2015_EXPO Milano (Parte II)
octubre 12, 2015
Puente a la vista, otros dos días !!! ¿Nos quedamos y descansamos? Ni pensarlo, nos vamos, pero a donde… Mon propone Carcassonne pero he ido ya tantas veces, digo que no vale la pena y es realmente lo que pienso, dice que irá en otra ocasión, entonces a Milán para acabar de ver la EXPO, pues venga !!! Así es cómo decidimos volver.
Buscamos vuelos y hotel, reservamos, combinación con EasyJet y Vueling, también de treminales tanto en El Prat cómo en Malpensa, hotel justo al lado de la EXPO, pinta bien.
Esta semana ha sido para mi increíble, el lunes concierto de U2 con Laura, el martes con Mon pero al ver que en ambos días se habían vendido pocas entradas de pista para así permitir al público estar cerca de ellos sin agobios no he podido resistirme y he comprado dos entradas más para ir allí, Iban me acompaña, el también estuvo los dos días anteriores. Llevo treinta años siguiendo el grupo, los he visto en diferentes países, distintos estadios pero como el viernes que estaba a tan solo tres metros de ellos ha sido la culminación de toda una vida siguiéndoles, simplemente genial.
Domingo, 11 de Octubre
Después de dejar el Polo de Mon en la T3 y de un agradable vuelo, allí nos presentamos directamente el domingo por la mañana, check-in en el hotel donde llegamos sin ningún problema, dejamos las mochilas y para dentro.
Es casi la una, gente no, hay una marea humana de personas, parecen hormigas enloquecidas, todo el mundo va a todas direcciones, esto no tiene nada que ver con la paz y la tranquilidad de agosto, ya nos habían dicho que al ser el último mes había mucho público pero no pensábamos tanto, también es verdad que, siendo domingo, tiene su lógica.
Básicamente en Agosto vimos los pabellones que nos habían aconsejado y uno de los dos lados del Decumano así que hoy empezamos por el otro lado, entramos en el de la República Checa, pasamos por el de ENEL, la compañía encargada de dar la energía a la EXPO, al salir nos vemos reflejados en unos espejos que nos modifica la fisionomía del cuerpo, risas y alguna foto para el recuerdo.
Nos entra hambre pero hay colas hasta para comprar un simple hot-dog, uff. Se me ocurre una idea: buscar un lugar caro para así no hacer cola, ha resultado ser una muy buena idea. Entramos en un restaurante donde sirven un menú degustación que consiste en tres platos aliñados cada uno con un tipo distinto de bebida así que por orden por cada plato nos sirven vino espumoso, blanco y tinto, este último tengo la suerte de que sin pedirlo la metre me vuelve a llenar la copa. Postre y café, todo exquisito, salimos un poco tocados por el alcohol pero de esta forma no nos agobiamos tanto de la gente.
Entramos tras una cola de una hora en San Marino, pasamos por una calle lateral donde unos graffiti se están re-pintando a falta de tan solo veinte días del cierre, chapó. Las colas son interminables en cualquier pabellón, las hacemos sin más, Francia, muy bonito sobre todo la estructura formada por madera con objetos colgados mezclados con pantallas, al salir el día se está yendo y la oscuridad se acerca. Cola y entramos en Thailandia, al salir propongo ir a cenar y retirarnos al hotel así mañana lunes nos levantamos pronto y aprovechamos al máximo el día, repetimos el restaurante uruguayo, todo bien pero al pedir la cuenta no la traen así que nos levantamos y nos presentamos a la caja y al pedirla el chico nos dice que no la tiene, la leche!!! Le canto lo consumido, pagamos y nos vamos.
Duchita y a descansar, el colchón es super-cómodo, dormiremos a gusto.
Lunes 12 de Octubre
Nos levantamos cómo siempre sobre las 8:00h y bajamos a desayunar, muy bien, subimos, recogemos las cosas, desde la ventana tenemos una visión muy buena de la avenida exterior de la EXPO, lo que pasa es que hay ya mucha gente y aquí es día laborable, no entiendo. Bajamos, check-out, y al llegar a la entrada hay una masa de gente increíble, hacemos un intento de ir a la otra puerta de acceso pero volvemos al mismo punto de salida y más o menos con la misma cantidad de gente, es lo que hay, a pesar de saber perfectamente que hoy no es fiesta en Italia lo pregunto y me dicen que no y todo el mundo se pregunta lo mismo: ¿La gente no trabaja? En un poco más de media hora entramos.
Habíamos dejado para hoy el pabellón de EAU donde las colas también en agosto eran de mas de dos horas pensando que hoy sería mucho más rápido, el resultado ha sido una cola de dos horas y media, el pabellón está construido con un material especial que a simple vista parece cómo montañas de arena, en realidad está fabricado con un compuesto que aísla la calor exterior con el interior, nos explican que el pabellón entero vendrá desmontado por completo y vuelto a montar en Dubai donde se celebrará la EXPO del 2020. Audiovisuales, una película que narra la historia de este país donde le sobra la energía y le falta el agua.
Siguiente visita Malasia y luego parada para comer, hoy lo hacemos en un restaurante italiano, bien y a un precio normal, esta vez una sola copa de vino tinto.
El resto de la tarde lo pasamos entre colas, y visitas, China, USA, Alemania, Brasil hasta que nos llega la hora de despedirnos, esta vez si, para siempre, regresamos al aeropuerto, a pesar de todo nos hemos reído un montón, siempre es un placer pasar un rato agradable y relajado con la entrañable compañera de viaje que tengo a mi lado.
La vuelta a Barcelona transcurre sin complicaciones, hasta el próximo viaje.

2015_EXPO Milano
agosto 16, 2015
Esta vez simplemente estamos hablando de un fin de semana pero bueno es algo que no estamos acostumbrados ya que no tenemos muchos disponible donde poder aprovechar sábado y domingo.
Teniendo tan poco tiempo se me ha ocurrido ir a ver la EXPO (www.expo2015.org), algo que a pesar de haber tenido cerca en otras ocasiones, nunca he hecho, en esta ocasión el tema es: dar de comer al planeta, energía por la vida. Así que, para Milán que vamos.
Viernes 14 de agosto
Ambos salimos del trabajo antes, sobre las 18:00h, para poder disponer del tiempo suficiente para ducharnos, vestirnos, preparar las mochilas e irnos al aeropuerto o, mejor dicho, a dejar el coche al nuevo parking T3 (www.parkingt3.es/es), el más barato de los que hay disponibles, donde llegamos sobre las 20:20h.
Desde allí nos acompañan con el mini-bus y nos dejan en la T2, cenamos algo y embarcamos según lo previsto.
Vuelo agradable a pesar del aviso del piloto que anunciaba turbulencias. Llegamos al aeropuerto de Malpensa a las 23:47h, salimos rápidamente, fuera tres compañías diferentes esperan con sus buses para conectar con Milano Centrale por tan solo 8,00€, para no tener la molestia de cambiar más tarde el metro en destino prefiero esperar el bus gratuito que conecta la T2 con la T1 y desde allí llegar a la ciudad con el tren Malpensa Express, error que cometí.
Después de una espera de más de media hora finalmente llega el bus, subimos y en pocos minutos llegamos a la otra terminal, nos acercamos al distribuidor automático de billetes y compramos dos. Hasta aquí mas o menos bien, el problema ha sido que al querer bajar a la vía del tren nos encontramos la escalera mecánica parada con una bonita cinta roja impidiendo el paso, preguntamos a un chico con una uniforme de trabajo y nos dice que el último tren se acaba de ir, no hay más hasta primera hora de la mañana, uff, regresamos a la T2.
Allí ya no había ningún bus y no salía ninguno más, entonces nos quedaban dos opciones: ir a dormir al hotel enfrente o ir a Milán con un taxi, optamos por la segunda a pesar de que el coste ha sido de casi cómo el billete de avión, no podíamos no ir a casa de Gianni, habíamos quedado y él nos esperaba allí.
01:40h nos tumbábamos en el sofá cama, en seguida estábamos durmiendo.
Sábado 15 de agosto
A pesar de tener siempre programado el despertador del móvil a las 8:00h las campanas de la iglesia de al lado nos han dado el “buongiorno”… en marcha, ducha, café y andando al metro. Pasamos por un mercado donde compramos un par de bananas, las abrimos y nos las comemos tranquilamente andando, hay que coger fuerza que el día de hoy va a ser duro.
En Milán las líneas M1 y M2 tienes en ambas direcciones dos destinos distintos pero en ambos casos comparten buena parte del tramo central, nosotros debíamos ir a cualquiera de los dos destinos hacia una dirección, tan solo dos paradas y cambiar para ir directamente a la EXPO en otra dirección. Bien bajamos en la parada de intercambio, subimos y bajamos al lado opuesto mientras llega el tren, subimos corriendo, la siguiente parada le digo a Mon: nos hemos equivocado, regresamos al punto de salida… risas, en este finde el transporte no es lo nuestro!!!
Llegamos al final del trayecto correcto donde finalmente está la feria, un paseo por un puente nos lleva a la entrada, metal detector y para dentro. Pasamos por delante del pabellón de la ONU donde ya hay cola, seguimos hasta el pasillo central llamado, cómo no Decumano, esto suena a Roma pero…
Hay que decir que para ambos es nuestra primera EXPO por lo tanto no tenemos ningún tipo de referencia anterior, es toda una novedad.
Teníamos apuntado algunos pabellones, allí que vamos, el primero: Corea del Sur. No hay cola, entramos. La primera parte es un juego de colores blancos y negros, algunos caracteres coreanos en las paredes y tras la pregunta: “Come si puó nutrire il Mondo?” entramos en una zona oscura donde varios cuencos con imágenes digitales en su interior nos hacen ver formas y colores muy bonitos en constante cambio.
Salimos al exterior, el Decumano está protegido por una estructura cubierta para dar protección al visitador tanto al sol cómo al agua, la previsión es que va a llover pero confiamos en nuestra buena estrella.
Nuestra siguiente visita es en el pabellón de Uruguay, poca cola, bien, entramos, un audiovisual muy logrado nos enseña brevemente la historia del país y los programas de futuro, una combinación de pantallas en movimiento con imágenes hace que sea muy logrado.
Salimos y nos hacemos un selfie estrenando el palo y para el pabellón de España que vamos.
Allí las imágenes hacen referencia a los productos típicos al que estamos acostumbrados, un interesantísimo video, muy bien logrado por cierto, cierra la visita explicando la importancia que tiene el chef sea de donde sea, para que, aprovechando al máximo las infinitas especies de peces no comerciales que al día de hoy son completamente desconocidas sobre todo para el público en general, pueda lograr al máximo los recursos de nuestros mares.
Tras un breve paso por Hungría la siguiente visita: Ecuador, muy bonito por fuera, un cubo con tiras metálicas dibujando muchos colores y su nombre, por dentro las chicas explican la biodiversidad de este país con sus tres zonas continentales y el archipiélago de las Galápagos, un viaje que tendremos que poner en la agenda.
Salimos, unas cuantas fotos de algunos detalles y llegamos al pabellón de Japón, dos horas de espera más cincuenta minutos de visita nos hace desistir, seguimos hasta el final donde encontramos la plaza de la biodiversidad, allí subimos por la “collina mediterranea” donde estamos completamente solos, sacamos una fotos y seguimos bajando por el lado opuesto.
Regresamos y decidimos hacer los pabellones del lado izquierdo así que por orden visitamos: Turkmenistan donde unas gigantes alfombras colgadas y una bola con imágenes colgadas del techo nos reciben. Nada más que apuntar.
Una foto con Mon a la “M” del pabellón de McDonald’s.
Qatar es el siguiente, un poco de cola, ahora hay más gente que hace una hora, nada destacable exceptuando una rampa en espiral tipo museo Guggenheim que efectuamos en bajada, en el medio un especie de árbol con imágenes, láser y sonidos que nos acompañan hasta la salida.
Una divertida foto con Mon encima de un ciclomotor de tres ruedas para entrega de pan delante del espacio Moretti es el paso previo al pabellón de Marruecos donde nada destaca.
Iran, Chile, Austria y Eslovenia. El primero, un túnel de vegetación e imágenes, el segundo nada que decir, el tercero una foresta con mucha humedad supongo que genial en un día de mucha calor y finalmente el cuarto donde a parte el ofrecimiento de un paseo descalzo sobre un manto de sal el resto es irrelevante.
Después de una visita al servicio, Mon de repente dice: ¿y el teléfono? ¡M… me lo he dejado en el lavabo! Corre para atrás y la flor en el c… la ha tenido ella porqué allí estaba esperándola, quedará en el baúl de los recuerdos.
Parada técnica para comer, mal x cierto, seguimos no hay tiempo que perder.
Llegamos a la “Piazzale Italia” donde el Decumano se cruza con el Cardo, otra vez Roma…
Imposible entrar en el pabellón Italia, demasiada cola, seguimos hasta el árbol de la vida, allí tomamos nota de los horarios del espectáculo de luces, decidimos ver el de las 21:00h.
Méjico es el siguiente, nada que destacar tampoco, arriba, en la terraza un bar, un par de Coronas sirven para un descanso antes de seguir.
Rumania sin comentarios. Reino Unido nos propone una estructura de metal y, nada más…
Los dos siguientes son Kazakhstan y Emiratos Arabes Unidos, en ambos casos más de dos horas de espera, decidimos tirar para el siguiente: Azerbaigian, entramos. Unos interesantes grupos de flores en grupos de diferentes colores os reciben, suben y bajan la intesidad de su luz según el movimiento de las manos al pasar sobre ellas. Productos locales en botes de vidrio, artesanía, e de nuevo fuera.
Paseamos por Vietnam, Bélgica donde nos entregan una galleta a la entrada y nos dicen de no comerla de momento, un poco más arriba la entregamos a una señora que nos la unta en chocolate, divertido.
Sudan, Nepal e Irlanda, uff hemos acabado todo el lado izquierdo, propongo ir al pabellón cero, el de la ONU. Tenemos suerte casi no hay cola, entramos. El edificio es enorme por dentro nos encontramos con una pared de madera con infinidades de cajones que forman parte de la fachada de un edificio, tres enormes arcos nos introducen al siguiente espacio donde en una macro pantalla se filma la vida de un poblado con sus costumbres cotidianas.
El siguiente espacio, bastante a oscuras, tiene diferentes pantallas donde aparece los diferentes tipos de fruta y hortaliza.
Viene ahora el turno de los animales tanto terrestres como marinos, todos ellos de color blanco.
En el espacio posterior hay una enorme molino, el hombre que trabaja la tierra.
Pasamos de la paz a un ruido molesto de distintas pantallas, parece la bolsa pero todo lo que vemos son valores de la propia comida, el progreso que nos lleva al sucesivo espacio donde solamente encontramos montañas de basura, la cantidad de ella que la humanidad hecha a perder a diario, da a que pensar.
Al salir me da la sensación de haber bien aprovechado el día, prácticamente no hemos parado desde que hemos entrado y ahora una pausa merecida, una cena en condiciones sentados en el restaurante uruguayo, carne naturalmente, como no podía ser otra cosa, exquisita.
Nos dirigimos al Lake Arena para ver el espectáculo. Regresamos por el Decumano hasta allí donde, una vez instalado el iPhone en el palo disfrutamos viendo el espectáculo de luces, agua y sonido cuya duración es de 12min. Sin lugar a dudas el mejor cierre de la jornada ferial.
Antes de marcharnos preguntamos donde está la consigna y, algún fallo debería haber de lo contrario no sería Italia, no hay. Mañana a ver cómo nos lo montamos.
Regresamos a casa de Gianni, junto a Elena, esta vez en coche, nos vamos a la zona “dei Navigli” que precisamente en ocasión de la Expo han sido transformados por la celebración del certamen. Desde que marché de mi ciudad y durante más de dos décadas Milán no había avanzado mucho en lo que respeta a modernización, más bien se le veía una ciudad que no supo avanzar con el pasar del tiempo pero en esta ocasión he podido apreciar cambios relevantes, más limpieza, más iluminación, más vida, eso es bueno para lo que es, tras Roma, la ciudad más importante de Italia.
En Italia el 15 de agosto es festivo, se llama “Ferragosto” y esta noche hay un espectáculo de fuegos artificiales, los vemos junto a los que yo diría, la mayoría de milaneses que no se han marchado a la costa, pero sin estrés. Más tarde nos sentamos en una terraza a tomar una copa y nos retiramos, antes de ir a casa pasamos por la zona norte donde han construido varios rascacielos en un barrio completamente nuevo sede de diferentes empresas, bancos y apartamento de alto standing, más aire nuevo para la ciudad. Sobre las 01:40h nos retiramos, mañana hay que seguir.
Domingo 16 de agosto
En un principio mi intención era levantarme a las 08:00h pero hasta que las campanas no han tocado, hoy a las 09:00h he seguido durmiendo. Ducha rápida, café, Gianni nos acompaña a Cadorna, estación de Tren y Metro donde nos habían dicho que había consigna. Nos despedimos, hasta la próxima amigo.
Entramos pero no encontramos ninguna consigna, nos informan que hay que ir a la estación Centrale, allí que vamos, en metro, una vez dentro damos una vuelta del copón para encontrar la consigna que estaba nada más entrar al final a mano derecha, hay cola, vamos a desayunar, luego dejamos las mochilas.
Metro de regreso, se me ocurre bajar en otra parada para coger un tramo de la nueva M5 pero salimos y para volver a entrar sin pagar entramos junto a una señora que nos pide de pasar el billete para su perro, repito: el transporte no es lo nuestro en este finde. Sobre las 12:00h llegábamos a la EXPO.
Teníamos claro desde ayer que hoy tocaba ver Japón independientemente del tiempo de espera, allí que vamos, una hora y media de cola, no hay problema. Aquí también la visita está dividida en distintas instancias, la primera encontramos unas grandes imágenes retro-iluminadas, a continuación entramos en un espacio a oscuras donde paseamos por un falso bosque donde los árboles son unos platos de plástico blando instalados en unos palos flexibles, al fondo una gran pantalla, el juego de luces hace que los colores van cambiando así cómo las imágenes.
Se abre una puerta, seguimos la visita donde hay una pantalla redonda horizontal, sobre ella un tubo vertical, la imagen de fondo es una cascada de agua y dentro diferentes imágenes con platos japoneses, antes de entrar nos habían comentado que descargando la App se podía tocar cualquiera de ella y llevarnos las recetas, nosotros hemos pasado del tema.
Pasamos ahora por un panel vertical luminosos donde podemos apreciar una presentación en general de la cocina japonesa con sus platos.
Antes de subir a la planta superior, pasamos por otra zona oscura y por una curiosa mesa donde la parte a nosotros cercana tiene una altura y al final otra más alta mientras el respaldo de la sillas sube también en proporción pero no el asiento, algo curioso, en fin son japos.
Finalmente llegamos a lo que es la última parte del recorrido, una gran sala con mesas que quiere ser un restaurante futurista donde el cliente tiene una pantalla en lugar de un plato y puede interactuar, espectáculo incluido por dos chicos. La sensación es que al salir tienes hambre pero al ser el restaurante lleno y además automatizado para el pedido, nos vamos.
Hoy no nos queda mucho tiempo así que vamos por un par de bocatas rápidos y nos metemos en la cola de Kazakhstan, recomendado por todo el mundo.
La cola poco más de dos horas, finalmente entramos.
Nos sentamos todos en el suelo y miramos una pantalla donde una mano experta dibuja con arena la historia de este país de la orilla del mar Caspio perteneciente en un pasado a el imperio ruso, independiente desde 1991 es el noveno país más grande del mundo.
En la siguiente parte diferentes sub-zonas nos enseñan la biodiversidad del país, unos chupitos para probar leche de caballo, muy agria por cierto, un mecanismo redondo movido por una chica nos explica con palabras e imágenes en movimiento el proceso de secado del mar de Aral, al final una piscina con esturiones nos da a conocer que este país exporta las famosas huevas.
La parte final de la visita consiste en una gran sala con cine dinámico 3D donde vemos una muy buena presentación del país con final en Astaná, su capital y sede de la próxima EXPO 2017.
Salimos muy satisfechos.
Un breve paso por el Pabellón de Milán donde se aprecia el proceso de restauración de la “Madonnina del Duomo”.
Ya no nos queda tiempo, ha llegado la hora, nos vamos con un muy buen sabor de boca, las expectativas han sido muy superiores a las previstas, ir a una EXPO es equiparable a viajar por todo el mundo en una área reducida, ¿Bonito no?
Pero aquí no se acaba la aventura, subimos al metro, nos sentamos y en un par de minutos se apagan las luces, una chica nos avisa que hay una persona caminando por la vía y que hasta que las autoridades la saquen, el tren no puede circular, nos miramos y coincidimos en que es lo que hay, si llegamos a tiempo, regresamos, de lo contrario nos quedamos.
Una vez en marcha, hacemos transbordo de la M1 a la M3, retirada de mochilas, Malpensa Express, navetta de la T1 a la T2, control y, cómo no, llegamos al embarque pero como hay cola, nos queda tiempo para comernos otro bocata rápido antes de subir al avión.
La llegada al El Prat ha sido sin problema asi cómo el mini-bus T3 y la retirada del Golf limpito por fuera y por dentro, genial. En casa cansados pero contentos.

2015_Angra dos Reis-BCN, Días 20 y 21
mayo 23, 2015
Todo lo bueno se acaba y colorín colorado el cuento se ha acabado…
Brasil, un enorme país, nosotros solamente pudimos ver una pequeña parte pero volvemos con un muy buen sabor de boca, siempre hay que ser positivo en la vida.
Ayer salimos con tiempo desde el hotel y llegamos cerca del aeropuerto Galeão para devolver el VW, para lograrlo hemos tardado casi 1h, de vergüenza, no entiendo porqué hay que hacer la misma cola para las devoluciones que para las entregas, pero al final tanto monta, monta tanto es decir que en lugar de esperar dentro del aeropuerto lo hemos hecho allí.
Rio, para mi, ha pasado a formar parte de aquel listado de ciudades importantes en el mundo que por lo menos una vez en la vida hay que visitar. Nos avisaron que era una ciudad peligrosa pero después de estar allí una semana entera, aprovechando al máximo el tiempo a nuestra disposición visitando sin parar, puedo tranquilamente decir que al igual que cualquier otra ciudad en el mundo hay que tener las precauciones que siempre son necesarias evitando meterse en las favelas o salir de noche en zonas que ya se saben que son peligrosas.
Los cariocas son gente muy amable, abiertas, simpáticas y acostumbradas a los turistas, cómo ya he dicho otro día, es bastante sencillo poderse comunicar en español y ellos en portugués siempre que ambos hablen despacio y tengan ganas de entenderse.
La semana en Rio ha sido para mi no solamente positiva a nivel turístico, lo ha sido y mucho a nivel emocional, volver a compartir este tiempo con José Luís no tiene precio, ha sido muy intenso, cómo suele ocurrir entre amigos, los años en que hemos estado separados no ha cambiado para nada aquella relación, complicidad, maneras de compartir cada segundo cómo si fuera el último. Me alegro un montón que todo esto lo haya podido compartir además con Mon que se le ha hecho ameno ser en este caso la “tercera” persona.
Nos podemos además considerar afortunados por haber podido ver desde todos los ángulos una de las maravillas naturales del mundo, si pisas Brasil no te puedes perder las cascadas de Iguazú, un espectáculo digno de ser visto y haberlo vivido es algo mágico.
Después de la primera parte del viaje donde todos los días han sido de marchas forzadas y algunos con madrugones incluidos, la segunda parte estaba programada para descansar en la costa, desgraciadamente la primera, la mitad de los días el tiempo no nos ha acompañado así que hemos tenido que buscar alternativas sobre la marcha y la cosa no ha ido nada mal. Finalmente el final del viaje ha sido sol y playa o mejor dicho islas y lanchas, muy divertido.
Ahora mismo escribo esto en el avión de regreso, las luces apagadas, casi todo el mundo está durmiendo, yo he visto dos pelis y ahora escribo esto antes de dormirme también. ¿Qué me pasa por la cabeza? Aprovechar los últimos dos días de vacaciones para seguir tomando el sol y empezar a preparar el siguiente viaje, destino…

2015_Vuelta por las islas, Día 19
mayo 21, 2015
Esta mañana en la recepción nos han confirmado la salida para dar una vuelta de cinco horas por algunas de las 365 islas que forman este archipiélago, bien, tengo el ligero presentimiento que nos lo vamos a pasar en grande, para variar
A las 10:30h puntuales salimos, hay una pareja de Rio, otra de chilenos, una familia de tres también chilenos, el patrón y nosotros.
Recorrimos el canal de salida hacia el mar, anda que no hay pasta aquí, los yates son enormes al igual que un catamarán el cual por no tener bastante anchura lleva a remolque una zodiac pero a su lado, toma ya.
Primera parada en una playa donde nos dicen que en este punto el agua es mas caliente, chapuzón, hoy si que me voy a bañar, seguimos.
Siguiente parada en la playa del dentista que nada tiene que envidiar con una caribeña, es genial, nos quedamos casi una hora, paseamos por la orilla, que paz por favor. Sol y calor, esto huele a verano.
Mientras estábamos navegando, se nos acerca un pájaro, pasa varias veces sobre nuestras cabezas, poco a poco coge confianza y después de un par de intentos logra ponerse en la punta de la lancha, todos les hacemos fotos y vídeos. Más tarde el patrón me comenta que están acostumbrados a los barcos pesqueros pero esta es la primera vez que ve que se sube a la lancha.
Por toda la zona la profundidad es entorno a los 15m, conformes nos acercamos a las islas va disminuyendo pero casi hasta llegar a la playa. La siguiente parada la efectuamos en un punto donde al tirar trocitos pequeños de galletas se llena de peces pequeños cómo si fueran pirañas, fotos desde arriba, le digo a Mon que me voy a tirar al agua y que me pase la GoPro (tiene carcasa submarina), allí que voy. Me pongo a hacer fotos fuera del agua y debajo de ella.
Mas tarde en el hotel me doy cuenta de que no hay ninguna foto, se lo comento a Mon y ella me hace la siguiente pregunta: ¿Te has acordado de encender la cámara? Si claro estoy en el agua nadando entre peces con corriente y voy a pensar que me has dado una cámara apagada… para matarla! No volverá a pasar, eso espero.
Seguimos la navegación hasta llegar a una isla donde paramos a comer, lo hacemos en el Restaurante Canto das Canoas, un lugar tranquilo y relajado con una carta infinita, de todo y más. Mientras esperamos que nos sirvan nos ponemos en una mesa al sol y allí que nos quedamos. Elegimos una especialidad del lugar que consiste en una caldereta de pescado recubierta de omelette, si ya lo se que suena raro pero solo podemos decir que increíble, para beber un tinto chileno recomendado por nuestro compañero de viaje.
Tras las dos horas de pausa para la comida seguimos hacia otra isla para pegarnos el último chapuzón. Luego el regreso al hotel por el canal que nos lleva hasta él.
Tarde relajada en la terraza, un par de caipiroska, ducha y cena en el mismo hotel, hoy, siendo la última cena, pedimos moqueca, exquisita, del mismo nivel que la de Tijuca, Mon un plato, yo tres, el lunes empezaremos a cuidarnos, hoy no toca. Café, limoncello y charla con la dueña mientras pagamos la cuenta, mañana salimos pronto hacía Rio, hay que devolver el coche y hacer check-in dos horas antes.

2015_Ilha Grande, Día 18
mayo 20, 2015
Varias personas me habían dicho que se iba a estar en esta zona no podíamos perdernos la “Ilha Grande”, hoy primer verdadero día de sol y cielo despejado, nos hemos ido a Angra dos Reis, nuestro hotel está a unos 35Km. Allí, después de pasar por información turística, hemos optado por una lancha rápida que salía en una escasa media hora.
Sacamos los billetes de ida y vuelta ya con plazas reservadas, el regreso es a las 16:00h que, teniendo en cuenta que aquí el sol se pone sobre las 17:20h es una hora correcta.
Subimos y nos sentamos justo en dos de los cuatro asientos en la punta, yo ya sabía que íbamos a botar, Mon no se lo esperaba tanto. La lancha tiene capacidad para 22 personas más la tripulación, hay un poco más de la mitad. Salimos, el primer tramo es tranquilo pero cuando salimos de la bahía en dirección de la isla empieza un poco el oleaje, el baile con saltos incluidos y de vez en cuando algún chaparrón, nos reímos.
La Isla Grande se llama así por su lógica extensión de unos 193Km2, el pico más altos mite 1.031m tiene una población de unos 5.000 habitantes y lo más alucinante, más de cien playas, vamos que si te quedas aquí tres meses no las ves todas !!!
Una vez alcanzada la isla, hacemos una breve parada a Freguesia de Santana donde dejamos a dos pasajeros para luego seguir hasta Abraão, el destino final. Estámos en el litoral que mira a tierra firme, el otro lado mira hacía el Atlántico.
Aquí no existe ningún tipo de medio de comunicación que no sea por mar, no hay carreteras alguna, solamente caminos marcados con una “T” desde el 1 hasta el 16 cada uno con su distancia, tiempo previsto para recorrerlo y nivel.
El problema es que no tenemos todo el día y si nos liamos a caminar no aprovecharemos el sol, todos los caminos pasan entre vegetación que cubre por completo la isla, por lo menos en esta parte no hay claros en las montañas, solamente árboles y verde, mucho verde. Se respira paz.
Decidimos ir a la playa más alejada de la misma bahía en que hemos amarrado, pasando de una playa a otra por caminos entre árboles, finalmente llegamos y allí nos quedamos. Para no perder la costumbre me quedo frito.
Finalmente sobre las 13:00h me despierto, Mon se lo está pasando pipa con un perro que desde la orilla juega con los peces pequeños que dan vueltas por allí. Decidimos regresar para buscar un lugar donde comer y encontramos un chiringuito en la misma playa genial, con música y un árbol que cubre una zona muy grande dando sombra, nos sentamos, pedimos una cerveza bien fría y movemos la mesa al sol J
Calamares para compartir y un pescado muy sabroso con ensalada, verduras hervidas y arroz, todo muy rico, el camarero chileno nos atiende fenomenal, cae otra cerveza y para acabar una macedonia de fruta hecha al momento, no buena, más, con un maracuyá en su punto. Café y solamente nos quedan veinte minutos para regresar.
La verdad tengo que decir que este lugar es maravilloso, es para quedarse cómo mínimo una semana, disfrutar de toda la isla y ver tanto desde el interior cómo desde el mar las distintas playas. Una isla llena de paz.
Regresamos, nos sentamos otra vez delante pero no en la punta cómo en la mañana, salimos, cuando ya tenemos velocidad un bote de la lancha hace que un montón de agua entre a dentro, resultado: yo con cuatro gotas y Mon completamente mojada, nos descojonamos un rato y el resto de la gente también.
Unas compras de última hora en Angra dos Reis, coche y para el hotel.
Salimos a cenar al japonés de la urbanización, todo perfecto hasta que para finalizar la cena, Mon pide un café mientras yo pido sake. Cuando la camarera viene a servir, me pone una extraña taza de forma cuadrada con un plato debajo y me lo llena hasta que rebose, el sake está frío, al lado me pone otro platito con sal. Mira que el sake lo he tomado en muchos restaurantes japoneses en diferentes países pero en estas condiciones nunca me lo habían servido, la llamo y le pregunto de que va el tema y ella me contesta que hay que poner la sal al borde de la “piscina” y beber. Le intento explicar que mejor lo caliente pero ella me contesta que eso aquí no se hace, lo devuelvo, así no me interesa.
Nos retiramos al hotel y pedimos un par de caipiroska para tomárnoslos tranquilamente sentados en la terraza de la habitación.
Mañana último día aquí, programa pendiente de confirmación a falta de llenar el cupo, previsión del tiempo: sol.





