2018_París, Día 3

mayo 2, 2018

El colchón de la cama es demasiado blando para nuestros cuerpos, no descansamos bien y encima esta mañana me he levantado con un pinchazo y casi no podía andar, menos mal que soy previsor y me he traído el gel antiinflamatorio y las pastillas. Poco a poco voy recuperando la movilidad, una vez preparado el desayuno, habernos duchados y vestidos salimos a la calle con muchas ganas de empezar el día, primer destino: “Le Viaduc des Arts” (http://www.leviaducdesarts.com/).

Prácticamente han convertido una antigua línea de metro abandonada en un paseo elevado de unos 4Km el cual cruza calles, edificios, combinando puentes, vegetación, flores, agua, murales y unas vistas diferentes sobre la ciudad y a sus edificios. Debajo, dentro de los arcos hay diferentes talleres de artistas que crean y vendes sus propias obras, nosotros nos limitamos a efectuar una parte del recorrido que nos acerca a «la Bastille».

Un paseo tranquilo y relajado en este día por fin soleado que nos ha ido genial como comienzo, lejos del bulicio de las zonas más abarrotadas de turistas, una actividad no tan conocida pero merecedora del tiempo dedicado.

Una vez llegados a «la Bastille», como no podía ser de otra forma, nos dirigimos al Dealer HD que lleva el mismo nombre, lo malo, no había absolutamente nada que nos ha llamado la atención así que salimos con las manos vacías y callejeando por el barrio “des Marais”, donde distintos locales ofrecen marisco fresco, llegamos de nuevo a la “Île de la Cité” cruzando el Sena por otro puente y poco a poco llegamos de nuevo a “Notre-Dame”.

Hoy hay muchísima menos gente que ayer, entramos en la catedral prácticamente sin cola, cogemos dos audio-guías y nos la recorremos toda. Al salir nos damos cuenta que falta tan solo una hora para que empiece el tour guiado programado para las 14:00h propongo comer algo rápido mientras Mon es partidaria de que nos vayamos acercando al punto de encuentro primero y que comamos algo por ahí, le digo que por aquí seguro que hay algo para comer rápido y cede. Cruzamos de nuevo el Sena y nos metemos en la misma calle donde comimos ayer para finalmente sentarnos en un buffet chino, a las 13:20h nos servían y ocho minutos después salíamos corriendo, ya habíamos pagado al hacer el pedido, buscando una boca de metro y entre que esa entrada no era de la línea que teníamos que coger, el desplazamiento a la entrada correcta, el transbordo a otra línea y el último tramo andando, hemos llegado 5min tarde, ni os cuento como tenía la cara Mon… la frase salida de su boca ha sido: no me vuelvas a hacer correr de esta forma nunca más porqué así me agobio y no puedo disfrutar. No le quito la razón pero ya se sabe, la vida del viajero tiene cosas buenas y otras no tanto.

La guía, una señora parisina entrada en años, nos entrega unos receptores de radio y unos cascos, iniciamos el tour, hoy visitaremos unas galerías secretas y entraremos en la Ópera Garnier.

La primera parada la efectuamos en el la plaza del Palacio Real donde residió el cardenal Richelieu que fue primer ministro Del rey Luis XIII. Las similitudes en la construcción en el centro de Paris son muchas, edificios bastantes parecidos, con los mismos acabados, mismas alturas, techos de pizarra y aquí podemos observar, al igual que ayer, que en esta plaza la ubicación de todo lo que hay en ella es completamente simetrica, diferentes hileras de árboles posicionados exactamente de la misma forma tanto en un lado cómo en el lado opuesto. Las fuentes, los bancos, las papeleras, hasta la sombra tiene el mismo dibujo debido al mismo corte de la vegetación, verlo para creerlo.

Abandonamos la plaza por una escalinata que dejamos atrás para meternos en la primera galería, quizás la más famosa de la época la “Galerie Vivienne” aquí todas las tiendas tienen la misma entrada de madera con grandes vidrios que dejan entrar la luz desde la bóveda acristalada que por cierto está en fase de rehabilitación. Nos cuenta la guía que esta sigue siendo un referente y que alberga boutique de moda, la única que tiene el suelo de mosaico.

Paris ha llegado a tener más de un centenar y tuvieron mucho éxito ya que las parisinas podían salir de compra sin la preocupación de la lluvia bastante presente en esta capital.

En la actualidad solamente quedan poco más de veinte.

Salimos de una y nos metemos en otra, cada una tiene un estilo diferente, con más glamour, con la bóveda más moderna, con restaurantes, en total visitamos tres de ellas. Si no hubiésemos hecho este tour seguramente ni siquiera las hubiésemos visto.

Poco a poco nos vamos acercando a la Ópera Garnier, después del, bajo mi punto de vista, inútil control de equipajes del tipo visto y no visto, entramos en este gran edificio de unos 6.000m2. Una vez dentro, una multitud de turistas aparecen y desaparecen desde todos los rincones, nosotros somos un grupo reducido de diez personas más la guía y nos resulta bastante cómodo poder seguir las explicaciones que empiezan por la entrada, siguiendo por la majestuosa escalera y los diferentes salones, hoy tenemos suerte al poder ver la sala con las luces encendidas, normalmente se encuentra a oscuras, personalmente opino que por ser el edificio tan grande el hecho de tener tan solo 2.000 asientos me resulta un poco extraño comparado con otras óperas visitadas anteriormente en otras ciudades.

El estilo de la decoración es bastante recargado con tanto color oro, lo que si me ha gustado y mucho es la escalera, en el lateral hay una barandilla, si así se puede llamar, de mármol de color verde en su base, proveniente de Noruega, de rojo en el medio, este es francés y blanco en la parte superior, en este caso argelino. Yo pienso: que raro ¿No hay nada que venga de Italia? Pues sí, hay unas estatuas también de mármol que llevan el amarillo de Siena, ya me quedo tranquilo.

Acabamos la visita, nos dejan veinte minutos libres, antes de salir compro un imán o mejor dicho una composición de pequeños imanes con imágenes en blanco y negro de diferentes construcciones de Paris. Una vez estemos todos fuera nos vamos a la Galerias Alfayette donde subimos a la azotea para observar el skyline de Paris y por supuesto su boveda interior esto ya en la planta baja.

Nos despedimos y seguimos a nuestro aire, primero nos tomamos un café sentados en una terraza, andamos hasta “La Madeleine” esta vez entramos, sigo pensando que es una iglesia tan atípica por fuera cómo por dentro, no merece ní una sola foto.

Nos metemos en el metro y llegamos a casa, dejamos las mochilas, salimos a comprar, hoy al Carrefour y a una frutería al lado de casa, cena acompañada con una botella de tinto, estamos agotados, hoy 13Km y 30 pisos subidos, a dormir pronto, mañana más.

2018_París, día 2

mayo 1, 2018

A las 8:00h el “despi” ha sonado y media hora después me he levantado y puesto en marcha con el desayuno, luego una ducha en el mini-baño, menos mal que el agua caliente no falla, falta café que nos tomamos en el bar de la esquina, muy bueno por cierto, metro y volvemos al mismo punto de encuentro de ayer.

Allí nos encontramos con mucha gente, más de treinta personas y un grupo ya se ha ido, uff.

La guía de hoy es Claudia, también madrileña como Jaime, salimos y llegamos a la plaza Vendome, aquí escuchamos las explicaciones mientras respiramos la paz en este rincón de la ciudad, tiendas caras, el hotel Ritz y en el medio una columna bastante ancha y elevada terminada con la forma de Napoleon que la hizo fabricar fundiendo la artillería enemiga caída en guerra.

De aquí nos desplazamos hasta el “Jardin des Tuileries” y nos plantamos justo en el medio, desde este punto podemos observar la perfecta simetría de este jardín, lo que hay en un lado, lo hay en el otro hasta el último detalle. Claudia también nos explica que desde aquí, mirando en ambas direcciones, si imaginamos una línea recta, esta pasaría por el medio del jardín, pasando por el Arco de Triunfo y finalmente en el arco de «la Défense», ubicado en la nueva zona de rascacielos alejados, por expreso deseo de los parisinos, a una zona limítrofe. Por el lado opuesto pasaría por el otro Arco de Triunfo, el primero que se ha construido, este de dimensiones mucho más reducidas y llegaría justo al medio del Louvre donde desde hace unos años está la famosa pirámide que hace la función de entrada al museo transmitiendo la luz exterior hacia la planta inferior. Por último saber que se dice que si se pudieran mover todos estos arcos, cabrían uno dentro de otro.

Seguimos nuestro camino hasta llegar a la entrada del Louvre, hoy cerrado por ser festivo, allí varias explicaciones sobre el edificio, su historia, el robo de la Gioconda que tanto la ha hecho famosa y un dato que sinceramente me ha sorprendido y es que si una persona quisiera ver la totalidad de las obras expuestas en el museo, unas 35.000, tardaría meses. Nosotros no tenemos ninguna intención de perder ni ese tiempo ni un solo día, así que pasamos.

Nos dirigimos al patio interior abierto para dar paso a los peatones y salimos por la parte trasera del conjunto donde podemos observar una iglesia de estilo gótico y una extraña torre justo en el medio de la plaza, aquí había la antigua ciudad medieval con sus varias modificaciones posteriores a lo largo de su historia.

Después de tomarnos un descanso rápido, café y lavabo incluido seguimos hasta la “Île de la Cité” pasando por el “Pont Neuf”, el primero en construirse totalmente en piedra y que daba la posibilidad de unir las dos orillas del Sena y la isla, además separando la parte peatonal con la del carruaje. El paseo sigue por el Palacio de Justicia, otro edificio enorme donde en su patio interior podemos observar la parte superior de la “Sainte Chapelle” que hoy también está cerrada.

Finalizamos nuestro tour, cómo no, en la iglesia de “Notre-Dame” Nos despedimos y siguiendo las indicaciones de Claudia, caminamos hasta una calle repleta de restaurante donde finalmente decidimos comer en un italiano. Comida muy buena, precio razonable menos el alcohol cuyo precio es exagerado, dos chupitos 12€ 😦

Metro y llegamos a nuestro siguiente tour, paseo por Montmartre y “Sacre Coeur”. En este caso también la guía es Claudia, otra vez un grupo de más de treinta personas, la zona está abarrotada de gente, hay que tener en cuenta que Paris es la ciudad más visitada del mundo, por aquí cada año pasan unos nueve millones de turistas. Nos acompaña también Jaime cerrando el grupo.

Subimos por las escalinata, la iglesia es preciosa, un estilo diría, cómo neutro o no definido, muy bonita poderla observar desde abajo encima de la colina. Una vez arriba, después de la cola para el control de los bolsos y mochilas, entramos, dentro bastante decepcionante, a nuestro parecer no tiene nada de especial, en seguida salimos.

Cuando ya estamos todos nos acercamos a la plaza de al lado, lugar donde los pintores exponen sus obras, aquí nos dejan diez minutos para poder dar la vuelta a la plaza y ver los diferentes cuadros expuestos, todos ellos a la venta desde 30€ hasta 2.000€.

Me fijo en un cuadro pequeño, acabamos la vuelta y le comento a Mon que quiero volver a verlo, al conversar con ella sobre la opción de adquirirlo, perdemos quizás no más de 3-4min, total que nos vamos al punto de encuentro y allí ya no había nadie. Empezamos a mirar tanto en una dirección cómo en otra y nada, Mon sugiere andar hacia una calle, lo hacemos hasta una escalera y al no ver al grupo retrocedemos, moral, los hemos perdido, no pasa nada vamos a callejear por estas calles repletas de gente, de colores y de vida, vamos bajando poco a poco, paramos a comprar en un local italiano que vende comida para llevar. Seguimos hasta que nos apetece sentarnos en una terraza a tomar algo, un poco más tarde pasa Jaime y nos pregunta donde nos habíamos metido, se lo explicamos y él nos dice que habían bajado por aquella escalera y acto seguido habían girado a la izquierda, no pasa nada.

De nuevo en marcha, ya abajo, pasamos por delante del “Moulin Rouge”, sacamos unas fotos, metro, casa, blog, redes sociales, cena y finalmente el merecido descanso, mañana hay que seguir.

2018_BCN-París, día 1

abril 30, 2018

La ciudad de la luz, este es el nombre que se le ha dado a París, yo no sabía el porque pero hoy me lo han explicado, mejor empiezo desde el principio.

El año pasado Mon me dijo que siempre elijo yo los destinos de las vacaciones, yo siempre le he contestado que elijo aquellos destinos donde aún no he estado pero en esta ocasión no me he podido librar, a Paris teníamos que ir así que en Navidad lo programamos para este año.

Hace tan solo un par de semanas, comiendo con Laura y Llorenç, le preguntamos si conocían a alguien que nos podía alquilar un apartamento y la respuesta fue que era posible, después de la consulta, ha salido uno cuyo inquilino, amigo de Llorenç, se iba de vacaciones y nos lo alquilaba al coste, si si, simplemente cubriendo los mismos gastos que les costaba a él. Contactamos directamente y cerramos el trato.

Nunca había organizado unas vacaciones en tan poco tiempo pero a veces las cosas pueden tomar un rumbo diferente y así propuse que el transporte iba a ser otro, nos íbamos en AVE que, por cierto, es más caso que ir en avión pero tiene otro tipo de ventajas, de centro ciudad a centro ciudad, no hay limite de peso con las maletas y un tiempo de desplazamiento razonable.

Sinceramente me esperaba diferentes opciones de horarios pero solamente hay dos trenes diarios, uno sale a la 9:25 y el otro sobre las 14:00 llegando a las 15:53 y sobre las 20:30, optamos por el primero.

Ayer, después de irnos a comer al Delta del Ebro para celebrar el cumple de Olga de Vicenç con Oriol, hemos preparado las maletas y pasada la media noche nos poníamos a dormir.

Esta mañana nos hemos puesto en marcha a las 6:30h para finalmente irnos a Sants con el cercanías de las 8:13h. Hasta aquí todo perfecto, salimos y en un plis llegamos a Girona y acto seguido a Figueras donde inesperadamente nos quedamos parados en la estación perdiendo casi una hora por un problema técnico.

Al final y a pesar de circular a una velocidad de unos 290Km/h, solamente hemos recuperado veinte minutos para finalmente llegar a Gare de Lyon con cuarenta minutos de retraso.

Una vez allí y siguiendo los consejos de Xabi, el amigo de Llorenç, compramos la tarjeta Navigo valida para una semana que incluye todo el transporte de Paris y que es bastante más barata que la típica tarjeta para turistas.

A pesar de haber tenido relativamente poco tiempo, es cierto que he venido preparado con Apps del transporte, haber contactado a tours guiados en español y un Excel para saber en cada momento que hacer y a donde ir, que raro en mí…

Llegamos sin complicaciones a casa de Xabi utilizando dos líneas de metro, teníamos los códigos para entrar en el edificio, en Paris no hay cerraduras y las llaves del apartamento debajo del felpudo ya que Carol, una amiga del Xabi, ha querido hacerlo así. Bueno, cómo anécdota tengo que explicar que Mon al subir al metro ha logrado meter las ruedas de su maleta entre el andén y él vagón y, al estirar, una rueda, se ha quedado por el camino, pero seguro que a la vuelta allí estará esperándonos…

Dejamos las maletas y vamos a comprar al super Auchan con bastante prisa ya que esta misma tarde tenemos programado el tour nocturno.

Compramos rápidamente lo que podemos, regresamos al apartamento y volvemos a salir, ahora llueve y la temperatura baja en picado rondando los 9 grados, que rabia, la semana pasada habían 22-26 grados y sol.

Llegamos al punto de encuentro en la plaza de la Opera Garnier con media hora de anticipo, el guía llega unos 10min después y el resto de la gente poco a poco hasta las 20:00h, al final hemos estado todo el tiempo parados debajo de la lluvia con chubasqueros y capuchas, empezamos el tour el cual pasa por el Boulevard des Capucines hasta la iglesia de la Madeleine (https://es.parisinfo.com/museo-monumento-paris/71158/Eglise-de-la-Madeleine) que desgraciadamente está parcialmente empaquetada por unas obras de rehabilitación. Se parece más a un templo griego que a una iglesia. Construida entre mediados del siglo XVIII y XIV por orden de Napoleón que la quería cómo panteón para la gloria de sus ejércitos, no tiene ni siquiera un campanario, la vendremos a ver otro día por dentro.

Después de una breve parada delante de una pastelería de una cadena muy famosa en Paris cuyo nombre es Laduree, llegamos a una enorme plaza donde está ubicada una noria y un enorme obelisco, aquí Jaime, el guía, nos cuenta su historia. Este obelisco ha sido un regalo del estado egipcio al francés y ha sido transportado en barco desde allí, lo curioso es que han tardado tres años y han gastado tantos francos que han desestimado traerse un segundo ejemplar.

Ahora Jaime nos cuenta el porqué París tiene el apodo de «la Ciudad de la Luz». Resulta que antaño no había alumbrado en las calles y en un momento dado de la historia de esta capital hubieron muchos asesinatos así que el jefe de la policía decidió poner alumbrado en cada cruce, esta solución redujo drásticamente el número de muertos y dio a la ciudad tal apodo.

Cada minuto que pasa nuestros cuerpos se enfrían más pero hay que seguir, lo hacemos por la avenida de los Champs-Élysées resguardados por los árboles hasta torcer a la izquierda y encontrarnos con dos enormes edificios, el Grand y Petit Palais. Se trata de un conjunto monumental donde en ellos hay exposiciones, hay que volver otro día para verlos por dentro.

Seguimos nuestro recorrido mientras el frío ya se ha apoderado de nosotros, paramos a observar el fantástico puente de Alexandre III, digno de ver, caminamos por la orilla del Sena hasta llegar al Puente Alma, trágico escenario del accidente de la princesa Diana, allí hay fotos de ella y muchas flores que se siguen poniendo día tras día.

Aquí se acaba el tour, un grupo tiene ahora el crucero por el Sena, no le tenemos ninguna envidia, lo que tenemos es muchas ganas de retirarnos a casa, antes pasamos por unos lavabos públicos y en metro llegamos en un tiempo relativamente corto.

Cena rápida y a la cama a calentarnos, fuera sigue lloviendo, Mon se duerme en seguida mientras yo escribo esto hasta que me entra sueño, hasta mañana.

2018_Tarraco

abril 15, 2018

Nos ponemos en marcha sobre las 9:00h, bajamos a desayunar, regresamos a la habitación, ducha, check-out y nos vamos otra vez a la zona amurallada, aparcamos y vamos a la entrada que resulta ser la salida así que siguiendo las instrucciones del chico, damos una vuelta para llegar casi corriendo al punto de encuentro. Una vez allí y comprobado que aquí si estamos en la lista, pagamos y en seguida empieza el tour.

Hay un grupo enorme de más de cuarenta personas, entramos todos a un local donde hay una maqueta gigante de lo que fue «Tarraco». Un arqueólogo nos explica un poco como estaba subdividida la ciudad en la época romana y lo que vamos a ver en esta «Ruta Romana» (https://www.tarragonaturisme.cat/ca/monument/pretori-i-circ-romans-mht) que estamos a punto de empezar.

Una vez fuera nos dividimos en dos grupos según la lengua, castellano o catalán, nos apuntamos en el segundo y por suerte es el más reducido. Iniciamos el recorrido donde hay todavía en pie una gran muralla formada por distintos niveles claramente visibles por el tipo diferentes de piedras y sus cortes. Hacemos diferentes paradas y el guía nos recuerda exactamente en que punto estamos con respeto a la maqueta.

La visita y las explicaciones tanto a nivel histórico, como arquitectónico son muy buenas, el tiempo va pasando mientras vamos paseando, un tour ameno, interesante. Pasamos por la iglesia que ha sido construida exactamente en el mismo sitio de donde los romanos edificaron un altar.

Entramos ahora en la parte subterránea del circo romano donde nos sentamos cinco minutos para ver un vídeo con imágenes reales y animación sobre las mismas para tener una idea más exacta de como era en aquella época la ciudad. Seguimos y salimos al exterior para bajar al coliseo que todavía mantiene bastante su estructura, entramos, escuchamos las últimas explicaciones y aquí se acaba la visita. Totalmente recomendable.

Damos una vuelta más, nos entra hambre, busco en TripAdvisor un restaurante, llamo, no hay mesa, otro, tampoco y así sucesivamente hasta que encontramos uno es el Restaurante La Caleta (http://www.restaurantlacaleta.es/), no muy lejos, en escasos diez minutos llegamos, nos sentamos, comemos, repetimos el vino de anoche y tengo que reconocer que todo ha sido perfecto al igual que el finde que hemos pasado en esta zona.

2018_Reus

abril 14, 2018

Fin de semana especial que ha empezado con el concierto de Roger Waters en el Palau Sant Jordi, compartimos el momento con Laura y Llorenç, con Carlo y Fer en el «Golden Circle» es decir, delante del escenario pero sin el agobio de tanta gente apretando. Un espectáculo audiovisual digno de ver, un hombre de 74 años que sigue en los escenarios no tiene precio, el cerdo volando me ha recordado el concierto de Pink Floyd que vi en el antiguo campo del Español en Sarrià en mi primera época de Barcelona.

A la salida los chicos me han dado el regalo de mi cumple, un libro de la historia del heavy metal y dos pares de calcetines chulísimos con dibujos de guitarras eléctricas gris y naranja. Al llegar a casa, Mon me entrega su regalo, una carpeta que le pedí para utilizar en mis horas de trabajo en Mercabarna, casualidad, pero es italiana, muy bonita y funcional.

Tras el merecido descanso, me levanto puntual como un reloj a las 8:00h, preparación del desayuno, ducha y en marcha, con el Polo de Mon salimos con destino Reus donde llegamos en menos de una hora. Aparcamos en el centro, andamos hasta la Plaza del Mercadal, allí entramos en la «Oficina de Turisme de Reus», compramos las pulseras que nos dan derecho a varias visitas, nos informan también que la validez es de seis meses, la primera la efectuamos en el mismo edificio que alberga el «Gaudí Centre» (https://www.gaudicentre.cat/). La visita empieza por la cuarta planta y es con audio-guía.

Se trata de pasar por las diferentes etapas de la vida del genio tanto a nivel personal cómo profesional conociendo una vez más su manera de interpretar la arquitectura, acabamos con un audio-visual sobre el modernismo en la ciudad de Reus.

Nos vamos al parking para ir a la siguiente visita: el Instituto Pere Mata. Una vez fuera, miro el archivo con el resumen y me doy cuenta de que había confundido una visita con otra así que volvemos a entrar en el parking y andando regresamos al punto de salida. Allí pedimos para la visita guiada a la Casa Navas (http://www.reusturisme.cat/casa-navas), nos comentan que no estamos en la lista, le enseño el e-mail y nos vuelve a pasar lomismo que en el «Pont del Diable» ¿Que pasa con las reservas hechas por e-mail en esta provincia? Nos dicen que no hay problema y en seguida entramos con la guía.

Somos un grupo reducido de nueve personas, el máximo admitido son diez, nos hacen poner unos protectores de tela encima del calzado y nos indican que no se pueden hacer fotos 😦

Vamos pasando de una habitación a otra, el trabajo interior de esta casa es alucinante, todo hasta el último detalle es merecedor de un diez, probablemente es el más importante en la historia del modernismo, resulta un poco extraño teniendo en cuenta que esta casa no es tan conocida como muchas otras de Barcelona, además ubicada en una ciudad si importante pero que no es capital de provincia. Desde luego el hecho de que el genio de Gaudí ha nacido aquí tiene algo que ver.

La visita sigue por la primera planta, pasa por la terraza, ésta también preciosa con sus baldosas que llenan todas las paredes con dibujos enormes y sigue hasta la planta superior, ésta en no tan buen estado por culpa de las humedades. Bajamos y terminamos la visita, muy recomendable para toda persona que quiera descubrir más sobre el modernismo, imprescindible efectuar la reserva previa.

Hora del vermut, pues allí que vamos, al «Museu del Vermut» (http://www.museudelvermut.com/es/carta/), se trata de un local enorme donde obviamente la gente va a tomar un vermut y también a comer. Entramos, en la planta baja hay tres zonas separadas, una con la barra y mesas con taburetes, la terraza con mesas donde nos sentamos y la parte del restaurante. Nos tomamos nuestro vermut y luego leyendo la carta decidimos quedarnos a comer, decisión muy acertada, comida muy buena a un precio correcto. Una vez acabado de comer por turnos subimos a la primera planta donde a parte de los lavabos hay varias salas privadas. Todo el local está lleno de pósters encuadrados de todos los vermuts del mundo, en una pantalla se puede ver la historia del vermut a lo largo de los siglos, lo que yo no sabía era que el vermut se ha inventado en Italia para luego exportarlo al resto del mundo.

También recomiendo este local si uno pasa por Reus.

Vamos ahora a nuestra siguiente visita programada, el «Institut Pere Mata» (http://www.reusturisme.cat/institut-pere-mata), en esta ocasión no ha hecho falta reservar ya que las visitas se efectúan con audio-guías. Aquí hay pocos turistas, mejor. Ante todo hay que decir que este ha sido y sigue siendo un hospital, claro está que la ala que visitamos es la que en su momento albergaba la sección de enfermos mentales con un poder adquisitivo muy alto y que actualmente se conserva sin paciente alguno.

El edificio en si no tiene nada de especial pero esta ala ha sido construida por Domenech i Muntaner i obviamente estamos hablando de una construcción llena de detalles típicos del modernismo, aquí no solamente residían los enfermos mentales con sus sirvientes, también se encerraban aquellas personas con herencia que tenían familiares con más poder, un rincón perfecto para abandonarlos con la seguridad de ser bien atendidos.

No faltaban detalles como por ejemplo una sala de juegos con billar incluido, habitaciones espaciosas con baños completos y en un entorno de paz y tranquilidad. Acabamos la visita y nos vamos ahora al hotel en Tarragona.

Después de un descanso merecido salimos a cenar al Restaurante Sadoll (http://www.sadollrestaurant.com/), aquí si que había efectuado la reserva cuando preparé el weekend. Con el Polo nos acercamos a la zona amurallada y al no encontrar aparcamiento, salimos y aparcamos un un parking descubierto fuera de las murallas.

Una vez en el restaurante nos sentamos, está completamente vacío y es sábado noche, un poco raro teniendo en cuenta de que está en las primeras diez posiciones del TripAdvisor y no tiene ni una sola crítica negativa. Nos traen la carta, pedimos y nos hacemos aconsejar sobre el vino, por supuesto pedimos uno de la tierra y nos tren un Senyoret del Priorat, excelente al igual que la cena. Solamente ha entrado un padre con su hija a cenar. Mon inclusive me comenta de que debe de ser complicado poder mantener un local como este sin clientes, estoy de acuerdo, de todas formas ha sido un acierto venir aquí.

Un paseo hasta el coche y nos retiramos al hotel.

2018_Pont del Diable

abril 1, 2018

Hoy lunes de Pascua y sin lluvia, que yo recuerde esto no ocurría desde hace años, nos hemos ido con Desy en dirección sur a visitar el «Parc Ecohistoric del Pont del Diable de Tarragona» (http://www.pontdeldiabletarragona.com/).

Tal y como nos suele pasar en más de una ocasión, nos hemos levantado con calma ya que la visita reservada era para las 12:00h y cuando no hay prisa todo va más lento pero hemos logrado salir a una hora prudente, el error ha sido mío ya que, en lugar de ir directamente por la autopista, he conducido por la C-31 perdiendo así mucho tiempo que he intentado recuperar en el último tramo, este si en autopista, con la consiguiente bronca por parte de Mon por la excesiva velocidad.

Al final hemos llegado al parking a las 12:01h rápidamente nos hemos dirigido hacia el puente sin encontrar ningún tipo de taquilla, regresamos y preguntamos al bar y precisamente allí una camarera nos indica de hablar con el chico que estaba explicando a un cliente lo que había de comer. Cuando llega nuestro turno, le pregunto y me dice que no tiene constancia de ninguna visita a las 12:00h, si había una a las 10:00h con un grupo de japoneses, le enseño la copia del e-mail de confirmación de la reserva y me dice que la plataforma de las reservas no funciona siempre bien y que ellos no han recibido la petición. La siguiente pregunta es ¿Y ahora qué? Me contesta que no hay ningún problema, podemos hacer la visita, iniciamos en este preciso instante, una vez más un guía solo para nosotros.

Una vez hechas las presentaciones, hasta ahora estábamos hablando en catalán, le digo que soy italiano y el cambia al italiano pero Mon le dice que prefiere catalán, no hay problema.

Nos encontramos en un parque que ha sido abandonado durante décadas, No me ha quedado en la memoria desde cuando pero la gestión actual ha conseguido cambiar por completo el rumbo de los acontecimientos. La base de todo ha sido cuando Tarragona ha pasado a formar parte del Patrimonio Universal de la UNESCO, el «Pont del Diable» se ha añadido al listado de las diferentes construcciones romanas ubicadas en esta zona.

Este parque existe desde principio del siglo XX gracias a los hermanos Puig i Valls, propietarios del terreno, tras la muerte de ambos y al no tener descendencia, fue abandonado y la vegetación cubrió prácticamente la totalidad.

Sebastiano nos cuenta que desde que su socio y el ganaron el concurso público, se hicieron responsables de volver a dar la forma original del parque, árboles, plantas, caminos, se ha logrado devolver poco a poco la idea original, queda mucho por hacer pero están en un buen camino. Con ayudas exteriores han conseguido un sistema de riego por caída, voluntarios que dedican días a la limpieza en general, se han habilitados zonas para pic-nic para que familias y grupos de amigos puedan disfrutar de este espacio público.

Tras pasar por una pequeña cantera en la parte alta del parque llegamos finalmente al Acueducto de les Ferreres, su nombre real. Los romanos construyeron esta obra para llevar el agua a Tarraco, un acueducto de casi 200m de longitud y casi 30m de altura en dos hileras de arcos. Pensar que esta obra tiene más de dos mil años lo hace aún más imponente.

Observándolo bien podemos ver que su parte superior ha sido retocada, de hecho pasa algo muy raro, está abierto al público, es decir que la gente puede pasar de un lado a otro, me parece fatal, Sebastiano nos comenta que han tenido que intervenir porqué desgraciadamente algunas personas lo han utilizado para suicidarse, otro personaje a pasado con una moto de trial haciendo caballito, en fin… lo bueno es que probablemente se cerrará de forma definitiva en un futuro no muy lejano.

La visita guiada se acaba aquí, Sebastiano nos invita a que sigamos por libre y que vayamos después al restaurante que nos invita a una copa de vino.

Ya que estamos cerca de la parte superior del acueducto, decidimos caminar de un lado al otro, hay que aprovechar esta oportunidad. Desde esta perspectiva se nota la altura, poco a poco vamos caminando sin cruzarnos con nadie, una vez llegados al final empezamos la bajada, yo me pongo a medir a grosso modo la anchura, aproximadamente un metro y medio, me parecía más ancho.

Vamos bajando cada uno por un lado haciendo fotos, realmente es una construcción muy bien conservada y limpia, se nota que se encuentra en un lugar con poca contaminación, nos volvemos a juntar y decidimos ir a comer. La terraza está abarrotada de gente pero al no tener prisa ni nada más que hacer nos lo tomamos con calma, al rato nos sirven dos copas de vino tinto, luego una ensalada con tortillas y de plato principal cordero y bacalao con garbanzos que compartimos, todo muy bueno, otra copa de vino, café y una charla, esta vez más amigable con Sebastiano que nos cuenta un poco su vida. Es profesor de historia en la universidad de Siena donde da clases de lunes a miércoles, también ha dado clases en Estrasburgo, nos enseña un par de libros sobre el vino del Priorat y Montsant en los cuales ha participado, nacido en Sicilia pero ha crecido en Siena. la comida acaba con dos chupitos de una grappa buenísima.

Pagamos la cuenta, la visita no nos la cobra y regresamos a casa, lógicamente con tráfico por la operación de vuelta de Semana Santa, pero sin mayores complicaciones.

2018_Perpignan 564Km

marzo 18, 2018

En febrero fuimos a comer “calçots” y hablamos de volver a hacer una salida con el “petit comité”, fijamos la fecha para este “finde” sin saber bien a donde ir. Al empezar marzo empecé a mirar destinos cercanos y por casualidad en Facebook encontré un anuncio que ponía: “the customs week-end” organizado por Harley-Davidson 66 de Perpignan (https://www.hd66perpignan.com). Rápidamente capturé la imagen, la puse en el grupo y la gente se fue animando.

Todos somos conscientes que en la época del año en que nos encontramos, la previsión del tiempo es variable y más si, en lugar de quedarnos por la península ibérica, se decide cruzar a Francia. Efectivamente durante la última semana la previsión iba cambiando a diario y hasta el viernes no lo tuvimos claro, decidimos ir sobre todo por mi firma convicción de seguir adelante con el plan.

Sábado 17 de marzo

El punto de encuentro fijado es la gasolinera de Montada en la AP7 a las 9:30h.

Llegamos los primeros, Oriol llega en seguida, luego Josep María y finalmente Edu con Inma, pero en coche. Cafés y arrancamos.

A una velocidad de crucero de 130Km/h llegamos sin problema a la salida de Figueres donde dejo paso a Edu para que nos abra camino, vamos a cruzar al país Galo por carreteras secundarias que él conoce muy bien por haberlas hecho varias veces en bici.

Después de efectuar una breve parada técnica, Edu tenia que mear, seguimos y paramos arriba en el “Col de Banyols” a 355m, unas fotos, nos despedimos de Josep María que regresa a Barna, seguimos. Ya estamos en Francia, caen cuatro gotas, entramos en una autovía que nos lleva directamente al dealer no antes de habernos equivocado al subir de nuevo a la montaña, bueno, hay que matizar que el Garvin que viene con la moto no ha sido capaz de llevarnos hasta allí, nos ha hecho desviar unos 300m antes, la verdad es que es patético que un navegador integrado de Harley no sepa llevarte a un concesionario oficial.

Una vez allí, entramos y en seguida nos recibe el director el cual nos pregunta de donde venimos, habla algo de español, también conoce a Nacho de Andorra, nos ofrece café o agua, muy amable. Visitamos la tienda, hacemos fotos a las motos expuestas para la ocasión y, de paso ojeamos también tanto las Harley de ocasión, cómo las nuevas, alguna de ellas nos grita mucho la atención, sobre todo la nueva Fat Boy, las opiniones son muy dispares, personalmente encuentro que es lo más parecido a un aborto entre una verdadera Harley, una Indian de las modernas y una coreana genérica, la combinación de cromados brillantes y mates es horrorosa.

Conocemos ahora al propietario que habla también un español aceptable, es el mismo de Avignon, nos vuelve a ofrecer bebida, muy amable, nos explica donde podemos ir a comer, claro aquí ya es la hora así que acabamos de curiosear por la tienda, la verdad es que todo es muy caro, más que en España y tampoco hay algo realmente fuera de lo normal así que a comer que nos vamos.

Intentamos comer en un lugar de hamburguesas repleto de moteros pero el tiempo de espera es de aproximadamente una hora y media, damos las gracias y nos vamos.

En el siguiente restaurante, cuyo nombre es Gaudí (https://www.lardoisedugaudi.com/), también a tope de moteros encontramos mesas y ningún problema con el servicio. El encargado también habla español, genial.

Mientras esperamos a que nos traigan la comida se acerca el director del Perpignan Chapter el cual se nos pone a hablar en un español perfecto, nos ha jodido, es de un pueblo cerca de Valencia… se llama Salvador Verdú. Se enrolla explicándonos batallitas, llega la comida y él sigue, reparte una tarjeta a cada uno y finalmente nos deja comer, hasta la próxima.

Casi a punto de que nos sirvan los cafés, empieza a gotear y allí me acuerdo qué he atado el casco a la moto, pero si llueve se me va a mojar por dentro, pues me voy corriendo con Edu en el Cayenne y llego a tiempo para que la cosa no vaya a peor. Regresamos al restaurante, pagamos la cuenta, ya no queda nadie, me pongo el traje de lluvia, Oriol ni lo ha traído, esta es la actitud, Mon se va al coche y en marcha.

Entramos en la autopista, llueve bastante, a una velocidad de 130Km/h, la misma que si no lloviera, adelantamos camiones, nos mojamos bastante pero seguimos hasta el único peaje que hay antes de la Jonquera, Oriol mete el ticket, paga y me espera más adelante, yo repito la acción pero mi ticket está tan mojado que se queda encallado en el lector, ni para dentro ni para fuera, opto por el comodín de la llamada pero claro en francés así que cuando me contestan “oui” le suelto: “bonjour, le ticket avec de l’eau en panne” a la que la chica me pregunta en español: de donde viene, le contesto Perpignan y me dice vale ya puede pagar, meto los 5€, me devuelve el cambio, la valla se levanta, arranco y me voy pensando: ya verás ahora el tío del coche que amablemente se ha quedado atrás esperando sin pitar, cuando no podrá meter su ticket pero ya no es mi problema.

Pasamos a Cataluña, paramos a repostar, cuento lo ocurrido, nos reímos, seguimos hasta la salida, allí se repite la situación aunque diferente, introduzco el ticket y decido pagar con VISA, el lector cobra, sale el ticket pero la tarjeta no, uff, otra vez el comodín de la llamada… hola, se he quedado la tarjeta dentro, si he pagado, tengo el ticket, no, ni hablar, de aquí no me muevo hasta que alguien me devuelva la tarjeta, ok, espero.

En menos de un minuto sale un chico que accede a la tarjeta y me la devuelve.

Bueno hoy dos de dos…

El cielo sigue cubierto, pero ya no llueve, el asfalto sigue mojado, Edu delante, Oriol en el medio, yo cerrando el grupo, sin mayores complicaciones llegamos a Cadaqués donde pasaremos la noche.

Duchita caliente, cambio de ropa, unas cervezas, bajamos a comprar el desayuno de mañana, hace frio, regresamos a casa y finalmente salimos a cenar, hoy decidimos ir a Can Rafa (https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g580326-d1882773-Reviews-Can_Rafa-Cadaques_Costa_Brava_Province_of_Girona_Catalonia.html) a por pescado, un pica-pica y dos gallos San Pedro a la plancha exquisitos con un poquito de vino blanco seco.

Regresamos a casa, nos ponemos cómodos, Edu y Inma se retiran pronto, Mon un poco más tarde pero tampoco mucho, Oriol y yo nos quedamos charlando y bebiendo Möet Chandon, Edu nos ha pedido de gastarlo porqué desde que él ha dejado de beber las cosas van caducando y es una pena, bueno hacemos el esfuerzo, va…

Para hacerlo breve, sobre las 4:00h nos retiramos un poco alegres.

Domingo 18 de marzo

En un principio había quedado con Edu para bajar a comprar el pan y el zumo de naranja a las 8:30h pero me olvidé de poner la alarma así que hasta casi las 10:00h no nos hemos levantado.

Todos juntos preparamos la mesa y nos metemos un muy buen desayuno completo, fuera un día precioso con la siempre fantástica vista del pueblo, iniciar un domingo así no tiene precio.

Hoy por fin, después de haberlo intentado en otras ocasiones, podemos ir a ver la casa-museo de Dalí (https://www.salvador-dali.org/es/museos/), menos mal que en esta ocasión me he acordado de enviar un WhatsApp a Inma para que hiciera la reserva. Tenemos que estar allí a las 12:00h una media hora antes de la hora prevista para la visita.

Para llegar hasta Portlligat tardamos poquito, unos diez minutos andando, hay algo de tramontana, pero es llevadero. Una vez allí, sacamos las entradas y nos damos una vuelta, por el muelle de los pescadores donde ponemos en práctica un sencillo truco para hacer una foto panorámica donde una persona sale dos veces en la misma. La primera vez que lo vimos fue en la isla de Pascua y hemos vuelto a verlo en el curso de fotografía para iPhone que hicimos la semana pasada en Apple.

Posiciono a Oriol en un punto y le explico lo que tiene que hacer siguiendo mis instrucciones, la cosa no ha salido del todo bien debido a que la sincronización en los movimientos de la cámara y del modelo no ha sido perfecta. Lo intentamos otra vez con Inma y esta vez sale mejor.

Ya es la hora, a la entrada que vamos, somos un grupo reducido de ocho personas, perfecto, entramos.

En realidad, esta casa es un conjunto de casas que en su día fueron de pescadores, Salvador Dalí fue comprando poco a poco las casas conformes los pescadores se morían, de esta forma ha podido llegar a tener la magnitud actual, lo curioso es que para pasar de una a otra hay pasillos estrechos o accesos estrechos.

La primera casa es donde se conserva el recibidor con osos blanco incluido, la cocina, un salón de lectura con cisnes embalsamados, los libros originales, cerca de cuatrocientas unidades han sido trasladados, y una pequeña terraza con una pared donde desde una ventana con cristal fijo se puede observar la bahía.

Subimos ahora a la primera planta donde hay un distribuidor con una enorme sombrilla oriental que cuelga del techo, para acceder a la sala de pintura, aquí una gran ventana al exterior parece en realidad un cuadro viviente, a los pies de la estructura de madera utilizada para subir y bajar los cuadros hay un acceso en vertical que se utilizaba para bajar los enormes cuadros, una vez acabados, para su envío. Otra que se utilizaba cómo almacén de pintura y pinceles, otra que servía cómo sala de descanso y finalmente una última donde hay varias esculturas, figuras, maniquís y otro cisne embalsamado.

Aquí es cuando uno se da cuenta un poco de cómo era este personaje que vivía en su mundo quizás un poco abstracto.

La siguiente parte es la del dormitorio también en diferentes niveles, entramos por abajo y a nuestra izquierda podemos observar un extraño espejo que mira hacia la ventana, la guía nos explica qué desde su cama, Salvador podía observar el alba, precisamente él decía que era el primero en poderlo ver al estar en el punto más al este de la península.

La cama o, mejor dicho, las camas, son separadas y gemelas con una tela color azul y rojo bastante vistosa que cubre la pared posterior, dos lavabos uno para él y otro de Gala, su amada mujer, desde aquí seguimos la visita para llegar a una habitación con armarios llenos de fotos y recortes de revistas, personajes de todo tipo y de todo el mundo que en su momento coincidieron con Dalí.

Antes de salir a la parte exterior, entramos en una habitación con techo redondeado y sofás alrededor, desde el medio vocalizando, el sonido retumba en todos los lados, para probarlo suelto lo primero que se me ocurre: maricón el último, risas.

A partir de este punto, la visita es libre, tenemos un pasadizo estrecho que sigue hacia arriba, en la mitad hay una habitación con un espejo donde uno se ve reflejado al revés, a la derecha salida al exterior, seguimos el recorrido por numeración que nos lleva a recorrer todo el terreno en formato terrazas con árboles.

Inma nos hace la foto típica dentro de un gran huevo blanco, Oriol tiene problemas para poder entrar y salir a través del acceso en la parte trasera del mismo, más risas.

La visita prosigue hasta llegar en la parte superior del recinto, allí unas interesantes sillas de madera con patas recortadas nos esperan para poder ser usadas mientras podemos mirar, una vez más la bahía, que paz y que tranquilidad.

Regresamos a la casa, tras fotografiar otro huevo y unas cabezas plateadas encima del terrado, para visitar la zona de la piscina en forma de un gran pene, hay sofás al lado de carteles publicitarios de Pirelli, un muñeco de la competencia Michelin, varias fuentes, en el fondo una zona de descanso con serpientes de tela, una cabina de teléfono cerca de la barbacoa, todo muy surrealista, en fin, salimos, una visita que a pesar de todo la recomendaría.

Comida en el restaurante La Gritta (http://www.pizzerialagritta.com), vuelta a casa, preparación de maletas y en marcha para la vuelta a casa sin complicaciones, otro gran fin de semana pasado en estupenda compañía, hasta la próxima.

La previsión anunciada para la próxima semana conlleva una llegada de un frente frío siberiano pero hoy tenemos un domingo con temperaturas suaves por lo tanto salimos y lo hacemos en dirección Barcelona.

Una vez llegados al parking me doy cuenta de que me he dejado la llave del Golf y la GoPro, pues nada, Mon lleva la del Polo y nos vamos con el, conduzco yo.

Si bien es cierto que el cielo está despejado, cuando salimos de la Ronda de Dalt, conforme vamos subiendo, nos damos cuenta de que la visibilidad sobre la Ciudad Condal es pésima y allí Mon me suelta: todo lo que está pasando son señales de que hoy no es el día para subir a la Torre de Collserola. Sigo subiendo.

Una vez arriba, entramos en el parking del Tibidabo, aparcamos y andando nos acercamos a la torre. Una vez allí, todos los accesos están cerrados, preguntamos a un chico que está manipulando una manguera y nos dice que la torre abre sus puertas a partir del próximo sábado. Regresamos al coche.

El parking del Tibidabo está muy mal montado, hay que subir hasta el parque de atracciones para abonar el importe, un cajero automático sería lo lógico.

Como de costumbre en estos casos, buscamos algo alternativo para hacer y se me ocurre ir a ver una obra poco conocida de Gaudí que aún no habíamos visto: el portal y la pared de la Finca Miralles (http://www.portalgaudi.cat/els-edificis/portal-i-tanca-finca-miralles/).

En aproximadamente veinte minutos llegamos al paseo Manuel Girona, aparcamos cerca y andando unos metros llegamos.

El estado de la construcción es pésima, está cómo abandonado a su lenta y continuada erosión del paso del tiempo. La parte de obra está sucia, presenta humedades y grietas, la parte de hierro tiene hasta trozos de alambre que aguantan la estructura, penoso de verdad.

Este ha sido un trabajo menor que el industrial Miralles, amigo de Eusebi Güell, encargó a Gaudí. Inicialmente era para construir la residencia completa pero finalmente se quedó en la pared perimetral ondulante y la puerta de la entrada a la finca, para el resto del proyecto se encargó Domènec Sugranyes.

La parte superior de la pared tiene una reja metálica a forma de red de pescar. El portal tiene dos entradas que originarimente eran para las personas y el carruaje, en la actualidad la pequeña queda cerrada y la grande abierta.

En el año 2000 se puso una estatua de Gaudí en tamaño real y una placa en el suelo, naturalmente un selfie es de rigor.

Bueno una visita más para añadir al listado pero que vale la pena ver.

2018_Casa Vicens

febrero 19, 2018

Seguimos imparables añadiendo visita tras visita, domingo tras domingo, hoy ha tocado Casa vicens (https://casavicens.org/es/), el primer encargo al joven arquitecto Gaudí.

El horario escogido para nuestra visita en catalán es a las 16:30h para que podamos levantarnos con calma y sin prisa irnos a Barcelona. Decidimos comer en Napoletani D.O.C. en la calle Diputació donde Enzo nos atiende estupendamente, comemos literalmente hasta casi reventar y salimos con el tiempo justo para poder entrar un minuto antes del inicio de la visita guiada, uff.

Nos situamos en la parte trasera de la casa donde originariamente había el jardín, ahora está todo cementado con alguna palmera alta. La chica que nos hace la visita empieza a contarnos la historia de la Casa Vicens, su construcción que empezó en el 1883 y terminó en el 1885 ha sido la verdadera primera obra de Gaudí, aquí podemos fijarnos en las líneas bastantes rectas de la edificación, estilo que cambió en el resto de sus proyectos.

Originariamente la casa era exactamente la mitad, cuando en el 1899 la viuda del señor Vicens vendió la casa, el nuevo propietario encargó la ampliación de nuevo a Gaudí el cual no pudo aceptar debido a la cantidad de trabajo que tenía y envió a un discípulo suyo que se encargó de hacer la otra mitad básicamente siguiendo el mismo diseño.

La casa es preciosa, las combinaciones de colores son increíbles, piedra con baldosas blancas y verdes combinadas con color rojo tierra, las persianas son de color ocre, es un verdadero espectáculo para la vista. Nos paramos a observar la tribuna cubierta, en medio una fuente y en su parte superior una estructura de hierro ovalado el cual servía para distribuir el agua y reflejar la luz del sol.

Accedemos a su interior por unas escaleras, esta entrada no es la que originariamente existía, se hizo en el 1925 cuando se amplió la calle y se cerró la antigua entrada. En esta planta encontramos el recibidor, el salón comedor justo en el medio y una sala de fumadores, todos los espacios son fuertemente decorados al puro estilo modernista, paredes, techos, sin lugar a dudas, la restauración ha sido muy meticulosa, otra vez tengo que matizar que es un regalo poder observarlo todo.

Pasamos ahora por la escalera central completamente reformada para el acceso con la normativa actual y con ascensor pintada completamente de blanco para precisamente diferenciarla de la parte original. Dejamos la planta noble y subimos a la primera planta donde visitamos las dependencias privadas, las habitaciones, el lavabo y una sala de estar. Salimos a la terraza donde hay unos bancos de madera sobre hierro, a cada esquina unos cuadrados de piedra con baldosas en relieve con diseños florales preciosos y una planta en su interior, muy pero que muy bonitas.

No hace falta decir que desde antes de entrar y durante todo el recorrido no hemos parado de hacer fotos.

Volvemos a la escalera y subimos al terrado saltándonos la segunda planta, aquí podemos observar de una forma evidente las diferencias entre la primera y la segunda construcción de la casa. En el lado más antiguo hay una cubierta transitable que se construyó con la idea de que fuese un lugar de observación y contacto con la naturaleza, hay que recordar que en aquella época aquí se estaba lejos de la ciudad. Podemos observar también tres sombreros de las chimeneas y una cúpula en una esquina que posteriormente ha sido replicada en la parte nueva, cuya cubierta es totalmente plana, para así seguir el diseño original.

Bajamos ahora a la segunda planta donde vivía el personal de servicio, ahora alberga una exposición permanente donde podemos apreciar unas maquetas con las diferentes construcciones y reformas habidas durante su historia. Aquí se acaba la visita guiada, un diez a la chica que nos ha hecho de guía, no hay nada que hacer, cuando un guía es bueno uno se va con un buen sabor de boca y si además el lugar visitado ha valido la pena el resultado es lo más.

Nos vamos encantados de haber podido visitar esta preciosa casa, visita imprescindible en Barcelona.

la primera imagen del día, o la última de la noche, ha sido verme subiendo encima de Desy para ir a alguna parte. De inmediato abro los ojos, miro la hora, las 7:51h y pienso que el sueño hay que convertirlo en realidad así que me levanto, preparo el desayuno, despierto a Mon y le propongo una salida mañanera en moto con destino a uno de los sitios apuntados en el listado de Cataluña pendiente de visitar, el Santuario de Montserrat de Montferri en la provincia de Tarragona (http://www.ajuntamentmontferri.cat/santuari-de-la-mare-de-deu-de-montserrat/) y regreso para la hora de comer. Propuesta aceptada.

Mientras Mon se ducha voy a por Desy y regreso a casa. Salimos sobre las 10:15h, Garmin dice que tardaremos aproximadamente una hora en llegar, perfecto, la visita es a las 11:30h. Costas del Garraf con relativamente poco tráfico, el cielo está algo nublado pero el sol nos ilumina, las temperaturas son todavía bajas 6-7º pero van subiendo. Pasamos Sitges y seguimos hacia el sur, nos cruzamos con varias motos, saludos de rigor y poco más que contar hasta que nos desviamos de la carretera principal en dirección Montferri donde llegamos en seguida y, justo antes de ver el pueblo, Mon me dice: mira, allí está.

Nos desviamos por una carretera estrecha que ha resultado no ser la correcta, vuelta atrás y ahora si que llegamos al aparcamiento donde hay dos autocares y unos cuantos coches, aparcamos, sacamos unas fotos y nos acercamos. Entramos, está lleno de gente mayor sentada en los bancos y otra de pie, una señora se acerca y nos pide 2€ para la entrada mientras una señora mayor está explicando la historia del Santuario.

Esta obra es del arquitecto modernista Josep Maria Juliol, discípulo de Antoni Gaudí y se inició en el 1925, la construcción se tuvo que parar primero por falta de recursos y luego por la Guerra Civil. Sucesivamente cayó la estructura por una ráfaga de viento y quedó así durante décadas. Finalmente en 1984 se retomó la construcción y finalmente pudo ser inaugurado en el 1999.

El edificio está ubicado en lo alto de una pequeña colina, sus formas con puntas redondeadas recuerdan mucho las de la montaña de Montserrat, por dentro está formado por arcos parabólicos, la planta tiene forma barco orientado hacia Montserrat por un lado y el pueblo de Monferri por el otro, hay varias vidrieras de distintos colores, la parte central tiene una altura de 27m. Hay una escalera en cada lado donde se puede subir para ver una reproducción de «la Moreneta», recorrido que hacemos mientras la señora sigue con sus explicaciones antes de que todo el inserso haga lo mismo.

Sigue entrando gente, nosotros nos vamos a dar una vuelta para verlo por fuera, lástima que no se puede ver desde el lado más bonito ya que la «proa» del barco está literalmente suspendida en el vacío reposando sobre unos arcos que sí llegan hasta tierra. Nos vamos ahora a la cueva que está unos metros más atrás pero está cerrada. Seguimos el camino hasta poder ver una estructura moderna, el campanario donde justo en este preciso momento empieza a dar movimiento a las campanas. Nos vamos.

Ya en el parking llega un grupo de moteros que aparca cerca de la mía, al acercarme el que me había casi cerrado, la mueve un poco para dejarme maniobrar y salir, gracias y hasta luego. Regreso a casa con temperaturas más agradables sin nada que destacar. vermut en casa en compañía de Alba, una buena carbonara y tarde de sofá.

Seguimos conociendo rincones menos conocidos que valen la pena ser visitados.