Puntual cómo un reloj suizo, Sofía, la guía chilena para hoy y mañana nos recoge en la cabaña a las 9:15h. En los veinte minutos siguiente pasamos a buscar a una pareja de amigas filipinas residentes en NY y a una pareja de amigos residentes en UK, una vez todos arriba, Sofia pregunta si nos va bien hacer el tour en inglés, le digo que vale pero también en español, no hay problema… solo faltaría.

Primera parada: Anakena, en la parte norte de la isla. Se trata de un lugar precioso con palmeras, a medida que bajamos hacia la playa el manto verde se transforma en arena. Este ha sido la cuna de la cultura Rapanui, lugar donde desembarcó, procedente de la Polinesia, por primera vez a la isla, el ariki (rey) Hotu Matu’a, fundador del pueblo Rapa Nui, aproximadamente el año 1200 de la Era Común.

Una vez en la playa nos paramos delante de una plataforma de piedras, su nombre es ahu, encima hay siete moai, cinco de ellos enteros y dos sin las cabezas. Es nuestro primer contactos con los “cabezones” llamados así por Mon.

Nuestra segunda parada la hacemos en Puna Pau, centro volcánico donde se tallaron los pukao, los sombreros de los moai de color rojo. Precisamente por el tipo de piedra volcánica, porosa, era mucho más fácil ponerlos encima de las caras de los moai por su menor peso, otra razón de haber escogido este material es porqué se asemejaba al color del cabellos de algunos reyes seguramente teñidos o finalmente turbantes de tela vegetal.

Lo más interesante es que desde aquí hasta su destino final más remoto habían hasta 12Km y se transportaban a mano, seguramente haciéndolos rodar aun qué no está comprobado. Una vez llegados a su destino faltaba aún la instalación final, las teorías son dos, la primera es que se ponían una cantidad importantes de piedras hasta ponerlos encima de la cabeza del moai de pie y la segunda es que se levantaban conjuntamente con el moai tumbado haciendo leva.

Sea cual sea la verdad o ambas, era un trabajo increíblemente difícil. Seguimos.

Paramos ahora en Ahu Akivi, centro espiritual donde podemos observar que los moai están mirando al mar mientras el resto mira hacia el interior de la isla. Aquí su alineación coincide con el calendario solar.

Última parada antes del almuerzo, lo hacemos exactamente en el mismo lugar de ayer Ana te Pahu, una de las cavernas más espaciosas de la isla y parte del extenso complejo subterráneo ya visitados ayer pero con las explicaciones muy completas de Sofia que disfruta con su trabajo.

Volvemos a ponernos en marcha y lo hacemos en una zona ubicada en Hanga Roa, Tahai, se trata de un complejo ceremonial que resume un poco todo lo que significan los moai y su cultura, por ejemplo aquí se puede observar un moai con ojos blancos tal y cómo tenía al momento de ser levantado, para conseguir este efecto se ponían conchas.

Podemos observar también un pequeño puerto por donde entraban y salían las canoas.

Pasamos ahora por la calle equivalente a un nuestro paseo marítimo con la peculiaridad de que, si bien es cierto que las calles principales están asfaltadas, las aceras brillan por su discontinuidad, con este sistema uno se encuentra caminando encima de ellas o de repente en la misma calle, si a eso le añadimos que los postes de la luz están muy distanciados entre sí, peligra nuestra seguridad, menos mal que dentro de las zonas urbanas el límite de velocidad es de 30Km/h.

Última parada del día, el volcán Rano Kano, naturalmente no activo, subimos y aparcamos. Aquí arriba el viento es bastante molesto pero hay que seguir. Las explicaciones de Sofia se centran ahora en Orongo, una aldea cerimonial completamente restaurada muy importante ya que precisamente aquí es donde empieza el cambio de la cultura moai dejando atrás sus manifestaciones que dominaban el paisaje insular a un nuevo tipo de credo directamente vinculado a la fertilidad, la primavera y la llegada de aves marinas migratorias. Desde este punto elevado, se podían ver en los tres islotes cercanos a la isla dichas aves. La tendencia pasa a ser la del hombre-pajaro.

El cráter del volcán es impresionante, 1,5Km de ancho, había concertado un tour privado para verlo desde dentro pero justamente hace tan solo un mes se ha prohibido bajar a cualquier turista, es una pena pero respeto la decisión de preservar un lugar tan espectacular que hoy en día es el principal ambiente para la conservación de la flora nativa.

El tour se acaba, cada uno a su hotel o cabaña, hasta mañana. Nosotros tras un descanso, salimos para ver la puesta de sol y a cenar.

Fotos:

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5:30h arriba, recogemos lo poco que hemos sacado de las maletas, desayuno escaso con lo que amablemente nos han preparado y a las 6:45h salimos para el aeropuerto. Siendo domingo prácticamente no hay nada de tráfico, en media hora llegamos.
Las calles estaban desiertas pero todo el mundo despierto está aquí metido… vamos para los mostradores de Latam vuelos domésticos pero nos informan que el vuelo a la Isla de Pascua tiene tratamiento internacional, pues allí que vamos. Check-in, control de pasaportes, un café y a esperar.
Hay WiFi gratis y potente, aprovecho y me pongo al día con el blog, texto y fotos, bien. Embarcamos.
El avión es de los grandes y nuevos, asientos espaciosos, luces leds, pantalla táctil, cargador, USB, perfecto, lo que más me ha alucinado es la ventanilla, ya no hay la cortina de plástico que se baja, ahora hay un botón que convierte el vidrio en un bonito color azul progresivo que oscurece.
El vuelo genial pasado entre lectura, descanso y una peli hasta la aproximación a la isla, el aeropuerto está ubicado cerca del único centro urbano de la isla, Hanga Roa y se extiende en la única explanada entre una costa y la otra. Aterrizaje ok.

Apertura de puertas, bajamos por las escaleras directamente a la pista donde, a pie, nos acercamos a la terminal, la más pequeña que he visto en mi vida, antes de entrar se forma una cola y no es para el control de los pasaportes, no que va, es para que todos los extranjeros se saquen el pase obligatorio para el Parque Nacional Rapa Nui, valido para visitar todas las zonas durante diez días.
Unos veinte minutos más tarde salimos y buscamos la persona que lleva mi nombre en el cartel, Mon lo ve primero, nos acercamos y nos cuelgan en el cuello dos collares de flores tal y cómo se ve en las películas de la Polinesia, divertido. Al rato subimos al taxi y nos vamos a la cabaña donde dormiremos durante nuestra «estadia» (estancia).

Nuestro programa preveía que hubiera tiempo suficiente para llegar, hacer el check-in, comer y finalmente hacer la primera actividad pero al retrasarse la salida del aeropuerto, el tiempo disponible se ha reducido a poco menos de una hora, justo para comer, pero necesario. Carolina, la chica de la cabaña, nos comenta que podemos comer tranquilamente, ellas nos acompaña en su coche a un restaurante y se encarga de llamar a la agencia para que nos recojan allí, fantástico. Dejamos las maletas en la cabaña, que bonita, pero no hay tiempo ni siquiera para verla con calma.

Sobre las 15:00h, Marcus nos recoge, parece mentira pero es sueco, casado con una Rapa Nuri, nombre de los nativos, subimos al Suzuki y salimos de Hanga Roa.

La actividad programada para esta tarde se llama: exploración subterránea.
En la isla la velocidad máxima permitida fuera de los núcleos habitados es de 60Km/h, al igual que pasa en muchas otras islas que he visitado, no todas las normas de circulación son respetadas, aquí la velocidad si, en menos de veinte minutos llegamos.

Antes de empezar la caminata, Marcus nos entrega, cascos, guantes y rodilleras, yo llevaba una linterna. En cada entrada del parque hay que enseñar el pase, lo hacemos y nos ponen un sello, entramos en el sector donde están ubicadas las cuevas.

Paseamos un poco por la montaña, no hay indicios de cuevas pero de repente, allí está la entrada de una pequeña donde empezamos a meternos, entramos y salimos sin problema. Marcus nos guía, nosotros detrás, es divertido.

Pasamos de una a otra hasta llegar a una enorme, su nombre es Ana Te Pahu, en la entrada hay varios plataneros, dentro es enorme, se calcula que aquí vivían alrededor de unas cien personas. Para poder dormir en un punto elevado y distante de la humedad del suelo, los nativos ponían piedras, luego pajas y sucesivamente mantas, también quedan piedras pequeñas posicionadas en circulo donde en su interior hacían fuegos.

En la siguiente entramos con muchas dificultad, la entrada es muy pequeña, estrecha y vertical, al final lo logramos. Una vez dentro y abajo la altura es impresionante, hay hasta dos niveles, paseamos, hay mucha agua en el suelo, transparente y limpia, que tranquilidad hay aquí. Finalmente salimos al exterior.

Marcus nos pregunta si lo estamos pasando bien, la verdad es que sí, por lo menos yo, Mon empieza a estar un poco cansada, nos queda una sola gruta, la más larga de todas y para recorrerla hay que pasar por puntos muy bajos, inundados y de difícil acceso, bueno la siguiente pregunta es: ¿queréis bajar a esta? Mon se raja, yo me apunto.

Marcus delante, yo atrás, bajamos. Seguimos bajando, nos ponemos de pie, caminamos, volvemos a bajar, nos agachamos, volvemos a ponernos en posición vertical, luego nos arrastramos en el suelo, en el agua y así no sé cuantas veces, ha habido un momento que me ha pasado por la cabeza de dejarlo pero finalmente llegamos al final de la cueva, las piernas y las manos empiezan a dolerme, no estoy acostumbrado a eso. Le pregunto si todo el mundo que ha venido ha llegado hasta aquí y él me contesta: la verdad es que contigo solamente lo he hecho con cuatro turistas, me siento orgulloso.

Tal y cómo suele ocurrir el recorrido de vuelta resulta más llevadero y corto que el de la ida, finalmente llegamos a la superficie, uff… cansado no, lo siguiente, sudado, mojado, pero orgulloso de haberlo hecho, acabo el agua de la mochila y nos vamos al coche.

Una vez llegados a Hanga Roa, le pedimos a Marcus que nos lleve a un super, amablemente acepta y espera que compremos para finalmente dejarnos en la cabaña.
Una buena ducha para recuperar fuerza y salimos a cenar, nos metemos en uno de los restaurantes ubicados en el paseo marítimo, si así se le puede llamar, el pescado naturalmente es el producto estrella, todo fresco, muy bien, cuenta y de regreso a la cabaña. Nos equivocamos en un desvío y, mira por donde, un poco más adelante nos cruzamos otra vez con Marcus que se para con su coche y nos pregunta ¿A dónde vais? Al contestarle que íbamos a la cabaña nos dice que subamos y que él nos acompaña ya que por ahí no es. En unos minutos ya llegábamos, nos despedimos.

Mañana tenemos el primero de los dos tours indispensables paras saber la historia de la isla y de los misteriosos moai.

 

Fotos:

 https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157687445250422

Si bien es cierto que anoche nos retiramos a la habitación temprano, también es cierto que al ser viernes había gente de fiesta en el patio, voces y risas que han durado pasada la medianoche. Mon ha podido dormirse, por lo menos ella lo ha conseguido, yo al final he podido dormir tan solo unas tres horas.Que te pasen a buscar a las 4.00h ya es de por sí una putada pero hoy es nuestro último tour y nuestro último día en Atacama así que he dejado esta actividad para hoy expresamente. Una vez recogido a todo el mundo, salimos, Diego, el guía, nos dice que tardaremos aproximadamente una hora y media para llegar a destino, que nos pongamos cómodos y descansemos, bien. Todos en silencio a dormir pero la carretera no acompaña en absoluto, se duerme muy mal pero es algo.

Ya con la luz del día llegamos a la entrada del complejo del Tatio, parada técnica y para dentro, la temperatura está en negativo, ya lo sabíamos e íbamos preparados con diferentes «capas» , camiseta, jersey con capucha, chaqueta, buff, guantes.

Hay géiseres de todo tipo, diferentes tamaños, diferente salida de agua y de vapor, el porqué hemos venido tan temprano es que conforme va subiendo la temperatura se va disipando el vapor y deja de ser un espectáculo para el visitante.

Logramos sacar fotos hasta en contraluz aprovechando la combinación entre el agua y el vapor que se pone delante del sol, hay muchos turistas y uno tiene que ingeniársela como pueda.

Este lugar es mundialmente conocido, justo detrás nuestro hay una máquina utilizada nada menos que por unos italianos que vinieron hace unas décadas para hacer un estudio sobre la viabilidad de poder implementar una central geotérmica, al no ser viable, dejaron la maquinaria abandonada diciendo al gobierno chileno que podían utilizarla para poder efectuar otro estudio en otra parte. Diego nos cuenta que sí lo han hecho pero no con su material, que muy probablemente les resultaba más caro desmantelarla que dejarla. De hecho se ha podido sacar energía con otra maquinaria pero al desviar demasiado los flujos de aguas y gases han tenido que desestimar el proyecto para no alterar el ecosistema.

Una vez acabado el recorrido y las explicaciones, tenemos preparado al lado del bus un desayuno, por ahí dando vuelta hay varios ejemplares de gaviota andina la cual siempre está atenta para lograr robar comida a los turistas y no solo. Dos de ellas se ponen bastante cerca de nosotros, y al tirarles un trozo de pan son muy rápidas y lo pillan al vuelo, Mon logra sacar una foto del momento concreto.

A pesar de que el sol ya está arriba, la temperatura sigue baja, viva la redundancia, de momento seguimos con todas las prendas puestas y nos metemos en el bus, arrancamos, empieza la bajada. Antes de salir del complejo efectuamos una parada técnica.

Al lado de la carretera solamente hay montañas desiertas, bueno mejor dicho con vicuñas pastando coiron que es el equivalente de la paja nuestra. Seguimos hasta una zona con diferentes ejemplares de llama hasta llegar a Machuca, un pequeño pueblo donde paramos y podemos probar, pagando, un pincho de carne de llama, muy buena carne tierna. Antes de marcharnos damos una vuelta y subimos a ver una antigua iglesia pequeña de la época colonial.

Aquí si que empezamos a quitarnos capas, la temperatura ha subido mucho, seguimos nuestro camino hasta otro bozebal donde hay varios flamencos, esta vez no bajo.

Una parada más abajo al borde de la carretera nos permite vislumbrar unos tiernos animalítos, su nombre es vizcacha similar a un conejo con la cola larga y extremadamente ágiles, no bajamos para fotos, sería inútil porqué desaparecerían sin más.

Ha llegado ahora el momento de ver, por primera vez desde que estamos por aquí a unos cactus ubicados cerca de un río seco, Diego nos explica que se utilizan para hacer las puertas extrayendo la madera ¿Os acordáis del primer día, la visita al campanario de Toconao? Claro y también nos cuenta que crecen un centímetro por año, que el más antiguo tiene nombre de abuelo y tiene más de mil años, no sé yo si creérmelo…

Ya no nos queda nada por ver, nos acercamos a San Pedro de Atacama, fin del tour, B&B ducha, preparación de maletas, repetimos comida en el Adobe, despedida y sobre las 15:30h nos recogen y nos llevan al aeropuerto. El avión despega puntual, han sido unos días intensos, nos lo hemos pasado en grande, la naturaleza seca en estado puro, algo único, recomiendo a todo el mundo pasar por aquí para verlo y vivirlo.

Esta noche tenemos reserva en el Restaurante La Biferia ubicado cerca del B&B.

Vamos, a pesar de estar muy bien atendidos por parte del personal, la comida no ha estado a la altura de nuestras expectativas, nos retiramos.

Mañana nos recogen a las 06:45h y nos espera un vuelo largo.

Fotos:

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2017_Salar de Tara, Día 6

noviembre 10, 2017

Hoy para variar nos hemos puesto en marcha muy temprano, nos pasan a recoger a las 8-8:30h, el recorrido de hoy es bastante largo, una vez recogido al resto, salimos de San Pedro de Atacama en dirección a Los Andes.

En seguida dejamos la zona plana del salar y empezamos a subir, la carretera es recta pero no hay descanso, arriba, arriba y arriba hasta que en un momento dado nos paramos al lado de la carretera, hora del desayuno.

Ezequiel, por fin un guía local, nos prepara unos huevos revueltos y pone encima de una mesa plegable, pan, jamón, galletas, nescafé, azucar, mantequilla, agua caliente, vamos un desayuno completo. Somos un grupo reducido de cuatro brasileños, cuatro chilenos, tres vascos, una francesa y nosotros. Empezamos a entablar conversación. Una vez acabado el desayuno, nos vamos.

Seguimos subiendo sin parar, una vez arriba llegamos a 4.780msnm, empezamos la bajada, no muy lejos a nuestra izquierda se encuentra la aduana que divide Chile con Bolivia. El chico chileno que tengo al lado comenta que en esta zona hay bastante contrabando y debido a que las relaciones entre ambos países nunca han sido buenas, siempre hay lio. Nosotros estamos de vacaciones así que estos temas no nos interesan.

Un poco más adelante vemos a lo lejos algunas antenas del observatorio ALMA, lugar idóneo para observar el universo, aquí no hay ningún tipo de contaminación lumínica. A esta altura el cielo está tan despejado que la luz es impresionante, parece estar dentro de una foto de un profesional, sin manchas, sin sombras, sin ángulos muertos, seguimos.

Aquí el tráfico es inexistente, solamente nos hemos cruzado con un par de camiones y algunos coches, paramos en un bozeval cuyo nombre es Kipiako. Ezequiel nos comenta que en este tour no hay posibilidad de encontrar lavabos así que cualquier lugar es apto para ello, nosotros aprovechamos precisamente esta parada.

De nuevo en marcha, seguimos en dirección a nuestro destino de hoy, el Salar de Tara. Dejamos al lado la carretera y nos metemos por unos senderos que nos llevan hasta la siguiente parada. El suelo está compuesto por piedrecillas fruto de la corrosión de varios años, unos enormes bloques de piedra sobresalen de la nada, el primero, bastante alto por cierto, tiene una forma que se asemeja a un indio con plumas, fotos, a lo lejos deslumbramos el salar pero, una vez acabadas dos sesiones fotográficas, vamos de nuevo con la furgo en dirección contraria.

Ahora no hay ningúna carretera marcada, ningún sendero, vamos sobre la cresta de la montaña a una velocidad que, bajo mi punto de vista, es hasta muy alegre teniendo en cuenta que el vehículo es una furgoneta Mercedes pero no 4×4. Ezequiel controla muy bien y conduce durante más de media hora hasta que suelta: chicos, hemos pinchado. Todos nos miramos con una cara!!! Sigue como si nada hasta la siguiente parada programada, un punto intermedio entre una pared vertical de roca erosionada, un valle y un acantilado, lugar precioso para hacer fotos, si, pero sobre todo para disfrutar de las vistas.

Seguimos hacia abajo hasta un punto donde nos hace bajar a todos para seguir la bajada a pie por un sendero muy bien marcado con una hilera de piedras negras en cada lado, el grupo se separa por parejas, todos disfrutando del momento, esto es increíble, dejas atrás cualquier tipo de estrés, un tour 10.

Una vez alcanzado el salar, una media hora más tarde, las vistas nos deleitan con una vegetación verde oscuro, aguas de un azul intenso, blanco sal, la cordillera de piedras marrones a lo lejos y sobre todo a flamencos blancos y rosas, uff que pasada!!!

Menos mal que vivimos en una era digital y podemos hacer todas las fotos qué queramos hasta la saciedad, por cierto llega la hora del almuerzo, allí que vamos porqué el estómago también necesita su recompensa.

Ezequiel hoy hace de chofer, guía, mecánico y cocinero, vamos all-in-one, jiii. La rueda ya está cambiada y la mesa preparada. Consigo comer algo teniendo en cuenta de que a casi todo tengo alergia o intolerancia pero bebemos vino y nos olvidamos del resto, la comida hoy no es lo que más importa. Recogemos y nos vamos.

El trayecto es distinto a el que hemos hecho esta mañana, paramos para sacar unas fotos a otras rocas muy bonitas y emprendemos el camino de regreso, de los grupos que habían en el salar, nosotros somos el último, Ezequiel nos comenta que, al no tener rueda de repuesto, si nos pasara cualquier cosa, quedaríamos incomunicados hasta que la agencia enviara a alguien a buscarnos, aquí no hay cobertura GPS, la furgo tiene localizador que funciona con el satélite. Al parecer la gente no está preocupada, más bien todo lo contrario, la mayoría se pone cómoda y a dormir la siesta.

El viaje de regreso transcurre sin problemas y, una vez llegados a San Pedro de Atacama, pedimos que nos dejen cerca de nuestro B&B y nos retiramos.

Esta tarde toca un merecido descanso, un bañito en la piscina, y relax, ya tocaba…

Después de una buena ducha, salimos a cambiar euros, los pesos ya se están acabando, allí mismo encuentro el pin con la bandera de Chile, el parche ya lo había comprado. Luego a cenar, lo hacemos en el cuarto restaurante recomendado: La Estaka. Todo perfecto, desde luego en Chile se come de maravilla. Al lado nuestro una pareja de chilenos rondando los sesenta entabla conversación con nosotros, muy simpáticos, una media hora de charla hasta que nos despedimos, mañana nos levantamos a las 3:30h.

Fotos:

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2017_Valles, Día 5

noviembre 9, 2017

Si ayer la cosa iba de lagunas, hoy va de valles.
Esta mañana deberíamos habernos despertado a las 7:00h pero pasadas poco más de la 6:00h ya estábamos despiertos, que me suceda es algo bastante normal pero me resulta bastante extraño que le pase a Mon. Ducha, desayuno con unos güiris, hoy también paso de entablar conversación, no son horas y menos en inglés.

Salimos a la calle y en seguida nos pasan a buscar, hoy es un monovolumen Ford, Ronald es conductor y guía a la vez, dentro hay dos chicas chilenas y una brasileña, paramos a recoger otro chico también brasileño, nadie más.

La excursión de esta mañana no es muy conocida pero es muy recomendada por los lugareños, por esta razón hemos decidido añadirla al programa en lugar de quedarnos a descansar…

Salimos de San Pedro de Atacama en dirección al Valle de Yerbas Buenas, punto de conexión entre la Cordillera de Domeyko, la Cordillera de la Sal y Los Andes, nuestra primera parada es tras unos veinte minutos de viaje, desayuno y visita a unas formaciones rocosas con «petroglifos» dibujos esculpidos en las rocas de distintas épocas, interesante.

Unos lamas pastan en la llanura cerca de las rocas y se dejan fotografiar sin problemas.

Una vez acabado de ver todos los dibujos y los lamas regresamos al vehículo para dirigirnos al Valle del Arcoiris. Ahora el camino es apto para un 4×4 o similar, nosotros vamos despacio y seguimos, nos cruzamos con familias enteras de lamas, luego con burros, cruzamos ríos pequeños hasta que torzamos a la izquierda y el panorama rocoso se convierte en un extraño lugar con diferentes tipos de roca que a su vez cambia de color, verdes, blancos, rojízos, marrones, un espectáculo para la vista.

Bajamos y andando nos paseamos por todo el valle sacando fotos de un lado para otro, la verdad es que cuando uno mira la foto recién hecha y vuelve a mirar en directo lo que hay, da la impresión de que es casi imposible meter estas imágenes para tener un recuerdo, en diercto es realmente increíble. Decisión acertada la de visitar este bonito rincón de Chile.

Al igual que ayer, ya son la 00:14h, hora de dormir.

Sigue…

En medio del recorrido Ronald, el guía, nos explica las diferencias de cada una de las piedras y sus colores y nos dice que podemos llevarnos una muestra de cada que no pasa nada, allí que vamos con foto incluida.

Repetimos restaurante al medio día, una ensalada completa para Mon y una pechuga de pollo para mí y dos «jugos» (zumos naturales) de manzana y zanahoria. Hoy nos da tiempo volver al B&B para descansar una horita y seguir con la otra excursión: el Valle de la Luna.

Volvemos a salir a la calle sobre las 15:30h el calor es asfixiante, el propietario del B&B nos recomienda no salir sin un litro de agua cada uno, hoy es indispensable.

Una vez llegados a la agencia, una marea de gente está esperando, le comento a Mon que seguramente no todos irán al mismo sitio, en efecto, cuando llega el bus subimos solamente un grupo y cinco coreanos que no se enteran y al poco rato los hacen bajar.

La visita de esta tarde es al Valle de la Luna, no muy lejos de San Pedro de Atacama. Se trata de una zona donde había una mina de sal, hoy en día completamente abandonada, y, tal y como dice su nombre, su conformación tiene parecido con la superficie lunar.

Efectuamos tres paradas, la primera es en las tres marías, que son construcciones naturales formadas por la erosión y desgaste de las rocas, realmente quedan solamente dos, la tercera fue destruida no hace mucho por un turista que se apoyó aun qué tampoco está la cosa tan clara. Aquí en Atacama, la gran mayoría de los guías no son de aquí, son de otras zonas de Chile, por «ende» que significa por eso, que la explicación es así de escurridiza. Lo que está claro que el limite para acercarse ahora es mucho mayor que antes.

Menos mal, estas formaciones datan de más de un millón de años…

La segunda la efectuamos en el que se denomina el anfiteatro. La Cordillera de la Sal se originó por una acumulación de materiales finos cómo arenas, arcillas y sales, que posteriormente se deformaron por el movimiento de la corteza terrestre. Posteriormente el viento contribuyó a formar el aspecto que tiene en la actualidad, precioso.

Tercera y última parada con paseo incluido, la hacemos subiendo por un sendero hasta llegar a la cima donde podemos ver, sin pisar, una extensión enorme de arena de color gris oscuro, de aquí viene el nombre del valle. Es algo extraño ver arena a más de 3.200m de altura pero tiene su lógica ya que aquí hace unos cuantos años atrás había un mar.

Regresamos al bus y nos vamos a ver la puesta de sol desde el Mirador Piedra del Coyote. No ha sido tan espectacular como el de ayer.

Cena en otro restaurante y nos retiramos, mañana hay que seguir la dura vida del turista.

Fotos:

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2017_Lagunas, Día 4

noviembre 8, 2017

En lugar de despertarnos a las 6:00h lo hemos hecho a las 5:25h y sin alarma, me levanto primero y me meto en la ducha, el agua caliente tarda en llegar más de 10min pero voy a ser positivo, ha llegado.

Una vez vestidos, salimos de la habitación, cruzamos el patio y entramos en la cocina, allí están nuestros desayunos preparados para llevarnos, la pena es que no puedo comer practicamente nada, menos mal que tengo una banana y Mon prepara el café.

Se me olvidaba decir que en el patio hay una pereja que creo son de la india sentados en una mesa esperando, supongo, a que les pasen a buscar. Bueno mientras tomamos café, el chico entra y nos pregunta donde está el teléfono, le miro y le suelto: I don’t know, que traducido sería: chico no me toques los hue… que estoy dormido y a esta hora de la mañana no estoy pa tonterias. Se va de nuevo fuera. Al rato vuelve a entrar, ni le miro, toca a una puerta que supongo es para entrar en la parte privada del B&B y al ver que nadie abre, sale, coje a su chica y desaparece.

Sobre las 7:00h nos recogen, somos los últimos del grupo, el minibus es pequeño y bastante viejo, salimos del pueblo y por carreteras muy mal asfaltadas, nuestra primera parada la efectuamos en Toconao donde nos enseñan un campanar español medio destrozado, detrás hay una iglesia cerrada, el guia empieza con las explicaciones mientras el sol empieza a calientar algo el ambiente, seguimos.
Paramos en el siguiente pueblo: Socaire, nos explican que aquí es muy común la agricultura, su manera es la de hacer terrazas, andenes en la lengua de aquí, para cultivar papas, maíz, y otra variedad de maíz dulce cuyo nombre no recuerdo.

Lo más importante es que el nombre de la cadena montañosa más importantes de América del Sur, Los Andes, precisamente tiene ese nombre por esta forma de cultivar o por lo menos es lo que nos han dicho, aquí lo dejo para quien quiera investigar.

Ahora vamos por un camino de tierra hasta llegar a la primera parada importante del día: la Laguna de Chaxa, Reserva Nacional «Los Flamencos» ubicado en el sector Soncor del Salar de Atacama. Parada y explicación del guía, lástima que lo hace en la sombra y la temperatura todavía es baja, en el sol muy bien pero allí mismo no.

No muy lejos podemos ver muchos flamencos, allí están tan tranquilos, no tienen miedo de las personas, el contraste de los colores del cielo, del agua, de la sal y sobre todo de ellos reflejados en el agua es impresionante, digno de una cámara con teleobjetivo, yo me limito a utilizar el zoom del iPhone, la GoPro se ha quedado sin batería…

Pasamos allí apróximadamente una media hora hasta que el guía nos invita a volver a la furgo donde nos espera un desayuno incluido en el tour.

Antes paso por el lavabo y veo un cartel encima de la pica que pone: no beber de la llave, agua no potable. La llave es el grifo, sonrío.
De nuevo en marcha, dejamos el Salar para desviarnos en el siguiente cruce, dejamos atrás la altitud de 2.300m para subir hasta los 3.500m en dirección de Los Andes. Si antes todo estaba seco y de color tierra, ahora empezamos a ver vegetación baja, el color es ahora un amarillo verdoso, de vez en cuando podemos observar vicuñas pastando, un mamifero muy común en esta zona. Las partes superiores de los picos conservan todavía nieve, allí la altitud es de aproximadamente unos 5.000m, tiene su lógica.

Ahora la carretera se hace aún más discontinua con muchas curvas, sube cada vez más y de repente entramos en la Reserva Nacional Los Flamencos. Mon necesita ir urgentemente al lavabo, no aguanta más, se lo comunica al guía que la tranquiliza diciéndole que faltan tan solo cinco minutos.

Pasado el pico de la entrada, el espectáculo delante nuestro es impresionante allí están, a nuestra derecha la Laguna Miñiques y a su izquierda la Laguna Miscanti. Un azúl fuerte que contrasta por completo el amarillo verdoso de su alrededor. Bajamos hasta la zona de aparcamiento.

Siendo reserva no puede uno ir por donde quiere, hay que seguir el circuito marcado pero es un regalo para los ojos, lástima que una foto no puede resumir lo que en realidad uno percibe, espacio, paz, profundidad, sosiego, no sabría que más decir, también porqué son las 0:22h y llevo demasiadas horas despierto así qué de momento lo dejo aquí y mañana voy a seguir escribiendo el día de hoy.

Sigue…

Bueno, ahora son las 7:15h y estamos duchados, vestidos y listos para el desayuno, a la vuelta sigo con el relato de ayer.

Paseamos y disfrutamos del paisaje hasta regresar al bus que nos devuelve a San Pedro de Atacama, fin del tour, ha sido genial.

Comemos justo en el restaurante recomendado al lado de la agencia, todo perfecto.

Sobre las 16:00h salimos a la siguiente excursión, la Laguna Cejar, lugar relativamente cercano donde podremos disfrutar de un baño en ella, allí que vamos y llegamos en unos veinte minutos. El sol ahora pega cantidad pero está prohibido utilizar cremas o protectores solares.

Ya que vamos preparados llevamos el traje de baño debajo, solamente nos quitamos los calcetines las bambas y nos ponemos las havaianas, primero damos una vuelta en la laguna ubicada a la izquierda y luego nos metemos dentro del agua.

La sensación de flotar por el alto porcentaje de sal ya la había vivido en el Mar Muerto en Jordania pero sigue siendo algo bastante divertido, es como si uno llevara un flotador. A pesar de que la temperatura del ambiente es elevada y que el sol pega fuerte, el agua está bastante fría, esto es debido a que las lagunas están alimentadas por aguas subterraneas y precisamente por eso hay esta diferencia. Al rato salimos, ducha de agua dulce y nos volvemos a vestir.

Una vez que nos hemos reagrupado, seguimos con el bus por carreteras de tierra, siguiente parada en un lugar perdido en medio de la nada donde hay dos piscinas naturales completamente circulares, nos explican que eso es debido a otro tipo de corrosión. Allí mismo hay una novia con su traje blanco, su futuro marido le saca fotos. Algunos vuelven a bañarse.

Nos vamos ahora a nuestra última parada de hoy donde recorrimos durante unos cuarenta minutos un camino que bordea otra laguna, al final nos esperan dos cosas, la primera una recompensa, si así se puede llamar, un aperitivo completo con Pisco Sour y la segunda es ver la puesta de sol y apreciar el cambio de colores que afecta a toda la zona.

Después de tres copas, el sol mengua, la cordillera cambia a tonos rojizos, un espectáculo digno de ser visto, una pasada, verlo para vivirlo es mi recomendación, muchas fotos y de vuelta a San Pedro de Atacama, jornada completa.

Nos dejan de nuevo cerca de la calle Caracoles, que es el eje central del pueblo, hoy entramos en otro restaurante recomendado, el Adobe, más Pisco Sour, cerveza, comida y a dormir, mañana más.

Fotos:

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Hoy Mon se ha despertado a las 6:00h y no ha podido volver a dormirse, por lo tanto sobre las 7:00h nos hemos puesto en pie, ducha, desayuno, redes sociales, check-out y para el aeropuerto que vamos, hoy nos espera el vuelo para Calama y desde allí a una hora de camino llegaremos a nuestro destino: San Pedro de Atacama donde nos quedaremos hasta el sábado.

El vuelo de un par de horas transcurre sin incidencias, bueno ha faltado la comida…

El aeropuerto de Calama está ubicado en medio de la nada, eso si, con una terminal nueva, más tarde el chofer nos informa que se ha inaugurado hace tres años sustituyendo la antigua que había quedado obsoleta por el incremento constante del turismo.

Durante el vuelo he tenido como un presentimiento de que no nos iban a buscar y, en efecto, a la salida no había nadie con el cartel en la mano con mi nombre. Preocupado? Pues no, directo al mostrador del transfer a San Pedro de Atacama, pagamos la misma cantidad que nos había ofrecido la agencia de los tours y nos vamos.

Salimos de la zona del aeropuerto, dejamos a nuestra izquierda Calama, más que un pueblo parece un aglomerado de casitas que se aguantan por los pelos y entramos en una carretera de un carril por cada sentido de marcha bastante recta y muy poco transitada.

Al poco rato Mon se duerme, yo miro, alrededor solamente hay tierra, piedras, altiplanos y nada más, un sol abrasador ilumina a una gran distancia, el cielo completamente despejado.
Vamos adelantando poco a poco los escasos vehículos que encontramos, los carteles indican 100Km/h nosotros vamos diez por encima, yo iría tranquilamente cincuenta por encima…

En menos de una hora llegamos, justo al entrar en el pueblo, el asfalto se convierte en tierra, pregunto al chofer porqué y me contesta que es para preservar el pueblo en su origen (¿?), en seguida estamos delante de nuestro destino, La Casa de José, otro B&B reservado en Booking con muy buena puntuación.Nos abre un chico Uruguayo de origen italiano, nos entrega la llave de la habitación, desmontamos parcialmente las maletas, nos cambiamos y salimos hacia el centro que está relativamente cerca.

Un chico nos oye hablar de la agencia Layana (https://www.turismolayana.cl/inicio) y nos indica su ubicación, en pocos minutos entramos. Nuestros datos están ingresados en el sistema, todo es correcto menos cuando nos quieren cobrar también el servicio de taxi, eso no procede así que hago tachar el total y poner la nueva cantidad rebajada, pagamos, nos explica un poco cuales son los restaurantes donde comer bien y salimos.

A la vuelta de la esquina, entramos en una tienda North Face para comprar unos calcetines para Mon y una gorra de esas con el trozo de tela para tapar el cuello y las orejas para mi.

Mon no aguanta más, necesita comida, pues vale, entramos en uno de los restaurantes recomendados, es pronto para cenar pero dentro ya hay otra pareja sentada, pedimos dos aguas para refrescarnos y luego comida acompañada de cerveza. Todo muy bueno, tengo que reconocer que hasta ahora hemos comido muy bien, claro está que hemos evitado de entrar en aquellos restaurantes que sirven el equivalente de un menú nuestro.

Una vez fuera, el sol va bajando, se levanta el viento y bajan las temperaturas, el tiempo de comprar agua y fruta para volver al B&B. Allí conocemos a la dueña y a su hijo, charlamos un buen rato, le enseñamos nuestro planning para que nos deje preparado el desayuno de mañana ya que nos pasarán a buscar entre la 6:30 y las 7:00h.

Una vez en la habitación preparamos las cosas, a una hora prudente nos dormimos, mañana día duro si así se puede decir, tenemos dos excursiones, empieza la aventura de verdad 🙂

 

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157688169054661

 

2017_Llegada, Día 2

noviembre 6, 2017

La noche ha pasado en un plis y sobre las 7:30h hora de España, me he despertado, he saltado a la chica de mi lado para ir al lavabo y otra vez a intentar dormir a ratos porqué ya la incomodidad no me permite descansar bien. El resto del viaje sin comentarios.

Llegamos por fin a Santiago, la terminal se ve bastante vieja, tenemos la suerte de estar en los primeros asientos de la clase turista así que salimos en seguida, andamos un poco y llegamos al control de pasaportes, delante nuestro una cola de gente importante y solamente han llegado tres vuelos internacionales. La coda ha durado unos cuarenta minutos, luego control de aduanas con perros incluidos y las maletas pasando otra vez por los rayos X ¿A la salida?

Finalmente salimos, buscamos la persona que lleva mi nombre, en este viaje tenemos concertado todos los taxis, en seguida vemos una chica que lo lleva, parking y para el B&B que tenemos en el barrio de Providencia, recomendado por Llorenç. Me siento delante, poco tráfico, la mayoría de los vehículos son de marcas estadunidenses o asiáticas, el nuestro tiene un ruido espantoso y muy molesto cuando se pone en marcha el intermitente.

Lo que hemos visto hasta ahora es, sin lugar a dudas, bastante feo.

La tarifa cerrada con el B&B son 24.000 CPL pero la chica nos dice 26.000 CLP le digo que no y le enseño nuestro roadbook donde está impreso el mail con las tarifas que son diferentes según si es desde o hacia el aeropuerto. Lo más fuerte es que, al hablar de los taxistas, ella tiene el coraje de decir que no son de fiar y que se pueden intentan engañarte, ella no lo ha intentado, claro…

Ducha rápida y en marcha, lo primero es cambiar Euros por Pesos Chilenos, luego el primer contacto con el metro, hasta ahora solamente había sido por internet, recargamos la tarjeta que Llorenç nos ha regalado y nos dirigimos a la zona prevista para hoy.

La primera visita es al Cerro de San Cristobal (http://www.parquemet.cl/) pero antes de subir nos vamos a comer al Patio Bellavista (http://patiobellavista.cl/patio-bellavista) lugar de moda en Santiago donde se puede comer a cualquier hora del día y hasta muy tarde por la noche con una oferta culinaria muy variada. Entramos, damos una vuelta y decidimos sentarnos en el Backstage Life (http://patiobellavista.cl/restaurantes/backstage-life) todo un acierto empezando por dos piscolabis, pasando por un carpaccio de pulpo, pizza y pechuga de pollo a la brasa, cafés y de nuevo en marcha.

Llegamos en seguida al funicular, allí nos encontramos un cartel que pone: funicular en mantención. Entendemos que esta palabra significa simplemente en mantenimiento, así es, un minibus lo sustituye, compramos solamente dos billetes de ida. Una vez arriba tenemos unas vistas completas sobre Santiago, lástima que esta ciudad no parece tener nada o muy poco atractivo desde esta perspectiva y también de lo que hasta este momento hemos podido apreciar. Poco a poco vamos bajando en senderos de tierra.

Una vez abajo pasamos de la paz casi absoluta al bullicio de una ciudad cuya gente sale del trabajo, va de compras, coches, transporte público, en fin lo de cada metrópoli. Paseamos por el centro y vemos diferentes edificios haciendo el recorrido más o menos según lo planeado. Para los que estén interesados algún día en viajar a Chile, que tomen bien nota que Santiago es una ciudad de enlace entre el mundo exterior y los diferentes destinos de esta tierra, nada más, no hay que perder el tiempo aquí.

Entramos poco a poco en contacto con el español chileno descubriendo palabras, el teléfono es simplemente “fono”, para ir despacio en la calle está dibujado “lento”, si queremos comprar una flor vamos a la “floreria”, si nos antoja un pollo vamos a la “roticeria”, no esperemos en una cuenta el cambio, el “vuelto” es lo que te dan, el azúcar moreno es “rubia”, el aguacate es la “palta”.

Sobre las 20:00h regresamos al B&B y un cuarto de hora más tarde salimos a cenar, hoy tenemos reserva en el Bocanariz (http://www.bocanariz.cl/) un vinobar donde podemos combinar la gastronomía y los vinos de la tierra. Todo exquisito acompañado por 6 pequeñas copas degustación. Local totalmente recomendable.

Metro, ya empezamos a dominarlo, B&B y a descansar, mañana salimos hacia el norte.

 

Fotos:

https://www.flickr.com/photos/fabryhd/albums/72157689012780364

2017_Salida, Día 1

noviembre 5, 2017

Nos despertamos sobre las 8:00h seguimos sin luz, que fuerte me parece, pues nada, descansamos un poco más y luego nos ponemos en marcha, coche y a La Pava a desayunar.

Al poco de regresar, por fin vuelve la luz, preparación de maletas, ducha, comida, finalmente sobre las 16:00h Marcelo nos acompaña al aeropuerto, una vez allí buscamos el mostrador, nos ponemos en la cola y al poco rato nos informan que hay un retraso importante con el avión, de hecho en Roma hay un temporal de rayos y el aeropuerto está cerrado, imaginad nuestras caras…

Una media hora más tarde, nos dicen que los que tenemos transborde a otro vuelo que en principio no debemos de preocuparnos, si perdemos el enlace nos reubicarán en otro vuelo o en el caso que no hubiera, hotel y salida el día siguiente. Imaginad de nuevo nuestras caras…

Finalmente vuelven a abrir el embarque, dan prioridad a los que tenemos transborde y al hacer el check-in nos comunican que se ha retrasado la salida a Santiago una hora y media, bien!!!

En Fiumicino tenemos tiempo hasta de cenar, tal y cómo había planificado si no hubiesen habido retrasos, una vez arriba nos acomodamos, en este momento ya estamos sobrevolando el Atlántico, son las 2:38h hace escasa media hora que hemos acabado de cenar, otra vez, en un rato apagarán las luces y todo el mundo a dormir.

2017_Día 0, Blackout

noviembre 4, 2017

Hoy ha sido, por fin, el último día de gestiones y de trabajo que ha empezado por el corte de pelo de primera hora en Sitges, pasando por una visita, compra incluida, en la tienda Salewa en el Outlet de Viladecans, luego despacho preparando los pedidos programados durante mi ausencia hasta llegar a la hora de comer.

Hoy Mon me acompaña, ella ya está de vacaciones, Martina y Àngel se han acoplado, Max también se sienta con nosotros. Una vez acabada la comida regreso al curro.

La tarde pasa volando, llega la hora del cierre, ahora si, vacaciones de verdad, ha pasado un año y cuatro meses desde aquel viaje a la Toscana en Harley…

Llegamos a Garraf, el alumbrado de la avenida de la playa no funciona, tampoco el de la subida pero el de la plaza de arriba si que va, Mon comenta que hay dos líneas que alimentan al pueblo. Aparcamos, pasamos por delante del bar Antonio que está a rebosar de gente viendo el partido del Barça, seguimos nuestro camino hacia casa. Al llegar al túnel de la estación una chica nos avisa que a partir de allí no hay luz por ningún lado, casas incluidas, es decir «blackout», ojalá estaría hablando de una de las canciones del último disco de U2…

Una vez en el apartamento, velas, el rodaballo a la nevera, media hora más tarde tomo la decisión de cenar fruta, mejor eso que irnos a dormir con el estomago vacío.

Esto de tener algún tipo de contratiempo en nuestro primer día de vacaciones empieza a ser una constante, en fin.

 

Foto:

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