2015_La Perdrera
octubre 4, 2015
Hoy seguimos nuestro recorrido por Barcelona, nos acompaña Alba, queríamos ir a visitar el hospital de Sant Pau, al ser el primer domingo de mes la entrada es gratuita, pero no hay visita guiada, nos vamos.
Nos dirigimos entonces al paseo de Gracia para visitar otro edificio de Gaudí: Casa Milà llamada “la Pedrera” (www.lapedrera.com/es/home).
La chica de la entrada nos indica que existe una visita guiada muy interesante en catalán pero solamente los sábados así que decidimos hacerla por libre y audio-guías. Aquí también hay descuento para los residentes en Cataluña, bien.
Entramos directamente a unos de los dos patios que son completamente abiertos, desde este punto se aprecia perfectamente que este edificio se construyó con el fin de albergar tanto la residencia de la familia del industrial Pere Milà cómo pisos de alquiler.
Las obras empezaron en 1906 y acabaron en 1912, desde 1984 forma parte de la lista de Bienes Culturales del patrimonio Mundial de la UNESCO.
Hay bastante cola para entrar en el ascensor, decidimos utilizar las escaleras y subimos las seis plantas que nos conducen a la azotea, desde aquí las vistas sobre Barcelona son muy bonitas sobre todo ver la Sagrada Familia desde un arco expresamente puesto allí por el genio.
Cómo de costumbre Gaudí junta diferentes chimeneas, las formas de la parte terminal es similar a una cabeza con casco protector muy vanguardista para la época, hay diferentes desniveles, los materiales utilizados son cerámica, el famoso “trencadis”, piedra, mármol y vidrio.
La mayoría de los turistas son de origen asiático, muy probablemente nosotros somos los únicos lugareños si así me puedo definir…
Una vez dado la vuelta completa a la azotea, volvemos a entrar y nos paseamos por la última planta, el juego de luces entran por las diferentes ventanas y hacen juego con las sombras, arcos en el techo, una vez más uno se queda pensativo con respeto a la pregunta de cómo se podía plasmar en una construcción todo lo que al grande Gaudí se le antojaba, sin lugar a dudas un genio.
La visita sigue por la última planta que alberga los apartamentos, aquí se recrean diferentes habitaciones con decoraciones de la época.
Una vez pasado por una tienda donde se pueden adquirir algunos souvenirs, bajamos hasta la planta baja y vemos la entrada principal con su escalinata, unas fotos y nos vamos.
La Pedrera, quizás la construcción menos destacada de Gaudí pero una visita recomendable para tener una visión completa de sus obras.

2015_Fiestas de la Mercè
septiembre 27, 2015
Este año hemos dejado pronto de bajar a la playa y disfrutar de nuestros días libres para otro tipo de actividades, esta semana, en ocasión de las fiestas de la Mercé, Barcelona ha sido el destino “obligado”, todo ha empezado el domingo pasado.
Domingo 20 de Septiembre
Hoy el día en Barcelona empieza en el restaurante Bellvitja (www.la-bellvitja-brindisa.com) ubicado cerca del mercado de la Boqueria en la calle Hospital donde se sirven tapas en la parte del bar y platos en el restaurante donde nos sentamos cerca de la ventana, allí el sol nos ilumina la mesa. Detrás nuestro un grupo de turistas y en otra mesa una familia también de extranjeros.
Compartimos unas tapas como entrante y un plato de segundo para cada uno, todo exquisito. A la hora del café aparece Su que nos acompaña hasta la hora de irnos, nuestro destino es la Casa Batlló (www.casabatllo.es).
El recorrido hasta allí es rápido, afortunadamente muy poca cola, tendremos delante unas 25 personas, suerte, había mirado previamente en internet y los residentes en Cataluña tenemos precio especial un poco más barato que el resto así que presentamos la documentación y para dentro. Recogemos las audio-guías de un color azulón chillón, escojo italiano para no perder la costumbre.
Antes de seguir con el recorrido hay que saber que esta casa, conjuntamente con Amatller (www.amatller.org) y Lleó Morera (www.casalleomorera.com), son las “culpables” de que esta parte del Ensanche se haya denominado «la Manzana de la Discordia». Un breve, si así se puede definir, resumen, podríamos hacerlo de la siguiente manera:
Finales del siglo XIX, principio del XX, tres familias adineradas deciden comprar edificios previamente construidos y reformarlos por completo al estilo modernista, las obras se encargan a famosos arquitectos de la época así que en primer lugar, Antoni Amatller, industrial del sector del chocolate, amante de la fotografía y de los viajes encargó a Josep Puig i Cadafalch, arquitecto, político e historiador la remodelación del edifico que se convertiría en su residencia. Desgraciadamente solamente disfrutó de él diez años antes de su muerte en 1910.
Francesca Morera heredó el edifico de su tío Antoni Morera, que había hecho su fortuna en el comercio con las Américas, encargó el proyecto a Lluís Domènech i Montaner. Dos años después se muere y su hijo Antoni Morera sigue el proyecto hasta finalizar las obras en 1906.
En 1900 el empresario textil Josep Batlló compra el edificio y cuatro años más tarde encarga a Antoni Gaudí hacer el edificio de nuevo pero el innovador arquitecto le convence a efectuar simplemente una reforma, finalmente en 1906 acaban las obras.
Entramos ahora en uno de los destino turísticos más visitados de la ciudad condal, en nuestro caso ya hemos podido disfrutar de otras obras de Gaudí, pero al parecer su genio nunca deja de impresionar, un arquitecto muy, pero que muy adelantado por su época, un hombre que supo plasmar en las formas, la geometría, el juego de luces y un largo etcétera, esta casa no se queda atrás. Subimos por la escalera hasta llegar a la “planta noble”, la que en aquella época era la pública donde se recibían las visitas, un sin fin de detalles y unas vistas al Paseo de Gracia que siempre impactan.
Subimos por la escalera disfrutando del patio central formado por baldosas azules pálidos en su parte inferior hasta el azul más oscuro en la parte superior, digno de ver y, por su puesto fotografiar. Vamos pasando de una planta a otra, el trabajo de la madera y su diseño deja a cualquiera a boca abierta, suerte tiene uno en poder disfrutar de estos momentos en los cuales en otra ocasión puede decir: yo estuve allí.
Sin lugar a dudas una de las visitas imprescindibles de Barcelona.
Llegamos finalmente a la azotea que, para no variar, está también llena de detalles con sus chimeneas agrupadas, lo único fuera de lugar son cables con bombillas incorporadas que desgraciadamente son indispensables para las visitas nocturnas pero que rompe por completo la tranquila visión del entorno. Mon me hace un par de fotos donde salgo muy fotogénico, jii.
Empezamos la bajada y en un plis llegamos a la planta baja, nos vamos, que sensación más positiva…
Justo al lado está la casa Amatller, entramos, preguntamos si se puede visitar y cómo no, tenemos visita en catalán en unos diez minutos, un descuento de un 25% por ser la Mercé así que sacamos las entradas y después de un par de fotos entramos.
Un audiovisual nos hace de introducción a la visita, la historia del edificio y de la familia. La fachada es en estilo románico-barroco, las formas son rectas pero asimétricas y la parte superior destaca por unos cuadrados que se van sumando hasta el más alto en la parte central.
Paseando por la planta noble se puede observar claramente que el estilo es más bien clásico que moderno donde la oscuridad es la imagen predominante, esto era debido a que el edificio fue dotado de luz eléctrica y por esta razón su dueño la exhibía, vamos, para fardar, ni más ni menos.
Aquí también el trabajo de los artesanos es impresionante, seguramente horas y horas de trabajo manual, algo quizás impensable hoy en día, madera, hierro, granito, piedra. El coste de la reforma fue muy elevado para la época, estamos hablando de más de un millón de pesetas. A pesar de que esta visita es muy distinta de la anterior, bajo mi punto de vista vale la pena realizarla simplemente por ver otro punto de vista de aquella época. Salimos, y bajamos por el paseo de Gracia ambos con la sonrisa en la cara.
Ahora nos dirigimos a la Plaza Sant Jaume para ver las proyecciones en la fachada del Ayuntamiento de Barcelona. Llegamos y nos colocamos justo delante de la entrada del Palau de la Generalitat vallado para la ocasión. Esperamos hasta la hora del comienzo, el espectáculo dura una media hora, nada del otro mundo. Por hoy es suficiente, al coche y para casa, mañana se trabaja.
Miércoles 23 de Septiembre
Hoy es el cumple de Laura, ya tiene un cuarto de siglo, que orgulloso me siento de tí!!!
Recojo a Mon en el trabajo y nos vamos a cenar al Miño, algo rápido porqué el espectáculo de las proyecciones en la fachada de Casa Batlló es a las 22:30h y para variar vamos un poco justos pero llegamos a la hora. Creo que los primeros quince minutos sobran, una tía en el balcón que habla (grabado previamente) luego el despertar del dragón, bonito espectáculo, lástima que con tanta gente y árboles por el medio el campo de visión para casar fotos es limitado.
Bajamos el paseo de Gracia y nos dirigimos en la plaza del MACBA donde hay conciertos, allí nos encontramos con José Luís, Marc, Xavi, David y otra gente, tomamos cervezas, escuchamos música, nos reímos un montón hasta que empieza a llover, nos retiramos, sobre la 2:00h llegamos a casa.
Jueves 24 de Septiembre
Hoy descanso merecido así que relax hasta tarde, desayuno en la cama, miramos la web y preparamos el planning de hoy, ducha y nos vamos a Barna.
Primera parada en el Parc de la Ciutadela donde asistimos a un espectáculo de tango acrobático que cómo bien dice la palabra mezcla su versión más clásica con otra de circo, juntos a ellos un grupo toca en directo.
Nos entra hambre y nos vamos a la Bodega Vasconia en la calle d’en Gignàs, unas tapitas con vino para mi y cerveza para Mon, se nos ha hecho tarde, nos vamos corriendo, optamos por coger el metro y llegamos tan solo unos minutos antes del comienzo del tour guiado en la tercera casa de la Manzana de la Discordia, la Casa Lleó i Morera.
Aquí también la visita empieza con una presentación en una pantalla donde el guía nos va explicando la historia de la familia y del edificio. Entramos ahora en lo que era el salón principal donde los invitados podían disfrutar de las vistas en el paseo de Gracia, las paredes son de mármol que combina el rosa con el azul y pan de oro. En el suelo dibujos de flores cómo no de la mora, el techo tiene un excelente trabajo de madera.
Al coincidir con otra visita combinada tenemos que modificar el recorrido previsto para no estar pendiente de que el otro grupo nos deje paso libre a cada histáncia, así que pasando por el pasillo que divide la casa entre la parte pública y la privada salimos a la terraza trasera. El suelo es de baldosas, pegado al edificio en la planta baja había un estudio fotográfico donde podemos apreciar el techo de cristal que dejaba entrar la luz natural.
Desde esta perspectiva podemos apreciar básicamente dos cosas, la primera es que la fachada trasera del edificio es completamente de cristal y hierro donde todas sus planteas son iguales. La segunda es que al ver también las otras casas, ésta es sin lugar a dudas la más bonita. El guía nos comenta también que este edificio era idéntico a el que tenemos a nuestra derecha que obviamente nada tiene que ver después de la reforma.
Regresamos en el interior y seguimos disfrutando de los detalles, los mosaicos en paredes muy poco comunes, las esculturas que adornan las puertas, las explicaciones, otra visita que merece la pena.
Salimos, metro y de nuevo al Parc de la Ciutadella, allí nos espera un espectáculo de hip-hop que no llegamos a ver del todo porqué hay que ir a plaza de España, allí nos espera el piromusical que cierra las fiestas de la Mercè.
En la parada de Poble Sec nos hacen bajar y desde allí nos vamos acercando caminando pero hay una marea humana, una vez allí nos colocamos y disfrutamos de casi media hora de fuegos artificiales acompañados de música, justo antes de la traca final nos vamos, cogemos un taxi al vuelo y con el Golf regresamos a casa, uff no hemos parado en todo el día, las piernas agradecen estar estiradas.

2015_Ruta aperitivos modernistas
agosto 2, 2015
En Navidad Laura regaló a Mon un vale para una ruta de la empresa Itineraplus (www.itineraplus.com), la validez era de seis meses así que teníamos que gastarlo ya, hoy en lugar de irnos a la playa nos hemos levantado a una hora prudente y nos hemos dirigido a Barcelona.
El Liceu ha sido el punto de encuentro fijado, allí llegábamos puntuales junto a Carlos y Adelin, cada pareja desde una dirección distinta. A los pocos minutos la guía, Leila, la misma que hace unos meses atrás estuvo en la visita del Refugi 307, nos empieza a explicar un poco de historia basada naturalmente en el Modernismo pero aplicado a la zona en que nos encontramos dejando al margen la más conocida ubicada a partir de plaza Catalunya para arriba.
Durante esta explicación, una pareja intenta acoplarse y Leila los hecha con buenas palabras.
Cruzamos la Rambla y efectuamos la primera parada delante del Café de l’Opera de Barcelona (www.cafeoperabcn.com), sus propietarios han mantenido intacta la decoración que data 1929, seguimos.
Un poco más arriba de la Rambla, nos paramos en la Plaza de la Boqueria, allí justo encima de una sucursal bancaria podemos observar un poco más de este arte, las imágenes nos muestran paraguas que aquí se vendían.
El grupo es formado por otras nueve personas de nuestra edad o más, las explicaciones se dan en catalán.
Seguimos por la calle de la Boqueria y paramos delante de un edificio donde en su planta baja hay ubicadas dos tiendas, el portal es muy bonito y la verdad es que, a pesar de haber pasado por aquí tantas veces, nunca me había fijado en él, serán las prisas del día a día o en la velocidad con que me suelo desplazar cuando ando… la cuestión es que hoy si me he fijado en todo los detalles que, por su puesto he podido fotografiar.
Al lado hay el Hotel Petit Palace Opera Garden, seguimos Leila que entra, sale por una puerta y nos enseña un jardín que no pertenece al hotel, es público, un lugar de paz, tranquilidad y sombra justo en pleno Gótico. Las sillas ubicadas aquí me hacen pensar en que sería un rincón fantástico para sentarse y leer un libro. Este lugar no sale en las guías.
Salimos y a unos pocos pasos nos paramos delante de un restaurante, en este momento cerrado por vacaciones: Can Culleretes 1786 (www.culleretes.com), es es segundo más antiguo de España, nos indican que hacen comida casolana catalana, Carlos ha hecho una cena de empresa y dice que es correcto.
Cruzamos la calle Ferran y entramos en la Plaza Real donde nos enseñan dos grupos de faroles, diseñados por Antoni Gaudí en sus inicios, no vale la pena hacerles ni una foto, la pena es que el Ayuntamiento las deje sucias.
Otro ejemplo del Modernismo es un restaurante ubicado en la calle Escudellers, el Grill Room, abrió sus puertas a principios del siglo XX. De todos estos lugares tomo bien nota para en un futuro hacerles la visita que se merecen, una comida o una cena.
(www.grupandilana.com/es/restaurantes/grill-room).
Una vez llegados otra vez a la Rambla la subimos un poco hasta girar a la Calle Sant Pau, allí llegamos al final de nuestro recorrido, el hotel España. Entramos en el restaurante cuyo nombre es Fonda España de marcado estilo Modernista que fue proyectado y decorado por el famoso arquitecto Domènech i Montaner.
(www.hotelespanya.com/es/restaurante-fonda-espana/).
Un amplio recorrido nos hace disfrutar de los varios detalles decorativos que nos brinda este edificio en su interior. Esta joya arquitectónica no la hubiésemos visto nunca sin apuntarnos a esta ruta.
Subimos por la escalera hasta la terraza donde nos espera el aperitivo de Martín Berasategui: pincho de atún, croquetas de “ceps” y patatas, cerveza, cava o refresco los acompañan. Se sientan con nosotros una pareja de personas mayores cuyo hijo es ingeniero y trabaja en una empresa de relojes en Suiza, hablamos un rato largo, entre otras cosas nos dice que en junio han estado en la Expo de Milán y vale la pena ir. Llega la hora de irnos a comer, lo hacemos en un vasco de la calle Ferran, no lo recomiendo.
Nos despedimos y quedamos en hacer otras rutas a partir del final de la temporada de playa.

2015_Refugi 307 y Templo de Augusto
enero 25, 2015
Hoy no visitamos ningún lugar bonito, ni una iglesia, ni un edificio, ni un museo, hoy conoceremos desde dentro, una parte de la historia contemporánea de Barcelona que para mi es completamente desconocida, el lugar se denomina el «refugi 307» (http://museuhistoria.bcn.cat/ca/node/15).
Los primeros bombardeos sobre la ciudad pusieron en marcha lo que se denomina la defensa pasiva, promovida en primer lugar por el Gobern català y el ayuntamiento y, posteriormente, por el esfuerzo colectivo de la población civil. Durante la guerra civil española se construyeron más de mil refugios repartidos por toda la ciudad, la mayoría de ellos han sido destruidos debido a la reconstrucción de edificios o aparcamientos.
El refugio que visitamos hoy es algo distinto del resto por su ubicación: la montaña de Montjuic tocando el barrio del Poble Sec y también porqué no se construyó bajo tierra si no dentro de la propia montaña. La longitud es de aproximadamente unos 400m, los túneles tienen el techo redondeado cuya altura es de unos 2m y 1,6m de anchura, muy grande si lo comparamos con el resto.
Se calcula que cabían unas dos mil personas y la construcción se debe al esfuerzo diario de la gente del barrio que lo construyó sin parar durante mas de dos años, tiene tres entradas, una de ella tapada y está compuesto por diferentes instancias cómo unos lavabos, una fuente, una enfermería, una sala para niños y hasta una chimenea.
En la actualidad ha sido reformado para poder enseñar al público en general lo que fue la guerra y sus consecuencias. Lo que sí me parece bastante raro es que somos un grupo numeroso, unas 25 personas incluido un par de niños. Durante el recorrido paramos de vez en cuando para escuchar las explicaciones de la guía. La visita que en un principio nos habían dicho que era de una media hora ha durado casi el doble. Nos vamos.
Unos de los lugares de restauración más antiguos de Barcelona es el restaurante «els Cuatre Gats» (http://4gats.com) y es típico. Mon no había estado con anterioridad y antes de ir a probar las delicias de sus platos pasamos a buscar a Agus y Conchita. La comida y, sobre todo la compañía, fantástica. Un lugar que tiene su especial encanto.
Salimos a pasear los cuatro (sin ser gatos) y nos vamos a ver algo que, en mis casi veinte y siete años de residencia, ni siquiera tenía constancia de su existencia hasta hace unos pocos meses atrás: el templo de Augusto, o si lo preferís, lo que queda de él (http://museuhistoria.bcn.cat/ca/node/4).
Ubicado dentro de un edificio, uno no se espera que unas columnas de más de dos mil años estén dentro de un patio, por suerte cubierto, a finales del siglo XIX las obras de construcción del «Centre d’Escursionistes de Catalunya» pusieron al descubierto esta parte de la historia que hoy en día podemos apreciar de forma gratuita. Es algo raro pero existe. Hay tres columnas que se encontraron en esta ubicación y una cuarta que inicialmente estaba expuesta en la plaza del Rei y que posteriormente se adjuntó a las tres existentes.
Que decir… verlo para creerlo.
El resto de la tarde paseando por el barrio gótico y tomando unos cafés en un irlandés, buena charla y buena compañía, sobre las 20:o0h les acompañamos a casa y nos retiramos. Otro domingo que se nos va pero nos queda dentro más conocimiento, hasta la próxima.

2015_Born CC
enero 11, 2015
El primero a recomendarnos esta visita fue Xavi, la hemos ido posponiendo simplemente porqué, para efectuarla guiada, había que pedir previamente la disponibilidad por e-mail o por teléfono, finalmente esta semana he mandado la solicitud, la respuesta recibida el día siguiente ha sido afirmativa.
El sábado noche planificamos el día siguiente, decidimos ir a comer a la Barceloneta, una vuelta al teleférico del puerto y finalmente la visita a el Born Centre Cultural (http://elborncentrecultural.bcn.cat/es/portada).
Dicho y hecho… Una vez llegados al paseo de Colon entramos en el parking del Moll de la Fusta, un breve paseo y nos metemos en el Santa Marta, el local de un amigo, donde comemos sentados en el interior cerca de la puerta, hace calor, me quedo en camiseta, este invierno no tiene pinta de arrancar. Una vez fuera nos dirigimos a la torre de San Sebastian donde tras una breve cola, adquirimos las entradas y subimos por el ascensor. Una vez arriba tenemos que esperar todavía unos veinte minutos, el tiempo pasa, tic tac, Mon empieza a dudar que podamos llegar a tiempo a la visita, yo le digo que justo pero llegaremos.
Este teleférico fue construido en ocasión de la exposición universal del 1929 y une la playa de la Barceloneta con el mirador de Miramar en la montaña de Montjuïc. El recorrido dura aproximadamente unos 10min, pasa por una torre intermedia ubicada en el medio del puerto, alcanza una altura de unos 70m y desde arriba se pueden apreciar buenas vistas tanto del puerto cómo de una parte de la ciudad. A parte una pareja de españoles, el resto todos guiris obviamente.
Esta era, como diría, la prueba del nueve para vencer del todo el miedo a las alturas de Mon. Prueba superada con creces, bravo !!!
Al llegar, bajamos y nos metemos de inmediato a la cola para regresar, no hay tiempo para más.
Desde allí hasta el Born CC digamos que hemos andado rápidos, pero lo suficiente cómo para llegar 8min antes de la visita, en la reserva ponía que había que llegar 10min antes. Afortunadamente tampoco había tanta gente, de hecho una familia y nosotros.
Para empezar hay que situarnos, estamos dentro de lo que era un mercado cubierto con la diferencia que ahora es completamente diáfano, la estructura es de hierro y vidrio, la luz exterior del día va desapareciendo y, poco a poco se empieza a apreciar la iluminación artificial interior. Debajo hay las ruinas de las calles y los edificios del siglo XVIII.
llega la guía, empezamos la visita, bajamos, tras una introducción general nos informa de que todo lo que se ha podido averiguar de este lugar está totalmente comprobado por medio de documentación fehaciente en mano del ayuntamiento, después de una larga investigación y que finalmente se ha podido descubrir quien eran los propietarios de los diferentes edificios, que actividad había en cada casa, almacén, taller, que tipo de personas vivían en ella y un largo etcétera que nos va explicando poco a poco.
Al parecer en aquel siglo Barcelona y más concretamente esta zona era muy prospera, punto de llegada de mercaderías desde las Américas con destino Europa permitía a los habitantes poder vivir con un estatus muy por encima de otras ciudades, habían casinos, la gente vestía más al estilo europeo que al propiamente español, bebían chocolate, aguardiente, en definitiva vivían bien.
Sobre el tema del aguardiente, hay que mencionar que unos holandeses, famosos comerciantes, compraron en este barrio un edificio donde ubicaron una fábrica dedicada exclusivamente a la exportación de este producto, posteriormente la tuvieron que trasladar fuera de Barcelona debido al incremento de la demanda.
El tiempo va pasando sin que casi nos demos cuenta, dejamos atrás el recorrido inferior, así cómo la humedad que hay allí y entramos a la exposición permanente. Un muy buen número de objetos que, junto con las explicaciones muy bien dadas, nos hace la idea exacta de cómo era la vida en aquel entonces. la parte histórica que habla de la guerra ha sido simplemente una pincelada, básicamente son los hechos que indudablemente han producido el derribo de esta parte de la ciudad para permitir la construcción de la Fortaleza de la Ciudadella, que a su vez, una vez destruida, ha permitido la construcción del parque que en la actualidad persiste y posteriormente del Mercado del Born.
Éste, era básicamente un mercado de pescado, en aquel entonces el 40% de las ventas minoristas estaba en manos de el mercado de Sant Josep, más conocido cómo la Boquería y mirando más hacia esta zona el de Santa Caterina tenía más ventas. Así tras medio siglo de actividad, se convertió en el mercado central para mayoristas gracias a la buena ubicación, cerca del puerto, de la estación de França y del Nord y acceso desde el este de la ciudad.
Saludamos, salimos de la exposición permanente pero no del recinto, yo me había preparado a fondo documentándome en internet, nuestra última visita es al bar de Moritz donde pedimos, cómo no, una botella de 17.14 una particular cerveza que solamente se puede beber aquí y en la sede del fabricante. Se trata de una cerveza especial con jengibre, bergamota y cardamomo, buenísima, los grados: los del nombre… pedimos un par más para llevarnos a casa.
Interesante visita que deja un muy buen sabor de boca, la burra también, jeje, ahora a planificar otra ruta.

2015_Palau de la Música Catalana
enero 6, 2015
Hoy, día especial para los niños, hemos decidido seguir nuestro recorrido aprovechando el ultimo día de fiesta de estas navidades, el destino ha sido el Palau de la Música Catalana (https://www.palaumusica.cat/es).
Nos acompaña Alba, la sobrina de Mon que, cómo muchos otros adolescentes de hoy en día, no acostumbra pasar un día de fiesta dedicando una parte de su tiempo a este tipo de actividades.
previamente habíamos mirado los horarios de las visitas guiadas y optamos por la de las 13:30h en castellano, la en catalán era una hora antes, demasiado temprano teniendo en cuenta lo que teníamos que hacer con anterioridad.
Llegamos a las taquillas unos 15min antes, dos entradas generales y otra para estudiantes, una breve pausa sentados en la cafetería y entramos.
El grupo es reducido, nos volvemos a sentar en una sala ubicada debajo del escenario para ver un audiovisual de unos 15min donde conocemos un poco la historia y también algunos comentarios de las particulares sensaciones de varios artistas muy conocidos del mundo de la música y de la danza.
Las obras del Palau empezaron en 1905 y acabaron tres años más tarde, el proyecto fue una idea de el Orfeó Català, institución catalana impulsora de promover la música en general, que es al día de hoy, todavía la propietaria del edificio.
El encargado del proyecto fue el arquitecto Lluís Domènech i Montaner, el edificio de claro estilo modernista, es algo único y ha entrado a formar parte del patrimonio mundial de la UNESCO en 1997.
Una vez visto el vídeo, Gonzalo, el guía, nos indica de subir a la primera planta, allí nos concentramos en la Sala Lluís Millet, lugar de descanso y encuentro. Salimos al balcón de doble columnas recubiertas de mosaicos de varios colores, Mon hace la graciosa detrás de una mientras yo voy tirando fotos.
Regresamos al interior y, tras una breve explicación entramos en la platea, nos indican que podemos sentarnos donde nos plazca, así lo hacemos. La sensación es de estar en un lugar único, todo lo que ven los ojos es digno de ser observado con atención, es muy extraño estar en el interior de un edificio pero a la vez tener la impresión de estar también fuera. La claridad es impresionante, la luz natural del sol entra suavemente mostrando detalles cómo colores, transparencias, figuras, flores, palmeras, frutos y me quedo corto.
Ubicado en el techo hay un increíble lucernario central que representa el sol, si mal no recuerdo está compuesto por 100kg de hierro y 900kg de vidrio de distintos colores.
Arriba del escenario un órgano, naturalmente alemán, cierra la parte final del palacio por encima del escenario. Gonzalo nos brinda a adivinar cuantas localidades hay pero, mientras empezamos a hacer un poco el recuento, nos pone unos 3min de sonido controlado por ordenador. Una vez acabada la música, subimos.
Desde arriba la visión es aún más bonita, mística diría, es cómo si todo cobrara vida, cómo si una voz dijera: hay que sentir esto con música. Seguramente es una experiencia que hay que vivir. Aquí vienen artistas de diferentes estilo de música, no solamente clásica, ya miraremos el programa de este recién estrenado año y, al igual que pudimos ver el gran concierto de año nuevo de Strauss en el Liceu, el siguiente podría ser aquí.
Al final nadie ha acertado con las localidades que son unas 2.100, Los asientos llevan una placa con nombre de mecenas y colaboradores que, a pesar de ello, si quieren ver un concierto, pagan cómo cualquier otro espectador.
Al acabar las explicaciones y el ruego de preguntas, nos dirigimos a la escalera para regresar a la entrada, unos tubos similares a los del órgano también con nombres de las personas y entidades colaboradoras que han hecho posible el restauro, nos acompañan hasta casi la planta baja.
Una visita que desde luego no debería faltar en cualquier recorrido turístico, de hecho una placa de Trip Advisor indica que es la atracción número 1.

2015_Montjuïc
enero 4, 2015
Después de pasar el duro mes de diciembre entre curro y comidas navideñas volvemos a salir por la Ciudad Condal, hoy hemos decidido ir a visitar la montaña de Montjuïc.
Salimos de la Ronda Litoral por el paseo de la Zona Franca, giramos a la derecha y, antes de llegar a la “zona olímpica” giramos otra vez a la derecha, pasamos el cementerio y, un poco más adelante reduzco para aparcar, justo allí oigo: ¿Pero a donde vas? a la que contesto: a aparcar. Entonces Mon me indica que todavía estamos cerca del cementerio y que debemos seguir subiendo, vale.
un poco más arriba encontramos aparcamiento y nos vamos a un mirador donde está a nuestros pies prácticamente casi la totalidad del puerto mercantil, el sol está alto y calienta pero no nos permite sacar aquellas fotos que merece la vista que alcanza también parte de el Baix Llobregat y Barcelona.
Seguimos andando hacia arriba pasando por un merendero hasta llegar a una muralla separada desde nuestra posición por un foso bastante grande, A lo lejos vemos un cañón.
A pesar de estar a principios de enero la temperatura es suave, al empezar a tener calor me quito la chaqueta. hay bastante gente paseando, corriendo, bicicletas y hasta un tío con caballo al trote. Pasamos al lado de una concentración de galgos, antes de llegar a la entrada del castillo hay también unas dianas para el tiro con arco a varias distancia. Vamos que esto está muy animado.
Unos veinte minutos han sido necesarios para sacarnos las entradas, la mayoría guiris, delante nuestro unas chicas francesas y detrás dos parejas rusas. Fuera de la fila oigo: que no voy a pagar diez euros para entrar, justo entonces veo el cartel con los precios, son 5,00€ por persona, creo que un precio razonable.
Justo antes de comprar los tickets, un español le pregunta al chico de la taquilla si es correcto que la entrada al castillo es gratuita todos los domingos, la respuesta es: a partir de las 15:00h. Es la una pasada y ni nos ocurre esperar dos horas así que pagamos y entramos.
pasamos el puente de acceso, de bajo se puede apreciar un césped muy bien cuidado, lastima que la sombra tampoco nos permite sacar unas bonitas fotos.
Este castillo ubicado en una zona estratégica que domina la ciudad y el mar, ha sido construido en 1640 y la reforma definitiva se empezó en el año 1753, terminándola en 1779.
Es típicamente un fortín militar simple y sencillo, lo más hermoso son las maravillosas vistas que desde cualquier punto que nos pongamos a observar, nos brinda. Es curioso cómo desde esta perspectiva, Barcelona es más parecida a una casba que a la ciudad que es en realidad con anchas calles y enormes y largas avenidas, la única que podemos apreciar claramente es la avenida Tarragona. En la parte superior los parques, a lo lejos las montañas. Una visión para mi totalmente nueva a pesar de vivir aquí desde hace casi tres décadas.
En el medio del patio de armas hay un globo donde se refleja la gente que me recuerda mucho el que hay instalado en otro parque en Chicago, fotos y nos vamos. Al salir y ver la parada del funicular pienso: lo cogemos, bajamos en la Barceloneta, comemos, subimos y nos vamos con el coche así nos ahorramos el parking. Bueno esa era la idea, la realidad ha sido otra…
Para empezar el trayecto ida y vuelta vale 11,50€ por persona y no baja hasta la Barceloneta, simplemente baja un tramo, gira 45º vuelve a bajar y te deja justo en frente a las piscinas. Pregunto a la chica para el otro funicular y me dice que hay que andar unos diez minutos en aquella dirección, grr. Total que al otro lado de la calle hay un restaurante, pues allí que vamos.
A la entrada hay un portero, entramos y hay una terraza tipo chillout, bajamos por la escalera, justo en este momento le digo a Mon: aquí nos van a clavar.
Una vez sentados podemos apreciar una vistas espectaculares, la comida genial, gambas de Palamós, arroz con bogavante y sorbetes de limón, la cuenta no tanto pero nos hemos ahorrado el parking… el nombre: el Xalet (www.gruptravi.com/xalet-montjuic/).
Vuelta atrás por el teleférico donde saco una foto muy divertida, regresamos por el camino de la mañana hasta cortar por el bosque para llegar al coche y, de paso, Mon recoge unas piñas para la chimenea.
En casa y a jugar a los dados, jiii.

2014_Palau Güell y CaixaForum
noviembre 23, 2014
Este día lo hemos empezado con un buen descanso sin ponernos una hora en concreto para levantarnos o irnos así que salíamos en dirección Barcelona en la segunda mitad de la mañana.
Una vez aparcado el coche, pasando por calles paralelas a las Ramblas llegábamos al Palacio Güell, visita programada pendiente desde que hemos tomado la decisión de hacer turismo en la Ciudad Condal.
Tal y cómo estamos acostumbrados la casi nula presencia de turistas nos permite efectuar la visita con calma, sin agobios, con nuestras audio-guías sacando fotos de los detalles que nos apetecen.
Este palacio ha sido el primer verdadero encargo efectuado por el industrial al todavía joven arquitecto Antoni Gaudí y se trata de una ampliación de la casa familiar ubicada en la Rambla. ha sido el domicilio de la familia hasta que se trasladaron al nuevo edificio en el Park Güell.
Se trata de una innovadora concepción del espacio y de la luz adaptada a las necesidades de la vida privada de la familia y la vida social y cultural. Forma parte del patrimonio mundial de la UNESCO desde 1984.
Empezamos nuestra visita siguiendo rigurosamente los números obviamente desde el 01, la planta baja, entrada del palacio donde las carrozas llegaban y traían el genero proveniente de las tierras de la familia. En la planta inferior encontramos el lugar donde bajaban los caballos por una rampa suave mientras las personas lo hacían por otra a espiral bastante más pronunciada.
volvemos a la planta baja pasando por el vestíbulo, aquí está el espacio ocupado por el portero. Subimos por la escalera a una planta intermedia utilizada como despacho y archivo.
Seguimos subiendo para llegar a la parte noble, estamos en la ante-sala, aquí se pueden apreciar varias columnas que forman arcos en la parte superior, nos paramos a mirar el juego de luces que penetra en el edificio y apreciamos las vidrieras coloradas. Seguimos nuestro recorrido por otra sala pequeña con un piano y llegamos a la sala de la tribuna o de fumadores que da acceso al comedor donde sigue presente la mesa original con todas sus sillas, el acceso está prohibido, en un lateral está una enorme chimenea.
Volvemos un poco atrás y antes de llegar a la terraza vemos el corredor que une este edificio con el otro de la familia, el juego de luces reflejado en los cristales se merece una foto, me imagino el cambio constante de color según la claridad o la oscuridad de cada momento del día.
La terraza muestra por un lado la fachada posterior y por el otro los edificios que hay al rededor en bastante peor estado de limpieza y conservación. Después de observar la sala del billar y de nuevo el comedor desde otra perspectiva llegamos al salón central. Éste es imponente ya que el techo, en forma de cúpula, se alza dos plantas por encima de la actual, nos quedamos observando el original juego de luces formado por unos orificios. Seguimos subiendo, pasamos por las diferentes habitaciones, hay un curioso water del estilo «lo nunca visto» pero la casi nula luz no nos permite hacer una foto en condiciones.
Seguimos subiendo, llegamos a las golfas donde estaba ubicada la cocina y los dormitorios del personal, en la actualidad es un único espacio donde hay una exposición sobre la historia del edificio y de las obras de reforma del mismo.
Finalmente salimos a la terraza, aquí hay veinte chimeneas cada una de una forma y revestimiento distinto, al medio una torre central de unos 15m de altura, sacamos unas fotos, desde aquí y con la visibilidad del día vemos a lo lejos las diferentes formas de el skyline de Barcelona.
La visita se ha acabado, solamente nos queda bajar, lo hacemos por la escalera de servicio hasta llegar a la planta baja, salimos y nos vamos a comer una paella.
Cómo de costumbre en esta época del año oscurece muy pronto pero tengo preparada una visita indoor abierta hasta las 20:30h CaixaForum Casa Ramona, allí que vamos. La suerte ha sido que ha habido un avenimiento deportivo y justo ahora se puede volver a aparcar, dejamos el golf y bajamos por la escalera mecánica. La entrada es gratuita si eres cliente de La Caixa y aquí otro golpe de suerte, nos encontramos a Pau que deja a Mon la tarjeta de su mujer y en un «plis plas» nos encontramos en el interior.
La exposición se titula Génesis de Sebastião Salgado, interesante propuesta de fotos en blanco y negro sobre los orígenes del mundo y del planeta que habitamos, paisajes, animales y personas que viven alejadas del mundo moderno, regiones polares, África, bosques, zonas tropicales, la naturaleza en estado puro. Se nos pasa el tiempo volando disfrutando de dada una de las imágenes que van pasando ante nuestros ojos, la recomiendo.
Salimos, ciao Barcelona…
2014_Sagrada Familia y Liceu
noviembre 2, 2014
Segundo día programado desde hace unas semanas para hacer de turista, hoy tenemos entradas para la Sagrada Familia a las 13:00h.
Tras el merecido descanso y un buen desayuno, sin prisa subimos al coche pero después de recorrer unos escasos 200m nos encontramos con la carretera cortada debido a una cursa ciclista. No cunde el pánico, volvemos atrás, aparcamos el coche y en tren nos vamos a Barcelona. Allí metro y voila: El templo a nuestro lado.
Esta es la primera vez que uso el móvil para acceder a un recinto, el código QR funciona perfectamente, no obstante tenía las entradas impresas, por si a caso…
Audio-guías, Mon en catalán yo en italiano.
Nos sentamos, escuchamos la introducción y las explicaciones de la fachada, pero yo no veo lo que oigo por los cascos, ¿Nos hemos equivocado de puerta? Entramos.
Debido a la claridad del día, el espectáculo de luces, entrando a través de los mosaicos colorados de las ventanas es increíble. Más que una iglesia es un templo donde existen una infinidad de detalles, el ojo no encuentra paz durante varios minutos.
Con el mapa en la mano que nos han dado a la entrada nos ubicamos y vemos que las explicaciones hacían referencia al otro lado, la Fachada de la Pasión. Salimos y volvemos a empezar.
En este lado las figuras son más modernas, ha sido la segunda que el arquitecto construyó, quedan varios espacios libres dejados expresamente para que las generaciones futuras harían las oportunas modificaciones según las tendencias y gustos más modernos en cada momento.
Esta fachada está ubicada en el lado oeste donde el sol tramonta dejando los últimos rayos acentuando el efecto de la oscuridad y la pasión.
La Sagrada familia es un proyecto del arquitecto Francisco de Paula del Villar el cual inició la construcción en el año 1882. A finales del 1883 se encargó Antoni Gaudí de las obras hasta su muerte en 1926, durante dicho período el proyecto sigue delante por medio de donativos y viene modificado por el famoso arquitecto.
A partir del año 1914 Gaudí se dedica exclusivamente a este proyecto en colaboración de un gran grupo de arquitectos, dibujantes, escultores y modelistas.
A partir del año de su muerte los arquitectos al cargo de esta gran obra se han sucedidos uno tras otro a lo largo de mas de 130 años hasta la actualidad. Se prevé que las obran finalizarán hacia finales del primer tercio del siglo XXI.
Volviendo al interior nos quedamos parados en varios puntos para apreciar cada detalle, en verdad creo que no existe nada parecido en el mundo actual, este proyecto hecho realidad es algo realmente increíble, es uno de los lugares que por lo menos una vez en la vida hay que ver.
Volvemos a salir por donde entramos, la Fachada del Nacimiento donde apreciamos muchas figuras, cada una con su significado religioso. Este lado es mucho mas lleno y más parecido a lo que es el estilo de Gaudí.
Bajamos al lavabo y nos metemos en la planta -1 donde hay una exposición, aquí podemos observar diferentes bocetos, maquetas, fotos de la construcción en distintas épocas. Mon me llama la atención sobre una extraña figura compuesta por cuerdas tensadas que mirando hacía abajo reflejada en un cristal podemos entender cómo Gaudí podía crear ciertas formas tan extrañas y ponerlas a la práctica, fue un verdadero genio.
Faltan dos minutos para la subida a la Torre de la Pasión, allí que vamos. Tras unos pocos minutos de cola, subimos al ascensor que nos asciende a unos 65m, salimos y Mon se marea un poco pero en seguida se recupera. Pasamos de una torre a otra, sacamos unas fotos y poco a poco empezamos a bajar escogiendo la opción de las escaleras en lugar del ascensor. Finalmente tocamos tierra en el interior de la iglesia.
Antes de salir nos hace gracia una curiosa imagen de dos orientales durmiendo sentadas. Un breve paso por la tienda antes de salir e ya estamos fuera con una muy buena sensación en el cuerpo.
Metro y al Miño a comer, allí nos encontramos a Max, Marc y Margherita. Un buen trozo de carne para reponerse, cerveza, café, chupitos y de nuevo en marcha.
La idea inicial era la de visitar el Palacio Güell pero desgraciadamente en esta época del año cierra sus puertas a las 18:30h y no se pueden comprar entradas a partir de las 16:30h.
Al volver a las Ramblas se me ocurre pasar por el Liceu para ver si se puede visitar y aquí tenemos suerte, en dos minutos sale la última visita exprés en catalán. Compramos las entradas y, cuando la guía ya nos había hecho la introducción, se une una oriental y así hacemos la visita también en inglés.
La entrada, no fue afectada por el gran incendio del 1994 y conserva los mismos colores originales, eso sí, restaurados. El Gran Teatre del Liceu es su nombre completo (www.liceubarcelona.cat), se inauguró en el año 1847 y lo financió una iniciativa privada de la burguesía barcelonesa. La sociedad que lo fundó perduró durante muchos años hasta el 1980 cuando a causa del peligro de desaparición de esta gran institución fue absorbida por el primer gobierno de la Generalitat de Catalunya que creó junto al Ayuntamiento de Barcelona el Gran Consorcio del Teatre del Liceu. Posteriormente se sumarían la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura.
En 1994 el incendio destruyó la sala y el escenario. Para poder reconstruirlo y darle un nuevo enfoque jurídico orientado a la titularidad pública se creó la Fundación del Gran Teatre del Liceu y la antigua sociedad privada dejó paso al nuevo Consorcio integrado exclusivamente por las administraciones públicas. Las obras de la reforma han conservado su aspecto anterior pero dotándolo de una infraestructura técnica a la vanguardia. Volvió a abrir sus puertas en 1999.
Subimos a la primera planta para visitar el Salón de los Espejos que servía como lugar de encuentro, su nombre no necesita ningún tipo de explicación, espacio típicamente clásico con pinturas tanto en las paredes cómo en el techo. En la actualidad se puede alquilar para recibimientos, presentaciones, etc.
Entramos ahora a lo que es el teatro, la primera impresión que me llevo es un gran parecido al “Teatro alla Scala” de Milán (www.teatroallascala.org/it/index.html), La guía nos explica diferentes temas relacionados con la acústica, la reforma, los avances tecnológicos entre otros. Ruegos y preguntas y la visita exprés se acaba. Bajamos, saludamos y salimos.
A veces las cosas que no están en el programa también pueden salir bien.
Coche y para casa, otro día completo nos deja un buen sabor de boca.
Rectifico: a casa volvimos cómo la ida, es decir en tren.
2014_Barcino y Park Güell
noviembre 1, 2014
Cuando Mon me dijo: Hacemos turismo en el extranjero pero no lo hacemos en nuestra propia ciudad. Yo pensé: allí que vamos!!!
Hoy inauguro una sección nueva en el blog: Descubriendo Barcelona.
No es muy común tener a un amigo que además es guía pero nosotros tenemos esta suerte así que hemos contactado directamente con Xavi el cual se ha ofrecido a guiarnos durante el día de hoy. Hemos salido de Garraf que eran casi las 11:00h.
Ya en Barcelona, una vez aparcado el coche, nos hemos dirigido a nuestra primera visita, la “Via Sepulcral Romana”. Aquí descubrimos cómo los romanos, en aquella época paganos, enterraban a sus muertos justo al lado de los caminos. Esta era una forma para recordarlos.
Los sarcófagos de piedra tenían su parte superior al descubierto, curioso ver los agujeros que servían para ofrendas. La mayoría de estos sarcófagos se encontraron en este mismo lugar mientras otros han sido trasladados hasta aquí desde otros caminos que llegaban a la que en aquel entonces se llamaba “Barcino”.
Xavi nos enseña una reconstrucción virtual de cómo era el asentamiento romano en aquella época que dejaba este lugar fuera del circulo poblado.
Seguimos nuestro recorrido pasando por lo que fue el acueducto romano. Durante varios siglos de la historia de la humanidad, se edificaba encima de otras construcciones en muchos casos reaprovechando las piedras. Aquí tenemos un claro ejemplo de cómo podemos perfectamente distinguir los arcos romanos del acueducto dentro de una pared de lo que hoy en día es un edificio.
Nos dirigimos ahora al centro histórico, pasamos al lado de lo que era una de las torres de vigilancia, mientras Xavi sigue con su relato histórico, vemos cómo la calle, ya de por sí estrecha para el flujo continuo de turistas es invadidas por “paquis” vendiendo artículos típicamente españoles que nada tienen a que ver con Cataluña, no entiendo porqué la Guardia Urbana no les desaloja.
Llegamos ahora al conjunto monumental de la Plaça del Rei, aquí está el núcleo fundacional del MUHBA (http://museuhistoria.bcn.cat/es/node/479) desde su creación en 1943. De hecho su origen es debido al traslado piedra a piedra de la Casa Pedallàs para dejar espacio a la futura Via Laietana. Las obras de cimentación fueron el determinante para el descubrimiento de los restos de una parte importante de la antigua Barcino. Los arqueólogos trabajaron durante décadas hasta la Guerra Civil.
La visita del subsuelo es tremendamente interesante y permite ver exactamente como eran las “domus” romanas a una profundidad de unos 20m. Se aprecian todas las instancias como: Lavandería, talleres de tintes, factoría de salazón y garum, una salsa a base de vísceras de pez mezclada con aceite, vinagre y sal muy apreciada en aquel entonces, instalación vinícola, para acabar en el conjunto episcopal. Las precisas explicaciones de Xavi nos hacen disfrutar aún más del recorrido.
Una vez en la superficie pasamos por una sala donde hay una exposición de la Barcelona de la Alta Edad Media que Xavi, una vez más, nos explica. Una parte de la historia que quizás no es tan conocida para los comunes mortales cómo nosotros.
Mas arriba pasamos al Salón del Tinell, inaugurado en el siglo XIV es un imponente salón de estilo gótico que fue el lugar de la audiencia del rey, sede de la inquisición y posteriormente estuvo ocupado por las monjas Clarisas.
Salimos al exterior, nuestras barrigas nos reclaman comida, se me ocurre ir a la pizzería Sports Bar (http://sportsbaritalianfood.es/?lang=es) regido por napolitanos donde reponemos fuerzas con dos pizzas para los machotes y un risotto para la señorita.
Después del café Xavi nos propone ir al Park Güell y allí que vamos. Nada más llegar cerca de la entrada vemos que se marcha un coche, perfecto digo yo, la suerte que siempre me acompaña en estos casos.
Antes de acceder al interior del parque, Xavi nos da una vez más una explicación detallada sobre el proyecto: justo al principio del siglo XX el empresario Eusebi Güell encargó a Antoni Gaudí la construcción del parque que debía de ser simplemente una zona residencial cerrada para familias adineradas de la época.
El arquitecto siguió el sistema británico de la época de construir casas envueltas de jardines mezclando natura con obra de arte. La sobras se paralizaron catorce años después ya que dicho proyecto resultó ser un fracaso. En 1922 el Ayuntamiento lo compra para convertirlo en 1926 en espacio público. Desde 1984 forma parte de la UNESCO.
Una vez dentro visitamos la Casa de la Guarda a la derecha que en su momento albergaba al portero y a su familia. El edificio tiene tres plantas y en cada una de ellas se pueden ver películas que hablan de la casa, del parque y de la ciudad.
Las paredes están pintadas con el color original, un azul eléctrico muy futurista para la época. En la ventana de la segunda planta veo “la foto”, me pongo y la hago.
Seguimos nuestra visita subiendo por la Escalinata del Dragón no antes de que Xavi nos indique que a ambos lados hay dos grutas, la de la derecha servía para resguardar a los caballos, vista desde fuera parece un elefante. La de la izquierda servía cómo almacén.
Nos desviamos a la mitad para dar un rodeo y llegar a una grande explanada denominada Teatro Griego, en la actualidad Plaza de la Naturaleza. Se construyó escavando la montaña y una parte se sitúa encima de la Sala Hipóstila. A su alrededor hay una banco ondulado recubierto de mosaico con piezas recicladas. El muro de contención dibuja palmeras integrando así la construcción con la naturaleza. Desde aquí mirando al lado opuesto vemos la ciudad a nuestros pies.
Bajamos por el otro lado pasando por el Pórtico de la Lavandera precedido por una curiosa puerta a forma de mariposa, la sensación es cómo la de estar surfeando dentro de una ola.
Entramos ahora en la Sala Hipólita formada por 84 columnas, las exteriores son inclinadas, en su interior existen espacios donde no son presentes, Xavi nos dice que se quitaron para poder usar sus espacios para organizar banquetes y bailes. Una tubería interior recoge el agua pluvial que a su vez sirve para que el famoso dragón de la escalinata, imagen universalmente conocida del parque, pueda sacarla de su boca.
Mientras Xavi Hace unas gestiones de trabajo, nosotros nos tomamos un agua en la terraza del bar descansando un poco las piernas. Son casi las 18:30h ora que el parque en esta época del año cierra sus puertas.
Nos vamos, hoy la jornada de “turista” ha sido completa y genial gracias a nuestro amigo, un más que aprobado para él.
