2016_Colonia Rusiñol
noviembre 6, 2016
Este “finde” hemos programado una visita cultural guiada en la comarca de Osona: la Colonia Rusiñol (http://www.museudelter.cat/?c=109).
Para evitar madrugar el domingo, hemos decidido dormir en un hotel cercano el sábado así que por la mañana he acompañado a Mon al trabajo y la he pasado a buscar sobre las 20:30h.
La nueva App TomTom Go (https://www.tomtom.com/es_es/drive/sat-nav-app/go-mobile/), instalada en lugar de las anteriores versiones con los diferentes mapas separados por continentes, nos conduce por la AP7 en dirección Girona para luego seguir por la C17 donde conduzco a una buena velocidad. De repente nos desvía y nos mete en una carretera secundaria bastante estrecha pero bien asfaltada donde no hay nada de luz. Pienso: Tom sigue haciendo de las suyas cómo en muchas otras ocasiones cogiendo sus atajos para llegar al destino, pero sigo confiando en él.
Tras unas cuantas curvas con suaves bajadas y subidas llegamos a Santa Eugenia de Berga, aparcamos delante del hotel, check-in, salimos a cenar y lo hacemos en un restaurante que está cerquita (http://restaurantarumi.com), la gestión es de la misma familia que la del hotel. La cena exquisita, todo fresco y bien preparado, cae una botella de tinto del Priorat. Nos retiramos al hotel y nos metemos en la cama poco antes de las 00:00h felices sueños…
El “despi” suena a las 09:00h en marcha, bajamos a desayunar. Hay de todo, comemos cómo en casa, genial, volvemos a la habitación. Ducha, check-out y de nuevo en marcha. Si bien la temperatura es baja, el cielo cubierto de nubes no descargan agua, mejor. Tom nos guía en dirección Manlleu, pero al llegar a un desvío de construcción reciente, se hace un poco de lío, al haber mirado previamente el mapa sabía que teníamos que dejar Vic a nuestra izquierda así que seguimos hacia el norte hasta volver a encontrar el camino marcado.
La reserva de la visita la hice siguiendo las instrucciones de la web enviando un e-mail al Museo del Ter (http://www.museudelter.cat) tal y cómo indicaba la web y allí nos hemos presentado pero la señora que había en el mostrador nos dice que hay que ir directamente a la colonia. Bueno no somos los únicos, a nuestro lado hay también una familia que les ha pasado lo mismo. Nos dan un pequeño mapa y nos indican por dónde ir, no está lejos, la señora se encarga de llamar al guía para avisarle de esperar nuestra llegada.
Seguimos las indicaciones para cruzar el pueblo por las arterias principales, no hay tráfico, en seguida salimos y nos metemos en la carretera que nos lleva hasta la colonia, aparcamos. Iniciamos la visita junto a otras dos familias con Jordi, el guía, que nos hace una introducción sobre la historia de esta colonia que se fundó a mediados del siglo diecinueve y que inicialmente no pertenecía a la familia Rusiñol.
Lo que queda en pie de la colonia es la fábrica, la casa del ex director donde en la actualidad vive el señor que se encarga del mantenimiento, la cuadra y el edificio donde estaba ubicada la escuela y el economato mientras la iglesia y las casas de los trabajadores se han derrumbado sin dejar rastro exceptuando la base del altar.
Entramos ahora en “Cau Faluga” (http://caufaluga.com/catala/historia.html), residencia de la familia Rusiñol donde en la actualidad hay un restaurante. El edificio de planta cuadrangular de tres plantas es de estilo pre-modernista, la visita se centra en la planta baja donde justo en la entrada hay un cuadro pintado por Santiago Rusiñol, una escalera que sube a la primera planta, la cocina y finalmente el salón comedor donde podemos contemplar la enorme chimenea perfectamente restaurada y en sus paredes fotos de la época.
Salimos ahora por la puerta trasera, antiguamente utilizada por el personal de servicio, allí podemos contemplar plantas y árboles procedentes de varios lugares del mundo.
La visita prosigue con diferentes explicaciones sobre la colonia y la importancia del sector textil en Cataluña. Antes de entrar en la fábrica, Jordi nos explica que se ha ampliado dos veces y nos enseña las tres fases de dicha construcción.
Una vez dentro Visitamos el generador eléctrico propulsado por el agua del propio canal de la fábrica, vemos toda la maquinaria utilizada para el proceso de hilado del algodón, la producción ha seguido hasta el año 2008 centrada en producir un producto de alta calidad, la fuerte competencia de China ha obligado finalmente a cerrar la empresa, una pena.
Pasamos a ver la maquinaria que de forma automática mantiene limpio el canal por medio de unas palas, antiguamente este trabajo lo hacían hombres con rastrillos.
Subimos a la primera planta donde podemos observar la otra parte de la maquinaria y finalmente el final de la producción donde todavía hay bobinas de hilos.
Entramos ahora en el laboratorio donde podemos ver y tocar los diferentes tejidos utilizados para la industria, cada uno con su ficha técnica. Jordi nos pone en marcha una máquina en miniatura utilizada para pruebas donde vemos finalmente la parte final del proceso.
Al finalizar la visita conversamos un poco con Jordi él nos dice qué, si nos gustan estos tipos de visitas, nos recomienda la Colonia Borgonyà donde podremos ver un tipo distinto a las otras, una colonia de escoceses disfrutando además de sus edificios perfectamente conservados, ya lo planificaremos.
Se acerca la hora de comer así que mientras yo conduzco, Mon busca un Restaurante en TripAdvisor y lo encuentra en la población de Folgueroles, su nombre Bardaguer (http://www.bardaguer.com) donde llegamos en escasos veinte minutos. Somos de los primeros en llegar, comemos muy bien, totalmente recomendable.
Seguimos ahora en dirección Girona con la intención de ir a ver el “Castell de Montsoriu” ubicado en la comarca de La Selva cerca de Arbúcies donde hay visitas guiadas, la última a las 16:00h. Llegamos muy justos y el aparcamiento está ubicado un poco lejos así que una vez allí vemos que no podemos estar a la hora y decidimos posponer esta visita para otro día.
Regresamos a casa habiendo disfrutado de un fin de semana diferente con buena comida, una visita interesante y un poco de relax.

2016_Costa Brava, 407Km
agosto 15, 2016
Cuando un lugar está cerca se suele decir que, precisamente por esta razón, se puede ir siempre que uno quiera y muchísimas veces pospones el viaje así que, este año toca la Costa Brava, lugar cercano, bonito y donde se puede ir, cómo no, en moto.
Todo empezó cuando recibí el e-mail de Ticketmaster con el programa del Festival de Cap Roig, al verlo, seleccioné el único concierto al qué podíamos asistir el lunes 16 de agosto, día festivo.
El primer paso fue comprar las entradas, luego reservar el hotel y así se quedó la cosa.
Esta semana nos pusimos en internet y miramos lo que se podía hacer y empezamos a organizar, yo me atrevería a decir un plan variado.
Domingo 14 de agosto
El viernes estuvimos con Laura en la «Fluor Party» en la playa del puerto de Garraf en ocasión de las fiestas del pueblo hasta las 3:00h y ayer trabajamos todo el día, cenamos fuera y hoy en pie a las 8:00h cómo cada día.
Desayuno fuerte, preparación de maletas, las mismas que cuando nos fuimos de vacaciones para tres semanas con la diferencia que en esta ocasión solamente son dos días…
De Garraf a Barcelona nada de tráfico hasta el peaje de Granollers, a partir de aquí la autopista ha estado siempre llena de coches, muchos de ellos franceses, menos mal que con Desy todo es más fácil.
Una vez fuera de la autopista en poco tiempo llegamos a Sant Feliu de Guixols donde tenemos el hotel, check-in y nos vamos andando a la playa de Sant Pol.
Una vez allí nos quitamos las camisetas, nos ponemos el protector solar y empezamos el «Camino de Ronda» un recorrido para hacer andando para disfrutar de las maravillosas vistas sobre los acantilados y las calas accesibles por medio de escaleras y senderos.
Antes de arrancar Mon compra unas botellas de agua, una cae de inmediato, empezamos a andar.
Los primeros metros son en una pasarela un poco más elevada que la playa, de repente se convierte en un sendero amplio que combina escalones, subimos, bajamos, giramos, a veces, una vez arriba, llegamos a la calle para en seguida volver a salir de ella.
Mon dice: como mola esto!!! La verdad es que si.
El agua está tan limpia y transparente que es una delicia para la vista, ver las rocas que entran en el mar, hay un sin fin de barcos, yates, canoas, personas tirándose al agua, haciendo paddel surf o snorkel. Nos cruzamos con gente pero no demasiada así que podemos parar tranquilamente a hacer fotos.
Más o menos a mitad camino decidimos bajar a una de las calas para darnos un chapuzón. El agua es fresquita para la época del año pero está buenísima, menos mal que llevamos el calzado de goma adecuado porqué rocas hay…
Ya casi al final del camino, cerca del puerto, propongo saltarnos el último trozo para irnos directamente a comer, lo hacemos en una terraza de un restaurante que previamente había mirado en TripAdvisor.
Un menú correcto a precio fijo con pescado fresco y unas cervezas.
Tras una visión a la playa y al no haber hamacas, nos retiramos al hotel para disfrutar de la piscina y, cómo no, de las hamacas, bueno yo, Mon decide hacer una siesta de unas dos horas y media, casi na…
En este tramo horario me da tiempo tomar el sol, escuchar música, dormir un rato, beber un extraño mojito de limón y también escribir esto.
Mon se presenta media hora antes de la puesta de sol con una cara muy, pero que muy relajada, bien, de esto se trata, de disfrutar del tiempo libre.
Después de ducharnos, bajamos andando hasta el puerto, allí tenemos mesa reservada en el restaurante Sa Marinada (http://samarinada.com/) donde disfrutamos de una excelente cena en la terraza con unas buenas vistas, especifico hacia el puerto porqué las de la mesa quedaban un poco oscuras por culpa de una planta que tapaba parcialmente la luz.
Lunes 15 de agosto
Hoy hemos podido dormir, el único horario que nos marca el ritmo es el del desayuno, hasta las 10:00h así que sin ducharnos bajamos para ello y lo hacemos en las mesas exteriores cerca de la piscina. La única nota negativa, el café.
Sobre las 11:00h salíamos en dirección Pals, Punto de encuentro con Laura y Llorenç para conjuntamente hacer la actividad prevista, hoy toca Segway en (http://m.livetour.cat/).
Garmin nos lleva cerca pero se equivoca y nos mete en una carretera sin asfaltar, menos mal que Mon pregunta en un agro turismo y en seguida llegamos. Un poco de espera y estamos al completo.
En primer lugar unas nociones básicas de cómo va el segway y en marcha. A diferencia del modelo urbano, este tiene unas ruedas mucho más grandes y el dibujo de los neumáticos es específico para fuera pista.
El primer tramo corto sirve para fraternizarnos con el vehículo eléctrico y tomar confianza, todo va bien, por orden vamos el guía, Llorenç, las chicas y finamente yo que cierro el grupo. Entramos ahora en una zona arbolada donde nos dejan hacer gincana entre los árboles, divertido.
Cruzamos ahora la carretera, no antes de haber escuchado alguna que otra información técnica sobre el segway, de hecho nos dicen que la velocidad máxima es de 12Km/h.
Rodamos por caminos hasta llegar a una urbanización, allí el recorrido se convierte en una calle asfaltada y ancha. Josep, el guía, al vernos tan espabilados nos felicita y nos dice que va a quitarnos el limitador de velocidad para poder alcanzar los 20Km/h velocidad tope 🙂
Entramos ahora en un espacio natural llamado «les Basses d’en Coll». Se trata de la zona más grande de Cataluña de arrozales después del Delta del Ebro.
Los caminos son rectos con muchas piedrecitas, estamos solos, a lo lejos vislumbramos algunas bicis. Mientras vamos a una velocidad rápida voy mirando el paisaje, el horizonte y, de repente cuando vuelvo a girar la cara hacia delante me veo a Laura completamente parada en el camino. Mi reacción es la lógica, freno en seco y al bloquear las ruedas pierdo el equilibrio hasta que pongo en práctica lo que nos había dicho Josep, es decir, soltarme y saltar hacia atrás cayéndome sin hacerme daño, solamente unas rascadas. Todo se ha quedado en una anécdota.
Seguimos hasta el punto de salida, ha sido súper divertido, totalmente recomendable.
Hora de comer, lo hacemos en un restaurante recomiendo por Josep donde por venir de su parte nos invitan a la primera ronda de cervezas, bien.
Laura tiene tren de regreso a Barna a las 16:30h así que nos despedimos, Llorenç se queda a trabajar con su food-truck, cada noche está en el WS (http://www.whitesummer.es/), nosotros nos vamos a visitar Pal, pueblo medieval ubicado encima de una colina suave. Aparcamos y paseamos pero el sol pega mucho, el calor es insoportable, seguimos.
Volvemos a repetir la operación un poco más tarde en otro pueblo de similares características, Peratallada. Aquí además compramos una salamandra muy bonita hecha de hierro y cristal para colgar en casa.
Un proveedor me había comentado que en Torroella de Mongrí hay un castillo desde donde se puede disfrutar de unas maravillosas vistas de buena parte de la Costa Brava y los Pirineos y allí nos hemos dirigido. Nos hemos quedado un poco mal cuando al ver que para subir hay que recorrer un buen tramo andando y bajo el sol, decidido, lo dejamos para otra época del año al igual que las Islas Medas que están muy cerca de aquí.
Nos vamos ahora a Calella de Palafrugell, aparcamos, nos sentamos en una terraza donde disfrutamos de un zumo natural de zanahoria y manzana hecho al momento y de un agua fresquita.
Nos quedan poco más de tres horas para la última actividad del día así que nos vamos para los Jardines de Cap Roig, allí nos hacen aparcar en la zona habilitada para motos grandes justo al lado de la taquilla, perfecto. Hasta las 20:00h no abren puertas, decidimos entonces seguir paseando por el bosque siguiendo una vez más el GR92 durante casi una hora entra ida y vuelta. Este finde sí que hemos hecho actividad física.
Llegamos unos cinco minutos antes de la apertura, fuera hay una infinidad de gente bien vestida, hombres con camisas blancas, algunos con chaqueta, mujeres con vestidos y tacones, me río… vale que estamos en la Costa Brava pero vamos a ver un concierto, nada más.
Damos una vuelta por los jardines hasta que nos entra hambre y nos dirijmos al restaurante, allí la «pijolandia» es extrema, lógico tiene una estrella Michelin desde hace cuarenta años, nos reímos más. La cena exquisita también hoy, tiempo para pasar por el lavabo y a tomar asiento.
En unos diez minutos empieza el concierto de The Corrs, grupo irlandés de rock-folk compuesto por tres chicas y un chico, todos hermanos todos ellos muy compenetrados tanto para lo que respeta a los instrumentos musicales cómo en las voces. Un concierto genial, quizás un poco corto al sobrepasar ligeramente la hora y media pero nos deja un muy buen sabor de boca.
Cerca de Desy nos ponemos pantalón largo, pañuelo, Mon la chaqueta, yo sigo con camiseta, claro soy de Bilbao… Perdón soy de Milano pero allí también hace frio.
Naturalmente a esa hora no hemos encontrado tráfico, por lo tanto sin conplicaciones nos hemos metido en la cama sobre las 2:00h.

2016_X H-D Mountain Custom Festival, 510Km
julio 17, 2016
Sábado 16 de julio
Va siendo hora de poder disfrutar de vez en cuando de algún sábado, ambos lo hemos acordado y éste es el elegido con la excusa de subir a Andorra para participar a la concentración, certamen donde yo también he formado parte del comité organizador en el pasado.
Este año es la décima edición y para cambiar las reglas es itinerante, creo que es buena idea.
Salimos a las 9:00h en compañía de Gemma y Cesar, ellos con BMW GS recién estrenada, el recorrido de siempre por Sitges, Vilanova, Vilafranca, Igualada, Pons donde paramos para tomar un café, Oliana, La Seu.
Entramos en Andorra, cómo de costumbre, tráfico hasta Sant Julià de Lòria, luego despejado. Llegamos a Andorra La Vella donde está concentrado todo el mundo, una calle cortada, allí se celebra la carrera de lentos. Aparcamos, busco a Nacho, lo veo al final, voy y en el recorrido me encuentro a varios amigos que saludo brevemente y a “Ultra”, me hace ilusión pero sigo. Una vez recibida la información de donde nos vamos a hospedar, volvemos a subir a las motos y al hotel nos dirigimos.
Calor es poco, el termómetro marca 32º, uff. Ya en el hotel nos dicen que la habitación estará lista a partir de las 15:00h no hay problema, lo que queremos es ponernos algo de ropa más ligera, lo hacemos en un baño que nos indican. Regresamos al punto de encuentro donde nos reímos un rato viendo la carrera de “caracoles” denominada así por Cesar.
Salimos ahora en grupo y volvemos a bajar hasta Sant Julià donde subimos a la Rabassa por el camino más largo a una velocidad lenta, cómo de costumbre muchos no llevan muy bien los giros cerrados con las Harleys, yo ya soy veterano y dejo el suficiente espacio con el que nos precede.
Sin accidentes llegamos al restaurante, aparcamos. Ahora sí voy a inspeccionar a Ultra, poco ha cambiado, unos retoques lógicos a gusto del nuevo propietario y poco más. Finalmente arriba veo a Xavier, un abrazote, le pregunto que tal la moto y me dice que muy bien, ningún problema, el mantenimiento que le toca y nada más, está contento de su compra y, en el fondo, yo también por dejarla en tan buenas manos.
Comemos en diferentes mesas a la sombra pero sigue el calor asfixiante, gente de Barcelona de ambos Chapter, Madrid, Lleida, Zaragoza, Teruel, Alicante y obviamente Andorra.
Arroz de montaña que nada tiene a que ver con los que se servían cuando yo vivía aquí, la compañía es agradable, charlo con Enrique, el único superviviente de los que éramos al principio, todos nos hemos marchado exceptuando él y Nacho pero ya se sabe cuando unos se van otros vienen, así es la vida.
Poco a poco la gente se va marchando para retirarse a descansar un rato, nosotros también. Una vez en la habitación aprovechamos la hora que nos queda y, de nuevo en marcha.
Nos concentramos otra vez donde la mañana, aparcamos y damos una vuelta alrededor hasta la hora de salida del paseo de banderas que se desenvuelve por el centro con un guardia urbano que nos abre camino y varios voluntarios de la organización que van cerrando paso a los coches.
Desde el centro bajamos hasta Santa Coloma para luego volver a subir hasta Encamp, desde allí nos desviamos a Vilà donde empieza una nueva carretera, recién abierta precisamente para una etapa del Tour de France de este año, que une este valle con el de La Massana.
En fila india y a una distancia prudente la serpiente de Harleys va subiendo poco a poco, alguna curva es realmente muy pero que muy cerrada, pienso: no sé yo si todo el mundo será capaz de subir por aquí sin accidentes…
las vistas son preciosas, el sol desaparece, la temperatura es ahora muy agradable. Paramos para hacer la foto de grupo en una ermita en Anyos, desde este punto tenemos a La Massana a nuestros pies. Justo aparco a Desy al lado de Ultra, entre medio solamente la GS de Cesar, tengo que aprovechar el momento y le pido a Mon que me haga una foto que de verdad se le puede llamar recuerdo.
Esperamos un rato a que lleguen los últimos, nos enteramos que dos se han caído, ya lo sabía yo…
Regresamos a las motos y bajamos poco a poco hasta llegar a La Borda del Avi donde nos espera la cena. Nos sentamos junto a unos personajes de Barcelona que tienen su propio grupo, son divertidos.
Cenamos, bebemos con moderación hasta que llega la hora del concierto, hoy tocan Gunshot, un grupo francés que ya estuvo hace años.
El batería es todo un personajes, pone unas caras que son para reírse, también un integrante oriental del Barcelona Chapter nos hace reír muchísimo con su cámara grabándolo todo. No me puedo contener, saco la GoPro y le grabo a él y al batería.
Llega Pedro y nos abrazamos, no ha podido estar hoy por tener un compromiso familiar pero al final ha venido.
Para la música, empieza el sorteo y la entrega de premios, la temperatura baja en picado y hace frío, yo había avisado… cuando no podemos más nos vamos.
Casi tiritando llegamos a las habitaciones, quedamos en desayunar juntos a las 10:00h no tenemos prisa, en seguida nos dormimos.
Domingo 17 de julio
El desayuno muy completo, el problema quizás ha sido el ruido de la multitud de niños alojados en el hotel y que estaban también desayunando a la vez que nosotros.
Salimos, toca shopping, la temperatura es todavía aguantable, poca gente, genial. Una vez llegados a la avenida Carlemany nos metemos en diferentes tiendas juntos o separados, cada uno compra lo que quiere o lo que necesita. Acabamos llenos de bolsas, ahora ya hay mucha gente, regresamos al hotel más tarde de las 12:00h, hora prevista para dejar la habitación pero no pasa nada. Check-out, cargamos las maletas y nos vamos.
Antes de salir de Andorra efectuamos una última parada en Motorcard donde Cesar mira unos precios sin comprar.
Vista la hora decidimos parar a comer por el camino y lo hacemos en un restaurante en Alàs justo pasado La Seu d’Urgell en dirección Puigcerdà donde ya había comido en alguna ocasión cuando todavía residía por aquí. Aparcamos justo delante y tenemos suerte en encontrar una mesa disponible. Han tardado bastante en servirnos pero la espera ha valido la pena.
Regresamos a la carretera, una vez pasado Oliana, nos desviamos a la izquierda por una carretera de montaña, muy divertida para hacer en moto, que ya recorrí hace muchos años en una salida con el Chapter. En este tramo Cesar pisa a fondo y poco a poco va dejando espacio entre nosotros hasta desaparecer.
Nos volvemos a encontrar un poco más adelante, nos espera para precedernos mientras Gemma nos graba en un tramo, la historia se repite y en unos minutos volvemos a perderlos hasta el primer desvío, unos cuantos quilómetros recorridos entre naturaleza y muy poco tráfico, donde nos volvemos a juntar.
Empezamos ahora a bajar, la carretera se ensancha, la velocidad va en aumento, nos pegamos un susto justo en una curva donde en un tramo recién asfaltado, la gravilla del alquitrán nos hace mover las ruedas traseras en exceso, afortunadamente todo queda en una anécdota.
Paramos a tomar unos cafés y agua fría justo antes de entrar en Solsona en un camping con piscina a tope de gente, la temperatura sigue por encima de los 30º.
El resto del viaje transcurre sin nada más que comentar, un poco de tráfico en la A2 que se intensifica a partir del túnel del Bruc. Parada para repostar en la C32 y finalmente llegada a Garraf donde nos despedimos.

2016_Cadaqués, 410Km
julio 10, 2016
Anoche la selección italiana ha sido eliminada a los penaltis de la Eurocopa, por primera vez en toda la historia del futbol, Alemania se ha clasificado. Duele salir así pero lo hacemos con la cabeza bien alta. Nos acostamos sin cenar pasadas las 00:00h.
Suena el despertador a las 06:00h, una hora y cuarto más tarde salimos en dirección Cadaqués, un año más nuestros amigos Inma y Edu han organizado un finde Harley.
Sobre el trayecto poca cosa que contar, más bien encefalograma plano, nada de tráfico, aprovecho para darle caña a Desy. El último tramo cómo siempre el más divertido con sus curvas.
Entramos en el pueblo sobre las 09:15h, llamo a Edu que nos viene a buscar con el scooter a la gasolinera, una vez arriba aparcamos y entramos en su casa, allí nos encontramos con Inma, Josep Maria Tirapu y Carmen, José Luís Pader y Mari Pau a punto de desayunar. Nosotros probamos los famosos “taps” y un café.
Chico y Sonia ya se marcharon ayer, en breve lo harán los Tirapu, hoy celebran el cumple de su hijo así que este finde es: unos llegan y otros se van…
Despedimos a los Tirapu, hablamos un poco de Desy y de las mejoras con respeto al modelo anterior, bajamos, compramos provisiones y vamos a esperar que Edu nos venga a buscar.
Ahora el cielo está completamente despejado, un poco de tramontana, los colores del principio de verano, que éste año parece no arrancar, siempre son bonitos al igual que las preciosas vistas de Cadaqués y de su costa.
Amarramos en un lugar donde no faltan barcos de todos los tamaños. Pasamos un rato hablando hasta que me decido a probar la temperatura del agua directamente tirándome de cabeza en ella, es el primer chapuzón del año… un poco fría está, pero es genial.
Va transcurriendo la mañana hasta que nuestras barrigas nos reclaman comida que repartimos en un plis, siguen llegando barcos, alguna que otra moto de agua corriendo a altas velocidades.
Una vez acabado de comer, nos tumbamos un poco para hacer una pequeña siesta, Edu duerme la friolera de unas 2h!!! Inma dice que ya no está acostumbrado a beber y anoche se pasó un poco, que descanse tranquilo.
Cuando todos nos hemos vuelto a incorporar, llega un barquito-bar que ofrece bebida y helados, le llamamos y pedimos unos mojitos que nos llegan bien cargaditos…
Regresamos.
Después de la ducha Inma y Edu se van a la casa de al lado donde se celebra una fiesta de cumple de un inglés vecino, un compromiso ya adquirido con anterioridad que no les impide hacer acto de presencia durante un tiempo razonable y volver a juntarse con nosotros. Mientras tanto, tomamos la decisión de regresar a Barcelona después de cenar.
Lo hacemos en la pizzería de siempre mientras Francia pasa por encima a la pobre Islandia, se le ha acabado el sueño de clasificarse para unas semifinales.
Finalizada la cena, sin prisa pero sin pausa, nos vamos a las motos, nos despedimos, siempre es un placer compartir ratos agradables con amigos entrañables y regresamos a casa, lo hacemos juntos hasta pasado el peaje, hasta la próxima amigos.

2016_Lavagna-BCN, Día 20, 950Km
junio 20, 2016
Bueno hoy regresamos de un tirón, la previsión es perfecta, sol y cielos despejados desde aquí hasta Barcelona, ya era hora.
Desayuno en el hotel, check-out, maletas en alforjas y tour-pack, vamos a despedirnos.
Nada más llegar nos dicen que está el pueblo revolucionado, esta mañana los “Carabinieri” han arrestado a toda la cúpula del alcaldía, Annabella, la pareja de Luca, es asesora de comercio, a ella no le ha pasado nada pero ha tenido que ir de urgencia al ayuntamiento y así no hemos podido despedir, lástima.
Tomamos este último café, ahora somos nosotros que esperamos una visita por parte de ellos en Barcelona. Regresamos al hotel y arrancamos el viaje de vuelta.
Extrañamente durante todo el recorrido en la Liguria no encontramos mucho tráfico, cómo de costumbre se suceden túneles y puentes, paramos a repostar casi al final de Italia.
Entramos en Francia, seguimos. Peajes, obras, pasamos de 130Km/h a 110Km/h constantemente hasta que finalmente nos quedamos en una zona donde por fin puedo poner en marcha el cruise y descansar mi maltrecha mano derecha después de tres semanas conduciendo.
Efectuamos solamente trés paradas más hasta llegar a casa, una para comer y repostar, otras dos para repostar. El viaje en autopista siempre es aburrido así que nada en especial voy a contar.
Llegamos a casa sin incidentes, mañana tenemos un día más de vacaciones, lo pasaremos descansando en la playa.
Este viaje, a pesar de los momentos donde el tiempo no nos ha acompañado, ha resultado ser positivo, culturalmente hablando ha sido muy enriquecedor. Podría tranquilamente expresar que a pesar de haber viajado en el pasado, en varias ocasiones, a Firenze por trabajo y ocio, a Pisa y Siena por ocio, esta vez he podido junto a Mon experimentar unas sensaciones distintas profundizando mucho más en lo que es realmente la esencia y la historia de estas ciudades junto a otras que no había pisado jamás.
La Toscana es una región que durante los siglos que ha estado a la vanguardia, ha dejado una huella importante en la historia de la futura Italia y en el arte, encontrando la forma de divulgarla, enseñarla y conservarla. La familia Medici ha escrito gran parte de esta historia sin olvidar por supuesto Pisa que fue una de las cuatros potencias marítimas de aquel entonces.
Ha sido también un viaje donde he podido reincontrarme con un amigo que no veía desde hace treinta años, me parece algo estupendo y poder compartir con el un día genial.
El parentesi de tres días en la región de la Umbria nos ha aportado paz y el descubrimiento de una zona menos conocida pero no de menos interés, totalmente recomendable sobre todo Assisi.
Me hubiese gustado mucho poder ver las “cinque terre” desde un barco pero desgraciadamente el mar nos lo ha impedido así que, quizás más adelante, tendremos que volver a intentarlo, aquí lo dejo…
Y aquí, cómo siempre cuando regreso de unas vacaciones, dejo dicho que a partir de este momento habrá que empezar a pensar en las próximas, así que a trabajar, jii.
2016_Lavagna, Día 19
junio 19, 2016
Mis primos habían planificado un día completo en el mar que consistía en alquilar dos zodiacs lo suficientemente grandes cómo para llevarnos a todos pero el estado de la mar y la previsión de lluvias no han hecho posible esta actividad. Estamos en la segunda quincena de junio y aún miramos de reojo el tiempo que cada vez está peor, el verano tarda en llegar, las temporadas se desplazan.
El plan ha cambiado pero el hecho de que pasemos el día juntos sigue en pié así que después de quedar y tomarnos un café subimos a los coches y nos vamos por el autopista al pueblo de Sarzana de regreso a la provincia de La Spezia. Aparcados los coches, entramos andando en la zona peatonal, una breve parada en un bar para la segunda rondas de cafés y vamos a efectuar nuestra primera visita en un pequeño castillo en pleno centro.
Una vez dentro vemos que está en marcha un acontecimiento musical rockero, hay varias habitaciones desde donde sale música, los diferentes grupos están ensayando, nosotros seguimos adelante con nuestra visita por la parte subterránea del castillo donde necesitamos poner en marcha las linternas de los móviles para ver donde pisar, nos reímos.
Dejamos atrás el castillo, volvemos a los coches y salimos del pueblo para subir a una colina donde está ubicado el otro castillo, más grande que el anterior, sacamos los tickets y entramos. Subimos directamente arriba, desde esta posición hay unas vistas panorámicas a todo el valle, Luca, mi primo, nos comenta que esta es la zona que une tres provincias en tres regiones distintas, La Spezia en Liguria, Massa-Carrara en Toscana y Parma en Emilia-Romagna.
Sacamos unas fotos, bajamos y damos una vuelta en la parte subterránea donde llegamos a una habitación con el techo abovedado, desde allí hay conductos que suben a las habitaciones y servían para escuchar lo que pasaba en ella.
Que primos más divertidos que tengo, siempre alegres y riéndose, genial.
Empieza a llover.
Subimos y nos vamos, se avecina la hora de comer, tenemos mesa reservada en un restaurante en Aulla donde la comida típica es a base de tortitas de trigo, las sirven con salsa de champiñones, carne y pesto por separado, luego unas bandejas de embutido y una tabla de quesos. Cafés y limoncino, así llaman aquí el limoncello.
Deja de llover, sale el sol. De camino a casa paramos a visitar un outlet donde nos pasamos más de una hora y al fin regresamos a Lavagna. Pausa cada uno en su casa, nosotros en el hotel.
Más tarde nos pasan a buscar y decidimos pedir comida para llevar a casa, pizza y japo. Cenamos mientras vemos un aburrido Suiza-Francia que acaba 0-0, besitos y a dormir. Mañana hemos quedado para tomar juntos el último café antes de irnos.

2016_Vernazza-Lavagna, Día 18, 126Km
junio 18, 2016
Hoy también hace sol, en lugar de irnos por la autopista nos vamos tranquilamente por la carretera de la costa, los quilómetros hoy no son muchos. El primer tramo es arriba en la montaña, abajo están los pueblos con sus pequeñas playas, nada de tráfico, conduzco tranquilamente visualizando el panorama y escuchando música.
Llegamos al pueblo de Deiva Marina, último de la provincia de La Spezia, aquí compartí varios veranos con mis primos. Le indico a Mon donde tenían el apartamento y el recorrido que cada mañana hacíamos para bajar a la playa, bonitos recuerdos, nunca más había pensado en este lugar, debería de tener unos 15 años, no ha llovido desde entonces…
Paramos a tomar un café y un agua en una terraza, una breve visita a la playa y seguimos por la misma carretera que nos conduce a Lavagna por varios túneles con semáforos que funcionan de forma alternada. Dejamos atrás este tramo, yo también mis recuerdos y entramos en la provincia de Genova.
Ya en Lavagna efectuamos el check-in en el hotel y nos vamos directos a visitar un pueblo muy pequeño que para mí tiene un encanto especial, se trata de Portofino. Se llega allí también por una carretera de costa donde siempre hay mucho tráfico, muchas motos. Pasamos por Rapallo, aquí tengo otro recuerdo muy lejano de cuando yo era muy pequeño y venía con mis padres a ver a mi tía, hoy es el día “remember”.
Después de hacer un tramo digamos conduciendo alegremente, que distinto es conducir sin el peso de las maletas, donde me sigue una BMW GS llegamos a Santa Margherita. A partir de aquí es donde los coches no pueden seguir, estamos a aproximadamente 1Km de Portofino, una patrulla de Policía Local solamente da paso a residentes, motos, bicicletas, servicios y peatones.
La vegetación llega prácticamente hasta casi el agua, esta es una zona protegida y así debe de seguir siéndolo porque es una delicia para los ojos. El agua es transparente porqué no hay casi contaminación. Finalmente llegamos y aparcamos en un parking, me toca subir cuatro plantas, grr.
Paseamos hasta el puerto donde por supuesto no faltan los macro yates, nos sentamos a comer tranquilamente cómo no, pescado fresco con una cervecita bien fría.
Para hacer la digestión y siguiendo mi plan, subimos hasta el “Castello Brown”. Para llegar hay que recorrer el puerto hasta el final y subir por un sendero entre árboles. Una vez arriba las vistas son fantásticas, parece una postal, el castillo es más bien una casa protegida de ningún interés. Hacemos fotos en ambos lados y volvemos a bajar.
De regreso al parking Mon me indica una tienda done venden chubasqueros de la marca K-Way, prenda que en mi juventud todos los jóvenes teníamos. Teniendo en cuenta de que mi chubasquero lo he tirado durante este viaje porqué estaba roto entro para comprarme uno y me lo llevo de color naranja, jii.
Regresamos, aparco a Desy, hasta el lunes no la volveré a conducir, ducha y vamos a ver a mis primos en las diferentes tiendas donde compramos algunas cosas, yo calcetines, Mon unas gafas Prada para salir y otra Okley para la moto, ole!!!
Conozco a Luca, la pareja de Elena, me cae bien. Nos vamos todos a cenar a un restaurante en la montaña. La velada genial, al final de la cena Silvana nos da a cada uno una cajita con dentro un presente, una pulsera con una “M” para ella y un colgante con la forma de la bota para mí, gracias de verdad.
Nos retiramos a una hora prudente, buenas noches y hasta mañana.

2016_Vernazza, Día 17, 128Km
junio 17, 2016
El cielo está completamente tapado de nubes grises pero las previsiones indican que en una hora saldrá el sol y se mantendrá todo el día. Bajamos a desayunar.
El chico del B&B nos dice que vayamos a visitar Porto Venere, justo al lado de La Spezia. Esta visita la tenía programada para el día de ayer viniendo hacia aquí pero al estar cortada la carretera no pudimos hacerla, que hoy si que vamos.
En un principio hoy teníamos prevista una excursión en barco para poder ver los cinco pueblos desde una perspectiva diferente pero el estado de la mar nos lo ha impedido, de hecho he recibido a primera hora de la mañana un e-mail con la anulación por esta razón.
Subimos a Desy y otra vez por la carretera interior nos acercamos a La Spezia, una vez allí, bordeamos una parte del puerto militar y llegamos a Porto Venere donde aparcamos en una curva al lado de otras motos.
Vamos paseando por el ancho paseo lleno de bares y restaurantes que conduce al espigón, paramos a tomar un café. Seguimos, ahora por la parte final cuyo camino es de piedra, alrededor queda en pié una construcción también de piedra de estilo castillo cómo si fuera un bastión defensivo, arriba una pequeña iglesia, adivinar de que material está hecha. Nos vamos acercando poco a poco mientras sacamos alguna que otra foto.
Una vez allí entramos a visitarla, es diminuta, hoy se va a celebrar una boda, cómo mola ver la decoración preparada.
Fuera hay un hombre tocando una arpa, nos quedamos cerca escuchándolo, toca muy bien. Algún que otro turista deposita unas monedas en un cuenco que tiene delante de el, también tiene algunos CDs a la venta. Mientras escucho lo observo, va bien vestido, zapatos limpios, no de la impresión de vivir mal, decidimos comprarle uno. Para de tocar y nos explica un poco de que van los tres que tiene, elegimos uno de solo arpa mientras otra pareja le compra dos.
Nos cuenta un poco su vida, es profesor de música vecino de la Toscana, a veces viene aquí simplemente a pasar un rato, conocer a gente, lo que recauda va a una asociación, lo hace porqué disfruta haciéndolo, tiene una colección de mas de 400 instrumentos musicales, conoce Barcelona, se le ve una gran persona.
Nos despedimos y seguimos andando ahora pasando por un arco por el cual pasamos a la roca que da directamente al mar que hoy está cabreado, en este punto las olas rompen continuamente formando la típica espuma blanca.
Pasamos ahora por un camino que nos conduce más arriba, visitamos una iglesia y seguimos más arriba hasta llegar a un castillo que desde fuera se ve cómo una fortaleza impenetrable con una altura impresionante pero, una vez pasada la entrada, lo que queda en pié son terrazas con plantas y árboles, una parece estar preparada para conciertos o fiestas al abierto.
En las partes superiores de unas torres hay varias gaviotas tranquilamente descansando que ni se inmutan a nuestro paso.
Volvemos a bajar al pueblo por unas escaleras que nos conducen a una calle estrecha con tiendas y algunos restaurantes pero seguimos hasta el punto inicial de nuestra visita. Nos sentamos en una terraza con TV, en una media hora empieza el partido Italia-Suecia.
Comemos, ganamos, ya estamos clasificados para octavos, nos marchamos.
Regresamos hacía el B&B y tardamos más tiempo que la ida porqué Garvin nos intenta continuamente hacer ir por la costa pero la carretera está cortada por lo tanto yo no le hago mucho caso, intento volver a recorrer el mismo camino pero todas estas carreteras se parecen mucho y nos perdemos un poco hasta regresar al camino correcto.
Llegamos al B&B donde hemos quedado para que nos preparen la cena, pregunto si nos queda tiempo para bajar a Monterosso, nos dicen que si, está a 10Km, nos vamos. Llegamos abajo y aquí también no se puede aparcar en el pueblo, hay que hacerlo en un parking de pago no asfaltado, decidimos no hacerlo y nos vamos.
Cena, partido de España, gana a Turquía y también se clasifica, nos retiramos a la habitación. Mañana nos vamos.

2016_Firenze-Vernazza, Día 16, 256Km
junio 16, 2016
Una cosa es cierta, todas las veces que he dejado atrás Firenze, siempre he sabido que en ningún momento ha sido un adiós, más bien un hasta luego y así será también esta vez.
Decidimos ir a visitar el dealer que está en la localidad de Prato justo al lado, Garvin nos dirige hasta allí. Aparcamos detrás del edificio, entramos en la tienda pasando por el taller pero es un absoluto caos, un pegote enorme de roba, bastante fea por cierto, y mucha, mucha moto. Nos vamos sin comprar nada. Esto normalmente no suele ocurrir.
Había oído hablar de Lucca pero nunca había estado, hoy por su ubicación más o menos por el camino, decidimos visitarla. Una vez dejada atrás la autopista, nos desviamos por carreteras secundarias hasta llegar. En el punto de información nos dan un plano de la ciudad y nos indican donde aparcar la moto a cubierto ya que la maleta exterior no puede quedarse sin ser vigilada.
En el parking pregunto donde podemos comer y nos recomiendan un restaurante de un cliente de ellos, dejamos todo allí en el despacho, cascos, chaquetas, guantes, cómo si fuésemos de la casa.
Nos sentamos a tomar un café y luego paseamos por el pueblo siguiendo el mapa con sus puntos de interés en sentido anti horario. La “Cattedrale di San Martino” con el campanario empaquetado por reformas. Seguimos hacia el norte y girando una esquina oímos musica que sale de una ventana ubicada en la primera planta del edificio que tenemos al lado es el “Istituto Musicale Boccherini”, en su exterior una estatua de bronce.
Seguimos nuestro recorrido hasta una plaza ovalada, lugar típico para turistas, llena de restaurantes y sus terrazas, aquí en su día, había un anfiteatro romano del cual nada queda. A pocos pasos topamos con la “Basilica di San Frediano”. Convergemos hacia el centro hasta llegar a la “Chiesa di San Michele in Foro”. El color predominante de las iglesias es el blanco, obviamente por el mármol que es su denominador común.
Es la hora de comer, nos sentamos en el restaurante recomendado (http://www.rusticanella2.it), pedimos menú y salimos que no podemos con nuestros cuerpos, que animales que son, sirven el primero normal, de segundo una pizza pero no es pequeña, es grande, uff.
Durante la comida recibo un e-mail del B&B de hoy avisándonos que por culpa de un desprendimiento han tenido que cortar la carretera de la costa. Nos indican de seguir hacía Genova y luego regresar, se me desmonta el recorrido programado pero, que le vamos a hacer.
Ya con Desy circulamos por la autopista, un cartel indica el final de la “Toscana” y el principio de la “Liguria”. Paramos en una área a repostar y un poco más adelante salimos para la zona denominada “le cinque terre”.
Aquí las carreteras son pequeñas, con muchas curvas, empinadas, vamos lo tienen todo. Garvin para variar no tiene la dirección, sigo las indicaciones para Vernazza y lo que me habían explicado en el e-mail. De repente paro encima de una montaña y, mira por donde, estamos justo al lado del B&B, bien.
Para acceder al edificio se baja por una rampa empinada no muy ancha que combina una parte con escaleras y otra lisa, unos metros más abajo hay una Harley aparcada, pienso: ni lo intentes…
Dejamos las maletas en la habitación, estamos a 5Km de Vernazza, para bajar, hay que ir por una carretera muy estrecha y con curvas cerradas, allí que vamos. Una vez abajo, tenemos que aparcar a unos 800m del pueblo, solamente pueden pasar y aparcar los residentes.
El pueblo es en realidad una calle, en ambos lados hay terrazas con bares y restaurantes, edificios de apartamentos y por supuesto, casas particulares, algunas muy bien conservadas y otras en malas condiciones. Seguimos andando hasta el puerto, allí podemos observar lo limpio y transparente que está el mar, peces de distintos tamaños y pequeñas medusas lilas.
Nos sentamos a tomar una cerveza, no paran de llegar turistas con sus maletas, parece mentira que pueda llegar tanta gente y meterse en un espacio tan reducido. La previsión es lluvia a partir de las 23:00h, mejor cenar algo y retirarnos a una hora prudente teniendo en cuenta el recorrido que tenemos por delante.
Cenamos en un restaurante en la parte alta del pueblo, para acceder lo hacemos subiendo varios escalones bastante empinados, aquí todos son guiris en su mayoría americanos, el personal es de lo más divertido. La cena normalita pero el rato muy agradable.
Volvemos a subir poco a poco, todo el recorrido en primera marcha, caen cuatro gotas pero sin ser molestas, aparcamos y nos retiramos a la habitación. Media hora más tarde cae el diluvio universal, viento y frío.
Antes de dormirme, miro la previsión del tiempo para mañana que dice sol, tengo serias dudas, ya veremos.

2016_Firenze, Día 15
junio 15, 2016
Ultimo día en esta increíble ciudad, seguimos el plan establecido, hoy nos movemos con calma porqué no tenemos prisa, la visita es a las 11:15h. Paseamos por el centro, al igual que ayer por la tarde seguimos mirando tiendas, tampoco compramos nada.
Ya al otro lado del Arno visualizamos el “Palazzo Pitti”, canjeo el voucher por las entradas. Aquí es donde se están haciendo los pases de moda, el patio está preparado para ello, nosotros subimos a la primera planta, a la entrada nos dicen que nuestro billete es para ver un montón de museos ubicados allí pero no el palacio real. La verdad es que recuerdo que tuve un poco de lío para sacar esta entrada y bueno, recordaba haber comprado la completa pero no es así.
Visitamos entonces una parte del palacio la “Galleria del Costume” y salimos al exterior para recorrer el “Giardino Boboli” donde damos un largo paseo, el sol ahora pega fuerte, menos mal que hay muchas zonas a la sombra.
Subimos hasta el “Museo de la Porcellana” y desde el “Belvedere” sacamos unas fotos de las colinas cercanas a la ciudad, aquí se respira paz y tranquilidad.
De regreso hacia el palacio paramos en en “Coffe House” desde donde hay unas vistas privilegiadas sobre la ciudad.
Salimos, siguiente visita el “Mercato Centrale” (http://www.mercatocentrale.it), entramos. En la planta baja hay paradas cómo en cualquier mercado mientras en la primera hay todo tipo de comida preparada al momento, pasta, pizza, quesos, carne, pescado, bocadillos, enoteca. Está abarrotado de gente, me apetece pasta pero las salsas que ofrecen no combinan con mis alergias así qué salimos y comemos en una restaurante pizzería napolitano.
Estamos cerca del B&B, a descansar un rato que vamos.
Salimos una hora y media más tarde y volvemos a andar con la idea buscar algo para comprar, yo preciso una riñonera y Mon unas bambas. Yo acabo satisfecho, Mon no.
Nos “perdemos” por las calles del centro hasta la hora del aperitivo, luego cenamos en una terraza de un restaurante donde pido una “fiorentina” que era de rigor comer antes de irnos, todo perfecto.
Firenze una ciudad maravillosa, hecha para vivirla, mañana nos vamos.
