2015_Born CC

enero 11, 2015

El primero a recomendarnos esta visita fue Xavi, la hemos ido posponiendo simplemente porqué, para efectuarla guiada, había que pedir previamente la disponibilidad por e-mail o por teléfono, finalmente esta semana he mandado la solicitud, la respuesta recibida el día siguiente ha sido afirmativa.

El sábado noche planificamos el día siguiente, decidimos ir a comer a la Barceloneta, una vuelta al teleférico del puerto y finalmente la visita a el Born Centre Cultural (http://elborncentrecultural.bcn.cat/es/portada).

Dicho y hecho… Una vez llegados al paseo de Colon entramos en el parking del Moll de la Fusta, un breve paseo y nos metemos en el Santa Marta, el local de un amigo, donde comemos sentados en el interior cerca de la puerta, hace calor, me quedo en camiseta, este invierno no tiene pinta de arrancar. Una vez fuera nos dirigimos a la torre de San Sebastian donde tras una breve cola, adquirimos las entradas y subimos por el ascensor. Una vez arriba tenemos que esperar todavía unos veinte minutos, el tiempo pasa, tic tac, Mon empieza a dudar que podamos llegar a tiempo a la visita, yo le digo que justo pero llegaremos.

Este teleférico fue construido en ocasión de la exposición universal del 1929 y une la playa de la Barceloneta con el mirador de Miramar en la montaña de Montjuïc. El recorrido dura aproximadamente unos 10min, pasa por una torre intermedia ubicada en el medio del puerto, alcanza una altura de unos 70m y desde arriba se pueden apreciar buenas vistas tanto del puerto cómo de una parte de la ciudad. A parte una pareja de españoles, el resto todos guiris obviamente.

Esta era, como diría, la prueba del nueve para vencer del todo el miedo a las alturas de Mon. Prueba superada con creces, bravo !!!

Al llegar, bajamos y nos metemos de inmediato a la cola para regresar, no hay tiempo para más.

Desde allí hasta el Born CC digamos que hemos andado rápidos, pero lo suficiente cómo para llegar 8min antes de la visita, en la reserva ponía que había que llegar 10min antes. Afortunadamente tampoco había tanta gente, de hecho una familia y nosotros.

Para empezar hay que situarnos, estamos dentro de lo que era un mercado cubierto con la diferencia que ahora es completamente diáfano, la estructura es de hierro y vidrio, la luz exterior del día va desapareciendo y, poco a poco se empieza a apreciar la iluminación artificial interior. Debajo hay las ruinas de las calles y los edificios del siglo XVIII.

llega la guía, empezamos la visita, bajamos, tras una introducción general nos informa de que todo lo que se ha podido averiguar de este lugar está totalmente comprobado por medio de documentación fehaciente en mano del ayuntamiento, después de una larga investigación y que finalmente se ha podido descubrir quien eran los propietarios de los diferentes edificios, que actividad había en cada casa, almacén, taller, que tipo de personas vivían en ella y un largo etcétera que nos va explicando poco a poco.

Al parecer en aquel siglo Barcelona y más concretamente esta zona era muy prospera, punto de llegada de mercaderías desde las Américas con destino Europa permitía a los habitantes poder vivir con un estatus muy por encima de otras ciudades, habían casinos, la gente vestía más al estilo europeo que al propiamente español, bebían chocolate, aguardiente, en definitiva vivían bien.

Sobre el tema del aguardiente, hay que mencionar que unos holandeses, famosos comerciantes, compraron en este barrio un edificio donde ubicaron una fábrica dedicada exclusivamente a la exportación de este producto, posteriormente la tuvieron que trasladar fuera de Barcelona debido al incremento de la demanda.

El tiempo va pasando sin que casi nos demos cuenta, dejamos atrás el recorrido inferior, así cómo la humedad que hay allí y entramos a la exposición permanente. Un muy buen número de objetos que, junto con las explicaciones muy bien dadas, nos hace la idea exacta de cómo era la vida en aquel entonces. la parte histórica que habla de la guerra ha sido simplemente una pincelada, básicamente son los hechos que indudablemente han producido el derribo de esta parte de la ciudad para permitir la construcción de la Fortaleza de la Ciudadella, que a su vez, una vez destruida, ha permitido la construcción del parque que en la actualidad persiste y posteriormente del Mercado del Born.

Éste, era básicamente un mercado de pescado, en aquel entonces el 40% de las ventas minoristas estaba en manos de el mercado de Sant Josep, más conocido cómo la Boquería y mirando más hacia esta zona el de Santa Caterina tenía más ventas. Así tras medio siglo de actividad, se convertió en el mercado central para mayoristas gracias a la buena ubicación, cerca del puerto, de la estación de França y del Nord y acceso desde el este de la ciudad.

Saludamos, salimos de la exposición permanente pero no del recinto, yo me había preparado a fondo documentándome en internet, nuestra última visita es al bar de Moritz donde pedimos, cómo no, una botella de 17.14 una particular cerveza que solamente se puede beber aquí y en la sede del fabricante. Se trata de una cerveza especial con jengibre, bergamota y cardamomo, buenísima, los grados: los del nombre… pedimos un par más para llevarnos a casa.

Interesante visita que deja un muy buen sabor de boca, la burra también, jeje, ahora a planificar otra ruta.

Hoy, día especial para los niños, hemos decidido seguir nuestro recorrido aprovechando el ultimo día de fiesta de estas navidades, el destino ha sido el Palau de la Música Catalana (https://www.palaumusica.cat/es).

Nos acompaña Alba, la sobrina de Mon que, cómo muchos otros adolescentes de hoy en día, no acostumbra pasar un día de fiesta dedicando una parte de su tiempo a este tipo de actividades.

previamente habíamos mirado los horarios de las visitas guiadas y optamos por la de las 13:30h en castellano, la en catalán era una hora antes, demasiado temprano teniendo en cuenta lo que teníamos que hacer con anterioridad.

Llegamos a las taquillas unos 15min antes, dos entradas generales y otra para estudiantes, una breve pausa sentados en la cafetería y entramos.

El grupo es reducido, nos volvemos a sentar en una sala ubicada debajo del escenario para ver un audiovisual de unos 15min donde conocemos un poco la historia y también algunos comentarios de las particulares sensaciones de varios artistas muy conocidos del mundo de la música y de la danza.

Las obras del Palau empezaron en 1905 y acabaron tres años más tarde, el proyecto fue una idea de el Orfeó Català, institución catalana impulsora de promover la música en general, que es al día de hoy, todavía la propietaria del edificio.

El encargado del proyecto fue el arquitecto Lluís Domènech i Montaner, el edificio de claro estilo modernista, es algo único y ha entrado a formar parte del patrimonio mundial de la UNESCO en 1997.

Una vez visto el vídeo, Gonzalo, el guía, nos indica de subir a la primera planta, allí nos concentramos en la Sala Lluís Millet, lugar de descanso y encuentro. Salimos al balcón de doble columnas recubiertas de mosaicos de varios colores, Mon hace la graciosa detrás de una mientras yo voy tirando fotos.

Regresamos al interior y, tras una breve explicación entramos en la platea, nos indican que podemos sentarnos donde nos plazca, así lo hacemos. La sensación es de estar en un lugar único, todo lo que ven los ojos es digno de ser observado con atención, es muy extraño estar en el interior de un edificio pero a la vez tener la impresión de estar también fuera. La claridad es impresionante, la luz natural del sol entra suavemente mostrando detalles cómo colores, transparencias, figuras, flores, palmeras, frutos y me quedo corto.
Ubicado en el techo hay un increíble lucernario central que representa el sol, si mal no recuerdo está compuesto por 100kg de hierro y 900kg de vidrio de distintos colores.

Arriba del escenario un órgano, naturalmente alemán, cierra la parte final del palacio por encima del escenario. Gonzalo nos brinda a adivinar cuantas localidades hay pero, mientras empezamos a hacer un poco el recuento, nos pone unos 3min de sonido controlado por ordenador. Una vez acabada la música, subimos.

Desde arriba la visión es aún más bonita, mística diría, es cómo si todo cobrara vida, cómo si una voz dijera: hay que sentir esto con música. Seguramente es una experiencia que hay que vivir. Aquí vienen artistas de diferentes estilo de música, no solamente clásica, ya miraremos el programa de este recién estrenado año y, al igual que pudimos ver el gran concierto de año nuevo de Strauss en el Liceu, el siguiente podría ser aquí.

Al final nadie ha acertado con las localidades que son unas 2.100, Los asientos llevan una placa con nombre de mecenas y colaboradores que, a pesar de ello, si quieren ver un concierto, pagan cómo cualquier otro espectador.

Al acabar las explicaciones y el ruego de preguntas, nos dirigimos a la escalera para regresar a la entrada, unos tubos similares a los del órgano también con nombres de las personas y entidades colaboradoras que han hecho posible el restauro, nos acompañan hasta casi la planta baja.

Una visita que desde luego no debería faltar en cualquier recorrido turístico, de hecho una placa de Trip Advisor indica que es la atracción número 1.

2015_Montjuïc

enero 4, 2015

Después de pasar el duro mes de diciembre entre curro y comidas navideñas volvemos a salir por la Ciudad Condal, hoy hemos decidido ir a visitar la montaña de Montjuïc.

Salimos de la Ronda Litoral por el paseo de la Zona Franca, giramos a la derecha y, antes de llegar a la “zona olímpica” giramos otra vez a la derecha, pasamos el cementerio y, un poco más adelante reduzco para aparcar, justo allí oigo: ¿Pero a donde vas? a la que contesto: a aparcar. Entonces Mon me indica que todavía estamos cerca del cementerio y que debemos seguir subiendo, vale.

un poco más arriba encontramos aparcamiento y nos vamos a un mirador donde está a nuestros pies prácticamente casi la totalidad del puerto mercantil, el sol está alto y calienta pero no nos permite sacar aquellas fotos que merece la vista que alcanza también parte de el Baix Llobregat y Barcelona.

Seguimos andando hacia arriba pasando por un merendero hasta llegar a una muralla separada desde nuestra posición por un foso bastante grande, A lo lejos vemos un cañón.

A pesar de estar a principios de enero la temperatura es suave, al empezar a tener calor me quito la chaqueta. hay bastante gente paseando, corriendo, bicicletas y hasta un tío con caballo al trote. Pasamos al lado de una concentración de galgos, antes de llegar a la entrada del castillo hay también unas dianas para el tiro con arco a varias distancia. Vamos que esto está muy animado.

Unos veinte minutos han sido necesarios para sacarnos las entradas, la mayoría guiris, delante nuestro unas chicas francesas y detrás dos parejas rusas. Fuera de la fila oigo: que no voy a pagar diez euros para entrar, justo entonces veo el cartel con los precios, son 5,00€ por persona, creo que un precio razonable.

Justo antes de comprar los tickets, un español le pregunta al chico de la taquilla si es correcto que la entrada al castillo es gratuita todos los domingos, la respuesta es: a partir de las 15:00h. Es la una pasada y ni nos ocurre esperar dos horas así que pagamos y entramos.

pasamos el puente de acceso, de bajo se puede apreciar un césped muy bien cuidado, lastima que la sombra tampoco nos permite sacar unas bonitas fotos.

Este castillo ubicado en una zona estratégica que domina la ciudad y el mar, ha sido construido en 1640 y la reforma definitiva se empezó en el año 1753, terminándola en 1779.

Es típicamente un fortín militar simple y sencillo, lo más hermoso son las maravillosas vistas que desde cualquier punto que nos pongamos a observar, nos brinda. Es curioso cómo desde esta perspectiva, Barcelona es más parecida a una casba que a la ciudad que es en realidad con anchas calles y enormes y largas avenidas, la única que podemos apreciar claramente es la avenida Tarragona. En la parte superior los parques, a lo lejos las montañas. Una visión para mi totalmente nueva a pesar de vivir aquí desde hace casi tres décadas.

En el medio del patio de armas hay un globo donde se refleja la gente que me recuerda mucho el que hay instalado en otro parque en Chicago, fotos y nos vamos. Al salir y ver la parada del funicular pienso: lo cogemos, bajamos en la Barceloneta, comemos, subimos y nos vamos con el coche así nos ahorramos el parking. Bueno esa era la idea, la realidad ha sido otra…

Para empezar el trayecto ida y vuelta vale 11,50€ por persona y no baja hasta la Barceloneta, simplemente baja un tramo, gira 45º vuelve a bajar y te deja justo en frente a las piscinas. Pregunto a la chica para el otro funicular y me dice que hay que andar unos diez minutos en aquella dirección, grr. Total que al otro lado de la calle hay un restaurante, pues allí que vamos.

A la entrada hay un portero, entramos y hay una terraza tipo chillout, bajamos por la escalera, justo en este momento le digo a Mon: aquí nos van a clavar.

Una vez sentados podemos apreciar una vistas espectaculares, la comida genial, gambas de Palamós, arroz con bogavante y sorbetes de limón, la cuenta no tanto pero nos hemos ahorrado el parking… el nombre: el Xalet (www.gruptravi.com/xalet-montjuic/).

Vuelta atrás por el teleférico donde saco una foto muy divertida, regresamos por el camino de la mañana hasta cortar por el bosque para llegar al coche y, de paso, Mon recoge unas piñas para la chimenea.

En casa y a jugar a los dados, jiii.

2014_Palau Güell y CaixaForum

noviembre 23, 2014

Este día lo hemos empezado con un buen descanso sin ponernos una hora en concreto para levantarnos o irnos así que salíamos en dirección Barcelona en la segunda mitad de la mañana.

Una vez aparcado el coche, pasando por calles paralelas a las Ramblas llegábamos al Palacio Güell, visita programada pendiente desde que hemos tomado la decisión de hacer turismo en la Ciudad Condal.

Tal y cómo estamos acostumbrados la casi nula presencia de turistas nos permite efectuar la visita con calma, sin agobios, con nuestras audio-guías sacando fotos de los detalles que nos apetecen.

Este palacio ha sido el primer verdadero encargo efectuado por el industrial al todavía joven arquitecto Antoni Gaudí y se trata de una ampliación de la casa familiar ubicada en la Rambla. ha sido el domicilio de la familia hasta que se trasladaron al nuevo edificio en el Park Güell.

Se trata de una innovadora concepción del espacio y de la luz adaptada a las necesidades de la vida privada de la familia y la vida social y cultural. Forma parte del patrimonio mundial de la UNESCO desde 1984.

Empezamos nuestra visita siguiendo rigurosamente los números obviamente desde el 01, la planta baja, entrada del palacio donde las carrozas llegaban y traían el genero proveniente de las tierras de la familia. En la planta inferior encontramos el lugar donde bajaban los caballos por una rampa suave mientras las personas lo hacían por otra a espiral bastante más pronunciada.

volvemos a la planta baja pasando por el vestíbulo, aquí está el espacio ocupado por el portero. Subimos por la escalera a una planta intermedia utilizada como despacho y archivo.

Seguimos subiendo para llegar a la parte noble, estamos en la ante-sala, aquí se pueden apreciar varias columnas que forman arcos en la parte superior, nos paramos a mirar el juego de luces que penetra en el edificio y apreciamos las vidrieras coloradas. Seguimos nuestro recorrido por otra sala pequeña con un piano y llegamos a la sala de la tribuna o de fumadores que da acceso al comedor donde sigue presente la mesa original con todas sus sillas, el acceso está prohibido, en un lateral está una enorme chimenea.

Volvemos un poco atrás y antes de llegar a la terraza vemos el corredor que une este edificio con el otro de la familia, el juego de luces reflejado en los cristales se merece una foto, me imagino el cambio constante de color según la claridad o la oscuridad de cada momento del día.

La terraza muestra por un lado la fachada posterior y por el otro los edificios que hay al rededor en bastante peor estado de limpieza y conservación. Después de observar la sala del billar y de nuevo el comedor desde otra perspectiva llegamos al salón central. Éste es imponente ya que el techo, en forma de cúpula, se alza dos plantas por encima de la actual, nos quedamos observando el original juego de luces formado por unos orificios. Seguimos subiendo, pasamos por las diferentes habitaciones, hay un curioso water del estilo «lo nunca visto» pero la casi nula luz no nos permite hacer una foto en condiciones.

Seguimos subiendo, llegamos a las golfas donde estaba ubicada la cocina y los dormitorios del personal, en la actualidad es un único espacio donde hay una exposición sobre la historia del edificio y de las obras de reforma del mismo.

Finalmente salimos a la terraza, aquí hay veinte chimeneas cada una de una forma y revestimiento distinto, al medio una torre central de unos 15m de altura, sacamos unas fotos, desde aquí y con la visibilidad del día vemos a lo lejos las diferentes formas de el skyline de Barcelona.

La visita se ha acabado, solamente nos queda bajar, lo hacemos por la escalera de servicio hasta llegar a la planta baja, salimos y nos vamos a comer una paella.

Cómo de costumbre en esta época del año oscurece muy pronto pero tengo preparada una visita indoor abierta hasta las 20:30h CaixaForum Casa Ramona, allí que vamos. La suerte ha sido que ha habido un avenimiento deportivo y justo ahora se puede volver a aparcar, dejamos el golf y bajamos por la escalera mecánica. La entrada es gratuita si eres cliente de La Caixa y aquí otro golpe de suerte, nos encontramos a Pau que deja a Mon la tarjeta de su mujer y en un «plis plas» nos encontramos en el interior.

La exposición se titula Génesis de Sebastião Salgado, interesante propuesta de fotos en blanco y negro sobre los orígenes del mundo y del planeta que habitamos, paisajes, animales y personas que viven alejadas del mundo moderno, regiones polares, África, bosques, zonas tropicales, la naturaleza en estado puro. Se nos pasa el tiempo volando disfrutando de dada una de las imágenes que van pasando ante nuestros ojos, la recomiendo.

Salimos, ciao Barcelona…

2014_Sagrada Familia y Liceu

noviembre 2, 2014

Segundo día programado desde hace unas semanas para hacer de turista, hoy tenemos entradas para la Sagrada Familia a las 13:00h.

Tras el merecido descanso y un buen desayuno, sin prisa subimos al coche pero después de recorrer unos escasos 200m nos encontramos con la carretera cortada debido a una cursa ciclista. No cunde el pánico, volvemos atrás, aparcamos el coche y en tren nos vamos a Barcelona. Allí metro y voila: El templo a nuestro lado.

Esta es la primera vez que uso el móvil para acceder a un recinto, el código QR funciona perfectamente, no obstante tenía las entradas impresas, por si a caso…

Audio-guías, Mon en catalán yo en italiano.

Nos sentamos, escuchamos la introducción y las explicaciones de la fachada, pero yo no veo lo que oigo por los cascos, ¿Nos hemos equivocado de puerta? Entramos.

Debido a la claridad del día, el espectáculo de luces, entrando a través de los mosaicos colorados de las ventanas es increíble. Más que una iglesia es un templo donde existen una infinidad de detalles, el ojo no encuentra paz durante varios minutos.

Con el mapa en la mano que nos han dado a la entrada nos ubicamos y vemos que las explicaciones hacían referencia al otro lado, la Fachada de la Pasión. Salimos y volvemos a empezar.

En este lado las figuras son más modernas, ha sido la segunda que el arquitecto construyó, quedan varios espacios libres dejados expresamente para que las generaciones futuras harían las oportunas modificaciones según las tendencias y gustos más modernos en cada momento.

Esta fachada está ubicada en el lado oeste donde el sol tramonta dejando los últimos rayos acentuando el efecto de la oscuridad y la pasión.

La Sagrada familia es un proyecto del arquitecto Francisco de Paula del Villar el cual inició la construcción en el año 1882. A finales del 1883 se encargó Antoni Gaudí de las obras hasta su muerte en 1926, durante dicho período el proyecto sigue delante por medio de donativos y viene modificado por el famoso arquitecto.

A partir del año 1914 Gaudí se dedica exclusivamente a este proyecto en colaboración de un gran grupo de arquitectos, dibujantes, escultores y modelistas.

A partir del año de su muerte los arquitectos al cargo de esta gran obra se han sucedidos uno tras otro a lo largo de mas de 130 años hasta la actualidad. Se prevé que las obran finalizarán hacia finales del primer tercio del siglo XXI.

Volviendo al interior nos quedamos parados en varios puntos para apreciar cada detalle, en verdad creo que no existe nada parecido en el mundo actual, este proyecto hecho realidad es algo realmente increíble, es uno de los lugares que por lo menos una vez en la vida hay que ver.

Volvemos a salir por donde entramos, la Fachada del Nacimiento donde apreciamos muchas figuras, cada una con su significado religioso. Este lado es mucho mas lleno y más parecido a lo que es el estilo de Gaudí.

Bajamos al lavabo y nos metemos en la planta -1 donde hay una exposición, aquí podemos observar diferentes bocetos, maquetas, fotos de la construcción en distintas épocas. Mon me llama la atención sobre una extraña figura compuesta por cuerdas tensadas que mirando hacía abajo reflejada en un cristal podemos entender cómo Gaudí podía crear ciertas formas tan extrañas y ponerlas a la práctica, fue un verdadero genio.

Faltan dos minutos para la subida a la Torre de la Pasión, allí que vamos. Tras unos pocos minutos de cola, subimos al ascensor que nos asciende a unos 65m, salimos y Mon se marea un poco pero en seguida se recupera. Pasamos de una torre a otra, sacamos unas fotos y poco a poco empezamos a bajar escogiendo la opción de las escaleras en lugar del ascensor. Finalmente tocamos tierra en el interior de la iglesia.

Antes de salir nos hace gracia una curiosa imagen de dos orientales durmiendo sentadas. Un breve paso por la tienda antes de salir e ya estamos fuera con una muy buena sensación en el cuerpo.

Metro y al Miño a comer, allí nos encontramos a Max, Marc y Margherita. Un buen trozo de carne para reponerse, cerveza, café, chupitos y de nuevo en marcha.

La idea inicial era la de visitar el Palacio Güell pero desgraciadamente en esta época del año cierra sus puertas a las 18:30h y no se pueden comprar entradas a partir de las 16:30h.

Al volver a las Ramblas se me ocurre pasar por el Liceu para ver si se puede visitar y aquí tenemos suerte, en dos minutos sale la última visita exprés en catalán. Compramos las entradas y, cuando la guía ya nos había hecho la introducción, se une una oriental y así hacemos la visita también en inglés.

La entrada, no fue afectada por el gran incendio del 1994 y conserva los mismos colores originales, eso sí, restaurados. El Gran Teatre del Liceu es su nombre completo (www.liceubarcelona.cat), se inauguró en el año 1847 y lo financió una iniciativa privada de la burguesía barcelonesa. La sociedad que lo fundó perduró durante muchos años hasta el 1980 cuando a causa del peligro de desaparición de esta gran institución fue absorbida por el primer gobierno de la Generalitat de Catalunya que creó junto al Ayuntamiento de Barcelona el Gran Consorcio del Teatre del Liceu. Posteriormente se sumarían la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura.

En 1994 el incendio destruyó la sala y el escenario. Para poder reconstruirlo y darle un nuevo enfoque jurídico orientado a la titularidad pública se creó la Fundación del Gran Teatre del Liceu y la antigua sociedad privada dejó paso al nuevo Consorcio integrado exclusivamente por las administraciones públicas. Las obras de la reforma han conservado su aspecto anterior pero dotándolo de una infraestructura técnica a la vanguardia. Volvió a abrir sus puertas en 1999.

Subimos a la primera planta para visitar el Salón de los Espejos que servía como lugar de encuentro, su nombre no necesita ningún tipo de explicación, espacio típicamente clásico con pinturas tanto en las paredes cómo en el techo. En la actualidad se puede alquilar para recibimientos, presentaciones, etc.

Entramos ahora a lo que es el teatro, la primera impresión que me llevo es un gran parecido al “Teatro alla Scala” de Milán (www.teatroallascala.org/it/index.html), La guía nos explica diferentes temas relacionados con la acústica, la reforma, los avances tecnológicos entre otros. Ruegos y preguntas y la visita exprés se acaba. Bajamos, saludamos y salimos.

A veces las cosas que no están en el programa también pueden salir bien.

Coche y para casa, otro día completo nos deja un buen sabor de boca.

Rectifico: a casa volvimos cómo la ida, es decir en tren.

2014_Barcino y Park Güell

noviembre 1, 2014

Cuando Mon me dijo: Hacemos turismo en el extranjero pero no lo hacemos en nuestra propia ciudad. Yo pensé: allí que vamos!!!

Hoy inauguro una sección nueva en el blog: Descubriendo Barcelona.

No es muy común tener a un amigo que además es guía pero nosotros tenemos esta suerte así que hemos contactado directamente con Xavi el cual se ha ofrecido a guiarnos durante el día de hoy. Hemos salido de Garraf que eran casi las 11:00h.

Ya en Barcelona, una vez aparcado el coche, nos hemos dirigido a nuestra primera visita, la “Via Sepulcral Romana”. Aquí descubrimos cómo los romanos, en aquella época paganos, enterraban a sus muertos justo al lado de los caminos. Esta era una forma para recordarlos.

Los sarcófagos de piedra tenían su parte superior al descubierto, curioso ver los agujeros que servían para ofrendas. La mayoría de estos sarcófagos se encontraron en este mismo lugar mientras otros han sido trasladados hasta aquí desde otros caminos que llegaban a la que en aquel entonces se llamaba “Barcino”.

Xavi nos enseña una reconstrucción virtual de cómo era el asentamiento romano en aquella época que dejaba este lugar fuera del circulo poblado.

Seguimos nuestro recorrido pasando por lo que fue el acueducto romano. Durante varios siglos de la historia de la humanidad, se edificaba encima de otras construcciones en muchos casos reaprovechando las piedras. Aquí tenemos un claro ejemplo de cómo podemos perfectamente distinguir los arcos romanos del acueducto dentro de una pared de lo que hoy en día es un edificio.

Nos dirigimos ahora al centro histórico, pasamos al lado de lo que era una de las torres de vigilancia, mientras Xavi sigue con su relato histórico, vemos cómo la calle, ya de por sí estrecha para el flujo continuo de turistas es invadidas por “paquis” vendiendo artículos típicamente españoles que nada tienen a que ver con Cataluña, no entiendo porqué la Guardia Urbana no les desaloja.

Llegamos ahora al conjunto monumental de la Plaça del Rei, aquí está el núcleo fundacional del MUHBA (http://museuhistoria.bcn.cat/es/node/479) desde su creación en 1943. De hecho su origen es debido al traslado piedra a piedra de la Casa Pedallàs para dejar espacio a la futura Via Laietana. Las obras de cimentación fueron el determinante para el descubrimiento de los restos de una parte importante de la antigua Barcino. Los arqueólogos trabajaron durante décadas hasta la Guerra Civil.

La visita del subsuelo es tremendamente interesante y permite ver exactamente como eran las “domus” romanas a una profundidad de unos 20m. Se aprecian todas las instancias como: Lavandería, talleres de tintes, factoría de salazón y garum, una salsa a base de vísceras de pez mezclada con aceite, vinagre y sal muy apreciada en aquel entonces, instalación vinícola, para acabar en el conjunto episcopal. Las precisas explicaciones de Xavi nos hacen disfrutar aún más del recorrido.

Una vez en la superficie pasamos por una sala donde hay una exposición de la Barcelona de la Alta Edad Media que Xavi, una vez más, nos explica. Una parte de la historia que quizás no es tan conocida para los comunes mortales cómo nosotros.

Mas arriba pasamos al Salón del Tinell, inaugurado en el siglo XIV es un imponente salón de estilo gótico que fue el lugar de la audiencia del rey, sede de la inquisición y posteriormente estuvo ocupado por las monjas Clarisas.

Salimos al exterior, nuestras barrigas nos reclaman comida, se me ocurre ir a la pizzería Sports Bar (http://sportsbaritalianfood.es/?lang=es) regido por napolitanos donde reponemos fuerzas con dos pizzas para los machotes y un risotto para la señorita.

Después del café Xavi nos propone ir al Park Güell y allí que vamos. Nada más llegar cerca de la entrada vemos que se marcha un coche, perfecto digo yo, la suerte que siempre me acompaña en estos casos.

Antes de acceder al interior del parque, Xavi nos da una vez más una explicación detallada sobre el proyecto: justo al principio del siglo XX el empresario Eusebi Güell encargó a Antoni Gaudí la construcción del parque que debía de ser simplemente una zona residencial cerrada para familias adineradas de la época.

El arquitecto siguió el sistema británico de la época de construir casas envueltas de jardines mezclando natura con obra de arte. La sobras se paralizaron catorce años después ya que dicho proyecto resultó ser un fracaso. En 1922 el Ayuntamiento lo compra para convertirlo en 1926 en espacio público. Desde 1984 forma parte de la UNESCO.

Una vez dentro visitamos la Casa de la Guarda a la derecha que en su momento albergaba al portero y a su familia. El edificio tiene tres plantas y en cada una de ellas se pueden ver películas que hablan de la casa, del parque y de la ciudad.

Las paredes están pintadas con el color original, un azul eléctrico muy futurista para la época. En la ventana de la segunda planta veo “la foto”, me pongo y la hago.

Seguimos nuestra visita subiendo por la Escalinata del Dragón no antes de que Xavi nos indique que a ambos lados hay dos grutas, la de la derecha servía para resguardar a los caballos, vista desde fuera parece un elefante. La de la izquierda servía cómo almacén.

Nos desviamos a la mitad para dar un rodeo y llegar a una grande explanada denominada Teatro Griego, en la actualidad Plaza de la Naturaleza. Se construyó escavando la montaña y una parte se sitúa encima de la Sala Hipóstila. A su alrededor hay una banco ondulado recubierto de mosaico con piezas recicladas. El muro de contención dibuja palmeras integrando así la construcción con la naturaleza. Desde aquí mirando al lado opuesto vemos la ciudad a nuestros pies.

Bajamos por el otro lado pasando por el Pórtico de la Lavandera precedido por una curiosa puerta a forma de mariposa, la sensación es cómo la de estar surfeando dentro de una ola.

Entramos ahora en la Sala Hipólita formada por 84 columnas, las exteriores son inclinadas, en su interior existen espacios donde no son presentes, Xavi nos dice que se quitaron para poder usar sus espacios para organizar banquetes y bailes. Una tubería interior recoge el agua pluvial que a su vez sirve para que el famoso dragón de la escalinata, imagen universalmente conocida del parque, pueda sacarla de su boca.

Mientras Xavi Hace unas gestiones de trabajo, nosotros nos tomamos un agua en la terraza del bar descansando un poco las piernas. Son casi las 18:30h ora que el parque en esta época del año cierra sus puertas.

Nos vamos, hoy la jornada de “turista” ha sido completa y genial gracias a nuestro amigo, un más que aprobado para él.

2014_Bucarest-BCN, Día 8

octubre 11, 2014

Mañana relajada, queda poco por hacer y todo está ya programado con el más mínimo detalle.

Bajamos a desayunar sobre las 9:30h para luego regresar a la habitación y ducharnos tranquilamente, me da tiempo para corregir algunos errores ortográficos del blog mientras Mon se vuelve a dormir hasta casi las 11:00h.

Salimos media hora más tarde para hacer unas fotos que habíamos dejado justamente para esta mañana. En primer lugar fotografiamos a una iglesia justo al lado de nuestro hotel, se trata de una construcción donde se funden los colores de sus ladrillos con el ocre pintado de su fachada, al rededor se están realizando unas obras con restos románicos, trozos de columnas, piedras, arcos, en el medio una estatua de Dracul que evidentemente nada tiene que ver con su entorno.

Justo en frente a la iglesia encontramos la Hanul Manuc, se trata de una posada edificada en 1808. Aquí los comerciantes proveniente de oriente podían parar a descansar pudiendo entrar en su recinto los carros con sus mercancías. La posada ofreció alojamientos a los dignatarios encargados de llevar a cabo las negociaciones para firmar la paz del conflicto ruso-turco que hubo entre el 1806 y 1812. En la actualidad es un hotel restaurante (http://www.hanulluimanuc.ro).

Antes de regresar al hotel entramos en una tienda para comprar algún regalo de última hora, mientras Mon se decide y, debido a que faltan tan solo 9min para que Alex nos recoja, me voy a por las maletas.

Con una perfecta sincronización, primero llega Mon, yo estaba fuera del hotel, hacemos los 20m que nos separan de la calle rodada donde en un par de minutos aparece Alex.

Nos vamos a la plaza del Parlamento para, hoy sí, aparcar y hacernos unas fotos.

De nuevo en marcha, con un poco de tráfico vamos alejándonos del centro, siguiente parada en una zona comercial a las afueras donde visitamos el dealer Harley-Davidson. La verdad es que no hay nada más que cinco motos nuevas y tres de ocasión, un poco pobre, ropa y merchandising, lo justo. Mon quería comprar una camiseta pero no hay para mujer, yo me llevo una de color rojizo y con un «bonito» Dracul detrás y un pin del dealer, del chapter no hay.

Comida en un italiano de la misma cadena de ayer por la noche y llegada al aeropuerto. Nos despedimos de Alex, un muy buen guía, entregado con su trabajo, educado, culto y con varios idiomas.

Nos vamos, ahora hay que empezar a pensar cual será el siguiente destino.

Hoy es el último día del circuito, salimos cómo siempre puntuales sobre las 9:00h y unos minutos más tarde recogemos a Ienie a su hotel. Salimos del centro y subimos con la furgo a una colina, paramos cerca de una torre de vigilancia con el fin de poder sacar unas fotos de la ciudad pero desgraciadamente estamos en contraluz y hay una ligera niebla. Seguimos.

La carretera es de montaña, bosques a ambos lados, en unos veinte minutos llegamos a un pueblo donde predominan los hoteles, aquí en invierno los turistas, sobre todo Alemanes y judíos, y los rumanos con poder adquisitivo vienen a esquiar.

Seguimos hasta la localidad de Bran, aquí está el famoso «Castillo de Drácula» una de las atracciones más visitadas de Rumania (http://www.bran-castle.com).

Hay que destacar que el nombre le viene porqué el escritor Bram Stoker lo tomó como tal en su novela, en realidad el Conde Dracul solamente conquistó Bran en el transcurso de una disputa con los comerciantes de Brasov en 1459. Su ubicación es sobre una roca a unos 60m del suelo y funcionó como bastión defensivo y puesto de aduana entre Valaquia y Transilvania cuando ambas eran independientes. De hecho junto con Moldavia representan en la actualidad la mayoría de la superficie del país.

Aquí es la primera vez en este viaje que hay aglomeración de turistas, esto demuestra el nivel ya que el castillo no vale para nada, es uno de tantos y dentro no tiene nada que destacar. Una vez acabada la visita, paseamos por las tiendas de souvenir, compro un parche, nos tomamos un café y nos ponemos de nuevo en marcha.

Seguimos hasta el pueblo de Sinaia donde visitamos el monasterio. Empezado en el siglo XVII el conjunto está formado por edificios de distintas épocas debido a las diferentes ampliaciones que ha sufrido para poder albergar a todos los monjes. Dichas ampliaciones acabaron en el siglo XIX, está fortificado y ha sido el primer lugar de culto con iluminación eléctrica.

(http://www.viajes-rumania.com/monasterio_sinaia.html)

La última visita del día es el Castillo Peles (http://peles.ro) ubicado un poco más arriba del monasterio. Por fuera tiene una apariencia de chalet suizo inspirado en la arquitectura bávara. Entramos justo cuando sale una visita guiada en Español, nos adjuntamos.

Por dentro es una maravilla, el trabajo de la madera entallada es sensacional, todos los detalles están cuidados al máximo, tiene un sistema de calefacción funcional, cristal de Murano, Mármol de Carrara y un sin fin de objetos provenientes de distintos lugares del mundo. En la sala de armas hay una colección de varias piezas de origen europeo, seguimos la visita por el despacho del rey, la biblioteca, el dormitorio, los lavabos, la sala del desayuno.

Al finalizar la vuelta de la planta baja antes de subir a la escalera nos vuelven a pedir los tickets que nosotros no tenemos ya que siempre los compra Alex y se los queda, rápidamente salimos, le localizamos y se los pedimos pero él nos dice que la entrada del circuito es la simple y no la completa. No tenemos ninguna ganas de perdernos el resto de la visita así que le digo que no hay problema, pagamos la diferencia y volvemos a entrar. Ya hablaremos después del asunto.

Una vez arriba, nos juntamos de nuevo con el grupo y seguimos disfrutando de la visita, las salas de baile, el salón comedor, la salas de invitados, la sala oriental y el salón turco hasta llegar al teatro.

En mis viajes he visto muchos castillos pero éste, bajo mi punto de vista, es el mejor de todos incluido aquellos que son mundialmente conocidos cómo Versailles, Praga o Viena. Naturalmente me refiero a la parte interior.

Toca comer, Mon, Ienie e yo pedimos tres filetes crudos, al rato nos traen tres suelas de zapatos que nos negamos a comer, el camarero entonces se excusa diciéndonos que son congelados y crudos no se pueden servir, lo cambiamos por pollo.

Le comento a Alex que no veo para nada lógico que en un viaje de este tipo no se incluya una entrada completa al castillo y que ni siquiera se avise del tema con antelación ya que la diferencia no es cara y sí vale la pena, me da unas explicaciones lógicas pero yo le enviaré un e-mail a Cristian para que otros clientes no tengan que pasar por esta situación.

Nos despedimos de Ienie, la dejamos en la estación de tren, ella se va a Sibiu, nos da sus datos y nos invita a Méjico DF, nosotros seguimos hasta Bucarest.

Quedamos mañana con Alex a las 12:00h tenemos dos lugares pendientes antes de irnos al aeropuerto.

Hoy viajamos en compañía de Ienie, la de Méjico, con destino Brasov, ciudad natal de Alex.

Dejamos la región de Moldavia no antes de pasar por las Gargantas de Bicaz, paso obligado para entrar de nuevo en Transilvania donde efectuamos una breve pausa.

A unos pocos kilómetros, más adelante, paramos de nuevo, esta vez para ver el lago Rosu (rojo) originado por un dique natural. En 1837 el curso natural del agua fue interrumpido por un desprendimiento del monte Ghicos dejando como resultado un número elevado de árboles sumergidos asomándose sobre el nivel del lago. Se pueden alquilar botes. Sacamos unas fotos y nos vamos.

Todavía estamos en la primera mitad de la mañana, el bonito día, completamente despejado y con sol, nos pone a todos muy contentos, Alex nos comenta que estamos teniendo mucha suerte ya que este año tanto en julio cómo en agosto ha habido mal tiempo y mucha lluvia, no ha faltado el comentario de Mon: la flor en el c…

En el punto más elevado del puerto de montaña efectuamos una breve parada para ver al horizonte la depresión de Giurgeu, donde podemos perfectamente ver las montañas que desaparecen entre un colchón de nubes blancas. Alex nos comenta que abajo en invierno se pueden alcanzar temperaturas de hasta -25º. Foto y seguimos.

El recorrido prosigue y las conversaciones entre los integrantes del grupo va de viajes, Ienie es toda una aventurera y ha pasado mucho tiempo de su vida dedicada a ellos, a veces en destinos comunes y otras veces en destinos hasta muy peligrosos para su integridad. Ella dice que la aventura es la aventura, contenta ella…

Al noreste de Brasov paramos para ver la iglesia fortificada de Prejmer, patrimonio de la UNESCO. La iglesia en si no tiene nada de especial, desde luego la fortificación es algo distinto a lo que hasta ahora había visto. Tiene un largo corredor abovedado para acceder al interior donde en el centro hay una gran reja levadiza. En su interior podemos apreciar tres niveles donde hay varias puertas para acceder en el interior de viviendas para cada una de las familias de campesinos que vivían allí, vamos cómo en un aparthotel actual. (https://www.larumania.es/iglesia-fortificada-prejmer)

En un breve espacio de tiempo llegamos a Brasov, capital del departamento homónimo, llegó a tener al rededor de seis cientos mil habitantes reducido en la actualidad a un poco más de la mitad. Parada para comer.

Por la tarde visitamos la Iglesia Negra que, a pesar de su nombre, ya no lo es, sufrió un incendio y se quedó negra de hollín. Ha sido restaurada y ahora tiene un aspecto normal, a destacar el grande órgano con más de 4.000 tubos proveniente de Alemania.

El resto de la tarde lo pasamos paseando por el centro y en la muralla exterior ubicada debajo del Monte Tâmpa que domina toda la ciudad. Arriba hay un enorme cartel con las letras de la ciudad estilo Hollywood que además por la noche se ilumina. Seguimos alucinando de la paz, la limpieza, la ausencia de grafiti y en definitiva de la muy buena imagen que nos estamos llevando de Rumania.

Check-in en el hotel (https://www.armatti.ro/), un poco de relax hasta la hora de cenar en un restaurante recomendado por Alex (http://casahirscher.ro/), una cena exquisita cierra otro día con un buen sabor de boca.

Hoy la cosa iba de monasterios, eso sí, todos ellos patrimonio de la UNESCO.

Vuelve el sol y el buen tiempo que, según la previsión, nos acompañará hasta finales de semana, mejor.

Salimos en dirección Bucovina, espléndida comarca montañosa dominada por el verde de sus abetos y sus pastos. Muy poco tráfico por la carretera, la zona es típicamente rural, se respira más tranquilidad que nunca. Aquí el espíritu religioso rumano más profundo ha generado los Monasterios Pintados al exterior, joyas únicas del arte bizantino.

Las invasiones turcas obligaron varios monjes ortodoxos a huir hacia los Cárpatos, allí los príncipes moldavos los acogieron. Tras varias batallas entre el siglo XV y XVII se construyeron la mayor parte de los que hoy conocemos como los monasterios de Bucovina.

La peculiaridad de estos edificios son sus pinturas no solamente en la parte interior si no en toda la parte exterior. Sus representaciones los hacen únicos en todo el mundo.

La primera visita es al Monasterio de Moldovita, sin duda alguna el que mejor conservado está. Ya de por sí una iglesia pintada en su totalidad en el interior es algo que llama la atención pero ver lo mismo en el exterior es algo realmente excepcional. Unas pinturas que prácticamente han resistido en la fachada sur tantos siglos es algo realmente increíble teniendo en cuenta además que en esta región los duros inviernos empiezan a principios de noviembre y acaban a finales de abril.

Mientras estábamos mirando las pinturas, Alex nos iba explicando el significado de varias de ellas. De repente aparece y se queda cerca nuestro una señora que haciéndose la interesada nos sigue cuando entramos al interior pasando de una parte a otra. Al salir, se dirige directamente a Alex y le dice que viene de Méjico y que por favor le diera sus datos porqué le ha gustado mucho como desarrollaba su trabajo de guía.

Visitamos el museo y a la salida me pide amablemente de hacerle unas fotos y me planta en la mano una tablet y una cámara. Resultado: sesión fotográfica. Nos despedimos y seguimos.

Parada para comer en un complejo turístico rural, hoy toca pollo. Al salir nos cruzamos otra vez con Miss Méjico, es un decir, tendrá unos sesenta años y, sin cortarse ni un pelo nos pregunta si se puede unir al grupo con el fin de llegar mañana a nuestro destino final que coincide con el suyo. Alex le dice que él no decide así que nos pasa el marrón a nosotros.

Hablo en privado con Mon la cual me comenta que por ella no hay ningún problema así que le digo que vale pero que no me haga hacer más de reportero fotográfico. Alex le dice donde dormiremos ya que ella tiene que regresar a otro pueblo y recuperar sus maletas, nosotros marchamos.

Siguiente monasterio: Sucevita, más reciente, es del siglo XVI. El monasterio está muy bien fortificado cómo si fuera un castillo pero sin foso. La mejicana sigue nuestros pasos y nos comenta que nos veremos en nuestro hotel, ya ha hablado con su chofer que la acompañará antes de despedirse. Volvemos a la furgo y nos vamos.

Tercera y última visita es al monasterio de Voronet. Aquí llegamos justo una media hora antes del cierre que normalmente coincide con el tramonto. Nos da tiempo a verlo por fuera y por dentro, escuchar las explicaciones de Alex y, antes de salir, comprar un souvenir típico de la zona: unos huevos pintados y también un imán.

Se ha hecho de noche pero llegamos sin problema al hotel (http://www.centralplazahotel.ro) donde cenamos y mientras esperábamos las dos truchas aparece la mejicana, que ilusión…

Rumania nos está gustando, desde luego nada tiene que ver con los rumanos que en España se dedican al robo, es muy posible que aquí el poder adquisitivo de la gente no esté a la altura de muchos otros países europeos pero desde luego se le ve gente tranquila.

Hasta mañana.