hotel, todo exquisito, es realmente sorprendente la calidad, la presentación de los platos y el servicio, un diez. Nos retiramos pronto, mañana nos esperan muchos kilómetros.

Sábado 9 de septiembre, 443Km.

Habíamos quedado a las 08:00h para desayunar y allí estábamos Mon y yo, nos querían dar una mesa de 2 personas, pero les decimos que somos cuatro. Recorrimos el bufet, nos servirnos, una vez que todo está en la mesa empezamos a desayunar, los chicos no llegan, envío un WhatsApp a Cesar. Seguimos, un poco más tarde le llamo, nada, llamo a Gemma, nada. Mon me dice: esto ya nos lo hicieron la otra vez. Acabamos, subimos y llamamos a su habitación, Cesar abre la puerta y nos dice, cómo no, que no se habían despertado.

Un poco más tarde bajamos y ellos ya estaban listos en la moto. Hoy tenemos un día un poco complicado, la previsión meteorológica da lluvias dispersas tanto en el lato catalán, cómo del francés. Salimos preparados con trajes de lluvia y sobre todo mentalizados sabiendo el día que nos espera.

La primera parte del recorrido nos lleva a Tremp, La Pobla de Segur, El Pont de Suert, el cielo está completamente tapado, alguna gota sin importancia. Más vamos al norte y más agua cae, pero esto no es nada comparado con lo que nos encontramos justo al salir del túnel que da acceso a Vielha, Frio, lluvia intensa, niebla, parece estar en pleno invierno. Pongo en marcha los puños calefactables. Una vez llegados abajo, decidimos hacer una pausa técnica, café y algo más encima de nuestros cuerpos. Volvemos a las motos y “pa lante”.

Cruzamos al país Galo por el Puerto del Portillón hasta Bagneres-de-Luchon, sigue lloviendo. Una vez en Arreau, para de llover, breve parada en el pueblo para sacar unas fotos. Ahora nos esperan dos puertos importantes, el primero Aspin donde empezamos la subida, la carretera aquí es bastante estrecha, traficada y con muchos ciclistas, me distraigo un segundo mirando el Garmin y al volver a mirar de frente me veo una BMW viniendo hacía mí, suerte que ambos hemos tenido buenos reflejos y no ha pasado nada. La frase siguiente de Mon ha sido: no me gusta esta carretera, demasiado tráfico y es peligrosa. No le quito la razón pero la culpa de lo que ha pasado solamente es mía.

No hay otras anécdotas hasta llegar abajo, allí nos desviamos de nuevo para recorrer uno de los puertos más famosos del Tour de France, el Tourmalet. Mientras subimos nos cruzamos con muchos más ciclistas que antes, tanto de subida cómo de bajada, también gente corriendo, la temperatura baja en picado, vuelve la lluvia, así no se disfruta tanto, ahora la niebla nos envuelve, enciendo las luces suplementarias.

Casi al llegar arriba se me enciende la luz de la reserva, miro los kilómetros que quedan y marca un extraño 38 que baja en nada hasta los 18, algo realmente inexplicable. Busco en el GPS la gasolinera más cercana y la marca atrás, paro. Cesar me dice que a 13Km hay un pueblo y que debe de haber una gasolinera, seguimos. A la bajada, de la misma extraña forma, los kilómetros van en aumento hasta llegar a los 52, no sé si estar más tranquilo o más preocupado. Un poco más abajo finalmente deja de llover, se despeja bastante el cielo, llegamos a Luz Sant-Sauveur, encontramos una gasolinera automática, parada y a repostar. Baño y café.

Debido a que no vamos para nada bien de tiempo, debemos cambiar el plan inicial que consistía en comer en Formigal donde hay una concentración de BMW, decidimos entonces seguir hacia nuestro destino de hoy por vías rápidas después de parar a comer algo en el siguiente pueblo. Pasamos por Lourdes, nos desviamos para Arudy, lluvia, lluvia y más lluvia.

Hoy parece que el tiempo no nos quiere dar tregua.

Pasamos de una carretera a otra, Garmin nos guía y nos conduce hasta un bonito pueblo o por lo menos así lo miré en internet, Saint Jean de Pied de Port, punto de inicio de muchos peregrinos. Estamos a menos de veinte kilómetros del hotel de hoy pero no nos paramos porqué sigue lloviendo y no nos apetece pasear.

Finalmente llegamos a destino, un hotel ubicado en el pueblo de Banca, aparcamos, desmontamos maletas, check-in, nos atienden en español, perfecto.

Ya en la habitación nos quitamos la ropa húmeda, los trajes de lluvia han funcionado bien, ponemos la calefacción y una buena ducha caliente nos regenera.

Cena en el mismo hotel, yo pruebo una trucha deliciosa pescada en el rio que está justo al lado, finalmente nos retiramos a descansar un poco exhaustos pero contentos por no lamentar ningún tipo de accidente a pesar de lo peligroso que resulta conducir en moto con lluvia y por las montañas.

Domingo 10 de septiembre, 282Km.

Anoche, quedamos en desayunar a las 9:00h con maletas preparadas, yo como de costumbre me he levantado una hora antes así que en media hora ya nos sentábamos en la mesa para desayunar, ellos hoy llegan puntuales.

La previsión para hoy es de lluvias, por lo menos en el lado francés y durante la mañana en el español.

Una vez cargadas las maletas, intento poner en marcha a Desy, pero no arranca, es extraño la batería estaba cargada, lo primero que se me pasa por la cabeza es que hoy es domingo y va a ser complicado poder encontrar a un mecánico y menos de Harley.

Nos encontramos en una subida o bajada según como se mire, claro, Cesar me dice de intentar arrancarla poniendo segunda aguantando el embrague, lo hago, pero lo único que consigo es clavar la rueda trasera. A media bajada me pongo en un rellano plano y al rato vuelvo a intentar arrancar y por arte de magia lo consigo sin problema.

Más tarde me viene a la cabeza que esto ya me pasó en otra ocasión con Ultra que estaba aparcada en una subida, preguntaré al Dealer el porqué.

Una vez en marcha nos dirigimos a Navarra, Garmin nos desvía por una carretera de montaña asfaltada pero muy estrecha donde un coche y una moto juntos no pasan, suerte que solamente nos hemos cruzado con uno justo donde había una entrada de una casa. En un par de curvas muy cerradas he tenido que maniobrar para girar.

Una vez arriba, encontramos una gasolinera, repostamos para que no nos vuelva a pasar lo de ayer. Por cierto arranco sin problema.

Empieza la bajada y, mira por donde, empieza a llover a cantaros, una lluvia incesante y espesa que nos acompaña prácticamente hasta Pamplona donde aparcamos cerca del centro histórico. Todos ya estamos bastante hartos del tiempo, suerte que la previsión a partir de ahora es de nublado y soleado. Nos tomamos un café en un bar y damos un paseo por el centro, hay una feria, compro un tarro de miel del bosque, suena bien, visitamos la plaza del ayuntamiento, la catedral, Cesar se toma unos pinchos y de nuevo en marcha.

La lluvia vuelve a hacer acto de presencia en algunos puntos durante el trayecto por vías rápidas que nos llevan a Aragón hasta casi a Jaca. Antes de llegar finalmente se despeja completamente el cielo y sale, por fin, el sol.

Aparcamos y nos vamos a comer.

Antes de salir sobre las 16:00h decidimos dar una vuelta por Biesca y Broto, recorrido que Gemma y Cesar ya conocían, esta vez sí que disfrutamos a tope conduciendo bajo el sol y con asfalto seco.

Finalmente llegamos al destino de hoy: Ainsa

Después de la ducha de rigor, visita al casco antiguo, que por cierto es muy bonito, unas fotos y a cenar, retirada antes de la media noche, mañana por la mañana decidiremos por dónde ir, lo único que sabemos es que regresamos a casa.

Lunes 11 de septiembre, 350Km.

8:30h desayunando con maletas ya cargadas, coincidimos en no ir por vías rápidas por lo tanto Gemma nos propone volver hacia el norte en dirección Benasque para luego girar hacia El Pont de Suert pasando por los Puertos de Fadas y Espina, allí que vamos no antes de haber repostado.

El cielo está completamente despejado, el sol nos acompaña, pero la temperatura es baja, hoy hemos salido sin ponernos los trajes de lluvia ya que no son necesarios. No hay tráfico, la carretera está bien, Cesar abre camino, pasamos a una Road Glide estacionada al borde de la misma carretera, un poco más tarde llega detrás nuestro y nos acompaña durante un buen tramo, el chico que la conduce lo hace muy bien porqué nosotros vamos bastante alegres, no sé si me explico…

Al desviarnos nos despedimos con un saludo.

Una vez llegados a El Pont de Suert volvemos a girar a la izquierda y pasamos el Puerto de la Creu de Perves, otra carretera de montaña para disfrutar de sus curvas y paisajes hasta llegar a La Pobla de Segur donde hacemos una parada técnica.

De nuevo en marcha, recorremos el tramo de la C-13 hasta Tremp para volver, una vez más a desviarnos hacia Isona, otra bonita carretera, aquí hay más tráfico y sobre todo más motos. Finalmente llegamos a Ponts y allí decidimos ir directos a la costa por el mismo camino de la ida.

Llega el momento de repostar cerca de Vilafranca del Penedès y allí propongo parar a comer en Canyelles y lo hacemos en un restaurante argentino en la misma entrada del pueblo, todo un acierto, muy buena carne a un precio más que correcto.

Salida para el último tramo que hacemos por el interior hacia Sant Pere de Ribes, Sitges y las costas hasta Garraf donde paramos en la recta antes de entrar en el pueblo, nosotros primero vamos a dejar las maletas en casa, nos despedimos con un “cómo siempre un placer y hasta la próxima en moto o no”

Un fin de semana largo donde en general hemos disfrutado mucho, nos han quedado algunos puertos que teníamos planificado, pero no importa porqué así tendremos la excusa perfecta para volver a organizar otra transpirenaica.

2017_Montmeló

agosto 6, 2017

Después de regresar del viaje a Menorca, los chicos nos preguntaron si teníamos libre el domingo seis de agosto y, en efecto, la agenda estaba vacía, entonces nos dijeron de apuntar “día sorpresa”.

A faltar poco para el domingo, concretamente el martes anterior, Mon pregunta en el grupo de WhatsApp a qué hora querían quedar y Laura contestó en un lugar llamado Caravaning Park Vallès a las 11:00h y que teníamos que llevar bañador, chanclas, gafas de sol, zapatos cómodos, crema de sol, dos cascos de moto, champú, palomitas, GoPro, libreta, boli y gorra, y también que teníamos que ir en coche.

Pasan los días, el sábado yo escribo: ahora dejemos a parte el cachondeo y decirnos a qué hora, donde y que llevamos mañana.

La respuesta de Laura ha sido sorprendente y sencilla: vamos a que des una tanda de vueltas en el circuito de, emoticono de una montaña, emoticono de un melón, con el coche nuevo. Seguido de otras explicaciones del resto de cosas de la lista.

Anoche estuvimos en la fiesta de cumple de Paola en Calafell y llegábamos a casa alrededor de la 1:15h. Esta mañana en marcha sin ningún problema, vamos para el punto de encuentro con la única variante de llevar dos bolsas de patatas en lugar de las palomitas, llegamos unos veinte minutos antes de la hora. Entramos y aparcamos.

Al rato sale el vigilante y nos toca en el cristal, toc toc, le comento que estoy esperando a mi hija y que no tengo ni idea de lo que hacemos aquí, regresa al edificio y acto seguido cierra la puerta automática, nos reímos. En unos pocos minutos llegan los chicos y vuelve a abrir la puerta.

Resulta que aquí no vamos a hacer nada, simplemente Llorenç tenía que pagar la cuota del parking de la caravana del trabajo, nos vamos con los dos coches, ellos abriendo camino.

En pocos minutos llegamos al circuito de Montmeló y aquí comprendo realmente que Laura no había mentido, empiezo a mentalizarme, la única vez que he ido a un circuito ha sido en Calafat para el curso de Harley Davidson.

Mon comenta que ella no se quedará en el coche conmigo, no digo nada.

Entramos a que nos den los pases, la chica pregunta si es solamente piloto o hay también copiloto, naturalmente contesto que sí, allí van las dos acreditaciones.

En este momento están rodando en el circuito las motos, la siguiente ronda será para los coches, nos vamos al bar a tomarnos un café y un agua buscando la sombra, el cielo está completamente despejado y hace bastante calor.

Se acerca la hora, van llegando coches muy diferentes entre sí, un Porche preparado, un Audi RS, Un Cinquecento Abarth, Un Megane con matrícula francés, Un Skoda con matrícula rusa. Llega la hora, pasamos hacia el control que hay antes de entrar en el circuito, allí un chico nos dice de poner el gancho (???), no sé de qué me está hablando. Si, el gancho es por si pasa algo y nos tienen que remolcar, bueno lo buscamos y no lo encontramos, nos dicen que sin gancho no se puede entrar, pero llama a asistencia y en un ratito llega una grúa, baja otro chico, coge una caja y empieza a sacar ganchos. Primero quitamos la protección de plástico para poder enroscar el gancho y vamos probando diferentes tipos, va pasando el tiempo hasta que por fin encontramos uno compatible. Cascos y para dentro.

Pasamos por la zona de boxes hasta el final donde un chico levanta el dedo gordo hacia arriba y nos deja entrar en el circuito. La primera vuelta es de reconocimiento, pero es la que en realidad pruebo de verdad el motor, por primera vez supero las cuatro mil revoluciones elevándolas hasta las seis mil, el motor suena bien.

Ahora que ya he dado una vuelta completa, una vez pasado la recta de tribunas, me empiezo a animar estirando un poco más las marchas y recortando las curvas. En ambas vueltas me superan tanto el Porche cómo el Cinquecento.

Ahora que tengo el conocimiento suficiente del circuito, empiezo la tercera vuelta con la idea en la cabeza de reducir tiempos y aprieto al máximo los 220Cv. Mientras tanto Mon sigue grabando con la GoPro y en esta vuelta oigo que dice: oyoyoy. Con toda la tranquilidad del mundo le digo que el Golf se está comportando muy bien, realmente está pegado al asfalto no solamente porqué es un circuito, es también porque el baricentro de este modelo es mucho más bajo que otros que he conducido en pasado, estoy muy contento del cambio.

En la siguiente ronda tengo que amenorar un poco al final de la recta porqué por el retrovisor veo llegar al Porche seguido de un extraño coche con un alerón enorme. Una vez que me adelantan, sigo con lo mío disfrutando otra vez.

Seguimos una vuelta más y se enciende la reserva, la leche, he gastado más de un cuarto de depósito para efectuar cinco vueltas, cada una de unos cuatro quilómetros y medio. Finalmente, al final de la sexta entramos a zona boxes y salimos del circuito.

Paramos para quitar el gancho y devolverlo, entramos en la zona del aparcamiento, bajamos del coche, nos quitamos los cascos y reviso los neumáticos que huelen a quemado, pero no se han gastado demasiado. Vienen los chicos y me preguntan qué tal, la verdad es que he disfrutado muchísimo, es una sensación increíble. Mon no tanto como yo pero lo ha llevado estupendamente.

Llorenç me pasa una foto ya que han tomado los tiempos de cada vuelta, son estos:

Vuelta 1 – 02:48.2

Vuelta 2 – 02:41.2

Vuelta 3 – 02:38.8

Vuelta 4 – 02:42.5

Vuelta 5 – 02:40.5

Vuelta 6 – 02:45.9

Total 17:38.1 (de la media hora disponible)

Antes de irnos paramos a repostar en la gasolinera, los chicos abren camino otra vez, unas cuantas curvas hasta llegar a una zona industrial en Vilassar de Mar donde aparcamos y nos sentamos a tomar el aperitivo en Espinaler (http://www.espinaler.com/es/contacto/), un lugar famoso por la producción de sus productos para picar, Mon ya había comentado de ir, perfecto.

Una vez acabado el aperitivo volvemos a los coches y nos vamos a comer, mesa reservada no muy lejos, en Cabrils. Encontramos sitio para aparcar sin problema, cruzamos la riera, por el puente naturalmente, entramos en el jardín del restaurante donde hay varias mesas a la sombra de dos grandes carpas, nos sentamos. El lugar es acogedor.

La carta es, digamos, diferente, en mi situación es bastante difícil poder encontrar un plato que pueda comer tal y cómo viene así qué tendré que empezar a pedir algo añadiendo la palabra “sin”. Lo vamos a intentar a pesar de que siempre resulta bastante complicado, hoy en día los cocineros no soportan servir un plato sin ningún tipo de adorno.

Pedimos, nos sirven el primer plato y hasta aquí todo va bien, el segundo pues no, puedo decir: ya lo sabía… pues nada, para atrás y a esperar mientras el resto come. Ha valido la pena, es digno. Se acaba la comida, nos despedimos.

Gracias chicos por hacernos pasar un domingo genial, un gran beso y hasta la próxima.

Regresamos a casa, sin correr, jii.

Jueves 20 de Julio

Hace unos días recibí por e-mail una invitación para la inauguración de la nueva tienda de 24 Horas, bueno, más que nueva se trata de una ampliación y cambio de look. Teniendo en cuenta de que casualmente coincidía el horario con los nuestros, lo puse en la agenda, Mon pasó por el despacho y juntos en el Golf nos hemos acercado.

Será por las fechas o por mi flor en el c…, consigo aparcar relativamente cerca. A la entrada hay una pequeña cola, nos posicionamos al final, mientras estamos esperando oigo: Fabry!!! Es Jaume Raurell, un abrazo, charlamos un poco mientras Mon sigue en la cola, me acerco de nuevo a ella y entramos.

Una vez dentro podemos observar la nueva decoración con tonos grises, se han quedado con la tienda de al lado, ahora la entrada no es tan estrecha, da sensación de amplitud.

Unos pocos pasos y nos encontramos a José Luís Pader y Mari Pau con los que habíamos coincidido hace un par de semanas en un concierto.

Mientras mis ojos miran las diferentes motos, la mirada, como no, se fija en la Limited de color gris satinado, precioso, me acerco, a todos también les encanta el color, seguimos.

Unos pasos más y vamos encontrando más gente, Olga y Pepe, aparece Pep Pallares que ya no recuerdo cuando fue la última vez que coincidimos, charlamos, recordamos salidas mientras tanto un chico y una chica cantan en directo, rock naturalmente.

Hay para picar, pero yo prefiero pasar por la barra y pedir unas cañas, hoy hago una excepción.

Pasamos por la zona de la ropa y la verdad es que no hay demasiada oferta. Salimos y nos encontramos a Felipe con su hijo, que crecido está, pasa el rato hasta que suelta: este sábado voy a hacer un “sube y baja” a Andorra a ver a Nacho. No está mal la idea, lo comento a Mon que dice: vale.

En un principio quería apuntarse también José Luís, pero Pau comenta que casi seguro tienen la celebración de un cumple.

Un poco más tarde Pepe nos comenta que Pallares va a preparar un finde, si queremos apuntarnos, pero en octubre en el único finde libre, tenemos la boda de Marivi y Miguelón, así que, no podrá ser.

Llega la hora de irnos, quedamos con Felipe el sábado en la gasolinera del Bruc a las 8:30h.

Sábado 22 Julio

Para estar a la hora en el punto de encuentro, lógicamente hemos tenido que madrugar, pero hace una mañana despejada, ideal para una salida en moto, salimos por la C32, pasamos por la B10 y nos metemos en la A2 hasta llegar «on-time».

Allí está la ultra de Felipe y él dentro del bar, desayunando, nos tomamos un café y salimos.

Poco que contar hasta Organyà donde paramos, tengo que repostar ya que no he salido con el lleno, seguimos y entramos en Andorra, despejado, sin complicaciones llegamos al punto de reunión, en el centro de Andorra La Vella, el mismo del año pasado. Aparcamos.

Una vez guardado las chaquetas y los cascos, ya hace calor, nos vamos encontrando a la gente conocida, Enrique que sigue formando parte del comité organizador, activo como de costumbre, Xavi, el que me compró la Ultra, Juanjo, el amigo madrileño y un largo etc.

Compramos el mini rally pack preparado expresamente para nosotros. Finalmente vemos a Nacho que nos recibe con un abrazo.

Llegan más motos y una de ella me hace abrir los ojos de par en par, de mi boca sale: la ostia, mira, mi primera Harley, la Road King, que ilusión!!!

El chico que la conduce la aparca, llegan más conocidos que saludo. En cuanto me puedo liberar me acerco a la moto con Mon, que recuerdos, la primera Harley nunca se olvida, se le ha aplicado un restyling, le han quitado los altavoces, las aletas de los faros, el tour pack, la pantalla, el gancho trasero, se le ha montado un portaequipaje con respaldo. Ahora tiene un estilo aún más retro.

El chico está allí agachado, él no me ve, le digo: esta moto era mía. Se gira y me suelta: tú eres Fabry, ¿verdad? Pienso: si no le conozco de nada…

Se levanta se presenta, se llama Toni, Nacho le había avisado que subiría y que nos encontraríamos.

Nos vamos a tomar un café y me cuenta que el chico que me la compró la usó poquísimo y que estaba totalmente abandonada en un garaje pero que no la quería vender hasta que decidió hacerlo, entonces tuvo que limpiar el depósito y todo el circuito de la gasolina incluido hacerle la carburación, que ahora le funciona de maravilla, claro, yo le comento que el motor es nuevo con muy pocos quilómetros, está todavía en período de rodaje. Curioso saber que Toni es de Vilafranca del Penedés, aquí tengo que poner la típica frase: que pequeño es el mundo!

Salimos del bar y le pido permiso para hacerme una foto sentado en la moto para tenerla cómo recuerdo.

Empieza la carrera de lentos, luego un grupo toca rock, nos tomamos unas aguas y finalmente nos vamos a comer a Os de Civis.

Este año hay más de doscientas motos que, como de costumbre, vienen, en su mayoría, de Barcelona y Madrid, luego en menor cantidad, Lleida, Zaragoza, Teruel y algún francés. Nos sentamos en la mesa del Barcelona Chapter entre Enric y Cristina en un lado y Felipe al otro, Julio en frente. Comemos, charlamos, nos reímos hasta la hora de los cafés que tardan en llegar. Finalmente la gente va saliendo, nosotros también, nos despedimos y nos vamos.

Poco tráfico y mucho calor de regreso, parada en Ponts para tomarnos una agua fría y una vez en la A2 nosotros nos desviamos por Vilafranca mientras Felipe sigue para Barna. Llegamos a casa, fin del “sube y baja”

Hoy no voy a hablar de un viaje, una visita cultural o de una salida en Harley, hoy voy a redactar unas palabras sobre un acontecimiento que merece ser mencionado en este blog, un hecho muy importante para la vida de una persona: la boda de mi hija.

Todo empezó el año pasado cuando Laura y Llorenç nos dijeron que este año se iban a casar, en aquel momento mi primera reacción fue la de felicidad seguida de un razonamiento lógico, al convivir juntos eso sería el paso previo para formalizar la relación y formar así una familia en un futuro no muy lejano. ¡Conclusión, ellos padres y yo abuelo, wauuu!!! Naturalmente Mon, como no, encantada.

Los chicos tenían claro desde un principio que no querían una boda convencional y que la intención era prepararlo todo con calma valorando las diferentes opciones que existen para un acontecimiento de esta índole así que se pusieron mano a la obra.

En primer lugar, le han dado un nombre: Bodón Verbenero.

Durante todo este tiempo se han tomado todas las decisiones para organizarlo de la forma más apropiada barajando las posibles variantes bajo todos los puntos de vista y al final han decidido hacerlo en dos días, separando, por un lado, la familia con unos pocos amigos íntimos y por el otro solamente los amigos. Decisión que personalmente he apoyado desde el principio.

La ilusión de ambos era la de poderse casar en Garraf, teniendo en cuenta que el pueblo forma parte del ayuntamiento de Sitges, se trataba de conseguir que el alcalde viniese aquí para celebrar el acto, cosa que no se había producido hasta la fecha, pero ya se sabe, siempre hay una primera vez.

Gracias a la ayuda de Fale, cuyo cargo es el de alcalde pedáneo de Garraf, la amistad que nos une y el orgullo para él de poder satisfacer tanto a Laura cómo a Llorenç, ha conseguido que el ayuntamiento de Sitges aceptara la petición.

El primer paso estaba conseguido, ahora se trataba de encontrar el lugar más adecuado para el convite. En un principio se había hablado de hacerlo en el jardín de Jimmy, el tío de Llorenç, pero finalmente se ha cerrado el trato con el restaurante del Club Nàutic, concretamente en la terraza superior donde podemos disfrutar de un gran espacio completamente a nuestra disposición, otra decisión acertada.

Al conocer a Mónica, una chica que trabaja en ese sector, Mon se ha encargado del tema floral, se puso en contacto con ella hace tiempo y le pasó el contacto a Laura la cual a su vez ha acordado cómo tenía que ser la decoración.

Tanto Mon como yo nos hemos cogido toda la semana de vacaciones, programada desde el año pasado y nos hemos puesto a completa disposición de los chicos para lo que haga falta naturalmente.

Lunes 19 de junio

Me ha tocado ir a recoger unas cosas en Barna, y otras en la ferretería para poder realizar el montaje completo del lugar.

A última hora de la tarde hemos empezado el montaje de las luces que consisten en una larga tira con bombillas de leds mate, pero con forma redonda cómo las bombillas de toda la vida, nos ayudan Laura, Llorenç y mis consuegros Chelo y Rafa mientras Mónica, empezaba a instalar la decoración verde.

Una vez conectadas a la corriente, la imagen de luz y penumbra da el pego, añadimos tres grupos de tiras verticales de luces tipo Navidad, cuando finalmente conseguimos que dejen de parpadear y se pongan fijas también combinan perfectamente con las otras.

Seguimos con las mesas que posicionamos una en frente a la otra, se trata de hacer un grupo único largo, no están todas porqué mañana el restaurante tiene el servicio de medio día, pero suficientes para colocar todas las sillas cómo referencia. Lo bueno es que a nadie le tocará pata. En cada una le atamos una bolsa de tela de color beige con un logo negro: dos sardinas una en frente a la otra con un circulo discontinuo a su alrededor dejando fuera solamente la cola.

Eso servirá para que los invitados se la puedan llevar cómo regalo, así como un plato de color amarillo procedente de Portugal que los chicos vieron en su viaje del año pasado y también una servilleta de tela hecha a mano por Chelo con unos tonos azulados.

Antes de abandonar el lugar vienen dos amigos a traer a los chicos una caja de gambas y langostinos para cenar, un detallito de pre-boda, nosotros ya habíamos preparado la cena para todos, pero bienvenidos sean, nos lo repartiremos, bueno mejor dicho yo me comeré las mini hamburguesas de pavo y ellos el marisco que tengo prohibido.

Velada tranquila, los chicos serenos, genial, a una hora prudente se van y quedamos para mañana por la mañana a las 9:30h.

Martes 20 de junio

Hoy es el día, hay que prepararlo todo, empezamos poniendo unas banderolas en la plaza del “Bar Antonio” justo en frente de la sede la OAC “Oficina de Atenció al Ciutadà” donde se hará la ceremonia. También en este caso, hechas a mano por Chelo, cuatro tiras de banderolas unas blancas y otras azules con dibujos marineros, sencillas pero bonitas.

Bajamos al puerto y colocamos el resto de las cosas, hace mucho calor, menos mal que la terraza está cubierta y el sol no nos toca directamente, nos ayudan también las dos mejores amigas de Laura, Irene y Gemma y el mejor amigo de Llorenç, Ori.

Todos nos ponemos manos a la obra y cada uno de nosotros hace un poco de todo así pasa el tiempo, todo va tomando forma hasta que llega la hora de comer, lo dejamos y nos retiramos.

Un plato de pasta de Kamut y, mientras Mon se va a la pelu, yo empiezo a escribir el blog. Sobre las 16:00h vuelvo a bajar para terminar de montar y regreso a casa para ducharme y vestirme. Un poco más tarde llega Mon con un recogido, está guapísima.

Sobre las 18:45h salimos hacia la plaza, Fale ya estaba allí y nos indica de poner unas sillas para que todos podamos estar juntos, en un plis lo hago. En un principio él propuso instalar una tarima, pero los chicos lo han descartado así que simplemente con las sillas, las banderolas y la familia, para ellos es más que suficiente.

Llega el alcalde, tiene pinta de simpático, se pone al lado de Fale, en seguida salen los chicos, juntos, así lo han querido, Laura con un sencillo vestido blanco, no precisamente el típico de una boda, lleva un ramo de rosas blancas simples, Llorenç con su traje negro y corbata elegante.

Llorenç lleva tranquilamente a Laura, que luce una gran sonrisa, hasta las sillas dispuestas para ellos, todos nos sentamos.

Las primeras palabras del alcalde son de bienvenida, habla del enlace y pasa a leer una poesía. La segunda parte es la obligada en estos casos leyendo los artículos del matrimonio, llaman a los testigos, Gemma y Ori para pasar a las preguntas típicas, una vez acabada la lectura, Irene lleva los anillos que cada uno pone al otro.

Queda todavía una tercera parte donde libremente escuchamos al alcalde hablar sobre el matrimonio de una forma simple pero clara, con estas palabras se acaba la ceremonia. A la frase, pueden besar a los novios, la primera en hacerlo es Marta y tras ellas el resto, yo lo hago cuando encuentro un hueco, Laura sigue sonriendo, Llorenç llora de felicidad, hay que bonito es el amor… un poquito más tarde ellos y los testigos entran en el local para formalizar el enlace con las firmas.

Habíamos preparado con anterioridad bolsitas con arroz, ellos salen del local y de una forma tranquila cada uno de los invitados les lanza su contenido, Abrimos unas botellas de cava con unas curiosas etiquetas que los chicos han sustituido a las originales, una pegatina divertida con ellos dibujados y cómo título: Triple L

Nos tomamos el cava, yo tan solo una media copa, nos quedamos allí una media hora hasta que ellos bajan al Club Nàutic para hacer una sesión de fotos, el resto bajaremos cuando Irene nos de la señal que llega sobre las 20:00h.

Una vez llegados a la terraza del Nàutic, nos tomamos el coctel de bienvenida a base de ginebra con zumo de naranja, mucho hielo, un trozo de naranja roja seca y una rama de tomillo, muy refrescante.

La mesa ha quedado preciosa, lástima que se ha levantado un poco el viento y las botellas de cerveza sin etiqueta preparadas como centro de mesa con flores se caen, así que procedemos a juntarlas en grupos de tres con una cuerda y pegarlas al mantel con cinta bi-adhesiva, solucionado.

Al final de la terraza hay una zona de chillout donde las personas mayores se sientan, al lado un grupo musical compuesto por un chico, ex compañero de escuela de Laura y dos chicas, empiezan a tocar en directo, mola. Laura y Llorenç se ponen a bailar, supongo que los invitados se estarán preguntando: En una boda primero se come y luego se baila ¿no? Efectivamente, pero la boda es de ellos y ellos han decidido hacerlo de esta forma lo cual me parece estupendo.

En lugar del típico cartón con el menú, los chicos han optado por un dibujo hecho a mano en colores pastel puesto sobre un caballete tipo pintor, allí todos podían ver lo que iban a comer: un aperitivo compuesto por jamón, pan de coca con tomate, buñuelos de bacalao, pulpo a la brasa con patatas confitadas y salsa “a feira”, brocheta de langostino con salsa romesco, mejillones a la marinera, croquetas de “carn d’olla” y calamares a la andaluza. Detrás cómo plato principal una lubina a la brasa con guarnición.

Sobre las 21:20h empiezan a salir los camareros y van sirviendo, todo el mundo sigue de pie y la gente se va intercambiando de grupo, se hace de noche poco a poco, la atmosfera es genial. Mientras vamos picando, la fotógrafa, con sus ayudantes hacen fotos y vídeos, no habrá ninguna foto típica de boda, solamente fotos naturales sin posar, otra muy buena idea.

Va pasando el tiempo entre risas, bocados, copas de vino, cervezas, se acaba el aperitivo, tomamos asiento. Según lo comentado por los chicos, ha habido ciertos problemas a la hora de configurar la mesa, es decir dónde va cada uno, yo como de costumbre no he querido interferir, es más mi propuesta fue la de sortearlo a la entrada, pero no ha prosperado y finalmente se han sentado los chicos con los amigos a su lado y luego el resto de la familia, María, Marta, Betty, Rosendo, Agustín y Conchita, Chelo, Rafa en un lado mientras nosotros nos sentamos en frente al lado de Alberto, perfecto.

Llegan las lubinas, el aspecto no es de lo más bonito, parecen un poco quemadillas, pero al empezar a comerlas el paladar dice todo lo contrario, sabrosas, nada secas, mejor imposible, hay que felicitar al chef, no es fácil servir en el mismo tiempo a cuarenta personas. Yo que solamente había comido algo de jamón me zampo la lubina en un plis, Mon no la acaba, yo intercambio el plato para que no quede feo dejarla allí…

Llega la hora del postre, nada de torta nupcial, diferentes tartas pequeñas se sirven al gusto de cada uno, de limón, de chocolate, de frambuesa entre otras. Una vez más sorprendente para muchos, yo me río.

Cava para el brindis, cafés, copas, discurso de Laura, de Llorenç, después el resto empezando por María, luego Irene y por último Marc cada uno aportando su granito de arena, expresando sus sentimientos hacia esta pareja genial y no lo digo porqué es mi hija, esto es algo que se ve, se respira en el aire. Mon y yo hemos tenido la suerte de poder compartir con ellos varios momentos en diferentes experiencias y su compañía siempre es agradable, divertida y positiva. Bueno lo dejo aquí para no ponerme demasiado tierno.

Poco a poco los invitados se van despidiendo hasta que queda un grupo reducido, al ser martes la mayoría trabajan mañana, sobre las 2:00h nos retiramos, fin del primer acto, el real y familiar. Ha salido todo bien.

Miércoles 21 de junio

Seguimos.

Nos levantamos sin prisa, después de desayunar y ducharnos bajamos al Nàutic y con la ayuda de los mismos que montaron, desmontamos, cargamos lo que cabe en el Golf y el resto lo llevamos al apartamento de Chelo y Rafa. Voy a comprar más cintas y un bote de pintura blanca.

Tarde libre, descanso.

Jueves 22 de junio

Subo a Barcelona sobre las 10:00h, recojo unas latas de refrescos encargadas por Llorenç y me voy al obrador para pintar el mueble que usamos en las ferias, lo aprovecharemos para poner conos de jamón para la fiesta de mañana que se celebrará en una torre en Collserola cuyo nombre es” Sol i Vida” (http://espaciosolyvida.com/news/solyvida-enero.html).

Voy a dar un repaso a todos los suministros para mañana, Francesc, las olivas, Juan, los jamones, en el restaurante Miño ya han llegado el parmesano, las servilletas negras y las cajas de Corona ya están en el obrador, espero no olvidarme de nada…

Tengo hambre, a comer.

Segunda capa de pintura y listo, regreso a Garraf.

Vienes 23 de junio

Hoy toca un día de bastante estrés, nos vamos a Sant Boi, dejamos aparcado el Polo de Mon y seguimos a Barna con el Focus que me han dejado, hasta la Boqueria, allí cargamos el furgón, para ello utilizamos los carros y las cajas apilables. Para bajar al parking hay que utilizar los montacargas, una vez dentro Mon se tapa la nariz ya que no soporta la mezcla de olores allí presentes, yo ya estoy acostumbrado. Repetimos la operación varias veces hasta que todo esté cargado. Subimos hasta la torre, nos indican de hacerlo por una calle del interior del recinto no asfaltada con una curva bastante pronunciada, una vez arriba compruebo que será bastante complicado hacer maniobra cuando llegue la hora…

Allí están, cómo no, Laura y Llorenç, empezamos a descargar y a colocarlo todo en su sitio, va pasando el tiempo, la parte más divertida es cuando Laura saca unas bolsas con unos patitos pequeños de plástico de color amarillo y empieza a ponerlos en la piscina, claro ¿Dónde van a estar los patos? En el agua, Mon la ayuda, yo también.

Pasa el tiempo, ya es mediodía, todo está controlado, nos vamos, Mon tiene pelu, el plan es dejarla allí, yo seguir para Garraf. Esto era el plan, pero no habíamos contado con que hoy es la verbena, nada más llegar a la ronda colapso total…

El tiempo empleado desde la entrada a la ronda de Via Augusta hasta la salida para Sant Boi ha sido de una hora, no está nada mal… dejo a Mon y regreso a casa. Preparo algo de comer, me siento en la terraza y veo que la caravana en dirección Sitges sigue tanto por la autopista como por la carretera de las costas, pienso: menos mal que luego voy en dirección Barcelona y por este lado nadie…

Más tarde llega Mon, hoy con un peinado completamente liso, esta mujer no deja de sorprenderme, se cambia y nos vamos. Sigue la caravana en dirección sur, nosotros sin problemas llegamos a nuestro destino.

Todavía es pronto, seguimos ayudando a preparar las últimas cosas, yo me encargo de poner las servilletas en forma de flor, la base negra y encima las amarillas pequeñas, quedan bien la combinación de los manteles de plástico colorados, siii, los típicos que se ven en los mercados de toda la vida.

Colocamos la media forma de parmesano justo al lado de Gerónimo, el chico que se encarga de cortar el jamón, ha traído dos paletillas previamente cortadas y deshuesadas y un jamón entero.

Empiezan a llegar los invitados, poco a poco, pero sin pausa.

Al lado de la piscina se coloca el “pulpeiro”, gallego naturalmente, con sus pulpos, patatas y algas.

En el lado opuesto ya se ha posicionado el horno de leña para las pizzas, un bonito cartel indica los cuatro tipos que se pueden escoger con los cuatro apellidos de los novios, el que lleva el mío lo he escogido yo: Pizza blanca con trufa que ya probamos en su día en Can Pizza de El Prat.

Llega más gente…

En la parte de arriba una chica contratada previamente se pone a hacer caricaturas a quien se lo pide. Después de la barra otra chica conecta su Mac Book con el fin de poner música toda la velada. Ya me parecía que tenía pinta de DJ…

Oscurece, hablo con varias personas que ya conocía, otras no. Por fin se me acerca el amigo italiano de Laura, Dario, simpático a pesar de ser romano, jii, que viene con su pareja. Había oído hablar de él durante varios años.

Apareje JL con Fina, formamos ahora grupo con Chelo y Rafa, todo el mundo comiendo y bebiendo, yo cerveza sin alcohol, hoy tengo que estar en condiciones para poder sacarlo todo al final de la noche, mañana tienen otra boda, lo que no se saca hoy pasa a ser propiedad del dueño de la finca por contrato, que le vamos a hacer…

La primera parte de la noche transcurre de una forma más que natural donde se entremezclan sonrisas, risas, fotos, comida, copas, cervezas, gente de aquí y de fuera, en su mayoría jóvenes, yo soy el tercero más mayor.

Una vez acabado el pulpo y las pizzas, solamente sobra el jamón y el parmesano, se pasa a tomar cafés y copas, acto seguido empieza la música escogida por los chicos.

Todo el mundo a bailar, nosotros nos sentamos en una mesa, hasta ahora todo el rato ha transcurrido de pie, y como de costumbre JL empieza a contar historietas, risas, muchas risas, curioso ver cómo el alcohol va haciendo efecto a las personas, esto no lo había notado tanto antes porque yo también bebía. Mon está conmigo, solamente ha tomado unas cervezas y ahora agua.

Pasan las horas, una pausa para que los chicos hablen a los invitados, buen rollo, todo está saliendo bien, perfecto. Me quedo con la frase de Laura cuando cuenta que fue ella a pedir a Llorenç de casarse y la respuesta fue: pues vale, jajajaja.

Sigue el baile, poco a poco los invitados se retiran, al estar en la montaña, hay que pedir taxis que tardan una media hora en llegar.

Una ronda de coca de Sant Joan no puede faltar.

Suerte que nadie se ha caído en la piscina.

Sobre las 4:45h Mon me dice que lo mejor es que nos cambiemos y nos pongamos en marcha, hay mucha cosa que hacer. En una hora todo está cargado en el furgón, quedamos muy poca gente. Una última revisión y nos largamos.

Más de veinte maniobras han sido necesarias para dar la vuelta, encarar la bajada y salir de la finca, pero está conseguido, chino chano por la Ronda de Dalt y la C32 llego a Garraf, aparco, Mon también, a descansar.

Sábado 24 de junio

Día de relax, por la tarde vienen los chicos y hacemos el reparto de las cosas que hay en el furgón, nos quedamos con una caja de Corona que siempre va bien tener.

Domingo 25 de junio

Último día de estas mini vacaciones, se ha acabado todo, ha sido una semana intensa a disposición de los chicos, ha salido todo perfecto, estoy contento.

Ellos esta noche cogen un ferry y se van a Menorca con la moto toda la semana, unas mini vacaciones para ellos a falta del verdadero viaje en agosto, destino: Japón.

Disfrutar chicos!!!

 

El lunes 5 de junio es la segunda pascua, festivo en Barcelona, como de costumbre es una oportunidad más para disfrutar de dos días seguidos. Al momento de hablar sobre lo que podíamos hacer salieron un par de propuestas por mi parte y otra por parte de Mon, optamos por la de ella: hacer otro tramo del Camino de Ronda que tanto nos gustó el año pasado en Sant Feliu de Guixols.

Miramos por internet y decidimos hacer una parte el domingo y otra el lunes así que una vez calculado el tiempo del trayecto motorizado, decidimos subir hasta Llançà donde reservamos hotel y hacer el tramo que llega hasta Port de la Selva.

La previsión del tiempo hasta ayer era incierta, lluvias dispersas, pero anoche la cosa ha cambiado bastante así que hemos decidido subir con Desy.

No puedo no expresar mi felicidad en ver que la Juve pierde, una vez más, una final de Champions, querrían hacer el triplete, pero no, en Italia el único equipo hasta la fecha es el Inter.

Domingo 4 de junio

Esta mañana vamos a por ella y nos largamos pronto. Autopista hasta la salida de Figueras y llegamos sin problemas a Llançà donde el GPS nos deja cerca del hotel. El aparcamiento privado es de piedrecitas con un bordillo no apto para nosotros, aparco en la calle enfrente del mismo hotel.

Son las 12:00h y la habitación no estará hasta las 14:00h pero nos dejan un baño donde nos ponemos cómodos y nos vamos.

A unos pocos metros del hotel llegamos al puerto, compramos unas botellas de agua y allí en frente nuestro vemos un camino que sube por una roca, al acercarnos le digo a Mon: por allí no puede ser si es en dirección contraria a la que debemos ir. Efectivamente a nuestra derecha bien señalizado con el dibujo en el suelo, las dos rayas blanca y roja y un cartel GR92 empezaba el camino.

El primer tramo, dentro del término municipal de Llançà, es un sube y baja con acceso a diferentes calas y playas, el cielo está bastante nublado pero el sol está a punto de vencer las nubes o es lo que a nosotros nos apetece.

Pasamos cerca de muchas torres, algunas en mal estado y otras en perfectas condiciones, curioso ver que la mayoría de la gente que está en ellas son franceses, está claro que estamos cerca de Francia, pero no deja de sorprenderme.

Mirando hacia Llançà, unas nubes negras se acercan a la costa. Según la App del tiempo las posibilidades de lluvia son de un 30% a partir de las 15:00h, porcentaje que sube conforme pasan las horas. Comentamos qué si la cosa se pone fea, para el regreso siempre estamos a tiempo de coger un taxi.

Vamos gastando los botellines de agua y nos sentimos muy a gusto de poder mover nuestros cuerpos paseando en paz y armonía con la naturaleza, el tramo no es tan bonito como el del año pasado, pero es muy agradable.

Dejamos atrás todo tipo de construcción para recorrer la parte que enlaza con Port de la Selva donde nos paramos delante del primer cartel. En internet leímos que el tiempo para recorrer este tramo era de unos 50min pero el pueblo se divisa a lo lejos así que todavía nos falta bastante tiempo para llegar hasta allí.

Conforme la visión se va engrandeciendo vemos similitudes con Cadaqués, una iglesia grande en el centro del pueblo y todas las casas de color blanco, enviamos una foto a Inma que al rato nos contesta.

Casi llegamos a las 2h de caminata, ya estamos en Port de la Selva, Abro la App de TripAdvisor para buscar un restaurante que valga la pena, hay mucha hambre, el primer intento fallido, en el segundo hemos tenido más suerte. Nada de especial pero tampoco malo. Comida a base de pescado, agua y café así no nos levantamos pesados.

Propongo regresar andando, pero Mon prefiere la opción taxi que cogemos no antes de dar una vuelta por el pueblo. En una terraza nos encontramos a nuestro vecino, a veces pasan semanas sin cruzarnos y ahora lo vemos aquí, casualidades de la vida.

Una vez en el hotel, siesta para Mon y blog para mi 🙂

De nuevo preparados y listos para salir, ahora sí que está lloviendo, estamos un poquillo quemados en el cuello y la cara, parecía que el sol estaba tenue o es que cada vez quema más…

Mientras esperamos que deje de llover, repasamos el itinerario de mañana y nos hemos dado cuenta que efectivamente la ruta de hoy marcaba 2h mientras la de mañana 50min.

Esta noche tenemos mesa reservada en el restaurante Els Pescadors (http://www.restaurantelspescadors.com/ca/index.html) puntuado número uno en TripAdvisor.

Antes de seguir debo añadir que llevo aproximadamente un mes y medio a régimen estricto y tendré que seguirlo durante un año con el fin de solucionar los problemas de mis erupciones cutáneas, para ello una limpieza del tubo digestivo es necesaria, me encuentro estupendo, el resultado de las pruebas de sangre está perfecto, la dieta consiste básicamente en comer pollo, pavo, conejo y pescado blanco.

No es que todo esto no me guste, pero soportar la prohibición, nada de: carne roja, marisco, alcohol, café, atención lo repito por si no ha quedado lo bastante claro, nada de café y me está costando mucho más no tomarlo que en su día haber dejado de fumar.

Tras mi última visita, he obtenido permiso para comer un par de veces al mes carne roja y hoy la he aprovechado, un jugoso filete de vaca de Girona que me ha sabido a gloria y para acompañar, una botella de tinto Pago de Capellanes, excelente Ribera de Duero que no está permitido, pero por una noche no pasa nada. Óptima cena, buen restaurante, velada genial.

Lunes 5 de junio

Hoy amanece nublado pero la previsión no es de lluvias, desayuno, ducha, maletas y en marcha. Por carreteras secundarias y con poco tráfico vamos alejándonos de Llançà y nos acercamos a Begur donde bajamos hasta Sa Tuna y aparcamos a Desy.

Nos ponemos el pantalón corto y empezamos el camino en dirección norte. Este tramo es todo de piedra alternando plano con escaleras empinadas, las vistas son sobre el acantilado, agua limpia, vegetación, gente paseando, chino chano llegamos hasta Aiguafreda donde paramos a comprar en un chiringuito unas botellas de agua.

Un tramo más que concluye con un desnivel importante nos lleva hasta un enorme complejo hotelero que corta el camino. A partir de aquí hay que seguir por la carretera, no es nada bonito, una media hora donde la primera parte no tiene nada y la segunda transcurre entre torres hasta bajar otra escalera quizás aún más larga que el anterior. A partir de aquí el camino se hace irregular, seguimos un buen rato hasta que Mon me comenta que no nos va a dar tiempo a llegar hasta Sa Riera y volver para estar a las 14:15h donde hemos quedado para comer junto a Inma y Edu en el Restaurante Aigua Blava (https://www.hotelaiguablava.com/hotel) así qué regresamos.

Garvin nos guía hasta el restaurante donde aparcamos sin problema, allí nos reunimos con nuestros amigos en la terraza, el cielo sigue nublado, a veces algunos rayos de sol nos alcanzan, la temperatura es agradable, la compañía, como de costumbre, perfecta. Curioso ver por primera vez que comemos sin beber ni una sola gota de alcohol, Inma no bebía tampoco antes, Edu desde que se ha vuelto ciclista también lo ha dejado todo, yo ya lo he dicho y Mon me acompaña también desde hace semanas así que agua fría y buenos alimentos.

Hablamos del Camino de Ronda y ellos nos invitan, una vez más, en subir a Cadaqués para hacer el tramo que va desde allí a Portlligat-Cap de Creus ofreciéndonos la posibilidad de venir a buscarnos ya que este tramo es de unos 10Km y unas 5 horas, lo tendremos seriamente en cuenta.

Ellos también han venido en Harley, de hecho, estrenan Screaming nueva de color gris claro y gris oscuro, bonita y discreta, raro en este modelo elitista que lleva el cierre automático de las alforjas, tendré que preguntar cuánto vale ponerlo…

Arrancamos y regresamos por la C31, parada técnica para repostar y sin correr llegamos hasta la autopista donde seguimos hasta el peaje, allí nos despedimos, hasta la próxima pareja genial.

El resto del viaje de regreso sin incidencias, parada técnica en Castelldefels donde limpiamos a Desy y la dejamos con el lleno lista para acompañarnos la próxima salida.

Siguiente acontecimiento dentro de dos semanas, la boda de Laura y Llorenç, me hago mayor… 

2017_Globo

mayo 21, 2017

Un par de semanas antes de mi cumple Mon me preguntó: ¿Qué quieres para tu cumple? Al no tener en aquel momento una idea concreta, mi respuesta fue: ya sabes lo que me gusta o lo que me hace ilusión y si de aquí a mi cumple no se te ocurre nada yo seguiré siendo feliz si te presentas con un vale para un regalo por definir. Así fue…

Unos días más tarde llegaba el regalo, una idea plasmada en una actividad para compartir los dos: volar en globo, un regalo genial!!!

Mon sabe perfectamente que me gusta buscar por internet nuestra actividad, viaje, concierto o simplemente investigar cualquier cosa, el regalo ha sido doble y me puse mano a la obra. Después de mirar varias páginas, la que más me convenció fue www.globuskontiki.com donde compramos mi regalo después de decidir la zona donde volar: el Bages.

La web funciona de maravilla así que entre la compra y la confirmación pasó muy poco tiempo, pasamos a programar el vuelo para hoy y solamente teníamos que esperar la confirmación definitiva un par de días antes, lógicamente por razones meteorológicas.

Naturalmente yo ya había añadido a la App del tiempo de Montserrat y sabía perfectamente que esta semana llegaría la confirmación del vuelo, la sorpresa ha sido cuando en el e-mail salía reflejada la hora para el encuentro: 07:00h uff, esto significaba que solamente habían dos opciones, dormir fuera o madrugar, optamos por la segunda.

05:00h en marcha, nos habíamos acostado cuatro horas antes pero después del desayuno y la ducha salíamos de casa sobre las 06:00h y 55min más tarde llegábamos al punto de encuentro establecido, la gasolinera Petronor en la C-16 cerca de Sallent de Llobregat. Tiempo para un café y nos ponemos de nuevo en marcha para seguir el 4×4 que lleva el remolque con la cesta del globo. Somos bastantes coches.

10min más tarde llegamos a una explanada donde aparcamos, el piloto, Carles y los integrantes del equipo de rescate, Pol y Alexi empiezan a estirar el globo en el descampado, es enorme y la cesta también, nos explican que es para 16 pax y es la más grande de Cataluña.

Curioso es el sistema de la preparación, tumbamos la cesta a un lado, la enganchamos con una cuerda al 4×4 mientras por el otro lado arrancan dos ventiladores para hinchar el globo, algunos de nosotros aguantan en ambos lados la parte inferior del globo que ya se ha enganchado previamente a la cesta. Poco a poco el globo va cogiendo forma, un molesto viento lateral nos hace esforzar bastante para aguantar el globo en la misma posición, al final y con la ayuda del propano, el globo se levanta en forma vertical, la cesta también, empezamos a subir cada pareja o familia en su zona ya que está dividida en sectores cerrados, en el medio las bombonas con el piloto y dos zonas a ambos lados para los pasajeros.

Todos a bordo, listos, despegamos en un plis y subimos rápidamente como si nada, la cesta es muy estable, no se nota para nada la sensación de vacío. Parece mentira que ya estamos volando. La temperatura es algo baja pero no hace frío, todos llevamos cortaviento, hay sol, la niebla deja ver a lo lejos la parte más alta de la montaña de Montserrat. Se respira paz.

A la vez que nosotros, un globo de otra compañía despegó y ahora se encuentra lejos y a una altura diferente. Carles nos explica que el globo no se puede dirigir, solamente se puede subir echando el propano o bajar sin echarlo, dependemos casi completamente del viento, pero a nadie les preocupa el tema, estar aquí arriba es simplemente genial, una nueva sensación de ser lo más parecido a un pájaro, jii… gracias Mon, un regalazo!!!

Mientras la gente va haciendo fotos y vídeos nos vamos moviendo poco a poco, volamos aproximadamente durante 1h que pasa volando, viva la redundancia, hasta que nos acercamos a un aeródromo. Un poco más allá empezamos con la maniobra de aterrizaje que se desenvuelve despacio y sin prisa. No existe un punto en concreto para aterrizar, es al azar, pero no puede ser en un campo cualquiera, debe ser en uno donde ya se haya recogido la cosecha. Hay que ir con cuidado con las carreteras principales, con los cables de corriente, con los edificios, con las fábricas, etc.

Finalmente, Carles comunica por radio donde tienen que recogernos, les dice que aterrizará en aquella carretera secundaria para que el globo se tumbe en el campo de al lado, va y lo hace, bravo. Resulta que él no es solamente piloto de globos, es además instructor, lleva prácticamente toda su vida en este mundo, desde niño siempre les han encantado y nunca mejor dicho: sueño realizado.

Una vez fuera de la cesta todos colaboramos para recoger el globo quitando el aire poco a poco, los niños se lo pasan pipa y los mayores también. Una vez acabada la operación ellos proceden a subir la cesta al remolque. Subimos a los 4×4 y regresamos a nuestros coches y con ellos nos vamos a una masía donde nos espera el almuerzo mientras unas filmaciones pasan por la pantalla del comedor.

Después de unos problemas técnicos para enchufar el nuevo portátil de Carles a la TV podemos ver las fotos del vuelo, en un par de días tendremos un link donde poder descargarlas a nuestro antojo.

Una actividad totalmente recomendable ¿Cuál será la siguiente? Continua… 

Después de tanto tiempo, la verdad es que ni me acuerdo cuando fue la última vez, hemos quedado hoy para salir casi todo el “Petit Comité”. Punto de encuentro La Pava en la autovía de Castelldefels a las 10:00h.

Anoche vino JL con su nueva pareja Fina a casa a cenar y a dormir para así salir juntos esta mañana con la Electra de Carlo que se la presta para que puedan añadirse al grupo. Ha costado bastante convencer a JL en volver a conducir, la culpa es de su hombro que ha quedado bastante mal tras su caída en Brasil, la duda consistía en saber si podía estar a la altura de aguantar la moto, yo le decía claro que sí, pero él no las tenía todas consigo.

Después de una velada en buena compañía sin pasarnos con el alcohol, nos poníamos a dormir a una hora prudente, esta mañana en pie sobre las 8:00h y por turnos, cuatro con un solo cuarto de baño la cosa se complica, hemos conseguido desayunar, ducharnos, vestirnos, recoger las Harleys y llegar unos 10min antes de la hora prevista para el encuentro.

Una vez allí ya estaban Chico y Sonia, poco a poco van llegando todos, Oriol, Edu y Inma, Pepe y Olga, Ton, Gus y pareja, Vicenç y Olga, José Luís y Mari Pau irán directamente al restaurante. Besos y abrazos, si bien es verdad que hemos coincidido con algunos en Roma o Croacia, con otros hacía una vida que no nos veíamos, más tarde en la comida mi comentario fue: este grupo es la ostia, da igual que no nos vemos durante un año o más porqué cuando volvemos a reunirnos somos capaces de seguir con una conversación dejada la última vez, como si nada hubiese pasado, esto mola un mogollón.

Salimos en dirección Sitges por las costas, Mon se pone a grabar con la GoPro mientras yo adelanto y me vuelvo a hacer adelantar, el día es el típico de primavera ni frío ni calor algo nublado. Una vez pasado Sitges nos metemos en la autopista para recorrer el tramo hasta Vilanova i la Geltrú donde salimos en dirección al pantano de Foix.

Esta carretera siempre me ha gustado. Tras varias curvas, Oriol, Edu y Inma se paran y hacen señal al resto de seguir, nosotros paramos, Chico y Sonia también. Inma ha recibido una mala noticia, su tío llevaba toda la semana en el hospital y esta mañana ha muerto, se lo esperaba, pero cuando llega el momento siempre da pena. Se despiden y se van, lástima.

Nos reunimos más adelante con el resto del grupo y seguimos, Oriol al frente del grupo conduciendo como buen Road Captain que es sin prisa, sin pausa a una velocidad más que correcta. JL tiene la cara de un niño feliz, se le caen las lágrimas al volver a sentir la sensación de conducir de nuevo una Harley.

Recuerdo perfectamente su frase en Brasil: no volveré a conducir una Harley nunca más, eso fue una época y ya no volverá, me quedo con el recuerdo, o algo por el estilo.

También me rio, me pongo a su lado, damos gas y progresivamente tomamos velocidad, es sorprendente lo bien que va la Electra de Carlo.

Cuando uno no tiene que estar pendiente de coger la dirección correcta y simplemente sigue a él que está delante suyo, tampoco está pendiente por donde pasa así que solamente puedo decir que hemos seguido en dirección Montblanc para luego desviarnos por carreteras secundarias y sin tráfico durante aproximadamente 1h más disfrutando del paisaje y de las curvas hasta llegar a nuestro destino de hoy, Santa Coloma de Queralt, donde aparcamos cerca de la plaza del centro.

Somos muchos, encontramos un bar con terraza, no hay mesas ni sillas para todos, pero al final las sacamos nosotros mismos y las posicionamos más hacia el centro de la plaza, ahora el sol pega fuerte, nos quedamos en camiseta. Llegan José Luís y Mari Pau. Esperamos un buen rato a que nos vengan a tomar nota, mientras tanto Chico se va a tomar una birra al bar de enfrente, hasta que Ton nos toma la nota él mismo y después de un buen rato más nos sirven finalmente el vermut. Todos estamos secos y con ganas.

Vamos ahora a comer en el restaurante reservado por Oriol, el Hostal Colomí, empezamos con un pica-pica variado más que correcto, pasamos al plato principal donde cada uno elige, yo pido una excelente carne poco hecha y bien servida. Vino, cerveza y agua.

Llega la hora del postre y traen una tarta con dos velas para celebrar el cumple de José Luís. Fotos, cafés y de nuevo en marcha, ha sido genial volver a juntarnos y cómo siempre muchas risas y buen rollo.

Una vez llegados a la A2 la recorrimos durante varios quilómetros hasta que el grupo tira para Barna mientras nosotros nos desviamos para Vilafranca. En Sitges paramos a repostar y nos chupamos las costas en caravana donde JL lo pasa fatal, pero al final acaba el día sin tener problemas con su hombro y la moto en el garaje.

Segunda salida del año, genial, mi mano responde perfectamente, tengo la sensación que este año Desy nos va a acompañar a varios lugares.

El 15 de noviembre del año pasado limpié a Desy, dejé el depósito lleno y la aparqué, el 23 me operaron por tercera vez a la mano izquierda pero nunca mejor dicho: a la tercera va la vencida.

Casi a punto de acabar la rehabilitación, con la primavera a las puertas, hoy hemos decidido hacer una salida solos ya que la mano está casi del todo recuperada y las ganas acumuladas durante los meses invernales eran enormes.

Dicen que las cosas vienen cuando vienen, el viernes por la noche decidimos salir este domingo, pero al no teners ningún destino prestablecido, nos fuimos a dormir. Ayer por la mañana recibí un WhatsApp de Mon que ponía: mira esta ruta, última salida Lleida, Soses, Aitona, recorrido campos floridos melocotoneros.

El sábado al tener un día complicado no tuve tiempo de mirarlo en profundidad, pero por la noche después de cenar si, miramos en internet tanto la ruta cómo los comentarios de la gente y decidimos ir.

Esta mañana nos hemos levantado a las 8:30h y sin prisa nos hemos puesto en marcha. Una vez en la moto hemos ido hacia Sitges empezando por las costas, Vilanova, Vilafranca, Igualada para seguir hasta Lleida por la A2. Una breve parada técnica, café y lavabo, Mon tiene frío. Finalmente salimos a Soses donde empezamos a ver los campos que pasan del color verde al rosa. Uno puede pensar que son almendros, pero no.

Seguimos hacía Aitona, paramos para hacer fotos, la verdad es que éstos árboles floridos son preciosos, el cielo ahora está completamente despejado y la temperatura es agradable.

Dejamos ahora la carretera principal para desviarnos por una comarcal en dirección Llardecans, el color rosa desaparece de nuestra vista para aparecer de nuevo tras unas cuantas curvas, hay unos campos llenos de árboles floridos en ambos lados y además con un sitio donde poder parar cómodamente, allí que vamos. Bajamos y hacemos unas cuantas fotos. No me entra alergia, qué raro.

Seguimos por carreteras secundarias, una última parada para fotos y dejamos atrás el rosa, esta vez definitivamente. Nos vamos acercando al PN del Montsant, pasamos por La Granadella, Bellaguardia, Ulldemolins, Cornudella de Montsant y nos desviamos para comer en Siurana en el mismo restaurante al que fuimos hace ya cuatro años “Els Tallers” (http://www.restaurantelstallers.net), tenemos suerte hay mesa libre.

Al quemarse el foie de Mon, decidimos compartir mi primero para comer juntos mientras vuelven a preparar el foie que compartiremos más tarde, ambos platos exquisitos. Detrás bacalao con garbanzos, ajos tiernos acompañado de una salsa blanca con leche y la misma gelatina del pescado, riquísima.Y, cómo no, cae una botella de vino tinto del Priorat, agua café y de nuevo en marcha.

Poco antes de las 17:00h regresamos a la carretera sin parar hasta Sitges donde repostamos, llegamos a casa un poco cansados pero contentos, yo diría: buena la primera, la siguiente será el próximo domingo, Oriol ha organizado una salida del Petit Comité, allí que vamos, habrán sorpresas.